¡Vamos!

Hola.

Tras una larga (muy larga) Asamblea Informativa, donde los 32 estados del país informaron sobre los avances que ha tenido el Gobierno Legítimo de México, así como la presentación de los tres puntos medulares del Nuevo Proyecto Alternativo de Nación, presentados por Enrique González Pedrero, Elena Poniatowska y Armando Batra, los tres grandes Universitarios Pumas, Andrés Manuel López Obrador anunció que él y el movimiento en el que estamos inmersos sí participará en la elección presidencial de 2012, lo cual integra al movimiento nuevamente a la lucha electoral y pacífica, y deja de lado cualquier posibilidad de lucha armada, por lo menos de aquí al 2012, por parte del movimiento que encabeza AMLO.

El Nuevo Proyecto Alternativo de Nación, el cual es un primer borrador, y el cual deberá discutirse en los Estados para realizar aportaciones y, finalmente, tener un documento ya concluído en las postrimerías del 2012, retoma ciertas cuestiones del presentado por López Obrador en 2012. Así mismo, queda por hecho que el único proyecto existente en México nacionalista y capaz de sacar al país del gran letargo que padecemos actualmente es el presentado hoy por Andrés Manuel. Ni Peña Nieto sacará del actual atraso que padecemos al país (al contrario, lo profundizará más debido a su complicidad con la oligarquía), ni mucho menos lo hará el PAN (pues ya ha demostrado a quienes sirve tras 10 años de malos gobiernos), ni tampoco lo hará Marcelo Ebrard, un lobo con piel de oveja.

¿Porqué AMLO si y Marcelo no? Porque Marcelo únicamente responde a los intereses de Manuel Camacho Solís, el viejo PRI; porque Marcelo ha llevado una política de derecha en la Ciudad disfrazado de un gobierno de Izquierda; y porque Marcelo Ebrard es un neoliberal al igual que Peña Nieto. Y no lo digo yo. Lo dicen los hechos:

  • Intento de privatización del agua en la Ciudad de México (bajo el argumento de que el Sistema de Aguas ya no tiene la capacidad de abastecer el servicio);
  • Arrendamiento de los trenes de la línea 12 a una empresa española, en vez de realizar la compra directa (aquí, cabe señalar que aunque Bombardier -empresa francesa- daba un menor costo de arrendamiento menor, Marcelo se inclinó por CAF);
  • Concesionamiento del fracasado proyecto del tranvía a una empresa española (Marcelo canceló el proyecto por considerarlo inviable, pero la intención era beneficiar a una empresa con el proyecto);
  • Intención de concluir el segundo piso del Periférico de San Antonio al Toreo, pero bajo el esquema utilizado por Peña Nieto del lado del Estado de México (es decir, con cuota, y concesionado curiosamente a la misma empresa española que construyó el segundo piso del lado del Edomex, del Toreo a Perinorte –OHL Concesiones-), a diferencia del construído por López Obrador de San Antonio a Las Flores, que es gratuito;
  • La construcción de la mal llamada Supervía, a la cual se han opuesto vecinos de las delegaciones afectadas y varios diputados del PRD de la ALDF, la cual fue asignada por vía directa y no por licitación a Controladora Vía Rápida Poetas, en la cual tiene participación (nuevamente) OHL Concesiones, así como las empresas Inmobiliaria Copri y Constructora Atco, filial de Copri; y su más reciente hecho
  • El intento de que ADO (una de las empresas de transporte más nefastas que existe en México por sus prácticas monopólicas en contra de sus pequeños, medianos y grandes competidores) entre a participar en la línea 3 del Metrobus, lo cual le quitaría su esencia a éste sistema de transporte, el cual era conformado por Capital del Gobierno del DF y de las rutas concesionarias de transporte que son removidas de la ruta.

Puede ser que se me hayan ido algunas cosas por olvido, pero el fondo es uno: tener a Peña Nieto por el PRI y a Marcelo por el PRD sería lo mismo: mismos intereses, misma política económica, mismas prácticas. Sería un efecto de gatopardismo: simular que son cosas diferentes, pero ser lo mismo.

Así mismo, el Nuevo Proyecto Alternativo de Nación cuenta con un gran aporte: una nueva visión humanista, una nueva visión que cambie no sólo la política económica, sino también la mentalidad de la gente, donde

a partir de la reserva moral y cultural que existe en las familias y en las comunidades del México profundo y apoyados en la inmensa bondad que hay en nuestro pueblo, debemos emprender la tarea de exaltar y promover valores en lo individual y lo colectivo. Es urgente revertir el desequilibrio que existe entre el individualismo dominante y los valores orientados a hacer el bien en pos de los demás.

