La Mafia que se adueñó del Zócalo, el Grito, los Símbolos Patrios, el Bicentenario… y el 2010

Y cuando desperté, hoy, 16 de septiembre de 2010…
la mafia seguía ahí (en Palacio Nacional)

Hola.

Pues si. Ya no puede ser ocultado lo evidente. El poder detrás del trono se asomó por fin. Y se asomó cínicamente para no ocultarse más. El día de ayer hizo su aparición Carlos Salinas de Gortari como invitado de honor en Palacio Nacional, en el marco de los festejos del Bicentenario que, por cierto, fue secuestrado y privatizado por esa oligarquía que aspiran a perpetuar su poder para siempre.

Fue algo lamentable y estúpido. Se gastó mucho (en forma suntuosa y ostentosa) en un espectáculo que no le gustó a nadie. Según los reportes que oportunamente daban desde el Zócalo a través de Twitter, la gente estaba muy enojada y/o decepcionada por la mala calidad del espectáculo ofrecido en el Zócalo.

Trifulcas dentro y fuera del Zócalo (algunos que querían entrar y se enfrentaron con los granaderos, otros a los que mezclaron con los reporteros, y se pelearon con ellos), un abucheo generalizado al Shalalalala de Aleks Syntek, la negativa a participar en la coreografía México Unido, y el repudio a los artistas que ahí se encontraban, fue parte de lo ocultado por las cámaras de televisión, pero parte de los hechos que las redes sociales, una vez más, dejaron al descubierto.

Pero el descontento no sólo fue enfocado hacia el espectáculo. Calderón fue abucheado, y coreado al grito de “¡Culero!” en la pantalla del Ángel de la Independencia (el único reporte con el que cuento, por cierto), y también en el Grito de Dolores Hidalgo. Cuando Calderón terminó su grito, el público comenzó a exclamar “¡Muera el mal gobierno!”, al estilo de Miguel Hidalgo en 1810.

Éste mal gobierno, que utilizó un espectáculo horrendo para mantener estupidizada a la gente, y que según mi propia conjetura, mientras la gente estaba entretenida viendo en el Zócalo y en las pantallas de televisión un espectáculo que costó miles de dólares, y que no estuvo a la altura de las espectativas, dentro de Palacio Nacional la mafia discutía y acordaba el traspaso del poder en 2012, en una reunión entre Fox, Calderón y Salinas (vuelvo a repetir: es mi propia conjetura. No implica que haya sucedido tal acontecimiento).

Vivimos una era lamentable. Salinas ha vuelto, y regresó para no irse más. Calderón demostró ayer que sólo es un empleado de él, y de los intereses que lo rodean. Tenemos una muy difícil tarea rumbo a 2012. Si Peña Nieto es electo Presidente, nunca más tendremos libertad en México. Votar por el PRI, o por el PAN, da lo mismo. Son sólo dos caras de la misma moneda. No podemos permitir que la oligarquía consolide su poder. Es ahora o nunca. Demos el cambio en 2012, o nos condenamos para siempre.

Saludos. Dejen comentarios.

La reconquista española, o el Bicentenario fallido

Hola.

Estuve preparando ésta entrada. Originalmente, iba a titularle “¡Pinche Bicentenario!”, pero iba a haber más de unoque se iba a ofender. Por eso opté por ponerle un título moderado, sin dejar de pensar que éste Bicentenario es pinche.

¿Y porqué pinche Bicentenario? Porque no existe absolutamente nada qué celebrar. Muertos, desapariciones, decapitados, violencia, balaceras, inseguridad, un cúmulo de cosas que a mí, en lo particular, me entristecen. Sin embargo, ha sido montada toda una campaña mercadológica para distraer ésto. Y en esa campaña mercadológica, se ha mercantilizado a la Patria. Ya no se conmemora la búsqueda de un ideal, ya no se reflexiona sobre el papel que México ha tenido en los últimos dos sigloshacia dentro y hacia afuera.

