Equivocación desastrosa

Hola.

Comencé a saber de él y a apoyar a Andrés Manuel López Obrador cuando fue descalabrado en Tabasco, durante la toma de los pozos petroleros de PEMEX en dicha entidad en 1995, y me pareció, desde entonces, un líder político sui géneris, de esos pocos que ya no existen.

En 1996, cuando se postuló para ser Presidente Nacional del PRD, yo aún no estaba afiliado. Sin embargo, sin lugar a dudas hubiera votado en favor de López Obrador, pues me parecía la mejor propuesta para dirigir al Partido. Y así fue: en 3 años, logró ganar 4 gubernaturas, y el Partido logró la mayor votación obtenida en su Historia.

Tras el fraude realizado por los Amalios y los Chuchos en marzo de 1999 en la renovación de la dirigencia nacional del Partido, Andrés Manuel se lavó las manos y evadió su responsabilidad histórica, y dejó en manos de Pablo Gómez limpiar ese cochinero que, finalmente, colocó a Amalia García en la Presidencia del Partido y a Jesús Ortega (tal y como sucedió durante la Presidencia con López Obrador) como Secretario General, despojando del cargo a Félix Salgado Macedonio, quien había ganado la Secretaría General legítimamente. Sea cual fuere el resultado, lo cierto es que la descomposición actual que sufre el PRD fue responsabilidad de Andrés Manuel, pues el origen es dicha elección.

Después de dos fraudes electorales consecutivos en Tabasco, Andrés Manuel se fue a pelear la Ciudad de México, la cual ganó por escasos 4 puntos de diferencia con Santiago Creel. Así, López Obrador se convirtió en uno de los mejores gobernantes de la Ciudad de México, debido a su muy buena política social, lo cual lo encumbraba de forma natural a la Presidencia de la República.

La propia amenaza del Proyecto Alternativo de Nación llevó a las élites del poder a imponer a Felipe Calderón en la Presidencia de la República. Andrés Manuel, en una decisión equivocada, dispuso proclamarse Presidente Legítimo, pese a que hubo muchos compañeros que pedían que fuera Jefe de la Resistencia.

Con la Presidencia Legítima, Andrés Manuel recorrió los 2,400 municipios del país, y le dió otras 3 ó 4 vueltas en un periodo de 6 años, mientras Televisa encumbraba a Peña Nieto como su candidato, y a Marcelo Ebrard como forma de eliminar a AMLO de la contienda electoral de 2012. Sin embargo, la encuesta definitoria del candidato pondría a Andrés Manuel nuevamente en la candidatura presidencial.

Lo que parecía imposible en un inicio, con el 17% de las preferencias electorales, logró encumbrar a Andrés Manuel al 31% en el resultado final, lo que obligó al PRI a dejar lo mediático, y realizar la compra descarada del voto. Tras el resultado del 1º de Julio, Andrés Manuel consideró que hubo fraude electoral al haber sido comprada la consciencia y el voto de un sector de la población. La Izquierda apoyó a Andrés Manuel en su intento por invalidar la elección.

Sin embargo, pese a las pruebas aportadas, el Tribunal desestimó los argumentos de Andrés Manuel, y ratificó la declaratoria de validez de la elección presidencial en favor de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, López Obrador, en su afán de desconocer el fallo del Tribunal, comete una nueva equivocación fracturando a la Izquierda debido a una posición política que no se contraponía con lo que él había manejado antes, llamando a la formación de un nuevo partido político con el membrete de MORENA.

Tal vez la Izquierda en México no lo es ni el PRD ni los chuchos, pero tampoco lo es López Obrador, pese al gran parecido que tiene con ella. La Izquierda va mucho más allá del propio PRD, los chuchos y López Obrador juntos.

La Izquierda en México es aquella que intentó consolidarse posterior al Congreso Constituyente, en 1919, debido a la inconformidad con las formas carrancistas de apropiarse de la Revolución, fundando el Partido Comunista Mexicano, que estuvo en la clandestinidad hasta el gobierno de Cárdenas. La Izquierda es la política económica y social del General Lázaro Cárdenas, el registro temporal del PCM durante su sexenio. La Izquierda también lo es el PCM de vuelta a la clandestinidad con Ávila Camacho, lo es Vicente Lombardo Tolenado y su candidatura presidencial de 1952 por el PP y el PCM, cuyo final fue un fraude electoral a favor de Ruiz Cortinez.

