Diferencias abismales

Hola.

Tras la crisis económica de 2008, y después de los despidos masivos, los desalojos de viviendas (en España les llaman desahucios), y la ineptitud del gobierno para enfrentar la crisis, surgió un movimiento denominado el #15-M, que sacó a las calles a la clase media (pero no sólo a ella) para exigir a la clase política que resolviera el grave problema del que España, por cierto, aún no se recupera. Los medios de comunicación les llamaron los indignados, e hicieron una demostración de fuerza inusitada en el país Ibérico, que rebazó a los partidos políticos y que permitió, posteriormente, conformar una opción alternativa al bipartidismo que venía gobernando en España desde el Pacto de la Moncloa, encabezado por el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

De este movimiento de «indignados» surgió Podemos, un partido político encabezado por Pablo Iglesias, que fue la opción alternativa que comenzó a consolidarse en España. De rápido crecimiento, Podemos comenzó a ganar espacios en la opinión pública, así como simpatías. Hace algunos días, Podemos triunfó en varios ayuntamientos en España, rompiendo la hegemonía del bipartidismo español, y convirtiéndose en un serio aspirante a obtener la Presidencia Española.

El caso de Podemos en España no es el único. Hace algunos meses, en Grecia, y tras el descalabro económico que también tuvo lugar en 2008, la Coalición de la Izquierda Radical Syriza ganó la Presidencia del país helénico. Este triunfo también fue sorpresivo para muchos, aunque explicable. Y en algunos meses que ya lleva la coalición gobernando, ha realizado un viraje en la política económica, ha reestructurado su deuda, y Grecia se perfila hacia un camino más próspero y fuera de la crisis que lo azotó.

Existen varios motivos por el que muchas personas se han sorprendido del triunfo de Syriza y Podemos, dado que estos triunfos han sido en países europeos, que habían tenido una larga tradición socialdemócrata tras la caída del Muro de Berlín, donde el socialismo vuelve a agarrar fuerza tras la declaratoria del «Fin de la Historia» hace 25 años, y que ha marcado un necesario viraje en la política económica neoliberal que venían arrastrando por años.

Sin embargo, ese viraje ya se dió por lo menos hace una década en América Latina, con el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela, el de Rafael Correa en Ecuador, el de Evo Morales en Bolivia, el de los Kichtner en Argentina, y con Lula en Brasil. En México, el fraude electoral de 2006 impidió ese avance, aunque desde antes y aún ahora la ciudadanía viene manifestando un hartazgo por la política económica neoliberal, que cada día nos empobrece más, y por el autoritarismo que ha significado el PRI en estos 3 años de gobierno de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, en muy pocas ocasiones, ese hartazgo ha beneficiado a verdaderas opciones alternativas, y simplemente ha generado una alternancia entre derechas.

El caso de Vicente Fox en el año 2000 es el caso más emblemático al respecto, pero no el único. El traspaso de la Presidencia de la República del PRI al PAN solamente significó una alternancia política, pero una continuidad en el modelo económico. No sólo eso: Vicente Fox y Felipe Calderón profundizaron el modelo económico neoliberal, antes de regresar la Presidencia de la República al PRI, encabezada ahora por Enrique Peña Nieto.

La llegada de los mal llamados candidatos independientes ha venido a fortalecer el espejismo, la utopía, de que las cosas podrán cambiar a partir de estas figuras «novedosas» de la política mexicana, puesto que lo de independientes sólo existe en la figura legal y en el membrete, pero de ninguna forma representan una independencia respecto a ciertos poderes fácticos o económicos que impulsan a estos candidatos.

Ejemplo de esto es Jaime Heliódoro Rodríguez Calderón, alias «El Bronco», quien podría convertirse en el primer candidato independiente en gobernar Nuevo León. Bien dice el dicho que dime con quién andas, y te diré quién eres. «El Bronco» es un político ex-priísta que durante mucho tiempo aspiró a gobernar Nuevo León. En esta última elección, impusieron en su partido a Ivonne Álvarez, una conductora de televisión sin gran trayectoria política (ni capacidad intelectual). Así, tras no quedar electo como candidato de su partido, mediante la figura del candidato independiente, logró aspirar a ser candidato, y está a punto de ganar la elección. Sin embargo, debido a sus antecedentes políticos, es fácil imaginar que no existirá un gran cambio en la forma y fondo de hacer política en ese estado. Habrá ganado un candidato independiente de membrete.

Otro caso, que podría considerarse cercano, pues atañe al Estado de Hidalgo, es el caso de Antonio Mota, candidato a Diputado Federal por Pachuca. Candidato independiente también de membrete, se le ha acusado de estar muy cerca del Grupo Universidad y de su principal dirigente, Gerardo Sosa Castelán (de quien se ha hablado mucho en este blog), y que hasta el momento ni se ha deslindado de dichos señalamientos, ni tampoco lo ha desmentido. Aunque no existen posibilidades reales de que Mota pueda ganar la elección, es cierto que tampoco representa una alternativa distinta a lo que existe en el Estado de Hidalgo.