El mercado ahora domina nuestros festejos: el partido del Bicentenario, la Miss Universo del Bicentenario, la telenovela del Bicentenario, el Shalalalala de la canción horrenda del Bicentenario, la ridiculización de los Héroes de la Patria en una película tipo Disney del Bicentenario, la parafernalia tipo show del Bicentenario, souvenires, tonos de celular, y un sinfín de cosas más que podría enumerar, y que no terminaría. Ahora, la Patria es un producto sujeto a la Ley de la Oferta y la Demanda: todo mundo puede comprar y vender algo de Patria, cuando ésta es intangible, intransferible, inmutable…

Y también muestra, por otra parte, la ineficacia del gobierno espurio: nu hubo ni un sólo monumento, uno sólo, terminado. Y lo que se hizo es como para dar pena. Porfirio Díaz, con todo lo que le podemos condenar, achacar y juzgar, pero tuvo dos monumentos magistrales el día del Centenario: el Ángel de la Independencia, y el Reloj Monumental de Pachuca. Pero un siglo después, nada que demuestre la grandeza de nuestro pueblo, y nada terminado de lo mediocremente hecho: el Viaducto Bicentenario todavía tiene grúas encima, la línea 12 del Metro (la línea del Bicentenario) sin concluir, la torre del Bicentenario, sin concluir… Todo ha sido un reverendo fracaso.

 Estamos ante los festejos de un Bicentenario fallido del estado espurio fallido mexicano. Sin embargo, existe una gran carga de hipocresía con respecto a ésta conmemoración, pues por una parte se festeja con cuestiones superfluas y superficiales, y por la otra se continúa entregando el país a la gente de la oligarquía y a las naciones extranjeras.

Y curiosa y contradictoriamente, existe una oscura tendencia a entregar el país, precisamente, a aquellos de quienes nos “independizamos” el 27 de septiembre de 1821: los españoles (o bueno, por lo menos eso dice el Acta de Independencia). En éste sentido, actualmente se está dando una reconquista matizada y amañada (aquí, cabe destacar que no ha sido el único intento registrado en la Historia de nuestro país), y daremos las razones y motivos que nos hacen pensar ésto.

Los primeros indicios que tuvo España de México se remontan hacia 1517, cuando Francisco Hernández de Córdoba bordeó la costa del Golfo de México. Un año después, Juan de Grijalva exploró las costas mexicanas, desembarcó en el Río Grijalva (por eso lleva su nombre) y exploró hasta el Río Alvarado. Tras regresar a Cuba y contar su experiencia, el Gobernador de Cuba, Diego Velázquez, le encomendó la tarea de explorar dichas tierras a Hernán Cortés.

Así, Cortés se dirigió a las tierras mexicanas, donde fundó el primer Ayuntamiento de América latina, la Villa Rica de la Vera Cruz. Ahí comenzó, en realidad, la conquista de México. Mediante un plan donde combinaba la conversión al Catolicismo y la muerte, Cortés se fue haciendo de conquistas y aliados, éstos últimos impusados: por el miedo, o por el odio hacia la nación dominante, Mexihco-Tenochtitlan (como Tlaxcala).

Cortés llega finalmente a Tenochtitlan y, mediante la confusión generada por la porfecía del regreso de Quetzalcóatl, logra ocupar sin problemas un lugar privilegiado en las decisiones junto al Tlatoani, Moctezuma Xocoyotzin. Sin embargo, una tontería por parte de Pedro de Alvarado, al ejecutar la matanza del templo de Axayacatl, produjo que la gente de Tenochtitlan (ya inconforme de por sí) se volcara en contra de los españoles. Cortés amagó secuestrando al Tlatoani, y al no dispersar a la multitud, asesinó a Moctezuma atravesándole una espada desde los testículos hacia arriba. Una muerte cruenta y dolorosa. Así, la gente de Tenochtitlan, lidereados por Cuitláhuac, persiguió y capturó a varios soldados y caballos españoles (y mató a otro tanto), a los cuales sacrificaron y formaron parte de su colección en el Xompantli del Templo Mayor.

Cortés huye hacia el norte, en dirección a Cuauhtitlan, bordea la Sierra de Guadalupe, y llega nuevamente a Tlaxcala, donde se recompone, y desde donde planea y dirige el asalto a Méxihco-Tenochtitlan, la cual cae tras 3 meses de asedio (y donde matan, literalmente, de hambre y sed a la Ciudad) el 13 de agosto de 1521.

