Reflexión de Navidad y Año Nuevo 2015

Hola.

Como cada año, escribo una reflexión que comparto con cada uno de ustedes. Es una forma catártica de realizar un balance en torno a tantas cosas que suceden en lo personal y en lo social. Es una forma de dejar plasmado también, de una vez y para siempre, mi visión en torno a ciertas cosas.

Si bien es cierto que la congruencia exige que ciertas cosas sean perdurables y permanentes a lo largo del tiempo, lo cierto es que también el ser humano cambia su forma de ver las cosas a lo largo de su vida, de pensar en cuanto a otras, y de asimilar el mundo que lo rodea.

En este año que termina, 2014, ha sido año de cambios. Cambio en una sociedad que parecía dormida y conforme con la aplicación de las reformas estructurales neoliberales promovidas y aprobadas por el poder en turno, donde la Izquierda electoral moderada y “radical” dejaron pasar, sin chistar y sin oposición alguna, cada una de estas reformas.

La sociedad despertó, la indignación brotó, y la inconformidad se manifestó no desde el PRD ni desde MORENA, pasivas ante la evolución de los acontecimientos y del creciente entreguismo de Peña Nieto, sino desde la misma sociedad. La huelga del Instituto Politécnico Nacional sorprendió a propios y extraños, en momentos donde la modificación al Reglamento General de Pagos dejaba abierta la puerta al comienzo de la privatización del sector educativo público superior, tal cual lo quisieron hacer (también sin éxito) en la UNAM en 1999. Así, el gobierno federal, que había convertido al país en un polvorín, encendió la mecha de la inconformidad que se haría creciente, y que ganaría un gran respaldo popular. Comenzó así, el otoño mexicano.

La reforma al sector salud (que homologaba al IMSS, al ISSSTE y a la SSA) se detuvo ante esta gran movilización del sector estudiantil. Casi al mismo tiempo, la masacre de estudiantes en Ayotzinapa por parte de las fuerzas federales y municipales en complicidad con el crimen organizado avivó el fuego del incendio provocado por el gobierno de Peña Nieto, que entró en una crisis de legitimidad e ingobernabilidad interna e internacional de la cual no ha podido salir. Aún que Peña Nieto, en complicidad con Mancera, han querido sofocar la inconformidad con represión y a toletazos, la sociedad ha evidenciado en redes sociales el abuso del poder. Las prácticas de hace 30 años han quedado obsoletas, gracias al internet. El México de 2014 no es el mismo de 1968.

Así mismo, la incompetencia de diversos miembros del gabinete, el pésimo manejo de las finanzas públicas y de la economía, y el gran despilfarro a cargo del erario por parte de diversos personajes públicos, ha causado que esta indignación (que si bien es cierto, se encuentra de vacaciones por las fiestas decembrinas) continúe. El manejo irresponsable de la economía, consecuentemente con la disminución de los precios del petróleo a nivel mundial, crean la expectativa de un 2015 malo en lo económico, y que puede repercutir gravemente en la economía popular. Sin embargo, no hay nada de qué lamentarse. Querían PRI, vendieron su voto por una tarjeta Soriana a favor del PRI, y ahora a chingarse.

La Izquierda electoral, ante la inmediatez del 2015, debe replantearse sus estrategias y líneas de acción. MORENA (equivocadamente) decidió arriesgar su capital político hacia una estrategia que, desde antes de comenzar, ya estaba muerta: las firmas en contra de la Reforma Energética. Sabido era de antemano que las instituciones políticas están secuestradas en México desde hace cerca de 32 años (tan es así, que en ese periodo de tiempo se han fraguado 3 fraudes electorales, con distinto modus operandi, distintas aristas y distintos actores), y que al estar secuestrado el poder político en manos de una oligarquía que sólo defiende sus propios intereses, jamás permitirían que un resquicio legal tumbara aquello por lo que trabajaron en más de 50 años (re-privatizar el sector energético). Así, en una de las equivocaciones más costosas para López Obrador, se inmovilizó a la sociedad en contra de la reforma energética con la falsa esperanza de revocar, por medio de la consulta pública y sin manifestaciones, la reforma energética. Así, MORENA llega desgastada y desacreditada, al proceso electoral 2015.

Ante la pasividad de los partidos electorales de Izquierda (incluyendo a la esperanza de México), la sociedad ha tomado las riendas de su propio destino. Ha despertado, y ha marcado el rumbo hacia una renovación de la vida pública del país, donde las estructuras actuales del poder formales e informales no tienen cabida. Esta renovación (lamentable y afortunadamente para muchos) no vendrá de ninguna de las alternativas políticas actuales en México, sino por una vía distinta que aún no florece, pero que no tardará mucho en emerger.

