El cáncer del golpismo

Hola.

El pasado domingo 28 de junio, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, durante una entrevista en El Chamuco TV, transmitido por la televisora pública Canal 22, mencionó que existía una narrativa casi golpista derivado del sofisma difundido en cuanto a la falta de medicamentos para niños con cáncer.

Aquí me gustaría aprovechar para hacer una especie de alerta o por lo menos que quede registrado, este tipo de generación de narrativas de golpe, a veces se ha conectado en Latinoamérica con golpe, golpe, golpe de Estado. Y esta idea de los niños con cáncer que no tienen medicamentos cada vez lo vemos más posicionado como parte de una campaña, más allá del país, de los grupos de derecha que están buscando crear esta ola de simpatía en la ciudadanía mexicana, ya con una visión casi golpista, es de manual.

De inmediato, la derecha política, opositora al régimen de López Obrador, así como la corpocracia mediática, pegó el grito en el cielo, se desgarró las vestiduras, y exigió de inmediato la renuncia de López Gatell, tergiversando además el sentido de sus declaraciones.

La reacción, cabe señalar, es más que lógica, sobre todo si consideramos que parte de sus planes han sido evidenciados y exhibidos. Sin embargo, más allá de la hipocresía que mostraron estos lobos disfrazados con piel de oveja, lo cierto es que lo dicho por López Gatell no está alejado de la realidad. Como lo dijo acertadamente, son modus operandi casi de manual, y siempre, siempre, siempre, han tenido los mismos finales: a veces golpes blandos, y a veces golpes, golpes.

En 1973, meses antes del golpe de Estado en contra de Salvador Allende en Chile, comenzó una ola de paros y huelgas (sobre todo, después de la nacionalización del cobre por parte de Allende), en los cuales hubo una provocación directa hacia el Gobierno, generando además confrontaciones con los Carabineros, por parte de sectores de la derecha. Hubo disturbios, atentados y muertos por parte de estos grupos, que además eran alentados y financiados por la CIA, además del apoyo irrestricto de los medios de comunicación, como El Mercurio, entonces el diario más influyente en Chile.

Entre las diversas acciones que llevaron a cabo estos grupos se presentó el asesinato del comandante de la Armada Arturo Araya Peeters, edecán naval del Presidente Allende; diversos atentados con bomba a torres de alta tensión y oleoductos; el asesinato de militantes de izquierda; y varios atentados a embajadas (por ejemplo, las de Cuba y la Unión Soviética), sedes de partidos políticos de izquierda y radioemisoras.

Estas acciones concluyeron con el golpe de Estado en contra de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, y tienen como precedente actividades y acciones que nada tenían que ver con planes golpistas. Al menos en apariencia.

En 2001, tras la publicación de las 49 leyes por parte de Hugo Chávez en Venezuela, FEDECÁMARAS (el equivalente en México al Consejo Coordinador Empresarial) y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), comenzaron a convocar a una serie de paros y huelgas en Venezuela (participó, entre ellos, PDVSA, empresa petrolera paraestatal que para entonces contaba aún con funcionarios neoliberales, a los que Chávez despidió públicamente de forma posterior), los cuales desembocaron en una marcha el 11 de abril de 2002 en contra del régimen de Chávez, que inmediatamente después se convirtió en disturbios, enfrentamientos entre simpatizantes pro-Chavistas y anti-Chavistas, y una supuesta renuncia a la Presidencia de la República por parte de Chávez (menciono “supuesta”, porque nunca se estableció histórica y materialmente si esa renuncia existió o no realmente).

Estos disturbios y enfrentamientos tuvieron apoyo y financiamiento, en todo momento, de la CIA, las Embajadas de Estados Unidos y España, además del poder mediático corporativo de Radio Caracas Televisión (RCTV), Venevisión, Globovisión, Televen y CNN.

Tras asumir de facto la Presidencia de la República el oligarca Pedro Carmona, Presidente de FEDECÁMARAS, su primer acto presidencial fue disolver el Congreso, el Tribunal Supremo, el Consejo Electoral, destituir a todos los gobernadores, alcaldes, concejales, embajadores, cónsules y vicecónsules, y reestablecer la Constitución que había sido desechada 2 años antes.

Al final, Hugo Chávez fue restituido el 14 de abril en la Presidencia, pero se mostró, una vez más, la oscura cara de la derecha.

En 2009, tras 2 años en el poder por parte de Evo Morales en Venezuela, comenzó la insurrección en diversas provincias de Bolivia con planes separatistas, principalmente alentados por la derecha y los oligarcas bolivianos, y financiados, otra vez, por la CIA.