Si bien es cierto que no todos los candidatos independientes tienen detrás un gran poder económico o fáctico detrás de ellos, lo cierto es que, hasta el momento, sólo los que cuentan con este tipo de apoyos son los que tienen posibilidades reales de ganar.

En cuanto a los partidos políticos, si bien es cierto que han perdido su legitimidad y credibilidad, existen candidatos que valen la pena, y que pueden representar algo distinto. Me viene a la mente Enrique Alfaro, candidato a la Presidencia Municipal de Guadalajara, Jalisco, por Movimiento Ciudadano; Amílcar Sandoval, candidato a Gobernador de Guerrero, por MORENA; David Razú, candidato a Jefe Delegacional en Miguel Hidalgo, Distrito Federal, por el PRD; o en el caso de Hidalgo, Armando Azpeitia, candidato a Diputado Federal por Ixmiquilpan; y Cristina de la Concha, candidata a Diputada Federal por Tulancingo, ambos de MORENA.

Sin embargo, estos personajes no representan la generalidad de los partidos. Y aunque MORENA generó muchas expectativas en su creación, se ha generado un desánimo entre compañeros que cuestionan la verticalidad de la organización, la falta de democracia al interior, el hecho de que sólo se reciben instrucciones, donde el análisis y la discusión están nulificadas, y donde las decisiones e imposiciones recaen y las decide Andrés Manuel.

MORENA pudo haber generado, y pudo haber tenido el papel que tuvo el Movimiento al Socialismo en Venezuela con Chávez, la Alianza País en Ecuador con Correa, el Partido del Trabajo en Brasil con Lula, Syriza en Grecia y Podemos en España, lo cierto es que hoy está muy lejos de ello, pues esos movimientos lograron triunfar, efectivamente, por la presencia de un gran líder, pero también gracias a una organización viva, consciente e incluyente, no sectaria ni dogmática, que logró arrastrar al resto de la población, y que ubicó en las clases medias el triunfo.

MORENA pudo ser y no lo es. No pudo o no supo estar a la altura de lo que México necesita. Quedó sólo como la promesa de la Tierra Prometida, antes de ser condenados a vagar 40 años en el desierto. Y eso marca diferencias abismales con respecto a los otros partidos, organizaciones y dirigentes, que supieron estar a la altura del momento histórico que les tocó vivir en sus respectivos países. Así, el cambio que México necesita no vendrá por esa vía, sino por una distinta, que aún está por emerger.

Sin embargo, mientras ese día llega, no podemos (ni debemos) anular el voto, o abstenernos. Eso sólo permite que el estado actual de las cosas se mantenga. Votemos perfiles y candidatos, no colores, filias o dogmas. Sin embargo, no hay que conformarnos con las instituciones partidarias que nos mal representan. Aunque fracasemos una y otra vez, tenemos que intentarlo hasta construir la organización que requiere el país. Tenemos que aprender de nuestros errores, y no repetirlos.

Días difíciles están por venir. Sin embargo, no todo es sombrío. La esperanza se asoma al horizonte, y estamos trabajando para transformar el estado actual de las cosas. No será en vano la lucha. Lograremos materializar y consolidar nuestros ideales, y venceremos. Que de eso no quepa la menor duda.

Saludos. Dejen comentarios.

Marihuanadas distractoras

Hola.

En las últimas semanas, ha tomado mucho auge el tema de la legalización de la marihuana. Ya antes, en la década de los 90’s, Felix Salgado Macedonio había propuesto legalizaroa; lo mismo Patrica Mercado, en 2003 y 2006.

Sin embargo, la nota la dio Vicente Fox, el mismo que dijo que había que cerrar filas en torno a Enrique Peña Nieto, y que en 2006 no firmó un decreto para legalizar la portación de 5 gramos de cannabis de forma legal. Entonces ¿qué hizo cambiar de opinión al ex-presidente?

Las conferencias en torno a este tema (que desataron la polémica) fueron en el Rancho San Cristóbal, de la familia Fox, acompañado de Jamen Shively, ex-trabajador de Microsoft, y quien piensa invertir millones de dólares para posicionar su marca en México y en los estados de USA que ya está legalizada la marihuana, para vender este producto psicotrópico para uso medicinal y recreativo y, obviamente, obtener una gran fortuna derivada de éste negocio.

Sin embargo, la discusión sobre la legalización de la marihuana llega en un momento álgido de nuestra vida como Nación, y en un momento clave para nuestro futuro como país semi-independiente: precisamente en el preámbulo de la presentación de la reforma energética de Enrique Peña Nieto, que buscaría abrir el sector petrolero a empresas privadas.

