La reconquista española, o el Bicentenario fallido

Hola.

Estuve preparando ésta entrada. Originalmente, iba a titularle “¡Pinche Bicentenario!”, pero iba a haber más de unoque se iba a ofender. Por eso opté por ponerle un título moderado, sin dejar de pensar que éste Bicentenario es pinche.

¿Y porqué pinche Bicentenario? Porque no existe absolutamente nada qué celebrar. Muertos, desapariciones, decapitados, violencia, balaceras, inseguridad, un cúmulo de cosas que a mí, en lo particular, me entristecen. Sin embargo, ha sido montada toda una campaña mercadológica para distraer ésto. Y en esa campaña mercadológica, se ha mercantilizado a la Patria. Ya no se conmemora la búsqueda de un ideal, ya no se reflexiona sobre el papel que México ha tenido en los últimos dos sigloshacia dentro y hacia afuera.

El mercado ahora domina nuestros festejos: el partido del Bicentenario, la Miss Universo del Bicentenario, la telenovela del Bicentenario, el Shalalalala de la canción horrenda del Bicentenario, la ridiculización de los Héroes de la Patria en una película tipo Disney del Bicentenario, la parafernalia tipo show del Bicentenario, souvenires, tonos de celular, y un sinfín de cosas más que podría enumerar, y que no terminaría. Ahora, la Patria es un producto sujeto a la Ley de la Oferta y la Demanda: todo mundo puede comprar y vender algo de Patria, cuando ésta es intangible, intransferible, inmutable…

Y también muestra, por otra parte, la ineficacia del gobierno espurio: nu hubo ni un sólo monumento, uno sólo, terminado. Y lo que se hizo es como para dar pena. Porfirio Díaz, con todo lo que le podemos condenar, achacar y juzgar, pero tuvo dos monumentos magistrales el día del Centenario: el Ángel de la Independencia, y el Reloj Monumental de Pachuca. Pero un siglo después, nada que demuestre la grandeza de nuestro pueblo, y nada terminado de lo mediocremente hecho: el Viaducto Bicentenario todavía tiene grúas encima, la línea 12 del Metro (la línea del Bicentenario) sin concluir, la torre del Bicentenario, sin concluir… Todo ha sido un reverendo fracaso.

 Estamos ante los festejos de un Bicentenario fallido del estado espurio fallido mexicano. Sin embargo, existe una gran carga de hipocresía con respecto a ésta conmemoración, pues por una parte se festeja con cuestiones superfluas y superficiales, y por la otra se continúa entregando el país a la gente de la oligarquía y a las naciones extranjeras.

Y curiosa y contradictoriamente, existe una oscura tendencia a entregar el país, precisamente, a aquellos de quienes nos “independizamos” el 27 de septiembre de 1821: los españoles (o bueno, por lo menos eso dice el Acta de Independencia). En éste sentido, actualmente se está dando una reconquista matizada y amañada (aquí, cabe destacar que no ha sido el único intento registrado en la Historia de nuestro país), y daremos las razones y motivos que nos hacen pensar ésto.

Los primeros indicios que tuvo España de México se remontan hacia 1517, cuando Francisco Hernández de Córdoba bordeó la costa del Golfo de México. Un año después, Juan de Grijalva exploró las costas mexicanas, desembarcó en el Río Grijalva (por eso lleva su nombre) y exploró hasta el Río Alvarado. Tras regresar a Cuba y contar su experiencia, el Gobernador de Cuba, Diego Velázquez, le encomendó la tarea de explorar dichas tierras a Hernán Cortés.

Así, Cortés se dirigió a las tierras mexicanas, donde fundó el primer Ayuntamiento de América latina, la Villa Rica de la Vera Cruz. Ahí comenzó, en realidad, la conquista de México. Mediante un plan donde combinaba la conversión al Catolicismo y la muerte, Cortés se fue haciendo de conquistas y aliados, éstos últimos impusados: por el miedo, o por el odio hacia la nación dominante, Mexihco-Tenochtitlan (como Tlaxcala).

