Partido que queremos, Partido que necesitamos

Ponencia presentada durante el Foro para la Refundación del PRD en Hidalgo, el Sábado 17 de Octubre de 2009, en el Hotel La Joya, Pachuca de Soto, Hidalgo.

El PRD atraviesa hoy una de sus más profundas crisis. Eso no es ninguna sorpresa. La acumulación de sectarismos y actitudes excluyentes por parte de las tribus que lo conforman, ha ocasionado –entre tantas otras cosas- el resultado catastrófico del 12% en la pasada elección del 5 de julio.

Es menester señalar que haberle dado la espalda -como partido- al movimiento de AMLO (que hoy por hoy, es el movimiento social más grande en la historia contemporánea del país), así como a la sociedad en general, es lo que ha dado al traste a la posibilidad de mostrarnos hacia el exterior como una opción viable de gobierno.

No pretendemos hacer mesiánica una parte del partido, y satanizar otra. Todas han cometido errores, unos más graves que los otros. Y es precisamente en ese tenor, que debemos aprender de los errores e, incluso, no volver a repetirlos, siendo necesaria toda acción de nuestra parte para actuar con energía, con ahínco, apegados al juicio de la Historia, y eliminar toda situación nociva –sin prejuicio de nombres o membretes- que permita realizar una verdadera transformación del Partido.

Que no se nos olvide una cosa: nuestro ámbito es Hidalgo. En el Nacional tendrán que reflexionar sobre el propio ejercicio del partido en el país. A nosotros no nos corresponde discutir si López Obrador, si Chucho, si Encinas, si Marcelo, si Amalia. A nosotros nos debe preocupar nuestro estado, y en ésa medida, comenzar a realizar un auto diagnóstico sobre la situación estatal del partido con un análisis real y objetivo, para después tomar las medidas que sean conducentes, en aras de una verdadera refundación del Partido.

Por tal motivo expongo a ustedes –desde mi particular punto de vista- algunas de las situaciones que considero debemos reflexionar para construir el Partido que queremos, el Partido que necesitamos.

Para comenzar, debemos definir qué tipo de izquierda somos. Y en ese sentido, el nombre de la izquierda que adoptemos son los compromisos que asumiremos con la sociedad.

Se ha hablado mucho que nosotros retomamos el Nacionalismo Revolucionario que abandonó el PRI tras la llegada de los tecnócratas neoliberales a la dirección del Partido. Se habla también que actualmente somos una Izquierda Socialdemócrata. En ése sentido, cabe señalar que ser socialdemócrata es jugar a fingir que somos Izquierda, pero no lo somos. Es asumir que hay que modificar ciertas cosas, matices, del Capitalismo salvaje –que Lenin definió como Imperialismo-, pero hay que mantener otras “que no suenan tan mal”, o que “nos convienen”. En pocas palabras, se propone en el discurso y en los hechos un “Capitalismo Light”. Un partido así únicamente puede ser definido como una Izquierda simuladora, al servicio del poder y de los grandes capitales fingiendo estar comprometida con ciertas causas sociales, aunque en el fondo se haga lo posible para no realizar las transformaciones necesarias. En pocas palabras, un partido socialdemócrata no puede decirse “de Izquierda”. Es simplemente un títere del poder, y eso no puede ni debe ser el PRD.

Por otra parte, también se ha hablado que si somos Socialistas o no. Un grave error que se cometió en 1989, durante la conformación del PRD, fue haber renunciado al programa Socialista que traía consigo el PMS, aceptando y adoptando los principios pragmáticos del Frente Democrático Nacional y olvidando la esencia de lo que fue la Izquierda Mexicana durante muchas décadas. La experiencia reciente con el Crack Financiero de 2008 nos demuestra que no es descabellado voltear a ver nuevamente el Socialismo como opción de sistema político, económico, social y cultural para México, puesto que ya está más que demostrado que la Ley de la Oferta y la Demanda no es Universal, que la mano invisible no sirve, que el capital privado adolece de lo mismo que el público, y que no podemos prescindir del Estado como regulador natural de la economía. Incluso, las medidas adoptadas actualmente por muchos países en América Latina y Europa (inclusive en USA) pueden ser catalogadas como Socialistas, y en ése sentido no podemos renunciar y negar nuestro origen: el PRD, sustancialmente, fue y debe ser un Partido Socialista, que busque realizar las grandes transformaciones que necesita el país implantando ésta forma de gobierno, lo cual es posible gracias a la infraestructura existente en el país.

Mucho se ha discutido sobre si el PRD en Hidalgo es o no un Partido de Izquierda. La respuesta es simple: no lo es. Gente que se asumen como dueñas del partido, que cuando tuvieron la oportunidad de responder su informe al Gobernador, lo único que hicieron fue alabarlo, e incluso aprobarle la cuenta pública, demuestra que sólo somos un títere del gobierno, nutrido por un puñado de esquiroles que sirven para simular –hacia afuera- una democracia en el Estado que es falsa en esencia, en forma y en contenido.

Existen peores: aquellos que han sido candidatos por otros partidos, o que han apoyado a otros partidos abiertamente, y que regresan con la mano en la cintura después de la elección, debido a que es muy amigo de su jefe de corriente, o trae ciertos acuerdos, o bien conoce ciertas cuestiones que podrían repercutir en represalias a algún dirigente del Partido, y por eso es intocable.

Así mismo, las imposiciones que realizan los grupos en la cúpula del poder, tanto en la vida interna como en candidaturas, demuestran que sólo somos una marioneta que el gobernador mueve a su voluntad. Candidaturas a modo en diversos municipios, así como contracampañas realizadas por las bien llamadas corrientes –porque son precisamente eso, corrientes- en contra de compañeros que han demostrado tener un compromiso diferente con el Partido y la sociedad, lo demuestran.

