Reagrupemos la izquierda y definamos el nuevo rumbo

El pasado miércoles 15 de julio del año en curso, militantes del PRD, de 17 municipios del estado de Hidalgo, reunidos en el balneario de Maguey Blanco del municipio de Ixmiquilpan, discutimos sobre la crisis política y social del país y de nuestro estado y tomamos de manera unánime los siguientes acuerdos:

  1. Solicitar la renuncia inmediata de Jesús Ortega Martínez a la dirigencia nacional del PRD.
  2. Iniciar el Movimiento de Renovación de la Izquierda Nacional, apoyando la figura de Alejandro Encinas
  3. Acudir al próximo Congreso Nacional del PRD, en el momento y lugar que se realice, para manifestarnos.
  4. Defender la democracia en Huazalingo y Zimapan, donde el PRI ha torcido la legalidad para amparar a los caciques o los intereses de empresas extranjeras.
  5. Defender a José Manuel Zúñiga Guerrero, expresidente municipal de Ixmiquilpan, frente a la embestida del PRI y el gobierno del estado.
  6. Conformar por lo menos dos nuevos Comités de Base en nuestros municipios.
  7. Reunirnos en la comunidad huasteca de Tecolotitla, municipio de Atlapexco, Hidalgo, el 22 de agosto de 2009 para retomar nuestros acuerdos.

Por el Colectivo de Izquierda Hidalguense:

Fidel Cerro Peña, Ponciano Cerro Peña, Javier Cerro Peña, Claudio Cerro Peña, Fausto Cerro Peña, Mauro Trejo López, Ubaldo Romero Cruz, Esperanza López González, José Belem, Israel Hernández, Leonardo Millán G, Maria Tovar Mendoza, Rodrigo Benítez B, Susana García, Francisco Castillo, Matías Cruz Candido, Rosalía Sabanilla, Martha García, Benito García Aroyo, Alicia Rangel Cruz, Juan C Ramírez, Camelia Ramírez Pardo, Bertha Paz, Gonzalo Maqueda Hernández, Cleotilde Maqueda Hernández, Víctor, Beltrán García, Anatolio Pérez C, Isabel Santillán Martínez, Susana Estrada Hipólito, Paula Escamilla, Guadalupe Marroquín, Columba Trujillo, José Federico González, Pedro García González, Nicolás Ávalos, Abraham Cruz, Jesús Hernández Castellanos, Erika Castilla, Alejandro Canales, Eulalio Martínez, Emigdio Cruz Gutiérrez, Arelia Escamilla, Carmen Chávez Juárez, Maricela Hernández, Sandra Mendoza, Consuelo Vargas, Jorge Lira, Manuel Hurtado, Martha Celis, Rocío Vargas Robles, Nicolasa Hernández Mendoza, Francisco Flores Mayorga, Faustino Catalán Hernández, Matilde Martínez Medero, Maricela Catalán Martínez, Miriam Catalán Martínez, Alberto Velázquez Cruz, Valeriano Monrroy, Yamile Salomón, Victorino Cerro Peña, Ignacio Torres Pacheco, Felipe Otero Maqueda, Aureliano Fuentes, Gaudencio y Consuelo Mendoza, Lazara Hernández, Juan Hernández, Aldegunde Rangel, Angélica Pérez Cornejo, Esteban González, Carlos Delgado, Ernesto Rivas Gómez, Manuel García Cruz, José Manuel Zúñiga Guerrero, José Zenil ,Alfonso Trejo, Juan Corona, Gonzalo Rebolledo, Ascención Grande Estrada, Lorena Rodríguez Rodríguez, Raymundo Mendoza Cruz, Catarino Barrera Peréz, Francisco Nopal Ortiz, Hilario León, Rosalío Cruz Pérez, Enedina Hernández Escamilla, Modesta Sanchez, Maurilia Martínez, Tomas Mendoza Catalán, Abel Luna González, Ignacia Barrientos Uribe, Ana Maria Salomón, Rosa Isela Salazar Uribe, Juan Ambrosio Damián, Tania Zúñiga Meneses, Primo Sánchez, Bertha Ángeles, Maximino Nopal Hernández, Vicenta Peréz Ortiz, Tomas Marcos Martínez, Estela Nopal, Romita Marcos Nopal, Ventura Marcos Nopal, Benedicto Sampedro Aguilar, Carlos Nopal Pérez, Elia Espino Resquero, Juana Mariz Mendoza, Ubaldo Cruz, Cirilo de la Cruz, Anselmo Durán Cruz, Epifanio Mendoza Mayores, Tomas Cruz Cardon Apolonio Peréz, Ramons Rios, Alva Corona Cruz, Mercedes Cruz Hernández, Felipa Hernández Vargas, Sofía Cruz Hernández, Pablo Cruz Hernández, Javier Ángel Sánchez, Maria del Rocío Martínez Hernández, Miguel Vázquez, Severino Aguilar López, Mario Reyna Cruz, Irineo Santana López, Antonio Olivares, Daniel Chávez, Higinio Chávez. Cirilo Mendoza, Felipe Bautista, Bernardino Maqueda Hernández. Itzel Delgado Reyes, Lizbeth Ramírez, Eulalio Reyes Vargas, Álvaro Mera Lazaro, Juan González Cruz, José Castro González, Beatriz Pérez Corona, Samuel Apolunio, Aurelia Jaguey, Gabriel Lara, Candido León, Marcelino Mendoza, Alberto León Lara, Noel Mendoza Mendoza, Bernardino Ríos Lara, Miguel Cruz Martínez, Maria Cristina Acosta, Dionisio Martínez, Zenaida Martínez, Juana Huerta, Pablo Mendoza Tepetate, Sotero Cruz, Juan Ramírez Martínez, Saturnino Mendoza García, Juan Ríos Ramírez, Victorino Ramos Arroyo, Germán Díaz Agustín, Mariana Romero Vargas, Lucia Pérez Oliva, Fernando Peréz, Timoteo Beltrán Torres, Mariana Sánchez Licona, Carmen Licona, Anselmo García Alamilla, Rosa Hernández, Alberto Rodríguez, Luis Antonio Zúñiga, Francisco Quezada Daniel, Alejandro Martínez, David Vallejo Hernández, Pedro Mero López, Rosalio Mora López, Victoria Pérez Reyes, Cirino Paredes Rubio, Rufina Pérez Tonatiuh Herrera Gutiérrez, Maximino Escamilla, Concepción Zamudio, Paula Estrada, Martino Pérez, Flora Hernández, Tomas Nolasco, Pablo Peña, Federico Peña, Mario Ortiz Alberta Martínez, Maria Cruz Ortiz, María Guadalupe Gómez, Juan Fco. Flores, Florencia Hernández, Héctor Legorreta, Oliver Ramírez, Maria Estela Tapia Pérez, Juan Hernández Avilés, Juan León Ortiz, Aída Barrera, Bibiano Pérez Tepetate, Raúl Cruz, Escamilla Marroquín, Eustiquio Flores, Rosa María Cantera, Moctezuma Ramírez Barquera, Bonifacio González, Rene Hernández, Severiano Cruz, José Hilario, Ascención Ramirez, Oscar Lara, Jorge Zúñiga, Reyna Vázquez Hernández, Miriam Celina Pérez, Epifanio González Cruz, Marino Hernández Reynoso, H Huerta Vite, Napoleón Monroy, Ricardo Hernández, Lázaro Barquera Pedraza, Bacilio Pedraza Trejo, Luciano Hernández Ramos, Pedro Alpizar Vázquez, Julio Vázquez, Benito Acosta, Maria Guadalupe Pérez.

