Una historia (Parte 1)

Hola.

Fue una mañana de febrero de 2013. Había ido a platicar con Martí Batres sobre muchas cosas de MORENA Hidalgo. La situación muy difícil al interior. De pronto, me soltó que debíamos arreglar eso, pues teníamos que ir pensando en los candidatos para el 2015. Le pregunté entonces que cómo se iba a decidir. Me dijo que con una encuesta, el que saliera mejor posicionado.

Era tal cual la letra del estatuto. Le comenté que, debido a la campaña presidencial de 2012, yo había tenido una exposición en medios, y que en ese entendido podía ser el mejor posicionado. Me dijo que si era así, que entonces había que verlo en la encuesta. A mí me pareció bien, pues aunque no me pasaba por la cabeza ser candidato, eso significaba que con el arrastre de la campaña presidencial de 2012 en Pachuca, aunado al hecho de que logramos empatar con Peña Nieto (oficialmente quedamos 18 votos abajo), podíamos hacer crecer bien a MORENA en Pachuca.

Sin embargo, el destino a veces es cruel. Paulatinamente, me fui quedando sin dinero, pues ya llevaba algunos meses desempleado. Además, la ambición individual de algunos compañeros que habían trabajado conmigo en MorenaJE llevó a una fractura irreconciliable, sobre todo después de que en este muro, uno de ellos me agredió con cuestiones personales.

Esto sembró el ambiente ideal para dos grupos que comenzaban a participar en MORENA Pachuca: uno, encabezado por Francisco Patiño, quien no tiene una buena imagen hacia dentro ni hacia afuera. Varias veces ha sido acusado de muchas cosas que no mencionaré por no constarme, pero que son feas, gachas.
El otro grupo, el encabezado por José Arturo Islas, Tesorero Estatal de la organización, a quien apoyé por su perfil discursivo, sin saber la traición que generaría después en mi contra. Arturo ya había participado con nosotros en el Colectivo de Izquierda Hidalguense de 2008 a 2010, y se salió (dijo) “por la incongruencia de apoyar a Xóchitl Gálvez a la candidatura de Gobernador”. Arturo es comunista de dientes para afuera (su discurso sobre Marx es muy elocuente, y convence a algunos cuántos bobos), pero capitalista de dientes para adentro.

Así pues, entre la rapiña de los dos grupos antes descritos, mi incapacidad económica y operativa para hacer algo en Pachuca, y una leyenda negra difundida por ambos grupos acerca de mí, comencé a mermarme en los trabajos de MORENA. Sin embargo, mi posicionamiento en medios era bueno: aún podía competir y ganar una encuesta.

En algún momento de 2013, fui designado por el Comité Ejecutivo Estatal para representar a Hidalgo ante una comisión modificatoria del estatuto, en particular del asunto de las candidaturas. Redacté una propuesta, la presenté y discutí con los compañeros de Hidalgo. Se realizaron adendum a mi propuesta, y se envió a López Obrador y a Martí Batres.

Un día antes de la reunión, Martí Batres habló conmigo por teléfono. Me pidió que no presentara la propuesta de Hidalgo, porque Andrés Manuel tenía la suya, y querían que fuera aprobada sin correcciones. A regañadientes, accedí. Incluso, platiqué con Andrés Caballero (Presidente de MORENA Hidalgo) la posibilidad de no ir a una simulación. Finalmente me convenció.

Fui a la reunión, y la propuesta de AMLO no difería mucho de la mía. Ambos proponíamos el sorteo como mecanismo de elección de los candidatos plurinominales, nada más que con métodos diferentes. En otra cosa que difería era en el porcentaje de externos: mi propuesta sólo contemplaba el 20%, la de AMLO 33% (así quedó en el estatuto final). Más adelante me referiré nuevamente a este método de selección.
Una vez que comenzó el 2014, mi salud comenzó a mermarse. Así, en abril me interné una semana por causa de la pancreatitis. Por esos días también, Martí Batres había indicado que se definieran cuáles distritos iban a ser para hombres, y cuáles para mujeres. Para ese momento, todo mundo dentro de MORENA sabía que yo quería ser candidato. En una maniobra de lo más perverso, ruin y canalla que pueda haber, el grupo de Arturo impulsó en el Consejo Estatal que el distrito de Pachuca fuera para mujer. Patiño apoyó la propuesta. El Consejo Estatal aprobó, y quedé fuera. Sin la posibilidad de defenderme por mi convalecencia, aprovecharon el momento para dejarme fuera de la carrera por las candidaturas. Meses más tarde, el Consejo Nacional consumaría la canallada.

Al Consejo Nacional donde se aprobó género para Pachuca, no asistí porque no tenía caso exponer argumentos. Con eso de que “en MORENA no importan los cargos, sino la lucha por México”, era inverosímil querer plantear y exponer una cosa así. A pesar de esto, hubiera podido meter ante el Tribunal un juicio de derechos político-electorales del ciudadano, pero consideré que tampoco era la vía. Estaba dispuesto a disciplinarme, pues lo importante “es la lucha por México, no los cargos” y, finalmente, yo no ingresé a la política para hacerme rico o ser candidato, sino para luchar por un país mejor.

