Refundación del PRD, sí, pero hacia la derecha

Hola.

Bueno, pues después de ver la sarta de sandeces que hicieron las corrientes en el PRD, podemos concluir que sí, efectivamente, refundaron al PRD, pero hacia la derecha. Explicaré por qué.

De inicio, llegamos a Oaxtepec, y nos encontramos con la sorpresa de que los hoteles eran asignados conforme a la expresión de la que eras integrante. Por decir algo: si eras de Nueva Izquierda, te tocaba hospedarte en el Centro Vacacional Oaxtepec; ADN, en el Hotel Oaxtepec; IDN, en el Club Dorado; Izquierda Social, en el Amigo Raúl y Colonial; Foro Nuevo Sol, en el Hotel Palmar; y había una categoría para “otros”, que nos quedamos en el Centro Vacacional Oaxtepec junto con Nueva Izquierda.

Luego, llegamos a la plenaria. Muchos discursos, todos muy bonitos, hablando de la unidad del Partido y la necesidad de desaparecer las corrientes como grupos de presión. Sin embargo, ya una vez armadas las mesas, se vio notablemente la diferencia entre el discurso y los hechos.

La “reforma” (que más bien era contrarreforma) que traían pactada las expresiones para el caso del estatuto, en síntesis, era:

  • Desaparecer la paridad de género en candidaturas de representación proporcional y de representación partidaria (50% mujeres, 50% hombres), para dejarlo en una cuota 60-40 (no más del 60% de un género, contra no menos del 40% del otro), lo cual es una trampa, porque regularmente ese 60% siempre lo ocupan hombres. Ésto, bajo el argumento legaloide de que así está establecido en el COFIPE.
  • Bajar la cuota de jóvenes del 20% al 10% en candidaturas de representación proporcional y de representación partidaria.
  • Quitar la cuota de indígenas, diversidad sexual, migrantes y minorías en general.
  • Eliminar el Congreso Municipal y Congreso Estatal.
  • Eliminar el voto universal, libre, directo y secreto, y sustituírlo por el voto indirecto.

La “reforma”, en cuanto a la línea política, era la posibilidad de alianzas con el PRI y con el PAN, la cual impulsó directamente René Arce, de Nueva Izquierda.

Pues comenzó el Congreso. La impresión del documento para discutir nos lo dieron una hora antes, y Raymundo Cárdenas (que era el Presidente de la Mesa de Estatuto) dijo que se iban a reservar algunos artículos, y que sólo los que se reservaran en ése momento se iban a discutir. Los demás tenían que ser aprobados en lo general en ése instante. Pese a ésto, hubo muchas reservas de artículos.

Comenzó la discusión. Mientras en la mesa de Línea Política abuchearon y echaron para atrás la propuesta de René Arce de hacer alianzas con el PRI y el PAN, en la mesa de Estatuto los agarrones fueron muy fuertes. Se echaron para atrás las medidas retrógradas de desaparecer la paridad de género, la cuota de jóvenes, indígenas, migrantes, diversidad sexual, y en general de las minorías. También se rescató la figura del Congreso Municipal y Estatal, pero con carácter de deliberativo.

Sin embargo, cuando llegamos a lo de las formas de votación, las corrientes no cedieron. Le quitaron al militante sus derechos de votar y ser votado, quitaron una esencia fundamental de la democracia: el sufragio. Las corrientes (Nueva Izquierda, IDN, ADN, Foro Nuevo Sol, y demás bodrios de éstas) echaron su aplanadora contra cerca de 150 y 200 delegados de diferentes corrientes, la mayoría locales, y de Izquierda Social, de Martí Batres. Pese a todo, hubo discepancias, como la de Agustín Guerrero, que pese a pertenecer a IDN se opuso a tal medida, y lo hizo expreso en tribuna, situación que le dolió mucho a Dolores Padierna.

¿Qué fue lo que se aprobó en éste Congreso? Que a lo largo y ancho del país, en todas las secciones electorales, habrá Comités Seccionales. Los militantes del partido de la sección electoral eligirán una dirigencia de Comité Seccional, y una representación. La función de la dirigencia será atender los asuntos del Partido en la localidad, y la representación será ‘el gran elector’.

