La RNJ rumbo al 2007

RNJ-AMLO, Diciembre de 2006

La campaña presidencial permitió que estableciéramos nexos con jóvenes de diferentes (y en algunos casos, de ningún) origen político, pero que nos aglutinaba un factor en común: la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.

En el Estado de Hidalgo, nos permitió cohesionarnos con jóvenes de muy diversos orígenes, algunos militando en partidos de la Coalición y otros militando en las Redes Ciudadanas. Así, la RNJ quedó constituida en prácticamente todos los distritos electorales que conforman el Estado, con una presencia tal que, desde la Sierra Otomí Tepehua hasta Tula de Allende, y desde Huejutla, pasando por Ixmiquilpan, hasta Tepeapulco.

Ahora, tras la usurpación del poder por el pelele y respaldado por la derecha conservadora de éste país (los mismos que apoyaron, en su tiempo, a los Realistas contra los Insurgentes, a Maximiliano contra Juárez, o a Huerta contra los revolucionarios) la Red Nacional de Jóvenes tiene un compromiso muy claro: ser el portavoz hacia los jóvenes de los logros que obtenga el Gobierno Legítimo de México encabezado por Andrés Manuel López Obrador y, a su vez, tener la capacidad de convocar a miles de jóvenes cuando FeCal intente realizar las políticas entreguistas a las que se comprometió con mucha de la gente que lo apoyó, como la reciente afrenta contra la educación pública.

Sin duda, los miembros de la RNJ no la tenemos fácil, pues nuestro papel será crucial para definir si en México continúa la afinidad de los jóvenes con el PAN (pues sus campañas juveniles son al estilo RBD) o, por el contrario, se crea una juventud conciente, luchadora y emprendedora que impida el embate de la derecha contra el Patrimonio Nacional que, finalmente, será el legado que nos dejen las generaciones presentes para hacer de México un mejor país mañana.

El conflicto post-electoral y la Refundación de la República

Publicado en CRISOL Número 01, Noviembre de 2006

El pasado 2 de julio quedó a la vista de todos dos hechos sumamente trascendentales: por una parte, quedó de manifiesto la voluntad popular por realizar un cambio de modelo económico, político y social en México y, por otra parte, quedó también evidenciado cómo el grupo enraizado en el poder y que se sienten dueños de él, harán todo (y contra todos) lo posible por mantener el poder aún a costa de las instituciones construidas y libertades ganadas durante tanto tiempo por miles y miles de mexicanos, muchos de los cuales perdieron la vida en el intento.

Sin embargo, este poder no lo ve así. Lo demostraron al realizar el mayor y más evidente fraude en la historia de México; secuestrando a las Instituciones utilizándolas en su beneficio; mintiendo a la población a través de los medios de comunicación bajo la máscara de la “libertad de expresión”, coartando el derecho a la información de los mexicanos, y limitando la información en torno a un movimiento que ha rebasado, por mucho, las expectativas de quienes le apostaban al desgaste y fracaso del mismo, pensando que tapando el sol con un dedo iban a impedir que millones de mexicanos se volcaran a las calles para asistir a la Convención Nacional Democrática que nombraría como Presidente Legítimo de México a Andrés Manuel López Obrador.

Este poder fáctico, que tiene sus orígenes en lo más sombrío de la historia de México, cuyos objetivos siempre han sido destruir la República y beneficiarse personalmente del trabajo del pueblo y en base a la opresión y la represión hacia éste, el día de hoy tiene una crisis de legitimidad y, a su vez, de credibilidad. La Resistencia Civil Pacífica y la Convención Nacional Democrática evidenciaron la necesidad de reformar las instituciones y, de ser necesario, crear unas nuevas. La pregunta que se hacen muchos es ¿por dónde empezar o qué instituciones desechar o reformar?

La Historia nos menciona que el Congreso de la Unión y la Universidad Nacional Autónoma de México son, hasta hoy, las únicas instituciones que han sobrevivido desde la época Independiente hasta nuestros días. No sería descabellado, a partir de éste principio, pensar que las grandes reformas que se realicen en los próximos años (encabezadas por el Gobierno en Rebeldía de Andrés Manuel López Obrador) sean precisamente en éstas dos grandes instituciones donde se comiencen a gestar.