Comenzaron a mencionarse entonces nombres de precandidatas. Ninguna de las tres mencionadas cubría perfil o popularidad. Simplemente cubrían el género. Alerté sobre la posibilidad de ir a una contienda electoral con candidaturas a modo para el PRI. Nadie tomó el apunte.

Al mismo tiempo, comenzó la recolección de firmas para la Consulta sobre la Reforma Energética. Desde un principio me opuse porque sabía el final que le deparaba a las firmas: era una vil pérdida de tiempo. Incluso, dentro del Comité propuse hacer acciones de resistencia y lucha paralelas a la estrategia nacional. La respuesta del Comité fue un categórico “NO”.

Así lo expuse, y me llovió cuanto pudo debido a mi posición. Eso ocasionó que la intolerancia hacia mi persona e ideas por parte de los miembros de MORENA se fuera a otros ámbitos, incluso el personal. En consecuencia, la respuesta era cuestionar más y más las acciones de MORENA no sólo en ese ámbito, sino en otros más.

Pese a esto, decidí hacer el Foro Estatal sobre la Reforma Energética, con Paco Ignacio Taibo y María Fernanda Campa en Agosto de 2013. Amén del boicot del Gobierno del Estado al foro, pues el lugar donde se realizaría (el Teatro Bartolomé de Medina) lo autorizó con menos de una semana antes, luché contra el boicot del Comité Estatal. La difusión (volanteo, pega de carteles, boletines de prensa, etc.) la realicé sin ayuda de nadie. Me dejaron solo con mi alma y mi foro. Aún así, el teatro se llenó. Y fue el único foro a nivel nacional que MORENA organizó en cuanto al asunto.

La estrategia de “no hacer nada” respecto a la Reforma Energética le costó caro a MORENA, sobre todo en el asunto de la credibilidad. El IPN y Ayotzinapa sacó a las calles a la gente con todo y su indignación, cosa que a AMLO le dió miedo, (o no sé por cuál motivo) no lo hizo.

Posteriormente, se propuso la organización de un Encuentro Estatal de Jóvenes en Ixmiquilpan en mayo de 2014. Se invitó a Luisa Alcalde, a Patricia Ortiz y a Andrés Manuel López Beltrán. De ellos, sólo asistió Luisa. Patricia no asistió, bajo el fallido argumento que “no estaba de acuerdo en el método de selección de los jóvenes” que acudirían al Encuentro Nacional de Jóvenes, en lugar y fecha por confirmar. ¿Cuál era el método? Sorteo, como en las candidaturas plurinominales. Andrés Manuel López Beltrán, una semana antes, confirmó que asistiría. El día del evento, jamás contestó el teléfono.
Posterior a esto, comencé a alejarme de los trabajos del Comité y a dejar de aparecer en prensa (que esa fue otra grilla al interior del comité “¿con qué autoridad sale Legorreta a dar declaraciones a la prensa?”. Fácil: con la autorización de Caballero).

En octubre de 2014, Caballero me invitó a una reunión con Martí Batres. Después me enteraría que tenía que darle los nombres de las candidatas para realizar la encuesta. Le sugerí a Caballero que me incorporara en la encuesta, quizá ya no para ser candidato (en esos momentos, ya me daba igual), sino tan sólo por medirme. Caballero me respondió que ya se había decidido que fuera mujer, y que no me dejarían entrar de cualquier forma a la encuesta por tal motivo.

Asentí. Me di cuenta que los dados estaban cargados, y que nada que hiciera cambiaría ello. En ese momento, renuncié a cualquier aspiración política que tuviera, incluyendo entrar al sorteo de las plurinominales. Aunque impulsé la reforma al estatuto, caí en la cuenta que ese método sólo permitirá que oportunistas, arribistas y vividores lleguen a ser diputados por la vía fácil. Y sin responsabilidad de nadie, más que de la suerte.

Por eso he decidido no participar en el sorteo de las plurinominales de MORENA. No voy a entrarle a la simulación y a la farsa, ni quiero hacerme co-partícipe de las imposiciones en muchos lados del país, ni responsable por cierta gente nefasta que aspira a participar y que sería muy grave que fueran diputados.

Así, no me ha quedado otro recurso que alzar la voz, denunciar las prácticas autoritarias y sectarias al interior de la organización, y generar la consciencia necesaria al respecto.

Esa es mi historia. Algún día la ampliaré con más detalles, datos y hechos. Y así hay muchas en todo el país.

Saludos. Dejen comentarios

Reflexión de Navidad y Año Nuevo 2015

Hola.

Como cada año, escribo una reflexión que comparto con cada uno de ustedes. Es una forma catártica de realizar un balance en torno a tantas cosas que suceden en lo personal y en lo social. Es una forma de dejar plasmado también, de una vez y para siempre, mi visión en torno a ciertas cosas.