Apuntes para el debate

Ke onda.

Bueno, pues a continuación les dejo un extracto del documento de Alejandro Encinas (que pueden descargar completo en ésta misma web) y que presentó en Morelia en el cónclave que hicieron los principales dirigentes del Partido en Morelia, el pasado Sábado 11 de Julio de 2009, y al que tuve acceso durante la reunión del pasado Miércoles 16 de Julio de 2009 en Ixmiquilpan, Hidalgo.

Apuntes para el debate
Elecciones 2009: saldos y perspectivas

Alejandro Encinas Rodríguez
Morelia, Michoacán, julio 11,2009

El contexto de las elecciones del 5 de julio

Las elecciones del pasado 5 de julio de 2009 se realizaron en uno de los momentos más difíciles de la historia reciente del país. Más allá de la profunda crisis económica y del rezago social acumulado a lo largo de tres décadas, todos los indicadores apuntalan el riesgo de una situación de ingobernabilidad, sin que se advierta en el horizonte algún intento por construir un espacio de entendimiento que enfrente la polarización política y el fracaso de un modelo económico que se ha colapsado.

La economía no sólo no crecerá sino caerá por lo menos en ocho puntos, lo que significa que el desempleo abierto pasará de 2 millones 400 mil mexicanos sin trabajo registrados al cierre de junio, a cerca de 3 millones de desempleados en 2010, ya que tan sólo este año se perderán un millón de empleos. La actividad industrial se ha desplomado en más de 13% durante el primer cuatrimestre, al igual que la industria manufacturera, que ha caído en 18%. Esto alentará el crecimiento de la economía informal —la que representa ya 29% de la actividad económica del país y da ocupación a más de 12 millones de mexicanos—, así como los flujos migratorios hacia Estados Unidos, donde, dicho sea de paso, las remesas que envían los trabajadores mexicanos desde ese país se desplomaron en 11%.

