El traidor

Hola.

Mucho he escrito sobre Ecuador en este blog. Podría asegurar que, junto al caso mexicano y venezolano, es uno de los países a los que les he dado un seguimiento preciso desde el surgimiento de los gobiernos progresistas de la década pasada.

Rafael Correa llegó al poder en 2007, y podríamos decir que es el único presidente ecuatoriano que ha concluído su mandato en 30 años de álgidas revueltas sociales. El triunfo de Correa fue oxígeno, si, para América Latina, pero también para Ecuador tras años de políticas neoliberales “recomendadas” desde los grandes organismos internacionales: FMI, BM, OCDE.

A partir de entonces, comenzó a implementar un modelo distinto, el Socialismo del Siglo XXI desde las particularidades ecuatorianas, el de la Revolución Ciudadana, que se sumó a otros movimientos que habían llegado al poder como el de Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Lula Da Silva en Brasil, Nestor Kirchner y Cristina Fernández en Argentina, rompiendo de facto con el FMI y las políticas neoliberales.

Como en toda la historia de los gobiernos progresistas de América Latina (Bahía de Cochinos en 1961, el 11S de Chile en 1973, el Golpe de Estado en Venezuela en 2002, por mencionar algunos), la CIA orquestó un intento de Golpe de Estado en 2010 con el apoyo de la policía nacional. Sin embargo, el Pueblo salió a las calles, y defendió a su Presidente.

Así, Correa desafió al Imperio, y no solo con un programa de gobierno distinto, sino con acciones como el asilo político del activista Julian Assange, fundador de Wikileaks, así como una política económica sólida.

Había que romper con este modelo exitoso de una política, una economía, una sociedad distinta ¿Y cómo había que hacerlo? Pues coptando al nuevo Presidente. Y así fue.

Lenin Moreno, desde el primer momento en que asumió la Presidencia de Ecuador, se comportó como un traidor, como un ariete de la derecha. Bajo el pretexto de romper con el estilo de Correa (a pesar de haber sido su vicepresidente), Lenin comenzó a alejarse más y más de los principios de la Revolución Ciudadana, y a mostrar su verdadera cara.

El primer acto de traición fue haber acusado a Jorge Glas, vicepresidente de Ecuador y gente leal a Correa, de asociación ilícita en un cuestionado caso de sobornos de la constructora Odebrecht y condenado a seis años de prisión. Cuestionado, ya que se ha denunciado por parte de juristas y especialistas que hubo irregularidades en el proceso judicial contra Glas, y donde además hubo “justicia” selectiva por parte de la corte.

Posteriormente, el siguiente acto de traición se dio cuando Lenin Moreno (después del proceso contra Glas) rompe con Rafael Correa, y usurpa la dirección de ‘Alianza País’, partido que lleva al poder a Correa en 2007 y Moreno en 2016.

La tercer traición de Lenin Moreno llega cuando es retirado el asilo político a Julian Assange y es entregado a las autoridades suecas para ser entregado a USA para ser juzgado por las filtraciones que hizo a través de su portal de internet.

La cuarta traición de Lenin se da en octubre de 2019, cuando decide implementar un paquete de medidas económicas neoliberales, entre ellas el aumento del diésel y la gasolina y el aumento del IVA al 12%.

La quinta traición se da casi al mismo tiempo que la cuarta, al momento que comienza la represión contra los ecuatorianos que se manifiestan contra las medidas neoliberales de Lenin, las cuales han costado varios muertos y cientos de heridos por la brutal ofensiva represiva del Gobierno, la militarización de las principales ciudades, y el estado de excepción que ha llevado a un toque de queda en Quito.

El grado de la represión es tan grande y tan grave, que el Gobierno de México ya ha recibido solicitudes de asilo político, como el caso de Gabriela Rivadeneira, asambleísta nacional de dicho país por el Movimiento Político Revolución Ciudadana.

Es indiscutible que en el proceso que llevó a cabo la Revolución Ciudadana en Ecuador fue desarticulado por el entreguista gobierno de Moreno, sobre el cual apenas se escucha en los medios de comunicación mexicanos, y ha llegado en forma de “disturbios”, “saqueos” y “pequeñas protestas” gracias a los corporativos mediáticos que las oligarquías mantienen bajo su poder y dominio en todo el mundo.

En este caso, para los medios de comunicación, Ecuador no ha pasado a ser una dictadura (como es el discurso, por ejemplo, con Venezuela), a pesar de que las violaciones a las garantías constitucionales de los ciudadanos son constantes, sino que además ha acallado las voces disidentes, como el retiro de señal de Telesur en el país andino.

La renuncia de Lenin Moreno debe darse, y no debe entenderse como una intromisión a la política interior de Ecuador, sino como una necesidad por salvaguardar el derecho del Pueblo ecuatoriano a decidir su propio destino, el cual ha sido manifestado en las calles de Quito y de las principales ciudades en dicho país.