Lo he mencionado muchas veces, aunque no está de más repetirlo: de pasar la reforma energética planteada por Peña Nieto terminaríamos de consolidarnos como una colonia de las naciones imperialistas, asumiendo la política y necesidades energéticas de USA, y rescatando a ese país y Europa de su crisis económica, pero a costa de nuestra riqueza y de nuestro pueblo.

Y mientras Vicente Fox ha difundido sus marihuanadas, los medios de comunicación le han comprado el dulce y han hecho más grande y exagerado la discusión sobre un tema que, si bien tiene una importancia para el país, no es la prioritaria en la agenda nacional. No, con la privatización del petróleo enfrente.

Así, Vicente Fox ha logrado su cometido: la juventud (y una buena parte de la sociedad) está idiotizada debatiendo el asunto de la legalización de la marihuana, en parte influída por los medios de comunicación, mientras su futuro está siendo hipotecado por Peña Nieto y compañía. El distractor perfecto para inmovilizar a la juventud con un tema (para estos momentos del país) intrascendente, cuando el futuro económico del país está en juego.

Las marihuanadas de Fox (al igual que los «errores» de Peña Nieto) tienen un objetivo: lanzar un dulce distractor para fijarnos en la forma y no en el fondo. Finalmente, así han amaestrado ala sociedad contemporánea: concentrada en lo hedonista y superficial, para dejar de prestar atención en lo profundo y en lo sustancial.

Concentrémonos en lo importante, y dejemos de lado las superficialidades. Sólo así impediremos que nuestro futuro sea hipotecado al mejor postor. Consideremos también que ellos llevan más avance que nosotros. A ver si cuando volteemos de la distracción no es demasiado tarde.

Saludos. Dejen comentarios.

La importancia de la defensa de la educación pública contra la privatización

Hola.

Era marzo de 1999. Francisco Barnés de Castro era Rector de la UNAM, y había mandado el día 15 una reforma al Reglamento General de Pagos, el cual aumentaba la cuota semestral de 20¢ a 2,000 pesos semestrales. Independientemente de que hubieran familias (como la mía) que no pudieran pagar semejante cantidad de dinero al semestre, lo cierto es que ésto era la antesala a la privatización de la UNAM.

Nos organizamos en Asambleas Generales en las escuelas (generalmente, eran entre turnos, a la 1 de la tarde, para no perder clases) e hicimos paros, marchas, y finalmente se organizó una consulta entre la comunidad universitaria, la cual votó por convocar al cierre de las escuelas e iniciar una huelga indefinida el 20 de abril (fecha que inició), la cual tenía como fin último 6 simples puntos de un pliego petitorio elaborado por la comunidad universitaria:

  1. Abrogación del Reglamento General de Pagos y anulación de todo tipo de cobros por inscripción, trámites, servicios, equipo y materiales.
  2. Derogación de las reformas aprobadas por el Consejo Universitario en junio de 1997. Esto significa recuperar el pase automático, eliminar los nuevos límites de permanencia a los estudiantes de la UNAM y respetar la elección de carrera dando prioridad al bachillerato de la UNAM. Cabe señalar que también participé en éste fallido movimiento. Y fue fallido, porque las preparatorias no tuvieron el valor para irse a huelga, lo cual no tuvo la fuerza suficiente al estar cerrados sólo los CCH’s, razón por la cual se levantó la huelga a los 2 meses de iniciada.
  3. Congreso democrático y resolutivo en el que toda la comunidad discuta y decida sobre los problemas que enfrenta nuestra universidad y cuyas decisiones tengan carácter de mandato para toda la comunidad universitaria y sean acatadas por las autoridades. Congreso que, por cierto, no se ha organizado a 12 años de su petición.
  4. Desmantelamiento del aparato represivo y de espionaje montado por las autoridades y anulación de todo tipo de actas y sanciones en contra de maestros estudiantes y trabajadores que participamos en el movimiento.
  5. Corrimiento del calendario escolar tantos días como los días efectivos de clase suspendidos por el actual conflicto, con la correspondiente anulación de las clases extramuros.
  6. Rompimiento total y definitivo de los vínculos de la UNAM con el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior A.C. (CENEVAL) y, en consecuencia, la anulación del examen único de ingreso al bachillerato de las universidades y escuelas públicas, así como del Examen Único de Egreso. (El sexto punto fue agregado el 3 de mayo de 1999 en Asamblea del CGH en el auditorio Ernesto «Che» Guevara).

Los medios (como siempre) no tardaron en desprestigiarnos y en etiquetarnos como porros. El argumento de Barnés de Castro, risible: decía que la UNAM incrementaría significativamente su presupuesto: del 1.5% que se recaudaba con 20¢ semestrales, se incrementaría al 3% con 2,000 pesos mensuales, es decir, el subsidio gubernamental bajaría del 98.5% al 97%.