Cortés llega finalmente a Tenochtitlan y, mediante la confusión generada por la porfecía del regreso de Quetzalcóatl, logra ocupar sin problemas un lugar privilegiado en las decisiones junto al Tlatoani, Moctezuma Xocoyotzin. Sin embargo, una tontería por parte de Pedro de Alvarado, al ejecutar la matanza del templo de Axayacatl, produjo que la gente de Tenochtitlan (ya inconforme de por sí) se volcara en contra de los españoles. Cortés amagó secuestrando al Tlatoani, y al no dispersar a la multitud, asesinó a Moctezuma atravesándole una espada desde los testículos hacia arriba. Una muerte cruenta y dolorosa. Así, la gente de Tenochtitlan, lidereados por Cuitláhuac, persiguió y capturó a varios soldados y caballos españoles (y mató a otro tanto), a los cuales sacrificaron y formaron parte de su colección en el Xompantli del Templo Mayor.

Cortés huye hacia el norte, en dirección a Cuauhtitlan, bordea la Sierra de Guadalupe, y llega nuevamente a Tlaxcala, donde se recompone, y desde donde planea y dirige el asalto a Méxihco-Tenochtitlan, la cual cae tras 3 meses de asedio (y donde matan, literalmente, de hambre y sed a la Ciudad) el 13 de agosto de 1521.

Ese momento histórico es precisamente el comienzo de una larga maldición sobre los mexicanos. Primero, soportando 300 años de dominación y sometimiento español, el cual no sólo le limitó a lo político, administrativo y territorial, sino que además tomó matices culturales como la imposición de una religión extraña y ajena, el intento de desaparecer la mexicaneidad y todas las cuestiones que colleva: culinaria, tradiciones, fiestas, etc. Sublevaciones hubo muchas y muy diversas. Indígenas asesinados, también. Más del 90% de la población originaria fue exterminada por los españoles.

Sin embargo, encontraron una forma que fue muy efectiva para dominar a los pobladores mexicanos: mimetizaron una diosa indígena (la diosa Tonantzin) con una virgen católica, y crearon el mito de la Virgen de Guadalupe. Sin embargo, éste mismo símbolo fue utilizado por Miguel Hidalgo contra sus creadores, los españoles, para aglutinar a la gente en torno a su causa (la cual no era hacer de México un país independiente, sino la restauración del trono a Fernando VII, usurpado por Pepe Botella, el hermano de Napoleón, quien tomó el poder en España tras la invasión napoleónica en 1808).

La lucha de Independencia fue cruenta. Y realmente adopta el matiz independentista hasta el movimiento de Morelos, con su declaración en los Sentimientos de la Nación. Y más allá de las luchas que se dieron, aquí es donde realmente comienzan las dos visiones de Nación que subsisten hasta la actualidad: la independencia en todos los sentidos, y la sumisión en todos los sentidos. A éso se reducen ésas dos visiones.

Guerrero e Iturbide, efectivamente pactaron para que el Virrey firmara el acta de independencia, pero en la realidad el Virrey, su séquito y su corte mantuvieron sus mismos privilegios, y fueron quienes impulsaron a Agustín de Iturbide como I Emperador de México, brincándose el acuerdo de que el Congreso discutiera, en primera instancia, si seríamos una república o una monarquía, y en segunda instancia, si fuera república, centralista o federalista.

Obviamente, los insurgentes (con quienes Guerrero simpatizaba) querían una república, mientras que los realistas querían una monarquía. Sin embargo, éstos se dividieron en dos facciones: los iturbidistas (quienes apoyaban para que Iturbide fuera monarca) y los borbonistas, que proponían traer un rey extranjero, en particular Borbón. Ganaron los insurgentes el debate, y entonces los realistas apoyaban que fuera una república centralista, es decir, que hubiera un gobierno central, y regiones administrativas nombrados por el titular del ejecutivo, mientras que los insurgentes querían una república federalista, es decir, soberanías para los estados. Los Insurgentes, de nueva cuenta, ganaron el debate.

Sin embargo, el grupo realista, que después se unirían al Partido Conservador, siempre fueron y han sido entreguistas. Piensan que los mexicanos somos imbéciles, y por tanto hay que traer recetas del extranjero. Éstos son los tatarabuelos de los panistas, que siguen con su misma doctrina.