En éste marco coyuntural, la Universidad Nacional posee los elementos necesarios (académicos, intelectuales, infraestructura, conocimiento) para replantear el México Nuevo al que aspiramos todos. Por otra parte, aunque actualmente existe un Congreso con una mayoría derechista y una importante fuerza progresista, puede darse en éste lugar las reformas necesarias de las instituciones. Cabría recordar numerosos ejemplos históricos donde, a pesar que en algún momento los liberales o, en otro momento, los conservadores tenían cierta predominancia en el Congreso, o incluso cuando el PRI era prácticamente el dueño de las dos Cámaras, es ahí donde se dieron grandes transformaciones y conquistas en la vida política e institucional del país como la promulgación de las Leyes de Reforma, la Reforma Política de 1977 o la victoria de los Pueblos Indígenas al plantear, ante la Cámara de Diputados, sus problemas y necesidades en el 2001.

Dicho sea de paso, las transformaciones que requiere el país, así como el impedir la privatización del gas, el petróleo, la electricidad, la Universidad, la seguridad social, el agua, y demás proyectos neoliberales, sólo se pueden hacer por medio de la gente. La Refundación de la República, tal y como lo planteó Andrés Manuel López Obrador el pasado 16 de septiembre, sólo puede hacerse con el compromiso y la movilización de la gente. Si la gente (como en otros tiempos) permanece apática o inmóvil, el país seguirá siendo el mismo: la República de la tranza, la corrupción, la mentira y el tráfico de influencias.

Problemática de los jóvenes hidalguenses y la elección del 2 de julio

RNJ-AMLO, Marzo de 2006

El 2 de julio se dará la elección más importante y trascendental que haya tenido México en toda su historia. La izquierda tiene hoy la oportunidad histórica de ganar la Presidencia de la República con la figura de Andrés Manuel López Obrador como representante de ella.

Los jóvenes jugaremos un papel protagónico en dicha elección, pues será decisivo el voto del sector que hoy representamos. Si bien es cierto que la lista nominal en Hidalgo la componen 1’568,551 votantes de los cuales 474,835 (30.27%) son jóvenes, se estima que 102,707 aún no tiene definido su voto por algún candidato o partido, aunado al voto juvenil estimado a favor de la Alianza por el Bien de Todos calculado en 94,285 jóvenes (32.13%) sólo en el estado de Hidalgo. Es por ello que necesitamos definir líneas de acción que permitan orientar el voto joven a favor de AMLO.

Durante los recorridos realizados en todo el estado en la búsqueda de jóvenes para integrar un movimiento amplio y fuerte, que enriquezca el Proyecto Alternativo de Nación y que participe en el cambio verdadero en el país después del 2 de julio, hemos encontrado fenómenos sociales que le dan una nueva cara a Hidalgo, como son: la emigración de los jóvenes de sus lugares de origen hacia las grandes ciudades para estudiar una carrera universitaria en el mejor de los casos; en otros, buscar empleo y lo que encuentran casi siempre está mal remunerado, sin prestaciones ni posibilidades de crecimiento. Muchas veces los jóvenes emigran incluso antes de cumplir la mayoría de edad hacia Estados Unidos, con un futuro en extremo incierto, pues tienen que enfrentarse, antes de cruzar la frontera, con los polleros, quienes si acaso cumplirán con el trato de “cruzarlos”, y si no, como ocurre con alarmante frecuencia, los abandonarán a su suerte en el desierto; posteriormente, habrán de encontrar a los cowboys que protegen la frontera de su país cruelmente y a quienes no les tiembla la mano para ejecutarlos, o si sobreviven, tendrán que subsistir en un ambiente xenofóbico, hostil, denigrante, racista y paranoico (pues tendrán que cuidarse de la “migra” en todo momento) para crear el patrimonio que no pudieron hacer en su país.

Aunado a esto en el estado existen caminos intransitables, sin mantenimiento; falta infraestructura para la atención de la salud, campus universitarios en diversas y muy marginadas regiones del estado; no existe una política ambiental determinante, pues se da la tala inmoderada de maderas preciosas, así como la contaminación de ríos, lagos y mantos freáticos, sin tomar en cuenta el grave problema en que se está convirtiendo la contaminación atmosférica en algunas de las grandes ciudades del estado, como Tula de Allende, donde la refinería se ha convertido en el agente expansor de veneno por excelencia sin contar con la contaminación del Río Tula, que alberga las aguas negras del DF y el Área Metropolitana.

