Julio regalado

Hola.

Recién acabamos de enterarnos que en la barra de Chicontepec, Veracruz, en una superficie de 365 kilómetros cuadrados, existen seis pozos petroleros (Humapa, Miquetla, Soledad, Matitlán, Pitepec y Mihuapan) con resevas totales 3P (es decir, probadas, probables y posibles) por cerca de 500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Sin embargo, tal cual si fuera una promoción de una tienda departamental, en vez de que PEMEX asumiera su tarea de extraer, procesar y vender ese petróleo, el 20 de diciembre de 2012 (apenas 20 días después de que Peña Nieto asumiera la Presidencia de la República) se puso en licitación esos campos, en forma de “bloques”, para que empresas privadas extraigan ese petróleo. Así, Halliburton (estadounidense), Operadora de Campos DWF (de la trasnacional suizo-americana Weatherford International), y Petrolite (de la estadounidense Baker Hughes) obtuvieron el beneplácito de PEMEX para obtener los Contratos Integrales para Exploración y Producción para Chicontepec.

Conforme lo dicho por Peña Nieto, que ni PEMEX ni el petróleo en el subsuelo (dado que este sigue siendo propiedad de PEMEX, sólo que ahora PEMEX alegando una incapacidad inexistente para extraerlo se lo concesiona a privados) no están siendo privatizados (en teoría), pero en realidad si se está entregando en la práctica el petróleo y la industria petrolera, que es el proceso productivo, y ahora desde la génesis del mismo (confirmando lo antes dicho en este blog en el ‘ABC de la privatización petrolera’, 25 de junio de 2013, http://blog.hglc.asp25.com/?p=2174).

Valdría la pena aclarar que la falta de inversión, el atraso tecnológico y los excesivos impuestos que paga PEMEX fueron deliberadamente planteados por los gobiernos neoliberales priístas y panistas, para poder reprivatizar el sector energético que, desde la misma expropiación, han ambicionado las grandes empresas petroleras trasnacionales.

En este sentido, gran parte de la justificación de los gobiernos neoliberales para privatizar la industria petrolera ha sido el tema de las aguas profundas, en las cuales “PEMEX no tiene ni la capacidad ni la infraestructura para extraer ese petróleo”. Incluso, emplearon sofismas como el ‘efecto popote’, donde argumentaban que los pozos petroleros del Golfo de México estaban compartidos (en el subsuelo) con las aguas territoriales de USA, y que mientras ellos extraían el petróleo, nosotros simplemente no podíamos sacar nuestra ración porque no dejábamos entrar a la iniciativa privada al ramo petrolero.

Sin embargo, con la adjudicación de esos bloques de territorio en plataforma continental a empresas privadas, se está echando abajo el argumento que la entrada de la iniciativa privada a la industria petrolera era para dotar de tecnología y conocimientos a PEMEX. Nada más falso que eso. Es simple y llanamente el saqueo de la riqueza nacional, y la política de privatización de las ganacias y socialización de las pérdidas.

Lo hecho por el gobierno de Peña Nieto es una privatización abierta, descarada y anticonstitucional del proceso productivo del petróleo, violatorio del espíritu del 27, bajo argumentos legaloides de que no lo es. Y cuando Peña Nieto presente la reforma energética, y se alegue que la entrada de la iniciativa privada es violatoria del 27, harán lo mismo que hicieron cuando aprobaron la reforma laboral: argumentar que sólo legalizarin el outsourcing (que antes estaba prohibido) y que tenía mucho tiempo que se hacía simuladamente.

La apertura de la industria petrolera no es apertura, sino renuncia al sector energético de la economía. Es dejar de realizar una actividad estratégica, que estaba únicamente en manos del Estado, para dejársela a empresarios extranjeros, cuyo capital se lo llevarán fuera del país, y que no beneficiará en nada a México. Por si fuera poco, el precio que estas empresas le cobrarán a PEMEX por algo que podría hacer PEMEX, que es extraer petróleo. Un negocio redondo, sin duda.

Así, la reforma energética sólo será un trámite para legalizar las ilegalidades que está realizando el gobierno de Peña Nieto, porque Julio Regalado ya llegó, y se puso en oferta a precio de regalo la barra de Chicontepec. Más tarde serán los yacimientos del Golfo de México y, finalmente, el petróleo estará en manos privadas extranjeras. Lo malo es que las ofertas de remate de la nación no abarcan sólo la industria petrolera, sino todo lo que está a su alcance.