Los Conservadores fueron quienes propusieron que tantas veces regresara al poder Antonio López de Santa Anna; fueron quienes combatieron junto a la Iglesia Católica contra la Ley Lerdo en la Guerra de Reforma; fueron quienes trajeron a Maximiliano de Habsburgo, y balcanizaron al país; fueron quienes se aliaron a Porfirio Díaz y mantuvieron éste país en la opresión, el hambre y la miseria, mientras unos cuantos se beneficiaban de sus políticas (las empresas extranjeras de petróleo, minas y trenes, los hacendados-latifundistas, etc.); fueron quienes se levantaron en el Bajío en contra de los Revolucionarios; fueron quienes participaron en la Decena Trágica en contra de Madero (el bisabuelo de Santiago Creel ahi andaba); fueron quienes no querían que se aprobaran las grandes reformas sociales plasmadas en la Constitución del 17; fueron quienes se levantaron en contra del Gobierno Revolucionario y se aliaron (otra vez) a la Iglesia en la Guerra Cristera; fueron quienes se opusieron a las reformas cardenistas y quienes fundaron el Partido Acción Nacional (PAN); fueron quienes aplaudieron las políticas entreguistas de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán Valdéz; y fueron quienes se hicieron tecnócratas, y siendo gobierno con el PRI-AN, vendieron las empresas del Estado y los recursos naturales beneficiando, principalmente, a un sector que a la postre se ha convertido en una oligarquía nacional y a las empresas trasnacionales, principalemente estadounidenses, canadienses y españolas.

España no es para nada lo maravilloso que dicen, y al contrario, es de lo más nocivo para México tanto como lo es Estados Unidos. Los españoles, muy socialistas hacia dentro, y muy imperialistas hacia afuera. Nuestra gran complicación con Estados Unidos es que lo tenemos de vecino. Sin embargo, la influencia nefasta es igual de uno u otro. Regresemos a nuestro tema.

La reconquista, en particular española, no podría ser posible si no fuera por la complacencia del Estado Mexicano. La concesión que Vicente Fox le dió a los españoles (en particular, a Repsol) para explotar y extraer el gas natural de la Cuenca de Burgos, que representan 50,000 kilómetros cuadrados, en los Estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, sin que eso beneficie en nada al país.

O también la concesión del Tren Suburbano, en el Área Metropolitana de la Ciudad de México, a la empresa española CAF (Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles) por un periodo de 30 años, entregando lo que eso implica: vías, la estación histórica del ferrocarril de Buenavista, cuando pudo haberse creado una empresa del Estado que administrara dicho ferrocarril, y con un costo en el pasaje subsidiado (14 pesos por un viaje es una mentada de madre). Y decidieron dársela, pese a las constantes quejas en España sobre el desempeño de ésta empresa, sin contar los choques y descarrilamientos que ha tenido ésta empresa en su país nativo. Incluso, pese a haber tenido un choque ya en México, el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado de México le concesionó, nuevamente, el Sistema 2 (que irá de Martín Carrera a Jardines de Morelos) y el 3 (que irá de La Paz a Chalco), sin modificar el tiempode la concesión: 30 años.

En éste entregar recursos se ha entregado las vías de comunicación. Basta mencionar el trato preferencial que ha tenido el gobierno espurio de Calderón y el Gobierno del Estado de México encabezado por Enrique Peña Nieto hacia la empresa OHL, empresa española que actualmente tiene concesionados el Circuiro Mexiquense (que rodea gran parte del Estado de México), el Viaducto Bicentenario (2º Piso de Periférico del lado del Estado de México, Toreo a Perinorte), o las consesiones que racientemente acaba de adjudicar Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a la misma empresa (una por la vía de la licitación, y la otra por adjudicación directa) para la construcción del 2º Piso del Periférico del lado del Distrito Federal (San Antonio-Toreo) y de la mal llamada Supervía Sur-Poniente (en Magdalena Contreras), ambas vías que serán de cuota durante 30 años.

Así mismo, encontramos empresas españolas que participan en la generación de electricidad que luego le venden a CFE, lo cual, además, representa un acto de inconstitucionalidad. Y qué decir de las empresas trasnacionales norteamericanas que nos invaden como plaga. O de las canadienses que tienen en su mano la minería. O los coreanos y japoneses, que son casi dueños de Tepito.

Todos éstos elementos no hacen más que hacer ver lo evidente: que el Bicentenario y sus festejos es una simulación, una farsa. Lo peor es que existe gente que se lo cree.

De acuerdo a la concepción de Federico Reyes Heroles padre, quien sostenía que “no puede existir independencia política sin independencia económica”, estamos muy lejos de poder celebrar un Bicentenario de la Independencia puesto que, ahora más que nunca, estamos sometidos a los intereses extranjeros. Tal vez ya sin ejércitos extranjeros; tal vez sin un funcionario público visible extranjero, como era el virrey; pero seguimos sujetos a las decisiones del extranjero y, lo más importante, sigue existiendo la misma opresión y pobreza que existían hace 200 años. O quizá no. Ahora hay más, porque tenemos a 80 millones de pobres en México, que representan cerca del 80% de la población.