Por otra parte, la apatía existente en los jóvenes merma por completo cualquier intento de participación política. La Universidad se encuentra corporativizada bajo el cacicazgo de Gerardo Sosa Castelán, político priísta destacado no precisamente por ser ejemplar. El actual gobierno del estado sirve como una agencia de empleos en la cual reina el amiguismo y el compadrazgo, donde los recomendados por algún político priísta son empleados bajo un esquema de servilismo e incondicionalidad a un régimen añejo y por demás obsoleto.

¿Qué decir de los gobiernos anteriores, que reprimían a los jóvenes que manifestaban pensamientos de izquierda, y que saquearon al estado, convirtiéndose en los responsables de la marginación y pobreza que existe en el? Y lo peor, actores del viejo régimen con un negro historial, que han condenado a la generación actual a corregir los errores que ellos han cometido, buscan ahora continuar con su coto de poder a costa de lo que sea, incluyendo la falta de identificación y compromiso con el Proyecto Alternativo de Nación de AMLO, pero congraciándose de ser fieles ideólogos de éste, encontrándose antagonismos entre su forma de actuar cuando fueron representantes populares y lo que ahora prometen. En estos casos, el proyecto que ellos defienden es personal, y su interés, mantener el poder alguna vez obtenido con el partido oficial ahora con la bandera de la izquierda y la justicia social.

Por desgracia, las cúpulas juveniles de los partidos políticos únicamente comparten la idea de protagonizar en los medios locales, pero sin acercarse a las bases ni conocer la problemática juvenil. No cumplen con su labor de organismo de interés público ni tampoco con la encomienda que recibieron al tomar protesta ante la juventud de su partido: para ellos únicamente es el trampolín a una diputación local o federal, o de perdida una regiduría en el municipio donde radican.

Es incuestionable que la capacidad de desarrollo profesional y personal se ve truncada debido a los diversos y múltiples problemas que los aquejan, dependiendo la región del estado de la cual sean originarios, y hacen necesario el cambio del modelo político, económico y social que ha deteriorado las condiciones de vida, no solo de los jóvenes ni de los hidalguenses, sino del país en general. Pero también es cierto que los responsables de generar éste cambio en las condiciones de vida de los jóvenes no han asumido la responsabilidad histórica y moral que les corresponde. Es por esto que el Proyecto Alternativo de Nación, y la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, sean la esperanza de millones de jóvenes para realizar la transformación que requiere el país.

El Proyecto Alternativo de Nación, AMLO y la Izquierda

RNJ-AMLO, Marzo de 2006

La candidatura de Andrés Manuel López Obrador no sólo representa los anhelos y esperanzas de los habitantes de todo México, sino también un cambio político, económico y social, que la sociedad en su conjunto ha peleado tras numerosas y (en ocasiones) sangrientas luchas desde tiempos inmemoriales.

Por tal motivo, la gente confunde o desconoce que el Proyecto Alternativo de Nación es un proyecto de país de izquierda, revisado y debatido por gente de izquierda y, sobre todo, encabezado por un dirigente de izquierda.

Andrés Manuel López Obrador nació en Macuspana, Tabasco, en 1953. Estudió la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, escuela que se ha caracterizado por su pensamiento y enseñanza de izquierda, además de ser el semillero de innumerables cuadros y dirigentes políticos de izquierda, tanto nacionales como locales en todos los estados.

Dejó el PRI en 1987, junto con la Corriente Democrática encabezada por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, la Mtra. Ifigenia Martínez y el Lic. Porfirio Muñoz Ledo. Encabezó el Frente Democrático Nacional en Tabasco, formado en su mayoría por partidos y organizaciones sociales de izquierda.

En 1989, fue miembro fundador del Partido de la Revolución Democrática, organización que adoptó, hasta hace algunos años, un programa de izquierda. Fue Presidente del CEN de dicho Partido de 1995 a 1999, momento en el que, por cierto, el PRD incrementó su presencia electoral, legislativa y se consolidó como una opción real de gobierno en presidencias municipales, congresos, gobernaturas, y en el Congreso de la Unión, donde el PRD obtuvo su récord histórico de Diputados Federales al obtener, en la LVII Legislatura, 123 diputados de 500.

En el año 2000, AMLO se postula como candidato ciudadano a Jefe de Gobierno del DF. Así mismo, arrasa en la elección interna del PRD y, con el apoyo de diferentes partidos y organizaciones sociales, gana la Jefatura de Gobierno del DF.