Saludos. Dejen comentarios.

Ilegalidades, abusos y costumbres

Hola.

Hace dos días, el Presidente de la República de Bolivia, Evo Morales (quien por cierto tiene un gran respaldo popular en su país) fue detenido ilegalmente en Viena, Austria, tras un contexto muy peculiar: tras la sospecha de que transportaba al ex-agente de la CIA, Edward Snowden, a quien presuntamente transportaba de Rusia a Bolivia después de la solicitud formal de asilo político de este a la nación pluriétnica, le fue negado el acceso al espacio aéreo de Portugal, España, Francia e Italia, países lacayos incondicionales de USA.

Así, prácticamente mantuvieron secuestrado a un Jefe de Estado durante poco más de 24 horas, donde violaron inmunidad diplomática, tratados y acuerdos internacionales so pretexto de que el Presidente Morales no dejó revisar su avión por las autoridades austríacas. Y después de una enérgica protesta de los gobiernos latinoamericanos (que motivó una cumbre emergente de UNASUR, y donde por supuesto que México no protestó, fiel a su alineación a los intereses estadounidenses) Evo Morales voló a Bolivia.

Otro escenario de ilegalidades se presentó lejos de Austria, pero muy cerca de nosotros. En Hidalgo, el día de ayer (en el filo del cierre de las camañas electorales a diputados locales) fue encontrada evidencia del modus operandi tradicional del PRI..

En la bodega de LitoImpresos Bernal, sobre el Boulevard Everardo Márquez, en Pachuca, contracampaña en contra de los candidatos del PAN, PRD y PANAL fue encontrada por profesores del PANAL. Tras avisar a los compañeros del PAN y PRD, asistieron estos acompañados de un Ministerio Público para hacer la indagatoria. Se realizaba el recorrido a puertas cerradas en la bodega, cuando golpeadores a sueldo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) llegaron a la bodega, golpeando a todo el que se encontraba a su paso, y dejando varios heridos, incluso algunos de gravedad.

Tal fue la persecusión y la violencia generada por los golpeadores, que periodistas y el propio Ministerio Público tuvo que salir corriendo del lugar, por ventanas, azotea e, incluso, un pasadizo secreto que daba a una colonia aledaña. El colmo fue que inmediatamente después llegó el Secretario de Seguridad Pública estatal, Alfredo Ahedo Mayorga, quien a pregunta expresa de los reporteros aseguró que se acababa de meter a la bodega, “y no había nadie” (sic).

Aunque es detestable la actitud sumisa y servil del PAN, PRD y PANAL al régimen, es terrible que se realicen estas ilegalidades y abusos (que pareciera que el PRI lo hace por costumbre) en contra de la oposición. No puede permitirse que el autoritarismo y el abuso del poder hayan regresado al país, al compás del PRI y Peña Nieto a la Presidencia de la República.

También debe renunciar el Secretario Alfredo Ahedo Mayorga, quien no sólo está alcahueteando y solapando a los golpeadores y porros priístas, sino que además está convirtiéndose en cómplice al dejar en la impunidad estos lamentables hechos.

Y tendría que explicar el Instituto Estatal Electoral cómo pudo salir tanta contracampaña de una bodega a unos pasos de donde se encuentra su sede.

Así, pareciera que en tanto en Hidalgo, como a nivel nacional e internacional se cuecen habas, y las ilegalidades, abusos y costumbres están presentes, siempre en beneficio de quien ejerce un poder opresor. Sin embargo, las costumbres tribales (como la de USA o los priístas) deben acabarse, para hacer a un lado las ilegalidades, y en consecuencia que el abuso del poder, a todos los niveles, deje de imponerse como ley suprema.

Finalmente, eso es lo que (en teoría) nos distingue de los animales, pues se supone hemos evolucionado. Aunque hay quienes, en Hidalgo y a nivel mundial, no lo han entendido, y se comportan como tales.

Saludos. Dejen comentarios.

México S.A.

Hola.

Tras la crisis económica de 1982, el gobierno de Miguel de la Madrid buscó refinanciar al país, y aconsejado por los tecnócratas recien llegados de Harvard acudió a los organismos leoninos financieros internacionales (el Fondo Monetario Internacional, FMI, y el Banco Mundial, BM) para refinanciar al país.

