Pasividad cómplice

Hola.

No era sorpresa. La Izquierda sabía que, una vez llegado Peña Nieto al poder, profundizaría y dinamizaría el proyecto neoliberal en México, que fue interrumpido en su velocidad al salir Zedillo del poder. Porque, aunque es difícil reconocerlo, aunque Fox y Calderón eran derechistas y panistas, no eran tan neoliberales como ese “nuevo PRI” tan previsible como siempre.

Así, sabíamos que venía una serie de reformas estructurales que, además de buscar cambiar el régimen y la estructura política, económica, social y cultural de México, buscaría privatizar lo que queda de él. Y la Izquierda no se preparó para ello.

Por una parte, la Izquierda electoral (PRD, PT, MC y MORENA, considerando que MC está más hacia el centro que a la Izquierda, y MORENA pese a decirse movimiento, su actividad se concentró en acciones para obtener el registro como partido político, por lo que no puede considerarse movimiento) se fraccionó en dos: una decidió pactar y acompañar al régimen priísta (PRD), y la otra inexplicablemente y absurdamente se limitó a oponerse en el debate y en los medios de comunicación, pero no pudo (o no quiso) oponerse abierta y frontalmente al sistema político.

La otra Izquierda, la social, no pudo oponerse al régimen con la fuerza y vigor que hubiera querido (y necesitado México). El cúmulo, velocidad y tamaño de las reformas neoliberales, agregando las problemáticas locales que crearon los gobernadores, lograron fragmentar a esa Izquierda social que hubiera podido aglutinarse para hacer frente a las reformas, pero que solo pudieron focalizarse a su ámbito cercano.

Esa Izquierda, que podía sacar a las calles a la gente, tomar y cerrar carreteras, aeropuertos, puertos marítimos, palacios de gobierno, presidencias municipales e instalaciones estratégicas del Estado para impedir el avance de las reformas neoliberales, se limitó a realizar el gran acto revolucionario de boicotear el mundial, ver el debate energético en el Canal del Congreso (para después quejarse en redes sociales) y limitarse a actuar mediante los cauces institucionales, los cuales están secuestrados, podridos, viciados y corruptos.

Así, la más grande y temible acción que hizo la Izquierda electoral (PRD y MORENA, cada quien por su lado) es recoger firmas para pedirle a esas instituciones secuestradas, podridas, viciadas y corruptas que hagan el favor de organizar una consulta que, de entrada, las instituciones no quieren organizar (e, incluso, hicieron un marco legal a modo para que llegado el momento puedan negarla con la mano en la cintura) porque llevan las de perder.

De hecho, una consulta, un referéndum o un plebiscito, en un país con garantías democráticas, es un poderoso instrumento para la sociedad. Pero en México, donde vivimos una simulación democrática autoritaria oligárquica, pedir una consulta a un Estado interesado en no hacerla es una pérdida de tiempo.

Pero eso no es todo: ahora el patriotismo se mide con firmas. La congruencia y acciones del pasado no cuentan. Lo único que distingue a un patriota de otro menos patriota es la cantidad de firmas que ha recogido cada uno. Y si otro decide no sacar firmas, por falta de tiempo o por no estar de acuerdo, no sólo es un traidor al movimiento (que de movimiento no tiene nada), sino también un traidor a la Patria.

La militancia ahora es feligresía, y la ideología se ha transformado en dogma y en fe. Y la fe, no se cuestiona. Y cuando eso sucede, para eso está el feligrés, dispuesto a convertirse en Yihad para que nada toque el culto.

Eso si: mientras la Izquierda social se enfrenta al Estado, es reprimido y hasta tiene muertos, la Izquierda electoral hace la gran labor de indignarse en redes sociales, condenar los hechos y solidarizarse vurtualmente con los movimientos. Pero, para ellos, sigue la única y gran tarea que salvará a México: recoger firmas para una consulta previamente negada por el Congreso y la Suprema Corte. Eso si, sin atreverse a salir de la zona de confort personal, y sin la intención de modificar de raíz el status quo vigente. Ah! Y actuar como Yihad.

