Los dueños de la Historia

Hola.

En 1945, los estadounidenses tiraron sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki dos bombas atómicas, las primeras que el mundo haya conocido. 220,000 personas perdieron la vida en un día con dos explosiones nucleares (140,000 en Hiroshima y 80,000 en Nagasaki), lo suficiente para ser calificado como crimen genocida y de lesa humanidad lo hecho por Estados Unidos en Japón. Ésto terminó con la Segunda Guerra Mundial (y comenzó con el intervencionismo de USA en el mundo), y el Presidente de Estados Unidos no fue juzgado, apareciendo en los anales de la Historia como un “héroe”.

En 2001, fanáticos musulmanes secuestran cuatro aviones, para ser estrellados en cuatro objetivos muy claros: el Pentágono, el World Trade Center, y Campo David. Mueren 3,017 personas (entre ellos los 19 secuestradores). Ésto dió comienzo a una “Guerra contra el Terrorismo” y a un sin fín de atrocidades que a más adelante comentaré.

Otro ejemplo: en 1991, Iraq invadió Kuwait con fines expansionistas, y sobre todo, para apropiarse del petróleo kuwaití. USA, la OTAN y diversos países árabes se sumaron para sacar a Iraq de Kuwait, so pretexto de violar la soberanía kuwaití, en lo que se conoce como la I Guerra del Golfo Pérsico. Tras 6 meses, Irak fue expulsado del territorio de Kuwait, y la afrenta le costó un embargo económico que destrozó la economía iraquí y, por otra parte, el derecho de la OTAN a bombardear su país cuantas veces quisieran.

Sin embargo, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, so pretexto de las armas de destrucción masiva (nunca encontradas), de fomentar el terrorismo creando vínculos con Al-Qaeda (tampoco nunca encontrados), y de pertencer al Eje del Mal, USA invadió Iraq en 2003, Con el verdadero trasfondo de adueñarse de su petróleo. Lo mismo pasó en Afganistán con el Gas Natural (2001), y en Libia con su petróleo (en 2011), de la misma forma. Éste último caso, el de Libia, es totalmente aleccionador por su contexto.

En enero de 2011, una rebelión convocada por Facebook y Twitter hizo dimitir al mes siguiente, en febrero, a Hosni Mubarak, dictador egipcio que se mantuvo 30 años en el poder. Pese a todo, el Departamento de Estado de USA trató de mantenerlo en el poder hasta el último momento, hasta que fue imposible mantenerlo, dado que Mubarak era lacayo de los intereses de USA en la región. Incluso, durante la I Guerra del Golfo, Mubarak prestó sus aeropuertos (junto con Jordania) para que la OTAN hiciera uso de ellos, y pudiera bombardear Iraq. Así pues, se fue Mubarak, pero quedó una junta militar que ha cometido los mismos o más graves atropellos en contra de la población egipcia, pero son afines a USA. Aquí se muestra claramente la ley camaleónica: todo cambió para seguir igual (o peor).

Después de ésto, comenzaron a generarse diferentes movimientos sociales similares al egipcio, algunos naturales (como el 15-M, en España), mientras que otros fueron creados artificialmente, con las manos embarradas del Gobierno de USA para intentar derrocar gobiernos no afines a sus intereses.

Así, tenemos movimientos como el Yemenita, el M-15, el movimiento estudiantil de Chile, o las protestas en Inglaterra y Alemania que fueron tratadas de forma diferente (e incluso, medios de comunicación y gobiernos justificaron el uso de la fuerza en contra de manifestantes) y tenemos casos como el libio o el sirio, donde las protestas fueron generadas de la misma forma que en Egipto, por medio de las redes sociales, pero armadas por los agentes de la CIA en esos países.

De ésta manera, mientras eran justificados aquellos leales a USA, eran condenados y satanizados los no alineados. Así, se comenzó a armar y a montar el escenario para la invasión de Libia (y la futura invasión a Siria) que tienen gobiernos opuestos a la ideología e intereses estadounidenses. Y mientras se invade Libia para saquear sus recursos naturales (más el ambicionado petróleo de la región), los medios de comunicación satanizan al “dictador” Gaddafi que protegía los recursos naturales de su país los cuales, por cierto, estaban nacionalizados.

La visión que nos quieren imponer desde siempre es una historia donde existen los “buenos”, que deben vencer a los “malos” (es la propaganda que Hollywood siempre ha querido vender, con mucha efectividad, por cierto), donde los “buenos” son los intereses de USA y aliados, y los “malos” son quienes se oponen a tales intereses.