El propósito es contribuir en la formación de mujeres y hombres buenos y felices, bajo la premisa de que ser bueno es el único modo de ser dichoso.

Insistir en que la felicidad no se logra acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia, con nosotros mismos y con el prójimo.

La descomposición social y los males que nos aquejan no sólo deben atenderse con desarrollo y bienestar, y mucho menos aplicando medidas coercitivas, sino fortaleciendo la idea de hacer el bien sin distinción de razas o clases sociales.

Para fomentar estos valores se debe echar mano de todos los medios posibles. Introducir en la enseñanza la educación moral, propagar virtudes y destacar ejemplos positivos en los medios de comunicación. Fortalecer los valores comunitarios y la solidaridad que hay, por tradición, en la familia mexicana.

No olvidemos que se trata de la principal institución de seguridad social del país. En consecuencia, debe evitarse la desintegración familiar, el maltrato entre sus miembros y promover la comunicación, la libertad y el respeto a la diversidad. Alentar la amistad fraterna entre padres e hijos. Tener presente que el niño reconoce a la madre por la sonrisa, y besos recogerá quien siembra besos.

La única y real opción para que éste país cambie y se realicen las grandes transformaciones que requiere México es Andrés Manuel López Obrador. Lo demás es la misma burra, pero revolcada. Por ese motivo, desde hoy comenzaremos a trabajar para conseguir que ese gran proyecto que representa AMLO, que es cambiar el orden social establecido, por medio de una revolución pacífica de las conciencias, se concrete en 2012. Lucharemos por el modelo de país al que aspiramos millones de hombres y mujeres a lo largo y ancho de México. Finalmente, la idea es rescatar a México como se pueda, con lo que se pueda, y hasta donde se pueda.

Saludos. Dejen comentarios.

Apuntes de campaña: Mi experiencia en la campaña de Xóchitl

Hola.

Durante medio año estuve sumido en el proceso electoral de la Coalición “Hidalgo Nos Une”. La vi nacer, la vi crecer, la vi madurar, y ahora la veo culminar su proceso. Fueron 6 meses duros, difíciles, donde tuvimos que batallar con todo y contra todos. Nos enfrentamos a aquellos que piensan que el PRD en Hidalgo es “su” franquicia, y con los que se creen amos y dueños de Hidalgo, los priístas.

Ésto, en su momento lo describí como una gran contradicción dialéctica, pues el sector progresista del PRD (y que simpatiza con el movimiento de López Obrador) se ha unido con los conservadores (el PAN) en torno a una precandidatura que es la única que promete realizar un cambio real en Hidalgo, contra la encabezada por José Guadarrama, que es la reproducción del sistema mismo, del PRI […]. Somos dos mundos diferentes, con dos pensamientos diferentes, y dos concepciones de mundo completamente diferentes, unidos para vencer el cacicazgo histórico del PRI. Sin embargo, por encima de las ideologías, considero que hay algo que es supremo a todo, y es el bienestar de la gente, la justicia social, y la libertad a la que aspiramos como sociedad. Ésa también es la otra cosa que nos cohesiona: la gente. No podemos ser tan irresponsables con la gente, como para condenarlas a no cambiar su destino y seguir sometidos al mal gobierno, a la corrupción, al cacicazgo, a la pobreza, a la miseria, y al destierro. (Legorreta, Héctor G. El comienzo de la gran contradicción dialéctica. Marzo 29, 2010. http://blog.hglc.asp25.com/?p=1146)

Ésa fue la tónica en la decidimos unirnos. Sin embargo, considero que en éste intento de cohesionar dos mundos diametralmente opuestos, Xóchitl Gálvez cometió muchos y muy diversos errores que, operativamente hablando, le costaron mucho a la hora de las urnas, y no porque no votara la gente: la gente se comportó muy muy bien. Sin embargo, le pegó porque lo operativamente hecho pudo haber cuajado mejor de haberse hecho otras cosas o de no haber confiado en cierta gente que cometió tontería tras tontería en la campaña. Es decir, hubo errores de Xóchitl Gálvez, y hubo errores de los responsables de cada área de la campaña. Explicaré el porqué y cuáles fueron los errores.

El primer error de Xóchitl Gálvez fue no haber respondido de inmediato los ataques de los otros aspirantes a la candidatura opositora, José Guadarrama y Francisco Xavier Berganza. Pasó más de un mes para que Xóchitl contestara los ataques de éstos dos personajes, y eso a sugerencia nuestra (del Colectivo de Izquierda Hidalguense, en la reunión celebrada en el Tephe con ella). Sin embargo, el daño ya estaba hecho: Guadarrama la tiró 20 puntos en las encuestas, y éste fue un daño irreparable. Xóchitl pudo remontar ésta campaña de desprestigio cxon hechos, pero no le alcanzó para remontar a Paco Olvera (oficialmente hablando: ésto no quiere dejar fuera la posibilidad del fraude electoral que en éste momento presumimos).