La Izquierda no se preparó para lo que venía (y había tiempo. Mucho tiempo). La Reforma Energética y sus leyes secundarias es una gran derrota histórica para ella, y un grave retroceso de siglo y medio para el país. Se ha acabado la Revolución. Ahora todo es neoporfirismo.

Y no ha concluído: sigue la privatización de la salud, y el aniquilamiento de las instituciones públicas de salud (IMSS, ISSSTE, SSA) en beneficio de las farmaceúticas trasnacionales.

Ojalá quepa en la cabeza de dirigentes y militantes de Izquierda que, mientras sigamos fragmentados, no podremos hacer frente al régimen que ha regresado con mayor fuerza y cinismo que antes. Que las instituciones ya no son el camino para la transformación que requiere México. Que la transformación vendrá desde la sociedad civil, y sólo cuando hayamos tocado fondo.

Decía Fidel Velázquez, que el PRI llegó al poder “a costa de balazos, y sólo con balazos nos podrán sacar”. Una verdad cínica que habría que reflexionar, sobre todo en tiempos donde ya no quedan muchos caminos y alternativas para la transformación.

Todo caerá por su propio peso. Y a cada quien lo juzgará la Historia. Ya sea que haya realizado un pacto traidor con el régimen, o que haya asumido una pasividad cómplice, al no moverse ante lo previsible y lo obvio. Asumamos nuestra responsabilidad histórica en haber dejado pasar la Reforma Energética (y las demás) sin siquiera protestar mínimamente, y reconozcamos que fuimos cómplices por pasividad.

Las reformas ya están aprobadas, y palo dado ni Dios lo quita. No lloremos como niños lo que no defendimos como hombres.

Saludos. Dejen comentarios.

Deforma energética

Hola.

Dice la Real Academia Española, que deformar es hacer que algo pierda su forma regular o natural. También lo define como tergiversar, siendo esto dar una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos.

En el Congreso Mexicano, desde hace algunos sexenios, y aceleradamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, no se ha hecho otra cosa que no sea deformar. ¿Y qué deforman nuestros legisladores? Leyes, con el pretexto de reformarlas.

Las reformas neoliberales que han sido impulsadas en los últimos casi 35 años no responden al interés general, a lo que necesidades requeridas por el Pueblo (que representa la mayor parte de éste país). Las leyes han sido rediseñadas conforme al interés de una clase empresarial y política (definida como oligarquía), cuyos intereses representan los de ellos mismos y no los de la mayoría de la población.

Para tal efecto, se han posesionado y secuestrado al gobierno. Mediante una simulación democrática, han logrado controlar al representante del Poder Ejecutivo y su gabinete, han insertado legisladores para modificar las leyes conforme a sus intereses, han logrado generar un clima de impunidad avalado por jueces y magistrados, han controlado la dirigencia de los principales partidos políticos, y han manipulado a la población mediante los medios de comunicación para que exista un respaldo popular a sus agravios.

El paquete de reformas estructurales (que muchas veces se ha insistido en este blog que provienen de cartas-intención con el Fondo Monetario Internacional [FMI], el Banco Mundial [BM], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] y otros organismos) que ha presentado Enrique Peña Nieto, y que un Congreso maniatado, sometido y timorato ante la figura presidencial ha aprobado sin discusión alguna, no son otra cosa que deformas o, dicho de forma correcta, deformaciones.

La deforma laboral ha sepultado los derechos laborales y el espíritu del artículo 123 por los que se luchó durante mucho tiempo; la deforma educativa ha terminado con la responsabilidad del Estado en la educación pública, laica, gratuita y de calidad, y el espíritu del artículo 3°; la deformación del artículo 130 terminó con el Estado Laico; la deforma financiera ha legalizado el embargo, la retención de sueldos y salarios en caso de deudas por créditos, y la pena corporal (cárcel); la deforma en telecomunicaciones fortaleció a Televisa como monopolio y empresa predominante en el sector, legalizó el espionaje que era hecho ilegalmente por el Estado Mexicano, y permitió la entrada de capital extranjero al negocio de la Radio y TV, antes prohibido; la deforma hacendaria homologó el IVA en la frontera, y legalizó los gasolinazos e, incluso, los intensificó.