La traición de Lenin Moreno no sería tan importante, de no ser porque en el Cono Sur se ha asentado la ultra derecha con el fascismo brasileño, encarnado por Jair Bolsonaro, o el neoliberalismo ortodoxo argentino, de Mauricio Macri, como para ahora inaugurar la dictadura ecuatoriana de Lenin Moreno.

Es preciso detener el avance de la derecha latinoamericana antes de que permeé, como en los 70’s y 80’s, a todo el continente, con los devastadores efectos que va a tener sobre nuestras sociedades.

Saludos. Dejen comentarios.

Pobreza a la hidalguense

Hola.

El pasado 31 de julio, José Nabor Cruz Marcelo, nuevo Secretario Ejecutivo de CONEVAL, presentó los Resultados de medición de la pobreza en México 20​18 a nivel nacional y por entidades f​ederativas​. A partir de los resultados publicados, diversos actores políticos y sociales en el Estado de Hidalgo celebraron con bombo y platillo una “disminución” de la pobreza, la cual, según los datos del organismo, bajó de 50.6 al 43.8%, una disminución de 167,733 personas aproximadamente, de los cuales representó una reducción de la pobreza moderada de 42.6 a 37.8%, 114,949 personas, mientras que la disminución de la pobreza extrema bajó, según los datos oficiales, de 8 a 6.1%, disminuyendo 52,784 personas aproximadamente de 2016 a 2018.

Aunque en términos absolutos el dato es cierto, existen ciertos indicadores que nos permiten precisar que, si bien hubo una disminución de la pobreza en términos relativos, existe un aumento en algunos de los factores que la provocan. Trataré de explicar esto a continuación, aunque puede que, por momentos, la lectura sea un poco complicada.

CONEVAL utiliza un modelo de medición multidimensional de la pobreza, siendo los criterios de medición de la pobreza en México las condiciones de vida de la población a partir del espacio del bienestar económico (ingreso), y el de los derechos sociales (carencias de la población). Cabe señalar, además, que CONEVAL revela que esta medición se realizó con base en la ENIGH publicadas entre agosto y noviembre de 2018, correspondiente al último mes del sexenio de Enrique Peña Nieto, y del neoliberalismo mexicano. Así, la línea de pobreza en dicho mes fue de $1,983.75 en zonas rurales, y $3,061.77 en zonas urbanas, mientras que la línea de pobreza extrema es de $1,090.17 en zonas rurales, y $1,530.56 en zonas urbanas, a noviembre de 2018, según los datos publicados por el propio CONEVAL.

Como mencionamos antes, si bien es cierto que la población pobre y pobre extrema disminuyó, lo cierto también (y es lo que no se está diciendo a nivel estatal) es que la vulnerabilidad por carencias sociales (es decir, el índice de privación que implica la carencia social de al menos uno: rezago educativo, acceso a los servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, acceso a los servicios básicos en la vivienda, o acceso a la alimentación) creció en 230,085 hidalguenses aproximadamente.

A diferencia del anuncio local, las carencias sociales que tuvieron un incremento no despreciable fueron los de acceso a los servicios de salud (10,023 habitantes) y acceso a la seguridad social (11,380 personas). Es decir, si bien es cierto que hubo 167,733 hidalguenses que dejaron de ser pobres hacia noviembre de 2018 (antes de asumir el nuevo gobierno), hay un aumento de 230,085 habitantes que son vulnerables por carencias sociales.

Y aquí cabe hacer una aclaración importante: vulnerabilidad por carencias sociales implica que, si bien es cierto que esta población presenta un ingreso mayor a la línea de pobreza, aún presenta rezagos importantes, pues presenta alguna carencia social que les impide dejar de ser no pobre y no vulnerable, es decir, tener un ingreso superior a la línea de bienestar, y no tener ninguna carencia social. Y ser vulnerable revela una condición importante: que se puede caer en la pobreza en cualquier momento precisamente por esa vulnerabilidad.

En este entendido, aunque tenemos un aumento de 28,917 hidalguenses que son no pobres y no vulnerables (sumando un total de 403,480 no pobres y no vulnerables en 2018), lo cierto también es que si sumamos el crecimiento de los hidalguenses que dejaron de ser pobres más el aumento de los no pobres y no vulnerables, tenemos que, aún así, tenemos un déficit de 33,435 habitantes más que entraron a vulnerabilidad por carencias sociales de lo que teníamos en 2016.

Y si consideramos solo la diferencia entre los hidalguenses que dejaron de ser pobres pero comenzaron a ser vulnerables, el aumento de las personas en situación de vulnerabilidad por carencias sociales es de 62,352 de 2016 a 2018.

Así, aunque las estadísticas de CONEVAL se han querido presentar a nivel local, en el discurso, como un triunfo en materia de combate a la pobreza en Hidalgo en 2018, lo cierto es que dichas estadísticas reflejan una vulnerabilidad con tendencia a la pobreza de una buena parte de la población hacia el final del sexenio de Peña Nieto. Es decir, no eran pobres, ni tampoco no pobres, sino todo lo contrario. Pobreza a la hidalguense.

