¿Explicará @OmarFayad a los hidalguenses porqué votó a favor de la #ReformaEnergética? ¿O como siempre, en #Hidalgo no pasa nada? #EsPregunta
Etiqueta: David Penchyna
Deforma energética
Hola.
Dice la Real Academia Española, que deformar es hacer que algo pierda su forma regular o natural. También lo define como tergiversar, siendo esto dar una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos.
En el Congreso Mexicano, desde hace algunos sexenios, y aceleradamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, no se ha hecho otra cosa que no sea deformar. ¿Y qué deforman nuestros legisladores? Leyes, con el pretexto de reformarlas.
Las reformas neoliberales que han sido impulsadas en los últimos casi 35 años no responden al interés general, a lo que necesidades requeridas por el Pueblo (que representa la mayor parte de éste país). Las leyes han sido rediseñadas conforme al interés de una clase empresarial y política (definida como oligarquía), cuyos intereses representan los de ellos mismos y no los de la mayoría de la población.
Para tal efecto, se han posesionado y secuestrado al gobierno. Mediante una simulación democrática, han logrado controlar al representante del Poder Ejecutivo y su gabinete, han insertado legisladores para modificar las leyes conforme a sus intereses, han logrado generar un clima de impunidad avalado por jueces y magistrados, han controlado la dirigencia de los principales partidos políticos, y han manipulado a la población mediante los medios de comunicación para que exista un respaldo popular a sus agravios.
El paquete de reformas estructurales (que muchas veces se ha insistido en este blog que provienen de cartas-intención con el Fondo Monetario Internacional [FMI], el Banco Mundial [BM], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] y otros organismos) que ha presentado Enrique Peña Nieto, y que un Congreso maniatado, sometido y timorato ante la figura presidencial ha aprobado sin discusión alguna, no son otra cosa que deformas o, dicho de forma correcta, deformaciones.
La deforma laboral ha sepultado los derechos laborales y el espíritu del artículo 123 por los que se luchó durante mucho tiempo; la deforma educativa ha terminado con la responsabilidad del Estado en la educación pública, laica, gratuita y de calidad, y el espíritu del artículo 3°; la deformación del artículo 130 terminó con el Estado Laico; la deforma financiera ha legalizado el embargo, la retención de sueldos y salarios en caso de deudas por créditos, y la pena corporal (cárcel); la deforma en telecomunicaciones fortaleció a Televisa como monopolio y empresa predominante en el sector, legalizó el espionaje que era hecho ilegalmente por el Estado Mexicano, y permitió la entrada de capital extranjero al negocio de la Radio y TV, antes prohibido; la deforma hacendaria homologó el IVA en la frontera, y legalizó los gasolinazos e, incluso, los intensificó.
Dicho sea de paso, además, que los gasolinazos es una medida impuesta desde el gobierno de Felipe Calderón con el fin de homologar el precio de la gasolina mexicana con el internacional, con el fin de que, una vez que las empresas trasnacionales (como Shell, Exxon, Chevron y Texaco) lleguen al país y abran sus gasolineras, puedan competir contra PEMEX (pues de mantenerse el precio bajo, como era antes, no podrían hacerlo).
Nadie duda hoy que estas deformas fueron realizadas para beneficiar intereses económicos muy poderosos, principalmente extranjeros, y que el Gobierno Mexicano trabaja más como un lobby empresarial que como una entidad dedicada a proteger y priorizar los intereses de sus gobernados.
Pero sin duda, y aún con las graves consecuencias que tienen la deformación de las leyes antes mencionadas, la más grave es la deforma energética.
La madre de todas las reformas, como la han calificado Peña Nieto y su gabinete, es la reforma energética, que en los días pasados ha sido aprobada e impuesta por el Congreso de la Unión por el PRI, en complicidad con el PAN, el PVEM, el PANAL, y con la oposición bipolar voluble simulada del PRD.
Se ha modificado la Constitución en sus artículos 25, 27 y 28 para permitir la inversión extranjera en el sector energético (eso si, repitiendo hasta el cansancio que el petróleo seguirá siendo de la nación, aunque no dicen que en el subsuelo y que, una vez que salga de él, se perderá la propiedad por completo). En las leyes secundarias, han violado por completo el espíritu constitucionalista del artículo 27 y del Decreto de Expropiación Petrolera del General Lázaro Cárdenas, y han puesto y generado las reglas a modo para el capital trasnacional petrolero.
Las nuevas leyes permiten el despojo de las tierras por parte de las empresas trasnacionales para la búsqueda y extracción de petróleo, avaladas por el Gobierno bajo el concepto de “utilidad pública” pero para beneficio privado; no se especifican las tasas de impuestos conforme a los márgenes de utilidad de las empresas extractoras; tampoco existen regulaciones para evitar catástrofes medioambientales que pudieran existir derivado de los procedimientos poco ortodoxos que las empresas petroleras trasnacionales utilizan para obtener el producto (véase el caso Chevron en Ecuador, o el caso Shell en Nigeria) y, finalmente, dejan en un futuro incierto nuestro futuro económico y nuestra viabilidad como nación independiente, convirtiéndonos en tierra de nadie (casi literalmente).
En pocas palabras, la reforma energética da todas las garantías necesarias y no necesarias al capital extranjero trasnacional, y deja sin garantías y en absoluta indefensión a la población en general.
Ningún llamado será atendido. Peña Nieto está pagando con creces a quienes le financiaron su campaña presidencial y aseguraron el regreso del PRI a los Pinos. El PRI está subordinado a los grandes organismos financieros. Penchyna y compañía están entregados a las grandes corporaciones trasnacionales.
La instauración de la corpocracia mexicana es un hecho, acompañada de una oligarquía rapaz y dominante. Felicitemos pues, a aquellos que vendieron el país a cambio de una despensa Soriana, de souvenires del candidato presidencial priísta, de materiales de construcción, de la promesa de un cargo en el gobierno, o de quienes, en medio de su estupidez infinita, no sabían lo que hacían o por quién votaban, pues era más fácil creerle a Televisa, que informarse de lo que había detrás del hombre que, sin remordimientos y tal cual psicópata, ha desgraciado la vida de muchas generaciones hacia adelante.
Estamos en el punto de no retorno. El daño al país está hecho. Y costará muchos años y generaciones revertir el actual proceso de descomposición política, social y económica que está culminando. Que Dios (si existe) nos agarre confesados, porque nos va a cargar el payaso.
Saludos. Dejen comentarios.
Marranadas
Hola.
A una semana de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, la selección mexicana de futbol se enfrentó a su similar de Bosnia en un partido amistoso. El resultado final fue de 1 gol contra 0 en favor de los balcánicos.
Al finalizar, Miguel “El Piojo” Herrera, durante la conferencia de prensa, describió como marranadas las hechas por el equipo bosnio, al alinear a un equipo distinto del anunciado previamente. Es decir, de tener un partido pactado a modo, para que la selección mexicana se viera bien (al menos en lo que llega el Mundial), paso a ser uno serio para el que no estaban preparados, y en consecuencia el equipo se descompuso. Fueron exhibidos, y desnudaron a un equipo mexicano sin pies ni cabeza, cuyo video motivacional y publicitario para creer en ellos fue desmontado e, incluso, ridiculizado.
Justificó entonces Herrera que el desempeño del equipo nacional no fue el óptimo debido a los cambios en la alineación, lo cual es cuestionable, pues en enfrentamientos de cualquier índole (futbolísticos, políticos, etc.), el adversario no te va a pedir permiso para hacer las cosas, simplemente las hace porque busca obtener el mayor beneficio posible, que es derrotar al contrario.
Lamentables declaraciones para un individuo en el cual (equivocadamente, pero así es) está depositada la esperanza panbolera de un pueblo, y cuya frustración demuestra, anticipadamente, lo que será la debacle de un equipo de futbol que responde a los intereses económicos del duopolio televisivo Televisa-Azteca.
Tal vez un cambio de alineación puede ser calificado como marranada, aunque no lo sea. Marranadas es que Televisa le quiera tomar el pelo a la gente, haciéndole creer que la selección mexicana de futbol puede ganar la Copa del Mundo, y que además el aparato publicitario del poder lo utilice en son de concretar sus macabros planes.
Verdaderas marranadas son las hechas por aquellos a quienes el entreguismo a cambio de favores y canonjías los mueve para debatir, durante la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, las leyes secundarias de la Reforma en Telecomunicaciones y la Reforma Energética.
Las marranadas se extienden al ámbito energético, y el chiquero pareciera Hidalgo. David Penchyna, deshonroso hidalguense y principal promotor de la entrega de los recursos energéticos nacionales a las depredadoras trasnacionales extranjeras, calificó como “debate de idiotas” (sic) la discusión sobre el porqué se empalmaba el debate de las leyes secundarias con la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, y con esas palabras pidió un debate de altura. Debate de altura en el que, por supuesto, todos los no alineados al PRI y el Pacto por México no están incluídos, y que como dijera el compañero de fórmula de Penchyna en febrero de este año, Omar Fayad, “consultar al Pueblo -sobre este tema- llevaría a la anarquía”.
Aunque podríamos definir de cínicas las marranadas de estos personajes priístas, son peores las marranadas simuladoras de los perredistas, quienes en el discurso y en los medios de comunicación pregonan, y juran por la Virgen de Guadalupe y todos los santos que se oponen al gobierno de Enrique Peña Nieto y sus reformas neoliberales, pero pactan en lo oscurito con ellos y están dispuestos a impulsar sus reformas, la agenda presidencial e, incluso, los tiempos mundialistas de discusión de las reformas. Eso si, simulando oponerse en un estado de dignidad inexistente.
Estas marranadas ya pactadas por las tres principales fuerzas políticas en México (PRI, PAN y PRD) instaurarán definitivamente (y al menos por un tiempo) el estado neocolonial en el que han sumido a México en los últimos 30 años.
Sin embargo, poco les importa continuar con sus marranadas, pues bien saben los políticos prianperredistas que el Pueblo no hará nada. Ya nos han tomado la medida: hacer marchas y mítines ya no sirve de nada, pues saben que no pasará de una nota periodística anecdatoria más y, por el contrario, servirá como válvula de escape hacia el enojo que se va acumulando día con día.
Pues al fin y al cabo, revolcándose en el chiquero son felices, pues mientras los cerdos gobiernen la granja del Señor Jones, y aunque los animales sean iguales aunque haya animales más iguales que otros, continuarán haciendo sus marranadas hasta donde la imaginación les brinde espacio e ideas. Siempre, por supuesto, obteniendo sus prebendas con el favor electoral del Pueblo.
Saludos. Dejen comentarios.