Este cambio de paradigmas que la sociedad mexicana está viviendo ha marcado un parteaguas en la vida pública de México y en su propia historia. En este sentido, las condiciones actuales son inmejorables para realizar el gran cambio de modelo político, económico y social que requiere nuestra Nación.

Es indudable (y deseable) que los 42 normalistas restantes desaparecidos reaparezcan con vida. En necesario y fundamental que renuncia Enrique Peña Nieto de la Presidencia de la República. Pero no sólo él, pues las estructuras políticas actuales permitirían solamente un cambio cosmético. Cambiarían el títere, pero no el titiritero. Para que las cosas realmente cambien, deben irse todos. Y para que eso suceda, debemos de evolucionar del Otoño Mexicano al Corralito Mexicano.

En lo personal, ha sido un año accidentado, sobre todo en la salud, pero hemos salido avante, afortunadamente. Seguimos aquí, vivos y más o menos bien. Tuve un regreso a la vida laboral, y han creado nuevas perspectivas de vida. Así, este año (al igual que muchos) han aparecido nuevas personas en mi vida (algunas de las cuales valen la pena, y otras no), me han reencontrado con otras (de forma fugaz), y se han alejado algunas más.

Agradezco su paciencia y comprensión a quienes me siguen en redes sociales. Intento ser congruente con lo que pienso y conmigo mismo. No ha cambiado mi forma de pensar ni mis principios. Por lo mismo, no estoy sujeto a pensar como piensa el líder, o como quiere una organización que pensemos y actuemos, aún sea inconsecuente, incongruente, y contrapuesto con lo que alguna vez hicimos o pensamos.

Seguiré exponiendo mis puntos de vista, como creo y pienso que son las cosas. Se seguirá imponiendo en mí el Homo Socialis al Homo Militans. Y lamento que esto se imponga a la forma de ver y pensar el mundo de muchos compañeros dentro y fuera de MORENA. Pero esto permanecerá igual, le pese a quien le pese.

Así mismo, agradezco las invitaciones que he recibido para militar en otros institutos políticos distintos a MORENA. Quiero señalar al respecto que no soy un chapulín político. No estoy en la política por cargos, sino para luchar por un mejor país, en cualquier trinchera que me encuentre. Cuando decidí sumarme a MORENA lo hice por convicción y por principios. Tal vez no estoy de acuerdo en muchas de las cosas que suceden dentro de MORENA, y si en algún momento dejo de militar en esta organización política no será para irme a otra. Será para luchar, hombro con hombro, con la sociedad que está ávida de un cambio verdadero, y no para ser parte de la mafia que representan los partidos políticos en el espectro político mexicano.

Así, cerramos el 2014 llenos de energía y fortaleza para afrontar un difícil 2015. Sin embargo, seguiremos hombro con hombro, luchando por un mejor país, una mejor distribución de la riqueza, y una mejor sociedad, más igualitaria y justa. Si eres de los despiertos, deseo que no muera jamás esa energía para luchar por la transformación de México y el mundo. Y si no has despertado, hazlo, porque el horno no está para bollos.

De corazón, te deseo una Feliz Navidad (que ya pasó) y un Mejor Año Nuevo para tí y en compañía de los tuyos.

Feliz año nuevo 2015.

Héctor G. Legorreta
HgLc©

La Tremenda Corte

Hola.

Habrá quien lo sepa, y habrá quien no. Antes de que la Revolución triunfara, en Cuba, a través de la radiodifusora CMQ, se transmitía el programa “La Tremenda Corte”. En él, donde “el Tremendo Juez de la Tremenda Corte [que] va a resolver un tremendo caso”, el personaje principal, José Candelario Tres Patines, es acusado por otros actores de la serie (caracterizados como el gallego Rudecindo, y Nananina) de cometer tropelías y defraudarlos en múltiples ocasiones. Sin embargo, el juez, en vez de aplicar la ley, hace condenas discrecionales y sin otro fundamento que sus propias decisiones irracionales y (en ocasiones) carentes de sentido, inventando incluso delitos inexistentes (pero chistosos) como almacenicidio, señoricidio, o pasajericidio, entre otros.

Previo a la recolección de firmas que actualmente realiza el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para solicitar una consulta sobre la Reforma Energética (cada quien por su lado y a su manera, por cierto), Andrés Manuel López Obrador, Presidente del Consejo Nacional de MORENA, envió una solicitud a la Corte pidiendo que se pronuciaran sobre si era procedente o no la consulta. La Suprema Corte respondió entonces que no podía determinar si esta era procedente o no, debido a que no tenía materia para determinarlo. Es decir, no dijo ni si, ni no, sino todo lo contrario.