El Gobierno de México, encabezado por el Presidente López Obrador ha emprendido una estrategia para combatir las causas estructurales de la pobreza, entre las que se encuentra el combate a la corrupción, y la entrega de recursos, apoyos y programas sociales de forma directa y sin intermediarios, que antes no se había podido ni querido combatir en los niveles locales de todo el país.

Es claro que esta estrategia permeará a todos los rincones del país, incluído el Estado de Hidalgo. Sin embargo, a partir de ahora, la disminución de la pobreza en términos reales y no sólo en términos relativos corresponderá a una visión distinta a la política neoliberal que se implementó en México durante 35 años, visión que fracasó, y que es necesario enterrar para siempre en el basurero de la Historia.

Saludos. Dejen comentarios.

La gestación de un nuevo paradigma

Hola.

La gestación humana se da en un periodo de 9 meses. Durante ese tiempo, el futuro bebé desarrolla la formación de órganos, tejidos y extremidades y, tras ese periodo, será expulsado del útero, donde comenzará a interactuar con el mundo que lo rodea, donde gracias a un proceso gradual de socialización, interiorizará valores conforme a la cultura existente en su entorno que le permitirán establecer su rol y papel en la sociedad.

El Gobierno de México presidido por Andrés Manuel López Obrador, cumplirá 9 meses de gestación, la cual comenzó en diciembre de 2018. Durante estos 9 meses, se ha ido preparando el terreno de la Cuarta Transformación, el cual ha roto con los paradigmas establecidos tras 36 años de gobiernos neoliberales en México, y ha sentado las bases de un nuevo modelo basado en privilegiar lo social por encima de lo económico.

Para cuando comience el 2020, nada de lo que conocimos del Gobierno funcionará de la misma forma en la que se hacía antes, pues lo primero que hizo el Gobierno de México fue un rediseño institucional, enfocado en una reingeniería de la Administración Pública Federal, la cual duró desde el 1° de diciembre hasta el 30 de mayo, eliminando una gran cantidad de plazas de honorarios y confianza que no tenían razón de existir.

Así, a Austeridad Republicana ha permeado en todas las áreas del Gobierno, y para muestra basta un botón: de 15,000 millones de pesos que costaban las delegaciones de las dependencias públicas en los estados al erario público, ahora sólo costarán aproximadamente 3,500 millones de pesos. Es decir, 76.675% de ahorro aproximadamente.

¿Cómo se logró este ahorro? Gracias a la reducción de Delegados a sólo 1 por estado. Por ejemplo, en Hidalgo teníamos de 62 a 66 delegaciones federales aproximadamente. Hoy, solo tenemos un Delegado de Programas para el Desarrollo en el Estado de Hidalgo, Abraham Mendoza Zenteno. ¿Y qué pasó con las delegaciones anteriores? Algunas desaparecieron, y las que quedaron se convirtieron en Oficinas de Representación, las cuales tuvieron una reducción significativa en los salarios de aproximadamente 70%.

Pero la austeridad no solo ha sido el sello predominante de esta administración. Existen otros tres tópicos importantes: combate a la corrupción, atención a la seguridad pública, y cambio radical de la política social.

El combate a la corrupción ha sido frontal, directo y sin contemplaciones. Con el Censo del Bienestar, se depuraron los padrones de los programas sociales y se logró detectar que aproximadamente el 30% de los beneficiarios registrados en los padrones de PROSPERA y del programa de Estancias Infantiles no existían, con lo cual se demostró actos de corrupción de facto, los cuales consistían en que, en el caso de las estancias, tenían registrados a niños que ya no asistían a ellas o, incluso, habían fallecido, pero existían en el padrón como beneficiarios para cobrar el subsidio federal de $1,600 por niño, mientras que en el caso de PROSPERA, o bien no existían, o aunque este programa estaba diseñado para niños que asisten a primaria, los niños ya estaban grandotes, con más de 20 años de edad, sin asistir a la escuela, y recibiendo el apoyo.

Además, mientras antes, en las entregas de la Pensión de Adultos Mayores o de PROSPERA, los apoyos llegaban incompletos e, incluso, las “vocales” y la estructura que entregaba dichos apoyos sociales pedía “moche” a madres de familia y adultos mayores, el día de hoy las pensiones y las becas llegan completas al destinatario, y se proyecta bancarizar a toda la población beneficiaria de todos los programas sociales, con el fin de que ya no existan operativos de entrega de recursos personalizados.

¿Cómo se logrará esto? Gracias al cambio radical de la política social del Gobierno de México, el cual considerará crear Centros Integradores del Bienestar en miles de barrios, colonias y comunidades del país. En estos Centros Integradores, y dependiendo del espacio físico disponible, habrá mesas de atención con Servidores de la Nación que mediante el Censo del Bienestar incorporarán a nuevos beneficiarios a los programas sociales del gobierno, distribución de productos básicos vía SEGALMEX (antes Liconsa y Diconsa), y cajeros automáticos del Banco del Bienestar (antes BANSEFI) para el cobro de programas sociales vía tarjeta bancaria.