No es posible tener siempre los mismos dirigentes o candidatos en el Partido. Y además de todo, siempre terminan negociando con el mejor postor.

Por ningún motivo permiten que haya gente nueva, dispuesta a participar con una dinámica diferente a la que traen. Siempre, o la pervierten, o la obstruyen. Pero nunca puede existir un proyecto diferente fuera de ellos, porque entonces se sienten amenazados y buscan acabarlos a como dé lugar, ya sea por prebendas, chantajes, contracampañas, difamaciones, calumnias, amenazas o cualquier clase de artimañas con tal de evitar que surja algo nuevo en el Partido.

Compañeros: eso no es Izquierda. Eso es la pelea por las migajas. Es lo más ruin que existe en el país. Y eso, ante la sociedad, es el PRD. Por tal motivo, la propuesta es incorporar a nuestro Estatuto la figura de revocación del mandato, del plebiscito interno y del referéndum interno, con carácter de definitorio. Así mismo, se plantea la inclusión en el Estatuto de un asueto político. Es decir, si ya se fue integrante de algún órgano de dirección, se descanse un periodo y, además, no se permita la inscripción a un cargo de elección popular en la siguiente elección inmediata y viceversa, a fin de rotar los cuadros y generar una pluralidad al interior.

Además, se propone que cualquier persona que llegue a ejercer un cargo de elección popular acabe su periodo, puesto que se dan casos que están en un cargo y “saltan” al otro sin concluir el primero. Entonces, el Partido podría negarle el registro a un segundo cargo sin haber terminado el primero, e incluso podría “vetarlo” durante dos periodos más para poder ejercer algún cargo de elección popular nuevamente.

Por otra parte, siempre se nos ha vendido la idea que las “gloriosas adquisiciones” que tenemos de otros partidos nos van a ayudar a levantar la votación. No existe mentira más grande que ésa. Lo peor no es eso, sino que hemos sacrificado (muchas veces) excelentes cuadros o compañeros con una amplia trayectoria –ya sea en el Partido o en la Izquierda, en general- por esa gente que han desechado otros partidos, para obtener un resultado mediocre en las urnas y, encima, dejarles el control del partido, generando un cacicazgo que es muy difícil de romper, y que cuesta mucho tiempo hacerlo.

Los resultados electorales hablan por sí mismos. De hecho, podemos hablar de tres etapas, a lo largo de la historia de la Izquierda partidista en Hidalgo. La primera abarca de la elección a gobernador de 1981, con el PSUM, a la elección a gobernador de 1993, ya con el PRD. En ésta etapa, el Partido obtiene resultados desde el 0.3% en 1984, al 6.04% en 1993, siendo en 1991 la votación máxima del PRD durante éste periodo, con el 8.21% de la votación en la elección a Senador. En ésta etapa, el partido obtiene en promedio 3.63%, con una tendencia de votación a la alza.

Posteriormente, tenemos una segunda etapa del PRD, que abarca de 1994 a 2000, periodo donde el Partido obtiene triunfos electorales importantes en el Estado. Aquí, el Partido obtiene resultados variados, siendo el más bajo de 13.82% en la elección de gobernador en 1999 y el más alto en 1997, con el 26.12% (una elección atípica, puesto que la votación se obtiene por el “efecto Cárdenas”). La votación promedio en éste periodo es de 17.57%, con una tendencia estable.

Una tercera etapa se da con la incorporación de FDH a las filas del PRD, que es de 2002 a la fecha. En éste periodo, la votación más baja obtenida es la de 2009 (la última elección), donde el PRD obtiene el 13.6% de la votación total emitida en el Estado, mientras que el 2006 es la elección donde se obtiene la mayor votación, con el 32.9% (307,405 votos). Sin embargo, cabe señalar que pese al efecto AMLO (lo que le da en el 2006 una votación atípica al PRD), la votación a Senador fue inferior a la de Presidente en 7.9 puntos porcentuales, o 78,345 votos (López Obrador obtuvo 385,750 votos, o el 40.8% de la votación), lo cual quiere decir que en Hidalgo se presentó un voto diferenciado, y que el candidato a Senador no era lo suficientemente atractivo para captar la misma votación que el candidato a Presidente de la República. En éste periodo, tenemos una votación promedio de 22.33% (es decir, poco menos de 5 puntos porcentuales más en promedio que sin Guadarrama en el Partido), con una tendencia a la baja.

Esto es lo que tenemos que analizar, puesto que de seguir con la tendencia actual el partido sucumbirá ante los partidos de la Derecha. Así mismo, la reforma electoral nos pone en Hidalgo ante la coyuntura en la elección a Gobernador y debemos pensar, concienzudamente, si nuestro candidato deberá ser una figura ya desgastada con anterioridad y con muchos procesos electorales encima, o una figura nueva, que muestre una nueva cara del PRD, con nuevas propuestas, nuevas figuras, y con una imagen renovada ante la sociedad. No olvidemos, además, que el PRI seguirá con las prácticas que lo han caracterizado durante años, y el PAN tendrá una candidata que puede desplazar al PRD a una tercera fuerza.

Compañeras y Compañeros:

Amigas y amigos:

Tenemos que retomar el camino perdido. Necesitamos definir qué queremos ser ante la sociedad, para asumir los compromisos que tendremos con ella. De otro modo, la refundación y el Congreso solamente será una simulación.

Tenemos, además, que fincar las reglas para evitar (en la medida de lo posible) las componendas al interior, puesto que la sociedad exige un partido transparente, eficaz, abierto, ciudadanizado.