Los poderes fácticos consolidan sus posiciones y privilegios. En tanto el titular de Hacienda señala una caída de 20.6% en los ingresos del sector público en mayo y de 28% en la captación de impuestos y derechos por la venta de productos petroleros, las grandes empresas evaden al fisco. La evasión alcanzará los 172 mil millones de pesos, particularmente por concepto de IVA y por los regímenes fiscales especiales calificados como “gastos fiscales”. Así, empresas como Wal-Mart, Bimbo y Coca-Cola seguirán pagando entre 1% y 2.5% de impuestos sobre sus ganancias, a lo que se suman las millonarias devoluciones de impuestos a empresas de este tipo.

El Estado se ha debilitado en tanto los grupos de facto militan activamente en la política con candidatos propios en distintos partidos, lo que sería un signo positivo de no ser, como en el caso del duopolio de las televisoras, por el uso indebido de una concesión pública para denostar la política, los partidos y las instituciones públicas, intentando erigirse en “guía moral” de la sociedad.

La violencia y la inseguridad crecen. Delitos que habían sido controlados, como el secuestro, repuntan, en tanto la violencia ligada a la delincuencia organizada pone en riesgo a la democracia y supera las 12 mil ejecuciones en lo que va del sexenio, de las cuales 769 se registraron en junio, el mes más sangriento de los últimos años.

La militarización y la presencia de las fuerzas federales avanzan en el territorio nacional, sin frenar la violencia. El Ejército mexicano asume responsabilidades que competen a la autoridad civil, y lo mismo persigue dirigentes sociales en Guerrero que hace decomisos de piratería.

La derechización y las tentaciones autoritarias se profundizan. Tras la intención de “guanajuatizar” al país se encuentra no sólo la prohibición de besarse en lugares públicos, penalizar el aborto, perseguir a la diferencia, sino la búsqueda de una legitimidad fundada en el autoritarismo. De ahí la intención de dotar de atribuciones al Ejército en materia de seguridad pública, lo que viola la norma constitucional y restituye la intervención de las Fuerzas Armadas en los asuntos políticos del país, al otorgárseles facultades, por ejemplo, para restablecer el orden público.

La corrupción y la impunidad prevalecen como signo del régimen político. Además de los negocios al amparo del poder público, se soslayan y protegen actos arbitrarios de las viejas estructuras corporativas y cacicazgos priístas en diversos estados, y sucesos que agravian a la sociedad, como el incendio de la guardería en Hermosillo, donde no se deciden a fincar responsabilidades.

Esta situación presenta una disyuntiva en torno a los escenarios de desenlace de esta crisis: si al igual que a finales de los años 50 y especialmente en 1968, los reclamos democráticos se toparán con las puertas cerradas del autoritarismo, o si es posible avanzar hacia construir una salida democrática que conduzca al cambio de régimen político, en el que además de replantear el modelo económico se redefinan las reglas de la convivencia política, en el marco de una lucha contra la desigualdad. Escenarios que no modifican necesariamente con la nueva mayoría constituida por el PRI en la próxima Cámara de Diputados.

Las lecciones de la elección

La elección del 5 de julio dejó tras de sí un sinnúmero de lecturas y lecciones no sólo para la izquierda sino para todo el espectro de las fuerzas políticas y para la sociedad.