Es tiempo de reflexionar y actuar. No podemos seguir así siempre. Dicen que no hay mal que dure 100 años, pero nosotros ya llevamos 500 años así.

Y me voy citando a mi teórico favorito, el brillante Karl Marx, quien decía que “aquel que no conoce la Historia, está condenado a repetirla“. No nos equivoquemos una vez más, y generemos el cambio para la Nación que nos merecemos.

Saludos. Dejen comentarios.

Apuntes de campaña: Mi experiencia en la campaña de Xóchitl

Hola.

Durante medio año estuve sumido en el proceso electoral de la Coalición “Hidalgo Nos Une”. La vi nacer, la vi crecer, la vi madurar, y ahora la veo culminar su proceso. Fueron 6 meses duros, difíciles, donde tuvimos que batallar con todo y contra todos. Nos enfrentamos a aquellos que piensan que el PRD en Hidalgo es “su” franquicia, y con los que se creen amos y dueños de Hidalgo, los priístas.

Ésto, en su momento lo describí como una gran contradicción dialéctica, pues el sector progresista del PRD (y que simpatiza con el movimiento de López Obrador) se ha unido con los conservadores (el PAN) en torno a una precandidatura que es la única que promete realizar un cambio real en Hidalgo, contra la encabezada por José Guadarrama, que es la reproducción del sistema mismo, del PRI […]. Somos dos mundos diferentes, con dos pensamientos diferentes, y dos concepciones de mundo completamente diferentes, unidos para vencer el cacicazgo histórico del PRI. Sin embargo, por encima de las ideologías, considero que hay algo que es supremo a todo, y es el bienestar de la gente, la justicia social, y la libertad a la que aspiramos como sociedad. Ésa también es la otra cosa que nos cohesiona: la gente. No podemos ser tan irresponsables con la gente, como para condenarlas a no cambiar su destino y seguir sometidos al mal gobierno, a la corrupción, al cacicazgo, a la pobreza, a la miseria, y al destierro. (Legorreta, Héctor G. El comienzo de la gran contradicción dialéctica. Marzo 29, 2010. http://blog.hglc.asp25.com/?p=1146)

Ésa fue la tónica en la decidimos unirnos. Sin embargo, considero que en éste intento de cohesionar dos mundos diametralmente opuestos, Xóchitl Gálvez cometió muchos y muy diversos errores que, operativamente hablando, le costaron mucho a la hora de las urnas, y no porque no votara la gente: la gente se comportó muy muy bien. Sin embargo, le pegó porque lo operativamente hecho pudo haber cuajado mejor de haberse hecho otras cosas o de no haber confiado en cierta gente que cometió tontería tras tontería en la campaña. Es decir, hubo errores de Xóchitl Gálvez, y hubo errores de los responsables de cada área de la campaña. Explicaré el porqué y cuáles fueron los errores.

El primer error de Xóchitl Gálvez fue no haber respondido de inmediato los ataques de los otros aspirantes a la candidatura opositora, José Guadarrama y Francisco Xavier Berganza. Pasó más de un mes para que Xóchitl contestara los ataques de éstos dos personajes, y eso a sugerencia nuestra (del Colectivo de Izquierda Hidalguense, en la reunión celebrada en el Tephe con ella). Sin embargo, el daño ya estaba hecho: Guadarrama la tiró 20 puntos en las encuestas, y éste fue un daño irreparable. Xóchitl pudo remontar ésta campaña de desprestigio cxon hechos, pero no le alcanzó para remontar a Paco Olvera (oficialmente hablando: ésto no quiere dejar fuera la posibilidad del fraude electoral que en éste momento presumimos).

El segundo error de Xóchitl fue poner a gente donde no tenía que ponerla, o lo que es dicho de otra forma, no debió haber puesto a cierta gente en ciertos cargos. El primer gran error de Xóchitl en ésta materia fue haber importado a un coordinador de campaña de Baja California, que no tenía ni puta idea de lo que es Hidalgo. Y ya ahogado el niño, a tapar el pozo. Una semana después de haber comenzado la campaña, Oscar Pulido fue destituído como coordinador de campaña, y entonces el CEN del PRD envió a Jesús Zambrano. Zambrano no es tampoco hidalguense, pero tiene mucha experiencia en cuestiones electorales, por lo que la campaña retomó el rumbo después de ésto.