Finalmente, tenemos también que asumir que no somos la única Izquierda en México. Debemos construir un Partido que genere un gran pacto político, que aglutine a todas las fuerzas de Izquierda en todos los sectores: político, económico, social, cultural e histórico. Para esto, tendremos que convencer generando una propuesta atractiva para los diferentes sectores de la sociedad: mujeres, jóvenes, homosexuales, lesbianas, bisexuales, indígenas, migrantes, personas de la tercera edad, personas con capacidades diferentes, ambientalistas, altermundistas, socialdemócratas, socialistas, comunistas, anarquistas y demás vertientes y matices que existen en ella.

Debemos tener en cuenta una premisa fundamental: no se puede entender hoy día la Izquierda sin lucha social. Para esto es preciso recuperar el cauce perdido debido a la burocratización del Partido, involucrándonos nuevamente con aquellos movimientos sociales a los que se ha abandonado, olvidado e, incluso, traicionado.

Abordemos esto como tarea fundamental del Congreso, y refundemos el Partido, pues, en éste sentido.

Muchas gracias.

La necedad del PRI con Huazalingo

Qué onda.

Bueno, pues el día de hoy escribo para solitarles que reenvíen la carta que anexo a continuación, dado que el PRI quiere hacer otro fraude para quitarle al PRD y al pueblo de Huazalingo el trinufo que legítimamente se ganó por las urnas.

Les resumo la historia, para contextualizar. en 2008, hubo elección de Ayuntamientos. Por diversas anomalías y por una elección cerrada entre el PRI y el PRD, se anuló la elección en 3 municipios: Emiliano Zapata, Huazalingo y Zimapán.

El pasado 5 de julio se repitió la elección. El PRD ganó en Zimapán y Huazalingo, pero en éste último municipio, pese a ser grande la diferencia, el PRI ha impugnado, puesto que existen muchos intereses locales que no pueden permitir que la izquierda gobierne en dicho municipio que, dicho sea de paso, se encuentra atrapado en la miseria, el abandono, el olvido y la pobreza.

Por tal motivo, es por lo que les pido que reenvíen la siguiente carta, para solicitarle a los magistrados del Tribunal Electoral que actúen en consecuencia y conforme a derecho.

A LOS TRIBUNALES ESTATAL Y FEDERAL.
A LOS GOBIERNOS ESTATAL Y FEDERAL.

Durante años, la gente del municipio de Huazalingo, Hidalgo, ha vivido en sangre propia la violencia de los caciques que siempre lo han explotado y obtenido provecho de su trabajo. Esta gente decidió poner un alto, en la única forma que constitucionalmente tenemos, a través de las elecciones municipales constitucionales. Sin embargo, al pueblo de Huazalingo, se le está violando su Derecho a elegir el gobierno que por la vía de las votaciones ha decidido. Han sido dos ocasiones consecutivas en que se les ha impugnado el triunfo obtenido democráticamente.

El 9 de noviembre del pasado año pese a las despensas ofrecidas para hacer valer el voto del partido oficial, pese a las amenazas dirigidas hacia el candidato Fermín Gabino Brandi del Partido de la Revolución Democrática, la gente se organizó y expresó su decisión en las urnas.

No obstante que durante la jornada electoral no se registró incidente alguno, cuatro días después de la elección acudió un menor de edad a dar “testimonio” sobre la inclusión de propaganda religiosa en la campaña, hecho que nunca fue acreditado y en cambio si validado para anular la elección a pesar de contravenir con esto la voluntad del pueblo.

Después de efectuar varias acciones de protesta por este ultraje cometido por el grupo en el poder en el gobierno estatal, el 5 de julio de 2009 vuelve a imponerse el candidato Fermín Gabino Brandi ante el personaje que representa los intereses caciquiles, el Sr. Rafael González, a quien se le ha vinculado como familiar de la esposa del gobernador del estado de Hidalgo.

La dirigencia del PRI en el estado de Hidalgo afirmó que respetaría y no impugnaría el resultado de esta segunda vuelta ganara quien ganara, sin embargo, nuevamente la palabra de honor empeñada se diluye frente a los intereses particulares de un gobierno poco sensible e intolerante que no escucha la voz del pueblo y menos aún la del pueblo indígena.

Hay en nuestra Historia un largo y tortuoso camino de despojos, abusos y explotación hacia los verdaderos dueños de las tierras: los indígenas, como autoridades y ciudadanos y ciudadanas,  se le ha negado todo: voluntad de servicio, oportunidades de una vida digna, respaldo en acciones para sus comunidades; se han cometido contra estos hermanos y hermanas,  una gran cadena de agravios y omisiones por tanto, queremos ahora que se les resarza un poco de lo mucho perdido, que se actúe con imparcialidad, que ustedes, como miembros del Tribunal de Justicia, quienes serán los que definan la situación de los compañeros, actúen verdaderamente con APEGO A DERECHO y respeten la soberanía de un pueblo humilde pero comprometido, que lo único que no ha perdido en esta lucha ha sido el honor y la dignidad.

Les agradezco. Saludos.

PRD: el principio del fin

Hola.

Bueno, pues fui a Morelia a ver qué pasaba con el PRD. Y la verdad es que pasó lo que pensé que iba a pasar. No pasó nada.

Para comenzar, el viernes el Consejo se enfrascó en la discusión del punto 1 de la orden del día, que fue el informe de Jesús Ortega. Y la verdad es que fue una simulación: Jesús Ortega dijo que presentaría su renuncia “por el bien del Partido”. El asunto es que nunca la presentó.

Cuando iba a ser la votación para ratificar a Jesús Ortega (sin renuncia presentada, claro), IDN, encabezada por Dolores Padierna y sus berrinches, decidieron salirse del Consejo y se jalaron a los demás de Izquierda Unida (lo cual, desde mi punto de vista, fue una reverenda pendejada) y dejaron votar solitos a los Chuchos, lo cual, como era de esperarse, votaron por mantener a Ortega al frente del Partido.