  1. Como se esperaba, la elección registró un bajo índice de participación. Si bien la jornada electoral se desarrolló de manera regular, salvo incidentes muy graves en los estados de Guerrero antes y durante la jornada electoral y en el Estado de México, ésta representó un profundo cuestionamiento al régimen político, a los partidos y a la situación imperante en el país.El alto abstencionismo y el incremento significativo del número de votos nulos; es una llamada de atención que hay que entender como un cuestionamiento y un voto de castigo al sistema de partidos y a las instituciones electorales.
  2. La reforma electoral no cumplió con su objetivo central. Más allá de los obstáculos impuestos al régimen de coaliciones y a la participación de los candidatos independientes, así como del descrédito de las instituciones electorales, en particular del TRIFE por su recurrente intromisión en los asuntos internos de los partidos, fue incapaz de contener y regular el papel del dinero y la participación de los poderes fácticos.La reforma no sólo no reguló el papel activo de los medios de comunicación, sino que éstos la incrementaron, triangulando contratos, encubriendo propaganda como noticias, promoviendo candidatos y partidos afines, lo que pone en evidencia la necesidad de una reforma a los medios de comunicación como parte central de la agenda legislativa.
  3. El PAN sufrió un estrepitoso desplome en su posicionamiento político y electoral. Con excepción de Sonora, prácticamente perdió todas sus posiciones, registrando la mayor caída electoral de su historia, al pasar de 206 diputados en 2006 a 127 en 2009, perdiendo las gubernaturas de Querétaro y San Luis Potosí, y las principales ciudades que gobernaba en el Estado de Jalisco, México, Morelos y otras entidades.Esta derrota del PAN debe considerarse como un referéndum reprobatorio y una clara derrota de Felipe Calderón, ya que incluso el propio PAN hizo de ésta una elección plebiscitaria al sustentar su campaña en el apoyo al “presidente en su lucha contra el crimen”.
  4. La derrota del PAN se acompaña de una recomposición de las relaciones de los poderes fácticos con los partidos de la derecha, y si bien los medios de comunicación se beneficiaron -pese a la reforma- con la canalización de mil 200 millones de pesos de propaganda oficial, éstos no fueron suficientes para evitar el corrimiento de los poderes fácticos, en especial de los medios de comunicación, hacia el PRI, ante la incapacidad e inoperancia del panísmo, que no les garantiza estabilidad en la conducción del país.
  5. Por su parte el PRI se ha reposicionado electoralmente y si bien capitalizó la incapacidad del PAN, el descontento con la crisis y la ausencia de una izquierda opositora con una propuesta clara, su nuevo posicionamiento no obedece necesariamente a una mayor aceptación en el electorado. Por el contrario, ante la ausencia de los ciudadanos en las urnas, fueron las estructuras corporativas, los que se impusieron y llevaron a la conformación de una nueva mayoría en la Cámara de Diputados –absoluta por su alianza con el PVEM al sumar a los 233 diputados priístas los 22 del PVEM- bajo el control de los gobernadores priístas que impusieron la estructura del aparato partidario, sus estructuras corporativas y el peso del dinero y sus cacicazgos.Es la derecha con matices en un discurso que se presentará como del centro progresista, pero es a final de cuentas un lamentable vuelco al pasado.
  6. El PRD, obtuvo un fracaso electoral, al caer al 12 por ciento de la votación nacional. Ello representa una severa caída en la representación del PRD en la Cámara de Diputados, que pasará de 127 a sólo 72 diputados, en una legislatura en la que continuará predominando la alianza entre el PAN y un priísmo desbordado.La caída es mayor al analizar el comportamiento del voto perredista por estado, donde se registra una caída desproporcionada en su posicionamiento regional: en algunas entidades (Campeche) se cae hasta el sexto lugar de la votación, y al menos en siete entidades (Aguascalientes, Baja California, Colima, Chihuahua, Durango, Nuevo León y Sinaloa) cae al quinto lugar, al igual que en Coahuila, Guanajuato Jalisco, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Yucatán, donde ocupa el cuarto lugar. Manteniendo sólo el primer lugar en 4 entidades (Baja California Sur, Distrito Federal, Michoacán y Zacatecas), lo que significa que estados gobernados por el PRD caen a la segunda posición (Chiapas y Guerrero) junto con Nayarit y Tabasco.Sin embargo estos no son los datos más desalentadores, pues el colapso en las elecciones municipales, hacen que al amanecer del 6 de julio, el PRD había dejado de gobernar a cerca de ocho millones de mexicanos, lo que cierra un año lamentable para la plataforma política que representan para la izquierda los gobiernos municipales que encabeza, ya que de julio de 2008 a julio de 2009 el PRD pasó de gobernar 409 municipios a 346, y de gobernar 25 millones 400 mil mexicanos a 17 millones 855 mil. (Ver cuadros anexos)Ante estos resultados, la izquierda y en particular el PRD, requieren revisar con serenidad sus resultados y hacer un análisis de fondo en torno al largo proceso de distanciamiento, no solamente del partido respecto a sus militantes, sino de su electorado. Es preciso reconocer que más allá de la falta de unidad interna y del desenlace de la cuestionada elección interna, fracasó la línea política y la estrategia electoral impulsada durante la campaña. Se careció de una propuesta clara y el discurso del partido no impuso agenda, fue ambiguo y eludió la diferenciación con los otros partidos, e incluso la propia campaña en los medios lejos de promover la propuesta partidaria y a los candidatos se desperdició en la promoción personal.

Tres heridas del PRD

Los resultados son también reflejo de que las cosas no están bien, no hay una conducción política clara, se privilegian más las componendas dentro de los grupos, se cierra los espacios a la participación de muchos militantes que han buscado la opción en las filas de otros partidos políticos.

El caso de Iztapalapa es revelador. La estructura del partido se rebeló contra una resolución del Tribunal Electoral que intentó imponer una candidatura que no contaba con la simpatía de los militantes. La diferencia en la votación es elocuente.

Ésta recomposición tiene que atender tres asuntos fundamentales:

a) La falta de definición de una línea política que refleje las necesidades de los sectores mayoritarios del país y de un proyecto claramente definido con la democracia, la izquierda y las transformaciones que México necesita.

b) El secuestro del partido por las corrientes que impiden que el grueso de la militancia participe en la toma de decisiones, la integración de la dirigencia y las candidaturas a los órganos de representación popular, los que se definen a partir de cuotas de las corrientes, y

c) El divorcio del partido respecto a la sociedad. El PRD se ha con vertido en un partido que vive hacia dentro, que privilegia su vida interna y que no se vincula hacia fuera con los intereses reales de la gente, sus organizaciones y movimientos.