Sin embargo, lo cierto es que vivimos una nueva etapa colonialista, expansionista e imperialista como no se había visto desde el Siglo XVI y XVII, donde las grandes potencias europeas invadieron América, Asia y África (y donde por cierto, nos impusieron su visión de la Historia, el Eurocentrismo). Sin embargo, reduciendo la Historia a una simple visión de “buenos” y “malos”, los que escriben la Historia, es decir, los “buenos” o, dicho de otro modo, aquellos que tienen el poder y se imponen por la fuerza a los “otros” son aquellos que, además, tienen el control de los medios de comunicación, y nos cuentan “su” visión de la Historia (y de los hechos). Y, además, son los dueños de la Historia, los que decidén qué y cómo nos la cuentan.

Tenemos que comenzar a escribir nuestra propia Historia. La historia de nosotros, de nuestros pueblos. Quitarnos la venda de los ojos, y defender nuestra tierra, nuestra visión del mundo, nuestra propia identidad. La visión homogeneizadora no se detendrá, y así como hoy fue Libia, y mañana probablemente Siria, de la misma forma tenemos que contrarrestar ésta nueva ola expansionista, la cual además tiene un gran refuerzo que no existía hace 300 o 400 años: los medios de comunicación. Si no hacemos algo hoy, no lamentemos el sometimiento el día de mañana.

Saludos. Dejen comentarios.

Las 12 palabras de Andrés Manuel de 2008 y los actuales contratos privatizadores del petróleo

Hola.

Desde finales de 2007 y principios de 2008, Andrés Manuel López Obrador había advertido a la población que se estaba cocinando una contrarreforma energética en las cúpulas del PRI-AN, con el objetivo de privatizar la industria petrolera. Comenzó a organizar entonces el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, en respuesta a la avanzada que ya venía encima, meintras las cúpulas del PRI y del PAN (siempre prestas a la simulación) decían que no había tal reforma energética, que todo salía de la cabeza de Andrés Manuel, que era falso que se estuviera cociendo la privatización de PEMEX y del petróleo, y que sólo era afán protagónico de López Obrador porque “su movimiento va perdiendo fuerza” (como siguen diciendo hasta el día de hoy).

El 9 de abril de 2008, Felipe Calderón envió el paquete de contrarreformas al Senado con la intención de aprobarlas en fast-track. Sin embargo, la respuesta del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo fue inmediata: se cercó al Senado (con la respectiva represión por parte del gobierno espurio) y se consiguió que hubieran foros para discutir la viabilidad de la privatización, así como de la contrarreforma energética presentada por Calderón.

Así, tras varias semanas de debate (del 8 de mayo al 22 de julio, en el Senado de la República, y del 23 al 27 de junio, en la UNAM) hubo casi un consenso porque el Estado Mexicano mantuviera la rectoría sobre PEMEX y sobre el petróleo, que aquellos que hablaban de la desincorporación o, incluso de la privatización. Desafortunadamente, éstos debates fueron televisados por el Canal del Congreso y por TV UNAM, y suprimidos totalmente por Televisa y por Televisión Azteca de la televisión abierta, por lo que realmente sólo una pequeña parte de la población pudo darse cuenta de los puntos de vista y razones expuestos por los especialistas en la materia.

Después de los foros, vino la parte de debate legislativo. Sin embargo, pese a los foros habidos y organizados, en gran medida, por la presión que ejerció el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, el debate se mantuvo en la discusión de la contrarreforma presentada por Calderón, y fue desechada la presentada por Andrés Manuel López Obrador por medio de la Secretaria del Patrimonio Nacional del Gobierno Legítimo, Claudia Sheimbaum, así como por medio de los Diputados y Senadores del Frente Amplio Progresista (FAP).

Los debates llegaron a octubre, y cuando López Obrador detectó que había una trampa en la Ley de Petróleos Mexicanos presentada por Calderón, tanto en movilizaciones como en una reunión con el entonces Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, César Duarte, presentó una solicitud para que se incorporaran (las a posteriori) 12 palabras de AMLO, al artículo 60 de la Ley de Petróleos Mexicanos, las cuales decían: No se suscribirán contratos de exploración y producción que contemplen el otorgamiento de bloque en áreas exclusivas.

Sin embargo, medios de comunicación (Televisa y TV Azteca, encabezando) y las cúpulas del PRI y del PAN dijeron que eso ya era un capricho de López Obrador, que sólo quería (decían) estancar al país, y que si los foros se habían organizado casi casi como un capricho de él, no cederían en incorporar esas 12 palabras al texto de la Ley de PEMEX.

El PRI encabezó entonces el rechazo a esas 12 palabras, que de facto acababan con la posibilidad real de realizar cualquier intento o simulación de privatizar el petróleo, bajo el argumento de que

“En nuestro orden jurídico no existe este régimen de bloques, y lo que se licita no es el bloque por sí mismo y sus reservas, sino un contrato de obras y servicios para realizarlos en un área determinada.