Ese momento histórico es precisamente el comienzo de una larga maldición sobre los mexicanos. Primero, soportando 300 años de dominación y sometimiento español, el cual no sólo le limitó a lo político, administrativo y territorial, sino que además tomó matices culturales como la imposición de una religión extraña y ajena, el intento de desaparecer la mexicaneidad y todas las cuestiones que colleva: culinaria, tradiciones, fiestas, etc. Sublevaciones hubo muchas y muy diversas. Indígenas asesinados, también. Más del 90% de la población originaria fue exterminada por los españoles.

Sin embargo, encontraron una forma que fue muy efectiva para dominar a los pobladores mexicanos: mimetizaron una diosa indígena (la diosa Tonantzin) con una virgen católica, y crearon el mito de la Virgen de Guadalupe. Sin embargo, éste mismo símbolo fue utilizado por Miguel Hidalgo contra sus creadores, los españoles, para aglutinar a la gente en torno a su causa (la cual no era hacer de México un país independiente, sino la restauración del trono a Fernando VII, usurpado por Pepe Botella, el hermano de Napoleón, quien tomó el poder en España tras la invasión napoleónica en 1808).

La lucha de Independencia fue cruenta. Y realmente adopta el matiz independentista hasta el movimiento de Morelos, con su declaración en los Sentimientos de la Nación. Y más allá de las luchas que se dieron, aquí es donde realmente comienzan las dos visiones de Nación que subsisten hasta la actualidad: la independencia en todos los sentidos, y la sumisión en todos los sentidos. A éso se reducen ésas dos visiones.

Guerrero e Iturbide, efectivamente pactaron para que el Virrey firmara el acta de independencia, pero en la realidad el Virrey, su séquito y su corte mantuvieron sus mismos privilegios, y fueron quienes impulsaron a Agustín de Iturbide como I Emperador de México, brincándose el acuerdo de que el Congreso discutiera, en primera instancia, si seríamos una república o una monarquía, y en segunda instancia, si fuera república, centralista o federalista.

Obviamente, los insurgentes (con quienes Guerrero simpatizaba) querían una república, mientras que los realistas querían una monarquía. Sin embargo, éstos se dividieron en dos facciones: los iturbidistas (quienes apoyaban para que Iturbide fuera monarca) y los borbonistas, que proponían traer un rey extranjero, en particular Borbón. Ganaron los insurgentes el debate, y entonces los realistas apoyaban que fuera una república centralista, es decir, que hubiera un gobierno central, y regiones administrativas nombrados por el titular del ejecutivo, mientras que los insurgentes querían una república federalista, es decir, soberanías para los estados. Los Insurgentes, de nueva cuenta, ganaron el debate.

Sin embargo, el grupo realista, que después se unirían al Partido Conservador, siempre fueron y han sido entreguistas. Piensan que los mexicanos somos imbéciles, y por tanto hay que traer recetas del extranjero. Éstos son los tatarabuelos de los panistas, que siguen con su misma doctrina.

Los Conservadores fueron quienes propusieron que tantas veces regresara al poder Antonio López de Santa Anna; fueron quienes combatieron junto a la Iglesia Católica contra la Ley Lerdo en la Guerra de Reforma; fueron quienes trajeron a Maximiliano de Habsburgo, y balcanizaron al país; fueron quienes se aliaron a Porfirio Díaz y mantuvieron éste país en la opresión, el hambre y la miseria, mientras unos cuantos se beneficiaban de sus políticas (las empresas extranjeras de petróleo, minas y trenes, los hacendados-latifundistas, etc.); fueron quienes se levantaron en el Bajío en contra de los Revolucionarios; fueron quienes participaron en la Decena Trágica en contra de Madero (el bisabuelo de Santiago Creel ahi andaba); fueron quienes no querían que se aprobaran las grandes reformas sociales plasmadas en la Constitución del 17; fueron quienes se levantaron en contra del Gobierno Revolucionario y se aliaron (otra vez) a la Iglesia en la Guerra Cristera; fueron quienes se opusieron a las reformas cardenistas y quienes fundaron el Partido Acción Nacional (PAN); fueron quienes aplaudieron las políticas entreguistas de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán Valdéz; y fueron quienes se hicieron tecnócratas, y siendo gobierno con el PRI-AN, vendieron las empresas del Estado y los recursos naturales beneficiando, principalmente, a un sector que a la postre se ha convertido en una oligarquía nacional y a las empresas trasnacionales, principalemente estadounidenses, canadienses y españolas.