Al mismo tiempo se debe tener claro que una crisis de esta magnitud y naturaleza no se resolverá en la vieja lógica de las purgas y renuncias que caracterizaron durante décadas la práctica sectaria de la izquierda. La migración de militantes hacia otros partidos da cuenta de un severo problema de exclusión de un sinnúmero de militantes, ya que de acuerdo con información del PRD, al menos 648 militantes del partido participaron como candidatos a diputados federales de otros partidos –incluidos el PAN y el PRI- sin considerar a quienes lo hicieron en las elecciones locales concurrentes, por lo que no es buscando responsables fuera o dentro del partido como se va a resolver este problema, pues se tiene que reconocer que lo que nos ha llevado a esta situación es resultado de un largo proceso de deterioro de la vida interna del partido; que se ha agotado el modelo de partido seguido hasta ahora, y que existe un divorcio, tanto en el discurso como en la acción, del PRD respecto de las preocupaciones de la sociedad.

No es posible que el partido continúe con una vida tribal donde no hay rotación de dirigentes, donde se excluye a los miembros del partido, donde el discurso es ajeno a los problemas de la sociedad, en medio de una crisis económica, de deterioro de la vida institucional, de un clima de violencia e inseguridad, que requiere de tomas de posición puntuales.

No funcionó la dirección actual, ni el discurso que se planteó, ni la actitud de colaboración con el Gobierno Federal, y por el contrario se ha desdibujado nuestro discurso sin diferenciarnos de los otros partidos, se ha perdido la iniciativa política y la visión crítica que ha caracterizado a la izquierda, en momentos en que el movimiento social exige un cambio de actitudes en todos los partidos.

La actual dirección no puede seguir actuando de manera excluyente, menos aún cuando la mayor parte de los triunfos de mayoría que se obtuvieron fueron justamente de un sector distinto del partido.

Nos pusieron en manos del tribunal, se comprometió la autonomía e independencia del partido frente a un órgano del Estado y hoy pagamos las consecuencias. Sin embargo, es posible y es necesaria esta renovación, a ella todos debemos contribuir pensando en el futuro de la izquierda como un referente nacional alternativo.

El PRD requiere de una verdadera renovación, y esta tendrá que darse desde la base del partido, de abajo hacia arriba. No es posible pensar en superar esta crisis, como siempre, a partir del acuerdo cupular, entre los principales dirigentes o las corrientes, sino con el establecimiento de una vida democrática a su interior y asumiendo que esta derrota electoral exige una renovación ética en el partido, un cambio cultural que conduzca al desmantelamiento de los grupos de interés y de los grupo que han sometido el interés partidario a los gobiernos estatales, para dar paso a nuevas prácticas políticas que permitan recuperar nuestro vínculo con la sociedad. Se requiere reconstruir y afirmar nuestra identidad con el partido por encima de la identidad con las corrientes.

Al mismo tiempo el PRD debe recuperar su vocación unitaria. La izquierda no se agota en nuestro partido, e incluso en los partidos con los que nos hemos aliado anteriormente (PT, Convergencia) por lo que se debe promover una apertura hacia la construcción de nuevas alianzas y compromisos con las izquierdas del país para construir nuevas modalidades orgánicas y frentistas para actuar políticamente de cara al 2012. Los resultados nos indican que si el PRD se divide y no toma la iniciativa unitaria, no tendrá viabilidad como proyecto alternativo en el país. Una posibilidad es la conformación de un Frente Político Electoral de las Izquierdas hacia las elecciones del 2012, el cual tendría condiciones reales de competitividad pues al tomar en cuenta la suma de votos del PRD, PT y Convergencia se obtiene un 18% que constituye una plataforma de arranque básica.

Ante ello, convoco a los militantes y simpatizantes del PRD y de otras expresiones de la izquierda a iniciar un proceso de reflexión para repensar el papel que se debe cumplir frente a la crisis en el país, sus retos y perspectivas, y a conformar un amplio Movimiento Nacional por la Renovación de la Izquierda que nos permita crear un espacio de encuentro, dentro y fuera del PRD, para impulsar estas transformaciones.

El PNA: refundación del PRD

Ke onda.

Bueno, pues según la información publicada por La Jornada el día de hoy, [ http://www.jornada.unam.mx/2009/07/21/index.php?section=politica&article=012n1pol ], la cúpula del PRD ha decidido en que el Partido se va a hacer Socialdemócrata. En éste entendido, cabe señalar que, de igual forma, y en congruencia con lo planteado con los líderes de las corrientes, propongo cambiarle el nombre al Partido de PRD a PNA: Partido de las Nalgas Abiertas, y propongo como emblema el dibujo que se encuentra anexo a éste post.

Pues es que… ¿qué tienen en la cabeza éstos tipos, que se dicen dirigentes, y que piensan que siguen teniendo el control de un partido político, cuando la sociedad les acaba de enviar un claro mensaje sobre sus actitudes y su actuar? ¿No se dieron cuenta que el PRD ya no es atractivo para la sociedad, porque se ha desviado del camino y se ha pervertido por la lucha intestina por el poder?

