Federalismo y Centralismo

Hola.

Posterior a la Independencia de México, se llevaron a cabo los debates en el Congreso de la Unión para definir si México sería una República centralista o federalista. Mientras los insurgentes defendían el federalismo, los realistas (divididos en dos facciones: borbonistas e iturbidistas) apoyaban la idea del centralismo.

En términos coloquiales, que México fuera una República Federal derivaba que, en los hechos, los estados integrantes de la Unión mantendrían su soberanía en todos los sentidos (obviamente, sin que sus decisiones afectaran la integridad de la Unión), mientras que si México se convertía en una República Centralista, se dejaban todas las decisiones a la Capital, decisiones que serían alejadas de la realidad local y sometidas a los caprichos del Centro.

Tras muchos debates (algunos de ellos muy ríspidos) entre insurgentes y realistas, los primeros le ganaron a los segundos, y México se constituyó como una República Federal. Sin embargo, a los realistas (que nunca aceptan nada, y al estilo de siempre) impusieron a Agustín de Iturbide como Emperador, y centralizaron el poder como querían desde un inicio. Afortunadamente, el gusto no les duró mucho tiempo, y México se convirtió (de una vez y para siempre) en una República Federal.

Sin embargo, llegamos al siglo XXI, y fuerzas en la Izquierda y la derecha quieren seguir sometiendo a los estados con un centralismo que ya quedó atrás en el Siglo XIX. Una anécdota cercana es la que alguna vez me comentó Tonatiuh Herrera, cuando en 2005 Miguel Ángel Granados Chapa le dijo “torpe” a José Agustín Ortiz Pinchetti, debido a su convicción de querer someter las decisiones que las entonces Redes Ciudadanas (dirigidas por Herrera) fueran sometidas a los caprichos emanados del Distrito Federal.

Seis años después, padecemos del mismo mal por mentes “jóvenes” que invocan actitudes del Siglo XIX. La intención del sometimiento a los caprichos y designios del Centro (ignorando condiciones geográficas, políticas, sociales, regionales e, incluso, culturales) y modelos ya desgastados de organización y que cuentan con una nula efectividad (pues están pensados desde y con la realidad del Distrito Federal) nos hacen recordar el también fallido indigenismo mexicano de la década de los 40’s y 50’s impulsado por el PRI, el cual planteaba soluciones al problema indígena sin tomar en cuenta los verdaderos problemas de los indígenas.

Consideramos indispensable (para cualquier proyecto nacional que se denomine de Izquierda) que se deben respetar y acatar las decisiones autónomas de los estados, al igual que los estados deben someterse a las decisiones que emanen de los municipios, y éstos de las comunidades. No puede (ni debe) plantearse una estrategia inversa, puesto que sólo los habitantes de cada estado, municipio y comunidad conocen sus condiciones locales y regionales de organización política, social y cultural, y pretender hacerlo a la inversa sólo demuestra un acto de soberbia y prepotencia indescriptible.

Los que viven en el Centro (de donde yo provengo, por cierto) deben aprender (tal y como yo lo hice) a respetar las decisiones en lo local. Las decisiones que afecten a lo local deben tomarse en lo local, sin consultar a terceras personas. Hacer efectivo el federalismo en todas sus vertientes, y no sólo donde nos conviene o, bien, donde en la parte del discurso suena bonito, sin llevarlo a la práctica. También aprender a mandar obedeciendo, puesto que ésta máxima de la Izquierda es letra muerta si sólo lo utilizamos como unas palabras mediáticas y de convencimiento, y no como una forma cotidiana de vida.

Así, si pregonamos con el espíritu democrático, hagamos de él una forma de vida, y no sólo un discurso. De nada sirve cuestionar decisiones locales si se es impuesto en un cargo “porque el dedo de Dios lo escribió”.

Una de las máximas de la democracia es el respeto. Y lo describió perfectamente Benito Juárez, cuando aseguró que “el respeto al derecho ajeno es la paz”. Sólo asegurando el respeto a las decisiones locales, es como aseguraremos que la transformación de México se realice de abajo para arriba, y no de arriba para abajo.

Saludos. Dejen comentarios.

La contrarreforma política de FeCal, regresión al Siglo XIX

Hola.

Bueno, pues el día de ayer Felipe Calderón, presidente espurio de México, dictó ayer su proyecto de “reforma” (que más bien es contrarreforma) política del sistema político mexicano.

Pues bien, en vistas del bombo y platillo con el que fue anunciada ésta contrarreforma regresiva, que nos pondrá a la par del siglo XIX, analizaré punto por punto cada una de las propuestas redactadas por Calderón el día de ayer, y demostraré lo contraproducente que puede ser para el país de ser aprobada una reforma así. Ésto es una gran trampa, que de ser aprobado, será un gran lastre para las futuras generaciones.