Si bien es cierto que la congruencia exige que ciertas cosas sean perdurables y permanentes a lo largo del tiempo, lo cierto es que también el ser humano cambia su forma de ver las cosas a lo largo de su vida, de pensar en cuanto a otras, y de asimilar el mundo que lo rodea.

En este año que termina, 2014, ha sido año de cambios. Cambio en una sociedad que parecía dormida y conforme con la aplicación de las reformas estructurales neoliberales promovidas y aprobadas por el poder en turno, donde la Izquierda electoral moderada y “radical” dejaron pasar, sin chistar y sin oposición alguna, cada una de estas reformas.

La sociedad despertó, la indignación brotó, y la inconformidad se manifestó no desde el PRD ni desde MORENA, pasivas ante la evolución de los acontecimientos y del creciente entreguismo de Peña Nieto, sino desde la misma sociedad. La huelga del Instituto Politécnico Nacional sorprendió a propios y extraños, en momentos donde la modificación al Reglamento General de Pagos dejaba abierta la puerta al comienzo de la privatización del sector educativo público superior, tal cual lo quisieron hacer (también sin éxito) en la UNAM en 1999. Así, el gobierno federal, que había convertido al país en un polvorín, encendió la mecha de la inconformidad que se haría creciente, y que ganaría un gran respaldo popular. Comenzó así, el otoño mexicano.

La reforma al sector salud (que homologaba al IMSS, al ISSSTE y a la SSA) se detuvo ante esta gran movilización del sector estudiantil. Casi al mismo tiempo, la masacre de estudiantes en Ayotzinapa por parte de las fuerzas federales y municipales en complicidad con el crimen organizado avivó el fuego del incendio provocado por el gobierno de Peña Nieto, que entró en una crisis de legitimidad e ingobernabilidad interna e internacional de la cual no ha podido salir. Aún que Peña Nieto, en complicidad con Mancera, han querido sofocar la inconformidad con represión y a toletazos, la sociedad ha evidenciado en redes sociales el abuso del poder. Las prácticas de hace 30 años han quedado obsoletas, gracias al internet. El México de 2014 no es el mismo de 1968.

Así mismo, la incompetencia de diversos miembros del gabinete, el pésimo manejo de las finanzas públicas y de la economía, y el gran despilfarro a cargo del erario por parte de diversos personajes públicos, ha causado que esta indignación (que si bien es cierto, se encuentra de vacaciones por las fiestas decembrinas) continúe. El manejo irresponsable de la economía, consecuentemente con la disminución de los precios del petróleo a nivel mundial, crean la expectativa de un 2015 malo en lo económico, y que puede repercutir gravemente en la economía popular. Sin embargo, no hay nada de qué lamentarse. Querían PRI, vendieron su voto por una tarjeta Soriana a favor del PRI, y ahora a chingarse.

La Izquierda electoral, ante la inmediatez del 2015, debe replantearse sus estrategias y líneas de acción. MORENA (equivocadamente) decidió arriesgar su capital político hacia una estrategia que, desde antes de comenzar, ya estaba muerta: las firmas en contra de la Reforma Energética. Sabido era de antemano que las instituciones políticas están secuestradas en México desde hace cerca de 32 años (tan es así, que en ese periodo de tiempo se han fraguado 3 fraudes electorales, con distinto modus operandi, distintas aristas y distintos actores), y que al estar secuestrado el poder político en manos de una oligarquía que sólo defiende sus propios intereses, jamás permitirían que un resquicio legal tumbara aquello por lo que trabajaron en más de 50 años (re-privatizar el sector energético). Así, en una de las equivocaciones más costosas para López Obrador, se inmovilizó a la sociedad en contra de la reforma energética con la falsa esperanza de revocar, por medio de la consulta pública y sin manifestaciones, la reforma energética. Así, MORENA llega desgastada y desacreditada, al proceso electoral 2015.

Ante la pasividad de los partidos electorales de Izquierda (incluyendo a la esperanza de México), la sociedad ha tomado las riendas de su propio destino. Ha despertado, y ha marcado el rumbo hacia una renovación de la vida pública del país, donde las estructuras actuales del poder formales e informales no tienen cabida. Esta renovación (lamentable y afortunadamente para muchos) no vendrá de ninguna de las alternativas políticas actuales en México, sino por una vía distinta que aún no florece, pero que no tardará mucho en emerger.

Este cambio de paradigmas que la sociedad mexicana está viviendo ha marcado un parteaguas en la vida pública de México y en su propia historia. En este sentido, las condiciones actuales son inmejorables para realizar el gran cambio de modelo político, económico y social que requiere nuestra Nación.

Es indudable (y deseable) que los 42 normalistas restantes desaparecidos reaparezcan con vida. En necesario y fundamental que renuncia Enrique Peña Nieto de la Presidencia de la República. Pero no sólo él, pues las estructuras políticas actuales permitirían solamente un cambio cosmético. Cambiarían el títere, pero no el titiritero. Para que las cosas realmente cambien, deben irse todos. Y para que eso suceda, debemos de evolucionar del Otoño Mexicano al Corralito Mexicano.