Otro error de Xóchitl con respecto a la gente fue haber dejado a Teódulo González como responsable de la estructura electoral. ¿Porqué? Por:

  1. Es una gente sumamente cercana a Guadarrama.
  2. No tiene ninguna experiencia en cuestiones electorales (en mapacheos y fraudes electorales si, más no en estructura electoral).
  3. Es hermano de quien impugnó la Coalición “Hidalgo Nos Une” (PAN, PRD, PT, Convergencia): Napoleón González.
  4. Es altamente repudiado dentro del PRD, debido a los antecedentes caciquiles de la familia González: Iraís González, su padre, fue uno de los caciques más fuertes de Hidalgo en el PRI en Huazalingo, de la altura de los Guadarrama, los Austria, los Rojo, los Fayad, y otras finas familias del Estado. Además, participó en los dos fraudes electorales aliado al PRI en contra de Fermín Gabino Brandy, actual Presidente Municipal indígena de Huazalingo. Es decir, le hizo fraude a un candidato de su propio partido: el PRD.

En éste sentido, ni la gente del PAN, ni del PRD, ni del PT, ni de Convergencia tenía la confianza suficiente para darle su estructura a Teódulo. Y ésto derivó en que cada partido armó su estructura electoral independiente del otro. Y cuando llegó el momento de juntarña, simplemente eso fue un desmadre. Entonces Teódulo pactó con el PT (partido minoritario de los que conformaron la coalición) que ellos hicieran toda la estructura electoral de Xóchitl, y en una actitud completamente sectaria, se hicieron los valientes y dejaron fuera a mucha gente de los partidos “grandes”, pese a que ellos sólo representan el 3% de la votación estatal. Así mismo, hubo huecos que “taparon” con gente del PRD y PAN sin avisar, es decir, no tuvieron la capacidad para armar la estructura electoral y, además, se “robaron” a gente de otros partidos y la hicieron pasar como suya. El resultado: un desmadre el d´ñia de la jornada electoral. Muchas casillas descuidadas (donde el PRI aprovechó la ausencia de representantes para “embarazar” las urnas, compra descarada de votos, mapacherías incluso de los funcionarios de casilla para beneficiar al PRI),

El tercer gran error fue con respecto a la promoción del voto. No hubo propaganda el día que arrancó la campaña, y no la hubo hasta una semana después. Así mismo, la propaganda se acabó dos semanas antes de la elección, y los últimos 15 días tuvimos que trabajar con muchas ganas y energía, pero sin propaganda.

Las “Casas Xóchitl”, un desastre. Se supone que éstas “Casas Xóchitl” eran casas de simpatizantes de la candidatura de Xóchitl Gálvez por todo el Estado. Les llevaban propaganda, y ellos tenían que distribuírla en su ámbito de acción. Pero la indicación que dieron desde la coordinación de “Casas Xóchitl” (una coordinación importada desde el Estado de México, por cierto) para darle la propaganda a la gente era que debían dar sus datos a cambio, para tener identificada a la gente que apoyaba a Xóchitl. Pero, si la gente no quería dar sus datos, no se le podía dar la propaganda. ¡Tremendo error! No le puedes condicionar una calcomanía, un vaso o lo que sea a la gente a cambio de sus datos. La gran mayoría de las Casas Xóchitl no hicimos ésto, pues se nos hizo una pendejada, pero hubo quienes si, y eso (considero) impactó en algunos votos menos.

Así mismo, el habernos quedado sin promoción del voto a la mitad de campaña (es decir, sin brigadistas), y ésto debido a que ya no alcanzó para seguirles pagando, ocasionó que la campaña se quedara desierta de brigadistas por lo menos una semana, después de lo cual los brigadistas existentes eran todos voluntarios. Aquí cabe aclarar una cosa: se les pagó a todos y cada uno de los brigadistas el tiempo que trabajaron, a diferencia de lo afirmado por el Revolucionario Institucional.

El cuarto error fue la cuestión de los Jóvenes con Xóchitl. Fue un acierto nombrar a Diana Vega (hija de Xóchitl) como responsable de la cuestión juvenil, pues al ser hija de Xóchitl y no pertenecer a ningún partido, no hería susceptibilidades en el sentido de que alguien del PAN, PRD o Convergencia fuera nombrado coordinador, y a su vez ponía a alguien neutral. Por otra parte, pusieron a una chava que no sabía nada de política, y que no podía detectar ciertas cuestiones que, en su momento, repercutieron en la campaña juvenil.

