¿A qué nos enfrentamos en el PRD?

Hola.

Llevo 14 años militando en la Izquierda, específicamente en el PRD. Me ha tocado ver una transformación radical del Partido desde que entré a él, en 1997, hasta el día de hoy. La tendencia a la derechización por parte de algunos grupos y actores a lo largo de éstos años en un Partido de Izquierda la he observado y, aunque en sus principios el Partido se define como de “Izquierda” e, incluso, como “Socialista”, muchas de las posturas actuales indican lo contrario.

Así, tras 14 años de militancia, por primera vez soy candidato a un cargo de representación partidaria. Soy candidato a Consejero Estatal por el Distrito 2 Local, con cabecera en Pachuca Oriente, que geográficamente abarca los municipios de Pachuca Oriente, Mineral de la Reforma y Epazoyucan. Ser Consejero Estatal no es un cargo partidario que amerita remuneración económica alguna, sino por el contrario, solamente es un cargo de representación al interior del partido, con capacidad para incidir en alguna de sus decisiones previo debate en el respectivo Consejo, así como la capacidad para votar candidaturas locales.

Sin embargo, en ésta carrera por ser Consejero Estatal nos enfrentamos a otros grupos, oponentes, adversarios. Sin embargo, muchos de los adversarios cuentan con aparatos corporativos generados desde los apoyos que su propia corriente les otorga, otros aparatos generados desde los recursos “bajados” por los representantes populares electos (o generalmente, plurinominales) que sólo se presentan en sus trabajos para recoger la quincena, o bien otros generados desde Gobierno del Estado para tener un partido dócil, y una Izquierda simuladora.

Pero vengan de donde vengan los apoyos de los adversarios, son apoyos corporativos, que compran el voto y la inconsciencia de los militantes que, muchos apremiados por su necesidad, aceptan dinero o despensas a cambio de su voto  en las elecciones internas. Para el militante que vendió su voto, es totalmente una ganancia, ya que no contaba con ese dinero o apoyo en especie por un voto que ni lo beneficia ni lo perjudica y, por otra parte, gana el que tiene el aparato corporativo, pues sigue obteniendo dádivas del Partido aunque no tenga trabajo territorial, chantajea al resto de los grupos con sus votos comprados para obtener candidaturas y, además, negocia con los adversarios para obtener espacios dentro de los Comités Ejecutivos u otro tipo de prevendas que signifiquen tener un poder (a veces acotado) dentro del Partido.

Nosotros, por el contrario, no tenemos eso. Ni dinero, ni despensas, ni aparato corporativo, ni ganas de construírlo. Tenemos muchas ganas, entusiasmo, y la idea de crear y construir un partido distinto, con una vocación ideológica de Izquierda, Socialista, y con la consigna de tener un partido político a la altura que México necesita para afrontar la grave descomposición social que permea en todo el país.

Sin embargo, las elecciones no se ganan con buenas intenciones, sino con votos. Y nosotros, dado que no tenemos un aparato corporativo (puesto que no somos iguales), no nos queda de otra más que ir a flor de tierra, casa por casa, y gente por gente, tratando de convencerlos, primero, de ir  a sufragar el día de la elección y, posteriormente, que sea por nuestra planilla.

Sabemos (y sabíamos, de antemano) que ésto no será cosa fácil. Tenemos la perspectiva de que vayamos a tocar puertas, y encontrar con una respuesta favorable el día de la elección. Sin embargo, también sabemos y tenemos presente que a lo mejor nos ganan con el poder del dinero, la dádiva, la despensa y el corporativismo.

Pese a ésto, estamos decididos a participar y a hacer nuestro mejor esfuerzo. No hemos necesitado estar en los cargos de dirección del Partido para ser críticos de lo que aquí se hace, ni mucho menos de incidir en las posturas que el Partido ha tomado en distintos temas, pese a la resistencia de las mafias que mal gobiernan el Partido (mal llamadas “corrientes”, o “expresiones”), aunque realmente tener un cargo de representación partidaria hace ésto más fácil (relativamente).

Aunque la experiencia me lo demuestra, quiero pensar que el militante perredista tiene un poco más de consciencia sobre el resto de los militantes partidarios. Y por ende, lograremos convencer a una buena parte de perredistas para que acudan a votar el 23 de octubre por nuestra planilla, la 80, en Hidalgo, y podamos realizar la transformación que el PRD necesita, así como retomar el rumbo hacia la Izquierda, y no a la derecha, como lo hace actualmente.

Veremos qué pasa el 23, y si los poderes fácticos del partido ganan a la opción de cambio en el Partido.

Saludos. Dejen comentarios.

La traición

Hola.

Uno de los principios fundamentales que tuvo el Partido de la Revolución Democrática fue precisamente ese: ser democrático. Ésto implicaba poner, en la praxis, esa máxima de Evelyn Beatrice Hall, mal atribuída a Voltaire: Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas. Así, comenzaron a convivir en el partido muchos grupos con posiciones encontradas e, incluso, muchas contradictorias. Sin embargo, todas eran toleradas bajo la unidad de la Izquierda.