La Izquierda son los maestros, médicos y ferrocarrileros reprimidos de 1958; los estudiantes caídos de 1968 y 1971, las guerrillas de los 70’s; el Partido de los Pobres; la Liga Comunista 23 de Septiembre; el Partido Socialista Unificado de México (PSUM); el Partido Socialista Mexicano (PMS); el Frente Democrático Nacional; el fraude electoral de 1988; el EZLN; el EPR; el ERPI; Aguas Blancas; Acteal; San Salvador Atenco; la APPO. La Izquierda Mexicana también es Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Pablo Gómez, Heberto Castillo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, Rubén Jaramillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Alejandro Encinas, y van mucho más allá de los chuchos y de López Obrador.

La Izquierda no merece lo que está haciendo Andrés Manuel, que es fracturarla y dividirla. Él, más que nadie, sabe la cantidad de muertos que le costó al PRD consolidarse como una fuerza política importante en el país (más de 700, y contando). No se vale, tampoco, dejarle la mesa servida a la derecha, el PRI y el PAN e, incluso, acrecentar su fuerza en su afán de crear su propio partido. Explicaré porqué.

En un texto anterior (¿Qué falló?http://blog.hglc.org.mx/?p=2048), hablé del propio análisis que hizo López Obrador en febrero de éste año con respecto a la fuerza de la Izquierda en México:

En México, tenemos un historial donde aquellos que son progresistas son el 25%, a lo largo de todas las épocas y los tiempos. Nos gustaría que fuera más, pero no es así.

Así, si sólo tenemos en 25% de la población, estamos hablando que, actualmente, ese 25% se reparte entre tres partes: PRD, PT y Movimiento Ciudadano. Considerando que, además de MORENA, para el 2014 habrá al menos una fuerza política más, el MIL de Noroña, estaremos hablando de que ahora ese 25% no se repartirá entre 3, sino entre 5: PRD, PT, Movimiento Ciudadano, MORENA y MIL (al menos, porque el SME también registrará partido político).

Considerando los resultados de la elección de 2012, de los 70 distritos que ganó la Coalición Movimiento Progresista, 16 distritos (1 de Guerrero, 4 del Estado de México, 3 de Michoacán, 2 de Morelos, 3 de Oaxaca, 1 de Quintana Roo, 1 de Tabasco, y 1 de Tlaxcala) que tuvieron 10,000 votos o menos de diferencia con respecto al 2º lugar estarían en riesgo de perderse teniendo en el escenario a 5 fuerzas políticas, lo que significaría una mucho menor fuerza en el Congreso de la Unión, y acrecentaría sustancialmente la fuerza del PRI-AN en la Cámara, así como el margen de acción de Peña Nieto que, paradójicamente, es contra lo que López Obrador protesta.

Por otra parte, resulta totalmente inverosímil solicitar el registro de un partido político a una autoridad (el Instituto Federal Electoral) de la que se desconfía, ajustándose a las reglas que se denunciaron son inequitativas, y que además tendría que validar los resultados de las elecciones en las que se participe cuando no se acepta, de facto, el resultado de la elección inmediata anterior organizada por la misma institución.

En cuanto a los documentos básicos, resultan por demás inquietantes. El hecho de que, según el numeral 1 de la IV sección de la convocatoria a los Congresos Distritales, se excluya afirmando que

para ser integrante del Comité Ejecutivo Estatal, Comité Ejecutivo Nacional o de las Comisiones de Honestidad y Justicia de MORENA, es requisito indispensable no pertenecer a ningún partido político, ni ser autoridad, funcionario, integrante de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial en los municipios, estados y en la federación

deja en entredicho el carácter incluyente de MORENA.

Otra pregunta que surge cuando se lee el numeral 2 y 3 del Artículo 2º del Estatuto, cuando se afirma que

A l@s integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, ni el poder para beneficio propio; L@s miembros de nuestro movimiento buscarán siempre causas más elevadas que sus propios intereses, por legítimos que sean.

En éste entendido, uno se pregunta qué se hará con los recursos públicos obtenidos por MORENA (prerrogativas) por parte del IFE, pues si a los integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, significa que quienes estén en los cargos de la organización no percibirán un sueldo por estar ahí. Así mismo, dado que el poder no moverá tampoco a los integrantes de MORENA, así como antepondrán otras cuestiones a sus legítimos intereses propios, huelga decir que las candidaturas que haya serán decididas por el Comité Ejecutivo Nacional de facto.