Yo me fui 4 días antes de cerrar la escuela debido a que me contagié de varicela, y cuando regresé a la escuela, 40 días después, el movimiento que había dejado ya no existía: había muchas caras desconocidas y (después nos enteraríamos) pseudolíderes y esquiroles pagados por Gobernación habían tomado las riendas del movimiento, y su finalidad ya no era mantener la escuela cerrada hasta la renuncia de Barnés, sino hasta la extinción de la propia UNAM.

Barnés se fue, llegó Juan Ramón de la Fuente (y con él, la PFP), y no se resolvieron todos los puntos del pliego petitorio. Sin embargo, el más importante si: se mantuvo a la UNAM con cuotas bajas, y siendo una Universidad, Autónoma, Libre, Laica y casi gratuita. Sin embargo, no fue suficiente el empuje de la huelga para derogar las modificaciones de 1997 al Reglamento de Inscripciones. Las consecuencias las tenemos hoy en día, donde preparatorianos y ceceacheros no tienen derecho a pase automático, y su matrícula está condicionada a permanecer no más de 4 años en la escuela, so salvedad de perder la inscripción.

Así, alejamos el fantasma de la privatización en la educación pública superior, pero éste sigue rondando. Federico Döring aseguró, en un debate en 2006 en Proyecto 40, que el PAN buscaría privatizar la UNAM para dejarla en beneficio del Libre Mercado, y su hermano, Edgar Döring, aseguró que le gustaría tener un Manhattan en el área que ocupa Ciudad Universitaria. Por otra parte, la educación básica está semi-privatizada, puesto que el yugo de Elba Esther Gordillo con el SNTE hace imposible cualquier reforma que se quiera hacer al sector (y obviamente, con un gobierno de derecha, menos).

Éste fantasma, sin embargo, no es sino un alma en pena, que tiene mucho qué ver con las cartas intención firmadas al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional tras las crisis en América Latina.

Aparte de la instauración del neoliberalismo en éstos países (con sus fatales consecuencias), éstos acuerdos firmados so pena de no recibir los préstamos para capitalizar las economías en tiempos de crisis por parte de los organismos financieros internacionales, se les pidió exigió a los paísesen vías de desarrollo crear paquetes para vender empresas estatales a la iniciativa privada, bajo el argumento de que el Estado el mal administrador. Así mismo, se les pidió reducir al Estado a su mínimo posible, para que el Libre Mercado pudiera explayarse a sus anchas sin un Estado fuerte que lo limitase. Algunos fueron forzados y obligados, mientras que otros con tecnócratas como Miguel de la Madrid (y séquito), Carlos Salinas de Gortari (y séquito), Ernesto Zedillo (y séquito) y Vicente Fox (y séquito) siguieron sin chistar éstas medidas. Eso explica el porqué el fraude en contra de López Obrador en 2006, así como la imposición de Felipe Calderón en la presidencia, y del porqué Calderón (y séquito) continúan las políticas neoliberales, con la catástrofe que ésto implica.

Éstas recomendaciones no sólo fueron para México (como dije anteriormente), sino fue reproducido en el resto de América Latina, África, Asia e, incluso, fueron requisito para ingresar a la Unión Europea para varios países de (adivinaron) Europa.

Los movimientos estudiantiles contra la privatización de la educación que vemos en Chile u Honduras (ambos con gobiernos de derecha, curiosamente) no son sino una respuesta a esas políticas neoliberales de privatización de la educación pública, así como lo hicimos en México en 1999-2000.

Son, además, batallas injustas (con todo el poder del Estado en contra), ingratas (puesto que la mayoría de los medios están al servicio del poder), pero que de lograrse, consiguen que las generaciones venideras disfruten de las luchas que hoy hacemos. Por eso es tan importante apoyar a nuestros jóvenes en Chile, Honduras, y donde el fantasma de la educación pública se aparezca. Porque de ello depende la educación no sólo de nuestros hijos, sino de las generaciones futuras.

Pero no cantemos victoria: el fantasma de la privatización sigue rondando en México y, de no conseguirse la transformación de México en 2012, tendremos que regresar a las calles y a las aulas para defender casi lo último de que nos queda: Nuestra Universidad, pues de ella depende, en gran medida, el México que exista generaciones más adelante: un México sumido en el atraso y la pobreza o, bien, un México con justicia social, equidad y progreso.

Solidaridad con nuestros compañeros en Chile y Honduras.

Saludos. Dejen comentarios.

La Mafia que se adueñó del Zócalo, el Grito, los Símbolos Patrios, el Bicentenario… y el 2010

Y cuando desperté, hoy, 16 de septiembre de 2010…
la mafia seguía ahí (en Palacio Nacional)

Hola.

Pues si. Ya no puede ser ocultado lo evidente. El poder detrás del trono se asomó por fin. Y se asomó cínicamente para no ocultarse más. El día de ayer hizo su aparición Carlos Salinas de Gortari como invitado de honor en Palacio Nacional, en el marco de los festejos del Bicentenario que, por cierto, fue secuestrado y privatizado por esa oligarquía que aspiran a perpetuar su poder para siempre.