Lo peor es que, con ésta actitud, todos los medios mintieron y dijeron que “Jesús Ortega fue ratificado por unanimidad por el Consejo Nacional del PRD”. Mentira. Los Chuchos, solitos, ratificaron a Jesús Ortega como Presidente del PRD.

El día siguiente, sábado 1º de agosto, se discutió la cuestión de la convocatoria para el Congreso Nacional, que se efectuará 2, 3, 4, 5 y 6 de diciembre en la Ciudad de México.

Fue aceptada una propuesta de Raymundo Cárdenas (la cual me hace pensar que estamos en la dirección del Partido-Frente) la cual dice que haya dos congresos paralelos: uno, para que se se anexen “todas las Izquierdas” que no están en el PRD, y que deseen anexarse, haciendo a su vez un debate para aportes ideológicos al Partido, y otro donde se refundaría el PRD, y se haría un “llamamiento” para crear otro Partido diferente, donde el PRD se anexaría.

Aunque no es mala la idea, sí me pregunto si realmente todas las Izquierdas quisieran sumarse a éste partido tomando en cuenta que el PRD a muchos les desagrada, y que no acpetarían sumarse sabiendo que el PRD (y sobre todo, los chuchos) estarán ahí. Vamos a ver ké pasa.

Bueno, regresemos al punto del Congreso. La convocatoria preveía (y, obviamente, fue redactada por los chuchos) que en el Congreso, la modificación a los Principios y el Programa se aprobara con 2/3 de los asistentes al Congreso, mientras que el Estatuto y la Línea Política se votara únicamente con el 50% + 1.

Ésto, obviamente, es una trampa de los chuchos del tamaño del mundo, puesto que los chuchos no cuentan con 2/3 del Congreso aún con todas sus alianzas, mientras que sí cuentan con el 50% + 1. ¿Y en qué sentido va la trampa? Que con ésta votación, del 50% + 1 lograrían hacer la modificación al Estatuto para crear su mamada del Partido-Frente, y de la Línea Política, para legalizar su colaboracionismo con Calderón. Y como me dijo Luis Arias, con mucha razón: el asunto se reduce a Partido con Peje o Partido sin Peje. Así de simple.

Dolores Padierna se opuso a ésto (no podría decir que valientemente, porque no es así) y pidió que la modificación fuera invertida: 2/3 Principios Estatuto y Línea Política, y 50% + 1 Principios y Programa. Se enfrascó tanto la discusión también en éste punto, que los chuchos aceptaron que en un próximo Consejo se definan las reglas para el Congreso.

En éste sentido, es simplemente decidir cuándo les van a aplicar la plancha: si ahorita o en el próximo Consejo. Sin embargo, también da tiempo para procesar un acuerdo. Veremos qué para con ésto.

Aprobaron también que Alfonso Sánchez Anaya, ex-gobernador de Tlaxcala (que fue aquel que quizo imponer a su esposa como gobernadora) va a ser el Coordinador de la Comisión de Reforma del Partido, que será la comisión encargada de discutir y presentar los nuevos documentos básicos que serán discutidos y aprobados en el Congreso. Lo que pasó después no lo puedo comentar, porque nos regresamos de Morelia a Pachuca.

Simplemente, y se los dejo de tarea, alguien (no voy a mencionar la fuente, pero es información de primera mano y 100% fiable) me comentó que Amalia, Leonel y Marcelo ya traen un acuerdo para apoyar a Marcelo Ebrard como candidato al 2012. De ser ésto así, ya le van cerrando la puerta a AMLO para ser el próximo candidato presidencial de la Izquierda. Desafortunadamente, el hecho es que quien sea el Presidente entre Peña Nieto o Marcelo no varía en nada, pues los 2 son salinistas y únicamente perpetuarían el modelo neoliberal y terminarán con lo poco que queda del país. La única persona que puede realizar una transformación total y de fondo en México (les guste a muchos o no, pero así es) es Andrés Manuel López Obrador.

En resúmen: puedo comentar que éste Consejo Nacional es (como diría Gabriel García Márquez) la crónica de una muerte anunciada de un Partido que era la opción más a la Izquierda que existía en éste país, y que le dió la espalda a un movimiento social y político que lo rebazaba en mucho simple y llanamente por ambiciones particulares de poder.

Ojalá y me equivoque. Saludos. Dejen comentarios.

Apuntes para el debate

Ke onda.

Bueno, pues a continuación les dejo un extracto del documento de Alejandro Encinas (que pueden descargar completo en ésta misma web) y que presentó en Morelia en el cónclave que hicieron los principales dirigentes del Partido en Morelia, el pasado Sábado 11 de Julio de 2009, y al que tuve acceso durante la reunión del pasado Miércoles 16 de Julio de 2009 en Ixmiquilpan, Hidalgo.

Apuntes para el debate
Elecciones 2009: saldos y perspectivas

Alejandro Encinas Rodríguez
Morelia, Michoacán, julio 11,2009

El contexto de las elecciones del 5 de julio

Las elecciones del pasado 5 de julio de 2009 se realizaron en uno de los momentos más difíciles de la historia reciente del país. Más allá de la profunda crisis económica y del rezago social acumulado a lo largo de tres décadas, todos los indicadores apuntalan el riesgo de una situación de ingobernabilidad, sin que se advierta en el horizonte algún intento por construir un espacio de entendimiento que enfrente la polarización política y el fracaso de un modelo económico que se ha colapsado.

