Ilegalidades, abusos y costumbres

Hola.

Hace dos días, el Presidente de la República de Bolivia, Evo Morales (quien por cierto tiene un gran respaldo popular en su país) fue detenido ilegalmente en Viena, Austria, tras un contexto muy peculiar: tras la sospecha de que transportaba al ex-agente de la CIA, Edward Snowden, a quien presuntamente transportaba de Rusia a Bolivia después de la solicitud formal de asilo político de este a la nación pluriétnica, le fue negado el acceso al espacio aéreo de Portugal, España, Francia e Italia, países lacayos incondicionales de USA.

Así, prácticamente mantuvieron secuestrado a un Jefe de Estado durante poco más de 24 horas, donde violaron inmunidad diplomática, tratados y acuerdos internacionales so pretexto de que el Presidente Morales no dejó revisar su avión por las autoridades austríacas. Y después de una enérgica protesta de los gobiernos latinoamericanos (que motivó una cumbre emergente de UNASUR, y donde por supuesto que México no protestó, fiel a su alineación a los intereses estadounidenses) Evo Morales voló a Bolivia.

Otro escenario de ilegalidades se presentó lejos de Austria, pero muy cerca de nosotros. En Hidalgo, el día de ayer (en el filo del cierre de las camañas electorales a diputados locales) fue encontrada evidencia del modus operandi tradicional del PRI..

En la bodega de LitoImpresos Bernal, sobre el Boulevard Everardo Márquez, en Pachuca, contracampaña en contra de los candidatos del PAN, PRD y PANAL fue encontrada por profesores del PANAL. Tras avisar a los compañeros del PAN y PRD, asistieron estos acompañados de un Ministerio Público para hacer la indagatoria. Se realizaba el recorrido a puertas cerradas en la bodega, cuando golpeadores a sueldo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) llegaron a la bodega, golpeando a todo el que se encontraba a su paso, y dejando varios heridos, incluso algunos de gravedad.

Tal fue la persecusión y la violencia generada por los golpeadores, que periodistas y el propio Ministerio Público tuvo que salir corriendo del lugar, por ventanas, azotea e, incluso, un pasadizo secreto que daba a una colonia aledaña. El colmo fue que inmediatamente después llegó el Secretario de Seguridad Pública estatal, Alfredo Ahedo Mayorga, quien a pregunta expresa de los reporteros aseguró que se acababa de meter a la bodega, “y no había nadie” (sic).

Aunque es detestable la actitud sumisa y servil del PAN, PRD y PANAL al régimen, es terrible que se realicen estas ilegalidades y abusos (que pareciera que el PRI lo hace por costumbre) en contra de la oposición. No puede permitirse que el autoritarismo y el abuso del poder hayan regresado al país, al compás del PRI y Peña Nieto a la Presidencia de la República.

También debe renunciar el Secretario Alfredo Ahedo Mayorga, quien no sólo está alcahueteando y solapando a los golpeadores y porros priístas, sino que además está convirtiéndose en cómplice al dejar en la impunidad estos lamentables hechos.

Y tendría que explicar el Instituto Estatal Electoral cómo pudo salir tanta contracampaña de una bodega a unos pasos de donde se encuentra su sede.

Así, pareciera que en tanto en Hidalgo, como a nivel nacional e internacional se cuecen habas, y las ilegalidades, abusos y costumbres están presentes, siempre en beneficio de quien ejerce un poder opresor. Sin embargo, las costumbres tribales (como la de USA o los priístas) deben acabarse, para hacer a un lado las ilegalidades, y en consecuencia que el abuso del poder, a todos los niveles, deje de imponerse como ley suprema.

Finalmente, eso es lo que (en teoría) nos distingue de los animales, pues se supone hemos evolucionado. Aunque hay quienes, en Hidalgo y a nivel mundial, no lo han entendido, y se comportan como tales.

Saludos. Dejen comentarios.

Nada justifica el uso de la fuerza y la represión en contra de estudiantes

La Coordinación Estatal del Movimiento Regeneración Nacional Jóvenes y Estudiantes en el Estado de Hidalgo (MorenaJE), condena enérgicamente la represión en contra de los estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) por parte del gobierno priísta de Fausto Vallejo, pues no se justifica el uso de la fuerza por parte del Estado en ninguna circunstancia. Así mismo, expresamos nuestra completa solidaridad con los compañeros de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL).

Éste hecho, sin duda, deja entrever cómo la violencia y la represión es una política de Estado por parte de los gobiernos emanados del PRI, con el pretexto de “Salvaguardar el orden y el Estado de Derecho”. Recordemos, tan sólo, que existen antecedentes claros de represión en contra de estudiantes por parte de gobiernos priístas: uno de ellos, el más recordado, es el realizado durante los meses de julio a octubre de 1968 en contra de estudiantes del IPN y la UNAM, entre otras escuelas; otro de ellos, no menos importante, es el realizado durante el Jueves de Corpus, el 10 de junio de 1971.

La violencia y represión también ha sido encarnada por el actual candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, en los hechos aún no esclarecidos de Mayo de 2006 en San Salvador Atenco, donde se presentaron detenciones arbitrarias, trato cruel, inhumano y/o degradante, allanamientos de morada, tortura, abuso sexual y violaciones a 26 mujeres, además de violación a los derechos de los menores por parte de la Policía del Estado de México por órdenes del entonces gobernador y actual abanderado del PRI.

Los lamentables hechos de ayer en Michoacán demuestran que el “Nuevo PRI” tiene los usos y costumbres del Viejo PRI, el cual representa un grave riesgo para las garantías individuales y los derechos humanos. Queda más que demostrado, por ende, que votar por el PRI en la próxima elección del 1º de Julio es una regresión para la vida democrática y la convivencia social de todos los mexicanos.

El Pueblo tiene aún el tiempo de decidir entre el regreso a un pasado oscuro y lúgubre, o el cambio verdadero.

Atentamente.

Héctor Gabriel Legorreta Cantera
Coordinador Estatal del Movimiento Regeneración Nacional Jóvenes y Estudiantes (Morena-JE) en el Estado de Hidalgo