1.- Dejar en libertad a las legislaturas locales y a la asamblea del Distrito Federal para poder establecer la elección consecutiva, hasta por un periodo de 12 años,  de alcaldes y demás miembros de los ayuntamientos, así como de los jefes delegaciones.

Ésto no es más que una locura. Presidentes Municipales, Síndicos, Regidores y Jefes Delegacionales, “electos” por 4 períodos de 3 años. Es completamente inverosímil. Ustedes no saben las rebatingas y peleas que se dan dentro de los partidos por éstos cargos. Es algo casi mortal. Todos contra todos, en un afán de ver quién ocupa la mejor posición en la lista. Lucha encarnada para obtener la candidatura a Presidente Municipal (aún cuando se sabe que se va a perder).

Ahora, imagínense: la rebatinga entre quienes ya tengan el poder, y lo quieran conservar y perpetuar, y entre los que aspiran… va a ser algo inimaginable. No saben la ingobernabilidad que habrá en el país si se aprueba ésto.

2.- Permitir la elección consecutiva de legisladores federales y locales en periodos que tengan un límite de hasta 12 años.

Otra que va emparentada con la anterior. Senadores, Diputados Federales y Diputados Locales, implantados en una curul por 12 años. Nunca van a poder cambiarse las cosas. Será ésto una simulación de democracia. Además, las peleas por éstos cargos al interior de los partidos son peores que las de Presidentes Municipales, Síndicos, Regidores y Jefes Delegacionales. En pocas palabras, muerto el “Sufragio Efectivo, No Reelección”.

3.- Reducir el número de integrantes en el congreso. Se propone del Senado eliminar los 32 escaños que son electos de una lista nacional, manteniendo 3 Senadores por Entidad Federativa, dando un total de 96.  De la Cámara de Diputados se propone reducirla de 500 a 400 diputados.

Parcialmente de acuerdo. Sí tienes que desaparecer las pluris, pero no de acuerdo al punto anterior. Desapareces las pluris, y te queda el Congreso de 12 años enquistado en el poder… bonita fregadera. El fin último: crear una aristocracia al servicio del poder y de los intereses creados.

4.- Se propone aumentar el número de votos para que un partido político conserve su registro, pasando del 2% al 4% con la finalidad de garantizar una mayor representación social de los Partidos Políticos.

Con ésta propuesta, consolidas los partidos minoritarios de derecha (PVEM, PANAL) y eliminas los partidos minoritarios de Izquierda (PT, Convergencia). Ésto, aunado con la desaparición de las pluris, dejas el poder prácticamente en manos del PRI-AN y del PRD (que con las reformas en el último Congreso, pasará a ser otro partido más de las élites del poder, a donde no se podrá aspirar a nada por los intereses creados de las corrientes).

5.- Incorporar la figura de Iniciativa Ciudadana, ampliando las garantías políticas de los ciudadanos, teniendo estos la facultad de proponer iniciativas de Ley ante el Congreso de la Unión.

Vamos al otro punto. Está muy bien la figura de Iniciativa Ciudadana. Sin embargo, sabemos cómo se cuecen habas en éste país. La verdad es que ésto únicamente será utilizado por la oligarquía (llámese empresarios) para que, sin depender de diputado o partido alguno, puedan ingresar sus iniciativas y sean aprobadas por los bloques mayoritarios (PRI-AN) sin oposición alguna.

6.- Para ampliar los derechos de los ciudadanos, se propone incorporar la figura de las candidaturas independientes a nivel constitucional para todos los puestos de elección popular.

Lo mismo que el punto anterior. ¿Saben cuánto cuesta una campaña política en éste país? ¿Saben cuánto cuesta, tan solo, generar la estructura electoral el día de la elección? Es obvio que los ciudadanos comunes y corrientes no tenemos el ingreso suficiente como para pagar una campaña. ¿Quiénes (nuevamente) serán los beneficiados de ésta reforma? La oligarquía, los empresarios. Sólo ellos.

¿Y saben cómo ejercerán el poder, y en beneficio de quién? Y si no me creen, vean el caso en Italia con Berlusconi.

7.- Adoptar un sistema de elección por mayoría absoluta con segunda vuelta electoral para la elección de Presidente de la República. Será electo Presidente el candidato que en la primera vuelta obtenga más de la mitad de los votos emitidos, si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta, los dos que hayan obtenido el mayor número de votos, pasarían a segunda vuelta.