La economía no sólo no crecerá sino caerá por lo menos en ocho puntos, lo que significa que el desempleo abierto pasará de 2 millones 400 mil mexicanos sin trabajo registrados al cierre de junio, a cerca de 3 millones de desempleados en 2010, ya que tan sólo este año se perderán un millón de empleos. La actividad industrial se ha desplomado en más de 13% durante el primer cuatrimestre, al igual que la industria manufacturera, que ha caído en 18%. Esto alentará el crecimiento de la economía informal —la que representa ya 29% de la actividad económica del país y da ocupación a más de 12 millones de mexicanos—, así como los flujos migratorios hacia Estados Unidos, donde, dicho sea de paso, las remesas que envían los trabajadores mexicanos desde ese país se desplomaron en 11%.

Los poderes fácticos consolidan sus posiciones y privilegios. En tanto el titular de Hacienda señala una caída de 20.6% en los ingresos del sector público en mayo y de 28% en la captación de impuestos y derechos por la venta de productos petroleros, las grandes empresas evaden al fisco. La evasión alcanzará los 172 mil millones de pesos, particularmente por concepto de IVA y por los regímenes fiscales especiales calificados como “gastos fiscales”. Así, empresas como Wal-Mart, Bimbo y Coca-Cola seguirán pagando entre 1% y 2.5% de impuestos sobre sus ganancias, a lo que se suman las millonarias devoluciones de impuestos a empresas de este tipo.

El Estado se ha debilitado en tanto los grupos de facto militan activamente en la política con candidatos propios en distintos partidos, lo que sería un signo positivo de no ser, como en el caso del duopolio de las televisoras, por el uso indebido de una concesión pública para denostar la política, los partidos y las instituciones públicas, intentando erigirse en “guía moral” de la sociedad.

La violencia y la inseguridad crecen. Delitos que habían sido controlados, como el secuestro, repuntan, en tanto la violencia ligada a la delincuencia organizada pone en riesgo a la democracia y supera las 12 mil ejecuciones en lo que va del sexenio, de las cuales 769 se registraron en junio, el mes más sangriento de los últimos años.

La militarización y la presencia de las fuerzas federales avanzan en el territorio nacional, sin frenar la violencia. El Ejército mexicano asume responsabilidades que competen a la autoridad civil, y lo mismo persigue dirigentes sociales en Guerrero que hace decomisos de piratería.

La derechización y las tentaciones autoritarias se profundizan. Tras la intención de “guanajuatizar” al país se encuentra no sólo la prohibición de besarse en lugares públicos, penalizar el aborto, perseguir a la diferencia, sino la búsqueda de una legitimidad fundada en el autoritarismo. De ahí la intención de dotar de atribuciones al Ejército en materia de seguridad pública, lo que viola la norma constitucional y restituye la intervención de las Fuerzas Armadas en los asuntos políticos del país, al otorgárseles facultades, por ejemplo, para restablecer el orden público.

La corrupción y la impunidad prevalecen como signo del régimen político. Además de los negocios al amparo del poder público, se soslayan y protegen actos arbitrarios de las viejas estructuras corporativas y cacicazgos priístas en diversos estados, y sucesos que agravian a la sociedad, como el incendio de la guardería en Hermosillo, donde no se deciden a fincar responsabilidades.

Esta situación presenta una disyuntiva en torno a los escenarios de desenlace de esta crisis: si al igual que a finales de los años 50 y especialmente en 1968, los reclamos democráticos se toparán con las puertas cerradas del autoritarismo, o si es posible avanzar hacia construir una salida democrática que conduzca al cambio de régimen político, en el que además de replantear el modelo económico se redefinan las reglas de la convivencia política, en el marco de una lucha contra la desigualdad. Escenarios que no modifican necesariamente con la nueva mayoría constituida por el PRI en la próxima Cámara de Diputados.

Las lecciones de la elección

La elección del 5 de julio dejó tras de sí un sinnúmero de lecturas y lecciones no sólo para la izquierda sino para todo el espectro de las fuerzas políticas y para la sociedad.