En lo personal, ha sido un año accidentado, sobre todo en la salud, pero hemos salido avante, afortunadamente. Seguimos aquí, vivos y más o menos bien. Tuve un regreso a la vida laboral, y han creado nuevas perspectivas de vida. Así, este año (al igual que muchos) han aparecido nuevas personas en mi vida (algunas de las cuales valen la pena, y otras no), me han reencontrado con otras (de forma fugaz), y se han alejado algunas más.

Agradezco su paciencia y comprensión a quienes me siguen en redes sociales. Intento ser congruente con lo que pienso y conmigo mismo. No ha cambiado mi forma de pensar ni mis principios. Por lo mismo, no estoy sujeto a pensar como piensa el líder, o como quiere una organización que pensemos y actuemos, aún sea inconsecuente, incongruente, y contrapuesto con lo que alguna vez hicimos o pensamos.

Seguiré exponiendo mis puntos de vista, como creo y pienso que son las cosas. Se seguirá imponiendo en mí el Homo Socialis al Homo Militans. Y lamento que esto se imponga a la forma de ver y pensar el mundo de muchos compañeros dentro y fuera de MORENA. Pero esto permanecerá igual, le pese a quien le pese.

Así mismo, agradezco las invitaciones que he recibido para militar en otros institutos políticos distintos a MORENA. Quiero señalar al respecto que no soy un chapulín político. No estoy en la política por cargos, sino para luchar por un mejor país, en cualquier trinchera que me encuentre. Cuando decidí sumarme a MORENA lo hice por convicción y por principios. Tal vez no estoy de acuerdo en muchas de las cosas que suceden dentro de MORENA, y si en algún momento dejo de militar en esta organización política no será para irme a otra. Será para luchar, hombro con hombro, con la sociedad que está ávida de un cambio verdadero, y no para ser parte de la mafia que representan los partidos políticos en el espectro político mexicano.

Así, cerramos el 2014 llenos de energía y fortaleza para afrontar un difícil 2015. Sin embargo, seguiremos hombro con hombro, luchando por un mejor país, una mejor distribución de la riqueza, y una mejor sociedad, más igualitaria y justa. Si eres de los despiertos, deseo que no muera jamás esa energía para luchar por la transformación de México y el mundo. Y si no has despertado, hazlo, porque el horno no está para bollos.

De corazón, te deseo una Feliz Navidad (que ya pasó) y un Mejor Año Nuevo para tí y en compañía de los tuyos.

Feliz año nuevo 2015.

Héctor G. Legorreta
HgLc©

La Tremenda Corte

Hola.

Habrá quien lo sepa, y habrá quien no. Antes de que la Revolución triunfara, en Cuba, a través de la radiodifusora CMQ, se transmitía el programa “La Tremenda Corte”. En él, donde “el Tremendo Juez de la Tremenda Corte [que] va a resolver un tremendo caso”, el personaje principal, José Candelario Tres Patines, es acusado por otros actores de la serie (caracterizados como el gallego Rudecindo, y Nananina) de cometer tropelías y defraudarlos en múltiples ocasiones. Sin embargo, el juez, en vez de aplicar la ley, hace condenas discrecionales y sin otro fundamento que sus propias decisiones irracionales y (en ocasiones) carentes de sentido, inventando incluso delitos inexistentes (pero chistosos) como almacenicidio, señoricidio, o pasajericidio, entre otros.

Previo a la recolección de firmas que actualmente realiza el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para solicitar una consulta sobre la Reforma Energética (cada quien por su lado y a su manera, por cierto), Andrés Manuel López Obrador, Presidente del Consejo Nacional de MORENA, envió una solicitud a la Corte pidiendo que se pronuciaran sobre si era procedente o no la consulta. La Suprema Corte respondió entonces que no podía determinar si esta era procedente o no, debido a que no tenía materia para determinarlo. Es decir, no dijo ni si, ni no, sino todo lo contrario.

Hace algunas semanas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció su consulta. Una consulta distractora, mediática y populachera: eliminar 100 diputados plurinominales y 32 senadores uninominales plurinominales. Es evidente que esta consulta es una contrarreforma simulada a la Reforma Política de 1977, es una forma fáctica y fascista de achicar y minimizar la presencia de la oposición en el Congreso, es regresar a los tiempos de la mayoría absoluta hegemónica pluripotenciaria aplastante y determinante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y una farsa de austeridad, pues mientras el argumento del PRI es que con esta reforma “se ahorrarían recursos”, lo cierto es que el despilfarro seguiría existiendo. Tan sólo, veamos los gastos de Presidencia de la República, los gastos discrecionales, las partidas secretas, o los sobornos de 35 millones de pesos a cada uno de los diputados por aprobar la Reforma Energética, cuyo monto ascendió a 17,500’000,000 de pesos (aunque desconocemos si estos salieron del erario público, o del lobby de las petroleras trasnacionales).