Así mismo, la línea política no corresponde a un partido de Izquierda, como se pretende que sea MORENA, pues en el programa, se menciona que

nuestro proyecto busca impulsar el desarrollo a través de las iniciativas privada y social, promoviendo la competencia, pero ejerciendo la responsabilidad del Estado en las actividades estratégicas reservadas por la Constitución, en la planeación del desarrollo y como garante de los derechos sociales y ambientales de las actuales y de las futuras generaciones.

Lo que propone MORENA, en sentido estricto, es una economía mixta, realizando un desarrollo del capitalismo y privilegiando el libre mercado y la “sana” competencia. Contrasta notablemente la línea política del PRD, que expresa

En el PRD nos reivindicamos como herederos del ideal libertario encarnado en el socialismo democrático y en esa vía nos comprometemos a encauzar nuestras luchas por la transformación del país. El PRD se compromete a luchar por la transformación democrática e integral del Estado mexicano: impulsar un nuevo modelo de desarrollo económico y social y la construcción del Estado Democrático y Social de Derecho. Que tenga como eje de su acción la construcción de un Estado que garantice el acceso de todos a los derechos sociales.

Así MORENA, que se pretende presentar como una oferta política de Izquierda, lo es de Centro (tal vez de Centro-Izquierda, pero no más allá).

Por tal motivo, considero que MORENA debe continuar como Movimiento Social, y no convertirse en Partido Político pues, considerando los puntos antes enunciados y analizados, se correrá el riesgo de diluir a la Izquierda en México en beneficio de la derecha PRIANista, y además de que, más que un partido político, sea fundado un culto o religión en favor de un personaje que si, ha luchado mucho por éste país (junto a millones que hemos estado a su lado durante mucho tiempo), pero que no tiene derecho de dividir y traicionar a la Izquierda como actualmente, de forma consciente o inconsciente, lo hará con la conformación de MORENA como partido político.

Saludos. Dejen comentarios.

La traición

Hola.

Uno de los principios fundamentales que tuvo el Partido de la Revolución Democrática fue precisamente ese: ser democrático. Ésto implicaba poner, en la praxis, esa máxima de Evelyn Beatrice Hall, mal atribuída a Voltaire: Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas. Así, comenzaron a convivir en el partido muchos grupos con posiciones encontradas e, incluso, muchas contradictorias. Sin embargo, todas eran toleradas bajo la unidad de la Izquierda.

El tiempo pasó, y arribistas (muchos arribistas) llegaron al PRD, principalmente desechos del PRI. Así, comenzó a corromperse el ya de por sí difícil ambiente que había en el PRD. Comenzaron a irse perredistas distinguidos y de toda la vida, y en su lugar comenzaron a llegar truhanes (verdaderos bandidos), principalmente traídos y seducidos por Nueva Izquierda. Sin embargo, hubo un sector que siguió siendo congruente a los principios del PRD, vinculado a las luchas sociales y de Izquierda. Unas de esas personas, sin duda, fueron los Batres.

Durante la campaña de Lázaro Cárdenas Batel en Michoacán (2001), tuve la oportunidad de visitar el rancho de los Cárdenas, en Jiquilpan. Llegamos previo a un mitin de campaña de Cárdenas, y conocí personalmente a Doña Amlia Solórzano (viuda del Gral. Lázaro Cárdenas y madre del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas). Estuvimos un rato platicando, y posteriormente salimos al mitin que se realizaría en la plaza principal de Jiquilpan. No recuerdo el número de oradores exacto, pero lo que si recuerdo es que Martí habló antes que Cárdenas Batel. Y recuerdo más, aún, la reacción de Doña Amalia Solórzano cuando lo anunciaron, pues pese a que la traían en silla de ruedas (debido a su edad), se paró de inmediato y comenzó a gritar y echar porras a Martí como no pensé que alguien de su experiencia política lo hiciera. También recuerdo su comentario después de que se volvió a sentar en su silla: “Martí Batres es muy buen chico, y tengo mucha confianza en él”.

Ese recuerdo se me quedó sumamente grabado en la mente, y desde entonces comencé a seguir a Martí. Aunque ha tenido sus altibajos, Martí es un hombre que ha permanecido congruente a sus ideas, algunas de las cuales lo llevó al rompimiento con Dolores Padierna para fundar la corriente Izquierda Social. Así, Batres ha tenido momentos de ostrascismo y brillantéz. Bien en la ALDF, bien como coordinador de la bancada del PRD en la Cámara de Diputados.

