Una historia (Parte 1)

Hola.

Fue una mañana de febrero de 2013. Había ido a platicar con Martí Batres sobre muchas cosas de MORENA Hidalgo. La situación muy difícil al interior. De pronto, me soltó que debíamos arreglar eso, pues teníamos que ir pensando en los candidatos para el 2015. Le pregunté entonces que cómo se iba a decidir. Me dijo que con una encuesta, el que saliera mejor posicionado.

Era tal cual la letra del estatuto. Le comenté que, debido a la campaña presidencial de 2012, yo había tenido una exposición en medios, y que en ese entendido podía ser el mejor posicionado. Me dijo que si era así, que entonces había que verlo en la encuesta. A mí me pareció bien, pues aunque no me pasaba por la cabeza ser candidato, eso significaba que con el arrastre de la campaña presidencial de 2012 en Pachuca, aunado al hecho de que logramos empatar con Peña Nieto (oficialmente quedamos 18 votos abajo), podíamos hacer crecer bien a MORENA en Pachuca.

Sin embargo, el destino a veces es cruel. Paulatinamente, me fui quedando sin dinero, pues ya llevaba algunos meses desempleado. Además, la ambición individual de algunos compañeros que habían trabajado conmigo en MorenaJE llevó a una fractura irreconciliable, sobre todo después de que en este muro, uno de ellos me agredió con cuestiones personales.

Esto sembró el ambiente ideal para dos grupos que comenzaban a participar en MORENA Pachuca: uno, encabezado por Francisco Patiño, quien no tiene una buena imagen hacia dentro ni hacia afuera. Varias veces ha sido acusado de muchas cosas que no mencionaré por no constarme, pero que son feas, gachas.
El otro grupo, el encabezado por José Arturo Islas, Tesorero Estatal de la organización, a quien apoyé por su perfil discursivo, sin saber la traición que generaría después en mi contra. Arturo ya había participado con nosotros en el Colectivo de Izquierda Hidalguense de 2008 a 2010, y se salió (dijo) “por la incongruencia de apoyar a Xóchitl Gálvez a la candidatura de Gobernador”. Arturo es comunista de dientes para afuera (su discurso sobre Marx es muy elocuente, y convence a algunos cuántos bobos), pero capitalista de dientes para adentro.

Así pues, entre la rapiña de los dos grupos antes descritos, mi incapacidad económica y operativa para hacer algo en Pachuca, y una leyenda negra difundida por ambos grupos acerca de mí, comencé a mermarme en los trabajos de MORENA. Sin embargo, mi posicionamiento en medios era bueno: aún podía competir y ganar una encuesta.

En algún momento de 2013, fui designado por el Comité Ejecutivo Estatal para representar a Hidalgo ante una comisión modificatoria del estatuto, en particular del asunto de las candidaturas. Redacté una propuesta, la presenté y discutí con los compañeros de Hidalgo. Se realizaron adendum a mi propuesta, y se envió a López Obrador y a Martí Batres.

Un día antes de la reunión, Martí Batres habló conmigo por teléfono. Me pidió que no presentara la propuesta de Hidalgo, porque Andrés Manuel tenía la suya, y querían que fuera aprobada sin correcciones. A regañadientes, accedí. Incluso, platiqué con Andrés Caballero (Presidente de MORENA Hidalgo) la posibilidad de no ir a una simulación. Finalmente me convenció.

Fui a la reunión, y la propuesta de AMLO no difería mucho de la mía. Ambos proponíamos el sorteo como mecanismo de elección de los candidatos plurinominales, nada más que con métodos diferentes. En otra cosa que difería era en el porcentaje de externos: mi propuesta sólo contemplaba el 20%, la de AMLO 33% (así quedó en el estatuto final). Más adelante me referiré nuevamente a este método de selección.
Una vez que comenzó el 2014, mi salud comenzó a mermarse. Así, en abril me interné una semana por causa de la pancreatitis. Por esos días también, Martí Batres había indicado que se definieran cuáles distritos iban a ser para hombres, y cuáles para mujeres. Para ese momento, todo mundo dentro de MORENA sabía que yo quería ser candidato. En una maniobra de lo más perverso, ruin y canalla que pueda haber, el grupo de Arturo impulsó en el Consejo Estatal que el distrito de Pachuca fuera para mujer. Patiño apoyó la propuesta. El Consejo Estatal aprobó, y quedé fuera. Sin la posibilidad de defenderme por mi convalecencia, aprovecharon el momento para dejarme fuera de la carrera por las candidaturas. Meses más tarde, el Consejo Nacional consumaría la canallada.