Como Jefe de Gobierno, instaura programas sociales como el apoyo a las personas de la tercera edad o la modernización del transporte público y las vías de comunicación, medidas adoptadas en Europa en la década de los 90’s por gobiernos de Izquierda.

En el año 2005, presenta en el Teatro Metropolitan de la Ciudad de México sus 50 compromisos para recuperar el orgullo nacional, donde reitera que enarbola un proyecto de izquierda. En un análisis objetivo puede concluirse que dicho proyecto recoge propuestas de los socialistas científicos europeos del siglo XIX, así como los ideales del Nacionalismo Revolucionario, de los mexicanos de la segunda década del siglo XX, y diversas luchas sociales de izquierda que se dieron hasta no hace mucho en nuestro país.

Desde un marxismo pragmático (estatización de los bienes nacionales; acceso universal a la educación y la salud; el rescate del campo; fomento a la investigación científica y actividades culturales; combate a la pobreza con la eliminación progresiva de la corrupción), pasando por los ideales plasmados en los Sentimientos de la Nación (salario mínimo por encima de la inflación; supresión de las pensiones presidenciales; profesionalización del gobierno; política de austeridad; reducción del sueldo de los funcionarios), recuperando el Nacionalismo Revolucionario (educación pública, laica y gratuita; protección de los bienes de la Nación; fortalecimiento y dignificación de las fuerzas armadas; principio de autogestión de los pueblos; operación de bancos regionales; autonomía del Banco de México; federalismo incluyente y descentralizado), enarbolando luchas populares como la estudiantil de 1968 (respeto a la libertad de expresión; no resolución de conflictos por la fuerza pública) y la indígena de 1994 (reconocimiento de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar), y retomando políticas públicas europeas socialdemócratas de la década de los 90’s (pensión alimentaria a adultos mayores; becas a discapacitados; Programa de Desayunos Escolares; repartición de útiles a alumnos de preescolar, primaria y secundaria; fomento agropecuario y pesquero gubernamental; freno al deterioro ambiental; política integral del agua), hasta los retos que ha adquirido el país con una política de desarrollo sustentable y moderna (ampliación de la matrícula universitaria; revisión del TLC; vinculación del océano Atlántico con el Pacífico; tren bala desde la capital hasta ciudades fronterizas; mejoramiento y simplificación de la política fiscal; reordenamiento de la deuda pública; resolución de fraudes a la nación; revocación del mandato).

La candidatura de AMLO y el Proyecto Alternativo de Nación es, sin duda alguna, orientado al pensamiento de izquierda. Le duela a quien le duela y le pese a quien le pese. Por eso es que los tecnócratas, los neoliberales, los priístas, panistas y todos los que han saqueado y corrompido al país, tienen miedo y atacan a un proyecto que enarbola la esperanza de millones, y que busca cambiar la calidad de vida de los mexicanos.

El Partido de la Revolución Demagógica

Redes Ciudadanas Hidalgo / RNJ-AMLO, Marzo de 2006

Desde 1997 comencé a militar en el instituto político que en dicho momento concebí como la mejor opción para gobernar el país, además que se autodefinía de izquierda: el Partido de la revolución Democrática (PRD). Hoy, a más de ocho años de distancia, las perspectivas ya no son las mismas.

El partido se ha corrompido: las luchas intestinas del poder por el poder, las negociaciones obscuras, la venta de ideales y principios al mejor postor, el compadrazgo y el nepotismo, el seguimiento de una línea política tirada por los caudillos del partido, o mejor dicho, los jefes de las tribus que han ido acabando, masacrando y destruyendo poco a poco al PRD desde adentro, se han convertido en una rutina diaria en las oficinas del Comité Ejecutivo del Partido desde el nivel nacional hasta el municipal. Es decir, se han repetido los mismos vicios del viejo régimen en un Partido que, contradictoriamente, luchaba para evitar eso.

Existen honrosas excepciones. Sin embargo, éstas no son suficientes para destacar dentro de la cueva de bandidos, ladrones y sinvergüenzas en que se ha convertido el PRD. Una de estas excepciones, es necesario resaltar, es Andrés Manuel López Obrador.