Éstos representantes seccionales elegirán:

  • Delegados al Congreso Municipal
  • Consejeros Municipales, los cuales no deben ser menos de 100 ni más de 150. Si hubiera éste número de Representantes Seccionales, entonces todos serían Consejeros Municipales. Si no, entonces los representantes seccionales eligirán entre ellos a los Consejeros, con base en planillas, con asignación de representación proporcional y resto mayor.
  • Delegados al Congreso Estatal, los cuales serán elegidos con base en planillas por Distrito Local.
  • Consejeros Estatales, los cuales serán elegidos por municipio.
  • Delegados al Congreso Nacional, los cuales serán elegidos con base en planillas por Distrito Federal.
  • Consejeron Nacionales, los cuales serán electos por Estado.

Hay una serie de normas en éste sentido, pero en lo general ésto es lo importante. Repito: lo anterior será elegido por los Representantes Seccionales.

Bueno, ahora hablaré de los Consejeros. Los Consejeros Municipales y Estatales eligirán al Presidente, Secretario General y Comité Ejecutivo de sus ámbitos. Con ésto, se cancela la elección de los dirigentes partidarios con la militancia. Luego, los Consejeros Estatales eligirán a los candidatos a Senador, Gobernador, Diputados Federales, Diputados Locales, Presidentes Municipales, Síndicos y Regidores. Otro atentado al voto universal, libre, directo y secreto.

Luego, el candidato a Presidente de la República y el Presidente y Secretario General nacional serán elegidos por voto universal, libre, directo y secreto. Sin embargo, queda abierta la posibilidad de que si el 60% del Consejo Nacional elige otra forma de elección, cambia y entonces la militancia queda desprotegida.

Pareciera que el Partido “regresa el Partido a las bases”, como es el discurso de las corrientes, pero no. No, porque ahora la revatinga entre las corrientes será abajo. Basta que tengan al “gran elector” para que, entonces, puedan tener a una burocracia enquistada y perpetuada en el poder. El PRD adoptó el sistema de elección del PAN, y le pasó exactamente lo mismo que al PRI en 1946, en la transición del PRM al PRI. O sea, el PRD se ha convertido en un bodrio del PRI-AN.

Entonces, en realidad las corrientes lo único que hicieron fue consolidar su poder. El falso discurso de bajar el Partido a las bases es una gran trampa, que permitirá tener una burocracia por los siglos de los siglos, Amén.

Antes de irnos, dos cosas:

  1. Los 107 indígenas exclavizados confeccionaban bolsas y pinzas para Liverpool. Ésto es muy importante, puesto que ningún medio en México lo ha mencionado. Tuvo que ser la Associated Press (AP) quien lo dió a conocer, porque como Liverpool paga tanto en publicidad en periódico, radio y TV, les permite tener el mutismo mediático.
  2. Grupo difícil el que le tocó a México en el Mundial. Sudáfrica será local, y estará obligado a ganarle a México en su partido inaugural, que abre, a su vez, la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010; Francia cuenta con el apoyo total de la FIFA: la muestra es que será el equipo espurio del mundial, dada su sucia clasificación con la mano de Henry, en noviembre pasado; y Uruguay trae un gran equipo, dispuesto a reivindicar su papel como protagonista de la Copa del Mundo.

Saludos. Dejen comentarios.

Partido que queremos, Partido que necesitamos

Ponencia presentada durante el Foro para la Refundación del PRD en Hidalgo, el Sábado 17 de Octubre de 2009, en el Hotel La Joya, Pachuca de Soto, Hidalgo.

El PRD atraviesa hoy una de sus más profundas crisis. Eso no es ninguna sorpresa. La acumulación de sectarismos y actitudes excluyentes por parte de las tribus que lo conforman, ha ocasionado –entre tantas otras cosas- el resultado catastrófico del 12% en la pasada elección del 5 de julio.

Es menester señalar que haberle dado la espalda -como partido- al movimiento de AMLO (que hoy por hoy, es el movimiento social más grande en la historia contemporánea del país), así como a la sociedad en general, es lo que ha dado al traste a la posibilidad de mostrarnos hacia el exterior como una opción viable de gobierno.

No pretendemos hacer mesiánica una parte del partido, y satanizar otra. Todas han cometido errores, unos más graves que los otros. Y es precisamente en ese tenor, que debemos aprender de los errores e, incluso, no volver a repetirlos, siendo necesaria toda acción de nuestra parte para actuar con energía, con ahínco, apegados al juicio de la Historia, y eliminar toda situación nociva –sin prejuicio de nombres o membretes- que permita realizar una verdadera transformación del Partido.

Que no se nos olvide una cosa: nuestro ámbito es Hidalgo. En el Nacional tendrán que reflexionar sobre el propio ejercicio del partido en el país. A nosotros no nos corresponde discutir si López Obrador, si Chucho, si Encinas, si Marcelo, si Amalia. A nosotros nos debe preocupar nuestro estado, y en ésa medida, comenzar a realizar un auto diagnóstico sobre la situación estatal del partido con un análisis real y objetivo, para después tomar las medidas que sean conducentes, en aras de una verdadera refundación del Partido.

Por tal motivo expongo a ustedes –desde mi particular punto de vista- algunas de las situaciones que considero debemos reflexionar para construir el Partido que queremos, el Partido que necesitamos.

Para comenzar, debemos definir qué tipo de izquierda somos. Y en ese sentido, el nombre de la izquierda que adoptemos son los compromisos que asumiremos con la sociedad.

Se ha hablado mucho que nosotros retomamos el Nacionalismo Revolucionario que abandonó el PRI tras la llegada de los tecnócratas neoliberales a la dirección del Partido. Se habla también que actualmente somos una Izquierda Socialdemócrata. En ése sentido, cabe señalar que ser socialdemócrata es jugar a fingir que somos Izquierda, pero no lo somos. Es asumir que hay que modificar ciertas cosas, matices, del Capitalismo salvaje –que Lenin definió como Imperialismo-, pero hay que mantener otras “que no suenan tan mal”, o que “nos convienen”. En pocas palabras, se propone en el discurso y en los hechos un “Capitalismo Light”. Un partido así únicamente puede ser definido como una Izquierda simuladora, al servicio del poder y de los grandes capitales fingiendo estar comprometida con ciertas causas sociales, aunque en el fondo se haga lo posible para no realizar las transformaciones necesarias. En pocas palabras, un partido socialdemócrata no puede decirse “de Izquierda”. Es simplemente un títere del poder, y eso no puede ni debe ser el PRD.

Por otra parte, también se ha hablado que si somos Socialistas o no. Un grave error que se cometió en 1989, durante la conformación del PRD, fue haber renunciado al programa Socialista que traía consigo el PMS, aceptando y adoptando los principios pragmáticos del Frente Democrático Nacional y olvidando la esencia de lo que fue la Izquierda Mexicana durante muchas décadas. La experiencia reciente con el Crack Financiero de 2008 nos demuestra que no es descabellado voltear a ver nuevamente el Socialismo como opción de sistema político, económico, social y cultural para México, puesto que ya está más que demostrado que la Ley de la Oferta y la Demanda no es Universal, que la mano invisible no sirve, que el capital privado adolece de lo mismo que el público, y que no podemos prescindir del Estado como regulador natural de la economía. Incluso, las medidas adoptadas actualmente por muchos países en América Latina y Europa (inclusive en USA) pueden ser catalogadas como Socialistas, y en ése sentido no podemos renunciar y negar nuestro origen: el PRD, sustancialmente, fue y debe ser un Partido Socialista, que busque realizar las grandes transformaciones que necesita el país implantando ésta forma de gobierno, lo cual es posible gracias a la infraestructura existente en el país.

Mucho se ha discutido sobre si el PRD en Hidalgo es o no un Partido de Izquierda. La respuesta es simple: no lo es. Gente que se asumen como dueñas del partido, que cuando tuvieron la oportunidad de responder su informe al Gobernador, lo único que hicieron fue alabarlo, e incluso aprobarle la cuenta pública, demuestra que sólo somos un títere del gobierno, nutrido por un puñado de esquiroles que sirven para simular –hacia afuera- una democracia en el Estado que es falsa en esencia, en forma y en contenido.