Hace algunas semanas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció su consulta. Una consulta distractora, mediática y populachera: eliminar 100 diputados plurinominales y 32 senadores uninominales plurinominales. Es evidente que esta consulta es una contrarreforma simulada a la Reforma Política de 1977, es una forma fáctica y fascista de achicar y minimizar la presencia de la oposición en el Congreso, es regresar a los tiempos de la mayoría absoluta hegemónica pluripotenciaria aplastante y determinante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y una farsa de austeridad, pues mientras el argumento del PRI es que con esta reforma “se ahorrarían recursos”, lo cierto es que el despilfarro seguiría existiendo. Tan sólo, veamos los gastos de Presidencia de la República, los gastos discrecionales, las partidas secretas, o los sobornos de 35 millones de pesos a cada uno de los diputados por aprobar la Reforma Energética, cuyo monto ascendió a 17,500’000,000 de pesos (aunque desconocemos si estos salieron del erario público, o del lobby de las petroleras trasnacionales).

El punto es que, el PRI presentó la consulta sobre los legisladores plurinominales. El día de ayer (haciendo gala de sus arbitrarias e inverosímiles decisiones) la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que la asignación de legisladores plurinominales a los partidos que obtengan el 3% de la votación son inconstitucionales. Esta decisión beneficia totalmente al PRI. Mientras que, con la consulta sobre la Reforma Energética no se compromete a nada, le abre totalmente la puerta a la consulta del PRI que, apoyada por el bombardeo propagandístico mediático del duopolio Televisa-Azteca sobre la “conveniencia de eliminar legisladores plurinominales”, esta salga avante y, de paso, el PRI pueda quitarse a la oposición en el Congreso, ese lastre que grita, protesta y retrasa todas sus reformas neoliberales en el Congreso.

Amén de lo anterior, en los días anteriores la SCJN rechazó el amparo contra la Reforma Energética que había solicitado el Senador Manuel Barlett, cerrándole la puerta de facto a cualquier acción de inconstitucionalidad en contra de esta reforma. De aquí, se deduce que el mismo rumbo tomarán las consultas contra la Reforma Energética que impusan MORENA y el PRD. Un rechazo total. Una cuestionable inviabilidad que pronunciará la Corte. Se vislumbra en el horizonte que Peña Nieto ha ordenado a los ministros de la Corte no tocar ni una sóla de las reformas ni con el pétalo de una rosa.

Lo anterior no es sorpresivo. Decisiones irracionales y carentes de sentido la han caracterizado en los últimos años, como la liberación de Florence Cassez, la avalación del cobro del IVA al 16% en regiones fronterizas, el embargo al salario de los trabajadores para saldar deudas, el rechazo a transparentar las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos, o amparar y liberar a secuestradores y asesinos bajo el argumento de que “no se llevó a cabo el debido proceso”.

Cabe señalar que, estas decisiones irracionales y carentes de sentido por parte de la corte lo son si consideramos que no protegen la voluntad popular, ni son en beneficio del Pueblo. Pero si cambiamos la óptica, vemos que la Corte, en los últimos años, ha fallado en beneficio del poder establecido, los poderes fácticos, los intereses económicos poderosos, o las empresas trasnacionales, y entonces sus determinaciones adquieren todo el sentido del mundo.

Lo consiguió Peña Nieto. Domesticó a la “oposición política” (a toda), y la hizo cómplice de sus comparsas. Doblegó al Congreso de la Unión a sus caprichos y designios mediante el Pacto Por México. Y el Poder Judicial también sucumbió ante él. Hoy, la Suprema Corte es un aparato convertido en títere, en un bufón irrelevante, al estilo de la Tremenda Corte.

Y así, estamos ante un nuevo episodio del presidencialismo autoritario rampante característico del sistema político mexicano del siglo XX. Ese presidencialismo donde el Presidente pregunta “¿qué hora son?”, y le contestan “las que usted guste, Señor Presidente”. Ese presidencialismo gustoso de los halagos, los agasajos y las lambisconerías. El presidencialismo humillante, déspota, mitómano, corrupto, entreguista, sumiso ante las potencias políticas y económicas, y ahora ante las trasnacionales. El presidencialismo del PRI de siempre. Esa pesadilla que regresó para quedarse, al menos, 3 sexenios más.

Saludos. Dejen comentarios.

Pasividad cómplice

Hola.