El segundo error de Xóchitl fue poner a gente donde no tenía que ponerla, o lo que es dicho de otra forma, no debió haber puesto a cierta gente en ciertos cargos. El primer gran error de Xóchitl en ésta materia fue haber importado a un coordinador de campaña de Baja California, que no tenía ni puta idea de lo que es Hidalgo. Y ya ahogado el niño, a tapar el pozo. Una semana después de haber comenzado la campaña, Oscar Pulido fue destituído como coordinador de campaña, y entonces el CEN del PRD envió a Jesús Zambrano. Zambrano no es tampoco hidalguense, pero tiene mucha experiencia en cuestiones electorales, por lo que la campaña retomó el rumbo después de ésto.

Otro error de Xóchitl con respecto a la gente fue haber dejado a Teódulo González como responsable de la estructura electoral. ¿Porqué? Por:

  1. Es una gente sumamente cercana a Guadarrama.
  2. No tiene ninguna experiencia en cuestiones electorales (en mapacheos y fraudes electorales si, más no en estructura electoral).
  3. Es hermano de quien impugnó la Coalición “Hidalgo Nos Une” (PAN, PRD, PT, Convergencia): Napoleón González.
  4. Es altamente repudiado dentro del PRD, debido a los antecedentes caciquiles de la familia González: Iraís González, su padre, fue uno de los caciques más fuertes de Hidalgo en el PRI en Huazalingo, de la altura de los Guadarrama, los Austria, los Rojo, los Fayad, y otras finas familias del Estado. Además, participó en los dos fraudes electorales aliado al PRI en contra de Fermín Gabino Brandy, actual Presidente Municipal indígena de Huazalingo. Es decir, le hizo fraude a un candidato de su propio partido: el PRD.

En éste sentido, ni la gente del PAN, ni del PRD, ni del PT, ni de Convergencia tenía la confianza suficiente para darle su estructura a Teódulo. Y ésto derivó en que cada partido armó su estructura electoral independiente del otro. Y cuando llegó el momento de juntarña, simplemente eso fue un desmadre. Entonces Teódulo pactó con el PT (partido minoritario de los que conformaron la coalición) que ellos hicieran toda la estructura electoral de Xóchitl, y en una actitud completamente sectaria, se hicieron los valientes y dejaron fuera a mucha gente de los partidos “grandes”, pese a que ellos sólo representan el 3% de la votación estatal. Así mismo, hubo huecos que “taparon” con gente del PRD y PAN sin avisar, es decir, no tuvieron la capacidad para armar la estructura electoral y, además, se “robaron” a gente de otros partidos y la hicieron pasar como suya. El resultado: un desmadre el d´ñia de la jornada electoral. Muchas casillas descuidadas (donde el PRI aprovechó la ausencia de representantes para “embarazar” las urnas, compra descarada de votos, mapacherías incluso de los funcionarios de casilla para beneficiar al PRI),

El tercer gran error fue con respecto a la promoción del voto. No hubo propaganda el día que arrancó la campaña, y no la hubo hasta una semana después. Así mismo, la propaganda se acabó dos semanas antes de la elección, y los últimos 15 días tuvimos que trabajar con muchas ganas y energía, pero sin propaganda.

Las “Casas Xóchitl”, un desastre. Se supone que éstas “Casas Xóchitl” eran casas de simpatizantes de la candidatura de Xóchitl Gálvez por todo el Estado. Les llevaban propaganda, y ellos tenían que distribuírla en su ámbito de acción. Pero la indicación que dieron desde la coordinación de “Casas Xóchitl” (una coordinación importada desde el Estado de México, por cierto) para darle la propaganda a la gente era que debían dar sus datos a cambio, para tener identificada a la gente que apoyaba a Xóchitl. Pero, si la gente no quería dar sus datos, no se le podía dar la propaganda. ¡Tremendo error! No le puedes condicionar una calcomanía, un vaso o lo que sea a la gente a cambio de sus datos. La gran mayoría de las Casas Xóchitl no hicimos ésto, pues se nos hizo una pendejada, pero hubo quienes si, y eso (considero) impactó en algunos votos menos.