España no es para nada lo maravilloso que dicen, y al contrario, es de lo más nocivo para México tanto como lo es Estados Unidos. Los españoles, muy socialistas hacia dentro, y muy imperialistas hacia afuera. Nuestra gran complicación con Estados Unidos es que lo tenemos de vecino. Sin embargo, la influencia nefasta es igual de uno u otro. Regresemos a nuestro tema.

La reconquista, en particular española, no podría ser posible si no fuera por la complacencia del Estado Mexicano. La concesión que Vicente Fox le dió a los españoles (en particular, a Repsol) para explotar y extraer el gas natural de la Cuenca de Burgos, que representan 50,000 kilómetros cuadrados, en los Estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, sin que eso beneficie en nada al país.

O también la concesión del Tren Suburbano, en el Área Metropolitana de la Ciudad de México, a la empresa española CAF (Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles) por un periodo de 30 años, entregando lo que eso implica: vías, la estación histórica del ferrocarril de Buenavista, cuando pudo haberse creado una empresa del Estado que administrara dicho ferrocarril, y con un costo en el pasaje subsidiado (14 pesos por un viaje es una mentada de madre). Y decidieron dársela, pese a las constantes quejas en España sobre el desempeño de ésta empresa, sin contar los choques y descarrilamientos que ha tenido ésta empresa en su país nativo. Incluso, pese a haber tenido un choque ya en México, el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado de México le concesionó, nuevamente, el Sistema 2 (que irá de Martín Carrera a Jardines de Morelos) y el 3 (que irá de La Paz a Chalco), sin modificar el tiempode la concesión: 30 años.

En éste entregar recursos se ha entregado las vías de comunicación. Basta mencionar el trato preferencial que ha tenido el gobierno espurio de Calderón y el Gobierno del Estado de México encabezado por Enrique Peña Nieto hacia la empresa OHL, empresa española que actualmente tiene concesionados el Circuiro Mexiquense (que rodea gran parte del Estado de México), el Viaducto Bicentenario (2º Piso de Periférico del lado del Estado de México, Toreo a Perinorte), o las consesiones que racientemente acaba de adjudicar Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a la misma empresa (una por la vía de la licitación, y la otra por adjudicación directa) para la construcción del 2º Piso del Periférico del lado del Distrito Federal (San Antonio-Toreo) y de la mal llamada Supervía Sur-Poniente (en Magdalena Contreras), ambas vías que serán de cuota durante 30 años.

Así mismo, encontramos empresas españolas que participan en la generación de electricidad que luego le venden a CFE, lo cual, además, representa un acto de inconstitucionalidad. Y qué decir de las empresas trasnacionales norteamericanas que nos invaden como plaga. O de las canadienses que tienen en su mano la minería. O los coreanos y japoneses, que son casi dueños de Tepito.

Todos éstos elementos no hacen más que hacer ver lo evidente: que el Bicentenario y sus festejos es una simulación, una farsa. Lo peor es que existe gente que se lo cree.

De acuerdo a la concepción de Federico Reyes Heroles padre, quien sostenía que “no puede existir independencia política sin independencia económica”, estamos muy lejos de poder celebrar un Bicentenario de la Independencia puesto que, ahora más que nunca, estamos sometidos a los intereses extranjeros. Tal vez ya sin ejércitos extranjeros; tal vez sin un funcionario público visible extranjero, como era el virrey; pero seguimos sujetos a las decisiones del extranjero y, lo más importante, sigue existiendo la misma opresión y pobreza que existían hace 200 años. O quizá no. Ahora hay más, porque tenemos a 80 millones de pobres en México, que representan cerca del 80% de la población.

Es tiempo de reflexionar y actuar. No podemos seguir así siempre. Dicen que no hay mal que dure 100 años, pero nosotros ya llevamos 500 años así.

Y me voy citando a mi teórico favorito, el brillante Karl Marx, quien decía que “aquel que no conoce la Historia, está condenado a repetirla“. No nos equivoquemos una vez más, y generemos el cambio para la Nación que nos merecemos.

Saludos. Dejen comentarios.

Mexicana, una víctima más del neoliberalismo

Hola.

No. Ahora no podemos poner excusas ni pretextos. No podemos hablar de ineficacia. Tampoco que era una empresa poco rentable. Mucho menos que los salarios de los trabajadores eran excesivos, porque eso es una vil mentira: durante muchos años, Mexicana de Aviación trabajó en ese mismo esquema, y nunca hubo reporte alguno del gobierno que dijera que Mexicana era incosteable, insostenible, o cuantos argumentos falaces se inventan siempre los neoliberales.

