Deforma energética

Hola.

Dice la Real Academia Española, que deformar es hacer que algo pierda su forma regular o natural. También lo define como tergiversar, siendo esto dar una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos.

En el Congreso Mexicano, desde hace algunos sexenios, y aceleradamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, no se ha hecho otra cosa que no sea deformar. ¿Y qué deforman nuestros legisladores? Leyes, con el pretexto de reformarlas.

Las reformas neoliberales que han sido impulsadas en los últimos casi 35 años no responden al interés general, a lo que necesidades requeridas por el Pueblo (que representa la mayor parte de éste país). Las leyes han sido rediseñadas conforme al interés de una clase empresarial y política (definida como oligarquía), cuyos intereses representan los de ellos mismos y no los de la mayoría de la población.

Para tal efecto, se han posesionado y secuestrado al gobierno. Mediante una simulación democrática, han logrado controlar al representante del Poder Ejecutivo y su gabinete, han insertado legisladores para modificar las leyes conforme a sus intereses, han logrado generar un clima de impunidad avalado por jueces y magistrados, han controlado la dirigencia de los principales partidos políticos, y han manipulado a la población mediante los medios de comunicación para que exista un respaldo popular a sus agravios.

El paquete de reformas estructurales (que muchas veces se ha insistido en este blog que provienen de cartas-intención con el Fondo Monetario Internacional [FMI], el Banco Mundial [BM], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] y otros organismos) que ha presentado Enrique Peña Nieto, y que un Congreso maniatado, sometido y timorato ante la figura presidencial ha aprobado sin discusión alguna, no son otra cosa que deformas o, dicho de forma correcta, deformaciones.

La deforma laboral ha sepultado los derechos laborales y el espíritu del artículo 123 por los que se luchó durante mucho tiempo; la deforma educativa ha terminado con la responsabilidad del Estado en la educación pública, laica, gratuita y de calidad, y el espíritu del artículo 3°; la deformación del artículo 130 terminó con el Estado Laico; la deforma financiera ha legalizado el embargo, la retención de sueldos y salarios en caso de deudas por créditos, y la pena corporal (cárcel); la deforma en telecomunicaciones fortaleció a Televisa como monopolio y empresa predominante en el sector, legalizó el espionaje que era hecho ilegalmente por el Estado Mexicano, y permitió la entrada de capital extranjero al negocio de la Radio y TV, antes prohibido; la deforma hacendaria homologó el IVA en la frontera, y legalizó los gasolinazos e, incluso, los intensificó.

Dicho sea de paso, además, que los gasolinazos es una medida impuesta desde el gobierno de Felipe Calderón con el fin de homologar el precio de la gasolina mexicana con el internacional, con el fin de que, una vez que las empresas trasnacionales (como Shell, Exxon, Chevron y Texaco) lleguen al país y abran sus gasolineras, puedan competir contra PEMEX (pues de mantenerse el precio bajo, como era antes, no podrían hacerlo).

Nadie duda hoy que estas deformas fueron realizadas para beneficiar intereses económicos muy poderosos, principalmente extranjeros, y que el Gobierno Mexicano trabaja más como un lobby empresarial que como una entidad dedicada a proteger y priorizar los intereses de sus gobernados.

Pero sin duda, y aún con las graves consecuencias que tienen la deformación de las leyes antes mencionadas, la más grave es la deforma energética.

La madre de todas las reformas, como la han calificado Peña Nieto y su gabinete, es la reforma energética, que en los días pasados ha sido aprobada e impuesta por el Congreso de la Unión por el PRI, en complicidad con el PAN, el PVEM, el PANAL, y con la oposición bipolar voluble simulada del PRD.

Se ha modificado la Constitución en sus artículos 25, 27 y 28 para permitir la inversión extranjera en el sector energético (eso si, repitiendo hasta el cansancio que el petróleo seguirá siendo de la nación, aunque no dicen que en el subsuelo y que, una vez que salga de él, se perderá la propiedad por completo). En las leyes secundarias, han violado por completo el espíritu constitucionalista del artículo 27 y del Decreto de Expropiación Petrolera del General Lázaro Cárdenas, y han puesto y generado las reglas a modo para el capital trasnacional petrolero.