El punto es que, el PRI presentó la consulta sobre los legisladores plurinominales. El día de ayer (haciendo gala de sus arbitrarias e inverosímiles decisiones) la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que la asignación de legisladores plurinominales a los partidos que obtengan el 3% de la votación son inconstitucionales. Esta decisión beneficia totalmente al PRI. Mientras que, con la consulta sobre la Reforma Energética no se compromete a nada, le abre totalmente la puerta a la consulta del PRI que, apoyada por el bombardeo propagandístico mediático del duopolio Televisa-Azteca sobre la “conveniencia de eliminar legisladores plurinominales”, esta salga avante y, de paso, el PRI pueda quitarse a la oposición en el Congreso, ese lastre que grita, protesta y retrasa todas sus reformas neoliberales en el Congreso.

Amén de lo anterior, en los días anteriores la SCJN rechazó el amparo contra la Reforma Energética que había solicitado el Senador Manuel Barlett, cerrándole la puerta de facto a cualquier acción de inconstitucionalidad en contra de esta reforma. De aquí, se deduce que el mismo rumbo tomarán las consultas contra la Reforma Energética que impusan MORENA y el PRD. Un rechazo total. Una cuestionable inviabilidad que pronunciará la Corte. Se vislumbra en el horizonte que Peña Nieto ha ordenado a los ministros de la Corte no tocar ni una sóla de las reformas ni con el pétalo de una rosa.

Lo anterior no es sorpresivo. Decisiones irracionales y carentes de sentido la han caracterizado en los últimos años, como la liberación de Florence Cassez, la avalación del cobro del IVA al 16% en regiones fronterizas, el embargo al salario de los trabajadores para saldar deudas, el rechazo a transparentar las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos, o amparar y liberar a secuestradores y asesinos bajo el argumento de que “no se llevó a cabo el debido proceso”.

Cabe señalar que, estas decisiones irracionales y carentes de sentido por parte de la corte lo son si consideramos que no protegen la voluntad popular, ni son en beneficio del Pueblo. Pero si cambiamos la óptica, vemos que la Corte, en los últimos años, ha fallado en beneficio del poder establecido, los poderes fácticos, los intereses económicos poderosos, o las empresas trasnacionales, y entonces sus determinaciones adquieren todo el sentido del mundo.

Lo consiguió Peña Nieto. Domesticó a la “oposición política” (a toda), y la hizo cómplice de sus comparsas. Doblegó al Congreso de la Unión a sus caprichos y designios mediante el Pacto Por México. Y el Poder Judicial también sucumbió ante él. Hoy, la Suprema Corte es un aparato convertido en títere, en un bufón irrelevante, al estilo de la Tremenda Corte.

Y así, estamos ante un nuevo episodio del presidencialismo autoritario rampante característico del sistema político mexicano del siglo XX. Ese presidencialismo donde el Presidente pregunta “¿qué hora son?”, y le contestan “las que usted guste, Señor Presidente”. Ese presidencialismo gustoso de los halagos, los agasajos y las lambisconerías. El presidencialismo humillante, déspota, mitómano, corrupto, entreguista, sumiso ante las potencias políticas y económicas, y ahora ante las trasnacionales. El presidencialismo del PRI de siempre. Esa pesadilla que regresó para quedarse, al menos, 3 sexenios más.

Saludos. Dejen comentarios.

Pasividad cómplice

Hola.

No era sorpresa. La Izquierda sabía que, una vez llegado Peña Nieto al poder, profundizaría y dinamizaría el proyecto neoliberal en México, que fue interrumpido en su velocidad al salir Zedillo del poder. Porque, aunque es difícil reconocerlo, aunque Fox y Calderón eran derechistas y panistas, no eran tan neoliberales como ese “nuevo PRI” tan previsible como siempre.

Así, sabíamos que venía una serie de reformas estructurales que, además de buscar cambiar el régimen y la estructura política, económica, social y cultural de México, buscaría privatizar lo que queda de él. Y la Izquierda no se preparó para ello.

Por una parte, la Izquierda electoral (PRD, PT, MC y MORENA, considerando que MC está más hacia el centro que a la Izquierda, y MORENA pese a decirse movimiento, su actividad se concentró en acciones para obtener el registro como partido político, por lo que no puede considerarse movimiento) se fraccionó en dos: una decidió pactar y acompañar al régimen priísta (PRD), y la otra inexplicablemente y absurdamente se limitó a oponerse en el debate y en los medios de comunicación, pero no pudo (o no quiso) oponerse abierta y frontalmente al sistema político.

La otra Izquierda, la social, no pudo oponerse al régimen con la fuerza y vigor que hubiera querido (y necesitado México). El cúmulo, velocidad y tamaño de las reformas neoliberales, agregando las problemáticas locales que crearon los gobernadores, lograron fragmentar a esa Izquierda social que hubiera podido aglutinarse para hacer frente a las reformas, pero que solo pudieron focalizarse a su ámbito cercano.