Mexicana era la mejor empresa de aviación en México, y por mucho. Incluso, fue una de las empresas de aviación ejemplares en la aeronaútica mundial.

Y a todo eso se lo cargó, literalmente, la chingada. Pero la chingada tiene nombres: Vicente Fox, Presidente de México en 2005 (cuando la aerolínea fue vendida); Pedro Cerisola, Secretario de Comunicaciones y Transportes en ese mismo año, y Gastón Azcárraga, miembro de la oligarquía, beneficiado con una empresa que sólo tardó 4 años en hacer quebrar. ¡4 años! Deberíamos revisar si le damos el premio al empresario más ineficiente del mundo en la Historia.

Y como siempre, querían volver a aplicar la fórmula que ya les ha gustado, tanto a empresarios mexicanos como extranjeros: privatizar las ganancias, y socializar las pérdidas. Así fue con el FOBAPROA, el rescate carretero, y cuantos “rescates” ha habido en México para solucionar la ineficiencia de empresarios voraces y corruptos. Bien lo ha dicho López Obrador: llaman populismo a lo poco que se le da a la mayoría, al pueblo, pero nombran fomento o rescate a lo mucho que se les da a los empresarios.

Mexicana de Aviación no sólo representa la primer aerolínea comercial mexicana de la Historia, sino una de las primeras en el mundo. Es parte de la Historia de la Aviación, y por lo visto ahí se quedará: en la Historia, gracias a esos empresarios torpes que sólo quieren ganar sin invertir, los que quieren que la plusvalía sea al 100% gastando en lo mínimo posible en los costos.

Ahora, le han abierto las puertas de par en par a la aeronaútica trasnacional. Han sepultado, una a una, a las aerolíneas mexicanas: primero, Aerocalifornia; posteriormente, Aviacsa; y ahora, Mexicana. La política aeronaútica en México va en retroceso: estamos a punto de convertirnos, auténticamente, en un país bicicletero.

Ahora, le abrimos el mercado a American Airlines, Continental Airlines, KLM, Iberia, Japan Airlines, y todas las empresas aeronaúticas que no podían competir contra Mexicana y Aeroméxico, y que ahora sí tendrán uso irrestricto del espacio aéreo mexicano.

Sigamos aplaudiendo como focas el triunfo de Navarrete como Miss Universo (un concurso privado que en nada beneficia al país), sigamos auyando como lobos la canción del Bicentenario de Aleks Syntek, y cerremos los ojos ante la venta cínica del país que se está llevando a cabo.

¡Bonita forma de celebrar el Bicentenario! Sigan, sigan, sigan, al fin y al cabo, el circo de tres pistas continúa. Al fin y al cabo, lo que importa es celebrar cómo nos están colonizando de nuevo.

Saludos. Dejen comentarios.

Jesucristo, ese primer gran laicista

Hola.

Bueno, pues tras el debate generado sobre la ingerencia de la Iglesia Católica en el caso de los matrimonios del mismo sexo y la adopción de niños por parte de éste tipo de parejas, siendo ésta la decisión de un Estado Laico, y donde no tendría (ni debería) tener injerencia la Iglesia, nos hemos tomado la libertad de realizar una reflexión.

Y ésta reflexión va encaminada sobre cierto pasaje en la vida de Jesús de Nazareth, ese gran líder social del Siglo I de Nuestra Era, el cual comenzó a cargar sobre su espalda el título de “Hijo de Dios” en el Concilio Ecuménico de Nicea. Pues bien, según un pasaje narrado en 3 de los 4 evangelios canónicos (San Mateo 22:21, San Marcos 12:17, y San Lucas 20:25), tras la pregunta por parte de los fariseos a Jesús sobre si se deben pagar o no impuestos, a lo que éste contesta: “Lo que es del César, al César, y lo que es de Dios, a Dios”. En éste sentido, Jesucristo hace, de facto, una separación entre la Iglesia y el Estado, entre lo divino y lo terrenal.

En éste sentido, Jesucristo ratifica ésta doctrina cuando corre del Templo de Jerusalem a los mercaderes que ahí hacen todo tipo de negocios con la Fe, y obtienen jugosas ganancias, tal y como lo hace el catolicismo de nuestros días. En éste pasaje, los miembros del Sanedrín salen encolerizados porque Jesús se madrea a todos en el Templo (el texto bíblico no lo menciona, pero supongo que salen así de encabronados porque recibían alguna comisión por estar ahí), y Jesucristo se va, después de decirle sus cosas a las autoridades religiosas de su tiempo. O sea, la relación de Jesucristo con su jerarquía religiosa no era del todo buena.

Lo cierto es que Jesús hace incapié en dos cuestiones: primero, en que considera que debe de prevalecer una sana distancia entre Iglesia y Estado (cosa que ahora la curia romana no respeta), y segundo, que considera que la fe y la economía no debieran tampoco mezclarse.

Sin embargo, pareciera que sus palabras contravienen la actuación de la que dice ser “su” Iglesia, la cual actúa (y no nada más en éste caso, sino en todo) contrario a la doctrina que predicaba Jesucristo, de amor al prójimo y humildad. Si el señor Juan Sandoval Íñiguez hubiera sido parte del Santo Sanedrín (que de “Santo” nada más tenía el nombre), de inmediato hubiera mandado a crucificar a Jesús, tal y como lo hicieron Anás y Caifás.

Y quizá la historia no sería muy diferente. Ahora, la Arquidiócesis y sus Nuncios Apostólicos realizan exactamante las mismas prácticas con el gobierno espurio que el Santo Sanedrín con el Imperio Romano: ahora, las prácticas y corruptelas que tenían Anás, Caifás, y demás compinches, ahora las realizan Juan Sandoval Íñiguez, Hugo Valdemar o Norberto Rivera.

Por supuesto que yo no pretendo, de ninguna forma, comparar a Marcelo Ebrard con Jesucristo. No es ni el 0.00000000000000000000000000000000000000000000001% de lo que fue Jesús. La única intención era mostrar cómo Jesús de Nazareth se oponía a lo que hoy hace la Curia Romana en México, y cómo los que antes eran los amos religiosos hacen exactamente lo mismo que ahora. Son 2000 años de diferencia, pero pareciera que sucedieron unos a otros.

Saludos. Dejen comentarios.

Fidel con AMLO, Televisa con Marcelo

Hola.

Hace una semana apareció una de las famosas Reflexiones de Fidel Castro, divida en dos partes (las cuales reproduje  íntegramente), donde el Comandante respaldaba completamente el proyecto de López Obrador, donde coincidía plenamente con él en que existía una mafia en que se apropiado del país, donde reconocía que hubo fraude en contra de AMLO en el 2006, donde desmenuzaba el complot en contra de López Obrador por parte de la oligarquía, y donde lo colocaba como la persona de más autoridad moral y política de México cuando el sistema se derrumbe.

La derecha, como siempre (y además, como era de esperarse) no tardó en reaccionar: por medio de sus editorialistas, columnistas, pseudointelectuales y voceros, descalificaron el apoyo de Fidel a López Obrador, algunos diciendo que el Comandante había utilizado a AMLO como pretexto para golpear al gobierno de Calderón, otros mencionando que ahí estaba la prueba de que Andrés Manuel es como Chávez o Castro, y que de llegar al poder sería igual, y algunos más ignorando de plano, como lo hizo Televisa y TV Azteca, quienes no hicieron mención alguna de las Reflexiones, pero ensalsando la celebración del cumpleaños de Castro.

Ahora, tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia acerca de los matrimonios del mismo sexo, así como de la adopción de éstos mismos, el duopolio Televisa-Azteca ha aprovechado muy bien dicha coyuntura, catapultando a Marcelo Ebrard e, incluso, sorprendiendo con su actitud “crítica” hacia la Iglesia, cosa que no ha hecho por lo menos, durante el gobierno de Calderón (recordemos que abiertamente le estaban dando grandes espacios en ambas televisoras a la Iglesia, bien con un espacio en Hechos de la Tarde, bien con apariciones de sacerdotes en programas de entretenimiento, melodramas o telenovelas, bien fomentando su fe católica con programas como Cada quien su santo o La Rosa de Guadalupe [imágen de la cual, por cierto, tiene Televisa un contrato de exclusividad para la explotación de su imágen con la Iglesia Católica] o bien apoyando símbolos religiosos en las telenovelas como la Virgen de Guadalupe, devoción de los protagonistas a diferentes santos, o bodas religiosas).