Por primera vez en la historia, se está realizando un combate estructural a la pobreza, y no matizado, focalizado y electorero, como en el régimen anterior, eliminando además las clientelas electorales partidistas y el corporativismo de las “organizaciones sociales”, donde todos los agremiados eran pobres, excepto los dirigentes que, gracias a los “moches” en los proyectos productivos que, por cierto, siempre ganaban los mismos y eran a “fondo perdido”, se enriquecían a costa del erario público.

En cuanto a programas sociales creados durante el nuevo gobierno, como Jóvenes Construyendo el Futuro, se ha emprendido una cruzada sin descanso contra todas las empresas y asociaciones civiles que han lucrado o abusado de la confianza de miles de jóvenes en todo el país, al quitarles una parte o, incluso, el total de la beca que perciben estos jóvenes que no habían tenido antes una oportunidad para estudiar o trabajar (a los que no se les regala dinero, como malamente se ha comentado, sino que reciben esta beca trabajando), y tendrá consecuencias que no sólo se quedarán en la cancelación del registro en el programa, sino incluso sanciones económicas y judicialización de estos casos.

Y aunque pareciera una asignatura pendiente, se está prestando atención al tema de la seguridad pública con puntualidad. Todos los días, a las 5:40 de la mañana, el Presidente de la República se reúne en Palacio Nacional con los mandos federales y se revisan diariamente los índices de los principales delitos federales y del fuero común. No obstante, en las 32 entidades del país, así como en las 266 coordinaciones territoriales, a las 8:00 de la mañana, se llevan a cabo reuniones de seguridad donde asisten también los mandos federales y estatales (y en el caso de las regionales, los mandos municipales) a dar el parte, y generar estrategias para combatir de forma coordinada el tema de la seguridad pública.

Pero el tema de la seguridad pública no sólo se ha reducido a reuniones diarias. El Gobierno de México creó la Guardia Nacional, con el fin de tener por primera vez un instrumento eficaz para el combate de la inseguridad pública, y donde dicho organismo tendrá la capacidad de ser Primer Respondiente ante cualquier tipo de delito, a diferencia de antes, cuando el Ejército no tenía las facultades y atribuciones para poner a disposición a los delincuentes que caían en sus manos.

Aunque la oposición y los desesperados ya condenaron al fracaso a la nueva administración, esta gestación apenas está por terminar después de 9 meses, pero ya se han comenzado a sentar las bases de la Cuarta Transformación, que no solo se limita a un nuevo estilo de gobernar. Se refiere a una transformación completa en la estructura y conformación del Gobierno, y a un cambio radical en la política económica que se irá reflejando poco a poco en cuanto vayan permeando los cambios en el Gobierno, donde el neoliberalismo será parte del pasado, y donde la economía moral (como la ha denominado López Obrador) se implementará atendiendo los graves rezagos que tuvo la población los últimos 36 años.

A partir del segundo año, comenzará la consolidación de la Cuarta Transformación. Los cambios serán entonces visibles para todos. Ya no habrá marcha atrás. Será el nacimiento de un nuevo país con nuevas reglas acorde a los valores de las nuevas generaciones. Y se materializará el México que soñamos y por el que mucho tiempo luchamos.

Entonces, habrá valido la pena.

Saludos. Dejen comentarios.

La liebre y la tortuga

Hola.

El presente texto está plagado de conjeturas. Pero es gracias a las conjeturas, que las Ciencias Sociales han conseguido explicar fenómenos sociales. Y la elección del próximo 1° de julio es eso: un fenómeno social digno de ser estudiado y analizado desde todos los ángulos posibles. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

En la fábula de Esopo, hay una carrera entre la tortuga y la liebre. Todos dan por ganadora a la liebre, por su velocidad. Pero el exceso de confianza hace que la liebre duerma una siesta pensando en que cuando despierte podrá ganar a la tortuga con su velocidad.

En exactamente una semana, tendremos una idea de quién será el próximo Presidente de la República. Digo una idea, porque aunque formalmente los cómputos de la elección comienzan hasta el miércoles 4 de julio, el Programa de Resultados Preeliminares (PREP) a cargo del Instituto Nacional Electoral tendrá un informe sobre los resultados de las elecciones con base en lo capturado directamente de las actas de casilla.

Desde hace algunos meses, Andrés Manuel López Obrador (la liebre) ha lidereado casi todas las encuestas con un amplio margen. En las últimas, aparece con preferencias electorales cercanas al 50% de los votos, y con 20 puntos de diferencia en promedio respecto a su más cercano competidor, que ha cambiado según la casa encuestadora: José Antonio Meade, o Ricardo Anaya (ambos podrían personificar a la tortuga).

Sin embargo y a pesar de la amplia ventaja que aparentemente tiene el puntero, veo tres grandes riesgos que, conjuntamente, pueden significar, o bien un resultado distinto electoralmente hablando, o bien la operación de un fraude con base en los siguientes supuestos:

  1. Según los datos que proporciona el Instituto Nacional Electoral en su página, la lista nominal de electores (es decir, los ciudadanos que tienen credencial de elector y podrán ejercer su derecho al voto el próximo 1° de julio) es, al 30 de abril, de 89’393,959 electores.