Dice la Sociología (y repito: no lo digo yo, lo dice la Sociología) que los seres humanos fundan instituciones que le sirvan a la misma sociedad, y cuando éstas ya no cumplen su función, desaparecen. Y el PRD, hoy por hoy, no está cumpliendo su función social, que es generar una alternativa al poder establecido.

¿Y de qué sirve un partido socialdemócrata en éste país? Para absolutamente nada. La gente no quiere un partido que simule ser una Izquierda, sino una Izquierda verdadera. Y la socialdemocracia es justamente eso: únicamente matizar el Capitalismo. Dicho de otra forma, es simular la justicia social a cambio de no atentar contra los intereses de la clase dominante y sus privilegios. En resumen: es una derecha hipócrita disfrazada de izquierda.

Yo no estoy dispuesto a que me etiqueten con algo que no soy. Yo no soy socialdemócrata. Y al igual que yo, hay muchos perredistas que no están dispuestos a quedarse en una Izquierda simuladora. Además… si el Partido se convierte en socialdemócrata, ¿dónde vamos a quedar los Socialistas, los Altermundistas, los Ambientalistas, los Comunistas, los Anarquistas, los Nacionalistas Revolucionarios, los Indigenistas, los Agraristas, y tantas y tantas vertientes de la Izquierda que existen, y algunas que ni siquiera tienen una etiqueta?

El PRD fue creado para unir a todas las Izquierdas en un sólo partido. Y ponerle una etiqueta al PRD, “Socialdemócrata”, por ende y por definición, nos excluye a los demás. Es cierto que los simuladores, digo, los socialdemócratas, dominan actualmente al PRD. Sin embargo, no es válido que se imponga la mayoría sin escuchar a las minorías.

El PRD está repitiendo la película que ya vimos con el PNR, en 1929 (bajo el Maximato de Plutarco Elías Calles) y con la transformación de PRM a PRI, en 1946 (bajo la ‘Contrarreforma’, con Ávila Camacho y Miguel Alemán). Sólo que ahora estamos bajo el periodo al que he llamado ‘Jesuzato’, que, dicho sea de paso, es únicamente líder de una facción que busca tener un partido a modo, mientras que los otros eran los dueños de la Revolución Mexicana y de la Presidencia de la República. En resúmen, el Jesuzato es una muy mala copia pirata del PRI.

Saludos. Dejen comentarios.

Carta abierta a Cuauhtémoc Cárdenas

Ing. Cuauhtémoc Cárdenas:
P R E S E N T E

Gran culpa por la cual estoy en el PRD actualmente, y en donde estoy desde hace 12 años, es de usted. Independientemente de mi ideología marxista, siempre tuve por usted una gran admiración. Mi bisabuelo anduvo hombro a hombro con su padre, el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, e incluso su padre le tenía gran estima a mi bisabuelo. Yo tenía 8 años cuando legítimamente ganó la Presidencia de la República, que usurpó Carlos Salinas de Gortari. Incluso, lo apoyé en 1994 (ya con más consciencia), en 1997 a la Jefatura de Gobierno de mi ciudad, la Ciudad de México, y en la campaña electoral del 2000, pese a estar en contra de su tercer candidatura presidencial.

Pese a todo, lo admiré mucho. Incluso, cuando hizo su berrinche en el VIII Congreso Nacional, y aún cuando no asistió a apoyar a Andrés Manuel el 7 de abril de 2005 en el mitin previo a desafuero, lo justifiqué. Me dió mucho gusto cuando lo ví con AMLO en la marcha del 24 de abril, y pensé que las cosas serían diferentes a lo que la Historia nos ha contado en éstos últimos 4 años.

Sin embargo, toda esa admiración se ha ido al caño. Y no nada más en mí, sino en millones de perredistas que hemos perdido el desencanto de su figura. Coincido en algunas cosas con usted en la carta que publicó el día de hoy, como el hecho de que debe renunciar toda la estructura partidista nacional, y que el partido ya no responde a los intereses a los cuales fue fundado el PRD.

Sin embargo, cabe hacer aquí algunas precisiones, y varias preguntas para usted.