Al Consejo Nacional donde se aprobó género para Pachuca, no asistí porque no tenía caso exponer argumentos. Con eso de que “en MORENA no importan los cargos, sino la lucha por México”, era inverosímil querer plantear y exponer una cosa así. A pesar de esto, hubiera podido meter ante el Tribunal un juicio de derechos político-electorales del ciudadano, pero consideré que tampoco era la vía. Estaba dispuesto a disciplinarme, pues lo importante “es la lucha por México, no los cargos” y, finalmente, yo no ingresé a la política para hacerme rico o ser candidato, sino para luchar por un país mejor.

Comenzaron a mencionarse entonces nombres de precandidatas. Ninguna de las tres mencionadas cubría perfil o popularidad. Simplemente cubrían el género. Alerté sobre la posibilidad de ir a una contienda electoral con candidaturas a modo para el PRI. Nadie tomó el apunte.

Al mismo tiempo, comenzó la recolección de firmas para la Consulta sobre la Reforma Energética. Desde un principio me opuse porque sabía el final que le deparaba a las firmas: era una vil pérdida de tiempo. Incluso, dentro del Comité propuse hacer acciones de resistencia y lucha paralelas a la estrategia nacional. La respuesta del Comité fue un categórico “NO”.

Así lo expuse, y me llovió cuanto pudo debido a mi posición. Eso ocasionó que la intolerancia hacia mi persona e ideas por parte de los miembros de MORENA se fuera a otros ámbitos, incluso el personal. En consecuencia, la respuesta era cuestionar más y más las acciones de MORENA no sólo en ese ámbito, sino en otros más.

Pese a esto, decidí hacer el Foro Estatal sobre la Reforma Energética, con Paco Ignacio Taibo y María Fernanda Campa en Agosto de 2013. Amén del boicot del Gobierno del Estado al foro, pues el lugar donde se realizaría (el Teatro Bartolomé de Medina) lo autorizó con menos de una semana antes, luché contra el boicot del Comité Estatal. La difusión (volanteo, pega de carteles, boletines de prensa, etc.) la realicé sin ayuda de nadie. Me dejaron solo con mi alma y mi foro. Aún así, el teatro se llenó. Y fue el único foro a nivel nacional que MORENA organizó en cuanto al asunto.

La estrategia de “no hacer nada” respecto a la Reforma Energética le costó caro a MORENA, sobre todo en el asunto de la credibilidad. El IPN y Ayotzinapa sacó a las calles a la gente con todo y su indignación, cosa que a AMLO le dió miedo, (o no sé por cuál motivo) no lo hizo.

Posteriormente, se propuso la organización de un Encuentro Estatal de Jóvenes en Ixmiquilpan en mayo de 2014. Se invitó a Luisa Alcalde, a Patricia Ortiz y a Andrés Manuel López Beltrán. De ellos, sólo asistió Luisa. Patricia no asistió, bajo el fallido argumento que “no estaba de acuerdo en el método de selección de los jóvenes” que acudirían al Encuentro Nacional de Jóvenes, en lugar y fecha por confirmar. ¿Cuál era el método? Sorteo, como en las candidaturas plurinominales. Andrés Manuel López Beltrán, una semana antes, confirmó que asistiría. El día del evento, jamás contestó el teléfono.
Posterior a esto, comencé a alejarme de los trabajos del Comité y a dejar de aparecer en prensa (que esa fue otra grilla al interior del comité “¿con qué autoridad sale Legorreta a dar declaraciones a la prensa?”. Fácil: con la autorización de Caballero).

En octubre de 2014, Caballero me invitó a una reunión con Martí Batres. Después me enteraría que tenía que darle los nombres de las candidatas para realizar la encuesta. Le sugerí a Caballero que me incorporara en la encuesta, quizá ya no para ser candidato (en esos momentos, ya me daba igual), sino tan sólo por medirme. Caballero me respondió que ya se había decidido que fuera mujer, y que no me dejarían entrar de cualquier forma a la encuesta por tal motivo.

Asentí. Me di cuenta que los dados estaban cargados, y que nada que hiciera cambiaría ello. En ese momento, renuncié a cualquier aspiración política que tuviera, incluyendo entrar al sorteo de las plurinominales. Aunque impulsé la reforma al estatuto, caí en la cuenta que ese método sólo permitirá que oportunistas, arribistas y vividores lleguen a ser diputados por la vía fácil. Y sin responsabilidad de nadie, más que de la suerte.

Por eso he decidido no participar en el sorteo de las plurinominales de MORENA. No voy a entrarle a la simulación y a la farsa, ni quiero hacerme co-partícipe de las imposiciones en muchos lados del país, ni responsable por cierta gente nefasta que aspira a participar y que sería muy grave que fueran diputados.

Así, no me ha quedado otro recurso que alzar la voz, denunciar las prácticas autoritarias y sectarias al interior de la organización, y generar la consciencia necesaria al respecto.

Esa es mi historia. Algún día la ampliaré con más detalles, datos y hechos. Y así hay muchas en todo el país.

Saludos. Dejen comentarios

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