El tiempo pasó, y arribistas (muchos arribistas) llegaron al PRD, principalmente desechos del PRI. Así, comenzó a corromperse el ya de por sí difícil ambiente que había en el PRD. Comenzaron a irse perredistas distinguidos y de toda la vida, y en su lugar comenzaron a llegar truhanes (verdaderos bandidos), principalmente traídos y seducidos por Nueva Izquierda. Sin embargo, hubo un sector que siguió siendo congruente a los principios del PRD, vinculado a las luchas sociales y de Izquierda. Unas de esas personas, sin duda, fueron los Batres.

Durante la campaña de Lázaro Cárdenas Batel en Michoacán (2001), tuve la oportunidad de visitar el rancho de los Cárdenas, en Jiquilpan. Llegamos previo a un mitin de campaña de Cárdenas, y conocí personalmente a Doña Amlia Solórzano (viuda del Gral. Lázaro Cárdenas y madre del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas). Estuvimos un rato platicando, y posteriormente salimos al mitin que se realizaría en la plaza principal de Jiquilpan. No recuerdo el número de oradores exacto, pero lo que si recuerdo es que Martí habló antes que Cárdenas Batel. Y recuerdo más, aún, la reacción de Doña Amalia Solórzano cuando lo anunciaron, pues pese a que la traían en silla de ruedas (debido a su edad), se paró de inmediato y comenzó a gritar y echar porras a Martí como no pensé que alguien de su experiencia política lo hiciera. También recuerdo su comentario después de que se volvió a sentar en su silla: “Martí Batres es muy buen chico, y tengo mucha confianza en él”.

Ese recuerdo se me quedó sumamente grabado en la mente, y desde entonces comencé a seguir a Martí. Aunque ha tenido sus altibajos, Martí es un hombre que ha permanecido congruente a sus ideas, algunas de las cuales lo llevó al rompimiento con Dolores Padierna para fundar la corriente Izquierda Social. Así, Batres ha tenido momentos de ostrascismo y brillantéz. Bien en la ALDF, bien como coordinador de la bancada del PRD en la Cámara de Diputados.

Por su parte, Marcelo Ebrard es un hombre que siempre ha estado a la sombra de Manuel Camacho Solís. Pariente de los fundadores de Liverpool, su roce nunca fue humilde, sino siempre rodeado de la aristocracia y burguesía mexicana. En 1992 llega a la Secretaría de Gobierno del entonces regente de la Ciudad de México, Manuel Camacho, y se va del PRi después de que Camacho no es electo candidato, primero, tras la sucesión de Luis Donaldo Colosio y, posteriormente, tras el asesinato del mismo.

En 1997 es electo diputado del Partido Verde, renunciando después a él para convertirse en diputado independiente. Junto a otros personajes del PRD, se une a la Comisión Especial para el FOBAPROA, principalmente motivado por sus ansias de venganza política contra el PRI, impulsada por Camacho. En 1999, funda con Camacho Solís el Partido del Centro Democrático (PCD), y es designado como candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal por dicho partido. Durante el debate de candidatos a Jefe de Gobierno, Marcelo declina por López Obrador, a partir de lo cual se genera (supongo) un acuerdo para impulsar a Ebrard posteriormente.

Después de que Leonel Godoy renuncia a la Secretaría de Seguridad Pública para irse como Secretario de Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel en Michoacán, Ebrard asume dicha secretaría. Es destituído por el entonces Presidente Vicente Fox por los linchamientos en Tláhuac. Sin embargo, es nombrado Secretario de Desarrollo Social por López Obrador a los pocos días.

Previo a su renuncia como Secretario de Desarrollo Social para ser precandidato a Jefe de Gobierno del DF, se le cuestionó a Marcelo su pertenencia al PRD, motivo por el cual será inelegible en la elección interna para definir al candidato del partido. Sin embargo, una jugarreta de Foro Nuevo Sol auspiciada por los órganos internos del Partido, lograron que Ebrard finalmente pudiera competir como precandidato contra Jesús Ortega, candidato de Nueva Izquierda. El resultado fue 40% para Ortega, 60% para Ebrard.

Así, tras la elección del 2 de julio de 2006, Ebrard se convirtió en el sucesor de López Obrador y Alejandro Encinas. Por su parte, Martí llegó al Gobierno del Distrito Federal. Batres fue de los únicos hombres que no era gente de Ebrard, pero que fue invitado a colaborar en su gobierno. De igual forma fueron invitados otros miembros del PRD y ex-funcionarios de la administración de López Obrador, como Arturo Herrera, ex-secretario de finanzas de AMLO posterior a Gustavo Ponce, quien fue invitado a ocupar la cartera de la Secretaría del Trabajo, cargo que rechazó.

Mucho se ha dicho de la política social de Marcelo Ebrard. Lo cierto es que sólo continuó la misma política social que López Obrador cuando fue Jefe de Gobierno. Perfeccionó algunos programas, empeoró otros, y creó pocos, pero gran parte de ello fue gracias a la genialidad de Martí Batres.

También se ha dicho que la política de derechos en la ciudad hacen hombre más de Izquierda a Marcelo que a Andrés Manuel. No puede existir mentira más grande. Ebrard es un hombre de centro, tildado hacia la derecha. Y si revisamos gobiernos de centro en Europa, encontraremos que muchos de éstos gobiernos han impulsado políticas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la despenalización del aborto, la eutanasia e, incluso, la legalización de la marihuana.