  1. Usted renunció a sus derechos como expresidente del PRD el 28 de marzo de 2004, durante el VIII Congreso Nacional. Y a partir de entonces, parece ave de mal agüero. Cada vez que sale a la opinión pública del autoexilio político que usted se impuso, las cosas no son buenas para la vida interna del Partido. Usted dijo que a partir de entonces sería como cualquier otro militante más, y ésto no ha sido así. Por lo pronto, ésta carta no saldrá publicada en ningún medio de comunicación, y no me entrevistarán para pedirme mi opinión con respecto a la situación del PRD. Por lo tanto, no es otro militante más.
  2. Siempre que sale en los medios, es para hacer su palabra ley. Y como ésto ya no es así, se enoja y se emberrincha, como siempre. Se acostumbró al culto a su personalidad, y como ahora nadie lo toma en cuenta, se molesta. Sin embargo, usted es el único responsable de ésto.
  3. ¿Usted cree que sigue siendo el líder moral del PRD? Porque déjeme decirle una cosa. No es líder, porque obedece a sus propios intereses egoístas, y un líder nunca es así. Y más bien, en vez de ser moral, es inmoral, porque actitudes como las siguientes, no habla de una moralidad sino de una inmoralidad:
    1. No asistió a ningún acto de campaña de Andrés Manuel López Obrador durante la elección presidencial de 2006, pese a estar invitado.
    2. No apoyó a Andrés Manuel durante el proceso postelectoral, e incluso nos ofendió (y me ofendió, al estar yo en el campamento) al decir que AMLO se había equivocado, que esa no era la estrategia. ¿Cuál era la estrategia? ¿Ser timorato y traidor, como fue usted en la elección de 1988, donde negoció con Salinas?
    3. Legitimó a Felipe Calderón, sabiendo que más de la mitad de los mexicanos considerábamos que era un Presidente ilegítimo, y contrario a la voluntad popular.
    4. Durante la Resistencia en contra de la privatización de PEMEX, usted se desmarcó por completo del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo.
    5. Usted apoyó a Jesús Ortega durante la elección interna, tanto para Jefe de Gobierno como para Presidente del PRD, e incluso acompañó durante el proceso electoral de éste año a Jesús Ortega a varios actos en el país.

Entonces… ahora, ¿con qué calidad moral sale pidiendo expulsiones del Partido, cuando el primer expulsado debió ser usted al reunirse con Roberto Madrazo (entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República) durante la campaña electoral de 2006, y de aceptar la comisión del bicentenario durante el proceso postelectoral de 2006 de manos del Presidente Vicente Fox?

Ingeniero Cárdenas: usted no tiene calidad moral para nada dentro del PRD, pues ha traicionado a éste partido en varias y diversas ocasiones. Usted limítese a ser, como dijo el 28 de marzo de 2004, a ser un simple militante más, y déjenos en paz, que ya suficiente daño le ha causado al PRD. No deshonre a su padre, que el sí fue un nacionalista, no un ambicioso de poder como usted.

El PRD no es su patrimonio. Es patrimonio de todos los mexicanos, de sus militantes, y de quienes queremos un país mejor.

¡Democracia ya, Patria para Todos!

Héctor G. Legorreta

¡Así sí, se emputa la gente!

Lo dije en mi Hi, en Facebook, en My Space y en Twitter, el pasado 6 de julio, justo un día después de la elección:

Ke se entienda bien: lo de ayer sólo fue un voto de castigo en contra de Jesús Ortega. Y no, no nos vamos: se va él. A la chingada Jesús Ortega!

Me vale madre si lo leyó Jesús Ortega o no (seguramente no), pero creo que él es el único que no entendió el mensaje que envió la militancia del Partido y el electorado en general: el voto de castigo en contra del PRD fue un voto en contra de Jesús Ortega y de los Chuchos.

De nada le sirvió sacar a Marianita en los spots de TV (con todo respeto para las Marianas ke conozco y ke no conozco) pero esa mamada del “País de las Marianas” nos hizo ver como una izquierda light, sin huevos, descafeinada,; una izquierda ridícula, en pocas palabras.

Por otra parte, la votación que hizo llegar al Partido a su récord más bajo en su historia, 12%, no refleja otra cosa que el divorcio del Partido con la sociedad, como bien lo dijo Encinas, aparte de la traición al político que hizo crecer al PRD a los niveles que estuvo en 2006 (Andrés Manuel López Obrador) y el triunfo de “Juanito” en Iztapalapa hizo ver dos cosas:

  1. AMLO no está muerto, y todavía tiene muchísima fuerza. Y no depende del PRD para hacer valer su liderazgo moral que tiene en toda la Izquierda mexicana. Hizo valer su título (honrosamente ganado) de Presidente Legítimo de México.
  2. El PRD sin AMLO no es nada. El PRD bajo Jesús Ortega es una izquierda simuladora, entreguista, sin atractivo.

Jesús Ortega debe renunciar, y debe renunciar ya. No digo que por un asunto de dignidad, porque la verdad no la tiene. Ya lo ha demostrado muchas y en numerosas ocasiones.

Y reitero: no, no nos vamos. El único que tiene que ser destituído y expulsado del partido, pues es el único traidor al PRD y al Pueblo de México es Jesús Ortega (junto con su corriente Nueva Izquierda, que no está por demás recordar que aprobaron la Reforma Energética a cambio de que el TRIFE impusiera a Jesús Ortega como presidente del PRD).

Con el 12% a nivel nacional, y con las mamadas de Jesús Ortega, así sí se emputa la gente.

Lamento haber herido susceptibilidades con éste comentario, pero ni me retracto, ni me arrepiento. Saludos. Dejen comentarios.

Razones para votar y no anular el voto

Hola.

El próximo domingo 5 de julio se llevarán a cabo elecciones en todo el país. Dependiendo el estado, éstas serán para Diputados Federales, Diputados Locales, Presidentes Municipales y/o Gobernador del Estado.