Así mismo, el habernos quedado sin promoción del voto a la mitad de campaña (es decir, sin brigadistas), y ésto debido a que ya no alcanzó para seguirles pagando, ocasionó que la campaña se quedara desierta de brigadistas por lo menos una semana, después de lo cual los brigadistas existentes eran todos voluntarios. Aquí cabe aclarar una cosa: se les pagó a todos y cada uno de los brigadistas el tiempo que trabajaron, a diferencia de lo afirmado por el Revolucionario Institucional.

El cuarto error fue la cuestión de los Jóvenes con Xóchitl. Fue un acierto nombrar a Diana Vega (hija de Xóchitl) como responsable de la cuestión juvenil, pues al ser hija de Xóchitl y no pertenecer a ningún partido, no hería susceptibilidades en el sentido de que alguien del PAN, PRD o Convergencia fuera nombrado coordinador, y a su vez ponía a alguien neutral. Por otra parte, pusieron a una chava que no sabía nada de política, y que no podía detectar ciertas cuestiones que, en su momento, repercutieron en la campaña juvenil.

En éste sentido, las grillas existentes entre dos bandos existentes en la cuestión juvenil del PAN Hidalgo (con conflictos incluso más fuertes de los que existen dentro del PRD, y podría atreverme a firmarlo que así es) les dieron al traste al trabajo juvenil. Por una parte, el clan Yuseb Yong/Iván Becerra, y por el otro Carlos Ham/Giovani Severo/Francisco H León. Contaminaron al grupo con sus problemas, y nos ocasionó consecuencias serias en cuanto a la actividad.

Las grillas entre unos y otros nos afectó a los compas del PRD y Convergencia, principalmente, y ésto debido, a la labia, el oportunismo, el agandalle y las mentiras del clan Ham/Severo/H León. Primero, intentaron nombrarse coordinadores de “Jóvenes con Xóchitl” (pese a que existía un acuerdo para que el grupo fuera una dirección colegiada, con comisiones pero con la única coordinación general de Diana), y en más de una ocasión presionaron e intentaron convencer a Diana que así fuera. Sin embargo, dicho intento no fructificó.

Sin embargo, una situación personal entre Giovani y Diana inclinó la balanza, desde media campaña, definitivamente y hasta el fin de la elección. Y Diana se parcializó hacia el clan Ham/Severo/H León. Las cosas nunca volvieron a ser iguales. Y aunque los compas del PRD le organizábamos un evento con 1000 personas a Xóchitl en la Colonia La Providencia (Mineral de la Reforma), y a Diana dos eventos de 1500 personas en Ixmiquilpan y Chapulhuacán, Giovani Severo le organizaba eventos con 0 personas en Huichapan y Huejutla, y Diana nunca observó ésto, debido a su situación personal.

Además, debido a la influencia de Severo, Diana comenzó a sectarizarse, y no fue porque ella así lo quisiera, sino porque la influencia pesó. Y durante las últimas dos semanas de recorridos, prácticamente nos excluyó de toda actividad. Se agandallaron (y de una forma muy fea y cobarde) a la hija de Xóchitl, y la privatizaron políticamente hablando.

Finalmente (y ésto ya no fue error de Xóchitl), los “estira y afloja” dentro de la Coalición la reventaron desde un inicio. La convivencia PAN-PRD-PT-Convergencia nos enseñó que hay gente rescatable en cada uno de los partidos, y hay gente detestable también. Sin embargo, ésta gente detestable entorpeció mucho el funcionamiento de la Coalición. Además, los puntos de vista insalvables en cuestiones pragmáticas como el asunto AMLO-Calderón, el caso Luz y Fuerza, o incluso cuestiones más profundas ideológicamente hablando como la “mano invisible” o el papel de Iturbide en la Historia de México, mantuvieron una tensa calma en la Coalición. Algo así como la “Paz Armada” en los años previos a la I Guerra Mundial.

Fue muy difícil, y en algunos casos imposible, convivir con algunos panistas. Porque además de todo, querían agandallarse a la mayor cantidad de gente posible que milita en el PRD. Querían adjudicarse cosas que no les correspondían. Por ejemplo, el PRD se movilizaba y llenaba alguna plaza en apoyo a Xóchitl Gálvez, con 100% de gente del PRD.  Llegaban los panistas, regalaban banderas del PAN, aprovechándose de que el PRD no tiene la capacidad económica para regalar tantas cosas en tantos eventos, y simulaban que la gente era de ellos. Así se repitió el esquema muchas veces, a lo largo y ancho del Estado.

Así mismo, el bloqueo de los medios de comunicación locales, aunado a que en algunos medios ni siquiera mencionaban la campaña de Xóchitl, o bien mencionaban a Xóchitl tramposamente como “Bertha X. Gálvez”, ocasionó que algunos sectores de la población estuvieran desinformados de dicha campaña, y votaron por el PRI pensando en que la transición estaba muy lejos.