Desde el principio, López Obrador se ha mantenido firme y conciente de sus ideales y principios. El llamado Proyecto Alternativo de Nación es la prueba más fiel de ello, pues día con día ha sido enriquecido y se ha ido perfeccionando con la contribución de miles de contribuciones que han hecho personas en todo el país. Desde el lanzamiento del libro, pasando por los 50 compromisos para recuperar el Orgullo Nacional, continuando con sus Compromisos Estado por Estado y culminando con la Plataforma de Gobierno de la Coalición “Por el Bien de Todos”, Andrés Manuel López Obrador ha enriquecido su proyecto de gobierno para ofrecer mejores condiciones de vida a la población de todo México, sin distinción alguna.

Sin embargo, pareciera que el enemigo a vencer y, posiblemente, el más peligroso, no lo representan ni el PRI ni el PAN. El enemigo más peligroso para Andrés Manuel es, sin duda alguna, el PRD. El reparto de las candidaturas a Senadores y Diputados Federales entre las tribus nacionales y locales ha sido el principal factor de riesgo del Proyecto Alternativo de Nación, sin contar con algunos de los nombres que se dejan vislumbrar en dichos espacios tanto uninominales como plurinominales.

Desde el desplazamiento de Rosario Ibarra de Piedra del lugar 1 al 11 en la lista a Senadores Plurinominales, pasando por la inclusión de Claudia Corichi García en el lugar 10, únicamente por ser hija de la actual gobernadora de Zacatecas, Amalia García, hasta la designación en el lugar 1 de Carlos Navarrete, principal operador de la corriente Nueva Izquierda denominada como “los chuchos”, ha sido tema de debate y hasta de repudio a candidaturas así.

De hecho éste último, Carlos Navarrete, es bien conocido en Hidalgo por ser el defensor a ultranza de otra figura no menos nefasta, y cuyos antecedentes en el Estado no son muy halagadores, ni para la población de Hidalgo ni para la Izquierda: el “Prof.” José Guadarrama Márquez.

Carlos Navarrete, en enero del 2005, casi solloza cuando el Comité Ejecutivo Nacional le revocó la candidatura a Guadarrama a gobernador, en una de las dos veces que lo hicieron. Posterior a éste acto, gente del grupo de José Guadarrama, conocido como el Frente Democrático Hidalguense (FDH), intentó golpear físicamente a Leonel Godoy y a Carlos Navarrete en las afueras de Monterrey 50. Mientras tanto, en todo Hidalgo aparecen pintas en contra de Godoy y Navarrete. En la siguiente sesión de CEN, se aprueba la candidatura de José Guadarrama en la figura de alianza con Convergencia.

Cuando el Instituto Estatal Electoral rechaza la candidatura de José Guadarrama como abanderado de Convergencia en alianza con el PRD, en el CEN de éste Partido se lleva a cabo finalmente la discusión si Guadarrama debe ser candidato a Gobernador por el Partido, pues según una encuesta en poder del CEN sin candidato se obtendría el 26% de la votación, mientras que con Guadarrama se obtendría el 29% de la votación. Finalmente, el CEN del PRD aprueba la candidatura de Guadarrama, con el voto en contra de Leonel Godoy y otros 5 miembros más. Leonel Godoy no vendría a Hidalgo a ningún acto de campaña de Guadarrama. Carlos Navarrete le tomaría protesta como candidato del PRD, y acompañaría a Guadarrama en su campaña.

Al perder la gubernatura, y con el riesgo de quedar fuera del escenario político estatal, José Guadarrama impone a candidatos a Presidentes Municipales para continuar con el poder “detrás del trono”. Su éxito, y hacia donde apunta toda su artillería es en Tulancingo, donde Ricardo Bravo Delgadillo, fiel escudero de Guadarrama, gana la Presidencia Municipal al dos por uno. El financiamiento de dicha campaña, al igual que la integración del equipo de gobierno de Bravo, no es transparente, si no decir que inquietante, pues mantiene vínculos con dos de los grupos más oscuros en la historia del Estado de Hidalgo: Guadarrama y Sosa Castelán.

Al ganar 23 procesos municipales en el Estado, Guadarrama se vanagloria ante el CEN del PRD como el alquimista electoral que hizo posible semejante triunfo del Partido en el Estado, aunque no todos los presidentes electos sean integrantes de las filas del FDH. Sin embargo, esto no es comprendido en el CEN. Aunque las candidaturas en Hidalgo fueron reservadas una semana antes de la elección constitucional de noviembre, el Comité Ejecutivo Estatal oculta los resolutivos para el Estado de Hidalgo, intentando dos cosas: una, evitar que cualquier persona no incluida en los acuerdos de las tribus se inscriba al proceso de elección interna, y además, madrugar a todos los miembros del Partido con candidaturas previamente pactadas.