Las nuevas leyes permiten el despojo de las tierras por parte de las empresas trasnacionales para la búsqueda y extracción de petróleo, avaladas por el Gobierno bajo el concepto de «utilidad pública» pero para beneficio privado; no se especifican las tasas de impuestos conforme a los márgenes de utilidad de las empresas extractoras; tampoco existen regulaciones para evitar catástrofes medioambientales que pudieran existir derivado de los procedimientos poco ortodoxos que las empresas petroleras trasnacionales utilizan para obtener el producto (véase el caso Chevron en Ecuador, o el caso Shell en Nigeria) y, finalmente, dejan en un futuro incierto nuestro futuro económico y nuestra viabilidad como nación independiente, convirtiéndonos en tierra de nadie (casi literalmente).

En pocas palabras, la reforma energética da todas las garantías necesarias y no necesarias al capital extranjero trasnacional, y deja sin garantías y en absoluta indefensión a la población en general.

Ningún llamado será atendido. Peña Nieto está pagando con creces a quienes le financiaron su campaña presidencial y aseguraron el regreso del PRI a los Pinos. El PRI está subordinado a los grandes organismos financieros. Penchyna y compañía están entregados a las grandes corporaciones trasnacionales.

La instauración de la corpocracia mexicana es un hecho, acompañada de una oligarquía rapaz y dominante. Felicitemos pues, a aquellos que vendieron el país a cambio de una despensa Soriana, de souvenires del candidato presidencial priísta, de materiales de construcción, de la promesa de un cargo en el gobierno, o de quienes, en medio de su estupidez infinita, no sabían lo que hacían o por quién votaban, pues era más fácil creerle a Televisa, que informarse de lo que había detrás del hombre que, sin remordimientos y tal cual psicópata, ha desgraciado la vida de muchas generaciones hacia adelante.

Estamos en el punto de no retorno. El daño al país está hecho. Y costará muchos años y generaciones revertir el actual proceso de descomposición política, social y económica que está culminando. Que Dios (si existe) nos agarre confesados, porque nos va a cargar el payaso.

Saludos. Dejen comentarios.

El destino final

Hola.

El día de hoy fue aprobada la Reforma Laboral de Calderón en la Cámara de Diputados, con una alianza final del PRIAN (y donde Acción Nacional traicionó al PRD, con quien se había comprometido a frenar las iniciativas retrógradas priístas), y con la cual, dadas las cosas, será también aprobada en el Senado de la República.

Ya lo he dicho en otras ocasiones que éstas reformas no responden ni siquiera a una iniciativa de Peña Nieto al respecto (incluso, dudo que Peña Nieto tenga iniciativa para algo, pero eso es otra cosa), sino que responden a una serie de reformas estructurales redactadas y dictadas desde Washington, consensadas por el G-8, y puestas en práctica por el G-20, cuyo fin último es la profundización del modelo económico neoliberal y del sistema capitalista, no importando las consecuencias de sus imposiciones. Sin embargo, ésta contrarreforma laboral no es la única ley que deberá ser aprobada dentro del paquete de reformas estructurales. Ya se vislumbra en el horizonte por lo menos dos más: la reforma fiscal, y la reforma energética.

La reforma fiscal que Peña Nieto estaría enviando al Congreso durante el próximo periodo de sesiones tiene como fin último gravar todos los productos (incluyendo alimentos, medicinas, libros y educación, que actualmente están exentos) con el IVA (Impuesto al Valor Agregado). En días anteriores, José Ángel Gurría -Secretario General de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), y que también es ex-Secretario de Hacienda del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, o sea, priísta- «recomendó» al gobierno de Peña Nieto homologar el IVA al 19% «general, sin excepciones, sin tasa cero y sin diferencias en las fronteras» (Recomienda OCDE a gobierno de Peña homologar IVA a 19%. Martes 06 de Noviembre de 2012. http://redaccion.xhglc.com.mx/?p=6830).