Pese a todo lo anterior, la campaña funcionó ante la población, motivo que nos tiene inmersos en una resistencia frente a un fraude planeado y ejecutado desde el 4º piso de Gobierno del Estado, en beneficio de Paco Olvera. Veremos qué nos depara el destino a nosotros y a Hidalgo, durante los próximos días que seguramente serán de lucha y resistencia en defensa de un voto que ya anhela un cambio de una vez y para siempre en nuestro estado.

Saludos. Dejen comentarios.

Simplemente… Monsiváis

Hola.

Ayer murió Carlos Monsiváis. Su muerte deja un gran vacío en la intelectualidad mexicana, en la intelectualidad de Izquierda, en las letras mexicanas, en la Academia Mexicana… en México, en general.

Carlos Monsiváis era la única persona capaz de interpretar la complejidad permanente de nuestro país con un atino sorprendente. Siempre acompañado de sus ironías y sarcasmos, desentrañaba y desmenuzaba sagazmente cuanto problema le cuestionaban, ya fuera político, social, económico, cultural, histórico y hasta futbolero. Nunca se rehuzó a comentar sobre un tema, ni tampoco le dio la vuelta a nadie: sus opiniones siempre eran concisas, llenas de verdad, consecuentes y congruentes, con eso de lo que no compras en la tienda de la esquina: sabiduría.

Siempre al lado de los movimientos sociales de Izquierda en México, Monsiváis participó en “N” cantidad de luchas. Sus dos luchas más recientes, el movimiento contra el Fraude Electoral de 2006, y el Movimiento en Defensa del Petróleo, al lado de otro gran luchador social: Andrés Manuel López Obrador.

Será extraño ahora ver programas de televisión de todos los canales sin la interpretación de los hechos de Carlos Monsiváis. Dejaremos de gozar con la forma tan extraña de armar la realidad actual sin su presencia. Dejaremos de tener esa conciencia moral que representaba el Maestro Monsiváis.

Su ausencia deja al país desprotegido, sin una voz crítica que además analizaba y denunciaba los grandes problemas nacionales.

Descanse en paz, Carlos Monsiváis.

Notas desde el Zócalo (en conjunto con Sergio Pitol)
Domingo 16 de Julio de 2006

La Gente. Desde hace tiempo, y aún más notoriamente ahora, cada vez que alguien se refiere a La Gente eleva su generalización: “La Gente está contenta, la Gente está indignada, la Gente anda muy triste, la Gente no se va a dejar”. De hecho, el o la que describe está hablando siempre en primera persona. Hoy, La Gente es sinónimo del Yo y esta operación donde lo colectivo apenas enmascara lo individual es propia del Tiempo donde el egoísmo a ultranza no funciona y la tradición insiste en el egoísmo.

Por eso, hoy, aquí, quienes desean expresar sus sentimientos y sus pensamientos se los atribuyen a La Gente. Nosotros, por ejemplo, advertimos que La Gente está indignada, alegre, informada y muy decidida.

Ellos -y en pos de la ruta lógica de don Vicente Fox, cuando decimos ellos no nos referimos a nosotros- se han autorretratado a la perfección en su campaña desde el odio en favor del miedo, y sus rasgos delatan la ideología ampliada por la mercadotecnia y centrada en el abuso de poder, el conservadurismo y la proclamación de lo muy necesario de la desigualdad.

Las causas que funcionan sólo a corto plazo son apenas y en rigor promociones publicitarias o desahogos emotivos. La batalla por la democracia es una causa permanente que en este caso pasa por la defensa del voto y de los votantes, de todos los que acudimos el 2 de julio sin excepción. Nuestra causa a corto, mediano y largo plazos es la construcción de la democracia, de la que forman parte esta marcha y esta concentración.

Los patrocinadores del fraude hormiga, los que desataron -y a nombre de la libertad de expresión, nada menos- la campaña de “López Obrador, un peligro para México” exhiben también su mentalidad clasista: si un candidato presidencial es “un peligro para México” lo son también los que deciden votar por él en números tan elevados. Se ha recurrido al desprecio como técnica de entendimiento del país, y al declararse implícita y explícitamente a un gran sector “peligro para México” se ha promovido o “inaugurado” la polarización. No obstante, más que de un país dividido debe hablarse de una mayoría en los alrededores de la concentración extrema de la riqueza.