Dicho sea de paso, además, que los gasolinazos es una medida impuesta desde el gobierno de Felipe Calderón con el fin de homologar el precio de la gasolina mexicana con el internacional, con el fin de que, una vez que las empresas trasnacionales (como Shell, Exxon, Chevron y Texaco) lleguen al país y abran sus gasolineras, puedan competir contra PEMEX (pues de mantenerse el precio bajo, como era antes, no podrían hacerlo).

Nadie duda hoy que estas deformas fueron realizadas para beneficiar intereses económicos muy poderosos, principalmente extranjeros, y que el Gobierno Mexicano trabaja más como un lobby empresarial que como una entidad dedicada a proteger y priorizar los intereses de sus gobernados.

Pero sin duda, y aún con las graves consecuencias que tienen la deformación de las leyes antes mencionadas, la más grave es la deforma energética.

La madre de todas las reformas, como la han calificado Peña Nieto y su gabinete, es la reforma energética, que en los días pasados ha sido aprobada e impuesta por el Congreso de la Unión por el PRI, en complicidad con el PAN, el PVEM, el PANAL, y con la oposición bipolar voluble simulada del PRD.

Se ha modificado la Constitución en sus artículos 25, 27 y 28 para permitir la inversión extranjera en el sector energético (eso si, repitiendo hasta el cansancio que el petróleo seguirá siendo de la nación, aunque no dicen que en el subsuelo y que, una vez que salga de él, se perderá la propiedad por completo). En las leyes secundarias, han violado por completo el espíritu constitucionalista del artículo 27 y del Decreto de Expropiación Petrolera del General Lázaro Cárdenas, y han puesto y generado las reglas a modo para el capital trasnacional petrolero.

Las nuevas leyes permiten el despojo de las tierras por parte de las empresas trasnacionales para la búsqueda y extracción de petróleo, avaladas por el Gobierno bajo el concepto de “utilidad pública” pero para beneficio privado; no se especifican las tasas de impuestos conforme a los márgenes de utilidad de las empresas extractoras; tampoco existen regulaciones para evitar catástrofes medioambientales que pudieran existir derivado de los procedimientos poco ortodoxos que las empresas petroleras trasnacionales utilizan para obtener el producto (véase el caso Chevron en Ecuador, o el caso Shell en Nigeria) y, finalmente, dejan en un futuro incierto nuestro futuro económico y nuestra viabilidad como nación independiente, convirtiéndonos en tierra de nadie (casi literalmente).

En pocas palabras, la reforma energética da todas las garantías necesarias y no necesarias al capital extranjero trasnacional, y deja sin garantías y en absoluta indefensión a la población en general.

Ningún llamado será atendido. Peña Nieto está pagando con creces a quienes le financiaron su campaña presidencial y aseguraron el regreso del PRI a los Pinos. El PRI está subordinado a los grandes organismos financieros. Penchyna y compañía están entregados a las grandes corporaciones trasnacionales.

La instauración de la corpocracia mexicana es un hecho, acompañada de una oligarquía rapaz y dominante. Felicitemos pues, a aquellos que vendieron el país a cambio de una despensa Soriana, de souvenires del candidato presidencial priísta, de materiales de construcción, de la promesa de un cargo en el gobierno, o de quienes, en medio de su estupidez infinita, no sabían lo que hacían o por quién votaban, pues era más fácil creerle a Televisa, que informarse de lo que había detrás del hombre que, sin remordimientos y tal cual psicópata, ha desgraciado la vida de muchas generaciones hacia adelante.

Estamos en el punto de no retorno. El daño al país está hecho. Y costará muchos años y generaciones revertir el actual proceso de descomposición política, social y económica que está culminando. Que Dios (si existe) nos agarre confesados, porque nos va a cargar el payaso.

Saludos. Dejen comentarios.

Peligrosa provocación

Hola.

No es un secreto que USA tiene una crisis económica desde hace poco más de 5 años, que ha sido acompañada de una gran recesión a escala mundial. Tampoco es un secreto que USA generalmente, para levantar su economía, depende de las guerras y su industria armamentista.

Así, desde hace algún tiempo USA y Occidente están en la búsqueda constante de materias primas y energéticos, así como de motivos constantes y a veces ridículos para hacer guerras, con el fin de imponer el modelo económico que los beneficia, el neoliberalismo. De esta manera, ha generado las guerras necesarias en Afganistán, Irak, y Libia, bajo la ficticia amenaza terrorista o el “amenazante peligro” a la democracia occidental, resultando “dictadores dantescos” derrotados, y en jugosos negocios en petróleo, gas natural, minería y recursos naturales vastos, por mencionar algunos beneficios.

En otros lugares, como México o Colombia, los beneficios a USA y Occidente han llegado gracias al expléndido entreguismo que han mostrado los líderes de estas naciones con los países desarrollados y sus empresas trasnacionales, abriendo sus mercados indiscriminadamente y, en el caso de que la ley local lo impida, realizan las “reformas estructurales” necesarias para el convite del capital privado nacional y extranjero.

Pero la amenaza bélica hacia naciones no alineadas al régimen mundial se ha extendido al menos y para Mali, Siria, Irán, Brasil, Venezuela y Ucrania, convirtiéndose en una política general de desestabilización, invasión e intervencionismo unilateral, inducida y dirigida por USA, y secundada por Europa.

En Mali, la intervención francesa que ahí reside desde 2013 busca el control de las regiones de yacimientos de uranio; en Siria, un régimen democrático dirigido por Bashar Al Assad y mediáticamente manipulado como una gran tiranía, ha generado una guerra civil desde hace poco más de 2 años gracias a la intervención de un grupo de mercenarios financiados por USA y la OTAN conocido como “Ejército Sirio Libre”, y que busca el control del petróleo y el gas natural de la región; en Irán, la inexistente construcción de armas de destrucción masiva ha sido el pretexto para que USA e Israel busquen la invasión a toda costa, sin gran éxito entre la comunidad internacional, pero que la finalidad es el control de los yacimientos de petróleo y gas natural; en Brasil, la “oposición” al Mundial de futbol ha desencadenado en violencia y disturbios en manifestaciones convocadas por la derecha con el fin de desestabilizar política y económicamente al país, fracturando así al BRICS (uno de los grandes polos económicos mundiales, junto a USA, la Unión Europea y China); y en Venezuela, brotes desestabilizadores similares a los de 2002 y con el mismo modus operandi en contra del mismo régimen no alineado a los intereses estadounidenses y europeos (el chavismo) ha sido el pretexto para intentar desestabilizar a una de las economías más sólidas y estables del continente, y obtener el petróleo directamente y sin intermediarios, es decir, sin que el gobierno venezolano intermedie.

Caso similar es el ucraniano. Tal cual ha sido el guión norteamericano de desestabilización y provocación en los países antes mencionados, la derecha ucraniana (como todas las derechas en el mundo: entreguistas, mercenarias y alineadas al interés estadounidense) convocó a una serie de manifestaciones para exigir a su gobierno que echara atrás su intención de salirse de la Unión Europea. La exigencia en la calle pasó a la provocación, de la provocación a la violencia, de la violencia al disturbio, y del disturbio a la desestabilización.

Acompañada de un grupo de mercenarios y provocadores profesionales, la derecha ucraniana centró su plan en derrocar al gobierno en turno, siempre de la mano con los intereses estadounidenses y occidentales. Y tras varias semanas, lograron que el gobierno encabezado por Viktor Yanukóvich dimitiera, acompañado de una gran campaña mediática de desprestigio internacional. Sin embargo, y para sorpresa de propios y extraños, el gobierno de Ucrania fue asumido por un líder neonazi, Oleksandr Turchynov, y respaldado por USA y la Unión Europea.

Sin embargo, con el precedente existente en torno al escudo de misiles de la OTAN anti-ruso por toda Europa, la inminente amenaza que representa la posición pro-europeísta de Turchynov, la amenaza a los rusos residentes en Crimea y el este de Ucrania, y la representatividad estratégica geopolítica de Ucrania para los intereses políticos, económicos y comerciales de Rusia en el Mar Negro y en la región, Rusia ha decidido realizar maniobras y movimientos militares en la región que, actualmente y hora tras hora, van configurando de manera creciente una guerra próxima.

La peligrosa provocación que USA y Occidente han hecho a Rusia gracias a su intervencionismo en Ucrania, ha reavivado las tensiones ya añejas de la Guerra Fría, y han dejado de manifiesto la posibilidad de un conflicto a gran escala que pudiera ser en inicio de la Tercera Guerra Mundial, en la cual USA tendría su anhelada guerra, pero pondría en riesgo la existencia misma de la Humanidad.

En ese sentido, existen dos escenarios posibles: un conflicto local, entre Rusia y Ucrania, el cual sería indeseable pero el mejor escenario; o bien la intervención de USA y Europa, el cual desencadenaría en otros conflictos locales donde actualmente existen distintas tensiones ligadas entre sí (como entre China y Japón, Corea del Norte y Corea del Sur, Irán e Israel, Turquía y Siria, Egipto y Sudán, Chad y Mali, por mencionar algunos) y que, dichas tensiones harían que cada beligerante tomara partido en favor de unos y otros, y detonaría la Tercera (y tal vez última) Guerra Mundial.

La paz en el mundo pende de un hilo, y el destino de la Humanidad también, y las horas próximas serán cruciales. Ya en 1962 estuvimos al borde de una guerra nuclear que hubiera acabado con todo, y que gracias a la responsabilidad y el estadismo de Kennedy y Kruschev la Humanidad pudo seguir adelante. Ojalá Obama y Putin tengan la misma altura, aunque por lo visto, son un par de provocadores peligrosos e irresponsables que ponen en juego y en riesgo a la Humanidad y su destino.

Saludos. Dejen comentarios.

El mal menor

Hola.

Una de las grandes crisis que ha tenido el Estado Mexicano, que incluso lo ha cuestionado en términos estructurales, es la expansión y gran poderío que ha alcanzado el narcotráfico en el país.

Según un análisis de Stratfor realizado en 2013, en México existen 6 carteles: Cártel de Jalisco Nueva Generación, remanentes de la organización de los Beltrán Leyva, Los Zetas, el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo y los Caballeros Templarios.

Pero sin duda, los más fuertes, poderosos e importantes por su expansión y dominio son el Cártel de Sinaloa (que domina los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango y Nayarit, así como algunas regiones de Jalisco, Aguascalientes y Zacatecas) y los Zetas (cuyo dominio abarca los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, Nuevo León, Coahuila y San Luis Potosí, así como algunas regiones de Zacatecas, Hidalgo, Puebla, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas, este último disputado con el Cártel del Golfo).

Esta expansión y poderío de los Cárteles del Narcotráfico, que incluso en algunos lugares ha sustituído las funciones del Estado, ha ocasionado que en distintos puntos del país, y derivado de las constantes extorsiones, secuestros, violaciones y asesinatos que han existido en varias regiones se hayan creado los grupos de autodefensa, que no es otra cosa que pobladores armados que, sintiendo la ingobernabilidad como pan de todos los días, decidieron tomar la justicia en sus manos.

Así, el ejemplo más tangible de esto es Michoacán, un estado con un gobierno fallido, y donde el Cártel de los Caballeros Templarios asumió el control territorial y administrativo de muchas regiones (si no es que todo) el Estado. Así, de la mano del Profesor José Manuel Mireles comenzó la conformación de las autodefensas, que buscaban contrarrestar el dominio del narcotráfico que, de facto, había impactado en la vida cotidiana.

Sin embargo, con las autodefensas empezó un fenómeno interesante al quedar un vacío absoluto del poder, pues si bien el narcotráfico comenzaba a ser erradicado de estos lugares, lo cierto es que las autoridades no retomaban su papel de administrador de la justicia y los bienes públicos, en algunos casos por temor, y en otros porque las autodefensas desconocían a las autoridades anteriores (ya sea por corruptas, por su colusión con el narcotráfico, o bien porque eran vistas como ineficientes).

Así, el Estado comenzó a ver como un problema a las autodefensas, pues si bien estaban combatiendo al narcotráfico, también generaban ingobernabilidad, al estar fuera del dominio gubernamental y, por tanto, de su ámbito de influencia. Sin embargo, el problema de las autodefensas no se reduce a un problema de ingobernabilidad, sino de hombres civiles armados que hacen actos de autoridad y justicia, algo peligroso para la sobrevivencia del mismo Estado Mexicano, pues las mismas armas que son utilizadas contra el narco podrían ser utilizadas contra el Estado.

Así, el riesgo de expansión de autodefensas por todo el territorio mexicano era latente, y por ende, problema de seguridad nacional, pues si bien es cierto que las autodefensas surgieron con un mecanismo para contrarrestar al narcotráfico, lo cierto es que también estas mismas autodefensas podrían ser utilizadas para contrarrestar al mismo Estado Mexicano y sus políticas antipopulares.

Así, y antes de que estas autodefensas se salieran de control, el Estado decidió entrar a Michoacán con el ejército, y ayudar a las autodefensas en contra del narcotráfico. Pero más que luchar contra el narco, el objetivo era desarmar hombres y poblaciones.

Así, para ganar la confianza de estos hombres armados, cumplieron una de las principales demandas de las autodefensas michoacanas para lograr su desarme: la captura de Enrique Plancarte, lider de los Caballeros Templarios.

Sin embargo, previniendo, el Estado Mexicano fue más allá: con la colaboración pactada con Barack Obama, localizaron y capturaron al enemigo número 1 de la sociedad mexicana: Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Es decir, de un golpe desarmó a las futuras autodefensas por organizarse, y el gobierno de Peña Nieto, más que buscar un impacto mediático (que por supuesto alcanzó) lo que buscaba era su autoprotección como Estado y como gobierno, pues de otra forma, las autodefensas se hubieran expandido a nivel nacional, algo que hubiera llegado a reformular la utilidad y viabilidad del actual Estado Mexicano. Es decir, fue una mera cuestión de sobrevivencia.

Así, y contrario a los conspirólogos que dudan sobre la autenticidad de la identidad del Chapo, considero que la captura si fue real y si se trata del personaje presentado, pues esto representa un mal menor para el Estado Mexicano, realizada para salvaguardar el status quo y la viabilidad del Estado fallido Mexicano encabezado por Enrique Peña Nieto, quien de otra forma no podría garantizar el funcionamiento de sus reformas estructurales dirigidas a salvaguardar el interés privado. Así, se garantiza que no haya más autodefensas a nivel nacional y, por otra, permanece intacta la estructura de producción, distribución y comercialización de droga a nivel nacional e internacional.

Cabe señalar, además, que con la captura del Chapo, los inversionistas extranjeros que ya se frotan las manos van a tener la confianza de realizar su saqueo con la tranquilidad de que un grupo delictivo no los extorsione para trabajar.

Es decir, el Pueblo sólo cambió de verdugo. La diferencia es que los narcos llegan con AK-47 y amenazando con malas palabras y cínicamente, y los empresarios trasnacionales lo hacen de pipa y guante, con modales refinados y discrecionalidad, pero con la misma voracidad que los anteriores.

Saludos. Dejen comentarios.

Reflexión de Navidad y Año Nuevo 2014

Hola.

Año nuevo, vicios viejos. En general, el ser humano no aprende de sus errores, y tiende a repetirlo. Somos lo que construimos, y tenemos lo que queremos y merecemos. Bien dice Mafalda que, más que un animal de costumbres, de costumbre el hombre es un animal.

El 2013 no fue nada alentador ni en lo político ni en lo personal. Políticamente fue un desastre, y en lo personal un tanto más.

El neoliberalismo terminó por consolidarse gracias al bombardeo incesante e incansable de Enrique Peña Nieto de sus reformas estructurales, las cuales fueron impulsadas y aprobadas en menos de un año, destrozando las herencias y conquistas ganadas durante el siglo XX en materia de  derechos y de autogestión económica. El legado de la Revolución Mexicana (enarbolada principalmente por personajes como Villa y Zapata), y de presidentes como Lázaro Cárdenas y Adolfo López Mateos han sido revertidos.

Así, empieza en 2014 la era postneoliberal, en la cual comenzarán -dicen los tecnócratas priístas y panistas- a cosecharse los frutos de las “grandes reformas que México necesita”. Sin embargo, sospecho que esa cosecha será de frutos transgénicos y podridos, en la cual se acrecentará la brecha entre ricos y pobres; se incrementará la pobreza gracias a los nuevos impuestos que estamos por estrenar; habrá mayor deserción escolar y embarazos no deseados a edades menores gracias a la reforma educativa privatizadora, la cual -en consecuencia- acrecentarán los niveles de inseguridad, de descomposición social y de ingobernabilidad política; habrá incrementos de precios de forma constante gracias al constante y alto costo de los energéticos en el país, gracias a la reforma energética; y en general la situación se volverá terriblemente intolerable para la mayor parte de la población.

También, un hecho que desde al año pasado comenté (y que incluso, se pensó que era exageración propia) es la instauración de un régimen totalitario de facto en el país. La represión y persecusión en contra de dirigentes políticos y sociales se incrementó y agudizó en el último año, como no se veía desde los 50’s, 60’s y 70’s en este país, teniendo de la mano a gobierno federal y gobiernos locales, sin distingo de color o “ideología” (donde ha sido imposible distinguir qué gobierno es de “Izquierda” y cuál de “derecha”, repitiendo las mismas pautas y conductas). Y si bien es posible que no se incremente, por lo menos se mantendrán los mismos niveles de intolerancia que este año, en la búsqueda de colocar el actual totalitarismo como régimen hegemónico y único.

Sin embargo, en el pecado se lleva la penitencia. Entre los que pensaban que la elección presidencial era un concurso de simpatías, y los que pensaban en comer hoy para pasar 6 años de hambre mañana, son los responsables de esta gran tragedia nacional. Pero uno no puede estar culpando y juzgando permanentemente a la gente, pues esta descomposición política y social llevará al cierre del ciclo neoliberal, y abrirá uno esperanzador y promisorio para todos. Así lo demuestra la Historia. Nunca ha gobernado permanentemente la derecha ni la izquierda. Ciclos se abren y se cierran, y pese a comenzar este año la era postneoliberal, no tardará mucho en comenzar a invertirse la actual inercia.

En lo personal, pudimos medio sortear lo que fue un año casi totalmente lleno de calamidades. Fue un año de pesadilla. Pero toda pesadilla tiene un momento donde se termina, y así ha sido. Lo hemos superado, y las cosas se han recompuesto. En el 2013 dimos un paso atrás, para dar dos hacia adelante. He aprendido muchas cosas durante este año. Nuevamente, la vida me ha puesto a gente honesta, digna, que vale la pena enfrente. Encontré amigos que ni siquiera sabía que existían, y me reencontré con mis amigos. Y en realidad, aunque fue un año difícil, los retos que se presentaron y que estuvieron a mi alcance los superé pese a las carencias existentes en el momento. Así, llegamos a un 2014 con las pilas bien puestas, y con la determinación de realizar todo aquello que no fue posible en 2013.

Así, agradezco de todo corazón a aquellas personas que me impulsaron a seguir adelante, cuando había momentos donde quería rajarme. A aquellas personas que no me dejaron, que estuvieron conmigo, que me manifestaron su apoyo (cuando en realidad era lo único que necesitaba), que no se fueron y que decidieron quedarse y jugársela conmigo. Agradezco a mi familia, a Mariana, a Adrián, que estuvieron siempre conmigo en los momentos más difíciles. A Tonatiuh y a mis amigos del Colectivo de Izquierda Hidalguense que siempre, en cada momento y a pesar de las situaciones, han confiado en mí. A mis amigos y compañeros de MORENA Hidalgo, algunos conocedores de la situación y otros no, pero que estuvieron ahí para darme palabras de aliento, y energía para seguirle dentro de las limitaciones del momento. A Andrés Caballero, de quien siempre he tenido su confianza y amistad, así como a Martí Batres. Y a todos aquellos que me han enviado felicitaciones de Navidad y Año Nuevo. Son felicitaciones recíprocas. Las agradezco de todo corazón.

Y agradezco también a mis detractores, pues es (en gran parte) gracias a ellos por los que no me he rendido, los que me generan una gran carcajada cada vez que leo su errada y torcida visión del mundo y de mi persona, y me dejan claro que soy una motivación para ellos para seguir vivos, y darle sentido a su muy mediocre existencia. Así, desde aquellos que descargan sus traumas personales en mi persona, los que llegan a este blog de mala muerte para cuestionarme, los que leen y siguen mis notas en el periódico criticando hasta los errores sintácticos del periodista, hasta los que me mandan insultos y me mientan la madre por inbox, a todos ellos gracias, pues soy su motivación de vida para descargar sus enojos y frustraciones en la vida con mi persona. Un beso a todos ustedes, de todo corazón.

Así, comenzamos el 2014 de forma optimista, pese a lo mal que puede estar el país. Porque vamos a consolidar el proyecto que revertirá este actual estado de descomposición que vive México, y que es MORENA. Porque vamos a seguir luchando (para pesar de muchos) desde nuestra trinchera, y vamos a generar esas condiciones para transformar de fondo este país. Y aunque lo duden y les duela a muchos, MORENA es la esperanza de México.

No nos vamos a rendir. No vamos a claudicar. Vamos a seguir adelante, le pese a quien le pese, hasta lograr revertir esta situación de opresión que actualmente vivimos.

Y aunque resulta difícil desear prosperidad y felicidad en las actuales condiciones, pero deseo de todo corazón que el próximo año sea un mejor año dentro de las limitaciones y situaciones adversas que viviremos en el 2014. Que de verdad, si votaste por el PRI o por el PAN hayas aprendido la lección, y jamás la repitas. Y que si no votaste por ellos, sigas luchando, pues es la única herramienta que tenemos frente a los embusteros y sátrapas que nos gobiernan. Tarde que temprano vamos a ganar. Otro mundo es posible.

Así, te deseo un feliz y próspero Año Nuevo 2014.

Consumatum Est

Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor
Desmond Tutu

La imposición se ha consumado.

Quien crea que Enrique Peña Nieto no fue una imposición, es porque no ve lo evidente: 5 millones de votos comprados mediante despensas, tarjetas Soriana, material de construcción, gallinas, patos, becerros, enseres, dinero en efectivo, y un innumerable etcétera.

No puede existir una verdadera democracia ignorando lo anterior, puesto que al ser comprado, vendido, coaccionado o amenazado el voto, no es un voto que se realiza bajo una de las premisas básicas de la democracia, que es la libertad de consciencia para votar por quien deseas, quieras, simpatizas, o piensas que puede llevar a tu país a buen puerto.

Enrique Peña Nieto no actuó solo. Es sólo el títere del titiritero que baila al ritmo que marca la mano que mece la cuna.

El titiritero son aquellos visibles que lo rodean: Luis Videgaray, Carlos Salinas de Gortari, el PRI, Elba Esther, el duopolio Televisa-Azteca, el Consejo Coordinador Empresarial, los 30 grandes oligarcas que dominan y mandan en éste país.

La mano que mece la cuna es peor, pues es invisible y más devastadora: empresas trasnacionales de todo tipo (Coca-Cola, Nestlé, Monsalvo, Danone, Kimberly-Clark, Blackberry, y otro sinfín etcétera); grandes petroleras (Exxon, Shell, Mobil, Chevron, Texaco, British Petroleum); consorcios mediáticos (Televisa Networks, Disney, News Corporation, Time-Warner, NBC-Universal, Fox, CBS); gobiernos nacionales, sobre todo del G-8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia).

Y finalmente, el cuerpo de la mano que mece la cuna: el Grupo Bilderberg, la Comisión Trilateral, el Vaticano, el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Organización Mundial del Comercio (OMC), Foro Económico Mundial (Davos World Economic Forum), Buró Federal de Investigación (FBI), Agencia Central de Inteligencia, (CIA), Comisión Europea, bancos centrales.

Los mecanismos son evidentes: la política económica neoliberal, reformas y ajustes estructurales, cartas-intención, créditos impagables, pandemias, sanciones económicas, provocadores, intervenciones, guerrillas subvencionadas, grupos de mercenarios, invasiones, delitos de lesa humanidad.

¿Cómo lo hacen? Creando gobiernos a modo: dictaduras, gobiernos-satélite, golpes de estado, derrocamientos, apoyo irrestricto a candidatos de la derecha, mediocracia, telecracia, imposiciones, fraudes electorales.

Por eso, quien crea que Enrique Peña Nieto no fue imposición, es porque no ve lo evidente.

La imposición se ha consumado.