Así, se comenzó a aplicar el modelo económico neoliberal en México, privatizando cuanta empresa pública se encontraba al frente, a los costados y por detrás. Según Emilio Sacristón Roy, de 1982 a 1988 la desincorporación se dio como sigue: 294 liquidaciones y extinciones, 72 fusiones, 25 transferencias y 155 empresas vendidas al sector privado o al sector social (Sacristán Roy, Emilio. Las privatizaciones en México. http://www.economia.unam.mx/publicaciones/econunam/pdfs/09/04EmilioSacristan.pdf). La mayoría fueron filiales de Nacional Financiera y Somex, como Dirona, Dicona, Forjamex, Sosa Texcoco y Tereftalatos Mexicanos (ésta última, a un costo de 106 mdd).

En la segunda etapa (con Salinas, Zedillo, Fox y Calderón), se vendió (entre lo más importante) Sidermex (que dividía la industria acerera en tres empresas: Altos Hornos de México, S.A., en 145 mdd; Fundidora Monterrey, S.A., liquidada, y Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, S.A. de C.V. dividida en dos: SICARTSA I y SICARTSA II, vendidas en 164 y 170 mdd); 18 bancos (10,000 mdd); Fertimex (que producía fertilizantes, a 317 mdd); Telmex (2,085 mdd); Imevisión (convertida en TV Azteca, a 650 mdd); Ferrocarrilles Nacionales de México (2,000 mdd); 35 aeropuertos (450 mdd por 15% del capital social); Mexicana de Aviación (165 mdd); Aeroméxico (249.1 mdd); Satmex (625 mdd por el 75% de la empresa); Luz y Fuerza del Centro (extinta y el capital social transferido a CFE), DINA, y la lista es interminable.

Sin embargo, más que privatizaciones fueron repartos de acciones entre socios y amigos, pues los beneficiados fueron amigos o socios de los entonces presidentes y políticos en turno. Sin embargo, lo grave es que esas acciones fueron por ramos económicos completos, de tal forma que el monopolio que tenía es Estado sobre ciertos sectores de la economía siguió siendo monopolio, pero ahora en manos privadas.

También hubo quiebras y malas administraciones. En esos casos, hubo sectores donde hubo rescates (como en el sector carretero o banquero), pero no así en los demás. Por ejemplo, Fertimex fue despedazada en su proceso de privatización en unidades y plantas, la industria desapareció al cabo del tiempo, y los fertilizantes actualmente se importan. Lo mismo con Mexicana: no pasaron ni 4 años de su privatización, y actualmente está quebrada y con una incertidumbre respecto a su futuro.

Sin embargo, regularmente este reparto de acciones entre socios y amigos va acompañada de las mal llamadas reformas estructurales, que no es otra cosa que cambiar la ley para beneficiar a la mano invisible, y al capital privado. Así, en 1992 se modificó el artículo 27 constitucional, y se desapareció el ejido como forma de organización social y agraria. Eso explica el porqué se abandonó el campo, y esos campos llenos de maíz ahora son unidades habitacionales a lo largo y ancho del país.

Así, tras asumir el poder, Enrique Peña Nieto ha comenzado una agresiva política reformadora y privatizadora que busca terminar con toda injerencia estatal en la economía. Liberalizar cuanto pueda, en el menor tiempo que pueda. Y así llegó la reforma laboral (que vulneró los derechos de los trabajadores tras décadas de muertos y conquistas), la reforma educativa (que privatizó de facto la educación al dejar a la escuela pública a su suerte); la reforma en telecomunicaciones (que deja entrar al capital privado extranjero al ramo, cuando antes estaba impedido); y viene en curso la reforma financiera (que busca darle mayor poder a los bancos y empresas de crédito, por encima del consumidor), la reforma energética (que busca la privatización de la industria petrolera) y la reforma fiscal (que busca el aumento del IVA del 16 al 21%, homologando los productos que actualmente el impuesto).

Sin embargo, la experiencia muestra que las futuras privatizaciones que se planean hacer y las reformas estructurales no benefician en nada al Pueblo: el consumidor queda desprotegido ante los abusos de las grandes empresas; las empresas fijan todas las condiciones del mercado, incluyendo precios; el país pierde día con día el control sobre su economía, estando sujeta a los caprichos del mercado y la voluntad de los inversores (sobre todo extranjeros); y lo más importante: se pierde soberanía, autosuficiencia y control sobre nuestro destino.

