Todos somos FAHC

Hola

Nadie puede negar que la Fundación Arturo Herrera Cabañas es un referente cultural en Hidalgo.

En sus 32 años de Historia, la Fundación ha albergado a la cultura en el estado: ha publicado libros, organiza exposiciones, talleres, seminarios, recitales, conferencias y presentaciones de libros.

Cuenta con un acervo cultural, entre los que se encuentra una biblioteca con aproximadamente 20,000 libros en el lugar más otros 20,000 fuera, documentos, archivos, pinturas y esculturas, además de muebles y equipo.

Y cuenta, en su currículum, con la mayor aportación que ha hecho la Fundación en su historia: colaboró, de forma activa, con la remodelación del Centenario del Reloj Monumental de Pachuca, entre el año 2006 y 2010.

Podría continuar mencionando muchas de las actividades que realiza la Fundación, como llevar víveres y ropa a comunidades indígenas y/o marginadas del estado de Hidalgo.

Sin embargo, la Fundación Arturo Herrera Cabañas, hoy enfrenta su mayor reto histórico: evitar su desaparición, por parte de las autoridades municipales y estatales.

Por medio de una carta abierta, Irma Eugenia Gutiérrez, Presidenta de la Fundación AHC, denunció que “el gobierno estatal intentó desalojarla del edificio que por más de 30 años, se ha dedicado a promover la cultura, arte y deporte, el cual se ubica en el Centro de Pachuca, sin apoyo económico gubernamental”.

“La Fundación Arturo Herrera Cabañas es una asociación civil sin fines de lucro, no cuenta con presupuesto estatal y, para dar servicio a los visitantes y conseguir algún fondo destinado íntegramente para sus actividades, se decidió abrir una barra de café. Quizá por ello, el gobierno estatal y municipal señalan que este es un objetivo de lucro, cuando todo va dedicado a las actividades primordiales. Se ha objetado esta afirmación sin respuesta por el municipio”.

“Es en estos días cuando los integrantes de la Fundación nos enteramos que con ello intentan desalojar, violando el artículo 14 de la Constitución, que obliga a llevar un juicio previo, aprovechando una ley local que permitiría violar ese principio. La Fundación Arturo Herrera Cabañas ha solicitado un amparo”.

Resulta inquietante ver cómo la autoridad municipal, que ha mostrado su banalidad al priorizar la apertura de Wal-Marts en el municipio, en vez de promover el comercio local, que ha mostrado un abierto desprecio por la cultura, al borrar los murales del Jardín del Arte, y de la calle Daniel Cerecedo Estrada, en el Centro de la Ciudad, ahora tenga la soberbia de desalojar a la mayor institución cultural del estado de Hidalgo.

Y resulta indignante que la autoridad estatal, los mismos de siempre que llegaron al poder estatal pintándose de guinda, pero conservando sus métodos y tradiciones, que lo hicieron montándose en la lucha histórica de la Izquierda hidalguense, y que no pretenden borrar muros, sino nuestra memoria histórica y de lucha, ahora quieren borrar toda una tradición cultural bajo el pretexto de “vender café”.

Porque si algo es cierto, es que la Fundación Arturo Herrera Cabañas ha hecho más por la promoción de la cultura en Hidalgo, que el Gobierno de Hidalgo en los últimos 32 años, y ha pintado más murales, de los que el H. Ayuntamiento de Pachuca ha borrado en su limitada y mediocre administración. Es imposible pensar en la promoción de la Cultura en Hidalgo, sin la Fundación Arturo Herrera Cabañas.

Por eso, resulta indignante que hoy, una autoridad torpe, con una lógica institucional que subordina la cultura a criterios administrativos y mercantiles, que ha sido incapaz de promover y difundir la cultura, y que incluso quiere borrarla de las paredes blanqueándolas, pretenda ahora atentar contra la FAHC, que se ha convertido en patrimonio de todos los hidalguenses.

Porque como decía Marx en El 18 Brumario de Luis Bonaparte, la Historia siempre se presenta en dos formas: primero en forma de tragedia, y luego en forma de farsa.

A Francisco I. Madero lo acusaron de robar una vaca, por oponerse a Porfirio Díaz.
Esperemos que no exista persecución política por parte del Gobierno de Hidalgo contra Tonatiuh Herrera, por haber promovido la revocación en contra del Gobernador, y por parte del actual Presidente Municipal, por haber sido su adversario interno en MORENA.

El hecho, es que no fue por “vender café”.

Solo como recordatorio: el arte y la cultura siempre ha sido reprimido y perseguido por los fascistas. Solo recordemos a Federico García Lorca en España; la quema de libros, en Alemania; a Pablo Neruda y a Victor Jara, en Chile.

Y tampoco podemos olvidar la persecución que tuvieron artistas como Silvestre Revueltas, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, y Pablo O’Higgins, entre otros, por pertenecer al Partido Comunista Mexicano, en los tiempos en los que gobernaba el PRI, el viejo régimen.

Solidaridad con la Fundación Arturo Herrera Cabañas, con su lucha, y con todos los que día a día trabajan ahí por un mejor Hidalgo.

Amor con amor se paga.

Venceremos.

Comments

comments