Sin embargo, últimamente en la caja idiota han estado promoviendo el voto el blanco o nulo, que dada la connotación que le han estado dando en los medios es muy importante no dejarse sorprender.

PRIMERO: ¿Qué motivos existen para que promuevan el voto en blanco?

La respuesta es muy sencilla. Entre 2007 y 2008, los Diputados Federales y Senadores aprobaron una Ley Electoral, que básicamente le quita el poder a terceros de contratar espacios en favor de algún candidato y/o partido, como lo hicieron para promover a Fox o a Calderón; así mismo, le quitaron a las televisoras el poder de vender el tiempo para promoverse a los partidos políticos, y ahora los partidos transmiten sus spots en tiempo oficial (propiedad del Estado Mexicano).

Es decir, le quitaron el lucro al duopolio Televisa-Azteca con el que obtenían jugosas ganancias. Actualmente, las televisoras se quejan del número de spots transmitidos en sus señales, pero porque ahora no les pagan. Pero cuando les pagaban con el dinero público que se le da a los partidos de nuestros impuestos, ¿acaso se quejaron?

Por éste motivo, las televisoras y los empresarios que llevaron al poder a FeCal (e hicieron campaña negra en contra de AMLO) piden votar en blanco. El asunto es muy sencillo: presionar, de ésta forma, a los partidos para quitar ésto que los empresarios han llamado la ‘Ley Mordaza’, para apoyar abiertamente y pagarle su campaña en el 2012 a Enrique Peña Nieto, candidato oficial de Televisa y TV Azteca a la Presidencia de la República.

SEGUNDO: ¿Quienes promueven el voto en blanco, y el voto nulo?

El principal promotor es Alejandro Martí, que lejos de querer un México mejor, está lucrando políticamente con la muerte de su hijo, al estarlo utilizando como bandera política para obtener ciertos beneficios.

Otros que están promoviendo éste voto son los miembros del Consejo Coordinador Empresarial, agrupación que financió la campaña de Calderón, le hizo el trabajo sucio contra AMLO, y que representan una oligarquía sumamente poderosa que busca beneficiarse económicamente poniendo gobiernos a modo, para sus propios intereses, que son contrarios a la de la mayoría de los mexicanos.

Otros que promueven éste voto son las televisoras, las cuales quieren (como mencioné antes) quitar la ‘Ley Mordaza’, pues Peña Nieto les garantiza continuar beneficiando sus propios intereses a cuesta de todos e idiotizando y manipulando a la gente que cree que la televisión es un aparato que educa y siempre dice la verdad.

TERCERO: ¿A quién beneficia el voto en blanco y el voto nulo?

Directamente, al PAN. Indirectamente, al PRI. Voy a explicar porqué.

Cada partido tiene un voto duro. Ésto es, un cierto sector poblacional que siempre, y pase lo que pase, siempre votará por el partido que siempre ha votado. Es un voto totalmente irreflexivo.

En segunda instancia, existe el voto indeciso, que más bien se deja llevar por lo que ve, oye y lee en los medios de comunicación, y que va cambiando constantemente sus preferencias electorales a lo largo de la campaña electoral.

Pues bien. A quien buscan convencer las televisoras y los empresarios de anular el voto o dejarlo en blanco es a éste último sector, al voto indeciso, pues el PRI y el PAN cuentan con el mayor voto duro de todos los partidos.

El PRI, por la estructura con la que cuenta desde hace muchos años, y su capacidad para acarrear gente y comprar conciencias. Y el PAN, porque como actualmente es el partido en el Gobierno, cuenta con los programas sociales necesarios para condicionar a la gente y llevarla a votar a su gusto.

Entonces, si sumamos el voto duro del PRI y el PAN, aunado a su capacidad para movilizar gente, tenemos que si la gente anula su voto, los que capitalizan ésto son éstos dos partidos, que tienen intereses contrarios a los de la mayoría.

FINALMENTE, ahora, en las televisoras han hablado del ‘hartazgo a la partidocracia’, y que ésto va a generar un alto abstencionismo. La verdad es otra: en las elecciones intermedias (como ésta) normalmente se registra un 70% de abstencionismo, y en las presidenciales un 30% de abstencionismo.

En los medios de comunicación han dicho que se va a registrar (aproximadamente) un 70% de abstencionismo. Es decir, no va a a pasar nada. Va a votar el promedio que siempre ha votado en elecciones intermedias. Ésto es por el bajo interés que siempre se han registrado en éste tipo de elecciones, y eso ni ha cambiado, ni va a cambiar. Entonces, no hay razones para alarmarse.

Por tal motivo, los conmino a votar. Ya expuse las razones, e incluso desmenusé los hechos. Ya si no van a votar, no se quejen de los malos gobiernos y sus políticas, porque ustedes tendrán la culpa por anular el voto, o no ir a votar.

Saludos.