Esa Izquierda, que podía sacar a las calles a la gente, tomar y cerrar carreteras, aeropuertos, puertos marítimos, palacios de gobierno, presidencias municipales e instalaciones estratégicas del Estado para impedir el avance de las reformas neoliberales, se limitó a realizar el gran acto revolucionario de boicotear el mundial, ver el debate energético en el Canal del Congreso (para después quejarse en redes sociales) y limitarse a actuar mediante los cauces institucionales, los cuales están secuestrados, podridos, viciados y corruptos.

Así, la más grande y temible acción que hizo la Izquierda electoral (PRD y MORENA, cada quien por su lado) es recoger firmas para pedirle a esas instituciones secuestradas, podridas, viciadas y corruptas que hagan el favor de organizar una consulta que, de entrada, las instituciones no quieren organizar (e, incluso, hicieron un marco legal a modo para que llegado el momento puedan negarla con la mano en la cintura) porque llevan las de perder.

De hecho, una consulta, un referéndum o un plebiscito, en un país con garantías democráticas, es un poderoso instrumento para la sociedad. Pero en México, donde vivimos una simulación democrática autoritaria oligárquica, pedir una consulta a un Estado interesado en no hacerla es una pérdida de tiempo.

Pero eso no es todo: ahora el patriotismo se mide con firmas. La congruencia y acciones del pasado no cuentan. Lo único que distingue a un patriota de otro menos patriota es la cantidad de firmas que ha recogido cada uno. Y si otro decide no sacar firmas, por falta de tiempo o por no estar de acuerdo, no sólo es un traidor al movimiento (que de movimiento no tiene nada), sino también un traidor a la Patria.

La militancia ahora es feligresía, y la ideología se ha transformado en dogma y en fe. Y la fe, no se cuestiona. Y cuando eso sucede, para eso está el feligrés, dispuesto a convertirse en Yihad para que nada toque el culto.

Eso si: mientras la Izquierda social se enfrenta al Estado, es reprimido y hasta tiene muertos, la Izquierda electoral hace la gran labor de indignarse en redes sociales, condenar los hechos y solidarizarse vurtualmente con los movimientos. Pero, para ellos, sigue la única y gran tarea que salvará a México: recoger firmas para una consulta previamente negada por el Congreso y la Suprema Corte. Eso si, sin atreverse a salir de la zona de confort personal, y sin la intención de modificar de raíz el status quo vigente. Ah! Y actuar como Yihad.

La Izquierda no se preparó para lo que venía (y había tiempo. Mucho tiempo). La Reforma Energética y sus leyes secundarias es una gran derrota histórica para ella, y un grave retroceso de siglo y medio para el país. Se ha acabado la Revolución. Ahora todo es neoporfirismo.

Y no ha concluído: sigue la privatización de la salud, y el aniquilamiento de las instituciones públicas de salud (IMSS, ISSSTE, SSA) en beneficio de las farmaceúticas trasnacionales.

Ojalá quepa en la cabeza de dirigentes y militantes de Izquierda que, mientras sigamos fragmentados, no podremos hacer frente al régimen que ha regresado con mayor fuerza y cinismo que antes. Que las instituciones ya no son el camino para la transformación que requiere México. Que la transformación vendrá desde la sociedad civil, y sólo cuando hayamos tocado fondo.

Decía Fidel Velázquez, que el PRI llegó al poder “a costa de balazos, y sólo con balazos nos podrán sacar”. Una verdad cínica que habría que reflexionar, sobre todo en tiempos donde ya no quedan muchos caminos y alternativas para la transformación.

Todo caerá por su propio peso. Y a cada quien lo juzgará la Historia. Ya sea que haya realizado un pacto traidor con el régimen, o que haya asumido una pasividad cómplice, al no moverse ante lo previsible y lo obvio. Asumamos nuestra responsabilidad histórica en haber dejado pasar la Reforma Energética (y las demás) sin siquiera protestar mínimamente, y reconozcamos que fuimos cómplices por pasividad.

Las reformas ya están aprobadas, y palo dado ni Dios lo quita. No lloremos como niños lo que no defendimos como hombres.

Saludos. Dejen comentarios.

Deforma energética

Hola.

Dice la Real Academia Española, que deformar es hacer que algo pierda su forma regular o natural. También lo define como tergiversar, siendo esto dar una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos.

En el Congreso Mexicano, desde hace algunos sexenios, y aceleradamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, no se ha hecho otra cosa que no sea deformar. ¿Y qué deforman nuestros legisladores? Leyes, con el pretexto de reformarlas.

Las reformas neoliberales que han sido impulsadas en los últimos casi 35 años no responden al interés general, a lo que necesidades requeridas por el Pueblo (que representa la mayor parte de éste país). Las leyes han sido rediseñadas conforme al interés de una clase empresarial y política (definida como oligarquía), cuyos intereses representan los de ellos mismos y no los de la mayoría de la población.