Existen peores: aquellos que han sido candidatos por otros partidos, o que han apoyado a otros partidos abiertamente, y que regresan con la mano en la cintura después de la elección, debido a que es muy amigo de su jefe de corriente, o trae ciertos acuerdos, o bien conoce ciertas cuestiones que podrían repercutir en represalias a algún dirigente del Partido, y por eso es intocable.

Así mismo, las imposiciones que realizan los grupos en la cúpula del poder, tanto en la vida interna como en candidaturas, demuestran que sólo somos una marioneta que el gobernador mueve a su voluntad. Candidaturas a modo en diversos municipios, así como contracampañas realizadas por las bien llamadas corrientes –porque son precisamente eso, corrientes- en contra de compañeros que han demostrado tener un compromiso diferente con el Partido y la sociedad, lo demuestran.

No es posible tener siempre los mismos dirigentes o candidatos en el Partido. Y además de todo, siempre terminan negociando con el mejor postor.

Por ningún motivo permiten que haya gente nueva, dispuesta a participar con una dinámica diferente a la que traen. Siempre, o la pervierten, o la obstruyen. Pero nunca puede existir un proyecto diferente fuera de ellos, porque entonces se sienten amenazados y buscan acabarlos a como dé lugar, ya sea por prebendas, chantajes, contracampañas, difamaciones, calumnias, amenazas o cualquier clase de artimañas con tal de evitar que surja algo nuevo en el Partido.

Compañeros: eso no es Izquierda. Eso es la pelea por las migajas. Es lo más ruin que existe en el país. Y eso, ante la sociedad, es el PRD. Por tal motivo, la propuesta es incorporar a nuestro Estatuto la figura de revocación del mandato, del plebiscito interno y del referéndum interno, con carácter de definitorio. Así mismo, se plantea la inclusión en el Estatuto de un asueto político. Es decir, si ya se fue integrante de algún órgano de dirección, se descanse un periodo y, además, no se permita la inscripción a un cargo de elección popular en la siguiente elección inmediata y viceversa, a fin de rotar los cuadros y generar una pluralidad al interior.

Además, se propone que cualquier persona que llegue a ejercer un cargo de elección popular acabe su periodo, puesto que se dan casos que están en un cargo y “saltan” al otro sin concluir el primero. Entonces, el Partido podría negarle el registro a un segundo cargo sin haber terminado el primero, e incluso podría “vetarlo” durante dos periodos más para poder ejercer algún cargo de elección popular nuevamente.

Por otra parte, siempre se nos ha vendido la idea que las “gloriosas adquisiciones” que tenemos de otros partidos nos van a ayudar a levantar la votación. No existe mentira más grande que ésa. Lo peor no es eso, sino que hemos sacrificado (muchas veces) excelentes cuadros o compañeros con una amplia trayectoria –ya sea en el Partido o en la Izquierda, en general- por esa gente que han desechado otros partidos, para obtener un resultado mediocre en las urnas y, encima, dejarles el control del partido, generando un cacicazgo que es muy difícil de romper, y que cuesta mucho tiempo hacerlo.

Los resultados electorales hablan por sí mismos. De hecho, podemos hablar de tres etapas, a lo largo de la historia de la Izquierda partidista en Hidalgo. La primera abarca de la elección a gobernador de 1981, con el PSUM, a la elección a gobernador de 1993, ya con el PRD. En ésta etapa, el Partido obtiene resultados desde el 0.3% en 1984, al 6.04% en 1993, siendo en 1991 la votación máxima del PRD durante éste periodo, con el 8.21% de la votación en la elección a Senador. En ésta etapa, el partido obtiene en promedio 3.63%, con una tendencia de votación a la alza.

Posteriormente, tenemos una segunda etapa del PRD, que abarca de 1994 a 2000, periodo donde el Partido obtiene triunfos electorales importantes en el Estado. Aquí, el Partido obtiene resultados variados, siendo el más bajo de 13.82% en la elección de gobernador en 1999 y el más alto en 1997, con el 26.12% (una elección atípica, puesto que la votación se obtiene por el “efecto Cárdenas”). La votación promedio en éste periodo es de 17.57%, con una tendencia estable.

Una tercera etapa se da con la incorporación de FDH a las filas del PRD, que es de 2002 a la fecha. En éste periodo, la votación más baja obtenida es la de 2009 (la última elección), donde el PRD obtiene el 13.6% de la votación total emitida en el Estado, mientras que el 2006 es la elección donde se obtiene la mayor votación, con el 32.9% (307,405 votos). Sin embargo, cabe señalar que pese al efecto AMLO (lo que le da en el 2006 una votación atípica al PRD), la votación a Senador fue inferior a la de Presidente en 7.9 puntos porcentuales, o 78,345 votos (López Obrador obtuvo 385,750 votos, o el 40.8% de la votación), lo cual quiere decir que en Hidalgo se presentó un voto diferenciado, y que el candidato a Senador no era lo suficientemente atractivo para captar la misma votación que el candidato a Presidente de la República. En éste periodo, tenemos una votación promedio de 22.33% (es decir, poco menos de 5 puntos porcentuales más en promedio que sin Guadarrama en el Partido), con una tendencia a la baja.

Esto es lo que tenemos que analizar, puesto que de seguir con la tendencia actual el partido sucumbirá ante los partidos de la Derecha. Así mismo, la reforma electoral nos pone en Hidalgo ante la coyuntura en la elección a Gobernador y debemos pensar, concienzudamente, si nuestro candidato deberá ser una figura ya desgastada con anterioridad y con muchos procesos electorales encima, o una figura nueva, que muestre una nueva cara del PRD, con nuevas propuestas, nuevas figuras, y con una imagen renovada ante la sociedad. No olvidemos, además, que el PRI seguirá con las prácticas que lo han caracterizado durante años, y el PAN tendrá una candidata que puede desplazar al PRD a una tercera fuerza.

Compañeras y Compañeros:

Amigas y amigos:

Tenemos que retomar el camino perdido. Necesitamos definir qué queremos ser ante la sociedad, para asumir los compromisos que tendremos con ella. De otro modo, la refundación y el Congreso solamente será una simulación.

Tenemos, además, que fincar las reglas para evitar (en la medida de lo posible) las componendas al interior, puesto que la sociedad exige un partido transparente, eficaz, abierto, ciudadanizado.

Finalmente, tenemos también que asumir que no somos la única Izquierda en México. Debemos construir un Partido que genere un gran pacto político, que aglutine a todas las fuerzas de Izquierda en todos los sectores: político, económico, social, cultural e histórico. Para esto, tendremos que convencer generando una propuesta atractiva para los diferentes sectores de la sociedad: mujeres, jóvenes, homosexuales, lesbianas, bisexuales, indígenas, migrantes, personas de la tercera edad, personas con capacidades diferentes, ambientalistas, altermundistas, socialdemócratas, socialistas, comunistas, anarquistas y demás vertientes y matices que existen en ella.

Debemos tener en cuenta una premisa fundamental: no se puede entender hoy día la Izquierda sin lucha social. Para esto es preciso recuperar el cauce perdido debido a la burocratización del Partido, involucrándonos nuevamente con aquellos movimientos sociales a los que se ha abandonado, olvidado e, incluso, traicionado.

Abordemos esto como tarea fundamental del Congreso, y refundemos el Partido, pues, en éste sentido.

Muchas gracias.

PRD: el principio del fin

Hola.

Bueno, pues fui a Morelia a ver qué pasaba con el PRD. Y la verdad es que pasó lo que pensé que iba a pasar. No pasó nada.

Para comenzar, el viernes el Consejo se enfrascó en la discusión del punto 1 de la orden del día, que fue el informe de Jesús Ortega. Y la verdad es que fue una simulación: Jesús Ortega dijo que presentaría su renuncia “por el bien del Partido”. El asunto es que nunca la presentó.

Cuando iba a ser la votación para ratificar a Jesús Ortega (sin renuncia presentada, claro), IDN, encabezada por Dolores Padierna y sus berrinches, decidieron salirse del Consejo y se jalaron a los demás de Izquierda Unida (lo cual, desde mi punto de vista, fue una reverenda pendejada) y dejaron votar solitos a los Chuchos, lo cual, como era de esperarse, votaron por mantener a Ortega al frente del Partido.

Lo peor es que, con ésta actitud, todos los medios mintieron y dijeron que “Jesús Ortega fue ratificado por unanimidad por el Consejo Nacional del PRD”. Mentira. Los Chuchos, solitos, ratificaron a Jesús Ortega como Presidente del PRD.

El día siguiente, sábado 1º de agosto, se discutió la cuestión de la convocatoria para el Congreso Nacional, que se efectuará 2, 3, 4, 5 y 6 de diciembre en la Ciudad de México.

Fue aceptada una propuesta de Raymundo Cárdenas (la cual me hace pensar que estamos en la dirección del Partido-Frente) la cual dice que haya dos congresos paralelos: uno, para que se se anexen “todas las Izquierdas” que no están en el PRD, y que deseen anexarse, haciendo a su vez un debate para aportes ideológicos al Partido, y otro donde se refundaría el PRD, y se haría un “llamamiento” para crear otro Partido diferente, donde el PRD se anexaría.

Aunque no es mala la idea, sí me pregunto si realmente todas las Izquierdas quisieran sumarse a éste partido tomando en cuenta que el PRD a muchos les desagrada, y que no acpetarían sumarse sabiendo que el PRD (y sobre todo, los chuchos) estarán ahí. Vamos a ver ké pasa.

Bueno, regresemos al punto del Congreso. La convocatoria preveía (y, obviamente, fue redactada por los chuchos) que en el Congreso, la modificación a los Principios y el Programa se aprobara con 2/3 de los asistentes al Congreso, mientras que el Estatuto y la Línea Política se votara únicamente con el 50% + 1.

Ésto, obviamente, es una trampa de los chuchos del tamaño del mundo, puesto que los chuchos no cuentan con 2/3 del Congreso aún con todas sus alianzas, mientras que sí cuentan con el 50% + 1. ¿Y en qué sentido va la trampa? Que con ésta votación, del 50% + 1 lograrían hacer la modificación al Estatuto para crear su mamada del Partido-Frente, y de la Línea Política, para legalizar su colaboracionismo con Calderón. Y como me dijo Luis Arias, con mucha razón: el asunto se reduce a Partido con Peje o Partido sin Peje. Así de simple.

Dolores Padierna se opuso a ésto (no podría decir que valientemente, porque no es así) y pidió que la modificación fuera invertida: 2/3 Principios Estatuto y Línea Política, y 50% + 1 Principios y Programa. Se enfrascó tanto la discusión también en éste punto, que los chuchos aceptaron que en un próximo Consejo se definan las reglas para el Congreso.

En éste sentido, es simplemente decidir cuándo les van a aplicar la plancha: si ahorita o en el próximo Consejo. Sin embargo, también da tiempo para procesar un acuerdo. Veremos qué para con ésto.

Aprobaron también que Alfonso Sánchez Anaya, ex-gobernador de Tlaxcala (que fue aquel que quizo imponer a su esposa como gobernadora) va a ser el Coordinador de la Comisión de Reforma del Partido, que será la comisión encargada de discutir y presentar los nuevos documentos básicos que serán discutidos y aprobados en el Congreso. Lo que pasó después no lo puedo comentar, porque nos regresamos de Morelia a Pachuca.

Simplemente, y se los dejo de tarea, alguien (no voy a mencionar la fuente, pero es información de primera mano y 100% fiable) me comentó que Amalia, Leonel y Marcelo ya traen un acuerdo para apoyar a Marcelo Ebrard como candidato al 2012. De ser ésto así, ya le van cerrando la puerta a AMLO para ser el próximo candidato presidencial de la Izquierda. Desafortunadamente, el hecho es que quien sea el Presidente entre Peña Nieto o Marcelo no varía en nada, pues los 2 son salinistas y únicamente perpetuarían el modelo neoliberal y terminarán con lo poco que queda del país. La única persona que puede realizar una transformación total y de fondo en México (les guste a muchos o no, pero así es) es Andrés Manuel López Obrador.

En resúmen: puedo comentar que éste Consejo Nacional es (como diría Gabriel García Márquez) la crónica de una muerte anunciada de un Partido que era la opción más a la Izquierda que existía en éste país, y que le dió la espalda a un movimiento social y político que lo rebazaba en mucho simple y llanamente por ambiciones particulares de poder.

Ojalá y me equivoque. Saludos. Dejen comentarios.