Sin embargo, al igual que en éstos gobiernos de centro se ha impulsado políticas liberales, en lo económico han impulsado medidas neoliberales, como también es el caso de Marcelo Ebrard. He hablado mucho al respecto sobre cómo Marcelo Ebrard ha ido privatizando servicios y espacios que antes eran comuncales o de servicio público (¡Vamos!, 25 de junio de 2010; El neoliberalismo de Marcelo Ebrard, 24 de febrero de 2011), así como de las simpatías que ha ganado con muchos empresarios por éste tipo de políticas, incluyendo las dos grandes televisoras de México: Televisa y TV Azteca (Fidel con AMLO, Televisa con Marcelo, 21 de agosto de 2010).

Así mismo, pese a que Ebrard desconoció incialmente el gobierno espurio de Felipe Calderón, lo cierto es que posterior a 2008 comenzó a reunirse con él en secreto en por lo menos 3 ocasiones hasta 2009. Precisamente después de 2009, ya pasada la elección intermedia y habiendo obtenido la mayoría en la ALDF, Marcelo comenzó a cambiar sobre todo su política económica y política, generando un alto contraste con la forma en cómo la Izquierda había gobernado hasta el periodo de Alejandro Encinas, y asemejando cada vez más la forma terrible y nefasta de gobernar del PRI, que dicho sea de paso, saqueó la Ciudad a más no poder. También, durante éste periodo, comenzó a impulsar a su delfín político para sucederlo: Mario Delgado, hombre del mismo grupo político.

Comenzó entonces el acercamiento más descarado con el cada vez menos espurio Felipe Calderón, con el PRI, y con Elba Esther Gordillo, llegando en ocasiones a acuerdos con ellos. Así, mientras por una parte pactaba con AMLO el método de selección del candidato por medio de una encuesta, por otra parte iba creando y afianzando nexos con aquellos que precisamente 4 o 5 años antes eran los enemigos acérrimos del Jefe de Gobierno. Comenzó a impulsar la política de alianzas del PAN con el PRD (donde Camacho tuvo qué ver en más de una), llegó a un acuerdo con sus antes archienemigos, los chuchos, e incluso llegó a ser bien visto por Calderón para ser candidato de una eventual y actualmente fallida alianza con el PAN para la Presidencia de la República. Éstos acercamientos culminaron el pasado 1º de septiembre de 2011, cuando Marcelo Ebrard fue al Informe de Gobierno, saludó y aplaudió a Felipe Calderón, dando por ende su reconocimiento final como presidente, so pretexto de la asistencia como Presidente de la CONAGO.

Al día siguiente, Martí Batres le pidió congruencia al Jefe de Gobierno, al recordarle que violaba los resolutivos del Congreso del partido al que está afiliado Marcelo, el PRD, que no reconoce a Calderón como presidente. Marcelo simplemente respondió que si no estaba conforme con el gobierno en el que trabajaba como secretario renunciara y, al no hacerlo, lo despidió injustificadamente bajo una base legaloide basada en la Constitución y el Estatuto de Gobierno del DF, al viejo estilo del PRI, donde todos se alinean bajo lo que dicte y mande el soberano y, el que ose desafiarlo, es decapitado. De ésta forma, Ebrard saca al descubierto al salinista que había guardado en el closet, se rompe la máxima de la tolerancia en el Partido por encima de todo y, por otra parte, se consuma la traición de Ebrard al movimiento que lo hizo Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Así, el despido de Martí como Secretario de Desarrollo Social no es sino sólo una cadena de sucesos donde Ebrard, por una parte, ha ido acercándose a aquella mafia que, contradictoriamente, se quiere combatir y, por otra parte, busca desaparecer del plano político a uno de los hombres fuertes para ser candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que desplazaría a su delfín, Mario Delgado, y que sin duda acabaría con el reinado del grupo Camacho en la Jefatura de Gobierno para hacer un gobierno nuevamente de Izquierda, de y para la gente.

El desenlace de ésta historia todavía es un poco lejano (cosa de algunos meses), pero sin quererlo, Ebrard ha catapultado la candidatura de Batres al Gobierno del DF y, por otra parte, Ebrard ha mermado sus fuerzas al interior de la Izquierda en su búsqueda (a costa de lo que sea) de la candidatura presidencial. También habrá que apreciar la reacción de López Obrador a ésto que podría significar una ruptura definitiva entre ambos hombres y, por ende, la división de la Izquierda rumbo al 2012.

Saludos. Dejen comentarios.

Las 12 palabras de Andrés Manuel de 2008 y los actuales contratos privatizadores del petróleo

Hola.

Desde finales de 2007 y principios de 2008, Andrés Manuel López Obrador había advertido a la población que se estaba cocinando una contrarreforma energética en las cúpulas del PRI-AN, con el objetivo de privatizar la industria petrolera. Comenzó a organizar entonces el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, en respuesta a la avanzada que ya venía encima, meintras las cúpulas del PRI y del PAN (siempre prestas a la simulación) decían que no había tal reforma energética, que todo salía de la cabeza de Andrés Manuel, que era falso que se estuviera cociendo la privatización de PEMEX y del petróleo, y que sólo era afán protagónico de López Obrador porque “su movimiento va perdiendo fuerza” (como siguen diciendo hasta el día de hoy).

