Totalitarismo a la mexicana

Hola.

Los regímenes totalitarios no son exentos de una determinada época en particular. Los ha existido prácticamente desde el comienzo de la Humanidad, y los sigue habiendo ahora. Generalmente, los regímenes totalitarios suelen tener características muy marcadas: el gobernante en turno no es elegido por el pueblo, sino por una pequeña parte (muy pequeña, de hecho) de la población; suelen coptar y comprar a la oposición (y a la que no logran coptar, la reprimen y/o eliminan); utilizan a los medios de comunicación como eficaces aparatos de propaganda, difundiendo la información de forma selectiva y sesgada (ésto, más en particular en los totalitarismos contemporáneos); utilizan a la policía, al ejército o cualquier forma pública para amedrentar y reprimir a la población; y se privilegia al “capital” o a los negocios por encima del interés general.

En México no nos encontramos muy lejos de esa situación. De sobra está decir que Enrique Peña Nieto compró la Presidencia de la República con el apoyo de diversos oligarcas, poderes fácticos, trasnacionales, Washington, y el duopolio televisivo Televisa-Azteca; éste último, a su vez, ha funcionado como un eficiente aparato de propaganda para difundir la versión oficial (y única) de lo que acontece en México; no existe una intención real de sacar al ejército de las calles (bajo el pretexto de que la guerra continúa); la primer acción de gobierno de Peña Nieto fue difundir la firma del Pacto por México, donde la “oposición” sucumbió ante el poder presidencial priísta y prácticamente desapareció del mapa, y mediante ésta alianza ha aprobado leyes y acciones contrarias al interés del Pueblo, y en favor del Gran Capital, como la contrarreforma laboral, educativa y de telecomunicaciones, y próximamente la fiscal y energética.

Así, se ha conseguido tener, impulsar e imponer una visión política casi única, con muy pocos disidentes. El Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) es uno de ellos. Mediante acciones de diversa índole, se ha hecho manifiesto el yerro en las políticas implementadas por Peña Nieto en pocos meses, y ha ido creciendo la aceptación por el movimiento por varios miles de mexicanos que creen que otro camino es posible.

Durante la campaña advertimos que de regresar el PRI, regresaría el autoritarismo y la represión. Incluso, López Obrador comparó el regreso del PRI a la Presidencia de la República como el regreso de Santa Anna en el siglo XIX.

Sin embargo, tal cual pasó en el salinato con el perredismo, hoy el peñato sigue la misma escuela con la que se formó y aprendió a ser gobernante. La persecución de diversos dirigentes políticos y sociales a lo largo y ancho del país no se ha hecho esperar en éstos cortos meses del nuevo régimen priísta. A diferencia de los 50’s, 60’s, 70’s y 80’s (donde se asesinaba o metía a la carcel a los dirigentes sociales sin explicación alguna), ahora el régimen fabrica pruebas, o bien, reactiva procesos penales ya expirados o juzgados.

La detención de Rocío Mesino Mesino en Guerrero, dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), bajo el cargo de secuestro y asesinato de un empresario es un ejemplo de ello. La semana pasada, también intentaron hacer lo mismo en el Estado de México con Felipe Rodríguez, dirigente de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ), a quien detuvieron en una marcha en Toluca, bajo los cargos de ataques a las vías generales de comunicación. Cabe señalar, además, el gran linchamiento público que se dió en contra de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) por parte de Televisa en los días pasados, debido a los bloqueos de diversas autopistas en Guerrero y en Oaxaca.

El último preso político del Gobierno de Peña Nieto, lastimosa y lamentablemente, le tocó al Estado de Hidalgo. José Manuel Zúñiga Guerrero, ex-presidente municipal de Ixmiquilpan, miembro de la CNTE y de MORENA, y compañero entrañable del Colectivo de Izquierda Hidalguense, fue capturado por un viejo problema con la cuenta pública del 2007, de la cual la misma Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH) ya lo había absuelto en 2010. El delito de José Manuel Zúñiga no fue el peculado, sino haberse enfrentado y confrontado a Sinué Ramírez, dirigente de la Sección XV del SNTE en Hidalgo, así como de movilizar a los maestros en el Estado en contra de la contrarreforma educativa.

Zúñiga ha sido un dirigente honesto y congruente. Es la única oposición real en Ixmiquilpan contra el PRI y Gobierno del Estado. La detención de Zúñiga es, a todas luces, ilegal y arbitraria. Responde a un ajuste de cuentas en su contra, avalado por Francisco Olvera (actual Gobernador y Secretario de Gobierno durante la gestión de Zúñiga) y por Miguel Ángel Osorio Chong (actual Secretario de Gobernación de Peña Nieto, y entonces Gobernador cuando Zúñiga era Presidente Municipal).

Zúñiga debe ser liberado el lunes, cuando terminan las 144 horas para que se le dicte auto de formal prisión, o auto de libertad. Cualquier otra determinación dejará en evidencia que en México ha regresado el autoritarismo, la represión, la persecusión política, y peor aún: que se ha instalado, formalmente, el totalitarismo en versión mexicana. Lo peor es que, de continuar la tendencia, en muy poco tiempo comenzarán a aparecer los muertos, y a conocerse la lista de desaparecidos por el régimen. De nosotros depende permitirlo o impedirlo.

Saludos. Dejen comentarios.

Paco Olvera no debe actuar como portavoz de Peña Nieto en Hidalgo

En los días recientes, Francisco Olvera Ruiz, Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo, ha hecho una serie de declaraciones públicas y posicionamientos en los que ha cuestionado la impugnación que hizo Andrés Manuel López Obrador del proceso electoral actual, y ha reiterado que el veredicto del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación será a favor de Enrique Peña Nieto.

Es cierto que sorprende que las resoluciones del IFE y del TRIFE han sido, en todos los casos, favorables al PRI y hasta con saña hacia la Izquierda, así como resulta sorprendente también el poder de clarividencia del gobernador al asegurar que el TEPJF dictará la elección como válida y dará la constancia de mayoría a Enrique Peña Nieto, también es claro que el proceso electoral no ha concluido, pues se siguen ofreciendo pruebas para declarar inválida la elección presidencial y, así mismo, los tiempos que marca la ley no se han cumplido, pues el plazo vence el 6 de septiembre próximo.

Si bien las declaraciones hechas por Olvera Ruiz son válidas para un militante de un partido, son cuestionables para un gobernante, ya que éste debe gobernar para todos, y no para una facción política o un partido. En éste entendido, solicitamos respetuosamente a Francisco Olvera que saque las manos del proceso electoral, ya que suficiente ha sido que durante la campaña electoral actuó como Jefe de Campaña de Peña Nieto en el Estado, así como flagrante fue su violación a la ley al realizar actos públicos durante la campaña y la veda electoral, en acciones que, incluso, podrían considerarse como compra del voto a favor del candidato de su partido.

Sin más por el momento, quedo de ustedes.

Atentamente.

Héctor G. Legorreta
Coordinador Estatal del Movimiento Regeneración Nacional Jóvenes y Estudiantes (MorenaJE) en el Estado de Hidalgo