En éste sentido, las grillas existentes entre dos bandos existentes en la cuestión juvenil del PAN Hidalgo (con conflictos incluso más fuertes de los que existen dentro del PRD, y podría atreverme a firmarlo que así es) les dieron al traste al trabajo juvenil. Por una parte, el clan Yuseb Yong/Iván Becerra, y por el otro Carlos Ham/Giovani Severo/Francisco H León. Contaminaron al grupo con sus problemas, y nos ocasionó consecuencias serias en cuanto a la actividad.

Las grillas entre unos y otros nos afectó a los compas del PRD y Convergencia, principalmente, y ésto debido, a la labia, el oportunismo, el agandalle y las mentiras del clan Ham/Severo/H León. Primero, intentaron nombrarse coordinadores de “Jóvenes con Xóchitl” (pese a que existía un acuerdo para que el grupo fuera una dirección colegiada, con comisiones pero con la única coordinación general de Diana), y en más de una ocasión presionaron e intentaron convencer a Diana que así fuera. Sin embargo, dicho intento no fructificó.

Sin embargo, una situación personal entre Giovani y Diana inclinó la balanza, desde media campaña, definitivamente y hasta el fin de la elección. Y Diana se parcializó hacia el clan Ham/Severo/H León. Las cosas nunca volvieron a ser iguales. Y aunque los compas del PRD le organizábamos un evento con 1000 personas a Xóchitl en la Colonia La Providencia (Mineral de la Reforma), y a Diana dos eventos de 1500 personas en Ixmiquilpan y Chapulhuacán, Giovani Severo le organizaba eventos con 0 personas en Huichapan y Huejutla, y Diana nunca observó ésto, debido a su situación personal.

Además, debido a la influencia de Severo, Diana comenzó a sectarizarse, y no fue porque ella así lo quisiera, sino porque la influencia pesó. Y durante las últimas dos semanas de recorridos, prácticamente nos excluyó de toda actividad. Se agandallaron (y de una forma muy fea y cobarde) a la hija de Xóchitl, y la privatizaron políticamente hablando.

Finalmente (y ésto ya no fue error de Xóchitl), los “estira y afloja” dentro de la Coalición la reventaron desde un inicio. La convivencia PAN-PRD-PT-Convergencia nos enseñó que hay gente rescatable en cada uno de los partidos, y hay gente detestable también. Sin embargo, ésta gente detestable entorpeció mucho el funcionamiento de la Coalición. Además, los puntos de vista insalvables en cuestiones pragmáticas como el asunto AMLO-Calderón, el caso Luz y Fuerza, o incluso cuestiones más profundas ideológicamente hablando como la “mano invisible” o el papel de Iturbide en la Historia de México, mantuvieron una tensa calma en la Coalición. Algo así como la “Paz Armada” en los años previos a la I Guerra Mundial.

Fue muy difícil, y en algunos casos imposible, convivir con algunos panistas. Porque además de todo, querían agandallarse a la mayor cantidad de gente posible que milita en el PRD. Querían adjudicarse cosas que no les correspondían. Por ejemplo, el PRD se movilizaba y llenaba alguna plaza en apoyo a Xóchitl Gálvez, con 100% de gente del PRD.  Llegaban los panistas, regalaban banderas del PAN, aprovechándose de que el PRD no tiene la capacidad económica para regalar tantas cosas en tantos eventos, y simulaban que la gente era de ellos. Así se repitió el esquema muchas veces, a lo largo y ancho del Estado.

Así mismo, el bloqueo de los medios de comunicación locales, aunado a que en algunos medios ni siquiera mencionaban la campaña de Xóchitl, o bien mencionaban a Xóchitl tramposamente como “Bertha X. Gálvez”, ocasionó que algunos sectores de la población estuvieran desinformados de dicha campaña, y votaron por el PRI pensando en que la transición estaba muy lejos.

Pese a todo lo anterior, la campaña funcionó ante la población, motivo que nos tiene inmersos en una resistencia frente a un fraude planeado y ejecutado desde el 4º piso de Gobierno del Estado, en beneficio de Paco Olvera. Veremos qué nos depara el destino a nosotros y a Hidalgo, durante los próximos días que seguramente serán de lucha y resistencia en defensa de un voto que ya anhela un cambio de una vez y para siempre en nuestro estado.

Saludos. Dejen comentarios.