Al inscribirse siete candidaturas ciudadanas, de las cuales una era para Senador (la de la Dra. Irma Eugenia Gutiérrez), Guadarrama se ve amenazado al ver en peligro su coto de poder. Es en dicho momento cuando reúne a todos los dirigentes de las diferentes tribus del Partido para acordar la distribución de candidaturas, como consta en un documento firmado por Luciano Cornejo, Isidro Pedraza, Francisco Patiño, Miguel Ángel Peña, Ricardo Baptista, Arturo Aparicio y Lázaro Pérez Bernardino (el mismo que, por cierto, realizó un circo en las afueras de Monterrey 50 un año antes al ponerse en huelga de hambre en contra de la candidatura de Guadarrama).

A pesar del repudio manifestado públicamente por Andrés Manuel López Obrador, así como la negativa rotunda del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, y a la manifestación pública de Comités Municipales y miembros destacados del Partido a la candidatura a senador de José Guadarrama por el PRD, el CEN de dicho partido hizo caso omiso de su militancia, su candidato y su líder moral.

La justificación del CEN es la encuesta realizada por Covarrubias y Asociados del 10 al 12 de febrero de 2006 en el Estado de Hidalgo, y donde Guadarrama obtiene un nivel de conocimiento del 72% de los encuestados. Sin embargo, el CEN del PRD omite dos datos clave en dicha encuesta: el primero, que José Guadarrama obtiene un diferencial de opinión negativo de -1%, mientras que Luciano Cornejo e Irma Eugenia Gutiérrez obtienen un diferencial de opinión positiva de 0% y +2%, respectivamente; la segunda, y más importante de todas, que mientras Irma Eugenia Gutiérrez obtiene un 7% de conocimiento de los encuestados, José Guadarrama obtiene un 72% con una excesiva campaña publicitaria en televisión, radio y medios escritos, a pesar de lo cual Guadarrama obtiene opinión negativa de su persona.

La designación de Guadarrama podría decirse que casi es un hecho. Lo lamentable es, primero, que éste personaje es antagónico del Proyecto Alternativo de Nación que encabeza López Obrador; en segundo lugar, que éste personaje, que es de los más siniestros que haya existido, no sólo en la vida política de Hidalgo, sino del país en general, sea abanderado del PRD; y en tercer lugar, que el PRD ha cedido, en su lucha por mayores espacios de poder y mayores prerrogativas federales, sus principios, sus ideales, y lo que es más lamentable de todo, sus muertos, pues éstos ya no representan nada en la historia que ha emancipado al PRD como una alternativa de gobierno. Es decir, el PRD se ha convertido, lamentablemente, en el Partido de la Revolución Demagógica.

Crónica de una elección perdida

TELERID, CCH Atzcapotzalco, Mayo de 2005

El fracaso del PRD en la pasada elección para Gobernador en Hidalgo no fue obra de la casualidad ni de la generación espontánea. De hecho, tampoco está relacionado con las elecciones que se habían celebrado dos semanas antes en Baja California Sur, Guerrero y Quintana Roo, donde el PRD mantuvo la primer gobernatura y le arrebató al PRI la segunda de una forma contundente, mientras que en la tercera aumentó su votación considerablemente en el estado quedando como muy buena segunda fuerza política con un 33%, la más alta para éste instituto político en el Estado. La derrota en Hidalgo se debió a diversos factores que enunciaré a continuación.

José Guadarrama Márquez nació en Jacala de Ledesma, Hidalgo. Ocupó diferentes puestos en el PRI y en el Gobierno del Estado, así como importantes cargos de elección popular, entre los que se encuentran Senador de la República en la LVI y LVII Legislatura. Es precisamente en éste cargo donde decide buscar la gobernatura del Estado por primera vez, contendiendo contra Manuel Ángel Núñez Soto, actual gobernador saliente, siendo gobernador del Estado Jesús Murillo Karam.