Sin embargo, la tendencia es que las últimas acciones serán repartidas (en el sector petrolero y eléctrico) a amigos nacionales y extranjeros, pues la población está inmersa en el país jodido y feliz que Televisa les ha interiorizado durante décadas, y cuyo patrimonio no les interesa defender “al fin que mientras yo esté bien, que chingue a su madre el mundo”.

Lo malo es que los dueños de México S.A. se seguirán enriqueciendo, mientras que el resto de la población seguirá sufriendo los estragos de éstas políticas rapaces y voraces, que no se detendrán hasta terminar con lo último que puedan sacar de éste país.

Saludos. Dejen comentarios.

ABC de la privatización petrolera

Hola.

Fieles a su tradición, todos los políticos del PRI buscan simular, mediante palabras rebuscadas o conceptos de difícil comprensión para el grueso de la población, sus verdaderas intenciones en cuanto a un tema o postura. No, no es que mientan. Simplemente buscan la forma de decir las cosas de forma elegante, haciendo que una palabra adopte dos o más significados.

Así, cuando se refieren a que PEMEX no se privatizará con la gran reforma energética que Enrique Peña Nieto enviará al Congreso después de las elecciones es totalmente cierto. Y cuando aseguran que los hidrocarburos seguirán siendo de la Nación, también es cierto. Sin embargo, también es cierto que habrá privatización si pasa la contrarreforma energética. Aunque parece que una cosa se contradice con la otra, no es así, pues las tres aseveraciones son ciertas. Explicaré esto.

Primero definiremos qué es el petróleo, la industria petrolera, y PEMEX. El petróleo es una mezcla homogénea de compuestos orgánicos, principalmente hidrocarburos insolubles en agua. Es un recurso natural no renovable y actualmente también es la principal fuente de energía en los países desarrollados. Tiene distintos usos y derivados, entre ellos la gasolina, el plástico, disolventes, fertilizantes, pesticidas y miles de productos de la industria química. Por definición, es el producto base de la industria petrolera, y en el caso mexicano, es propiedad irrenunciable de la Nación. En 2011, México fue el 8º país productor más importante del mundo de éste producto, el petróleo.

La industria petrolera, por su parte, es la industria que procesa el petróleo. Parece pleonasmo, pero no lo es. Ésta industria incluye procesos globales de exploración, perforación, extracción, almacenamiento, refinación, transporte (buques petroleros, camiones, oleoductos), distribución, venta y comercialización del petróleo. La industria petrolera puede ser propiedad pública (a cargo del Estado), privada (con uno o varios dueños, autodenominados socios, y generalmente conocidos como empresarios o, en su forma más moderna, “emprendedores”), o mixta (es decir, se combinan capital privado y pùblico en una empresa, donde el porcentaje depende de la cantidad de acciones que tengan el Estado y sus socios privados).

Finalmente, definiremos qué es PEMEX. PEMEX son las siglas de PEtróleos MEXicanos, una empresa paraestatal creada tras la expropiación petrolera decretada por el General Lázaro Cárdenas del Río, en 1938. PEMEX es un conjunto de trabajadores, bienes, inmuebles, fierros, maquinaria, transportes (marítimos y terrestres), ductos, y demás activos que tiene en su propiedad. También PEMEX es la empresa que, por mandato constitucional, es la única facultada en el país para procesar el petróleo. Es decir, es un monopolio público estatal de la industria petrolera nacional (y no por ser monopolio es malo, pues es una empresa pública; los monopolios dañinos son, de hecho, los monopolios privados). En 2011, fue la 8ª empresa con mayor producción de petróleo en el mundo. Es decir, de todas las empresas petroleras públicas, mixtas y privadas que existen en el mundo, PEMEX fue el 8º productor, procesador y vendedor de petróleo en el mundo. Nada mal para una empresa con tanta corrupción y atraso tecnológico.

Ahora bien, ya definido qué es el petróleo, la industria petrolera, y PEMEX, explicaremos el doble lenguaje utilizado por Enrique Peña Nieto y los priístas cuando realizan aseveraciones con respecto a su contrarreforma energética.

Peña Nieto dice que no habrá cesión de los hidrocarburos, pues éstos seguirán siendo propiedad irresticta e irrenunciable de la Nación. Partiendo del entendido que hace el artículo 27 constitucional, de que el subsuelo y todo lo que existe en él, incluyendo el petróleo y los hidrocarburos es de la Nación, el petróleo es y seguirá siendo parte de la Nación, y en consecuencia la propiedad de los hidrocarburos seguirá siendo Estatal.