Por su parte, Marcelo Ebrard es un hombre que siempre ha estado a la sombra de Manuel Camacho Solís. Pariente de los fundadores de Liverpool, su roce nunca fue humilde, sino siempre rodeado de la aristocracia y burguesía mexicana. En 1992 llega a la Secretaría de Gobierno del entonces regente de la Ciudad de México, Manuel Camacho, y se va del PRi después de que Camacho no es electo candidato, primero, tras la sucesión de Luis Donaldo Colosio y, posteriormente, tras el asesinato del mismo.

En 1997 es electo diputado del Partido Verde, renunciando después a él para convertirse en diputado independiente. Junto a otros personajes del PRD, se une a la Comisión Especial para el FOBAPROA, principalmente motivado por sus ansias de venganza política contra el PRI, impulsada por Camacho. En 1999, funda con Camacho Solís el Partido del Centro Democrático (PCD), y es designado como candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal por dicho partido. Durante el debate de candidatos a Jefe de Gobierno, Marcelo declina por López Obrador, a partir de lo cual se genera (supongo) un acuerdo para impulsar a Ebrard posteriormente.

Después de que Leonel Godoy renuncia a la Secretaría de Seguridad Pública para irse como Secretario de Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel en Michoacán, Ebrard asume dicha secretaría. Es destituído por el entonces Presidente Vicente Fox por los linchamientos en Tláhuac. Sin embargo, es nombrado Secretario de Desarrollo Social por López Obrador a los pocos días.

Previo a su renuncia como Secretario de Desarrollo Social para ser precandidato a Jefe de Gobierno del DF, se le cuestionó a Marcelo su pertenencia al PRD, motivo por el cual será inelegible en la elección interna para definir al candidato del partido. Sin embargo, una jugarreta de Foro Nuevo Sol auspiciada por los órganos internos del Partido, lograron que Ebrard finalmente pudiera competir como precandidato contra Jesús Ortega, candidato de Nueva Izquierda. El resultado fue 40% para Ortega, 60% para Ebrard.

Así, tras la elección del 2 de julio de 2006, Ebrard se convirtió en el sucesor de López Obrador y Alejandro Encinas. Por su parte, Martí llegó al Gobierno del Distrito Federal. Batres fue de los únicos hombres que no era gente de Ebrard, pero que fue invitado a colaborar en su gobierno. De igual forma fueron invitados otros miembros del PRD y ex-funcionarios de la administración de López Obrador, como Arturo Herrera, ex-secretario de finanzas de AMLO posterior a Gustavo Ponce, quien fue invitado a ocupar la cartera de la Secretaría del Trabajo, cargo que rechazó.

Mucho se ha dicho de la política social de Marcelo Ebrard. Lo cierto es que sólo continuó la misma política social que López Obrador cuando fue Jefe de Gobierno. Perfeccionó algunos programas, empeoró otros, y creó pocos, pero gran parte de ello fue gracias a la genialidad de Martí Batres.

También se ha dicho que la política de derechos en la ciudad hacen hombre más de Izquierda a Marcelo que a Andrés Manuel. No puede existir mentira más grande. Ebrard es un hombre de centro, tildado hacia la derecha. Y si revisamos gobiernos de centro en Europa, encontraremos que muchos de éstos gobiernos han impulsado políticas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la despenalización del aborto, la eutanasia e, incluso, la legalización de la marihuana.

Sin embargo, al igual que en éstos gobiernos de centro se ha impulsado políticas liberales, en lo económico han impulsado medidas neoliberales, como también es el caso de Marcelo Ebrard. He hablado mucho al respecto sobre cómo Marcelo Ebrard ha ido privatizando servicios y espacios que antes eran comuncales o de servicio público (¡Vamos!, 25 de junio de 2010; El neoliberalismo de Marcelo Ebrard, 24 de febrero de 2011), así como de las simpatías que ha ganado con muchos empresarios por éste tipo de políticas, incluyendo las dos grandes televisoras de México: Televisa y TV Azteca (Fidel con AMLO, Televisa con Marcelo, 21 de agosto de 2010).

Así mismo, pese a que Ebrard desconoció incialmente el gobierno espurio de Felipe Calderón, lo cierto es que posterior a 2008 comenzó a reunirse con él en secreto en por lo menos 3 ocasiones hasta 2009. Precisamente después de 2009, ya pasada la elección intermedia y habiendo obtenido la mayoría en la ALDF, Marcelo comenzó a cambiar sobre todo su política económica y política, generando un alto contraste con la forma en cómo la Izquierda había gobernado hasta el periodo de Alejandro Encinas, y asemejando cada vez más la forma terrible y nefasta de gobernar del PRI, que dicho sea de paso, saqueó la Ciudad a más no poder. También, durante éste periodo, comenzó a impulsar a su delfín político para sucederlo: Mario Delgado, hombre del mismo grupo político.

