Candigatos y candirratas

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Hola.

2013 es un año de elecciones locales. Regularmente, éstas no llaman tanto la atención como las federales. Según mis propias observaciones, en las elecciones presidenciales más o menos un 70% del electorado vota, en las intermedias federales un 50%, y en las elecciones locales, sólo un 30% aproximadamente de la población acude a las urnas. Así, entre el desconocimiento de la población por los candidatos, o postulación de malos candidatos por parte de los partidos políticos involucrados en el proceso electoral, hacen poco o nada atractivo el ir a las urnas a elegir un nuevo presidente municipal, o un diputado local (al cual, por cierto, nunca terminan conociendo).

Sin embargo, en Veracruz está surgiendo un fenómeno social digno de ser analizado, estudiado y comentado, puesto que ha atraído la atención (incluso) de la prensa internacional: el candigato Morris. El candigato Morris es un gato común doméstico, de la familia Felis Catus, que ha sido propuesto por sus dueños para ser candidato a Presidente Municipal por el municipio de Xalapa de Henríquez, Veracruz. Varias cosas llaman la atención en cuanto al candigato: su slogan de campaña (Por un Xalapa libre de ratas); la gran aceptación que ha tenido; y el gran rechazo que ha tenido de candidatos formales, y de las mismas instituciones.

Sin embargo, Morris no es pionero en el ámbito de los animales políticos. Recordemos que en la Antigua Roma, Calígula nombró a su caballo Incitatus como Senador (cónsul) de la provincia de Bitinia, e incluso lo propuso para ser Emperador a su muerte. Sin embargo, esto se dio en un contexto en el cual Calígula sentía un gran desprecio por las instituciones, y calificaba a los Senadores de su tiempo como pusilánimes e inútiles. El caso de Morris, aunque es distinto, tiene semejanzas con el caso de Incitatus.

Morris aparece en un contexto político en el cual los ciudadanos han perdido la esperanza porque las cosas en éste país cambien. Venimos de una elección muy cuestionada, en la cual se demostró que Enrique Peña Nieto, con el apoyo de los poderes fácticos (como el duopolio Televisa-Azteca) y mediante la compra y coacción del voto de los ciudadanos (dinero en efectivo, enseres domésticos, suvenires de todo tipo, tarjetas Soriana, tarjetas Monex, y demás) compró la Presidencia de la República.

Así mismo, Peña Nieto cooptó a la que se decía ser la “oposición” de éste país mediante la firma del “Pacto por México”, que ha instaurado de facto un totalitarismo disfrazado de simulación democrática, en la cual las iniciativas neoliberales y antipopulares del régimen son ahora mayoriteadas y aprobadas aplastantemente por el bloque conformado por el PRIANPeRreDismo en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, sin oportunidad de ser analizadas, discutidas, debatidas y (mucho menos) presentar alguna alternativa.

Así, resulta inconcebible (pero a la vez, lógico) que los ciudadanos de Veracruz (e incluso, algunos de otras partes del país, quienes han mostrado su simpatía con Morris) ven con desesperanza que la única alternativa que existe hasta el momento con respecto a la clase política corrupta gobernante sea un gato. Porque ya nadie cree en el PRI, en el PAN, en el PRD, y demás partidos de la farsa democrática que actualmente vivimos. Porque ante la cantidad de ratas que acechan esos puestos, sólo un gato podrá poner orden (sic).

No en balde, Carlos Aceves Amezcua, del PRI, ha mencionado que Morris es una contra campaña porque obviamente va en contra del gobierno municipal, mientras que Mariana Munguía de Velasco (diputada local priísta), mencionó que Morris es una falta el respeto a las instituciones y a las elecciones. Por su parte Julen Rementería del Puerto, Consejero Nacional y Estatal del PAN, mencionó que Morris es una falta de respeto a la gente (El Universal, Jueves 06 de Junio de 2013, http://www.eluniversal.com.mx/notas/928054.html).

Y el Instituto Electoral de Veracruz no se ha quedado atrás. Ante la insistencia de “no desperdiciar el voto”, la Consejera Presidente del IEV Carolina Viveros García, declaró a Proceso que nosotros tenemos que pedir por todos aquellos que están trabajando sus campañas; estos votos (al Candigato) serían nulos, son votos que se perderían y la democracia necesita el voto del ciudadano donde tenga efectividad. Hagámoslo por la efectividad, y casi a forma de súplica, pidió a los ciudadanos hay que votar por los candidatos registrados, por favor (Proceso, Domingo 09 de Junio de 2013, http://www.proceso.com.mx/?p=344417).

Sin embargo, ante el desencanto popular por las elecciones, los dueños del gato Morris pidieron a la ciudadanía razonar el sufragio pensando en hacerlo no porque nos regalen una despensa, unas láminas, medicinas o demás, pues ya vemos que llegan al poder, políticos que no cumplen sus promesas de campaña y por eso estamos como estamos (Plumas Libres, Domingo 09 de Junio de 2013, http://plumaslibres.com.mx/2013/06/09/duenos-de-candigato-morris-piden-a-ciudadania- no-vender-su-voto/).

Así, en un país lleno de desesperanza, y ante el embate de la profundización de las políticas
públicas neoliberales, pareciera que (por el momento) sólo existen dos opciones: votar por las
candirratas de siempre, o bien optar por un candigato que promete terminar por ellas.

Lo que es terriblemente triste es que un país tenga más fe y esperanza en un gato, que en todos aquellos que han jurado servir y proteger a la Patria, y se han servido de ella, saqueándola a más no poder

Saludos. Dejen comentarios.

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