Sin embargo, existe información de que ésta cifra sería el aumento conservador, por decirlo de alguna forma, porque existen especialistas (y López Obrador) que dicen que la meta es subirlo y homologarlo al 22%. Ésto, aunado a la pérdida anual del poder adquisitivo de los trabajadores en cuanto al salario mínimo, sumado con la reforma laboral recién aprobada, sería un desastre.

Por otra parte, la reforma energética que también estará presentando Peña Nieto ante el Congreso es tramposa y engañosa. Se maneja el doble discurso de no privatizar PEMEX (como empresa), pero se pone a disposición de las trasnacionales el petróleo (es decir, el producto que trabaja PEMEX en sus diferentes formas: exploración, perforación, extracción, procesamiento y distribución) y la renta petrolera (es decir, las ganancias del producto petrolero), en una clara y absoluta privatización.

De nada le sirven a la nación tener una red de gasolineras que están concesionadas y que lo único que pertenece a PEMEX es la imagen corporativa (pues la venta de las gasolinas las obtienen los concesionarios y no PEMEX), así como tampoco servirá de nada tener la rectoría sobre un montón de instalaciones, fierros, líderes sindicales y trabajadores cuando lo que debería generar PEMEX, que (vuelvo a repetir) es la exploración, perforación, extracción, procesamiento y distribución no lo va a hacer, y se quedará parte del producto en manos de Shell, Exxon, Mobil, Chevron, Texaco, British Petroleum, y demás empresas petroleras voraces.

Éstas contrarreformas (desde mi punto de vista) pasarán sin problemas, pues habrá manifestaciones en las calles, pero no contundentes, la sociedad en general no se movilizará, e incluso compartirán la idea de que así tiene que ser. La muestra me la han dado dos situaciones: la venta del voto y la votación a favor de Enrique Peña Nieto (para lo cual la memoria histórica no fue un factor de cambio), y la casi nula movilización de la sociedad civil ante la aprobación de una reforma laboral que afectaba sus intereses directos, y ante la cual no hubo la respuesta que tendría que existir.

Yo no soy de los optimistas que espera en que el Pueblo reaccione en éste momento, dado que si no reaccionó con los dos hechos mencionados anteriormente, no hay razón por la que ahora lo haga.

El destino final, sin duda será el parecido al de Argentina en 2001, donde en ése momento las contrarreformas neoliberales y las recetas dictadas desde el exterior (Washington, en concreto) y que llegaban con recomendaciones vía el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se hicieron insostenibles, entonces la economía se cayó, y fue hasta ese momento (cuando los argentinos ya habían perdido todo, y no tenían ni para comer) que entonces reaccionaron, cambiaron el gobierno, la clase política y la política económica, y entonces comenzaron una espiral cuesta arriba. Yo espero que ese sea el mejor escenario para México.

El otro es mucho peor, y es parecido al caso chileno, donde lograron deponer al dictador Pinochet después de muchos muertos, pero jamás cambiaron la política económica, pese al cambio de gobierno y de clase política. Y una nueva generación les ha venido a enseñar a luchar a aquellos adultos que se conformaron con sólo la alternancia en el poder. Sin embargo, la lucha que ha dado ésta nueva generación en Chile no ha conseguido ablandar, en lo más mínimo, al modelo neoliberal enquistado, en gran parte por el origen de Piñera, pero en gran parte también porque esa socialdemocracia que gobernó con Bachelet no hizo los cambios necesarios que necesitaba el país porque no se atrevieron, o porque así les convenía.

De ser el segundo escenario para México, tendrá que pasar mucho tiempo antes de que las cosas verdaderamente cambien. Pero, para entonces, quien sabe si México siga existiendo como país soberano, si seamos un protectorado más, una colonia formalmente reconocida, o bien un estado más de el país de las estrellas.

Saludos. Dejen comentarios.

La crisis de la crisis

Hola.