Comenzó entonces el acercamiento más descarado con el cada vez menos espurio Felipe Calderón, con el PRI, y con Elba Esther Gordillo, llegando en ocasiones a acuerdos con ellos. Así, mientras por una parte pactaba con AMLO el método de selección del candidato por medio de una encuesta, por otra parte iba creando y afianzando nexos con aquellos que precisamente 4 o 5 años antes eran los enemigos acérrimos del Jefe de Gobierno. Comenzó a impulsar la política de alianzas del PAN con el PRD (donde Camacho tuvo qué ver en más de una), llegó a un acuerdo con sus antes archienemigos, los chuchos, e incluso llegó a ser bien visto por Calderón para ser candidato de una eventual y actualmente fallida alianza con el PAN para la Presidencia de la República. Éstos acercamientos culminaron el pasado 1º de septiembre de 2011, cuando Marcelo Ebrard fue al Informe de Gobierno, saludó y aplaudió a Felipe Calderón, dando por ende su reconocimiento final como presidente, so pretexto de la asistencia como Presidente de la CONAGO.

Al día siguiente, Martí Batres le pidió congruencia al Jefe de Gobierno, al recordarle que violaba los resolutivos del Congreso del partido al que está afiliado Marcelo, el PRD, que no reconoce a Calderón como presidente. Marcelo simplemente respondió que si no estaba conforme con el gobierno en el que trabajaba como secretario renunciara y, al no hacerlo, lo despidió injustificadamente bajo una base legaloide basada en la Constitución y el Estatuto de Gobierno del DF, al viejo estilo del PRI, donde todos se alinean bajo lo que dicte y mande el soberano y, el que ose desafiarlo, es decapitado. De ésta forma, Ebrard saca al descubierto al salinista que había guardado en el closet, se rompe la máxima de la tolerancia en el Partido por encima de todo y, por otra parte, se consuma la traición de Ebrard al movimiento que lo hizo Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Así, el despido de Martí como Secretario de Desarrollo Social no es sino sólo una cadena de sucesos donde Ebrard, por una parte, ha ido acercándose a aquella mafia que, contradictoriamente, se quiere combatir y, por otra parte, busca desaparecer del plano político a uno de los hombres fuertes para ser candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que desplazaría a su delfín, Mario Delgado, y que sin duda acabaría con el reinado del grupo Camacho en la Jefatura de Gobierno para hacer un gobierno nuevamente de Izquierda, de y para la gente.

El desenlace de ésta historia todavía es un poco lejano (cosa de algunos meses), pero sin quererlo, Ebrard ha catapultado la candidatura de Batres al Gobierno del DF y, por otra parte, Ebrard ha mermado sus fuerzas al interior de la Izquierda en su búsqueda (a costa de lo que sea) de la candidatura presidencial. También habrá que apreciar la reacción de López Obrador a ésto que podría significar una ruptura definitiva entre ambos hombres y, por ende, la división de la Izquierda rumbo al 2012.

Saludos. Dejen comentarios.

El neoliberalismo de Marcelo Ebrard

Hola.

En México y en el mundo existen dos proyectos, que se traducen en visones de país y de mundo, y que durante mucho tiempo han disputado su implantación.

El primer proyecto de ellos es un proyecto donde sólo caben unos pocos, donde existe la concentración orgánica de Kapital y de la riqueza, donde sólo unos cuantos deben tener privilegios y disfrutar de ellos a costa de lo que sea (el trabajo de los demás, destrozar el planeta, incluso, pasar encima de quien sea para conseguirlo), en resumen: una visión individualista, egocentrista, teniendo al neoliberalismo en el momento actual como modelo predominante.

El otro proyecto, el que nosotros defendemos, es uno donde caben todos, donde exista la distribución equitativa de la riqueza, donde todos tengamos acceso a lo mismo, sin distinciones, donde cada uno pueda disfrutar del fruto de su trabajo, en resumen: una visión colectiva, teniendo al Socialismo como modelo predominante para conseguir dichos objetivos, aunque existiendo tendencias con sus propios matices que se pronuncian más o menos en el mismo sentido.