Fue algo lamentable y estúpido. Se gastó mucho (en forma suntuosa y ostentosa) en un espectáculo que no le gustó a nadie. Según los reportes que oportunamente daban desde el Zócalo a través de Twitter, la gente estaba muy enojada y/o decepcionada por la mala calidad del espectáculo ofrecido en el Zócalo.

Trifulcas dentro y fuera del Zócalo (algunos que querían entrar y se enfrentaron con los granaderos, otros a los que mezclaron con los reporteros, y se pelearon con ellos), un abucheo generalizado al Shalalalala de Aleks Syntek, la negativa a participar en la coreografía México Unido, y el repudio a los artistas que ahí se encontraban, fue parte de lo ocultado por las cámaras de televisión, pero parte de los hechos que las redes sociales, una vez más, dejaron al descubierto.

Pero el descontento no sólo fue enfocado hacia el espectáculo. Calderón fue abucheado, y coreado al grito de «¡Culero!» en la pantalla del Ángel de la Independencia (el único reporte con el que cuento, por cierto), y también en el Grito de Dolores Hidalgo. Cuando Calderón terminó su grito, el público comenzó a exclamar «¡Muera el mal gobierno!», al estilo de Miguel Hidalgo en 1810.

Éste mal gobierno, que utilizó un espectáculo horrendo para mantener estupidizada a la gente, y que según mi propia conjetura, mientras la gente estaba entretenida viendo en el Zócalo y en las pantallas de televisión un espectáculo que costó miles de dólares, y que no estuvo a la altura de las espectativas, dentro de Palacio Nacional la mafia discutía y acordaba el traspaso del poder en 2012, en una reunión entre Fox, Calderón y Salinas (vuelvo a repetir: es mi propia conjetura. No implica que haya sucedido tal acontecimiento).

Vivimos una era lamentable. Salinas ha vuelto, y regresó para no irse más. Calderón demostró ayer que sólo es un empleado de él, y de los intereses que lo rodean. Tenemos una muy difícil tarea rumbo a 2012. Si Peña Nieto es electo Presidente, nunca más tendremos libertad en México. Votar por el PRI, o por el PAN, da lo mismo. Son sólo dos caras de la misma moneda. No podemos permitir que la oligarquía consolide su poder. Es ahora o nunca. Demos el cambio en 2012, o nos condenamos para siempre.

Saludos. Dejen comentarios.

Mexicana, una víctima más del neoliberalismo

Hola.

No. Ahora no podemos poner excusas ni pretextos. No podemos hablar de ineficacia. Tampoco que era una empresa poco rentable. Mucho menos que los salarios de los trabajadores eran excesivos, porque eso es una vil mentira: durante muchos años, Mexicana de Aviación trabajó en ese mismo esquema, y nunca hubo reporte alguno del gobierno que dijera que Mexicana era incosteable, insostenible, o cuantos argumentos falaces se inventan siempre los neoliberales.

Mexicana era la mejor empresa de aviación en México, y por mucho. Incluso, fue una de las empresas de aviación ejemplares en la aeronaútica mundial.

Y a todo eso se lo cargó, literalmente, la chingada. Pero la chingada tiene nombres: Vicente Fox, Presidente de México en 2005 (cuando la aerolínea fue vendida); Pedro Cerisola, Secretario de Comunicaciones y Transportes en ese mismo año, y Gastón Azcárraga, miembro de la oligarquía, beneficiado con una empresa que sólo tardó 4 años en hacer quebrar. ¡4 años! Deberíamos revisar si le damos el premio al empresario más ineficiente del mundo en la Historia.

Y como siempre, querían volver a aplicar la fórmula que ya les ha gustado, tanto a empresarios mexicanos como extranjeros: privatizar las ganancias, y socializar las pérdidas. Así fue con el FOBAPROA, el rescate carretero, y cuantos «rescates» ha habido en México para solucionar la ineficiencia de empresarios voraces y corruptos. Bien lo ha dicho López Obrador: llaman populismo a lo poco que se le da a la mayoría, al pueblo, pero nombran fomento o rescate a lo mucho que se les da a los empresarios.

Mexicana de Aviación no sólo representa la primer aerolínea comercial mexicana de la Historia, sino una de las primeras en el mundo. Es parte de la Historia de la Aviación, y por lo visto ahí se quedará: en la Historia, gracias a esos empresarios torpes que sólo quieren ganar sin invertir, los que quieren que la plusvalía sea al 100% gastando en lo mínimo posible en los costos.

Ahora, le han abierto las puertas de par en par a la aeronaútica trasnacional. Han sepultado, una a una, a las aerolíneas mexicanas: primero, Aerocalifornia; posteriormente, Aviacsa; y ahora, Mexicana. La política aeronaútica en México va en retroceso: estamos a punto de convertirnos, auténticamente, en un país bicicletero.