  1. Como se esperaba, la elección registró un bajo índice de participación. Si bien la jornada electoral se desarrolló de manera regular, salvo incidentes muy graves en los estados de Guerrero antes y durante la jornada electoral y en el Estado de México, ésta representó un profundo cuestionamiento al régimen político, a los partidos y a la situación imperante en el país.El alto abstencionismo y el incremento significativo del número de votos nulos; es una llamada de atención que hay que entender como un cuestionamiento y un voto de castigo al sistema de partidos y a las instituciones electorales.
  2. La reforma electoral no cumplió con su objetivo central. Más allá de los obstáculos impuestos al régimen de coaliciones y a la participación de los candidatos independientes, así como del descrédito de las instituciones electorales, en particular del TRIFE por su recurrente intromisión en los asuntos internos de los partidos, fue incapaz de contener y regular el papel del dinero y la participación de los poderes fácticos.La reforma no sólo no reguló el papel activo de los medios de comunicación, sino que éstos la incrementaron, triangulando contratos, encubriendo propaganda como noticias, promoviendo candidatos y partidos afines, lo que pone en evidencia la necesidad de una reforma a los medios de comunicación como parte central de la agenda legislativa.
  3. El PAN sufrió un estrepitoso desplome en su posicionamiento político y electoral. Con excepción de Sonora, prácticamente perdió todas sus posiciones, registrando la mayor caída electoral de su historia, al pasar de 206 diputados en 2006 a 127 en 2009, perdiendo las gubernaturas de Querétaro y San Luis Potosí, y las principales ciudades que gobernaba en el Estado de Jalisco, México, Morelos y otras entidades.Esta derrota del PAN debe considerarse como un referéndum reprobatorio y una clara derrota de Felipe Calderón, ya que incluso el propio PAN hizo de ésta una elección plebiscitaria al sustentar su campaña en el apoyo al “presidente en su lucha contra el crimen”.
  4. La derrota del PAN se acompaña de una recomposición de las relaciones de los poderes fácticos con los partidos de la derecha, y si bien los medios de comunicación se beneficiaron -pese a la reforma- con la canalización de mil 200 millones de pesos de propaganda oficial, éstos no fueron suficientes para evitar el corrimiento de los poderes fácticos, en especial de los medios de comunicación, hacia el PRI, ante la incapacidad e inoperancia del panísmo, que no les garantiza estabilidad en la conducción del país.
  5. Por su parte el PRI se ha reposicionado electoralmente y si bien capitalizó la incapacidad del PAN, el descontento con la crisis y la ausencia de una izquierda opositora con una propuesta clara, su nuevo posicionamiento no obedece necesariamente a una mayor aceptación en el electorado. Por el contrario, ante la ausencia de los ciudadanos en las urnas, fueron las estructuras corporativas, los que se impusieron y llevaron a la conformación de una nueva mayoría en la Cámara de Diputados –absoluta por su alianza con el PVEM al sumar a los 233 diputados priístas los 22 del PVEM- bajo el control de los gobernadores priístas que impusieron la estructura del aparato partidario, sus estructuras corporativas y el peso del dinero y sus cacicazgos.Es la derecha con matices en un discurso que se presentará como del centro progresista, pero es a final de cuentas un lamentable vuelco al pasado.
  6. El PRD, obtuvo un fracaso electoral, al caer al 12 por ciento de la votación nacional. Ello representa una severa caída en la representación del PRD en la Cámara de Diputados, que pasará de 127 a sólo 72 diputados, en una legislatura en la que continuará predominando la alianza entre el PAN y un priísmo desbordado.La caída es mayor al analizar el comportamiento del voto perredista por estado, donde se registra una caída desproporcionada en su posicionamiento regional: en algunas entidades (Campeche) se cae hasta el sexto lugar de la votación, y al menos en siete entidades (Aguascalientes, Baja California, Colima, Chihuahua, Durango, Nuevo León y Sinaloa) cae al quinto lugar, al igual que en Coahuila, Guanajuato Jalisco, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Yucatán, donde ocupa el cuarto lugar. Manteniendo sólo el primer lugar en 4 entidades (Baja California Sur, Distrito Federal, Michoacán y Zacatecas), lo que significa que estados gobernados por el PRD caen a la segunda posición (Chiapas y Guerrero) junto con Nayarit y Tabasco.Sin embargo estos no son los datos más desalentadores, pues el colapso en las elecciones municipales, hacen que al amanecer del 6 de julio, el PRD había dejado de gobernar a cerca de ocho millones de mexicanos, lo que cierra un año lamentable para la plataforma política que representan para la izquierda los gobiernos municipales que encabeza, ya que de julio de 2008 a julio de 2009 el PRD pasó de gobernar 409 municipios a 346, y de gobernar 25 millones 400 mil mexicanos a 17 millones 855 mil. (Ver cuadros anexos)Ante estos resultados, la izquierda y en particular el PRD, requieren revisar con serenidad sus resultados y hacer un análisis de fondo en torno al largo proceso de distanciamiento, no solamente del partido respecto a sus militantes, sino de su electorado. Es preciso reconocer que más allá de la falta de unidad interna y del desenlace de la cuestionada elección interna, fracasó la línea política y la estrategia electoral impulsada durante la campaña. Se careció de una propuesta clara y el discurso del partido no impuso agenda, fue ambiguo y eludió la diferenciación con los otros partidos, e incluso la propia campaña en los medios lejos de promover la propuesta partidaria y a los candidatos se desperdició en la promoción personal.

Tres heridas del PRD

Los resultados son también reflejo de que las cosas no están bien, no hay una conducción política clara, se privilegian más las componendas dentro de los grupos, se cierra los espacios a la participación de muchos militantes que han buscado la opción en las filas de otros partidos políticos.

El caso de Iztapalapa es revelador. La estructura del partido se rebeló contra una resolución del Tribunal Electoral que intentó imponer una candidatura que no contaba con la simpatía de los militantes. La diferencia en la votación es elocuente.

Ésta recomposición tiene que atender tres asuntos fundamentales:

a) La falta de definición de una línea política que refleje las necesidades de los sectores mayoritarios del país y de un proyecto claramente definido con la democracia, la izquierda y las transformaciones que México necesita.

b) El secuestro del partido por las corrientes que impiden que el grueso de la militancia participe en la toma de decisiones, la integración de la dirigencia y las candidaturas a los órganos de representación popular, los que se definen a partir de cuotas de las corrientes, y

c) El divorcio del partido respecto a la sociedad. El PRD se ha con vertido en un partido que vive hacia dentro, que privilegia su vida interna y que no se vincula hacia fuera con los intereses reales de la gente, sus organizaciones y movimientos.

Al mismo tiempo se debe tener claro que una crisis de esta magnitud y naturaleza no se resolverá en la vieja lógica de las purgas y renuncias que caracterizaron durante décadas la práctica sectaria de la izquierda. La migración de militantes hacia otros partidos da cuenta de un severo problema de exclusión de un sinnúmero de militantes, ya que de acuerdo con información del PRD, al menos 648 militantes del partido participaron como candidatos a diputados federales de otros partidos –incluidos el PAN y el PRI- sin considerar a quienes lo hicieron en las elecciones locales concurrentes, por lo que no es buscando responsables fuera o dentro del partido como se va a resolver este problema, pues se tiene que reconocer que lo que nos ha llevado a esta situación es resultado de un largo proceso de deterioro de la vida interna del partido; que se ha agotado el modelo de partido seguido hasta ahora, y que existe un divorcio, tanto en el discurso como en la acción, del PRD respecto de las preocupaciones de la sociedad.

