Problemas e irreponsabilidad

Hola.

El día de ayer hubo elecciones locales en 14 estados del país. Sorpresivamente (o no tanto, realmente) el PRI obtuvo casi un carro completo. Esto es, ganó casi todos los cargos que estaban sujetos a renovación en el país. Esto significa que el poder omnipresente y omnipotente se ha expandido y consolidado, con las ya conocidas consecuencias que tendrá esto para el país y su vida política,económica y social.

Sin embargo, cuando comienzan a aparecer los malos gobiernos, el tráfico de influencias, el saqueo del erario, el enriquecimiento ilícito, las extravagancias, y todos los males que aquejan a la política nacional tradicional, el ciudadano se queja e inconforma, pero sólo se queda ahí: no hace nada para resolverlo.

Y el ciudadano entonces le echa la culpa al político, al sistema político, a la “maldita partidocracia”, y a todo el que puede transladarle su propia culpa sobre el acontecer nacional, en muchas ocasiones por una gran influencia de los medios de comunicación. Porque una cosa es cierta: el verdadero problema e irresponsable es el ciudadano, no el político, el sistema, o los partidos.

Así, eludiendo nuestra responsabilidad ciudadana, resulta más fácil traspasarle la culpa de la corrupción en la mordida al policía, cuando el ciudadano generalmente es que la ofrece. De la misma forma es fácil maldecir al legislador que aprobó una ley contraria al interés general, que aceptar que esta pudo ser impedida si se hubieran apoyado las protestas generadas por esta ley. Condenamos que el diputado no se vuelve a parar en el distrito después de haber pedido el voto, pero tampoco vamos a buscarlo para que cumpla la responsabilidad que le adjudicamos. Así, es fácil condenar al político que se gasta millones en casas en Miami y Europa, que asumir que nosotros pudimos haber contribuído a que ese político fuera electo por nuestra decisión, o por nuestra omisión. Optamos por disculparnos aludiendo nuestra ignorancia o estupidez, que asumir que nos dejamos influenciar por un comentarista de radio o TV o un “especialista” político (que generalmente analiza conforme a sus preferencias políticas personales) para votar equivocadamente por un político o partido. Preferimos obtener una despensa o una tarjeta Soriana a cambio de un voto en favor de un candidato a Presidente de la República, en un claro soborno y acto de corrupción, que denunciarlo porque a la siguiente elección “ya no me van a tomar en cuenta, y ya no me van a volver a dar”. Preferimos echarle la culpa al sistema político o a la “maldita partidocracia”, que asumir nuestra falta de participación en la conformación de dicho sistema o partidos y, que en consecuencia, le hemos delegado a otros las decisiones colectivas.

En este sentido, tenemos que comportarnos como mayores de edad, y asumir las decisiones ciudadanas que tomamos. Porque el abstencionista está dejando irresponsablemente en manos de quien vota la decisión del futuro colectivo y, así mismo, el que vota está asumiendo que su decisión personal puede influir y afectar a la sociedad entera, pues conoce a cada candidato, sabe sus propuestas, y entiende la postura política (derecha, izquierda, centro) de cada partido que encabeza a dicho candidato, y en consecuencia sabe la actitud probable que tendrá ese individuo en el ejercicio del poder.

Así, que el PRI obtenga el carro completo en el país no es culpa de los políticos, ni del sistema, ni mucho menos de los partidos, sino del ciudadano irresponsable que deja en manos de otros el futuro del país. Y así, mientras le echemos la bolita a otros, los políticos continuarán con su impune actuar, y los ciudadanos seguirán quejándose, en un círculo vicioso interminable, eludiendo infantilmente su responsabilidad en estado actual de las cosas y en la actual descomposición social que, día a día, sigue creciendo en el país. Pues, al fin y al cabo, los políticos, el sistema político, y los partidos que lo conforman, únicamente reflejan a la sociedad y a los individuos que la conforman.

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Candigatos y candirratas

Hola.

2013 es un año de elecciones locales. Regularmente, éstas no llaman tanto la atención como las federales. Según mis propias observaciones, en las elecciones presidenciales más o menos un 70% del electorado vota, en las intermedias federales un 50%, y en las elecciones locales, sólo un 30% aproximadamente de la población acude a las urnas. Así, entre el desconocimiento de la población por los candidatos, o postulación de malos candidatos por parte de los partidos políticos involucrados en el proceso electoral, hacen poco o nada atractivo el ir a las urnas a elegir un nuevo presidente municipal, o un diputado local (al cual, por cierto, nunca terminan conociendo).

Sin embargo, en Veracruz está surgiendo un fenómeno social digno de ser analizado, estudiado y comentado, puesto que ha atraído la atención (incluso) de la prensa internacional: el candigato Morris. El candigato Morris es un gato común doméstico, de la familia Felis Catus, que ha sido propuesto por sus dueños para ser candidato a Presidente Municipal por el municipio de Xalapa de Henríquez, Veracruz. Varias cosas llaman la atención en cuanto al candigato: su slogan de campaña (Por un Xalapa libre de ratas); la gran aceptación que ha tenido; y el gran rechazo que ha tenido de candidatos formales, y de las mismas instituciones.