Sin embargo, en 2019, tras las falsas acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales, y con la intervención cínica de Estados Unidos por medio de la OEA y su títere Almagro, así como con financiamiento de la CIA (nuevamente), derrocaron al Presidente Evo Morales mediante un golpe de Estado, e instauraron un régimen de facto que cobró al menos un centenar de vidas tras las protestas contra el gobierno espurio de Jeanine Añez.

En 2010, una huelga de policías en Ecuador, tras 3 años en el poder por parte de Rafael Correa, derivó en un secuestro del Presidente y en un golpe de Estado, que fue frustrado gracias a la intervención de los simpatizantes del Presidente Correa en el cuartel donde lo tuvieron retenido más de 10 horas. Después, se sabría de la intervención estadounidense en el grupo de policías insurrectos.

También en 2010, hubo golpes de Estado en contra de Manuel Zelaya, en Honduras, y Fernando Lugo en 2012 en Paraguay.

El caso de Brasil es sumamente peculiar, pues fue la primera vez que se utilizó el golpe de Estado blando en forma de lawfare, una guerra jurídica en contra del poder establecido, y que mediante esta táctica, tras acusaciones de corrupción en contra de la Presidenta Dilma Rousseff, que nunca fueron totalmente certeros ni fundamentados, derivaron en la destitución de Dilma mediante un impeachment, cuyo poder recayó en Michel Temer, de corte derechista, y quien permitió el ascenso de Bolsonaro a la Presidencia. La ultraderecha al poder.

Por eso no es para nada desestimable la advertencia que hace López Gatell, pues existe un gran precedente en cuanto a las tácticas que los grupos de derecha han empleado en América Latina para derrocar a gobiernos progresistas democrática y formalmente constituidos.

En el caso mexicano, López Obrador se ha enfrentado a varias de las tácticas golpistas señaladas antes. Ha enfrentado situaciones de lawfare, fundamentalmente en cuanto a sus obras prioritarias (el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles), ha enfrentado grupos contrarrevolucionarios organizados (como las fakeministas), y ha denunciado el financiamiento directo por parte de la CIA y el Gobierno de Estados Unidos a asociaciones supuestamente sin fines de lucro, pero con fines totalmente políticos, como Mexicanos contra la Corrupción, de Claudio X. González, quien se convirtió en el principal aglutinador de la alianza opositora al gobierno de AMLO en las pasadas elecciones del 6 de junio pasado.

Así, los dichos de López Gatell no deben ser interpretados como la derecha tendenciosa y equivocadamente lo hizo, de que “los niños con cáncer van a hacer un golpe de Estado contra López Obrador”, porque esto sería absurdo e inverosímil.

Pero lo que si debe decirse, con todas sus letras, es que existen grupos organizados, que han mentido sobre un falso desabasto de medicinas para niños con cáncer, que utilizan a los niños con cáncer como bandera para tener fines políticos, y entre otros objetivos, es crear desestabilización en contra del Gobierno de López Obrador (junto con otros movimientos inventados y financiados con los mismos fines como las fakeministas) y, de ser posible, arrebatar el poder político democrática y formalmente constituido al régimen de la Cuarta Transformación mediante tácticas golpistas, que pueden ser violentas o no violentas.

No hay que echar en saco roto lo dicho por Gatell, porque además, la Historia, gran maestra de la vida, demuestra que sus palabras tienen más sentido que las incongruencias con las que la oposición ha querido desviar la atención respecto al punto medular: los planes golpistas, que incluso ya hemos tocado anteriormente en este blog.

Así, ante estos embates, lo único que puede sostener al actual gobierno y a nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador es el respaldo y la organización popular, el aglutinamiento y el cierre de filas alrededor del Proyecto Alternativo de Nación, y la información constante hacia el Pueblo. Y eso solo se puede hacer de dos formas: trabajando cada quien desde su trinchera para fortalecer la Cuarta Transformación, y haciendo a un lado las ambiciones políticas personales.

Es tiempo de estar a la altura de las circunstancias, de entender el momento histórico que vivimos, y de actuar congruentemente en consecuencia.

Saludos. Dejen comentarios.

Los retos de MORENA

Hola.

Después de la realización de 300 Congresos Distritales, 32 Congresos Estatales (con las particularidades de cada uno, habiendo algunos que salieron bien, mal y regular) y 1 Congreso Nacional, MORENA finalmente cuenta con una estructura sólida en todas las regiones del país, y se perfila como aquella Izquierda no simuladora que se convertirá, en muy poco tiempo, en la primer fuerza de oposición a nivel nacional.