Ahora, le abrimos el mercado a American Airlines, Continental Airlines, KLM, Iberia, Japan Airlines, y todas las empresas aeronaúticas que no podían competir contra Mexicana y Aeroméxico, y que ahora sí tendrán uso irrestricto del espacio aéreo mexicano.

Sigamos aplaudiendo como focas el triunfo de Navarrete como Miss Universo (un concurso privado que en nada beneficia al país), sigamos auyando como lobos la canción del Bicentenario de Aleks Syntek, y cerremos los ojos ante la venta cínica del país que se está llevando a cabo.

¡Bonita forma de celebrar el Bicentenario! Sigan, sigan, sigan, al fin y al cabo, el circo de tres pistas continúa. Al fin y al cabo, lo que importa es celebrar cómo nos están colonizando de nuevo.

Saludos. Dejen comentarios.

El acoso al sindicalismo independiente

Hola.

Lo advertimos durante mucho tiempo. Lo previmos de igual forma, al mismo tiempo, que habría una persecución incansable contra el sindicalismo, sobre todo aquel sindicalismo independiente, no oficial, no corporativizado, no alineado ni alienado, ni mucho menos supeditado a los intereses del gobierno espurio, de la oligarquía y de los empresarios voraces, que como siempre, quieren sacar el máximo de ganancias a casi ningún costo, siendo éste costo irremediable, que regularmente son los salarios de los trabajadores (ellos serian felices con un régimen esclavista o donde el trabajador trabajara gratis y les hiciera generar el 100% de ganancia).

Pues bien, la afrenta en contra de este sindicalismo independiente que realizaron los gobiernos priístas desde hace mucho tiempo, no se compara, en nada, a lo que han realizado matizadamente los últimos dos gobiernos de derecha que han existido en México (el de Vicente Fox y el de Calderón), pues los golpes duros y certeros que han tenido éste tipo de organizaciones gremiales en los últimos años ha sido desolador.

Tan sólo, el golpe propinado al SME el año pasado fue sumamente significativo, pues desbarató a un sindicato de 44 mil trabajadores, uno de los más grandes de América Latina y el mundo.

Aquí hago un paréntesis para señalar que si, es cierto, ha habido dirigentes sindicales desleales o que han utilizado a la organización gremial o el nombramiento para acumular riqueza, para negociar intereses particulares, o bien para generar influyentismo o compadrazgo. Pero tampoco podemos desacreditar simple y llanamente (por lo anterior) el papel que han tenido los sindicatos para defender los derechos de los trabajadores, para negociar salarios y contratos colectivos justos y equitativos, y para evitar que la mano voraz del empresario obtenga más de lo que debe obtener.

Pues bien, éste sindicalismo independiente es golpeado una vez más, ahora en el caso de Mexicana de Aviación. Primero, cuando la aeronáutica estaba en poder del Estado (hasta hace no mucho tiempo y bajo dos empresas paraestatales: Mexicana y Aeroméxico), la privatizaron so pretexto de que el negocio aeronáutico ya no era rentable (sofisma más que conocido, pues siempre que quieren privatizar, utilizan exactamente el mismo argumento). Una vez que fue vendida la empresa Mexicana de Aviación por Vicente Fox a Gastón Azcárraga -uno de los miembros de la oligarquía que consumó el fraude electoral en contra de López Obrador en 2006- en diciembre de 2005 a precio de atraco -pues fue vendida a menos de una cuarta parte de su valor real (165 millones de dólares)-, éste personaje creó dos empresas satélites paralelas a Mexicana, pensando en el momento actual: Click y Link, y dejó de invertir en Mexicana de Aviación, a sabiendas que existía una deuda que fue creciendo hasta alcanzar actualmente los 796 millones de dólares.

Así pues, siendo el Sindicato de Pilotos y Sobrecargos de Mexicana uno de los más poderosos dentro del sindicalismo independiente, y cuyo contrato colectivo era de los que más beneficios traía a los trabajadores de la empresa aeronáutica, se busco su desmantelamiento, pues nunca se prestó a los intereses del nuevo patrón ni negociaron con él en la forma en que hubiera querido Azcárraga.

Aquí hago otro paréntesis para mencionar que, el hecho de que exista un contrato colectivo que beneficia a los trabajadores, no quiere decir que ganen bien ni lo que tengan que ganar, pues los salarios de la aeronáutica mexicana, comparados con los existentes en USA o Europa, son raquíticos.

Pues bien, teniendo Gastón Azcárraga sus dos nuevas empresas títeres (en las cuales, cabe mencionar, se les prohibió a los trabajadores afiliarse al Sindicato de Pilotos y Sobrecargos de Mexicana), donde no existe un contrato colectivo de trabajo, y donde los empleados no tienen los mismos derechos y garantías que los agremiados de Mexicana, se siguió el camino para quitarle sus derechos a los trabajadores.

Primero, se les quiso modificar el contrato colectivo de trabajo, suprimiendo muchas de las prestaciones que tenían los trabajadores de Mexicana de Aviación, bajo la excusa de que así se sanearía la empresa (curiosamente, las empresas siempre se sanean bajando los salarios de los trabajadores, y no las ganancias del empresario). Posteriormente, al no acceder a las añagazas del empresario, y además no negociar nada por debajo de la ley, el Consejo de Administración de la empresa la sometió a un concurso mercantil justificándolo como una forma de reestructurarse. El empresario, en vez de realizar un ofrecimiento para resolver el conflicto, lo ahondó más, pues ahora quiere declarar en quiebra a Mexicana (lo cual significaría desaparecer la empresa) y quedarse con sus dos empresas patito.

La desaparición de Mexicana, más allá de que fue la primer empresa aeronáutica que existió en México (pues data de 1921), y que desparecería una gran parte de la Historia de la aviación en México, lo cierto es que sentaría un muy mal precedente, pues dejaría entrever que, efectivamente, los mexicanos estamos sometidos a una oligarquía, la cual hace lo que le viene en gana con la complacencia del gobierno espurio, y que en realidad no tenemos una garantía de vivir, como tanto pregonan, en un “Estado de Derecho”, pues como sociedad, como trabajadores, como individuos, siempre estaremos sometidos y oprimidos en una falsa libertad, en una democracia falsa, donde todo es una simulación, y donde solamente se hacen las cosas en la forma en que un puñado de gente decide y manda que se hagan las cosas.

El golpe a éste sindicalismo independiente no se detendrá aquí. Seguirán otros sindicatos de otras empresas, con la mano complaciente del gobierno. Lo peor de todo es que, como sociedad, debemos comprender que el golpe al sindicalismo es un golpe para todos los trabajadores, pues se nos está cancelando (en la práctica) la posibilidad de tener un buen salario, una vida digna, una vivienda decorosa, la posibilidad de tener una mejor calidad de vida, en pocas palabras.

El fin último de desaparecer el sindicalismo independiente es poder aprobar contrarreformas (sin ninguna oposición de por medio) como la tan anunciada “Nueva Ley Laboral”, mejor conocida como la “Ley Lozano”, que de laboral sólo tiene el nombre, pues es más empresarial que nada dicha ley, ya que suprime derechos, limita prestaciones y derechos, y libera de obligaciones al empresario, dándole manga ancha de hacer lo que quiera, cuando quiera, y cómo lo quiera.

Es decir, si como sociedad no vemos el debilitamiento que está teniendo la clase obrera (o trabajadora, como la quieran llamar) de éste país en beneficio de la oligarquía, es decir, de los que más tienen, será muy tarde cuando se quiera hacer algo al respecto.

Finalizo con una cita de un pastor luterano, Martin Niemöller, quien pronunció éstas palabras en un sermón durante la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern, Alemania, quien se opuso a la nazificación de las iglesias en Alemania durante el régimen de Hitler, donde primero cumplió una pena de 7 meses y luego fue llevado a un campo de concentración donde vivió durante la II Guerra Mundial. El sermón se titula ¿Qué hubiera dicho Jesucristo?, y es mal atribuído a Beltolt Brecht:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.
 
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemocrata.

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.

Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

A ponernos las pilas, o nos carga el payaso.

Saludos. Dejen comentarios.

Andrés Manuel y sus errores

Hola.

El título de ésta entrada no es más que una parodia del título de los libros escritos por José Agustín Ortiz Pinchetti y Martí Batres, que se llaman (en ambos casos) Andrés Manuel y sus claves.

Ya en otras ocasiones he mencionado el hecho de que Andrés Manuel, durante su carrera política, ha cometido muchos y muy diversos errores que nos han costado mucho a mucha gente, y su último error nos puede costar mucho a los hidalguenses.

Yo he seguido siempre a López Obrador (mucho antes del mal llamado obradorismo). Lo sigo desde los tiempos del Éxodo por la Democracia (donde caminó desde Tabasco hasta la Ciudad de México, debido a un fraude electoral en su contra), desde la toma de los pozos petroleros (que le causó una descalabrada monumental) y desde la Presidencia del Partido, mi partido, el PRD.

Pues bien, en éste lugar fue donde por primera vez López Obrador se equivocó por primera vez. Tras la fraudulenta elección del 21 de marzo de 1999, donde Amalia García y Jesús Ortega se hicieron fraude mutuamente (e incluso, en la prensa se dijeron mutuamente ‘Rata’), el papel de López Obrador era quedarse en la Presidencia del Partido, repetir la elección, limpiar la imágen del PRD y apechugar su tibieza en la elección fraudulenta. Sin embargo, se fue por el camino fácil: terminó su periodo, y se fue valiéndole cacahuate lo que pasara con el Partido. Pablo Gómez quedó como interino, y el partido quedó manchado para siempre. Ésto, además (y junto con el asesinato de Paco Stanley) nos causó la pérdida de la Presidencia de la República en el 2000.