Peña Nieto dice que PEMEX no será privatizada. Es cierto. En el esquema planteado por Peña Nieto, no necesitas no ceder la propiedad de los hidrocarburos, ni la propiedad de la empresa PEMEX a manos privadas para privatizar. En ese entendido, la propiedad de PEMEX como empresa seguirá siendo de la Nación.

Sin embargo, en la contrarreforma actual no se está planteando la privatización del petróleo ni de PEMEX, sino de la industria petrolera en su conjunto. Realizando la reforma al artículo 27 constitucional (tal y como se advierte en los puntos 55-60 del Pacto por México) para que los privados puedan tener concesiones en el ramo petrolero, no es necesario vender PEMEX, ni ceder la propiedad estatal, sino simplemente concesionar su exploración, perforación, extracción, almacenamiento, refinación, transporte, distribución, venta y comercialización del petróleo a manos privadas. Dicho de otra forma, se cederá la cadena productiva del petróleo a particulares, algo actualmente prohibido por la constitución. Y de nada nos sirve mantener la propiedad del petróleo en el subsuelo, ni la propiedad de la nación sobre PEMEX, si en realidad lo importante y sustancial de todo, que es la industria petrolera es vendida o regalada a particulares nacionales o extranjeros.

Los tan invocados “contratos de riesgo” que firmaría PEMEX con empresas trasnacionales privadas (como Exxon, Mobil, Shell, Texaco, Chevron, Repsol y British Petroleum), donde éstas empresas “compartirían” el riesgo de realizar la cadena productiva junto a PEMEX, es sólo una máscara simuladora para ceder ganancias que actualmente no reciben dichas empresas porque constitucionalmente están impedidas para participar en el negocio del petróleo en México, y que sólo recibe PEMEX sin repartir a nadie (lo cual no está mal, por cierto).

La “apertura” que estarían realizando de PEMEX no es en PEMEX, sino en la industria petrolera. En la cadena productiva del petróleo. Es dejar que empresas privadas ajenas a PEMEX entren al negocio del petróleo. Es privatización pura y simple. Y la privatización implica que el 100% del dinero que iba a una empresa pública, con lo que se construían hospitales, carreteras, escuelas, alumbrado público, y demás, ahora irán a parar al bolsillo de unos cuantos empresarios que (obviamente) no lo repartirán, sino que sólo amazarán y agrandarán sus fortunas.

La contrarreforma energética planteada por el PRI, Peña Nieto y el Pacto por México (donde además están el PAN y el PRD) propone privatizar (o “abrir”, utilizando el lenguaje peñista) la exploración, perforación, extracción, almacenamiento, refinación, transporte, distribución, venta y comercialización del petróleo. Y que además, el petróleo que se encuentra en las aguas profundas del Golfo de México sea extraído por las grandes empresas petroleras trasnacionales en exclusividad, dado que PEMEX no cuenta con la tecnología necesaria para realizar extracción en aguas profundas y, además, resulta más barato cederle a otros el 100% de las ganancias por la extracción de éste petróleo, que en comprar la tecnología necesaria para hacerlo, y que ese 100% de ganancias vaya al Pueblo de México.

Y para simular éste gran atraco, dejarán a PEMEX con exclusividad de extracción en los yacimientos terrestres (los cuales se están acabando) y los de plataforma marina continental baja (que igual, ya se están acabando).

Sin embargo, existe un remanente que, derivado de la privatización de la industria petrolera, ya no se generaría para gasto público social, sino que habría un faltante, pues actualmente PEMEX aporta 40 centavos de cada peso del presupuesto federal que descenderían si la industria petrolera ya no es exclusividad de la Nación. Éste faltante se cubriría con una gran reforma hacendaria que subiría el IVA del 16 al 21%, y además se homologarían (es decir, pagarían parejo) productos que actualmente no pagan IVA, como los alimentos, medicinas, libros y educación, que están exentos de IVA.

Así, la privatización de la industria petrolera mexicana no nos conviene a nadie. Solamente beneficiaría a unos cuantos políticos que seguramente ya son socios de alguna empresa petrolera trasnacional, a los empresarios dueños de esas empresas trasnacionales, y a los países industrializados que actualmente tienen problemas para conseguir petróleo (y que sólo a base de invasiones lo consiguen). Europa y USA se salvarían de su crisis (inevitablemente), pero a costa nuestra.