Sin embargo, Morris no es pionero en el ámbito de los animales políticos. Recordemos que en la Antigua Roma, Calígula nombró a su caballo Incitatus como Senador (cónsul) de la provincia de Bitinia, e incluso lo propuso para ser Emperador a su muerte. Sin embargo, esto se dio en un contexto en el cual Calígula sentía un gran desprecio por las instituciones, y calificaba a los Senadores de su tiempo como pusilánimes e inútiles. El caso de Morris, aunque es distinto, tiene semejanzas con el caso de Incitatus.

Morris aparece en un contexto político en el cual los ciudadanos han perdido la esperanza porque las cosas en éste país cambien. Venimos de una elección muy cuestionada, en la cual se demostró que Enrique Peña Nieto, con el apoyo de los poderes fácticos (como el duopolio Televisa-Azteca) y mediante la compra y coacción del voto de los ciudadanos (dinero en efectivo, enseres domésticos, suvenires de todo tipo, tarjetas Soriana, tarjetas Monex, y demás) compró la Presidencia de la República.

Así mismo, Peña Nieto cooptó a la que se decía ser la “oposición” de éste país mediante la firma del “Pacto por México”, que ha instaurado de facto un totalitarismo disfrazado de simulación democrática, en la cual las iniciativas neoliberales y antipopulares del régimen son ahora mayoriteadas y aprobadas aplastantemente por el bloque conformado por el PRIANPeRreDismo en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, sin oportunidad de ser analizadas, discutidas, debatidas y (mucho menos) presentar alguna alternativa.

Así, resulta inconcebible (pero a la vez, lógico) que los ciudadanos de Veracruz (e incluso, algunos de otras partes del país, quienes han mostrado su simpatía con Morris) ven con desesperanza que la única alternativa que existe hasta el momento con respecto a la clase política corrupta gobernante sea un gato. Porque ya nadie cree en el PRI, en el PAN, en el PRD, y demás partidos de la farsa democrática que actualmente vivimos. Porque ante la cantidad de ratas que acechan esos puestos, sólo un gato podrá poner orden (sic).

No en balde, Carlos Aceves Amezcua, del PRI, ha mencionado que Morris es una contra campaña porque obviamente va en contra del gobierno municipal, mientras que Mariana Munguía de Velasco (diputada local priísta), mencionó que Morris es una falta el respeto a las instituciones y a las elecciones. Por su parte Julen Rementería del Puerto, Consejero Nacional y Estatal del PAN, mencionó que Morris es una falta de respeto a la gente (El Universal, Jueves 06 de Junio de 2013, http://www.eluniversal.com.mx/notas/928054.html).

Y el Instituto Electoral de Veracruz no se ha quedado atrás. Ante la insistencia de “no desperdiciar el voto”, la Consejera Presidente del IEV Carolina Viveros García, declaró a Proceso que nosotros tenemos que pedir por todos aquellos que están trabajando sus campañas; estos votos (al Candigato) serían nulos, son votos que se perderían y la democracia necesita el voto del ciudadano donde tenga efectividad. Hagámoslo por la efectividad, y casi a forma de súplica, pidió a los ciudadanos hay que votar por los candidatos registrados, por favor (Proceso, Domingo 09 de Junio de 2013, http://www.proceso.com.mx/?p=344417).

Sin embargo, ante el desencanto popular por las elecciones, los dueños del gato Morris pidieron a la ciudadanía razonar el sufragio pensando en hacerlo no porque nos regalen una despensa, unas láminas, medicinas o demás, pues ya vemos que llegan al poder, políticos que no cumplen sus promesas de campaña y por eso estamos como estamos (Plumas Libres, Domingo 09 de Junio de 2013, http://plumaslibres.com.mx/2013/06/09/duenos-de-candigato-morris-piden-a-ciudadania- no-vender-su-voto/).

Así, en un país lleno de desesperanza, y ante el embate de la profundización de las políticas
públicas neoliberales, pareciera que (por el momento) sólo existen dos opciones: votar por las
candirratas de siempre, o bien optar por un candigato que promete terminar por ellas.

Lo que es terriblemente triste es que un país tenga más fe y esperanza en un gato, que en todos aquellos que han jurado servir y proteger a la Patria, y se han servido de ella, saqueándola a más no poder

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Razones para no hacer alianzas

Hola.

El próximo sábado, MORENA Hidalgo tendrá su primer pleno de Consejo Estatal. Los 60 Consejeros Estatales electos en los 7 distritos federales de Hidalgo, se reunirán por primera vez. Hay temas importantes que éste Consejo deliberará: la elección de las secretarías de Cultura y de la Diversidad Sexual, el plan financiero para el próximo semestre, y el más esperado: si MORENA debe participar o no en Hidalgo en las próximas elecciones locales a diputado local, programadas para julio de 2013.

Éste, sin duda, es el tema más importante que MORENA ha enfrentado en su corta vida, y también es el que tendrá mayor trascendencia en la vida de la organización, pues de que MORENA participe o no en las elecciones locales del año siguiente dependerá, en gran medida, el futuro de la organización en todos los sentidos.