Para tal efecto, se han posesionado y secuestrado al gobierno. Mediante una simulación democrática, han logrado controlar al representante del Poder Ejecutivo y su gabinete, han insertado legisladores para modificar las leyes conforme a sus intereses, han logrado generar un clima de impunidad avalado por jueces y magistrados, han controlado la dirigencia de los principales partidos políticos, y han manipulado a la población mediante los medios de comunicación para que exista un respaldo popular a sus agravios.

El paquete de reformas estructurales (que muchas veces se ha insistido en este blog que provienen de cartas-intención con el Fondo Monetario Internacional [FMI], el Banco Mundial [BM], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] y otros organismos) que ha presentado Enrique Peña Nieto, y que un Congreso maniatado, sometido y timorato ante la figura presidencial ha aprobado sin discusión alguna, no son otra cosa que deformas o, dicho de forma correcta, deformaciones.

La deforma laboral ha sepultado los derechos laborales y el espíritu del artículo 123 por los que se luchó durante mucho tiempo; la deforma educativa ha terminado con la responsabilidad del Estado en la educación pública, laica, gratuita y de calidad, y el espíritu del artículo 3°; la deformación del artículo 130 terminó con el Estado Laico; la deforma financiera ha legalizado el embargo, la retención de sueldos y salarios en caso de deudas por créditos, y la pena corporal (cárcel); la deforma en telecomunicaciones fortaleció a Televisa como monopolio y empresa predominante en el sector, legalizó el espionaje que era hecho ilegalmente por el Estado Mexicano, y permitió la entrada de capital extranjero al negocio de la Radio y TV, antes prohibido; la deforma hacendaria homologó el IVA en la frontera, y legalizó los gasolinazos e, incluso, los intensificó.

Dicho sea de paso, además, que los gasolinazos es una medida impuesta desde el gobierno de Felipe Calderón con el fin de homologar el precio de la gasolina mexicana con el internacional, con el fin de que, una vez que las empresas trasnacionales (como Shell, Exxon, Chevron y Texaco) lleguen al país y abran sus gasolineras, puedan competir contra PEMEX (pues de mantenerse el precio bajo, como era antes, no podrían hacerlo).

Nadie duda hoy que estas deformas fueron realizadas para beneficiar intereses económicos muy poderosos, principalmente extranjeros, y que el Gobierno Mexicano trabaja más como un lobby empresarial que como una entidad dedicada a proteger y priorizar los intereses de sus gobernados.

Pero sin duda, y aún con las graves consecuencias que tienen la deformación de las leyes antes mencionadas, la más grave es la deforma energética.

La madre de todas las reformas, como la han calificado Peña Nieto y su gabinete, es la reforma energética, que en los días pasados ha sido aprobada e impuesta por el Congreso de la Unión por el PRI, en complicidad con el PAN, el PVEM, el PANAL, y con la oposición bipolar voluble simulada del PRD.

Se ha modificado la Constitución en sus artículos 25, 27 y 28 para permitir la inversión extranjera en el sector energético (eso si, repitiendo hasta el cansancio que el petróleo seguirá siendo de la nación, aunque no dicen que en el subsuelo y que, una vez que salga de él, se perderá la propiedad por completo). En las leyes secundarias, han violado por completo el espíritu constitucionalista del artículo 27 y del Decreto de Expropiación Petrolera del General Lázaro Cárdenas, y han puesto y generado las reglas a modo para el capital trasnacional petrolero.

Las nuevas leyes permiten el despojo de las tierras por parte de las empresas trasnacionales para la búsqueda y extracción de petróleo, avaladas por el Gobierno bajo el concepto de “utilidad pública” pero para beneficio privado; no se especifican las tasas de impuestos conforme a los márgenes de utilidad de las empresas extractoras; tampoco existen regulaciones para evitar catástrofes medioambientales que pudieran existir derivado de los procedimientos poco ortodoxos que las empresas petroleras trasnacionales utilizan para obtener el producto (véase el caso Chevron en Ecuador, o el caso Shell en Nigeria) y, finalmente, dejan en un futuro incierto nuestro futuro económico y nuestra viabilidad como nación independiente, convirtiéndonos en tierra de nadie (casi literalmente).

En pocas palabras, la reforma energética da todas las garantías necesarias y no necesarias al capital extranjero trasnacional, y deja sin garantías y en absoluta indefensión a la población en general.

Ningún llamado será atendido. Peña Nieto está pagando con creces a quienes le financiaron su campaña presidencial y aseguraron el regreso del PRI a los Pinos. El PRI está subordinado a los grandes organismos financieros. Penchyna y compañía están entregados a las grandes corporaciones trasnacionales.