Sin embargo, la industria petrolera mexicana sólo podrá defenderse y mantenerse cmo propiedad de la Nación si existe la movilización y acciones suficientes como para detener éste gran robo que se pretende hacer a México después de las elecciones del próximo 7 de julio. Y de no defenderse, no habrá tarjeta Soriana suficiente que saque del atraso, la pobreza y la miseria a éste país después de que nos hayan despojado de todo, pues las industrias petrolera y eléctrica es lo único que nos queda como Patrimonio Nacional.

Si no lo defendemos, seremos en definitiva una colonia simulada, esclavos en nuestra propia tierra, y estaremos a merced de los designios de un pequeño grupo de gente oligarca viviendo en otra parte, pero con el poder suficiente para hacer, en el momento que quieran, de México S.A. una franquicia transferible y desechable.

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Plan Condor reloaded

Hola.

En la década de los 70’s y parte de los 80’s,el gobierno de USA por medio de su brazo operativo la CIA llevó a cabo el denominado Plan Condor (cuyo antecedente podemos remontarlo a la Escuela de las Américas), cuyo fin era dar seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regímenes como ‘subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región’.

Parte de éste Plan Condor fue el Golpe de Estado en contra de Salvador Allende en Chile en 1971 (por mencinar un ejemplo). Además, se creó una red de dictaduras a lo largo y ancho del Cono Sur para crear un terrorismo de Estado en contra de los habitantes de la región, con una plena coordinación entre ellas para sus fines. En México jamás hubo necesidad de algo así, pues los Presidentes emanados del PRI servían, a su vez, como agentes operadores de la CIA en el país.

Tras las dictaduras que asolaron América Latica durante mucho tiempo, y tras el paso a una democracia de transición que colocó durante un tiempo en el poder, la Izquierda latinoamericana fue ganando espacios y el mando en distintas regiones de latinoamérica. Venezuela, por medio del Comandante Hugo Chávez fue de las primeras en dar éste giro, y entonces distintos pueblos empezaron a seguir el mismo camino.

Así, países como Brasil, Chile, Argentina, Ecuador, Boliva, Uruguay, Paraguay, Nicaragua y más recientemente Perú comenzaron a tener gobiernos que ya no acataban las disposiciones y órdenes de Washington, ni las fallidas “recomendaciones” que realizan los grandes organismos mundiales como el Fondo Monetario Internacinal (FMI), el Banco Mundial (BM) ó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y comenzaron a generar instituciones distintas la supeditada (a Estados Unidos, por supuesto) OEA, tales como el Mercosur y el ALBA en un intento por recuperar el control de su destino, y su legítimo derecho a decidirlo.

América Latina comenzó a resurgir ya no por la “ayuda” de los países poderosos, ya no por la voraz entrega de recursos naturales a las grandes naciones industrializadas, ni tampoco por la tan cuestionable “inversión extranjera” (que trae más perjuicios que beneficios), sino por políticas locales y regionales enfocadas a recuperar el camino perdido por más de 500 años en el continente.

Así, los beneficios comenzaron a socializarze, a dejar de estar acaparadas en las pocas manos de las oligarquías locales, para ser destinadas al grueso de la población. El Programa Hambre Cero de Brasil impulsado por Luiz Inácio Lula Da Silva (por cierto, muy mal copiado y emulado por el gobierno de Enrique Peña Nieto), las Misiones de Venezuela creadas por Hugo Chávez, sociales emprendidos por la Revolución Ciudadana de Rafael Correa en Ecuador son parte de esta nueva política encaminada a ayudar a los segmentos más desprotegidos de la población, como parte de una estrategia de desarrollo general encaminada a una distribución más equitativa de la riqueza en cada uno de éstos países.

Sin embargo, la hegemonía política y económica de USA en el continente se fue perdiendo al nivel que tenía durante las dictaduras militares, y entonces ha habido diversos intentos por recuperarla, mediante acciones de desestabilización hechas de forma aislada, pero con el mismo modus operandi, que es utilizando a la derecha en la región, y que por cierto han fracasado gracias al gran respaldo popular que tienen los mandatarios de esas naciones.

Entre las primeras acciones de éste que yo he denominado Plan Cóndor Reloaded podemos mencionar el Golpe de Estado en contra de Hugo Chávez en 2002, el fraude electoral en 2006 contra López Obrador y la compra de la Presidencia de la República en 2012 por el PRI el intento separatista en diversas regiones de Bolivia en 2009, el Golpe de Estado en Ecuador en contra de Rafael Correa en 2010, el Golpe de Estado en contra de Zelaya en Honduras en 2012, el Golpe de Estado en contra de Fernando Lugo en Paraguay en 2012, las movilizaciones contra Cristina Fernández en 2012, y el alfil derechosta Henrique Capriles en las elecciones presidenciales de Venezuela de 2012 y 2013. Salvo los golpes de Estado contra Zelaya y Lugo, así como el escenario mexicano, todos los demás intentos han sido fallidos.

En los días pasados, movilizaciones en Brasil dentro del marco de la Copa Confederaciones han acaparado la atención del mundo. El alza al pasaje en el transporte público llevó a miles de brasileños a las calles a manifestar su rechazo a tal medida. Sin embargo, esto sucede en un país en el que ha tenido una política enfocada a las clases trabajadoras y desprotegidas, y que una de sus acciones más recientes fue el eliminar el IVA en alimentos y medicinas (política instaurada en los gobiernos de derecha en el país).

Las manifestaciones (cabe señalar) se dieron en un marco de violencia extrema, donde la policía brasileña tuvo que emplear la fuerza para contener los disturbios que realizaban provocadores profesionales en las calles de Brasil. Tras el anuncio del gobierno de Dilma Rousseff de no sólo bajar nuevamente el precio del transporte público, sino además de realizar algunas reformas que la sociedad pidió durante las protestas, éstas no han cesado. Incluso, el colectivo de jóvenes que convocó a las manifestaciones acusó a la derecha brasileña de utilizar las manifestaciones para otros fines distintos a los que fueron convocados.

Así, estamos ante un escenario más de desestabilización provocada por la derecha en un país proesista, y con un claro intervencionismo desde Washington. La cobertura mediática que han tenido las manifestaciones por parte de las grandes cadenas televisivas privadas (y que responden a esos mismos intereses) dejan al descubierto el intento de USA de recuperar, ya sea por la vía “pacífica” electoral, o por la violencia, el control sobre la región.

Como en Venezuela o Ecuador, el Plan Cóndor Reloaded fracasará ahora en Brasil, pues los brasileños sabrán respaldar un gobierno que se ha preocupado por atender aquello que no quiso ser antendido durante mucho tiempo, ya sea por señores virreinales, o por gobernantes y militares que se sentían señores virreinales. Y eso es algo a lo que no están dispuestos a regresar otra vez.

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La farsa contra el hambre

Hola.

En los últimos días, en Televisa (sobre todo) les ha dado una especial preocupación a un tema que para ellos era tabú hasta hace poco: el hambre. Televisa tiene, al menos, 63 años haciendo televisión en México, y jamás había tenido tal preocupación hasta ahora.

Su fingida preocupación con el hambre (un tema que ahorita tiene a la población “muy preocupada”, claro, preocupada porque ahora sale en la TV, no así antes) es parte de una campaña mercadológica y mediática para posicionar el Gobierno de Enrique Peña Nieto (quien en su primer sondeo no salió nada bien librado, con apenas un 50% de aceptación, el más bajo de los ultimos 5 presidentes) y que tiene un nombre y apellido: su famosa Cruzada Nacional contra el Hambre.

La pésima imitación de un programa social muy exitoso y con muchos resultados en Brasil nada tienen que ver con lo planteado por el gobierno de Peña: carece totalmente de sentido, idea y rumbo.

En octubre de 2001, Luis Inácio Lula Da Silva desarrolló el programa Fome Zero (Hambre Cero), destinado a contrarrestar el hambre en Brasil, que debido a las políticas neoliberales habían llevado a un nivel alarmante de desnutrición y pobreza.

Brasil reconoció que la pobreza asociada a las desigualdades sociales configura un cuadro de inseguridad alimentaria. El hambre en el país -Brasil- se debe a la desigualdad de acceso y no a la disponibilidad de los alimentos. En contraste, Peña Nieto menciona que resulta lastimoso, lamentable y doloroso, que aún sigan existiendo mexicanos que padecen hambre en todas las entidades del país, pero omite mencionar que ésto es debido a las políticas neoliberales que han implementado en el país en los últimos 30 años. Ni qué decir de Rosario Robles, quien ni siquiera se atreve a mencionar el origen del problema.