Por dedazo o por fraude, Manuel Ángel “ganó” la elección interna del PRI, a lo que Guadarrama se opuso, finalizando con lo que sería su salida del PRI y de su organización, el Frente Democrático Hidalguense (FDH), manteniéndose “apolítico” durante algunos años, pero siempre apareciendo en los medios locales “golpeando” al gobernador del estado. Así mismo, Núñez Soto comenzó una campaña en contra de Guadarrama en todos los medios oficiales y en los “chayoteros”, incluyendo, desde luego, la que es considerada la “Biblia” de la información en el estado, el “Sol de Hidalgo”.

Durante la gestión de Amalia García como Presidenta Nacional del PRD, tuvo acercamientos con éste instituto político que derivaron en la operación política de éste distinguido “mapache” en la elección de Lázaro Cárdenas Batel, frenando los operativos que tenía preparado el PRI para la elección y días antes. Fue así como Guadarrama comenzó a ocupar un lugar importante en el PRD en el Estado.

Su acercamiento con la corriente “Nueva Izquierda” durante la administración de Rosario Robles derivó en la imposición de candidatos a Diputados Locales Uni y Plurinominales en la elección Local de febrero del 2002, así como en la pérdida del registro de los candidatos a Presidentes Municipales en 23 municipios en noviembre del 2002, en complicidad con la UNTA (Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, cuyo dirigente estatal es Isidro Pedraza) y en la imposición de los candidatos a Diputados Uninominales en los 7 distritos que conforman el Estado de Hidalgo con miras a la elección de Julio del 2003, que por cierto jugaron un papel intrascendente en la elección.

Para octubre del 2003, fecha en que comenzó a discutir el Comité Ejecutivo Nacional del PRD el cambio de dirección en el Estado, comenzó a circular el rumor de que el Diputado Local Manuel Hernández Badillo, que había sido palomeado por José Guadarrama para ocupar la dirección estatal y que a su vez le habría de abrir el camino a la candidatura a la gobernatura, sería el próximo Presidente Estatal del Partido durante poco más de un año, de diciembre del 2003 a marzo del 2005. En efecto así fue.

Manuel Hernández Badillo fue apoyado por Guadarrama y por Nueva Izquierda por ser una persona manejable, el cual tuvo siempre la marca personal de Nabor Rojas Mancera, ahijado político de Guadarrama. Todas las decisiones al interior del Partido eran consultadas al “Profe”, ya sea por Manuel o por Nabor. Cuando el resto de las expresiones mostraban su desacuerdo en las reuniones del Comité, el FDH, NI y la UNTA mayoriteaban a la “chiquillada”, imponiendo la línea proveniente de Guadarrama.

Cuando en abril del 2004 se destapa Guadarrama oficialmente como precandidato, por cierto, externo, pues nunca quiso afiliarse al PRD, el FDH promueve la renovación de Comités Municipales del Partido en el Estado, con una convocatoria amañada, pues al no estar afiliada la gente del FDH al PRD, abren la elección cuando el Estatuto del Partido menciona que éstas deben ser cerradas, es decir, únicamente los afiliados que aparezcan en el Padrón del Partido pueden votar.

Debido a la oposición de ciertas corrientes al interior del Partido, se decide hacer la revisión de la convocatoria. Sin embargo, Nabor toma la decisión de publicar la convocatoria amañada, pues realizando ésta acción maniataba al Partido a nivel Estatal y Nacional al impedir una rectificación de la misma. Sin embargo, 14 de los 84 municipios en la elección los pierde el FDH, contando entre los importantes Mineral de la Reforma, Tulancingo y Actopan.

Sin embargo, esto no impidió que para octubre y noviembre del 2004 se presentara al CEN como uno de los cuatro precandidatos a la gobernatura del Estado. Expresiones como REDIR dirigida por Francisco Patiño y los precandidatos Antonio Salim, del Barzón, Ricardo Baptista y Miguel Ángel Peña impugnaron ante el Tribunal Electoral la posible candidatura e imposición de José Guadarrama. Sin embargo, José Guadarrama fue nombrado candidato del PRD en el Estado.

El primer revés a la candidatura de Guadarrama fue cuando Comité Ejecutivo Nacional del PRD, en noviembre del 2004, al conocer el “negro” historial del “Profe”, entre los que se encontraba la autoría intelectual del presunto asesinato de una decena de perredistas, arrebató la candidatura a José Guadarrama Márquez. Guadarrama, entonces, acudió con Dante Delgado, presidente nacional de Convergencia por la Democracia, partido del cual salió candidateado días después.