En una elección donde aproximadamente el 70% de los ciudadanos votarán, estamos hablando que acudirán a las urnas, aproximadamente, 62’575,771 ciudadanos.

  1. En este escenario, y considerando los datos promedio que proporciona Oraculus al día de hoy, AMLO tiene una preferencia de voto promedio de 46.8%; Ricardo Anaya 27.6%; José Antonio Meade 22.4%; y el Bronco 3%.

En todas las encuestas hay un 20% de personas que no contestan su preferencia electoral, o bien no sabe aún o no manifiestan por quién votarán en la elección del próximo domingo.

Es decir, que del 70% de ciudadanos que acudirán a las urnas (los 62 millones y medio de electores aproximadamente), el 80% ya tiene definido su voto (es decir, 50’060,616), y 20% no sabe aún por quién va a votar (es decir, 12’515,154 aproximadamente).

Considerando los datos anteriores, estamos hablando que, en este momento, López Obrador tendría aproximadamente 23’428,368 personas que votarían por él; Ricardo Anaya 13’816,730 votos; José Antonio Meade 11’213,577 votos; y el Bronco 1,501,818 votos.

  1. Hay un dato más que no sabemos: cómo se van a comportar los indecisos. Sin embargo, lo que sí sabemos es que son más que la diferencia entre el primer lugar (AMLO) y el segundo (Anaya) que es de aproximadamente 9’611,638 votos de diferencia (19.2%). Es decir, hay casi 3 millones más de indecisos (2’903,516 personas) que lo que representa la diferencia entre el primero y segundo lugar.

Estos son determinantes para determinar el rumbo de la elección, ya que, si consideramos que estos regularmente votan de forma inversamente proporcional a las preferencias electorales, ya que se comportan de forma distinta al voto duro y al voto definido. Así, estaríamos hablando que, de los indecisos, aproximadamente 2’928,546 votarían por AMLO; 4,543,000 por Anaya; 4,292,697 por Meade; y 750,909 por el Bronco.

De esta forma, Andrés Manuel llegaría aproximadamente a 26’356,914; Ricardo Anaya a 18’359,730; José Antonio Meade a 15’506,274 y el Bronco 2’252,727 votos. Así, la diferencia entre el primer y segundo lugar se reduciría a casi 8 millones de votos (7,997,184), es decir, 12.8%.

  1. Hay que considerar, además, que el pasado 14 de junio, el dirigente de la CNOP, Arturo Zamora, declaró que el PRI necesita 6 millones y medio de votos para ganar la elección presidencial.

Aquí la pregunta sería ¿Esos 6 millones y medio de votos serían conseguidos en forma de convencimiento a la población? Evidentemente no.

Al respecto, quiero mencionar que, en diciembre y con los datos que tenía en ese momento, mencioné que el PRI necesitaba comprar de 5 a 7 millones de votos para ganar la elección. La cifra que da Arturo Zamora es parecida: 6 millones y medio de votos que, evidentemente, ya están operando desde ahorita para comprarlos y conseguirlos.

Aunque no sepamos con certeza de dónde va a comprar el PRI los votos (es decir, si de la gente de López Obrador, de Anaya, del Bronco o de los indecisos), es determinante ese dato, ya que Meade llegaría 21 millones de votos, una diferencia menor a 5 millones de votos.

¿Por qué hago todos estos números, que seguramente ya tienen estresado al lector? Porque lo que quiero hacer patente es que, tanto Meade como Anaya, estarían ejecutando una estrategia en estos días para reducir la diferencia de López Obrador con ellos (la guerra sucia que hemos visto en redes sociales y spots es parte de ello, pero también hay una operación de campo en marcha), y poder revertir el resultado mediante las siguientes estrategias:

  1. Intentar impedir que se coloquen más del 20% de las casillas a nivel nacional, pues de acuerdo a la ley, si no se instalan el 20% o más de las casillas de una elección, esta se anula y tendría que repetirse todo el proceso;
  2. Si fracasa esta primera estrategia, intentar realizar sus prácticas marrulleras de siempre como la siembra de boletas, carruseles, ratones locos, etc. en las casillas, o bien generar irregularidades en las casillas;
  3. Alterar las actas con el fin de poder manipular los paquetes electorales mientras estos se encuentran resguardados entre el día de la elección y los cómputos distritales, para de esta forma también utilizar el ya choteado algoritmo de cruce de votos durante los cómputos;
  4. Impugnar ante el Tribunal las casillas donde hubo mayor votación a favor de López Obrador para ser anuladas, ya sea para reducir aún más la diferencia (o incluso revertirla), o bien anularlas para completar el 20% que pide la ley para anular la elección.