No es posible que el partido continúe con una vida tribal donde no hay rotación de dirigentes, donde se excluye a los miembros del partido, donde el discurso es ajeno a los problemas de la sociedad, en medio de una crisis económica, de deterioro de la vida institucional, de un clima de violencia e inseguridad, que requiere de tomas de posición puntuales.

No funcionó la dirección actual, ni el discurso que se planteó, ni la actitud de colaboración con el Gobierno Federal, y por el contrario se ha desdibujado nuestro discurso sin diferenciarnos de los otros partidos, se ha perdido la iniciativa política y la visión crítica que ha caracterizado a la izquierda, en momentos en que el movimiento social exige un cambio de actitudes en todos los partidos.

La actual dirección no puede seguir actuando de manera excluyente, menos aún cuando la mayor parte de los triunfos de mayoría que se obtuvieron fueron justamente de un sector distinto del partido.

Nos pusieron en manos del tribunal, se comprometió la autonomía e independencia del partido frente a un órgano del Estado y hoy pagamos las consecuencias. Sin embargo, es posible y es necesaria esta renovación, a ella todos debemos contribuir pensando en el futuro de la izquierda como un referente nacional alternativo.

El PRD requiere de una verdadera renovación, y esta tendrá que darse desde la base del partido, de abajo hacia arriba. No es posible pensar en superar esta crisis, como siempre, a partir del acuerdo cupular, entre los principales dirigentes o las corrientes, sino con el establecimiento de una vida democrática a su interior y asumiendo que esta derrota electoral exige una renovación ética en el partido, un cambio cultural que conduzca al desmantelamiento de los grupos de interés y de los grupo que han sometido el interés partidario a los gobiernos estatales, para dar paso a nuevas prácticas políticas que permitan recuperar nuestro vínculo con la sociedad. Se requiere reconstruir y afirmar nuestra identidad con el partido por encima de la identidad con las corrientes.

Al mismo tiempo el PRD debe recuperar su vocación unitaria. La izquierda no se agota en nuestro partido, e incluso en los partidos con los que nos hemos aliado anteriormente (PT, Convergencia) por lo que se debe promover una apertura hacia la construcción de nuevas alianzas y compromisos con las izquierdas del país para construir nuevas modalidades orgánicas y frentistas para actuar políticamente de cara al 2012. Los resultados nos indican que si el PRD se divide y no toma la iniciativa unitaria, no tendrá viabilidad como proyecto alternativo en el país. Una posibilidad es la conformación de un Frente Político Electoral de las Izquierdas hacia las elecciones del 2012, el cual tendría condiciones reales de competitividad pues al tomar en cuenta la suma de votos del PRD, PT y Convergencia se obtiene un 18% que constituye una plataforma de arranque básica.

Ante ello, convoco a los militantes y simpatizantes del PRD y de otras expresiones de la izquierda a iniciar un proceso de reflexión para repensar el papel que se debe cumplir frente a la crisis en el país, sus retos y perspectivas, y a conformar un amplio Movimiento Nacional por la Renovación de la Izquierda que nos permita crear un espacio de encuentro, dentro y fuera del PRD, para impulsar estas transformaciones.

El PNA: refundación del PRD

Ke onda.

Bueno, pues según la información publicada por La Jornada el día de hoy, [ http://www.jornada.unam.mx/2009/07/21/index.php?section=politica&article=012n1pol ], la cúpula del PRD ha decidido en que el Partido se va a hacer Socialdemócrata. En éste entendido, cabe señalar que, de igual forma, y en congruencia con lo planteado con los líderes de las corrientes, propongo cambiarle el nombre al Partido de PRD a PNA: Partido de las Nalgas Abiertas, y propongo como emblema el dibujo que se encuentra anexo a éste post.

Pues es que… ¿qué tienen en la cabeza éstos tipos, que se dicen dirigentes, y que piensan que siguen teniendo el control de un partido político, cuando la sociedad les acaba de enviar un claro mensaje sobre sus actitudes y su actuar? ¿No se dieron cuenta que el PRD ya no es atractivo para la sociedad, porque se ha desviado del camino y se ha pervertido por la lucha intestina por el poder?

Dice la Sociología (y repito: no lo digo yo, lo dice la Sociología) que los seres humanos fundan instituciones que le sirvan a la misma sociedad, y cuando éstas ya no cumplen su función, desaparecen. Y el PRD, hoy por hoy, no está cumpliendo su función social, que es generar una alternativa al poder establecido.

¿Y de qué sirve un partido socialdemócrata en éste país? Para absolutamente nada. La gente no quiere un partido que simule ser una Izquierda, sino una Izquierda verdadera. Y la socialdemocracia es justamente eso: únicamente matizar el Capitalismo. Dicho de otra forma, es simular la justicia social a cambio de no atentar contra los intereses de la clase dominante y sus privilegios. En resumen: es una derecha hipócrita disfrazada de izquierda.

Yo no estoy dispuesto a que me etiqueten con algo que no soy. Yo no soy socialdemócrata. Y al igual que yo, hay muchos perredistas que no están dispuestos a quedarse en una Izquierda simuladora. Además… si el Partido se convierte en socialdemócrata, ¿dónde vamos a quedar los Socialistas, los Altermundistas, los Ambientalistas, los Comunistas, los Anarquistas, los Nacionalistas Revolucionarios, los Indigenistas, los Agraristas, y tantas y tantas vertientes de la Izquierda que existen, y algunas que ni siquiera tienen una etiqueta?

El PRD fue creado para unir a todas las Izquierdas en un sólo partido. Y ponerle una etiqueta al PRD, “Socialdemócrata”, por ende y por definición, nos excluye a los demás. Es cierto que los simuladores, digo, los socialdemócratas, dominan actualmente al PRD. Sin embargo, no es válido que se imponga la mayoría sin escuchar a las minorías.