Después, López Obrador se fue a la Jefatura de Gobierno. Ahí, en general, hizo uno de los mejores gobiernos en la Ciudad de México. Sin embargo, tuvo el desacierto de pelearse con Rosario Robles, quien en medio de sus aspiraciones presidenciales intentó desacreditar a López Obrador por medio de los videoescándalos, operados por su pareja sentimental, Carlos Ahumada Kurtz. Así mismo, las aspiraciones presidenciales de otra mujer, Martha Sahagún, involucrado con el pleito casado con Vicente Fox, trajo consigo el desafuero en su contra.

Después, en la campaña presidencial de 2006, la soberbia hizo que AMLO descuidara una parte fundamental en cualquier elección, que es la estructura electoral. Con el 70% reconocido de las casillas cubiertas (los cálculos extraoficiales reales apuntan únicamente a un 55% de las casillas cubiertas), dejó un márgen suficientemente grande como para que por ahí le hicieran el fraude electoral. Ni hablemos de la gente en la que confió. Ya sabemos los resultados, de lo cual parte seguimos arrastrando hasta hoy.

Luego, en 2009, el caso Juanito. ¡Cómo nos costó ese pinche Juanito! Y aunque no había otra opción, pero nos salió demasiado caro el chistesito.

Ahora, López Obrador apuntala contra las alianzas. Al único que le benefician esas alianzas es al propio Andrés Manuel. Ni más ni menos. Porque debilitan a Peña Nieto, y permite la transición en estados caciquiles como Oaxaca o Hidalgo. Sin embargo, AMLO no sólo ha satanizado las alianzas, sino que ahora intercedió para que el PT las rompiera.

Y el problema no es otro, sino que a la hora de los chingadazos uno es el que tiene que andar componiendo las cosas. Y el problema es que en Hidalgo nos está metiendo en serios aprietos, pues (sin quererlo, eso hay que reconocerlo) le está ayudando al PRI-Gobierno para dividir a la oposición, y darle oxígeno a una candidatura tan mala como la de Paco Olvera. Y lo peor es que si gana el PRI, los platos rotos no los pagará él, sino los hidalguenses, que somos quienes nos quedamos a vivir aquí. Y nuevamente, muchos tendremos que pagar los errores de uno sólo.

Yo se lo dije el miércoles pasado, a alguien sumamente cercano a él (e incluso, ya lo había publicado antes aquí): A la pregunta de qué esperábamos de López Obrador, yo le dije que lo sensacional y lo que esperábamos era que AMLO fuera a un acto de campaña de Xóchitl Gálvez. Pero como sabíamos también que no lo va a hacer, pues lo mejor es que se calle.

Aún hay otro problema. El PT (y posiblemente Convergencia) postulen a Francisco Xavier como su candidato. El hecho es que, desde el punto de vista de mucha gente del movimiento de López Obrador, ajena al Estado, y que desconoce cómo son las cosas realmente en el Estado, promocionarán ésta candidatura y dirán que «es la salida digna de alguien congruente como López Obrador». Nada más falso que eso. Ni es candidatura, porque solamente será un esquirol del PRI para restar votos a una opción verdadera de cambio (que es Xóchitl Gálvez), ni es digna (pues representará muchos de los intereses más oscuros del Estado), ni tampoco será congruente, pues nadie, más que el PRI (repito) se beneficiará fracturando la Coalición ‘Hidalgo nos une’.

El movimiento de López Obrador piensa que por hecho de ser crítico con el propio AMLO, de pensar diferente, de no coincidir en ciertas cosas, o de no acatar otras «que por el dedo de Dios se escribieron», piensan que ya, eres traidor, vendido o panista, y de ahí no te bajan. Y no. La verdad es que aunque uno lo critica y le señala sus errores, pero uno ni lo deja de reconocer como Presidente Legítimo, ni tampoco deja uno de observar que es la única solución para el país. No hay más. O es Peña, o es Obrador. Y en ése sentido, es mucho mejor (con errores y defectos) López Obrador a Peña Nieto.

Sin embargo, en Hidalgo solamente tenemos una de dos: O Paco Olvera, que representa más de lo mismo (tras 80 años de lo mismo), o Xóchitl Gálvez, que representa una esperanza y una alternativa para el Estado.

López Obrador conoce la situación del Estado, pues visitó los 84 municipios. En realidad, lo único que le pedimos los Hidalguenses, que además somos los que le damos cuerpo a su movimiento en el Estado, es que ya no diga más. Que deje las cosas como están. Si él no quiere, que no se sume, pero que tampoco reste, porque eso sólo beneficia al PRI-Gobierno y a los mercenarios del Partido, alias José Guadarrama y Francisco Xavier.

Pues bien, sigamos adelante. Saludos y dejen comentarios.