El 9 de abril de 2008, Felipe Calderón envió el paquete de contrarreformas al Senado con la intención de aprobarlas en fast-track. Sin embargo, la respuesta del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo fue inmediata: se cercó al Senado (con la respectiva represión por parte del gobierno espurio) y se consiguió que hubieran foros para discutir la viabilidad de la privatización, así como de la contrarreforma energética presentada por Calderón.

Así, tras varias semanas de debate (del 8 de mayo al 22 de julio, en el Senado de la República, y del 23 al 27 de junio, en la UNAM) hubo casi un consenso porque el Estado Mexicano mantuviera la rectoría sobre PEMEX y sobre el petróleo, que aquellos que hablaban de la desincorporación o, incluso de la privatización. Desafortunadamente, éstos debates fueron televisados por el Canal del Congreso y por TV UNAM, y suprimidos totalmente por Televisa y por Televisión Azteca de la televisión abierta, por lo que realmente sólo una pequeña parte de la población pudo darse cuenta de los puntos de vista y razones expuestos por los especialistas en la materia.

Después de los foros, vino la parte de debate legislativo. Sin embargo, pese a los foros habidos y organizados, en gran medida, por la presión que ejerció el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, el debate se mantuvo en la discusión de la contrarreforma presentada por Calderón, y fue desechada la presentada por Andrés Manuel López Obrador por medio de la Secretaria del Patrimonio Nacional del Gobierno Legítimo, Claudia Sheimbaum, así como por medio de los Diputados y Senadores del Frente Amplio Progresista (FAP).

Los debates llegaron a octubre, y cuando López Obrador detectó que había una trampa en la Ley de Petróleos Mexicanos presentada por Calderón, tanto en movilizaciones como en una reunión con el entonces Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, César Duarte, presentó una solicitud para que se incorporaran (las a posteriori) 12 palabras de AMLO, al artículo 60 de la Ley de Petróleos Mexicanos, las cuales decían: No se suscribirán contratos de exploración y producción que contemplen el otorgamiento de bloque en áreas exclusivas.

Sin embargo, medios de comunicación (Televisa y TV Azteca, encabezando) y las cúpulas del PRI y del PAN dijeron que eso ya era un capricho de López Obrador, que sólo quería (decían) estancar al país, y que si los foros se habían organizado casi casi como un capricho de él, no cederían en incorporar esas 12 palabras al texto de la Ley de PEMEX.

El PRI encabezó entonces el rechazo a esas 12 palabras, que de facto acababan con la posibilidad real de realizar cualquier intento o simulación de privatizar el petróleo, bajo el argumento de que

“En nuestro orden jurídico no existe este régimen de bloques, y lo que se licita no es el bloque por sí mismo y sus reservas, sino un contrato de obras y servicios para realizarlos en un área determinada.

“No se otorga en exclusividad el bloque o área con el alcance de exclusividad del área estratégica que tiene la Nación en el área del Petróleo, simplemente se otorga un área a un determinado contratista, por lo tanto, en esa misma área no podrá trabajar otro contratista, es decir, no podrán concurrir dos contratistas mediante contratos distintos para una misma área”.1

El PAN, por su parte, señaló que

“Sería atar a Pemex, prácticamente condenar a su fracaso. No podría desarrollar Pemex sus tareas.

“Hay un principio jurídico: nadie está obligado a lo imposible, conceder la inclusión de estas 12 palabras serían matar a Pemex, seria matar a la empresa pública”2

Así, las 12 palabras fueron desechadas, y aprobada la contrarreforma energética el 27 de Octubre de 2008, siendo publicada el 28 de noviembre del mismo año. Sin embargo, hay dos cosas a considerarse: primero, que discursivamente, siempre dijeron que ésta reforma energética no privatizaba PEMEX, lo cual es cierto, pero lo que no decían era que la finalidad no era privatizar PEMEX, sino sólo el producto que maneja PEMEX, es decir, el petróleo; y segundo, que la contrarreforma energética aprobada por los diputados y senadores del PRI-AN dejaba lagunas legales para que se pudiera llevar a cabo (como ahora se está haciendo) la privatización de ciertas áreas de la producción del petróleo, inclutendo la exploración, perforación, extracción y comercialización a empresas privadas.