El PRD está repitiendo la película que ya vimos con el PNR, en 1929 (bajo el Maximato de Plutarco Elías Calles) y con la transformación de PRM a PRI, en 1946 (bajo la ‘Contrarreforma’, con Ávila Camacho y Miguel Alemán). Sólo que ahora estamos bajo el periodo al que he llamado ‘Jesuzato’, que, dicho sea de paso, es únicamente líder de una facción que busca tener un partido a modo, mientras que los otros eran los dueños de la Revolución Mexicana y de la Presidencia de la República. En resúmen, el Jesuzato es una muy mala copia pirata del PRI.

Saludos. Dejen comentarios.

Carta abierta a Cuauhtémoc Cárdenas

Ing. Cuauhtémoc Cárdenas:
P R E S E N T E

Gran culpa por la cual estoy en el PRD actualmente, y en donde estoy desde hace 12 años, es de usted. Independientemente de mi ideología marxista, siempre tuve por usted una gran admiración. Mi bisabuelo anduvo hombro a hombro con su padre, el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, e incluso su padre le tenía gran estima a mi bisabuelo. Yo tenía 8 años cuando legítimamente ganó la Presidencia de la República, que usurpó Carlos Salinas de Gortari. Incluso, lo apoyé en 1994 (ya con más consciencia), en 1997 a la Jefatura de Gobierno de mi ciudad, la Ciudad de México, y en la campaña electoral del 2000, pese a estar en contra de su tercer candidatura presidencial.

Pese a todo, lo admiré mucho. Incluso, cuando hizo su berrinche en el VIII Congreso Nacional, y aún cuando no asistió a apoyar a Andrés Manuel el 7 de abril de 2005 en el mitin previo a desafuero, lo justifiqué. Me dió mucho gusto cuando lo ví con AMLO en la marcha del 24 de abril, y pensé que las cosas serían diferentes a lo que la Historia nos ha contado en éstos últimos 4 años.

Sin embargo, toda esa admiración se ha ido al caño. Y no nada más en mí, sino en millones de perredistas que hemos perdido el desencanto de su figura. Coincido en algunas cosas con usted en la carta que publicó el día de hoy, como el hecho de que debe renunciar toda la estructura partidista nacional, y que el partido ya no responde a los intereses a los cuales fue fundado el PRD.

Sin embargo, cabe hacer aquí algunas precisiones, y varias preguntas para usted.

  1. Usted renunció a sus derechos como expresidente del PRD el 28 de marzo de 2004, durante el VIII Congreso Nacional. Y a partir de entonces, parece ave de mal agüero. Cada vez que sale a la opinión pública del autoexilio político que usted se impuso, las cosas no son buenas para la vida interna del Partido. Usted dijo que a partir de entonces sería como cualquier otro militante más, y ésto no ha sido así. Por lo pronto, ésta carta no saldrá publicada en ningún medio de comunicación, y no me entrevistarán para pedirme mi opinión con respecto a la situación del PRD. Por lo tanto, no es otro militante más.
  2. Siempre que sale en los medios, es para hacer su palabra ley. Y como ésto ya no es así, se enoja y se emberrincha, como siempre. Se acostumbró al culto a su personalidad, y como ahora nadie lo toma en cuenta, se molesta. Sin embargo, usted es el único responsable de ésto.
  3. ¿Usted cree que sigue siendo el líder moral del PRD? Porque déjeme decirle una cosa. No es líder, porque obedece a sus propios intereses egoístas, y un líder nunca es así. Y más bien, en vez de ser moral, es inmoral, porque actitudes como las siguientes, no habla de una moralidad sino de una inmoralidad:
    1. No asistió a ningún acto de campaña de Andrés Manuel López Obrador durante la elección presidencial de 2006, pese a estar invitado.
    2. No apoyó a Andrés Manuel durante el proceso postelectoral, e incluso nos ofendió (y me ofendió, al estar yo en el campamento) al decir que AMLO se había equivocado, que esa no era la estrategia. ¿Cuál era la estrategia? ¿Ser timorato y traidor, como fue usted en la elección de 1988, donde negoció con Salinas?
    3. Legitimó a Felipe Calderón, sabiendo que más de la mitad de los mexicanos considerábamos que era un Presidente ilegítimo, y contrario a la voluntad popular.
    4. Durante la Resistencia en contra de la privatización de PEMEX, usted se desmarcó por completo del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo.
    5. Usted apoyó a Jesús Ortega durante la elección interna, tanto para Jefe de Gobierno como para Presidente del PRD, e incluso acompañó durante el proceso electoral de éste año a Jesús Ortega a varios actos en el país.

Entonces… ahora, ¿con qué calidad moral sale pidiendo expulsiones del Partido, cuando el primer expulsado debió ser usted al reunirse con Roberto Madrazo (entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República) durante la campaña electoral de 2006, y de aceptar la comisión del bicentenario durante el proceso postelectoral de 2006 de manos del Presidente Vicente Fox?

Ingeniero Cárdenas: usted no tiene calidad moral para nada dentro del PRD, pues ha traicionado a éste partido en varias y diversas ocasiones. Usted limítese a ser, como dijo el 28 de marzo de 2004, a ser un simple militante más, y déjenos en paz, que ya suficiente daño le ha causado al PRD. No deshonre a su padre, que el sí fue un nacionalista, no un ambicioso de poder como usted.

El PRD no es su patrimonio. Es patrimonio de todos los mexicanos, de sus militantes, y de quienes queremos un país mejor.

¡Democracia ya, Patria para Todos!

Héctor G. Legorreta