“No se otorga en exclusividad el bloque o área con el alcance de exclusividad del área estratégica que tiene la Nación en el área del Petróleo, simplemente se otorga un área a un determinado contratista, por lo tanto, en esa misma área no podrá trabajar otro contratista, es decir, no podrán concurrir dos contratistas mediante contratos distintos para una misma área”.1

El PAN, por su parte, señaló que

“Sería atar a Pemex, prácticamente condenar a su fracaso. No podría desarrollar Pemex sus tareas.

“Hay un principio jurídico: nadie está obligado a lo imposible, conceder la inclusión de estas 12 palabras serían matar a Pemex, seria matar a la empresa pública”2

Así, las 12 palabras fueron desechadas, y aprobada la contrarreforma energética el 27 de Octubre de 2008, siendo publicada el 28 de noviembre del mismo año. Sin embargo, hay dos cosas a considerarse: primero, que discursivamente, siempre dijeron que ésta reforma energética no privatizaba PEMEX, lo cual es cierto, pero lo que no decían era que la finalidad no era privatizar PEMEX, sino sólo el producto que maneja PEMEX, es decir, el petróleo; y segundo, que la contrarreforma energética aprobada por los diputados y senadores del PRI-AN dejaba lagunas legales para que se pudiera llevar a cabo (como ahora se está haciendo) la privatización de ciertas áreas de la producción del petróleo, inclutendo la exploración, perforación, extracción y comercialización a empresas privadas.

Los contratos suscritos por PEMEX el pasado jueves 18 de Agosto a empresas privadas para la operación de 3 campos petroleros en Tabasco son sólo el desenlace de aquella controversial (en su momento) y olvidada (actualmente) Reforma Energética que Felipe Calderón envió al Congreso para su aprobación en 2008. Éstos contratos suponen la explotación por parte de empresas privadas de3 campos petroleros (de los cuales 2 [campos Magallanes y Santuario] serán operados por la empresa británica Petrofac Facilities Management Limited,  mientras que el Campo Carrizo será operado por la empresa mexicana Administradora en Proyectos de Campos), lo cual está expresamente prohibido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual sostiene en su artículo 27, párrafo 4º:

Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas; de todos los minerales o substancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos, constituyan depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos, tales como los minerales de los que se extraigan metales y metaloides utilizados en la industria; los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las salinas formadas directamente por las aguas marinas; los productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos; los yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el territorio nacional, en la extensión y términos que fije el Derecho Internacional.3

Así mismo, se menciona en el artículo 28, párrafo 4º, del texto constitucional:

No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las siguientes áreas estratégicas: correos, telégrafos y radiotelegrafía; petróleo y los demás hidrocarburos; petroquímica básica; minerales radioactivos y generación de energía nuclear; electricidad y las actividades que expresamente señalen las leyes que expida el Congreso de la Unión.4

En éste sentido, la Carta Magna es muy clara: las licitaciones y los contratos asignados a PEMEX son complemente ilegales y claramente anticonstitucionales, así como el paquete de contrarreformas aprobadas por el Senado y la Cámara de Diputados en 2008, incluyendo la Ley de PEMEX, sobre todo tomando en cuenta el Artículo 133, que dice:

Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a dicha Constitución, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados.5

En éste sentido, habrá que revisar la licitación pública 18575062-512-11 de los Contratos Integrales para la Exploración y Producción (obviamente, de petróleo) otorgados a las empresas privadas británica y mexicana, pues aunque PEMEX (y el gobierno espurio) argumenten que todo fue hecho “conforme a derecho”, lo cierto es que ésto representa una regresión a los tiempos del profiriato, donde tres compañías petroleras tenían el control y las ganancias del petróleo mexicano. De haberse aprobado las 12 palabras sugeridas por Andrés Manuel, ésta historia sería completamente diferente.

Lo cierto es que queda mucho por delante de ésta historia, la cual tiene, por una parte, las miradas voraces, imperialistas y expansionistas de los países del primer mundo hacia el petróleo mexicano (como ya lo hicieron con el petróleo iraquí, o lo quieren hacer con el petróleo libio) y, por otra parte, los tecnócratas neoliberales entreguistas que están dispuestos a seguirle entregando lo poco que nos queda a los mexicanos, y que estamos a punto de ser exclavos en nuestra propia tierra.

Saludos. Dejen comentarios.


1 y Rechaza el PRI las ’12 palabras’. El Mañana. 26 de octubre de 2008. http://www.elmanana.com.mx/notas.asp?id=85949

3, 4 y 5 Constitución Política de los Estados Unidos MexicanosH. Congreso de la Unión – Cámara de Diputados. Reforma del 17 de Agosto de 2011. http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf