El punto de no retorno

Hola.

Han pasado muchísimas cosas desde que escribí por última vez en este blog. Mi ausencia no es en vano: ando escribiendo mi tesis, relacionada con la pobreza en México durante el neoliberalismo. Así, por causas de fuerza mayor, he tenido que alejarme de este espacio.

Sin embargo, han llegado esos momentos imprescindibles en la vida del país. Dentro de la farsa democrática en la que vivimos, hay momentos de luz que nos permiten cambiar nuestro destino como nación, darnos una oportunidad de que, mediante el cada vez más desprestigiado voto, demostrar nuestra inconformidad con el estado actual de las cosas e, incluso, aportar lo suficiente para realizar esa transformación que tanto necesitamos.

Si bien es cierto (y como es público) mi decepción hacia las prácticas internas en MORENA y, en general, del movimiento de López Obrador hecho partido se han hecho patentes, lo cierto es que tampoco podemos desperdiciar estos valiosos momentos que, como sociedad, tenemos. Algo también es cierto: López Obrador no es MORENA, y pese a las grandes incongruencias que ha mostrado en los últimos meses, existen candidatos (pocos, pero los hay) que valen la pena apoyar para que lleguen al Congreso de la Unión. Uno de ellos es Armando Azpeitia, en Hidalgo. Otro es Amílcar Sandoval, candidato a gobernador en Guerrero. Y así hay muchos por todo el país.

Es muy importante aclarar esto, porque estamos en un punto de quiebre para el país, en un punto de no retorno, un punto inflexible. Es importante no olvidar la privatización del petróleo, la reforma en telecomunicaciones (que permite la entrada del capital extranjero al negocio), la reforma laboral, la reforma hacendaria (que generó más impuestos), la reforma fiscal (que creo más ventajas para los bancos), la legalización de que agentes extranjeros porten armas en el país, y la iniciativa aún pendiente que pretende privatizar el agua.

No podemos olvidar tampoco a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, la represión del 1° de diciembre (y otras más), Ayotzinapa, Tlatlaya, y no podemos olvidar que, aunque el PRI ha sido artífice de todos estos agravios en contra de nosotros, el PAN, el PRD, el PANAL y el Verde han servido de comparsa e, incluso, han apoyado y ayudado al PRI a cometer todos estos hechos vergonzosos.

Ahora, más que nunca, y pese a lo cuestionable que hay en todos los partidos, es importante ir a votar. Es importante generar otra dinámica en el Congreso de la Unión. Es importante quitarle poder al PRI.

Así, como siempre (y ahora más que nunca) no votar no es una solución. Anular el voto solamente beneficia al PRI, pues su voto duro si saldrá a sufragar por ellos y, aunque cada vez es menor ese voto duro, aún puede decidir elecciones.

Participemos, analicemos perfiles y candidatos, y votemos contra el PRI. Que se vaya Peña. Y que comencemos revertir el gran daño que le ha hecho a nuestro país desde el Congreso.

Y para los que piensan que me han perdido, no es así. Estoy más que nunca convencido que la salida es por la Izquierda. Pero no por la que se asume a sí misma como Izquierda sin serlo, sino por la de verdad. Por la verdadera Izquierda.

Saludos. Dejen comentarios.

El cielo y el infierno

Hola.

El 15 y 16 de marzo, se había proyectado la 5ª edición del Hell & Heaven Metal Fest, donde aproximadamente 80 bandas de rock y heavy metal se presentarían en Texcoco en un gran concierto, donde bandas de renombre como Kiss, Gun’s And Roses, Korn y Brujería se presentarían, ante miles de aficionados (se había calculado una asistencia aproximada de entre 50 y 100 mil espectadores), dejando una derrama económica calculada en 35 millones de pesos a prestadores de servicios (comerciantes y hoteleros), y realizando una proyección turística importante del municipio de Texcoco y de la región.

Sin embargo, a días de realizarse, el gobierno priísta de Eruviel Ávila decidió cancelar unilateralmente el evento bajo el argumento de falta de seguridad. Fans y organización comenzaron en la búsqueda incesante de una nueva sede para el evento, sin embargo, el asunto escaló a nivel federal, con la amenaza de Miguel Ángel Osorio Chong de no permitir la organización del evento.

Más allá de las pérdidas millonarias que tendrán los empresarios organizadores de este festival, lo cierto es que no es el primer incidente en el que se ve involucrado el PRI en un asunto de censura y represión cultural, entendiendo a ésta (la represión cultural) como una forma de coerción enfocada o dirigida a un grupo cultural o social específico, en este caso, los metaleros. Una larga lista de incidentes similares los respalda.

Casos como la represión política y cultural a actores y empresarios de las carpas en la década de los 30’s y 40’s, donde era común la sátira política, era el pan de cada día. Caso emblemático es el vivido por Jesús Martínez Palillo, quien incluso bromeaba sobre el asunto, y si no lo interrumpían a media función para llevarlo preso, lo esperaba ya una patrulla afuera de la carpa o del teatro donde se presentaba para que, una vez terminado el show, lo llevaran directo a los separos.

Más adelante, en la década de los 60’s, con Ernesto Urruchurtu, el Regente de Hierro, fueron cancelados teatros y enlatadas películas por su visión retrógrada y conervadora de la sociedad. El caso más sonado de represión cultural por parte de Urruchurtu, sin duda, fue la negativa rotunda para que The Beatles se presentaran en la Ciudad de México en 1965, que fue compensada con una entrevista de Jacobo Zabludovsky (el vocero oficial y oficialista del momento) a Brian Epstein, manager del grupo. El mismo Urruchurtu, también, censuró a Francisco Gabilondo Soler (Cri-Crí) y a Chava Flores.

Previo, durante y después el festival de Avándaro en 1971, el gobierno de Luis Echeverría se dio vuelo con la censura hacia el rock mexicano. Al igual que con el Hell & Heaven, amenazó con censurar el evento. La transmisión en Radio Juventud fue interrumpida, y la emisora fue vetada por 60 días por (supuestamente) violar la Ley Federal de Radio y Televisión, y el rock mexicano permaneció en la clandestinidad más de una década.

En los 80’s y 90’s la censura permaneció, alcanzando incluso a la televisión. Personajes como Manuel “El Loco” Valdéz, Héctor Suárez o el conductor Guillermo Ochoa fueron sacados del aire de un día para otro por órdenes de Gobernación. Todavía en los 90’s (ya con el decadente PRI de Zedillo), películas como La Ley de Herodes sufrió intentos de censura, que pudo evitarse gracias a una opinión pública más informada y politizada. De la misma forma, canciones como El Circo o La Granja, de Los Tigres del Norte, fueron censuradas en radio y televisión por su mensaje eminentemente político en contra de los gobernantes en turno (algunos de los cuales, todavía están en el poder detrás del copete).

Así, la represión cultural y social que el PRI ha ejercido a la sociedad durante sus gestiones de gobierno busca retornar, ahora que regresó el dinosaurio reloaded. Sin embargo, la sociedad ya no es la misma que hace 50, 70, o 20 años.

No pueden ni deben reprimirse las diferentes formas de expresión cultural que existen, aunque no simpaticemos con ellas o sean de nuestro gusto. Tenemos que respetar a los demás, su forma de pensar, de ser, de expresarse y de manifestarse. Y el gobierno debe ser garante de esas manifestaciones culturales, no el censor principal.

Peña Nieto ofreció gobernar con los jóvenes. Hoy le ha dado la espalda a muchos de ellos, que sólo buscaban participar en un evento que reivindicaba lo que son culturalmente hablando. Que asuman, pues, el recuento de los daños.

Saludos. Dejen comentarios.

El límite

Hola.

El pasado 1º de Diciembre, los mexicanos fuimos testigos de la manifestación más violenta en los últimos 30 años, motivada por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto en la Presidencia de la República y el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 12 años de gobiernos priístas.

En ésta manifestación, la cual fue una gran catarxis colectiva, con un saldo de varias decenas de heridos (algunos de gravedad) para ambos lados, y con un muerto de lado de los manifestantes, se demostró un nivel de violencia como tenía mucho que no había en México en protestas multitudinarias.

Más allá de que haya habido provocadores o no, lo cierto es que las distintas organizaciones que acudieron a la manifestación en sus distintos frentes tenían ganas de hacer lo que hicieron (pues definitivamente, no son niños chiquitos a los que asuraron para radicalizar las manifestaciones): una confrontación frontal y directa contra el Estado, representado ahora por Peña Nieto. Una demostración de lo que son capaces de hacer ante la cerrazón de la élite del poder por realizar un cambio de rumbo, el cual está destruyendo al país.

A diferencia de lo argumentado por Marcelo Ebrard (a nivel local, el cual, afortunadamente, ya se va en dos días) y Manuel Mondragón (a nivel federal), en efecto esperaban manifestaciones violentas. Los gases lacrimógenos, los gases rosas, los rehiletes, las balas de goma, y demás artefactos que utilizaron para dispersar y reprimir a los manifestantes, las vayas cercando los puntos clave, y el número de policías desplazados a las distintas sedes y alrededor de todo el cerco, indica que si lo esperaban, aunque quizá no de la magnitud y de la forma tan agresiva como se presentó.

Sin justificar la violencia, lo cierto es que el carácter y naturaleza de éstas manifestaciones, las cuales han pasado de lo pacífico a la confrontación, demuestran el cada vez mayor hartazgo de la sociedad, debido al desempleo, inseguridad, violencia, hambre, miseria, y falta de democracia que hoy prevalecen en el país. Se han rebasado los límites de la paciencia popular, y se ha hecho patente ya de forma tangible.

Ante la gran mentira teorizada por Weber, en el sentido de que la violencia justificable es la monopolizada por el Estado (y en el caso mexicano, por el narco-poder también), los medios de comunicación han desatado una campaña de odio y miedo criminalizando la protesta social, y a los participantes en ella. Han justificado el uso de la fuerza, la violencia y la represión del Estado, y han criminalizado (jurídica y mediáticamente) a aquellos que no tienen otra forma de demostrar su impotencia, rabia, frustración y desesperación por estar condenados a una vida llena de carencias y miseria, mientras unos pocos (que es la oligarquía de éste país, así como su régimen títere encabezado por Peña Nieto) disfrutan de todos los privilegios, siendo ellos los principales criminales beneficiados de la desfortuna del Pueblo.

Pareciera que se justifica la violencia del narco y del Estado, más no así la del Pueblo, que se encuentra en su legítimo derecho de manifestarse como le venga en gana, pues su trabajo y sus impuestos son los que alimentan a los criminales beneficiados del Estado, así como a los policías que los reprimen. Justifican el terrorismo de Estado realizado por Calderón durante 6 años, y condenan enérgicamente y “con todo el rigor de la ley” (sic Marcelo Ebrard) el derecho a manifestarse por las vías que el Pueblo crea conveniente.

La “violencia dirigida y planeada para atentar contra instituciones nacionales” (como lo describió Mondragón) es una demostración de que el modelo de Estado Mexicano y sus instituciones, en su forma actual, han perdido vigencia, se encuentra hoy por hoy caduco, y está en estado de putrefacción. Indica también que el Pacto Social actual (no se confunda con la tontería llamada ‘Pacto por México’, sino aquel realizado no formalmente entre gobiernantes y gobernados) necesita renovarse, así como incorporar nuevas reglas, para recomponer el tejido y la convivencia social, la cual actualmente se encuentra degradada totalmente.

Sin embargo, ésto no parece importar a Peña Nieto y la oligarquía totalitaria. Seguirán profundizando el modelo económico neoliberal y, por ende, la desazón y frustración del Pueblo, la cual se irá manifestando con una violencia creciente en las manifestaciones, las cuales también serán reprimidas cada vez con mayor fuerza, violencia y magnitud.

Sin embargo, todo llega a un límite, a un punto de quiebre. Y es en ese momento donde se darán las condiciones para cambiar el estado de las cosas y el status quo imperante. No tarda mucho en llegar ese instante. Puede ser pacífico o violento, y eso depende de la forma en la cual el Estado asuma su rol en la sociedad. Mientras tanto, resistiremos los que estamos inmersos en ésta lucha, algunos de los cuales hemos optado por una vía más moderada, en la cual únicamente difiere el método utilizado. Pero ésto no quiere decir que nuestras luchas sean distintas, sino son complementarias.

Exigimos la liberación de los presos políticos del pasado 1º de diciembre, pues para que no haya violencia del Pueblo, debe primero terminar la violencia del Estado hacia sus gobernados. Así, exigimos también el cese a la represión por parte del Estado. Y no me refiero únicamente a los macanazos, las balas de goma y los lacrimógenos. Me refiero también a la represión mediática, psicológica, jurírica, política, económica, social y cultural. A terminar con la máxima utilizada durante la firma del “Pacto por México”, donde “todo aquel que no suscribe ese acuerdo está en contra de México”, que es la misma política de Bush de “están conmigo o en mi contra”.

Sólo así podremos estar como sociedad coexistiendo y en paz.

Saludos. Dejen comentarios.

Nada justifica el uso de la fuerza y la represión en contra de estudiantes

La Coordinación Estatal del Movimiento Regeneración Nacional Jóvenes y Estudiantes en el Estado de Hidalgo (MorenaJE), condena enérgicamente la represión en contra de los estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) por parte del gobierno priísta de Fausto Vallejo, pues no se justifica el uso de la fuerza por parte del Estado en ninguna circunstancia. Así mismo, expresamos nuestra completa solidaridad con los compañeros de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL).

Éste hecho, sin duda, deja entrever cómo la violencia y la represión es una política de Estado por parte de los gobiernos emanados del PRI, con el pretexto de “Salvaguardar el orden y el Estado de Derecho”. Recordemos, tan sólo, que existen antecedentes claros de represión en contra de estudiantes por parte de gobiernos priístas: uno de ellos, el más recordado, es el realizado durante los meses de julio a octubre de 1968 en contra de estudiantes del IPN y la UNAM, entre otras escuelas; otro de ellos, no menos importante, es el realizado durante el Jueves de Corpus, el 10 de junio de 1971.

La violencia y represión también ha sido encarnada por el actual candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, en los hechos aún no esclarecidos de Mayo de 2006 en San Salvador Atenco, donde se presentaron detenciones arbitrarias, trato cruel, inhumano y/o degradante, allanamientos de morada, tortura, abuso sexual y violaciones a 26 mujeres, además de violación a los derechos de los menores por parte de la Policía del Estado de México por órdenes del entonces gobernador y actual abanderado del PRI.

Los lamentables hechos de ayer en Michoacán demuestran que el “Nuevo PRI” tiene los usos y costumbres del Viejo PRI, el cual representa un grave riesgo para las garantías individuales y los derechos humanos. Queda más que demostrado, por ende, que votar por el PRI en la próxima elección del 1º de Julio es una regresión para la vida democrática y la convivencia social de todos los mexicanos.

El Pueblo tiene aún el tiempo de decidir entre el regreso a un pasado oscuro y lúgubre, o el cambio verdadero.

Atentamente.

Héctor Gabriel Legorreta Cantera
Coordinador Estatal del Movimiento Regeneración Nacional Jóvenes y Estudiantes (Morena-JE) en el Estado de Hidalgo

Cuando la derecha utiliza a la Izquierda

Hola.

El pasado Miércoles 07 de marzo de 2012, recibimos en Pachuca a representantes del movimiento estudiantil chileno en Pachuca, Hidalgo, quienes participaron dando una ponencia en la conferencia “La importancia de las Movilizaciones Estudiantiles en Latinoamérica”.

Esto hubiera sido excelente si no hubiera algunos detalles con respecto a su visita: la conferencia fue en la UAEH, y fueron invitados por el Consejo Estudiantil Universitario de la misma Universidad, brazo político del Frente Juvenil Revolucionario (FJR) en la UAEH, que a su vez es la organización juvenil del PRI, partido que gobierna Hidalgo, y que está pegado a la derecha.

Aquí existen varias cuestiones que requieren puntualizarse. En primera instancia, es bien sabido (y comentado, además, en éste espacio) que la UAEH no es autónoma, pues existe un control caciquil muy férreo por parte del PRI y de Gobierno del Estado en la misma, cuyo Señor Feudal es Gerardo Sosa Castelán. Así mismo, en ésta “Universidad” se acallan todas las voces disidentes, así como se hostiga a la oposición que, apenas muestra formas incipientes, la ahogan entre represión, coptación, intimidación, o todas las anteriores juntas.

En segunda instancia, los planes de estudio de la misma “Universidad” están hechos y pensados en una orientación ideológica de derecha, los maestros (salvo honrosas excepciones) desprecian y humillan a quienes piensan diferente y a quienes tienen un punto de vista divergente a sus cátedras. En las clases, se evita hablar de autores incómodos (el caso más fecuente es Marx) y, cuando es necesario revisarlos, lo hacen de la forma más superficial, minimizando en lo más posible su aportación teórica.

La sumisión del alumnado a éstas políticas es tal, que cuando requieren llevarlos de acarreados a mítines con el gobernador, con el PRI o, incluso, a conferencias como la de ayer (pues cabe mencionar que el Consejo Estudiantil acarreó a alumnos de diferentes campus para llenar el polideportivo, que más que una conferencia parecía un acto priísta).

Por otra parte, el Consejo Estudiantil de la UAEH se ha caracterizado por defender a todo mundo (autoridades, académicos intransigentes y prepotentes, y poderes fácticos al interior de la Universidad) menos a los estudiantes. Dicho sea de paso, esta “representación estudiantil” no es elegida democráticamente entre los alumnos, sino es impuesta por dedazo por las autoridades. Pero más allá de este asunto, lo cierto es que el Consejo Estudiantil ha servido para reclutar a gente que se incorpore, en primera instancia, a las filas del Frente Juvenil Revolucionario para, posteriormente, incorporarse al PRI en Hidalgo.

En un estado donde la falta de oportunidades es cosa de todos los días (no sólo para los jóvenes, sino para la población en general), la incorporación al PRI o a Gobierno del Estado (que funciona como un apéndice del mismo PRI) es la oportunidad de tener un empleo más o menos bien o bien pagado, a cambio de la sumisión completa a éste órgano político.

Así mismo, es bien conocido que el Consejo Estudiantil hace cuanto puede para sumir a los alumnos en mundo de superficialidad e individualidad, que impida cualquier tipo de organización que no sea acorde a sus intereses. Discos, concursos de “belleza” (como los denominados “Chico Prepa 1”, o “Chica ICSHu”), y semanas culturales que tienen todo, menos cultura, el Consejo Estudiantil se ha encargado de generar una animadversión política entre el estudiantado que es difícil de contrarrestar.

Así mismo, el PRI no canta mal las rancheras. Si ha existido un partido que ha reprimido las luchas estudiantiles (no se digan las demás) ha sido dicho partido. Desde la masacre al movimiento estudiantil el 02 de octubre de 1968, pasando por el jueves de Corpus de 1971, en la Normal, hasta la violación de la autonomía en el año 2000, en la huelga de la cual fuí partícipe para luchar por educación púlica, laica, gratuita y de calidad, el PRI siempre su ley ha sido la mano dura contra todo aquel que difiera o que no sea coptado por ellos.