El PRD nació con base en dos tendencias: una, la Corriente Democrática del PRI, encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez; la otra, la Izquierda tradicional mexicana, que durante mucho tiempo fue clandestina hasta que se le permitió participar legalmente hasta 1977, primero con el Partido Comunista, y después con dos fusiones previas (PSUM y PMS) antes de fusionaras con la Corriente Democrática y así fundar el PRD.

En éste sentido, la Izquierda tradicional mexicana enarbolaba las banderas del Socialismo, y al fundarse el PRD, se hace a un lado en los documentos básicos del Partido ésta premisa básica (sobre todo, porque cuando se funda el PRD está cayendo el Muro de Berlín en Europa), pero muchos no dejaron y no dejamos de creer en el Socialismo como motor de cambio social en México y en el mundo.

Desde entonces han pasado muchas cosas, y muchos personajes han llegado, sobre todo después de 1997, cuando vieron que el PRD era una fuerza política rentable al ganar la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, y comenzó a haber un éxodo de priístas hacia el PRD como nunca antes, éxodo que no se ha detenido y que nos ha traído desde buenos hasta nefastos. El PRD pasó de ser un partido ideológico a uno pragmático, y pasó de tener calidad de sus militantes a cantidad. En esa transición, dos de esos priístas llegaron al PRD en el año 2000: uno de ellos fue Manuel Camacho Solís, y el otro su hijo político: Marcelo Ebrard.

En medio de éste pragmatismo, se comenzó a dejar aun lado la ideología para privilegiar los votos. Las reformas al estatuto durante el VI Congreso Nacional del Partido en 2001 en Zacatecas iban orientadas en ese sentido: se cambió el método de elección de los dirigentes y se pasó de la representación proporcional a la mayoría relativa, lo que es traducido en acrecentar el poder de las corrientes y negociar los espacios disponibles entre ellas.

Así, el Partido comenzó a descomponerse, primero en lo ideológico, y luego en lo estructural. La descomposición comenzó a penetrar en los cuadros del Partido, y comenzó a ser prioritario las cuotas y los espacios por encima del interés social. Así, salvo algunos buenos gobiernos como el de Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal, el de Ricardo Monreal en Zacatecas, o el de Alfonso Sánchez Anaya en Tlaxcala, el Partido tuvo a unas auténticas bestias en las gubernaturas y ayuntamientos que se ganaron, y el descrédito social fue en aumento.

Marcelo Ebrard fue Jefe de Gobierno gracias a que López Obrador lo apoyó incondicionalmente. De otra forma, jamás hubiera llegado ahí. Sin embargo, una vez ahí, Ebrard solamente dio continuidad a los programas sociales iniciados por Andrés Manuel, y bajo ésta máscara comenzó a desarticular mucho del Estado Social y de Bienestar que AMLO había puesto en práctica en la Ciudad, y que se incrementó tras la elección intermedia de 2009.

Así, apoyado por una gran campaña en televisión, y apoyado por el duopolio televisivo, Marcelo comenzó a privatizar todo lo que ha podido para abonar a su campaña presidencial de 2012. Sacó del closet al neoliberal reprimido que ahí había, y comenzó a entregar el patrimonio de la Ciudad a la oligarquía nacional e internacional. Aquí, un pequeño recuento de lo que ha significado el neoliberalismo de Marcelo Ebrard para la Ciudad de México:

  • Intento de privatización del agua en la Ciudad de México (bajo el argumento de que el Sistema de Aguas ya no tiene la capacidad de abastecer el servicio);
  • Arrendamiento de los trenes de la línea 12 a una empresa española, en vez de realizar la compra directa (aquí, cabe señalar que aunque Bombardier -empresa francesa- daba un menor costo de arrendamiento menor, Marcelo se inclinó por CAF);
  • Concesionamiento del fracasado proyecto del tranvía a una empresa española (Marcelo canceló el proyecto por considerarlo inviable, pero la intención era beneficiar a una empresa con el proyecto). Sin embargo, el tema ha sido revivido hace algunos días, al asegurar que la línea 1 del Metrobus será inviable en 10 años, y que se necesitará otro transporte, curiosamente sugirieron el tranvía;
  • Intención de concluir el segundo piso del Periférico de San Antonio al Toreo, pero bajo el esquema utilizado por Peña Nieto del lado del Estado de México (es decir, con cuota, y concesionado curiosamente a la misma empresa española que construyó el segundo piso del lado del Edomex, del Toreo a Perinorte -OHL Concesiones-), a diferencia del construído por López Obrador de San Antonio a Las Flores, que es gratuito;
  • La construcción de la mal llamada Supervía, a la cual se han opuesto vecinos de las delegaciones afectadas y varios diputados del PRD de la ALDF, la cual fue asignada por vía directa y no por licitación a Controladora Vía Rápida Poetas, en la cual tiene participación (nuevamente) OHL Concesiones, así como las empresas Inmobiliaria Copri y Constructora Atco, filial de Copri, la cual dañará un sinfín de áreas protegidas boscosas, así como uno de los únicos ríos que quedan vivos en la Ciudad;
  • El control de ADO (una de las empresas de transporte más nefastas que existe en México por sus prácticas monopólicas en contra de sus pequeños, medianos y grandes competidores) de la línea 3 del Metrobus, lo cual le quitó su esencia a éste sistema de transporte, el cual era conformado por Capital del Gobierno del DF y de las rutas concesionarias de transporte que son removidas de la ruta;
  • Una empresa paraestatal casi secreta del GDF llamada “Calidad de Vida”, que se dedica a hacer “proyectos de conversión” con la Iniciativa Privada, que en la práctica es privatizar cosas que son patrimonio público, como la intentona de poner plazas comerciales en las principales estaciones del metro (es decir, las de mayor afluencia) similares a las existentes en el Tren Suburbano, pero cuyo dueño no sería el Sistema de Transporte Colectivo Metro, sino algún particular;
  • El regalazo que hizo de Atzcapotzalco a Guillermo Salinas Pliego, al regalarle tres terrenos que suman 16.5 hectáreas: el primero, de 8.5 hectáreas en Santa Bárbara, para construir el centro de espectáculos “Arena Ciudad de México”; el segundo, de 7.2 hectáreas del Deportivo Reynosa y la Alameda Norte, para construir el “Foro-Estadio Azcapozalco”; y el tercero, de 1.2 hectáreas en la Unidad El Rosario, para construir la Universidad CNCI (Reforma, Martes 22 de febrero de 2011, Portada).
  • Todo lo anterior nos hace pensar y reflexionar: ¿Realmente vale la pena abanderar a una persona así como candidato de la Izquierda, que realiza acciones contrarias a nuestro propósito, y que se empeña en privatizar y regalar lo que no es suyo?

    Poniendo las cartas sobre la mesa, realmente no existe diferencia alguna entre Peña Nieto y Marcelo, salvo el Partido. Y en ese entendido, si Ebrard es el candidato del PRD en 2012, definitivamente no apoyaré dicha candidatura y me pondré a, como alguna vez se me sugirió, “vestir perritos”.

    Los hechos están ahí. Realmente anhelo que López Obrador rectifique, porque de otra forma, en 2012 no habrá candidato de Izquierda y, realmente, la pelea será únicamente entre proyectos personales, porque la derecha estará totalmente sobrerrepresentada en las urnas.

    Veremos qué pasa, pero por el bien de todos, que Marcelo no sea candidato. Y aprovecho para reiterar mi posición, que es inamovible: NO A LA CONSTRUCCIÓN DEL FORO-ESTADIO EN ATZCAPOTZALCO.

    Saludos. Dejen comentarios.

1 semana: Instancia juvenil PRD, conferencia de prensa y simulacro antisísmico

Hola.

Bueno, pues durante ésta semana hubo tres eventos dignos de ser contados, pero por una cosa o por otra no había podido escribir. Hoy escribo a la carrera, así que no ahondaré mucho en detalles.

  1. El sábado pasado se llevó a cabo la reunión para la conformación de la instancia juvenil nacional del PRD. Vinieron chavos de varios estados de la república, estuvo de invitada Xóchitl Gálvez (candidata de la Coalición “Hidalgo nos Une”), quien dio un mensaje a las juventudes perredistas ahí reunidas. Después, hubo una discusión dividida en 2 mesas: líneas de acción, y la cuaestión estructural (no recuerdo el nombre exacto de la mesa).Pues bien, los chavos del Colectivo de Izquierda Hidalguense nos reunimos (yo ya voy de salida -según el Estatuto del PRD, se es joven hasta los 30 años-, pero todavía puedo estar) y planteamos una propuesta de estructura para la instancia juvenil, la cual consistía en varias cuestiones fundamentales:
    1. No repetir las tonterías de “los adultos”, en el sentido de crear Comités Seccionales de jóvenes. Ésto se planteó debido a que si bien el Partido no puede cubrir todas las secciones electorales del país, y aún más, el PRD de lo que más carece es de jóvenes, pues iba a ser un proyecto fracasado desde la concepción. Nosotros propusimos que la instancia únicamente se conformara en lo municipal, estatal y nacional, y que lo seccional dependiera de la estructura alcanzada en lo municipal.
    2. Eliminar estructuras burocráticas, pues en los planteamientos se vislumbraba una estructura muy grande y elitista: Coordinaciones seccionales, municipales, estatales y nacional; Consejos municipales, estatales y nacionales; y Congreso Nacional, además de que no sabían ni habían definido el método de elección. Lo que propusimos nosotros fue: Coordinaciones municipales, estatales y nacionales; y Congreso municipal, estatal y nacional, siendo delegados los que le caigan el día del Congreso. Ese Congreso será el encargado de elegir las coordinaciones, mediante asamblea y con voto directo.
    3. Autonomía total. Ésto quiere decir que el Partido asume nuestras decisiones sin manosearlas ni vetarlas, y que la influencia de las corrientes no determinará espacios, cotos de poder, o agenda.
    4. Instancia organizativa no electorera. Aunque el PRD (siendo un partido político) es electorero, los jóvenes no tendremos porqué meternos en ésa dinámica. Se planteó una instancia organizativa que piense, delibere y proponga, no que sea dotador de brigadistas.