¿A qué es a lo que voy? A que, pese a lo que ha habido estos 90 días de campaña, estamos ante varios hechos:

  1. La elección no está definida aún. Las plazas llenas y las encuestas exorbitantes no garantizan nada a nadie; y
  2. Existe una estrategia en curso para disminuir lo más posible la diferencia del puntero con los candidatos del PRI y del PAN, con el fin de poderla revertir posteriormente mediante diferentes estrategias legales y no legales.

El próximo 1° de julio veremos si al final, la liebre se vuelve a confiar y pierde ante la ventaja holgada que llevaba a la tortuga por dormirse debido a la confianza y la soberbia, que son muy malas consejeras.

Y sabemos que Andrés Manuel es de lo que principalmente adolece.

Saludos. Dejen comentarios

Estupidez piromaníaca, pestilente, venenosa y genocida

Hola.

Para el lector, la imagen que acompaña este texto podía hacerlo pensar que se trata de una ciudad remota en China, como Xingtai, Shijiazhuang o Linfen, que se caracterizan por ser de las ciudades más contaminadas en el mundo.

Desafortunadamente no. Se trata de una panorámica del sur de Pachuca, la cual ha estado sometida a una nube contaminante que ha cambiado nuestros hábitos diarios en la última semana, y que ha obligado a que cerremos puertas y ventanas de nuestras casas, y utilicemos tapabocas al salir a la calle. Toda por la imprudencia e irresponsabilidad criminal de un imbécil que, desde la sombra del anonimato, puso en riesgo la salud de miles con una sola acción.

El domingo pasado, 13 de mayo, comenzó una de las mayores catástrofes medioambientales que el Estado de Hidalgo ha tenido en su historia, sin exagerar: el incendio en el Relleno Sanitario en Mineral de la Reforma.

De acuerdo a testimonios diversos, la quema del basurero no fue fortuita, sino todo apunta a que fue provocado por manos siniestras, después de que este relleno fue clausurado por SEMARNAT unas horas antes.

Han sido días literalmente sofocantes para los vecinos que vivimos en la parte sur del Estado y, sobre todo, en La Providencia. Más allá de la pestilencia que existe en varios kilómetros a la redonda, los habitantes de estas colonias hemos respirado un cóctel venenoso de elementos tan peligrosos como mortíferos, de acuerdo a algunos expertos, como mercurio, cromo, cadmio, arsénico, plomo, berilio, hidrocarburos policíclicos, bencenos clorados, naftalenos policlorados, compuestos orgánicos volátiles, gases ácidos como óxidos de azufre, dióxidos de nitrógeno, ácido clorhídrico, y gases de efecto invernadero como dióxido de carbono, algunas de las cuales son cancerígenas.

Adicionalmente, ante la desgracia sanitaria que vivimos miles de mineralenses y pachuqueños, no ha faltado quien ha querido lucrar políticamente con esta tragedia, además de forma estúpida, inmoral y antiética. En redes sociales, comenzó a circular publicidad pagada acusando al Presidente Municipal de Mineral de la Reforma, Raúl Camacho, de iniciar el incendio en el basurero, además de comenzar una campaña para denunciarlo penalmente, por parte de gente que lo hace con claros fines políticos, pues es gente relacionada con el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

No puedo defender a Camacho porque desconozco su nivel de responsabilidad en este acto criminal. Pero tampoco podemos convalidar las acciones de un grupo político y de interés que lo que menos le preocupa es la salud de nosotros, y lo que realmente les interesa es recuperar el poder y el poder político perdido hace dos años lucrando con nuestra tragedia.

Han sido ya varios días de emergencia ante la imprudencia de quemar ese basurero. Los daños son incuantificables: el daño medioambiental irreparable e irreversible, lo que significa un ecocidio sin precedentes; un gran problema de salud pública para la población que vivimos en los alrededores, que implica, de facto, un genocidio contra los vecinos mineralenses.

Es necesaria no sólo la presencia e intervención de los organismos municipales, estatales y federales en esta emergencia. Es necesaria la intervención de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) ante esta catástrofe, de la cual sin duda desconocemos aún las secuelas, pero que indiscutiblemente, en algunos años, se manifestará en problemas respiratorios y cancerígenos y que nadie querrá atenderlos ni resolverlos.

¿Quién fue el imprudente e irresponsable criminal que inició el incendio en el basurero de Mineral de la Reforma? ¿Por qué todas las autoridades han sido omisas en este caso? ¿Quién responderá ante este desastre? ¿Quién garantizará la atención médica y sanitaria necesaria ante la población que todos los días estamos expuestos ante esta nube tóxica que inhalamos todos los días en nuestra casa? ¿Quién devolverá la calidad del aire que teníamos en este punto de la ciudad? ¿Quién reparará el grave e irreparable daño ecológico que se ha hecho en la región?

Preguntas que seguramente quedarán sin resolver que, al igual que el humo del basurero, es una maloliente tragedia del infierno pestilente en que vivimos día con día, y que huele a putrefacta impunidad.

Saludos. Dejen comentarios.

Entrega fatal

Hola.