En el estado no se diga: el cacicazgo de los Sosa, los Guadarrama, los Rojo, los Lugo, los González, los Austria, y demás personeros a lo largo del Estado, hacen muy difícil el avance democrático, sobre todo después de los muchos muertos que ha habido en Hidalgo debido a éstos poderes fácticos regionales, que impiden el florecimiento de una verdadera democracia.

Por tal motivo, es una vergüenza, hipocresía y doble moral, además, que una organización corporativa como el Consejo Estudiantil y una Universidad tan cerrada como la UAEH, que cobran 1,200 pesos al semestre para poder estudiar, que tienen una matrícula cerrada donde admiten 30 o 60 alumnos por carrera al semestre, y que nunca han permitido movilización estudiantil alguna dentro de la Universidad por reprimir de inmediato a los estudiantes, organicen y se alardeen de tener ponentes como los compañeros del movimiento estudiantil chileno que buscan prácticamente lo contrario de lo que se practica en la UAEH: educación pública, laica, universal, gratuita y de calidad.

Sin embargo, la píldora ha sido bien dorada: habrá estudiantes que se traguen el cuento de que el Consejo Estudiantil de la UAEH es de Izquierda, y caerán en las redes del FJR y del PRI sin saberlo. En ese sentido, la derecha en el estado supo utilizar a la Izquierda legítima (como el movimiento estudiantil de Chile) en pos de sus beneficios políticos. Con la simulación, los estudiantes apoyarán un proyecto contrario a lo que piensan (el PRI y Peña Nieto) sin saberlo ni pensarlo. Así, la derecha habrá concretado sus planes a costa de la Izquierda. Es, en fin, la utilización de la Izquierda por la derecha.

Saludos. Dejen comentarios.

Palabras proféticas

Bueno, pues ahora resulta, como en los mejores tiempos de la Presidencia de la República, donde se daban gobiernos represores y autoritarios, pareciera ke Vicente Fox se empeña en terminar su sexenio con el sello de la casa.

Primero la represión contra los mineros en Lázaro Cárdenas, Michoacán (de los cuales dos resultaron muertos), y ahora el enfrentamiento en San Salvador Atenco, con saldo de un muerto y decenas de heridos, muestran como gobierno intolerante y represor al ke encabeza Vicente Fox Quezada, y ke a dos meses de las elecciones pareciera que comienza a aparecer el fantasma del voto del miedo.

Pareciera también ke los neoliberales y aquellos ke no quieren ke éste país cambie, se empeñan en amenazar ke si Andrés Manuel gana no soltarán el poder, y se aferrarán a él cueste lo ke cueste y se oponga quien se oponga. Y lo conseguirán ya sea falseando encuestas, mintiendo a la gente, ofreciendo lo ke no van a poder cumplir, o reprimiendo a la gente ke hace seis años confió en ellos sufragando por un cambio ke, a la vista, fue un retorceso.

Hace cinco años, el 12 de octubre del 2001, en una visita ke hizo Vicente Fox a Alemania, unos jóvenes en Hamburgo le gritaron “ASESINO”. Todo el país (hasta Andrés Manuel López Obrador) lo defendió en su momento, pues dijo ke el Presidente era todo lo ke quisieran, menos un asesino. El Presidente Fox declaró a la prensa: “esos jóvenes seguramente ni siquiera entienden la palabra que están utilizando y a quién se la están dirigiendo, porque por supuesto que no somos asesinos y jamás tomaremos una decisión de violencia“. Hoy, tres años después, se volvieron proféticas las palabras pronunciadas por esos jóvenes, mientras ke las del Presidente Fox se hicieron chicharrón.

Saludos a todos.