Mi posición personal al respecto, más allá de las diferentes consideraciones que haya al respecto, es que MORENA no debe participar en las elecciones del año siguiente. A continuación menciono cuatro puntos importantes, que son los que considero deben tomarse en cuenta para tomar una decisión tan trascendental:

1. MORENA debe enfocarse a la organización interna.El proceso para que MORENA se convierta en partido comenzará en Enero de 2013, y a partir de ahí, el Instituto Federal Electoral (IFE) deberá determinar, a más tardar en un año (enero de 2014) si MORENA obtiene el registro o no. En éste sentido, considero que si MORENA participa en las elecciones del año siguiente, se distraería de la actividad principal en la cual debe enfocarse, que es en la construcción de los Comités Seccionales y los Comités Municipales en los 84 municipios del Estado.

También, debe enfocarse en la organización y preparación de la Asamblea Estatal Constitutiva, la cual deberá llevarse a cabo el Sábado 29 de Septiembre de 2012, a las 10 de la mañana, en la Plaza Juárez de Pachuca.

Si MORENA participa en las elecciones locales del año siguiente, los compañeros se distraerán, en primer lugar, en la negociación para la obtención de candidaturas, y posteriormente en la campaña electoral.Considerando que la elección será el  7 de Julio, los compañeros comenzarán a preocuparse en la estructuración de MORENA hasta esa fecha, ya con el tiempo encima, y con la posibilidad de que, al igual que en el primer proceso, se caiga en la simulación.

2. El fortalecido políticamente NO será MORENA.Conociendo a los compañeros del PRD y de los otros partidos (recordemos que milité 15 años ahí), en primera instancia, nos tendríamos que sentar a negociar con aquellos que secuestraron al PRD desde hace tiempo, y que ahora son la élite partidista, quienes son dueños de la franquicia, y quienes ahora se ufanan de ser los mandamás del Partido.

Posteriormente, una vez entrados en la negociación, no permitirían que MORENA encabezara candidaturas en las principales ciudades del Estado, o en aquellos lugares donde existirían condiciones de ganar, sino darían aquellas que nadie quiere, y que sabrían de antemano que están perdidas (recordemos que, durante mucho tiempo, los jefes del PRD han puesto “candidatos a modo” en muchos lugares, con el único fin de que el PRI gane).En cuanto a las candidaturas plurinomiales, no estarían en la disposición de ceder nada, y el acuerdo sería algo como que Guadarrama tenga el 1 de la lista, Isidro Pedraza el 2, Luciano Cornejo el 3, y MORENA el 4.

Una vez entrados en campaña, MORENA no participaría con ningún membrete, y tanto con la opinión pública, así como con el electorado en general, el beneficiado de la elección NO sería MORENA, sino el membrete o membretes que resultaron electos. En la práctica, MORENA perdería adeptos por la migración natural que se daría de cuadros hacia los partidos tradicionales. El saldo sería un debilitamiento de MORENA.

3. MORENA es visto como una opción distinta. Ante muchos ciudadanos, MORENA representa una opción distinta, que puede realizar efectivamente la transformación de México y de la vida pública del país, y representa también la última esperanza para millones de mexicanos.

El hecho de que MORENA participe en las elecciones del próximo año tendría un sentimiento de decepción para muchos ciudadanos, así como la constante interrogante “si se iban a volver a juntar con ellos, entonces ¿para qué se separaron?”

4. MORENA NO debe aliarse con aquellos que legitiman el totalitarismo en México. La cuarta, y más importante de todas, es que MORENA no puede ni debe legitimar el muy mal llamado Pacto por México, que no es otra cosa que la legitimación del totalitarismo priísta encabezado por Enrique Peña Nieto por parte de la “oposición”: una derecha entreguista, y una “izquierda moderna” simuladora, mezquina y ruin.

En éste entendido, al realizar MORENA una alianza electoral con el PRD estaría, de facto, legitimando ésta farsa democrática, éste totalitarismo que ha comenzado a instaurarse

Más allá del debate político que pueda existir al respecto, existe también un impedimento legal, plasmado en nuestros documentos básicos aprobados el pasado 19 y 20 de Noviembre en la Ciudad de México. El numeral 9 del artículo 2º del Estatuto menciona que l@s miembros de MORENA no se subordinarán ni buscarán alianzas con representantes del régimen actual y de sus partidos, a partir de la presunta necesidad de llegar a acuerdos o negociaciones políticas pragmáticas, de conveniencia para grupos de interés o de poder.

Algo es cierto: los partidos de “izquierda” y derecha del régimen actual se han alineado al régimen de Enrique Peña Nieto, y la formación de una coalición electoral con alguno de éstos partidos significaría, incluso, una violación grave a nuestros estatutos.

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Éstas son las razones que considero son las más importantes para que MORENA no realice alianzas electorales en Hidalgo para las elecciones locales del año siguiente. Sin embargo, el propio Consejo determinará el rumbo de esa decisión. MORENA Hidalgo tiene enfrente un gran reto. De nosotros depende llevarla a feliz término.

Saludos. Dejen comentarios.