En los últimos días se dio a conocer la lista de candidatos a diputados federales y locales de MORENA en Hidalgo. Gran sorpresa causó el hecho de que, a nivel federal, aparecieran dos personas vinculadas al Grupo Universidad de Gerardo Sosa (además de Cipriano Chárrez y una propuesta de Moisés Jiménez), y a nivel local, al menos 10 posiciones vinculadas a este grupo y personaje.

Así, una de las preguntas que ha realizado la opinión pública hidalguense es cómo y de qué manera llegó el Grupo Universidad a colarse a MORENA y logró hacerse de la mayoría de las candidaturas.

Para responder a esta pregunta tenemos que remontarnos al Consejo Nacional de MORENA, organizado el 9 de julio en la Ciudad de México. Ese día, MORENA definió los criterios para elegir a sus candidatos (aparecen sólo aquellos que son materia de este análisis, por lo que algunos se omiten), los cuales iré explicando y comentando uno por uno, pues sólo así se entenderá por qué ninguno de los que comenzaron el proceso para ser candidatos lo terminaron:

  1. Se descentralizarán las decisiones para nombrar a los representantes o coordinadores de organización ponderando el consenso en el menor tiempo posible.

Este punto indicaba que cada Comité Estatal sería el encargado de realizar dichos consensos, que no es otra cosa que una guerra de fuercitas en la que todos intentan cansar al de enfrente hasta que el más resistente queda como candidato. En el caso de Hidalgo, esto se llevó a cabo durante julio y agosto, de acuerdo al punto siguiente.

  1. Durante los meses de julio y agosto se realizarán Consejos Estatales para elegir, por consenso, representantes o coordinadores de organización por unanimidad.

Este punto indicaba que, una vez realizados los consensos mencionados en el punto anterior, el Consejo Estatal validaría las propuestas de representantes o coordinadores estatales/distritales/municipales, según el caso (que era la figura para que los candidatos evadieran la ley y pudieran hacer campaña fuera de los tiempos permitidos). Eso, siempre y cuando, fueran de unanimidad. Donde no hubo consenso (es decir, donde no lograron cansarse unos a otros) aplicaba el siguiente punto.

  1. En los casos en donde no haya consenso, se realizarán encuestas para que quede el mejor calificado por la ciudadanía. Tener muy presente que la encuesta es un procedimiento estatutario.

Pero surge la pregunta: ¿cómo se va integrar la encuesta? A continuación viene la respuesta.

  1. Si no existe consenso en algún distrito local, federal o municipio, el Consejo Estatal deberá hacer hasta tres propuestas para la encuesta; si el CEN lo considera necesario podrá proponer 2 más. Habrá máximo 5 en la encuesta.

Este es uno de los puntos más importantes, junto con el 7, al ser una de las claves para entender qué pasó. Ya quedamos que se buscaría consenso, y donde no lo hubiera, se aplicarí una encuesta. Y lo que dice este punto es que el Consejo Estatal es quien determina quién va a la encuesta. Bueno, sí y no.

Sí, porque el Consejo Estatal define a los integrantes de la terna que serán incluidos en la encuesta por la Comisión Nacional de Elecciones. Pero no, porque aunque el Consejo Estatal aprobó una terna para entrar a la encuesta, el Comité Nacional de MORENA puede proponer dos más, ya sea de los que no lograron entrar en la encuesta vía el Consejo Estatal, o incluso pueden ser incluidas personas que no participaron en los consensos, que no fueron votados en el Consejo Estatal, y que desde el Comité Nacional podrían ser incorporados a la encuesta.

Letras chiquitas que muchos no leyeron. Continuemos.

  1. Este procedimiento aplica para municipios, distritos locales y federales.

O sea, para todo. ¿Qué quiere decir esto? Que dejaron las posibilidades lo más abiertas posible para incorporar a más gente a cualquier altura del proceso. Prosigamos.

  1. En donde no haya consenso estatal, la definición la realizará el Comité Ejecutivo Nacional y será ratificada por el Consejo Nacional.

Esta es la clave de todo. Lo desmenuzo. Es decir, lleguen a consensos, pero si no lo hacen, el Comité Nacional define todo (que es donde está Andrés Manuel y la Comisión Nacional de Elecciones), y el Consejo Nacional (que sólo levanta el dedo y aprueba todo lo que Andrés Manuel presenta e indica) ratifica estas definiciones.

Letra chiquita nuevamente. Pero esta fue clave, ya que permitió a ya saben quién poner, mover y quitar candidatos a discreción a nivel nacional.

  1. La fórmula de senadores en 16 estados será encabezada por mujeres, y en los otros 16 por hombres, quedando de la siguiente manera:

En Hidalgo encabezó una mujer. Por eso, Angélica García Arrieta va al frente en la fórmula de senadores, y no Julio Menchaca.

  1. Se aprobó la conformación de una comisión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), integrada por Yeidckol Polevnsky, Gabriel García y Mauricio Hernandez, secretaria general y secretarios de organización y de formación política, respectivamente, para acompañar el proceso de selección de representantes o coordinadores de organización. También serán responsables de la conformación de la Comisión de Candidaturas.