Por eso el proceso electoral se ha encarecido en forma tan desproporcionada, y por eso la derecha festejaría si coloca a la democracia en la Bolsa de Valores. Esta es la gran disputa: democracia al alcance de todos o democracia (o como quiera llamársele) a precio de oro, con maniobreo incansable adjunto. Al respecto, una propuesta utópica: que en un futuro próximo el salario mínimo de cada trabajador en México sea el sueldo actual del presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde.

En política, lo contrario del odio no es el amor, sentimiento nobilísimo que, fuera de las fechas sagradas del consumismo, no encuentra su sitio en el mercado. Lo contrario del odio es el ejercicio sistemático de la razón.

También, el desgaste del adversario es siempre un arma de dos filos. El que tiene el poder en sus manos dirige todas sus acciones hacia ese fin. El desgaste del adversario suele producirse, pero el manipulador pierde en la esfera la oportunidad de gobernar. Es un cazador (con todo el tiempo mental invertido en su propósito) y no un gobernante.

Cuando decimos “la derecha” no calificamos de modo alguno a todos los votantes de Felipe Calderón ni los equiparamos con los devotos de El Yunque y agrupaciones similares, así, en su forma más beligerante, esta derecha haya sido el núcleo activador y el club de campaña. No nos toca indagar las razones del voto de los adversarios y sí respetarlas, y esta misma actitud percibimos en los votantes de Andrés Manuel López Obrador y la coalición Por el Bien de Todos.

Por eso sorprende la agresividad enorme de la andanada poselectoral del sector de Calderón, que en Internet, el Agora de la República, no sólo y previsiblemente se obstina en el linchamiento del candidato, sino también menosprecia con gran alborozo a muchos millones de mexicanos y sus exigencias justas.

¿De veras creen que el choteo barato y la difamación disipan las dudas sobre el recuento de votos?

No queremos, no necesitamos, no le concedemos un sitio a la violencia. En 2005 con el intento patético del desafuero y en 2006 con la exigencia de la rendición de AMLO la violencia ha sido la actitud y el instrumento de la derecha, una violencia ideológica, de mentiras y compra de voluntades, y calumnias y mentiras grotescas, y difamaciones y fraudes hormiga. De este lado hay respuestas críticas, a veces ideológicamente desmesuradas o francamente necias, pero que en su conjunto no equivalen en virulencia y alcances mediáticos al menos oído o visto de los espots radiofónicos y televisivos del PAN y el empresariado.

Cientos o miles de millones de pesos invertidos en retener oprobiosamente el poder exhiben la violencia del gran capital sobre la ciudadanía.

Si el dinero a raudales decide quién gobierna, el gobierno que llega obedecerá al dinero a raudales. Si así han querido ganar, así inevitablemente querrán gobernar. Tanto gastan, tanto han de recuperar con creces. Mentir para imponerse es ignorar en definitiva la ubicación de la verdad.

¿Tiene sentido separar legalidad de legitimidad? Si esto se discute ahora es porque la legalidad está usurpada o programada por computadora, y porque la legitimidad es el gran espacio de confirmación de los valores de la República laica.

Señala el día de hoy en un brillante artículo Rolando Cordera Campos:

Fortalecer las instituciones sin pensar ni registrar la existencia del pueblo y su necesidad ingente de organización es bordar en el vacío, hacer de la política juego de salón, y del poder coto privado de los herederos de una riqueza nunca bien habida.

La emergencia de estos días obliga, en primer lugar, a la defensa del voto y los votantes. A partir de allí, sectores vastos de la sociedad mexicana -y ésta no es profecía sino comprobación diaria- seguirán en la movilización crítica si quieren que su acción contestataria perdure. La campaña de 2006 no admitió o no permitió el debate sobre los problemas y las tragedias ecológicas, las catástrofes educativas, las posibilidades del empleo, la inseguridad social, el racismo antindígena, el sexismo, la condición salarial en el país, la intolerancia religiosa, la homofobia, la impunidad de la clase política y del gran capital. Esto no se pospone indefinidamente, pero sí se jerarquiza porque hoy lo que corresponde es “voto por voto, casilla por casilla”.

Si esta causa fuese únicamente política su significado sería localizable en demasía, pero las movilizaciones provienen también de una certeza ética y moral, y esto explica su continuidad razonada y pacífica. No minimizamos ni magnificamos los errores de nuestro proceso, pero -hoy, 16 de julio de 2006- esta presencia multitudinaria, que representa a millones de votantes, surge de la necesidad de cambios profundos que correspondan al desarrollo civilizatorio que merecemos. No presumimos del monopolio de la verdad, pero sí ratificamos las demandas jurídicas y la argumentación moral. Por lo demás, se atestigua a diario el aforismo de Jerzy Lec: “La dispensación de la injusticia está siempre en las manos adecuadas”. No abandonemos nuestros votos en la fosa común de la resignación o la apatía. Voto por voto y casilla por casilla.