Desde que tengo memoria, siempre he oído de la crisis. Y también, de los remedios para salir de la crisis. No obstante con ello, también he oído a los valientes que aseguran que nos van a sacar de la crisis. Pero la crisis sigue ahí. No se ha ido. Pareciera que llegó para quedarse. Y por si fuera poco, desde hace algunos años comenzó la crisis de la crisis, que amenaza con profundizarse, y que podría traer una crisis aún mayor (por si ésto fuera poco).

Pues aunque parezca un juego de palabras y que quiero confundir al lector, es más claro que el agua lo que menciono. La actual crisis aseguran que comenzó en 2008, con la crisis inmobiliaria en USA. Sin embargo, proviene desde finales de los 70’s y principios de los 80’s, años en que comienzan a aplicarse las doctrinas neoliberales.

Sin embargo, no sólo es la política económica. Es también la élite mundial, la oligarquía que aseguran no existe, pero que está conformada por grandes banqueros, empresas trasnacionales, magnates, medios de comunicación,  monopolios, duopolios, oligopolios, y todo aquello que tiene forma de acumular el capital. Para ésto, tiene a sus títeres (políticos ambiciosos y rapaces), los cuales son utilizados y encumbrados para seguir reproduciendo el sistema, para continuar el mismo régimen de corrupción y privilegios, los cuales están encargados de continuar aplicando la misma política económica, asegurando la sobreviviencia del moribundo modelo económico neoliberal, y perpetuando lo más posible el sistema capitalista, el cual se encuentra en su fase terminal, pero que continúan dándole vida artificial, mediante mecanismos que en algún momento se habrán de acabar.

Así, en los días pasados vivimos la imposición de una contrarreforma laboral que atenta contra los derechos de los trabajadores , los cuales han sido reducidos drásticamente (pago por hora, outsourcing, reducción o eliminación de seguridad social, así como del pago de prestaciones, eliminación de la antigüedad, reducción de salarios caídos por despido injustificado a sólo un año, contrato de prueba, etc.), y que han instaurado una forma moderna de esclavización, pero con una agravante de pauperización del trabajador y de sobrevivencia en la miseria, sin responsabilidad para el patrón.

Recordemos que en el esclavismo (en Roma, particularmente, pero así en otras sociedades) el esclavo vivía bajo la tutela del patrón que, si, lo azotaba y lo trataba mal (ahora el patrón no azota al trabajador, pero igual lo trata mal), pero el patrón tenía la responsabilidad de darle al esclavo casa, vestido y alimentación. En el actual esquema obrero-esclavista, no existe responsabilidad del patrón para mantener al esclavo.

Sin embargo, aunque pareciera que es un fenómeno único en México la contrarreforma laboral, se está aplicando también en otros países. Por ejemplo, en España algunos aspectos que contiene la nueva ley laboral son el impulso a los convenios y los pactos de empresa; limitó a un año la prórroga de los convenios caducados, hasta entonces indefinida; y facilitó los descuelgues salariales para las empresas.

En los días pasados, en Gran Bretaña (cuna del Capitalismo), el político conservador y Ministro de Hacienda George Osborne (descendiente y parte, por cierto, de la vieja aristocracia anglo-irlandesa), hizo un parafraseo de pésimo gusto de Marx, al exclamar ¡Trabajadores del mundo, únanse… y cedan sus derechos! ¡Naciones del mundo, únanse… y cedan su soberanía!. Resulta que éste pillo burgués imperialista está proponiendo una contrarreforma laboral a partir de abril de 2013 que dé a los trabajadores participaciones entre 2,000 y 25,000 libras, a cambio de ceder sus derechos  a la reclamación por despido improcedente, así como olvidarse del finiquito si la empresa quiebra, o a solicitar un horario flexible para ocupar tiempo para entrenamiento.

Así, queda en evidencia que no es realidad única lo que estamos viviendo en México, sino que son realidades simultáneas en diversas partes del mundo. Son políticas dictadas desde Washington, presentadas ante el G-8, avaladas por el G-20, e impuestas (por las buenas o por las malas) a los países del mundo que se dejan vía Fondo Monetario Internacional o Banco Mundial. Y estas políticas son encaminadas para intentar revivir al moribundo monstruo capitalista, eliminando por la vía de la «austeridad» derechos y servicios sociales y públicos, con el único fin de que los beneficiados del sistema puedan seguir obteniendo los mismos márgenes de ganancia sin importarles el sacrificio que hagan los demás.

Eso explica también, en gran medida, las promesas que como agente inmobiliario realiza Enrique Peña Nieto en su gira por Europa para vender el petróleo y que, dicho sea de paso, para ésto fue encumbrado por Televisa y la oligarquía, comprado la elección e impuesto al Pueblo.

La contrarreforma energética que tanto ha anunciado Peña Nieto (y que incluso, desde la misma campaña mencionó en varias ocasiones) busca la privatización no de PEMEX ni de la empresa PEMEX, sino del producto que extrae, industrializa y comercia PEMEX: el petróleo. PEMEX puede y seguirá siendo una empresa mexicana, y con esa trampa venderán (en el mejor de los casos) o regalarán el petróleo a las naciones extranjeras (USA, Canadá, Reino Unido, Francia y España) vía sus empresas trasnacionales: Exxon-Mobil, Shell, Chevron-Texaco, British Petroleum, Repsol, entre otras.

Sin embargo, esa contrarreforma energética es sólo una parte del gran iceberg de éstos países (principalmente, pero no son los únicos) de obtener el mayor botín posible en la obtención de los recursos energéticos, utilizando a políticos inútiles como Peña Nieto que deciden acatar sin chistar la agenda de Washington y al pie de la letra. Sin embargo, para los países opositores, o cuyos intereses no coinciden con los de las grandes potencias, son «liberados del terrible yugo dictatorial antidemocrático de dichos países»(invasiones vía la OTAN, como en el caso Afganistán en 2001, o Irak en 2003), o bien armando guerrillas de mercenarios pagadas desde los grandes centros de poder, y utilizados como pretextos para invadir y «ayudar a la liberación» de dichos países (como Libia en 2011, o próximamente Irán y Siria) ayudados, por supuesto, por las grandes cadenas y consorcios de medios de comunicación privados alrededor del globo (Fox, CNN, Televisa, TV Azteca, Globovisión, Galavisión, Telefé, El Clarín, Grupo PRISA, El País, etc.)

Esa era precisamente la importancia geopolítica de la elección venezolana del pasado domingo 7 de octubre, y su importancia en el futuro de la región: éste ejercicio y el reacomodo en la correlación de fuerzas con respecto a los centros de poder y al dominio de los recursos energéticos del Sur. La victoria de Hugo Chávez permite que ese conjunto de fuerzas que han logrado decidir su propio destino pueda realizar un desarrollo de adentro hacia afuera (y no al revés, como se venía haciendo, o como México lo sigue haciendo).

Así, mientras no exista en México un gobierno que privilegie nuestras prioridades por encima de las de Washington, seguiremos sumidos en la crisis de la crisis, sumiéndonos en ese deterioro social y cultural que cada vez más parece profundizarse, y del que resultará más difícil salir. De ésta forma, apreciamos la crisis en la política, en la economía, en la sociedad, en la cultura, en los medios de comunicación, en la televisión, en la programación de la propia televisión… ¡hasta en el futbol! existe una crisis, un deterioro, una mediocridad y, a la vez, una superficialidad que son transmitidas, y que cada vez más son interiorizadas en el mexicano como algo natural y espontáneo.

Finalmente, mientras la oligarquía y los beneficiados del régimen mantengan apacientadas a los borregos, podrán seguir beneficiándose y obteniendo los privilegios de los que jamás habrán de saciarse. Finalmente, citando a George Orwell, en nuestra democracia tiránica «todos los animales son iguales, pero hay unos animales más iguales que otros».

Saludos. Dejen comentarios.

¿Hasta dónde llegarán?

Hola.