No era sorpresa. La Izquierda sabía que, una vez llegado Peña Nieto al poder, profundizaría y dinamizaría el proyecto neoliberal en México, que fue interrumpido en su velocidad al salir Zedillo del poder. Porque, aunque es difícil reconocerlo, aunque Fox y Calderón eran derechistas y panistas, no eran tan neoliberales como ese “nuevo PRI” tan previsible como siempre.

Así, sabíamos que venía una serie de reformas estructurales que, además de buscar cambiar el régimen y la estructura política, económica, social y cultural de México, buscaría privatizar lo que queda de él. Y la Izquierda no se preparó para ello.

Por una parte, la Izquierda electoral (PRD, PT, MC y MORENA, considerando que MC está más hacia el centro que a la Izquierda, y MORENA pese a decirse movimiento, su actividad se concentró en acciones para obtener el registro como partido político, por lo que no puede considerarse movimiento) se fraccionó en dos: una decidió pactar y acompañar al régimen priísta (PRD), y la otra inexplicablemente y absurdamente se limitó a oponerse en el debate y en los medios de comunicación, pero no pudo (o no quiso) oponerse abierta y frontalmente al sistema político.

La otra Izquierda, la social, no pudo oponerse al régimen con la fuerza y vigor que hubiera querido (y necesitado México). El cúmulo, velocidad y tamaño de las reformas neoliberales, agregando las problemáticas locales que crearon los gobernadores, lograron fragmentar a esa Izquierda social que hubiera podido aglutinarse para hacer frente a las reformas, pero que solo pudieron focalizarse a su ámbito cercano.

Esa Izquierda, que podía sacar a las calles a la gente, tomar y cerrar carreteras, aeropuertos, puertos marítimos, palacios de gobierno, presidencias municipales e instalaciones estratégicas del Estado para impedir el avance de las reformas neoliberales, se limitó a realizar el gran acto revolucionario de boicotear el mundial, ver el debate energético en el Canal del Congreso (para después quejarse en redes sociales) y limitarse a actuar mediante los cauces institucionales, los cuales están secuestrados, podridos, viciados y corruptos.

Así, la más grande y temible acción que hizo la Izquierda electoral (PRD y MORENA, cada quien por su lado) es recoger firmas para pedirle a esas instituciones secuestradas, podridas, viciadas y corruptas que hagan el favor de organizar una consulta que, de entrada, las instituciones no quieren organizar (e, incluso, hicieron un marco legal a modo para que llegado el momento puedan negarla con la mano en la cintura) porque llevan las de perder.

De hecho, una consulta, un referéndum o un plebiscito, en un país con garantías democráticas, es un poderoso instrumento para la sociedad. Pero en México, donde vivimos una simulación democrática autoritaria oligárquica, pedir una consulta a un Estado interesado en no hacerla es una pérdida de tiempo.

Pero eso no es todo: ahora el patriotismo se mide con firmas. La congruencia y acciones del pasado no cuentan. Lo único que distingue a un patriota de otro menos patriota es la cantidad de firmas que ha recogido cada uno. Y si otro decide no sacar firmas, por falta de tiempo o por no estar de acuerdo, no sólo es un traidor al movimiento (que de movimiento no tiene nada), sino también un traidor a la Patria.

La militancia ahora es feligresía, y la ideología se ha transformado en dogma y en fe. Y la fe, no se cuestiona. Y cuando eso sucede, para eso está el feligrés, dispuesto a convertirse en Yihad para que nada toque el culto.

Eso si: mientras la Izquierda social se enfrenta al Estado, es reprimido y hasta tiene muertos, la Izquierda electoral hace la gran labor de indignarse en redes sociales, condenar los hechos y solidarizarse vurtualmente con los movimientos. Pero, para ellos, sigue la única y gran tarea que salvará a México: recoger firmas para una consulta previamente negada por el Congreso y la Suprema Corte. Eso si, sin atreverse a salir de la zona de confort personal, y sin la intención de modificar de raíz el status quo vigente. Ah! Y actuar como Yihad.

La Izquierda no se preparó para lo que venía (y había tiempo. Mucho tiempo). La Reforma Energética y sus leyes secundarias es una gran derrota histórica para ella, y un grave retroceso de siglo y medio para el país. Se ha acabado la Revolución. Ahora todo es neoporfirismo.

Y no ha concluído: sigue la privatización de la salud, y el aniquilamiento de las instituciones públicas de salud (IMSS, ISSSTE, SSA) en beneficio de las farmaceúticas trasnacionales.

Ojalá quepa en la cabeza de dirigentes y militantes de Izquierda que, mientras sigamos fragmentados, no podremos hacer frente al régimen que ha regresado con mayor fuerza y cinismo que antes. Que las instituciones ya no son el camino para la transformación que requiere México. Que la transformación vendrá desde la sociedad civil, y sólo cuando hayamos tocado fondo.

Decía Fidel Velázquez, que el PRI llegó al poder “a costa de balazos, y sólo con balazos nos podrán sacar”. Una verdad cínica que habría que reflexionar, sobre todo en tiempos donde ya no quedan muchos caminos y alternativas para la transformación.

Todo caerá por su propio peso. Y a cada quien lo juzgará la Historia. Ya sea que haya realizado un pacto traidor con el régimen, o que haya asumido una pasividad cómplice, al no moverse ante lo previsible y lo obvio. Asumamos nuestra responsabilidad histórica en haber dejado pasar la Reforma Energética (y las demás) sin siquiera protestar mínimamente, y reconozcamos que fuimos cómplices por pasividad.

Las reformas ya están aprobadas, y palo dado ni Dios lo quita. No lloremos como niños lo que no defendimos como hombres.

Saludos. Dejen comentarios.

Deforma energética

Hola.

Dice la Real Academia Española, que deformar es hacer que algo pierda su forma regular o natural. También lo define como tergiversar, siendo esto dar una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos.

En el Congreso Mexicano, desde hace algunos sexenios, y aceleradamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, no se ha hecho otra cosa que no sea deformar. ¿Y qué deforman nuestros legisladores? Leyes, con el pretexto de reformarlas.

Las reformas neoliberales que han sido impulsadas en los últimos casi 35 años no responden al interés general, a lo que necesidades requeridas por el Pueblo (que representa la mayor parte de éste país). Las leyes han sido rediseñadas conforme al interés de una clase empresarial y política (definida como oligarquía), cuyos intereses representan los de ellos mismos y no los de la mayoría de la población.

Para tal efecto, se han posesionado y secuestrado al gobierno. Mediante una simulación democrática, han logrado controlar al representante del Poder Ejecutivo y su gabinete, han insertado legisladores para modificar las leyes conforme a sus intereses, han logrado generar un clima de impunidad avalado por jueces y magistrados, han controlado la dirigencia de los principales partidos políticos, y han manipulado a la población mediante los medios de comunicación para que exista un respaldo popular a sus agravios.

El paquete de reformas estructurales (que muchas veces se ha insistido en este blog que provienen de cartas-intención con el Fondo Monetario Internacional [FMI], el Banco Mundial [BM], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] y otros organismos) que ha presentado Enrique Peña Nieto, y que un Congreso maniatado, sometido y timorato ante la figura presidencial ha aprobado sin discusión alguna, no son otra cosa que deformas o, dicho de forma correcta, deformaciones.

La deforma laboral ha sepultado los derechos laborales y el espíritu del artículo 123 por los que se luchó durante mucho tiempo; la deforma educativa ha terminado con la responsabilidad del Estado en la educación pública, laica, gratuita y de calidad, y el espíritu del artículo 3°; la deformación del artículo 130 terminó con el Estado Laico; la deforma financiera ha legalizado el embargo, la retención de sueldos y salarios en caso de deudas por créditos, y la pena corporal (cárcel); la deforma en telecomunicaciones fortaleció a Televisa como monopolio y empresa predominante en el sector, legalizó el espionaje que era hecho ilegalmente por el Estado Mexicano, y permitió la entrada de capital extranjero al negocio de la Radio y TV, antes prohibido; la deforma hacendaria homologó el IVA en la frontera, y legalizó los gasolinazos e, incluso, los intensificó.

Dicho sea de paso, además, que los gasolinazos es una medida impuesta desde el gobierno de Felipe Calderón con el fin de homologar el precio de la gasolina mexicana con el internacional, con el fin de que, una vez que las empresas trasnacionales (como Shell, Exxon, Chevron y Texaco) lleguen al país y abran sus gasolineras, puedan competir contra PEMEX (pues de mantenerse el precio bajo, como era antes, no podrían hacerlo).

Nadie duda hoy que estas deformas fueron realizadas para beneficiar intereses económicos muy poderosos, principalmente extranjeros, y que el Gobierno Mexicano trabaja más como un lobby empresarial que como una entidad dedicada a proteger y priorizar los intereses de sus gobernados.

Pero sin duda, y aún con las graves consecuencias que tienen la deformación de las leyes antes mencionadas, la más grave es la deforma energética.

La madre de todas las reformas, como la han calificado Peña Nieto y su gabinete, es la reforma energética, que en los días pasados ha sido aprobada e impuesta por el Congreso de la Unión por el PRI, en complicidad con el PAN, el PVEM, el PANAL, y con la oposición bipolar voluble simulada del PRD.

Se ha modificado la Constitución en sus artículos 25, 27 y 28 para permitir la inversión extranjera en el sector energético (eso si, repitiendo hasta el cansancio que el petróleo seguirá siendo de la nación, aunque no dicen que en el subsuelo y que, una vez que salga de él, se perderá la propiedad por completo). En las leyes secundarias, han violado por completo el espíritu constitucionalista del artículo 27 y del Decreto de Expropiación Petrolera del General Lázaro Cárdenas, y han puesto y generado las reglas a modo para el capital trasnacional petrolero.

Las nuevas leyes permiten el despojo de las tierras por parte de las empresas trasnacionales para la búsqueda y extracción de petróleo, avaladas por el Gobierno bajo el concepto de “utilidad pública” pero para beneficio privado; no se especifican las tasas de impuestos conforme a los márgenes de utilidad de las empresas extractoras; tampoco existen regulaciones para evitar catástrofes medioambientales que pudieran existir derivado de los procedimientos poco ortodoxos que las empresas petroleras trasnacionales utilizan para obtener el producto (véase el caso Chevron en Ecuador, o el caso Shell en Nigeria) y, finalmente, dejan en un futuro incierto nuestro futuro económico y nuestra viabilidad como nación independiente, convirtiéndonos en tierra de nadie (casi literalmente).

En pocas palabras, la reforma energética da todas las garantías necesarias y no necesarias al capital extranjero trasnacional, y deja sin garantías y en absoluta indefensión a la población en general.

Ningún llamado será atendido. Peña Nieto está pagando con creces a quienes le financiaron su campaña presidencial y aseguraron el regreso del PRI a los Pinos. El PRI está subordinado a los grandes organismos financieros. Penchyna y compañía están entregados a las grandes corporaciones trasnacionales.

La instauración de la corpocracia mexicana es un hecho, acompañada de una oligarquía rapaz y dominante. Felicitemos pues, a aquellos que vendieron el país a cambio de una despensa Soriana, de souvenires del candidato presidencial priísta, de materiales de construcción, de la promesa de un cargo en el gobierno, o de quienes, en medio de su estupidez infinita, no sabían lo que hacían o por quién votaban, pues era más fácil creerle a Televisa, que informarse de lo que había detrás del hombre que, sin remordimientos y tal cual psicópata, ha desgraciado la vida de muchas generaciones hacia adelante.

Estamos en el punto de no retorno. El daño al país está hecho. Y costará muchos años y generaciones revertir el actual proceso de descomposición política, social y económica que está culminando. Que Dios (si existe) nos agarre confesados, porque nos va a cargar el payaso.

Saludos. Dejen comentarios.

Marranadas

Hola.

A una semana de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, la selección mexicana de futbol se enfrentó a su similar de Bosnia en un partido amistoso. El resultado final fue de 1 gol contra 0  en favor de los balcánicos.

Al finalizar, Miguel “El Piojo” Herrera, durante la conferencia de prensa, describió como marranadas las hechas por el equipo bosnio, al alinear a un equipo distinto del anunciado previamente. Es decir, de tener un partido pactado a modo, para que la selección mexicana se viera bien (al menos en lo que llega el Mundial), paso a ser uno serio para el que no estaban preparados, y en consecuencia el equipo se descompuso. Fueron exhibidos, y desnudaron a un equipo mexicano sin pies ni cabeza, cuyo video motivacional y publicitario para creer en ellos fue desmontado e, incluso, ridiculizado.

Justificó entonces Herrera que el desempeño del equipo nacional no fue el óptimo debido a los cambios en la alineación, lo cual es cuestionable, pues en enfrentamientos de cualquier índole (futbolísticos, políticos, etc.), el adversario no te va a pedir permiso para hacer las cosas, simplemente las hace porque busca obtener el mayor beneficio posible, que es derrotar al contrario.

Lamentables declaraciones para un individuo en el cual (equivocadamente, pero así es) está depositada la esperanza panbolera de un pueblo, y cuya frustración demuestra, anticipadamente, lo que será la debacle de un equipo de futbol que responde a los intereses económicos del duopolio televisivo Televisa-Azteca.

Tal vez un cambio de alineación puede ser calificado como marranada, aunque no lo sea. Marranadas es que Televisa le quiera tomar el pelo a la gente, haciéndole creer que la selección mexicana de futbol puede ganar la Copa del Mundo, y que además el aparato publicitario del poder lo utilice en son de concretar sus macabros planes.

Verdaderas marranadas son las hechas por aquellos a quienes el entreguismo a cambio de favores y canonjías los mueve para debatir, durante la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, las leyes secundarias de la Reforma en Telecomunicaciones y la Reforma Energética.

Las marranadas se extienden al ámbito energético, y el chiquero pareciera Hidalgo. David Penchyna, deshonroso hidalguense y principal promotor de la entrega de los recursos energéticos nacionales a las depredadoras trasnacionales extranjeras, calificó como “debate de idiotas” (sic) la discusión sobre el porqué se empalmaba el debate de las leyes secundarias con la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, y con esas palabras pidió un debate de altura. Debate de altura en el que, por supuesto, todos los no alineados al PRI y el Pacto por México no están incluídos, y que como dijera el compañero de fórmula de Penchyna en febrero de este año, Omar Fayad, “consultar al Pueblo -sobre este tema- llevaría a la anarquía”.

Aunque podríamos definir de cínicas las marranadas de estos personajes priístas, son peores las marranadas simuladoras de los perredistas, quienes en el discurso y en los medios de comunicación pregonan, y juran por la Virgen de Guadalupe y todos los santos que se oponen al gobierno de Enrique Peña Nieto y sus reformas neoliberales, pero pactan en lo oscurito con ellos y están dispuestos a impulsar sus reformas, la agenda presidencial e, incluso, los tiempos mundialistas de discusión de las reformas. Eso si, simulando oponerse en un estado de dignidad inexistente.

Estas marranadas ya pactadas por las tres principales fuerzas políticas en México (PRI, PAN y PRD) instaurarán definitivamente (y al menos por un tiempo) el estado neocolonial en el que han sumido a México en los últimos 30 años.

Sin embargo, poco les importa continuar con sus marranadas, pues bien saben los políticos prianperredistas que el Pueblo no hará nada. Ya nos han tomado la medida: hacer marchas y mítines ya no sirve de nada, pues saben que no pasará de una nota periodística anecdatoria más y, por el contrario, servirá como válvula de escape hacia el enojo que se va acumulando día con día.

Pues al fin y al cabo, revolcándose en el chiquero son felices, pues mientras los cerdos gobiernen la granja del Señor Jones, y aunque los animales sean iguales aunque haya animales más iguales que otros, continuarán haciendo sus marranadas hasta donde la imaginación les brinde espacio e ideas. Siempre, por supuesto, obteniendo sus prebendas con el favor electoral del Pueblo.

Saludos. Dejen comentarios.

Censuras y mordazas tecnológicas

Hola.

El fin último de la tecnología es generar una mejora en la calidad de vida de la sociedad, y generar un confort personal y social sin precedentes. Desde la invención de la rueda y el descubrimiento de la agricultura hasta la fecha, esa ha sido una constante.

Sin embargo, no siempre el avance del conocimiento y la tecnología ha sido bien visto por las élites dominantes y gobernantes. Durante la edad media, el atraso en el conocimiento y la tecnología causó un grave e irreparable daño a la Humanidad. En nombre de Dios, se sumió al mundo en una época oscurantista de 1,000 años, en la cual la represión social y cultural fue el pan de cada día.

Ya casi al finalizar esta época oscurantista, de la mano de Gutemberg surgió uno de los inventos más fantásticos de la Humanidad: la imprenta. Se dice que esta invención fue fundamental para la difusión del conocimiento y el desarrollo de la Ilustración (un concepto que la Escuela de Frankfürt cuestiona, y que no es materia de este texto debatir).

La segunda revolución burguesa más promocionada de la Historia, la de 1789 en Francia, prometió al Pueblo Libertad, Igualdad y Fraternidad. Lo que nunca dijeron fue las letras chiquitas: Libertad para comerciar, Igualdad para competir en el mercado, y Fraternidad entre la nueva élite gobernante: los burgueses.

Esta gran revolución social, legal y cultural, que conjuntamente con la Revolución Industrial que se gestaba al mismo tiempo en Inglaterra (producto, también, de la primer revolución burguesa: la inglesa de Oliver Cromwell en el siglo XVII) consolidaron el capitalismo incipiente, que desde 1452 buscaba asentarse en el mundo.

Esa revolución industrial trajo avances significativos tecnológicamente hablando, aunque también generó la mayor miseria, pobreza y hambre derivados del propio sistema económico. Los medios de producción quedaron en manos de los burgueses, y de la misma forma el desarrollo de la tecnología.