Adicionalmente se propone que la segunda vuelta se lleve a cabo en la misma fecha que la elección legislativa.

Ok. Primero, los dos que hayan repartido más despensas y hayan gastado más para comprar el voto, pasarán a la gran final (porque yo no recuerdo que en éste país haya habido elecciones donde un candidato presidencial haya obtenido más del 50% de los votos, salvo cuando el PRI era todo, y la oposición era eliminada a balazos). Luego entonces, nos vamos a la segunda vuelta, y entonces pactan, o terminan de repartir despensas. Y además, la juntas con la elección a Diputados Federales y Senadores, los cuales irán por la 3ª o 5ª reelección.

8.- Reconocer a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la atribución para presentar iniciativas de ley en el ámbito de su competencia, así, la SCJN tendría la capacidad para mejorar el funcionamiento del poder judicial y la posibilidad de incidir directamente en mejoras a la normatividad en materia de medios de control constitucional como el amparo, las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad.

Con una Suprema Corte tan pervertida y corrupta que está (que de hecho, parece más la Tremenda Corte) no puede confiarse que las iniciativas que presente sean para mejorar el Poder Judicial, y sí para joder más a los ciudadanos. Incluso, puede ser que comiencen a suprimir garantías. Ojo con ésto.

9.- Facultar al Poder Ejecutivo para que pueda  presentar al inicio de cada primer período ordinario de sesiones, dos iniciativas preferentes que deberán dictaminarse y votarse por el Congreso antes de que concluya dicho período.

En caso de que el Congreso no dictamine y vote en cualquier sentido sobre la iniciativa, esta se consideraría aprobada. Las iniciativas de reforma constitucional presentadas bajo este procedimiento serían sometidas en caso de no existir decisión por el Congreso, a un referéndum para que los ciudadanos decidan sobre su eventual aprobación.

Punto muy delicado. El primer y tercer año de Gobierno, el Presidente puede enviar las dos iniciativas que se le pegue su gana, y el Congreso tendrá que analizarlas, debatirlas y votarlas en ése período (tres meses). De no realizarlo, queda aprobada, y de paso, se convoca a referéndum para que los ciudadanos “decidan”.

Sin embargo, aquí hay dos trampas. La primera es que la Constitución, en México, no tiene contemplada la figura del referéndum como forma de decisión, lo cual quiere decir que el hecho de que se mande a referéndum no garantiza que la voz de los gobernados sea escuchada. La segunda es que, con éste escenario, la iniciativa queda aprobada de facto. El referéndum sólo es un trámite.

10.- Facultar al Ejecutivo Federal para presentar observaciones parciales o totales a los proyectos de ley aprobados por el Congreso y al Presupuesto de Egresos de la Federación.

Si no me gusta que me hayas recortado el presupuesto, te lo puedo observar (que éstas observaciones siempre terminan siendo vetos, por lo general). Si no me gusta que le hayas dado a X estado más, y a Y estado menos, también te lo puedo observar. Y no lo dice, pero supongo que si se observa algo, tiene que regresar a las cámaras para ajustar dichas “observaciones”.

Ésto no debe aprobarse. No le conviene a nadie, ni a la propia Nación. A los únicos que les conviene ésto es a la gran clase política de éste país, y a la oligarquía. A nadie más.

Lo vuelvo a repetir: ÉSTO ES UNA GRAN TRAMPA. De aprobarse, será un gran lastre ésta contrarreforma regresiva a las futuras generaciones. Yo siempre les advierto muchas cosas. Y les advierto que no apoyen ésto, porque no saben, en verdad, en la que nos vamos a meter.

Sin embargo, en cuanto a las decisión final, yo creo que será aprobada por unanimidad. Precisamente, toda la clase política siempre se ha preocupado por ver de qué forma brincan de puesto en puesto para seguir viviendo del erario público. Ésto les garantiza quedarse en un puesto 12 años, luego otros 12 en otro, y luego otros 12 en otro. Y su vida, totalmente resuelta. Por eso creo que tanto los diputados como los senadores votarán a favor de ésta iniciativa, porque es precisamente lo que quieren: perpetuarse en el poder por siempre.

Me gustaría, además, que circularan ésta entrada. Es justo que todos los mexicanos sepan las chingaderas que quieren hacer los grupos en el poder. De ustedes depende que pase ésto o no.

Y para terminar, muy bien, excelente, que Círigo y Arce se hayan ido del PRD. Son de las personas que más daño le hacían al partido, y que buscaban el poder por el poder. Ya sólo falta que renuncie Chucho.

Saludos. Dejen comentarios y circulen ésto.