Los medios y el poder

Hola.

Hace cerca de un mes encontré dos notas relacionadas: por una parte, una entrevista que le realiza Proceso a José Ramón Fernández (http://www.am.com.mx/Nota.aspx?ID=397449), de cara al Mundial de futbol, y un reportaje de la situación existente en la sección de deportes de TV Azteca con miras a Sudáfrica 2010 (http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/78557).

Es sumamente interesante porque, independientemente de la cobertura realizada por el duopolio Televisa-Azteca en eventos como éste, lo cierto es que desenmascaran (tanto la entrevista como el reportaje) los intereses que hay detrás del futbol, cómo se mueven, y cómo Televisa teje una red inmensa para vender y utilizar a la Selección Nacional a su antojo.

Posteriormente, fuimos testigos de cómo en Tercer Grado, los psudoperiodistas que ahí salen se fueron con todo en contra de aquellos que utilizamos las redes sociales como Twitter y Facebook. Bajo argumentos falaces, dijeron que lo que ahí se manejaba (más del 90% de la información) era información falsa, que los que utilizamos dichas redes sociales somos ignorantes, e incluso propusieron que el Estado Mexicano interviniera internet (como si tuvieran la capacidad), y Ciro Gómez Leyva proponía generar contrainformación.

Ésto desencadenó en un gran movimiento promovido por medio de twitter llamado #ApagonTelevisa, que durante el 30 de abril y 1° de mayo, una gran cantidad de gente apagó su televisión o cambió de canal como una protesta a la posición de la televisora, que ve como su poder manipulador de información no puede penetrar en las redes sociales.

Así mismo, la cobertura que le dieron al caso Paulette, no se compara en lo mínimo al silencio que el día de ayer hizo Televisa en torno al caso Fernández de Ceballos, desaparecido el pasado sábado, y cuyo rastro no ha podido ser hallado.

Sin embargo, ante lo que podría ser un boom periodístico, Televisa decidió (extrañamente, además) no informar más del asunto:

Sin duda, cuestiones así (y muchas, muchas más, que no serán mencionadas aquí, pues nunca terminaría) dejan al descubierto la red de complicidades y privilegios que rodean a los medios de comunicación. En ese entendido, los medios de comunicación han dejado atrás su función social, para tener ahora una función privada. Es decir, se ha dejado de lado el ejercicio periodístico y la función de informar por privilegiar los intereses particulares políticos y/o económicos, y la función de manipular y dirigir, a toda costa, el flujo de la información.

De ahí proviene la idea de legislar una nueva Ley de Radio y Televisión como la que presenta Javier del Corral, que privilegia al televidente por encima de los consorcios, a diferencia de la presentada por Carlos Sotelo (lamentablemente, Senador del PRD), que fue redactada en las rodillas y en las oficinas de Chapultepec 28, es decir, en Televisa, y que le da manga abierta (y prácticamente, convierte en dueña del espectro radioeléctrico) a Televisa.

Pero no sólo debe regularse eso. Debe también legislarse para que ocupaciones ilegales de señales de televisión, como la hecha por TV Azteca con el Canal 40 en febrero de 2006 (y que al día de hoy continúa), no continúen en el marco de la impunidad. Así mismo, debe regularse completamente el acceso a las telecomunicaciones, que hoy por hoy ya no pueden ir separadas del caso de la televisión.

Casos como la ilegalidad del sistema HiTV, de TV Azteca (que multiplexea varias señales digitales en una sola, lo cual está prohibido por la legislación actual), casos como el cuadruple play de Televisa (que, a su vez, impide a una competidora, Telmex, a tener acceso a los mismos beneficios), o la licitación de fibra óptica de CFE a Televisa/Nextel, dejan ver la ineficiencia del Estado Mexicano en un tema más.

Es claro, a su vez, que Televisa y TV Azteca transmiten las noticias de acuerdo al interés que prestan. José Ramón Fernández, en la entrevista transmitida en el Canal 28 con Gustavo Adolfo Infante el pasado Sábado 15 de Mayo, dejó claro cómo no pudo hacer nada como Director de Noticias de TV Azteca porque las noticias transmitidas en dicha televisora las palomea el dueño, es decir, Ricardo Salinas Pliego. No dudo que, así mismo, las noticias en Televisa sean palomeadas por Azcárraga Jean.