No es sorpresiva la aprobación de la reforma laboral. La confabulación PRIAN (en complicidad con el Verde, así como la simulación del PANAL al abstenerse), la dominación y opresión por parte de la oligarquía dominante, y la profundización del modelo neoliberal que se está cayendo a pedazos en Europa y USA, y que sostienen artificialmente en México, pese  a que el país se cae también a pedazos.

Y no es sorpresivo, porque han preparado el terreno durante años para llegar a éste punto: ha habido un proceso de alienación, impulsado principalmente por su principal brazo articulador, el duopolio Televisa-Azteca, que ha conllevado a un proceso de adormecimiento de la consciencia social y de clase, un adoctrinamiento con respecto a valores no morales pero imperantes en la sociedad (valor supremo de lo material, superficialidad, «éxito» a costa de lo que sea), y han conseguido satanizar lo bueno, y santificar lo malo (para el Pueblo y la gente). Su instrumento de propaganda (similar al que creó Goebbels y utilizaba Hitler en la Alemania Nazi), hay que reconocerlo, funciona a la perfección.

Un caso que en su momento tomó mi atención (y que además, se encuentra documentado en Sobre la elección en el SME, http://blog.hglc.org.mx/?p=957), fue el mes previo a la extinción de Luz y Fuerza. Durante el mes previo, Televisa y TV Azteca no dejaron de informar, día con día, de los «abusos» que cometían los trabajadores de la empresa paraestatal, así como de las explosiones que se daban en el Centro Histórico casi todos los días, debido al «abandono y mal mantenimiento» de las instalaciones subterráneas, y a gritos en coro decían que Calderón tenía la «histórica posibilidad» de terminar con Luz y Fuerza, una empresa que se había convertido (según los portavoces oficiales) en un «gran lastre para México». Así, el 10 de Octubre de 2012, Calderón extinguió la empresa, con un amplio apoyo mediático del duopolio televisivo.

Ahora, hacen lo mismo con la contrarreforma laboral. A gritos, conductores de televisión, «analistas» políticos, «intelectuales» de derecha, funcionarios del régimen, y diputados PRIANistas, hablan de las «grandes bondades» de la Reforma Laboral para el trabajador. Éstas grandes bondades se traducen en mayores beneficios para el empresario, castigando a la clase obrera del país.

Las «grandes bondades» de la Reforma Laboral es la contratación outsourcing (que es la contratación de la plantilla laboral por parte de un tercero sin responsabilidad para la empresa contratante), así como el pago por hora, el cual no forzará a contratar bajo una jornada fija de trabajo, sino generará condiciones para que el contratante únicamente contrate al trabajador el tiempo que considere necesario para pagar la producción requerida, sin necesidad ni responsabilidad de pagar por una jornada completa. Ésto (equiparable al salario mínimo mensual actual) corresponde a $7.79 por hora, aproximadamente USD ¢0.60 (60 centavos de dólar por hora).

Aquí, habría que señalar que, en China, el salario por hora es de USD ¢0.20 (a los afortunados que les pagan), por lo que tienen que realizar jornadas de 12, 14 y 16 horas para poder tener acceso al mínimo de sobrevivencia. En México, con la nueva reforma laboral, no es esperanzador el horizonte y, por el contrario, se acerca en mucho a la realidad china.

Más allá de la reforma laboral, lo cierto es que ésta oligarquía que gobierna México no se han detenido en el proceso de descomposición social, en el achicamiento del Estado al mínimo posible, en la pulverización de la clase obrera en México, y en la profundización del neoliberalismo en México.

Sin embargo, la tendencia es a realizar más, mayores y más violentas «reformas estructurales» que lo único que hacen es consolidar un modelo económico agresivo, inequitativo, salvaje, colonialista, entreguista y agobiante. Van midiendo «el agua de los tamales» y, al ver que la sociedad civil mexicana no reacciona, sino que se mantiene en su gran letargo y en su estado zombie (apoyado por el gran aparato propagandístico y mercadológico del duopolio Televisa Azteca, pero además ayudado y fomentado por la Religión Católica), proponen, aprueban y generan mejores condiciones para ellos, al fin y al cabo la menospreciada «prole» no hace nada por evitar ésto, pues su voto es desperdiciado o comprado para mantener y alimentar al sistema que, contradictoriamente, vorazmente los va aniquilando.

Viene la reforma energética (que buscará la privatización total de PEMEX y del petróleo), la reforma fiscal (que busca el gravámen del IVA en alimentos y medicinas, así como el aumento al 21% del IVA en los productos), y otras más que han sido escritas y dictadas desde Washington y el Fondo Monetario Internacional, y que están hechas para consolidar la dominación estadounidense sobre el resto del mundo. La Doctrina Monroe en su máxima aplicación.

Ellos llegarán hasta donde nosotros queramos. Sin embargo, lo que es un hecho es que solos no podemos. Necesitamos de todos para detener éste proceso de destrucción del Estado Mexicano y de su Pueblo. Necesitamos ya que la gente exija sus derechos, y detenga los atropellos que están haciendo contra nosotros, que somos todos.

El valiente vive hasta que el cobarde quiere.

Saludos. Dejen comentarios.

La oligarquía quiere mantener un modelo económico que no funciona

  • Palabras de Héctor G. Legorreta, Coordinador Estatal de Morena-JE Hidalgo, durante el Desfile Independiente del Día del Trabajo, conmemorado en la Ciudad de Pachuca de Soto, Hidalgo.

Amigas y amigos:

Una vez más, conmemoramos el Día Internacional del Trabajo, que no es otra cosa que recordar a aquellos grandes obreros luchadores que en 1886, tras una huelga en la que participaron al menos 200,000 trabajadores, que fueron reprimidos por tan sólo exigir una jornada laboral de 8 horas. A su vez, la facción del Movimiento Revolucionario encabezada por Francisco J. Mújica, logró colocar los derechos de los trabajadores en el artículo 123 del texto constitucional aprobado en Querétaro en 1917, un hecho sin precedentes en la época.

Desde entonces, los intentos por acotar los derechos laborales que descansan en el artículo 123 y en la Ley Federal del Trabajo han ido creciendo. La “Nueva Ley Laboral” (que de nueva no tiene nada) pretende que los trabajadores de México cambiemos nuestro rol, de asalariados a esclavos. Esto, cabe señalarlo, es debido al modelo económico neoliberal, que ha sido impuesto a los mexicanos los últimos 30 años por parte de la oligarquía que nos gobierna y que ha demostrado en Europa que no funciona, sin que les importe la descomposición social que permea a nuestra sociedad, así como en el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres.

Pero la profundización de las políticas neoliberales no sólo afecta a lo laboral. El campo no puede más. La tendencia a la privatización silenciosa de la educación es cada vez más latente. Están terminando por vender y saquear lo último que nos queda.

A casi tres años de la extinción ilegal de Luz y Fuerza del Centro por parte de Calderón, ahora Luis Videgaray, coordinador de campaña de Peña Nieto, declaró en los días pasados en el periódico estadounidense The Wall Street Journal que la primer acción de gobierno de Peña Nieto, en caso de que el PRI retorne al poder, será la apertura de PEMEX al sector privado, es decir, privatización. En éste sentido, decimos con mucha firmeza: la Patria ni el Petróleo se venden, la Patria y el Petróleo se defienden.

Por si no fuera suficiente, en los días pasados se dejó entrever cómo el régimen autoritario y represor priísta se asoma a la puerta. La brutal represión en contra de los estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL) por parte del gobierno de Fausto Vallejo no debe quedar impune. Se debe castigar a los responsables. Dicho sea de paso, enviamos nuestra solidaridad a los compañeros reprimidos en Michoacán.

No podemos ni debemos permitir que la cada vez mayor profundización de las políticas anti laborales y entreguistas, causa del modelo económico neoliberal, así como el retorno del régimen autoritario priísta, terminen por esclavizarnos en nuestra propia tierra.

Hoy, y con más intensidad que nunca, estamos ante la disyuntiva de tener más de lo mismo, o realizar la transformación de México, y generar el cambio verdadero.

Muchas gracias.