Sin embargo, es en ése momento cuando la candidatura de Guadarrama obtuvo su segundo revés, al rechazar el Instituto Estatal Electoral el registro “por no haber seguido los procedimientos estatutarios de elección de candidato” por parte de Convergencia. Mientras tanto, el PRD se debatía entre continuar con la candidatura de José Guadarrama o no participar en el proceso electoral. Leonel Godoy se opuso por completo al conocerse la campaña de pintas hecha por el FDH en todo el Estado con mensajes como “Godoy: Puta de Núñez Soto”, así como un altercado que tuvo con la gente del FDH en Monterrey 50, sede nacional del PRD en la Ciudad de México, cuando fueron a manifestarse en pro de la candidatura de Guadarrama y al ver salir a Leonel Godoy y Carlos Navarrete intentaron golpearlos físicamente.

El CEN del PRD, pese a todo esto, volvió a aceptar la candidatura de José Guadarrama, pero una semana después la volvió a retirar al iniciar una huelga de hambre el diputado local Lázaro Bernardino. Sin embargo, los tiempos para registrar candidato se acababan y al no haber candidato, el CEN del PRD decidió, por una apretada mayoría, registrar a José Guadarrama como candidato.

José Guadarrama, en ése momento, se sintió “Mesías”. Apartó a la estructura del PRD en Hidalgo y la operación política la realizó el FDH. Los puestos estratégicos, de igual forma, los ocupó su gente pese a la poca capacidad de algunos de sus cuadros políticos. Salió muy sobrado a la contienda electoral pensando que con el nombre y su golpeteo al Gobierno de Manuel Ángel durante seis años bastarían para ganar la elección, pero no fue así.

El CEN del PRD, por su parte, dejó “morir solo” a Guadarrama. Se volcó en torno a las elecciones de Guerrero, Baja California Sur y Quintana Roo, acudiendo durante éste período esporádicamente Carlos Navarrete, Secretario General del Partido. Para el cierre de campaña en Huejutla, buscó que Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas lo acompañaran, sin embargo, ni siquiera aceptaron la invitación. Por su parte, Amalia García había aceptado la invitación, pero finalmente no fue al evento. Solamente acudieron al acto Leonel Godoy y Carlos Navarrete. El PRD en el Estado, por su parte, al verse apartado por “su candidato”, se preocupó más por la sucesión en la dirigencia estatal y en la elección interna que en seguir haciendo campaña para Guadarrama.

El día de la elección, hubo representantes del Partido en las mesas directivas de casilla, sin el conocimiento suficiente como para detectar las “mapacherías” del PRI. En otras casillas, ni siquiera se presentaron los representantes del Partido, dejando el plato servido para que el PRI rellenara las urnas con votos a favor de su partido. El PREP, dejando serias dudas de su imparcialidad y veracidad, pues en 3 distritos donde iba ganando el PRD las diputaciones, San Agustín Metzquititlán (distrito 9), Tenango de Doria (distrito 10) y Jacala de Ledesma, tierra de Guadarrama (distrito 17), pasadas las 9 de la noche, comenzaron a tener un comportamiento electoral atípico, pues dejaron de contarse votos a favor del PRD y comenzaron a fluir más votos a favor del PRI, al extremo que la votación de éste último partido se duplicó con respecto a la del PRD. Después, la votación comenzó a fluir nuevamente de forma normal. Todo esto corroborado a través de Internet en el portal del Instituto Estatal Electoral.

Para el PRD, la votación no fue tan mala: 29%, la segunda mejor votación en la historia de éste partido en Hidalgo, solamente después de la elección de 1997, donde el PRD obtuvo el 33% de los sufragios, posicionando a éste partido como la segunda fuerza política en el estado. El PAN, ni hablar. Todo un desastre, con el 11% de la votación, cuando era la segunda fuerza política en el Estado. Sin embargo, la forma en la que el PRI ganó la elección fue contundente y aplastante, pues obtuvo el 52% de los sufragios, 33% arriba del PRD, ganando los 18 distritos locales, e ilegitimizando a Guadarrama nuevamente.

Ni hablar. No era buen candidato el del PRI, pero Guadarrama se desgastó de forma excesiva en su búsqueda por la candidatura deseada y, hasta cierto punto, obsesionada. Por lo pronto, Núñez Soto va ganando dos a cero a Guadarrama.