Los contratos suscritos por PEMEX el pasado jueves 18 de Agosto a empresas privadas para la operación de 3 campos petroleros en Tabasco son sólo el desenlace de aquella controversial (en su momento) y olvidada (actualmente) Reforma Energética que Felipe Calderón envió al Congreso para su aprobación en 2008. Éstos contratos suponen la explotación por parte de empresas privadas de3 campos petroleros (de los cuales 2 [campos Magallanes y Santuario] serán operados por la empresa británica Petrofac Facilities Management Limited,  mientras que el Campo Carrizo será operado por la empresa mexicana Administradora en Proyectos de Campos), lo cual está expresamente prohibido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual sostiene en su artículo 27, párrafo 4º:

Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas; de todos los minerales o substancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos, constituyan depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos, tales como los minerales de los que se extraigan metales y metaloides utilizados en la industria; los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las salinas formadas directamente por las aguas marinas; los productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos; los yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el territorio nacional, en la extensión y términos que fije el Derecho Internacional.3

Así mismo, se menciona en el artículo 28, párrafo 4º, del texto constitucional:

No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las siguientes áreas estratégicas: correos, telégrafos y radiotelegrafía; petróleo y los demás hidrocarburos; petroquímica básica; minerales radioactivos y generación de energía nuclear; electricidad y las actividades que expresamente señalen las leyes que expida el Congreso de la Unión.4

En éste sentido, la Carta Magna es muy clara: las licitaciones y los contratos asignados a PEMEX son complemente ilegales y claramente anticonstitucionales, así como el paquete de contrarreformas aprobadas por el Senado y la Cámara de Diputados en 2008, incluyendo la Ley de PEMEX, sobre todo tomando en cuenta el Artículo 133, que dice:

Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a dicha Constitución, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados.5

En éste sentido, habrá que revisar la licitación pública 18575062-512-11 de los Contratos Integrales para la Exploración y Producción (obviamente, de petróleo) otorgados a las empresas privadas británica y mexicana, pues aunque PEMEX (y el gobierno espurio) argumenten que todo fue hecho “conforme a derecho”, lo cierto es que ésto representa una regresión a los tiempos del profiriato, donde tres compañías petroleras tenían el control y las ganancias del petróleo mexicano. De haberse aprobado las 12 palabras sugeridas por Andrés Manuel, ésta historia sería completamente diferente.

Lo cierto es que queda mucho por delante de ésta historia, la cual tiene, por una parte, las miradas voraces, imperialistas y expansionistas de los países del primer mundo hacia el petróleo mexicano (como ya lo hicieron con el petróleo iraquí, o lo quieren hacer con el petróleo libio) y, por otra parte, los tecnócratas neoliberales entreguistas que están dispuestos a seguirle entregando lo poco que nos queda a los mexicanos, y que estamos a punto de ser exclavos en nuestra propia tierra.

Saludos. Dejen comentarios.


1 y Rechaza el PRI las ’12 palabras’. El Mañana. 26 de octubre de 2008. http://www.elmanana.com.mx/notas.asp?id=85949

3, 4 y 5 Constitución Política de los Estados Unidos MexicanosH. Congreso de la Unión – Cámara de Diputados. Reforma del 17 de Agosto de 2011. http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf

La lamentable falta de ética del PT y Convergencia en Hidalgo

Hola. Después de algunos meses de ausencia debido sobre todo a falta de inspiración, regreso a escribir nuevamente…

A veces las cosas pasan sin sentido alguno. Y ése es el caso del panorama político en Hidalgo el día de hoy. Cosas que pasan sin sentido, pero no por eso dejan de ser cuestionables. Hace un año, estábamos en una campaña para derrotar al PRI en Hidalgo. Decidimos apoyar a Xóchitl Gálvez porque era la única que veíamos (equivocadamente) que podía derrotar al PRI, y era mucho mejor apoyarla a ella que a Guadarrama. Eso es indiscutible.

Los costos políticos que trajo para el PRD aún pesan el día de hoy. No se pudo romper una coalición que venía firmada y sellada desde las más altas esferas del poder en México, gracias al entreguismo que tuvo Jesús Ortega como Presidente del PRD y que aún no sabemos los alcances de los acuerdon contraídos con Calderón (a diferencia del Estado de México, y pese a que Pedro Porras, Presidente del PRD, en un arranque que tuvo por la voracidad de los panistas, donde dijo textualmente que si no se calmaban “rompía la alianza).

Esos costos políticos de los que hablo es que el PAN actualmente ha posicionado candidatos (como el caso de Gloria Romero, en Pachuca, o de Luis Baños, en Mineral de la Reforma) utilizando el logotipo del PRD, pero con toda la campaña mendatada y organizada por el PAN, y donde los cuadros del PRD son hechos a un lado (además de aquellos que no quieren participar, los que no queremos cometer el mismo error dos veces, o bien los que se hartaron de la soberbia de los panistas). Así mismo, la soberbia que tenían los panistas durante la campaña de Xóchitl ha crecido exponencialmente, y piensan que ellos ganan las elecciones, y nosotros sólo nos “colgamos” en sus triunfos. Error más grande no puede haber. Pero también existen casos de dignidad, como el caso de Abraham Mendoza, en Tula, donde los perredistas del municipio decidieron apoyarlo únicamente con el logotipo del PRD, y donde está teniendo una campaña exitosa que puede convertir a Abraham en el segundo presidente municipal de Tula emanado de las filas del PRD.

Dentro de esos costos políticos, no podemos dejar el papel que el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia por la Democracia han jugado en ésta elección. “Colgados” de la figura, el nombre y el membrete de Andrés Manuel López Obrador, éstos dos partidos han decidido jugar con ésa figura, pero candidatear casi literalmente al primero que pasa frente a sus oficinas. Y en ése ir y venir, encontramos dos casos graves, cuestionables, que nos hacen pensar la forma en la que éstos partidos se conducen en el Estado.