Esta es la comisión de candidaturas. La Nomenklatura, como dijo Monreal. La que decidió todo el proceso, obviamente consultando a ya saben quién, ¿o de verdad creen que Andrés Manuel los dejó decidir todo absolutamente?

  1. Los acuerdos derivados de los Consejos Estatales se enviarán a la Comisión del CEN.

Todo lo que se acuerde a nivel estatal se lo hacen llegar a la Nomenklatura. Pero estos acuerdos no son definitivos ni vinculantes, pues como vimos antes, pueden ser modificados en cualquier momento.

  1. La Comisión del CEN enviará las propuestas para las encuestas a la Comisión Nacional de Encuestas. El resolutivo de las encuestas tendrá carácter de inapelable, como lo marca nuestro estatuto.

En muchos lugares se denunció que no hubo encuestas, o bien, hubo otros (como la encuesta para elegir candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de México) que no fue transparente, y que nadie quedó convencido del resultado final.

Pues bien, estas reglas fueron las que se implementaron a nivel nacional para elegir candidatos en todo el país. Y como vimos, en realidad el Comité Nacional de MORENA tuvo, en todo momento, el control del proceso en sus manos. El Comité Estatal sólo actuó como oficialía de partes, pero en ningún momento tuvo el poder de acordar y/o decidir sobre candidaturas.

Cabe señalar, además, que estas reglas fueron aprobadas por los consejeros nacionales de MORENA, los cuales son, en Hidalgo: Abraham Mendoza Zenteno (presidente del partido), Angélica García Arrieta (secretaria general), Marco Antonio Priego Saavedra (exsecretario de Organización, expulsado en 2017), José Antonio Vargas Olmedo, Martín Sandoval Soto, Luis Ángel Tenorio Cruz, Martha Elena Arias González, Carlos Alejandro Mendoza Álvarez y Marco Antonio Martínez Hernández.

Es decir, si el Grupo Universidad accedió a candidaturas (y Chárrez, y varios más) no es por la acción del Comité Estatal y de sus integrantes, sino por los acuerdos y decisiones en la cúpula de MORENA a nivel nacional. Incluso, en casi todas las ocasiones, los acuerdos se establecieron a nivel nacional, y se indicaba acatarlos a nivel estatal, sin margen de maniobra ni posibilidad de omisión.

En concreto: si alguien le entregó MORENA Hidalgo a Gerardo Sosa, no fue Abraham Mendoza, sino Andrés Manuel López Obrador y la Nomenklatura. Esta entrega puede significar, al final, una ganancia para Sosa y una pérdida para MORENA y Andrés Manuel, pues más allá del resultado electoral y de la Presidencia, lo cierto es que el Grupo Universidad llegó para quedarse con la franquicia de MORENA en Hidalgo y hacer, en 2022, a Gerardo Sosa candidato a gobernador por MORENA.

Si Abraham Mendoza es responsable de algo, es por omisión, por no haberlo señalado en su momento y no haber renunciado. Por eso, resulta de pronto irrisorio que haya una insurrección contra Abraham Mendoza, presidente de MORENA en Hidalgo, y más de risa aún es que circule un documento donde se pide a Andrés Manuel López Obrador la renuncia del dirigente, firmada por varios militantes y algunos consejeros nacionales, porque en el propio Consejo Nacional se aprobaron estas reglas y se le permitió, a la Nomenklatura y a ya saben quién, hacer y deshacer en el asunto de las candidaturas. Aquí caben sólo dos opciones: o no entendieron lo que aprobaron, o no se acuerdan de lo que aprobaron.

En resumen, hay varios tipos de militantes inconformes que piden la renuncia de Abraham Mendoza: los excluídos de las candidaturas, los que tienen un interés particular o grupal deliberado (como los firmantes de dicho documento), y los militantes malinformados o manipulados.

El mismo escenario que hay en Hidalgo se reproduce a nivel nacional, con distintos actores pero las mismas mañas y circunstancias, realizando alianzas que, al final, restan más de lo que suman. Pero finalmente, gran parte de la culpa recae en la feligresía, que ha sido permisiva con todo y con todos, ya sea por un amor ciego cuasi religioso a la figura de López Obrador, o bien por un interés político o laboral.

Para el militante de izquierda, es indigno e insultante compartir la misma trinchera con la gente contra la que se ha enfrentado toda su vida. Por tal motivo, la militancia de MORENA tiene sólo dos opciones: o manda al carajo las imposiciones y prácticas desleales a las que fue sometida desde el Comité Nacional boicoteando estas candidaturas o, incluso, renunciando a su militancia, o se somete y termina apoyando alegremente a su domador cual foca aplaudidora, renunciando a su dignidad e integridad.

George Orwell termina una de sus dos grandes obras, la “Rebelión en la Granja” (la otra es “1984”), con el siguiente párrafo:

Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.

Tristemente, es la historia de MORENA. Se esmeró en diferenciarse en aquello que tanto combatió, que terminó convirtiéndose en lo que prometió no convertirse jamás.

Saludos. Dejen comentarios.