En Brasil se hacía énfasis en una acción colectiva gobierno-sociedad, involucrando a muchos de los Ministerios del Gobierno (como Desarrollo Social y Combate al Hambre, Desarrollo Agrario, Salud, Educación, Agricultura, Trabajo y Empleo y la misma Presidencia, entre otros), mencionando estrategias como el acceso a la alimentación, expansión de la producción, consumo de alimentos saludables, generación de la ocupación (es decir, dar empleo), y una mejoría en la escolarización, condiciones de salud y acceso al abastecimiento de agua mediante acciones tales como alimentación escolar, alimentos a grupos de población específicos, comedores populares, bancos de alimentos, agricultura urbana, huertas comunitarias, distribución de Vitamina A+ y Hierro, alimentación y nutrición de pueblos indígenas, y lo más importante, desoneración de la canasta básica de alimentos, eliminando cualquier impuesto al respecto.

En contraparte, en el mal emulado programa mexicano no existe información mediante la cual se nos permita conocer cómo será enfocada la estrategia, qué organismos participarán en ella, y qué criterios adoptarán para el ejercicio de éste programa. Simplemente se mencionan una serie de concursos (que desconozco cómo un concurso de fotografía, un cortometraje o un concierto vayan a paliar el hambre en México), y unas diapositivas sumamente simples donde se asegura que se asegurará el acceso a la alimentación con respecto al artículo 4º Constitucional, sin mencionar los mecanismos para lograrlo.

Por si ésto fuera poco, en los días pasados se dio a conocer con bombo y platillos que la Secretaría de Desarrollo Social firmó convenios con las trasnacionales Wal-Mart, Pepsi Co. y Nestlé, y con la firma Cinépolis. Cabe señalar que Wal-Mart es de las empresas más voraces a nivel mundial: su nivel de depredación es tal que ha acabado con muchas economías locales alrededor del globo, incluyendo muchísimos pueblos en Estados Unidos. Pepsi Co. y Nestlé son de las mayores agroindustrias a nivel mundial (Danone es otra), las cuales hacen introducción de productos transgénicos (que aún se desconoce los efectos que puedan tener en el organismo), así como la expansión de productos chatarra en el mercado. En realidad, la Cruzada Nacional contra el Hambre será solamente una campaña de márketing pagada y subvencionada por el gobierno en beneficio de unas cuantas empresas. Nada qué ver con el programa brasileño.

Aún dando sin conceder sobre los múltiples beneficios y bondades que traería el programa, la Secretaría de Desarrollo Social miente maquillando, recortando y disfrazando las cifras reales utilizadas para los municipios con pobreza extrema a donde llegaría el programa. Daré un ejemplo.

La Secretaría de Desarrollo Social ubica a 5 municipios en el Estado de Hidalgo con pobreza extrema y alimentaria (es decir, los que ganan menos de 1 dolar diario). Ellos son (según SEDESOL) Xochiatipan (42.43%), Huehuetla (38.28%), Yahualica (33.83%), San Bartolo Tutotepec (29.95%) y Huejutla de Reyes (19.01%). Sin embargo, las cifras publicadas por SEDESOL en su página de internet no coinciden por las publicadas por el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) en esos mismos municipios, que para 2011 presentaron los siguientes índices: Xochiatipan (54.5%), Yahualica (48.1%), Huehuetla (46.9%), San Bartolo Tutotepec (37.8%) y Huejutla de Reyes (23.2%).

Es decir, aceptan que hay pobreza extrema y hambre, pero no en su justa dimensión. Considerando los criterios con los que éstas cifras fueron tomadas (supongo que estudiadas, pero todo indica que fue al azar), si consideráramos a los municipios con pobreza extrema y alimentaria superior al 20%, el programa tendría que abarcar a 30 municipios del Estado de Hidalgo, de acuerdo a las cifras del CONEVAL.

Así, todo indica que la famosa Cruzada Nacional contra el Hambre es solamente una farsa, un show mediático, patrocinado por algunas empresas, y difundido por Televisa como la gran panacea que corregirá todos los problemas sociales de México. No es nueva la estrategia de Peña Nieto, pues ya en 1989 Carlos Salinas de Gortari apantalló a México con el PRONASOL (Programa Nacional Solidaridad) que, mediáticamente, le dio muchos bonos y resultados y, por otra, ayudó a crear una gran pantalla en medio de la agresiva profundización neoliberal que realizó durante su sexenio, y que los resultados fueron evidentes durante el error de diciembre.

Lo malo de la actual situación es que, el próximo error de diciembre, será con repercusiones aún mayores que las de 1994. Eso si, disfrazada con la campaña de spots de gente comiendo Sabritas, y tomando Nescafé durante las mañanas o antes de dormir.

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