El primero de éstos casos lo encontramos en Atotonilco de Tula, donde el Partido del Trabajo decidió postular como candidato a Presidente Municipal a Francisco H. León, ex-presidente municipal de éste municipio por el PAN. Independientemente de los cuestionamientos que podamos realizar a otro tipo de factores que nos harían pensar si realmente un burgués (en todo el sentido marxista extenso de la palabra) sea candidato de un partido de “Izquierda”, lo cierto es que resulta cuestionable que un partido de “Izquierda”, que se ha pronunciado en contra del fraude electoral de 2006, y que ha sido vértice fundamental de MORENA en el último año, candidateé a una persona de derecha (y lo digo con todos los elementos que tengo) como Francisco H. León.

El segundo de éstos casos lo encontramos en Mineral de la Reforma, con un arribista llamado Victor Rodríguez Gaona. En éste caso, Gaona es candidato de PT-Convergencia también a Presidente Municipal. Llama mucho la atención éste caso, pues hace año y medio éste personaje figuraba en las filas del PRI, y era sumamente cercano a Carolina Viggiano, Diputada Federal de ése partido. Sin embargo, éste personaje se pasó a las filas del PRD y fué anunciado por Pedro Porras, Presidente del Partido, y por José Guadarrama, como el dirigente juvenil del partido.

La inconformidad de todos los jóvenes de todas las expresiones del PRD ante éste agravio no se hizo esperar. Después, hubo quien apechugó, y hubo quienes no lo hicimos, más allá de que no tenía la edad estatutaria para ser dirigente del partido (tenía 36 años éste “lider juvenil”), ni la antigüedad, ni que era afiliado, ni que no había sido aprobado éste nombramiento por el Consejo Estatal, más allá de todo ésto, hubo quienes no lo aceptamos por el simple hecho de ser expriísta, y de ser una imposición. Sin embargo, ahí estuvo, respaldado por los gánsters del partido, e incluso fue tal el respaldo que se le dió, que se le permitió tener voz y voto en las sesiones del Comité Estatal, algo prohibidísimo por los estatutos del Partido.

Sin embargo, él llegó confiado de que sería el próximo candidato a Presidente Municipal por el PRD para Mineral de la Reforma. Pero la vida tiene una canasta llena de sorpresas, y después de que se firmó el convenio de coalición con el PAN para hacer alianza en el municipio, y viendo que no podía ganar la encuesta con la que se nombraría el candidato a Presidente Municipal, decidió irse a la alianza PT-Convergencia. Como hace algunos años escuché, a éste cuate deberían decirle “el Chapulín Colorado”, pues nada más va brincando de lado a lado.

Así pues, tenemos el caso de dos personajes que nada tienen que ver con López Obrador, ni en lo personal, ni en lo ideológico, ni siquiera nada en común, salvo la ambición del poder a toda costa. Ojo: yo pienso que López Obrador ni siquiera está enterado de ésto, por lo que lo deslindo de ésto. Y por otro lado, tenemos a un partido en un caso, y a dos en otro, que no tienen escrúpulos en postular a quien sea, con tal de conservar el registro y, si nos va bien, ganar una o dos presidencias municipales.

En éste sentido, vale la pena hacer hincapié en la necesidad de verificar los mecanismos de selección de candidatos al interior de los partidos, pues aquí son cuestiones meramente políticas, pero existe otro tipo de filtraciones que no ayudan a tener un sistema político fiable y democrático. Solamente así podemos aspirar a tener una nación justa, libre y democrática. De otra forma, sólo seguirá sujeta a una democracia simulada, donde los actores y partidos políticos, con tal de obtener el poder por el poder, harán cualquier cosa y postularán a cualquier gente por el simple hecho de ganar.

Saludos. Dejen comentarios.

El drama del PRD

Hola.

Gran drama es el que vivió el PRD en los días pasados en la elección de su dirigencia nacional, drama que aún no ha terminado, y que suena a ser un asunto telenovelezco de aquí a 2012, teniendo como gran preámbulo la elección de 2011 en el Estado de México.

Pero el drama no comenzó ni el sábado pasado (día que comenzó el Consejo Nacional), ni cuando Andrés Manuel López Obrador pidió licencia como miembro del PRD el mes pasado. El verdadero drama comenzó durante el XII Congreso Nacional del PRD, celebrado en Oaxtepec, Morelos, en diciembre de 2009. Ahí fuimos testigos de cómo el PRD renunció a ser un partido de masas y de base para convertirse en un partido de élites.

La tendencia estaba ahí desde hace muchos años, pero algunos no la pudimos apreciar de inicio. Ya en 2001 se había hecho una gran reforma al estatuto del PRD y a los documentos básicos del PRD que significaron, en la praxis, volverlos a elaborar. En ésta reelaboración de los documentos básicos del Partido (donde fuimos testigos y partícipes) se cambió el método de elección de las dirigencias, pasando de la principio de Representación Proporcional al de la Mayoría Relativa. El argumento fue que con eso habría mayor democracia, pues ésta se hacía directa. En la realidad, se renunció a la distribución equitativa del poder de acuerdo a la fuerza de cada expresión al interior del Partido para dar paso a la negociación y el cochupo de espacios entre las corrientes. Se le quitaba el poder de decisión a la militancia para dar paso a la gran hegemonía de las corrientes.

A partir de aquí tenemos la gran historia de fraudes y prácticas corporativas para ganar las elecciones internas, que si bien ya existían antes de ésta reforma, se agudizaron y exponenciaron infinitamente. El Partido pasó de ser un instrumento de la sociedad para convertirse en un instrumento para ganar prerrogativas y canongías del poder.

En 2009 se dió el siguiente paso para convertir al PRD en un partido de élites: ya no importaba seguir pisoteando la decisión de la militancia en las elecciones internas, bajo la premisa de “acuerdo mata estatuto”, sino además se le quitó la capacidad de elegir a sus dirigentes, bajo una fórmula tramposa de bajar “la decisión a las bases”. Así, justificaron el secuestro del voto libre, universal, directo y secreto por el de un voto selectivo, dirigido y a modo.

En su momento nos opusimos y lo denunciamos: la modificación al estatuto significaba, en la praxis, bajar los conflictos internos y el jaloneo de corrientes a la base, la cual estaba alejada de éste tipo de prácticas, y además limitaba los espacios de participación de la militancia a un simple espectador de los acuerdos en los comités de base, así como de la distribución del poder, la negociación y el jaloneo para ser el Presidente del Comité de base, pues éste sería el gran elector de aquí en adelante.

La decisión de convertir así al PRD en un partido de élites no fue sólo de Nueva Izquierda. Participaron en la negociación casi todas las expresiones del Partido: IDN, ADN, Foro Nuevo Sol, MEC… La única expresión que se pronunció en contra fue Izquierda Social, de Martí Batres, y los independientes de varios estados, como el Colectivo de Izquierda Hidalguense.

Lo más grotesco de ésta serie de negociaciones fue cuando, después de que volteamos la votación para impedir la eliminación y/o reducción de las cuotas para los diferentes grupos sociales (mujeres, indígenas, jóvenes [donde Iván Texta, representante de los jóvenes de ADN, hizo lo inverosímil: se subió al templete a defender la propuesta de reducir la cuota de los jóvenes del 20 al 10%… O sea, defendió una propuesta contra el sector que él representa]), fue cuando se encerraron en un aula del centro vacacional para encontrar el mecanismo para evitar que las votaciones y los acuerdos se les cayeran en el pleno. Y lo encontraron: Raymundo Cárdenas, presidente de la mesa del Congreso, comenzó a aprobar artículos en fast track, sin discusión y/o ignorando a los compañeros que pedían la palabra para hablar en contra.

Así, hoy Dolores Padierna (y el G-8 en general) carga con su propia cruz: haber fortalecido un Consejo Nacional chucho (donde bien sabía que no iba a ganar) y haberle secuestrado su derecho al voto a las bases. En la praxis, ésto se traduce en haberle entregado a los chuchos el partido estructuralmente hablando. No hablemos ya de las decisiones.

Más aún, se acentúa el drama al llegar a la repartición de carteras al interior del Comité Ejecutivo Nacional, pues nada más son 10 secretarías a repartir (el resto del Comité son el Presidente, el Secretario General, y los coordinadores de los Grupos Parlamentarios del PRD en la Cámara de Diputados y el Senado)¡ las cuales según mi propio cálculo quedarán de la siguiente forma: 3 o 4 para NI, 1 o 2 para ADN, 1 o 2 para IDN, el resto para los aliados de IDN, y la dirección de la mesa directiva del Consejo para Armando Ríos Piter. Claro que existe la posibilidad de que habran más carteras, como en cada Comité, pero la proporción no varía.

En éste escenario, IDN no tiene la capacidad para sacar acuerdos en el Comité, aún teniendo la Secretaría General, y le deja todas las decisiones al bloque de NI, que teniendo sus secretarios, la alianza con ADN, la Presidencia del Partido y la coordinación del GPPRD en el Senado, prácticamente van a hacer lo que su santa voluntad les mande. Más aún, los órganos autónomos se integrarán de la misma forma, por lo que IDN tiene reducidas sus posibilidades de accionar algo dentro del Partido.

Así, el drama del PRD se va a la arena del Estado de México, donde el hecho de que haya o no alianza define las cosas rumbo al 2012, y deja por ende claro el futuro de la Izquierda en México.

El PRD, torpemente, ha marcado el rumbo por el que seguirá en los próximos años, aunque falta ver lo que suceda en los próximos días. Urge la convocatoria a un nuevo Congreso y, si, devolverle el voto a la militancia, pues es hasta noción básica de sentido común: un partido de élites no representa a nadie, sino sólo a los que lo conforman, y el PRD fue creado para ser un instrumento de la sociedad, no una cueva de ladrones, como actualmente lo es.

Saludos. Dejen comentarios.

La encrucijada

Hola.

Todo el que me conoce sabe que siempre he apoyado a López Obrador, incluso en las peores circunstancias y momentos, e incluso cuando ha tenido posiciones y decisiones que no me han convencido del todo. Incluso, mi ideología política, en Facebook, aparece como “socialista obradorista”, es decir, ideológicamente soy Socialista, y a su vez creo que AMLO es la única persona que puede sacar adelante a México con su proyecto, un gran proyecto que, además, es nacionalista.

Quien revise éste blog se dará cuenta de que, ha diferencia de lo mucho que se me ha dicho en cuanto a que sigo a AMLO irracionalmente, hay entradas y puntos de vista que en más de una ocasión han sido bastante críticos y duros en contra de Andrés Manuel, y en más de una ocasión se me ha cuestionado mi lealtad al movimiento. Pero no. Sigo apoyando a AMLO, pero uno tiene que ser autocrítico y reconocer cuando el dirigente tiene una posición equivocada.

De inicio, sé que ésta entrada podrá herir algunas sensibilidades, pero no puedo justificar un acto como el que AMLO hizo el domingo pasado al renunciar al PRD. Muchas cosas que dijo AMLO son ciertas: el PRD ha perdido el rumbo, el PRD se ha convertido en ariete de la derecha y comparsa del PAN, el PRD ha perdido sus principios, en el PRD hay muchos canallas (y conste que si), etc, etc, etc. Pero no se puede abandonar el barco que se está hundiendo para subirse a una lanchita y dejar a tu tripulación a su suerte.

Si el PRD está lleno de canallas gandallas, la solución no es salirse del Partido: es enfrentarlos, pelear y ganar el debate, acotarles los espacios, demostrar tu calidad moral para contrarrestar su pragmatismo, buscar la forma de crecer y que ellos disminuyan.

Pero el PRD no se va a purgar por el hecho de salirte. Al contrario, los que se quedan ahondarán su poder, por mucho que los espacios se vayan achicando hacia afuera, y será imposible que después puedas tener injerencia alguna en sus decisiones.

AMLO se equivocó (una vez más), pero ésta equivocación puede salir más cara de lo que parece. Lo prudente hubiera sido esperar la encuesta y, si realmente estaba amañada, esperar el resultado para después tomar ésta decisión con mayor calidad moral. Pero no. Se descalificó, una encuesta que ni siquiera ha sido aplicada. Se da validez a una encuesta a levanta-manos en la gira de AMLO, pero no a una aplicada con rigores meteorológicos que, amañada o no, pero sería un ejercicio sano para el partido y para el mismo movimiento de AMLO.

El problema de la decisión de AMLO no son ni sus razones ideológicas, ni mucho menos la realidad del PRD. El problema de la decisión de AMLO radica en que ésta puede sepultar a la Izquierda electoral en México, y dejas abierta la posibilidad de que el cambio democrático y la transformación de México tarde en llegar al menos una generación más.

La decisión de AMLO es (y sé que muchos se enojarán por ésto) totalmente irresponsable con el Partido, con la Izquierda, con el país, y consigo mismo. Repito: debió haber esperado el resultado de la encuesta (amañada o no) para actuar en consecuencia.

Haber esperado el resultado de la encuesta, como lo hará Alejandro Encinas, es solamente respetar las formas. Respetar las formas no implica ni renunciar a los principios ni ser incongruente. Es sólo demostrar que se tiene la capacidad de ser tolerantes y de disentir cuando haya que hacerlo, no antes. Es demostrar que se tiene la capacidad de ser demócratas, y no de realizar actos autoritarios “por que el dedo de Dios lo escribió”. Es demostrar que se tiene la capacidad de esperar y de ser pacientes hasta que las cosas hayan mejorado o empeorado, según sea. Es demostrar que se tiene la capacidad de aglutinar a un Pueblo por una causa justa, y no de darle armas a los adversarios para que critiquen tus acciones y que, por muy nobles que sean éstas, aprovechar tu error para hundirte.

López Obrador aún puede rectificar. Debe hacerlo. Estoy de acuerdo con él en que el PRD no es patrimonio de los chuchos, pero tampoco es de él. El PRD es fruto de los mejores hombres y mujeres que ha tenido éste país. Es fruto de las luchas dadas desde el Partido Comunista, los movimientos sindicales de 1958, el movimiento estudiantil de 1968, el PSUM, el PMS, el Frente Democrático Nacional, nuestros más de 600 muertos durante el salinato y otros más de los sexenios posteriores, y por supuesto, de su movimiento y de las luchas que el propio AMLO ha realizado, pero del que sólo ha sido una parte, y siendo una parte, no puede ni debe convertirse en un todo.

Entiendo las razones de AMLO, pero no comparto su acción. La relación AMLO-PRD es simbiótica: ambos necesitan del otro. El PRD necesita de AMLO, y AMLO necesita al PRD. Solos, ninguno de los dos, podrán.

Seguiremos en el movimiento de Andrés Manuel y apoyándolo como lo hemos hecho hasta ahora: críticamente, y por supuesto, desde dentro del PRD. Andrés Manuel tiene que rectificar y regresarse al Partido al que mucho le aportado y al que mucho ha hecho crecer, es decir, a su partido, a nuestro partido, al PRD.

Renunciar al PRD es también renunciar a aplicar el Proyecto Alternativo de Nación a corto plazo. Esperemos que quepa la prudencia en AMLO, y rectifique su acción que, a todas luces, es un golpe muy duro en contra de la Izquierda Mexicana. La Izquierda no es un partido, pero tampoco lo es un dirigente.

Saludos. Dejen comentarios.