    Pues bien, debatimos y ganamos (además) el debate. Ahora, tendremos que ir a Oaxaca y a Zacatecas para defender la propuesta.

  2. El lunes hubo una conferencia de prensa, donde estuvimos los principales dirigentes del PRD no alineados a Guadarrama. Estuvo presente Tonatiuh Herrera, Marco Antonio Rico, Alfredo Olvera (que fue precandidato del PRD a Gobernador en éste proceso), Hilda Chino, Ricardo Baptista, Esteban Salas, y otros dirigentes más del Partido.

    En resumen: se planteó que existimos perredistas que apoyamos a Xóchitl Gálvez. Así mismo, hubo quien se lamentó de que Guadarrama no quiera integrarse al proyecto de Xóchitl. Yo no. Si se quiere ir, que se vaya. No hay problema.

    Así mismo, Alfredo Olvera… bueno, Alfredo Olvera (cómo podríamos decirlo elegantemente, sin ofender…) se equivocó. La cagó, es el término correcto. ¿Porqué? Pues porque le dijo a los medios que no entraran al juego de las descalificaciones, y que hubiera equidad, pues sólo estaban cubriendo a una parte (Guadarrama) y a la otra no. ¿Y qué pasó entonces? Pues que los medios se fueron encima de todos. Y las notas en la mayoría de los periódicos hicieron referencia a ésta monumental equivocación de Olvera.

  3. Hubo un simulacro en la Asamblea Legislativa el pasado miércoles. Yo, estaba en el edificio de Gante, y a las 11 de la mañana, que sonó la alarma sísmica, sí me espanté. -“En la madre, tenemos 30 segundos”-. Ya después, me dí cuenta que era un simulacro. Llegamos a las escaleras y estaba ahí gente de la Secretaría de Protección Civil del GDF.

    No sé si estaban enojados, pero nos trataron muy mal. Primero, quisimos bajar en orden por las escaleras. Nos gritaron que no, que nos pegáramos a la pared. Terminó de sonar la alarma, y en el escenario que hubiera un sismo, se nos comenzó a caer el edificio. Ya como al minuto que nos tuvieron ahí, nos comenzaron a bajar por las escaleras (nuevamente entre gritos).

    Llegamos a una plaza, e (imagínense la tontería) nos hicieron pegar al edificio del Club de Banqueros. Como si el edificio de la Asamblea se fuera a caer, y el otro no. Bueno. Luego, estuvimos ahí como 15 minutos, y ya nos dieron las indicaciones finales.

    Y ahí viene la estupidez en el asunto. Nos dijeron que en un sismo real, nos vamos a mantener adentro del edificio hasta que termine el temblor, y ya después nos van a evacuar. ¡Háganme el chingado favor! Nos van a evacuar, sí, pero en cajas de muerto, porque ese edificio está chueco, (y yo no soy ni arquitecto ni ingeniero), pero por sentido común, se ve que ese edificio, en un sismo, se va a ir hacia atrás.

    En realidad, me dí cuenta lamentablemente que el Gobierno del Distrito Federal no está preparado para enfrentar una catástofre de ésta magnitud (la cual, con base en los movimientos de la corteza terrestre durante éste año, presiento que está cerca), y además nos están desorientando en cómo actuar ante un sismo.

Pues bien, muy rápido, pero ésta fue la actividad de la semana.

Saludos, y dejen comentarios.