La campaña que ha venido encabezando Televisa en favor del Estado Laico Mexicano, ha sorprendido a propios y extraños: la única razón visible en el horizonte es posicionar a Marcelo frente a López Obrador con miras a la definición del candidato de la Izquierda para la elección presidencial de 2012.

Obviamente, la estrategia sería apuntalando a Marcelo en dos escenarios: en el primero, Televisa apoyando a Marcelo para ganarle la candidatura de la Izquierda a López Obrador, y entonces tener un candidato a modo al que Peña Nieto pudiera derrotar fácilmente; en el segundo, apoyar a Marcelo en la interna y después hacerlo su candidato, pues es claramente visible que Marcelo Ebrard puede ser cualquier cosa, incluso una estrella más del Canal de las Estrellas, menos una persona de Izquierda.

En cualquiera de los dos escenarios, la apuesta de Televisa es ganarle a López Obrador, pues es claramente visible que AMLO sería un candidato más fuerte contra Peña Nieto que Marcelo, además de que el único proyecto realmente opuesto a los intereses de la oligarquía es, precisamente, el de López Obrador.

En resumen: López Obrador es visto ya como un referente importante de la Izquierda de América Latina, dicho por los propios actores de la Historia, mientras que Marcelo es visto como un personaje el cual puede simular ser de Izquierda, pero en realidad estar alineado a los intereses de los que se creen dueños y amos de éste país.

En dicho sentido, la candidatura de la Izquierda está amenazada por la derecha que quiere apropiarse de ella. Veremos qué pasa.

Saludos. Dejen comentarios.

Justificaciones de un atraco

Hola.

Según el artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como el artículo 1 de la Ley Federal de Radio y Televisión, el espacio radioeléctrico es propiedad de la Nación. O bueno, eso en el papel, porque en la realidad es que éste se lo regalan a quienes le han hecho favores a los gobiernos en turno.

Ésta historia es tan vieja como la historia de las telecomunicaciones en México. Así pues, nos encontramos con hechos como que, durante la última parte del sexenio de Miguel Alemán Valdéz, éste le entrega una de las concesiones para explotar las frecuencias de televisión en los 50’s a Emilio Azcárraga Vidaurreta, la del Canal 2, que salió al aire en 1951. La asociación que se da entre los canales 2, 4  y 5 en 1955 y que da origen a Telesistema Mexicano, no es lo importante aquí. Lo importante es que, curiosamente, años después, Miguel Alemán Velazco (su hijo) fue uno de los principales accionistas de Televisa, al que tanto su padre como Ruiz Cortines (y en general, todos los Presidentes) agasajaron tanto.

Así pues, en el siglo XXI, con un gobierno y un presidente espurio, ahora tenemos que siguen entregando el espacio radioeléctrico a los mismos beneficiarios de siempre. Ahora, tocó a las bandas de frecuencias de 1850-1910 Mhz. y 1930-1990 Mhz. (Licitación 20), y las bandas de 1710-1770 Mhz. y 2110-2170 Mhz. (Licitación 21), las cuales la COFETEL regaló a los mismos de siempre. ¿Para qué son éstas frecuencias? Pues bien, son frecuencias para el envío y recepción de telefonía celular, y es por donde se trasporta todo cuanto tiene que ver con éste jugoso negocio.

Para realizar la rifa del espacio “licitado”, dividieron las bandas en segmentos de 5 Mhz., los cuales eran asignados por pares, es decir, uno de la frecuencia baja, y otro de la frecuencia alta, de tal forma que fueron asignadas en partes no proporcionales a los ganadores. Para que se entienda mejor: supongamos que Televisa ganaba un segmento de 10 Mhz., entonces le asignaban el segmento entre 1900 y 1905 Mhz., y el de 1980 y 1985 Mhz., sumando así sus 10 Mhz. Y así, respectivamente, entre los afortunados, hasta que cubrieron todas las señales a asignar.