La instauración de la corpocracia mexicana es un hecho, acompañada de una oligarquía rapaz y dominante. Felicitemos pues, a aquellos que vendieron el país a cambio de una despensa Soriana, de souvenires del candidato presidencial priísta, de materiales de construcción, de la promesa de un cargo en el gobierno, o de quienes, en medio de su estupidez infinita, no sabían lo que hacían o por quién votaban, pues era más fácil creerle a Televisa, que informarse de lo que había detrás del hombre que, sin remordimientos y tal cual psicópata, ha desgraciado la vida de muchas generaciones hacia adelante.

Estamos en el punto de no retorno. El daño al país está hecho. Y costará muchos años y generaciones revertir el actual proceso de descomposición política, social y económica que está culminando. Que Dios (si existe) nos agarre confesados, porque nos va a cargar el payaso.

Saludos. Dejen comentarios.

Marranadas

Hola.

A una semana de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, la selección mexicana de futbol se enfrentó a su similar de Bosnia en un partido amistoso. El resultado final fue de 1 gol contra 0  en favor de los balcánicos.

Al finalizar, Miguel “El Piojo” Herrera, durante la conferencia de prensa, describió como marranadas las hechas por el equipo bosnio, al alinear a un equipo distinto del anunciado previamente. Es decir, de tener un partido pactado a modo, para que la selección mexicana se viera bien (al menos en lo que llega el Mundial), paso a ser uno serio para el que no estaban preparados, y en consecuencia el equipo se descompuso. Fueron exhibidos, y desnudaron a un equipo mexicano sin pies ni cabeza, cuyo video motivacional y publicitario para creer en ellos fue desmontado e, incluso, ridiculizado.

Justificó entonces Herrera que el desempeño del equipo nacional no fue el óptimo debido a los cambios en la alineación, lo cual es cuestionable, pues en enfrentamientos de cualquier índole (futbolísticos, políticos, etc.), el adversario no te va a pedir permiso para hacer las cosas, simplemente las hace porque busca obtener el mayor beneficio posible, que es derrotar al contrario.

Lamentables declaraciones para un individuo en el cual (equivocadamente, pero así es) está depositada la esperanza panbolera de un pueblo, y cuya frustración demuestra, anticipadamente, lo que será la debacle de un equipo de futbol que responde a los intereses económicos del duopolio televisivo Televisa-Azteca.

Tal vez un cambio de alineación puede ser calificado como marranada, aunque no lo sea. Marranadas es que Televisa le quiera tomar el pelo a la gente, haciéndole creer que la selección mexicana de futbol puede ganar la Copa del Mundo, y que además el aparato publicitario del poder lo utilice en son de concretar sus macabros planes.

Verdaderas marranadas son las hechas por aquellos a quienes el entreguismo a cambio de favores y canonjías los mueve para debatir, durante la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, las leyes secundarias de la Reforma en Telecomunicaciones y la Reforma Energética.

Las marranadas se extienden al ámbito energético, y el chiquero pareciera Hidalgo. David Penchyna, deshonroso hidalguense y principal promotor de la entrega de los recursos energéticos nacionales a las depredadoras trasnacionales extranjeras, calificó como “debate de idiotas” (sic) la discusión sobre el porqué se empalmaba el debate de las leyes secundarias con la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, y con esas palabras pidió un debate de altura. Debate de altura en el que, por supuesto, todos los no alineados al PRI y el Pacto por México no están incluídos, y que como dijera el compañero de fórmula de Penchyna en febrero de este año, Omar Fayad, “consultar al Pueblo -sobre este tema- llevaría a la anarquía”.

Aunque podríamos definir de cínicas las marranadas de estos personajes priístas, son peores las marranadas simuladoras de los perredistas, quienes en el discurso y en los medios de comunicación pregonan, y juran por la Virgen de Guadalupe y todos los santos que se oponen al gobierno de Enrique Peña Nieto y sus reformas neoliberales, pero pactan en lo oscurito con ellos y están dispuestos a impulsar sus reformas, la agenda presidencial e, incluso, los tiempos mundialistas de discusión de las reformas. Eso si, simulando oponerse en un estado de dignidad inexistente.

Estas marranadas ya pactadas por las tres principales fuerzas políticas en México (PRI, PAN y PRD) instaurarán definitivamente (y al menos por un tiempo) el estado neocolonial en el que han sumido a México en los últimos 30 años.

Sin embargo, poco les importa continuar con sus marranadas, pues bien saben los políticos prianperredistas que el Pueblo no hará nada. Ya nos han tomado la medida: hacer marchas y mítines ya no sirve de nada, pues saben que no pasará de una nota periodística anecdatoria más y, por el contrario, servirá como válvula de escape hacia el enojo que se va acumulando día con día.

Pues al fin y al cabo, revolcándose en el chiquero son felices, pues mientras los cerdos gobiernen la granja del Señor Jones, y aunque los animales sean iguales aunque haya animales más iguales que otros, continuarán haciendo sus marranadas hasta donde la imaginación les brinde espacio e ideas. Siempre, por supuesto, obteniendo sus prebendas con el favor electoral del Pueblo.

Saludos. Dejen comentarios.