La imprenta, en consecuencia, también quedó monopolizada por la clase económica y política dominante, comenzando entonces la lucha por la libertad de imprenta. Sin embargo, esta libertad de imprenta se reduce (como bien conceptualizaría Rafael Correa) a lo que el dueño de la imprenta quiere publicar, y no al derecho a la información que tiene la sociedad en su conjunto.

Este desarrollo tecnológico trajo como consecuencia la invención de diversos medios de difusión, como lo fue el fonógrafo, la fotografía, el teléfono, el cine, la radio, la televisión y el internet. Sin embargo, pese al desarrollo de la tecnología, así como fue monopolizada la imprenta por el poder, fue monopolizada poco a poco la producción y reproducción de discos, las cámaras fotográficas, las operadoras telefónicas, los cinematógrafos, las estaciones emisoras de radio, y las estaciones transmisoras de televisión.

Eso explica el poder que alcanzaron empresas como Televisa, cuyo dueño, Emilio Azcárraga Vidaurreta, ya había incursionado y casi monopolizado el negocio radiofónico. El único contrapeso que existió en su momento, fue la creación de entes gubernamentales en estas áreas, Imevisión y el IMER.

Sin embargo, la radio y la televisión privada, al ser la de mayor difusión y la más publicitada (y a la vez contradictoriamente) pasó a ser la televisión oficial por excelencia. La manipulación informativa que se generó en radio y televisión (al menos en México) y la poca competencia que se generó en el sector para que, a falta de opciones, hubiera mayor control sobre lo que se transmitía en los medios y sobre lo que la sociedad consumía, logró tapar muchos abusos y excesos del poder que el presidencialismo pluripotenciario y omnipotente priísta hizo en contra de sus propios gobernados.

La aparición de internet, en un inicio, no representó un peligro para el priísmo en la década de los 90’s. El poco acceso que existía a la red virtual por el alto costo para el usuario, el poco desarrollo de la infraestructura necesaria para su difusión, la casi inexistente información que había en ella (la cual se limitaba a boletines de universidades o artículos científicos) y el incipiente desarrollo del HTML que existía en esos momentos, parecía incompresible en que la red se desarrollara del modo en que la conocemos hoy y, por ende, el gobierno no tomó importancia a esta plataforma tecnológica.

Sin embargo, durante los 12 años de ausencia del priísmo en el poder, la red se desarrollo exponencialmente y a pasos agigantados. La aparición de buscadores, blogs, plataformas multimedias (como YouTube) y redes sociales desarrolló y expandió internet a niveles nunca imaginados. Barack Obama ganó la primer elección presidencial gracias al uso de las redes sociales, y diversos movimientos sociales de Izquierda en el mundo han logrado organizarse gracias a internet. Y así como es explicable la aparición de #YoSoy132 y su impacto negativo en la campaña de Enrique Peña Nieto, sería inexplicable sucesos como Tlaltelolco en 1968 o el fraude electoral de 1988 con Facebook y Twitter.

La reforma en telecomunicaciones que Enrique Peña Nieto ha enviado al Senado de la República pretende esto: censurar y amordazar internet. Que el internet lo controle la élite dominante y gobernante del país. Que la presidencia pluripotenciaria y omnipotente priísta determine qué puede y que no puede leer, saber, ver, escuchar, conocer e informarse la sociedad en internet. Y todo aquello que sea considerado un riesgo (para ellos) deberá ser eliminado, para evitar cualquier contenido subversivo o indeseado por ellos.

En este sentido, es maravilloso el poder de la manipulación. Durante mucho tiempo, a través de los medios de comunicación (que siempre han sido utilizados como propaganda gubernamental en los países capitalistas como México) se ha mencionado sobre la supuesta restricción informativa en los medios existentes en países comunistas. Así, se ha espantado a la población sobre la presunta censura a las libertades de expresión y de imprenta que se haría en caso de que un sistema comunista o socialista gobernara en México. El drama de ello es que esa censura, el sistema político priísta quiere llevarla a la práctica, equiparándose a la censura practicada en China, a la de los países árabes, o en sistemas políticos militares africanos.

De nosotros depende decir ¡nunca más! Que nunca más haya censura a nuestras opiniones y pensamientos. Que nunca más nos callen. Que el poder pluripotenciario y omnipresente priísta no gobierne en nuestras vidas. Que tengamos una plataforma fuera del alcance del poder oficial, donde haya la libertad suficiente para manifestarnos y organizarnos. Que internet no se convierta en un medio controlado por el poder dominante. Que internet nació libre, y libre debe existir.

No a la censura de internet de Peña Nieto. No a una mordaza más. Luchemos por un internet libre.

Saludos. Dejen comentarios.