La Licitación 20 se la regalaron a tres:

  • Telecomunicaciones del Golfo, S.A. de C.V., subsidiaria de Iusacell, integrante de Grupo Salinas, y cuyo dueño es Ricardo Salinas Pliego, con el 2.2% de la participación de ésta licitación, obtuvieron 9 segmentos de 10 Mhz.
  • “Grupo de Inversonistas conformado por las empresas Comunicaciones Nextel de México, S.A. de C.V. (Televisa), Inversiones Nextel de México, S.A. de C.V.(más Televisa), y Televisa, S.A. de C.V. (y por si fuera poco… Televisa)“, con el 1.62% de la licitación y 1 segmento de 10 Mhz., y
  • Pegaso Comunicaciones y Sistemas, S.A. de C.V., que es la razón social en México de Movistar, empresa española de telecomunicaciones, y que en ésta licitación tuvo el 96.18% de la participación y que obtuvieron 14 segmentos de 10 Mhz.

Por su parte, la Licitación 21 también fue rifada entre 3, quedando de la siguiente forma:

  • Radiomóvil DIPSA, S.A. de C.V., razón social de Telcel, y cuyo dueño es Carlos Slim, con el 72.29% de la participación de ésta licitación, obtuvieron 21 segmentos de 10 Mhz.
  • Pegaso Comunicaciones y Sistemas, S.A. de C.V., que es la razón social en México de Movistar, empresa española de telecomunicaciones, y que en ésta licitación tuvo el 24.27% de la participación y que obtuvieron 6 segmentos de 10 Mhz., y
  • “Grupo de Inversonistas conformado por las empresas Comunicaciones Nextel de México, S.A. de C.V. (Televisa), Inversiones Nextel de México, S.A. de C.V.(más Televisa), y Televisa, S.A. de C.V. (y por si fuera poco… Televisa)“, con el 3.44% de la licitación y 1 segmento de 10 Mhz.
  • 30 Mhz. quedaron sin asignar (declararon desierta la licitación)

Es decir, al final, los ganadores fueron 4, asignados de la siguiente forma:

  • Telcel, con 50.3% de la participación de ambas licitaciones, y 21 segmentos de 10 Mhz.
  • Movistar, con el 46.12% de la participación en ambas licitaciones, y 20 segmentos de 10 Mhz.
  • Televisa/Nextel, con el 2.78% de la participación, y 2 segmentos de 10 Mhz.
  • TV Azteca/Iusacell, con el 0.8% de la participación, y 9 segmentos de 10 Mhz.

De aquí podemos desprender otro análisis: ni todos los segmentos valieron lo mismo, ni a todos se les permitió participar por igual. Y aquí no defendemos a TV Azteca, Televisa, Movistar o Telcel. Hablamos de todos, incluyendo a los que quedaron fuera de las licitaciones.

Lo curioso de todo ésto es que Televisa sale a defender a la COFETEL. Es decir, salen a sus espacios informativos justificando las licitaciones, cuando es verdad que los dados estaban cargados hacia éstas cuatro empresas. En el caso de la Licitación 20, dejaron fuera a empresas como Axtel, Avantel, MVS, Alcatel y Maxcom, pues más de la mitad de las otras empresas eran subsidiarias de Televisa, TV Azteca, Movistar o Telcel. En el caso de la Licitación 21, aparte de las ya mencionadas, dejaron fuera a empresas como Motorola, Marcatel.com y NEC.

Es decir, cerraron nuevamente el negocio de la telefonía celular, y se la volvieron a entregar a los de siempre. Es por eso por lo que han habido tantos cuestionamientos en que la COFETEL dirigió éstas licitaciones, y cómo siguen sirviéndole con la cuchara grande a los que continúan acumulando la riqueza y hacen crecer la brecha entre ricos y pobres.

En éste sentido, habría que valorar el papel que ha tenido la COFETEL en éstos casos, y también habría que regular el esquema normativo en que se mueve, puesto que no podemos confiar en un órgano de ésta naturaleza sin restringirlo en ciertas cuestiones, como la ingerencia de los grandes consorcios en sus decisiones.

Tendría que hacerse una Ley de Telecomunicaciones integral, que abarque radio, TV y nuevas tecnologías, pero que no sea redactada en las rodillas ni en las oficinas de Chapultepec 18. Hasta ese momento, mientras tanto, veremos cómo se reparten el pastel entre unos cuantos, y cómo (además) cuenta con la complicidad oficial, como en tantos otros casos, tanto del rubro de las comunicaciones, como en general.

Saludos. Dejen comentarios.