En Hidalgo no nos quedamos atrás. Con ciertos incidentes en 1 ó 2  distritos que la Comisión Estatal de Honestidad y Justicia tendrá que revisar, en general los Congresos Distritales y el Congreso Estatal salieron bien. Nuestro panorama es bastante optimista con respecto a lo que está por venir. No es gratuito: el papel que desempeñaron algunos representantes distritales, así como la labor que hicimos en Morena-JE a ras de tierra y en medios de comunicación nos dio la oportunidad de presentarnos ante la opinión como una oposición real y viable, lejana de los personajes siniestros y repudiados que llegaron desde hace poco más de 10 años al PRD. Así como a nivel nacional, MORENA tiene muchas expectativas en el Estado para convertirnos en la primer fuerza de oposición en Hidalgo, y disputarle al PRI y al tú por tú todo lo que venga por delante.

Sin embargo, las tareas son muchas. Muchas de ellas son de organización, otras de concientización, y otras más de imagen ante la opinión pública. Las primeras de ellas son fundamentales: tenemos que organizar tantos comités como secciones electorales haya en el Estado, y tantos comités municipales como municipios haya en Hidalgo. Ésto, en un corto periodo de 9 meses.

Posteriormente, en las tareas de conscientización entrará el encargo que me fue conferido: desde la Secretaría de Formación Política, formaremos y educaremos a nuestros militantes desde nociones básicas de Geografía e Historia, hasta el análisis crítico de nuestra realidad, de tal forma que éstos mismos militantes puedan, posteriormente, darle a la gente los elementos y las herramientas necesarias para descubrir su realidad, y el papel que ha jugado para continuar este modelo de opresión. Dar, por supuesto, alternativas con las cuales la militancia y la sociedad en general tengan presente que otro mundo es posible, siempre y cuando cambien nuestras condiciones actuales de vida.

Finalmente, la tercer tarea es la más difícil. Tenemos que hacer frente a toda una campaña mediática que se ha venido dando en los medios de comunicación en los últimos días, con respecto a la conformación de MORENA como partido político, y su papel dentro de la democracia mexicana. Entre las mentiras propagadas por la mediocracia nacional podemos mencionar la falsedad en cuanto a que MORENA es un partido familiar de López Obrador. Bien hubiera podido ser Secretario de Organización Andrés Manuel López Beltrán (hijo de AMLO, a quien un Consejero Nacional postuló, pero que no hizo su propia postulación), siendo que después declinó en favor del compañero Tomás Pliego.

Otra mentira ha sido el hecho de que hubo personas que salieron molestas por no haber sido electas, o que hubo división en MORENA a partir de que pasó el Congreso Nacional. El ejemplo más preciso al respecto es el rumor sobre Octavio Romero, de quien se dijo salió echando chispas del Congreso Nacional por no haber sido electo como Presidente de MORENA. A Octavio Romero se le postuló a cuatro distintos cargos al interior de MORENA (Presidente, Secretario General, Secretario de Organización y Secretario de Finanzas), y en las 4 ocasiones declinó a voluntad, y casi al instante de haber sido postulado por otros Consejeros Nacionales.

Una situación más con la que tendrá que lidiar MORENA en los medios de comunicación es la propaganda sobre el porqué ya no debe haber más partidos políticos. Más allá de que el descrédito de los partidos políticos ha sido propagado por los grandes medios de comunicación y las grandes cadenas televisivas -por su voracidad de ser ellos lo que gobiernen, teniendo como fin último la desaparición total del Estado-, lo cierto es que el que MORENA no se convierta en partido político responde a que en la farsa democrática que actualmente vivimos, los partidos políticos existentes (y casi todos los que quieren crearse, se denominen “izquierda” o derecha) no tienen como finalidad el cambiar el status quo vigente, mientras que MORENA si tiene como finalidad el cambio de ese status quo al proponer un cambio en el modelo económico, y declararse una Izquierda Anti-Capitalista.

Así, las metas que MORENA se ha propuesto cumplir la han convertido en el talón de Aquiles del régimen actual de corrupción y prvilegios. MORENA se ha independizado de esa Izquierda simuladora y servil en que se ha convertido el PRD, y tiene por delante el reto de emancipar las grandes luchas que ha llevado el Pueblo de México a lo largo de su Historia, así como solidarizarse con las luchas actuales y vigentes, sin montarse en ellas.

MORENA debe convertirse en una herramienta del Pueblo y para el Pueblo. Sólo así, MORENA se convertirá en la oposición que tanto anhela México, y en una alternativa real ante lo similares que resultan el resto de las fuerzas políticas dominantes.

Saludos. Dejen comentarios.