Durante la protesta en Televisa, en 2007, Andrés Manuel López Obrador lo dijo muy claro, refiriéndose a Televisa como el “poder real”, y en cuyas oficinas hay más poder que en la Cámara de Diputados, o en Los Pinos.

Hugo Chávez, en Venezuela, se enfrentó precisamente a eso: a la mediocracia, o telecracia (en la definición del Canal 6 de Julio). Y lo que pudo hacer fue no renovar las concesiones, como en el caso de RCTV (Radio Caracas Televisión). Tal vez en México el poder está lo suficientemente fusionado con los intereses de las televisoras para que eso sea totalmente utópico, pero por lo menos puede regularse la función de dichos medios de comunicación, incluyendo el apoyo político a ciertos candidatos, como ha sido la gran campaña de Peña Nieto en los últimos 5 años, o bien el apoyo a Demetrio Sodi durante su campaña para delegado de Miguel Hidalgo.

Si dicha Ley de Radio y Televisión no es aprobada en el siguiente periodo de sesiones, nada impedirá que haya inequidad en la contienda electoral de 2012, donde (por supuesto) las televisoras le están apostando al Golden Boy, pese a las torpezas y a la ineficacia que ha demostrado para gobernar. Muy bien lo dijo (en su momento) Giovanni Sartori con respecto a Italia, argumentando que si él tuviera el poder de la televisión como lo tuvo Silvio Berlusconi, hasta él hubiera ganado la Presidencia sin problemas.

O controlamos al monstruo, o el monstruo nos come. Veremos qué pasa. Mientras tanto, si tienen tele… ahi se ven.

Andrés Manuel y sus errores

Hola.

El título de ésta entrada no es más que una parodia del título de los libros escritos por José Agustín Ortiz Pinchetti y Martí Batres, que se llaman (en ambos casos) Andrés Manuel y sus claves.

Ya en otras ocasiones he mencionado el hecho de que Andrés Manuel, durante su carrera política, ha cometido muchos y muy diversos errores que nos han costado mucho a mucha gente, y su último error nos puede costar mucho a los hidalguenses.

Yo he seguido siempre a López Obrador (mucho antes del mal llamado obradorismo). Lo sigo desde los tiempos del Éxodo por la Democracia (donde caminó desde Tabasco hasta la Ciudad de México, debido a un fraude electoral en su contra), desde la toma de los pozos petroleros (que le causó una descalabrada monumental) y desde la Presidencia del Partido, mi partido, el PRD.

Pues bien, en éste lugar fue donde por primera vez López Obrador se equivocó por primera vez. Tras la fraudulenta elección del 21 de marzo de 1999, donde Amalia García y Jesús Ortega se hicieron fraude mutuamente (e incluso, en la prensa se dijeron mutuamente ‘Rata’), el papel de López Obrador era quedarse en la Presidencia del Partido, repetir la elección, limpiar la imágen del PRD y apechugar su tibieza en la elección fraudulenta. Sin embargo, se fue por el camino fácil: terminó su periodo, y se fue valiéndole cacahuate lo que pasara con el Partido. Pablo Gómez quedó como interino, y el partido quedó manchado para siempre. Ésto, además (y junto con el asesinato de Paco Stanley) nos causó la pérdida de la Presidencia de la República en el 2000.

Después, López Obrador se fue a la Jefatura de Gobierno. Ahí, en general, hizo uno de los mejores gobiernos en la Ciudad de México. Sin embargo, tuvo el desacierto de pelearse con Rosario Robles, quien en medio de sus aspiraciones presidenciales intentó desacreditar a López Obrador por medio de los videoescándalos, operados por su pareja sentimental, Carlos Ahumada Kurtz. Así mismo, las aspiraciones presidenciales de otra mujer, Martha Sahagún, involucrado con el pleito casado con Vicente Fox, trajo consigo el desafuero en su contra.

Después, en la campaña presidencial de 2006, la soberbia hizo que AMLO descuidara una parte fundamental en cualquier elección, que es la estructura electoral. Con el 70% reconocido de las casillas cubiertas (los cálculos extraoficiales reales apuntan únicamente a un 55% de las casillas cubiertas), dejó un márgen suficientemente grande como para que por ahí le hicieran el fraude electoral. Ni hablemos de la gente en la que confió. Ya sabemos los resultados, de lo cual parte seguimos arrastrando hasta hoy.

Luego, en 2009, el caso Juanito. ¡Cómo nos costó ese pinche Juanito! Y aunque no había otra opción, pero nos salió demasiado caro el chistesito.

Ahora, López Obrador apuntala contra las alianzas. Al único que le benefician esas alianzas es al propio Andrés Manuel. Ni más ni menos. Porque debilitan a Peña Nieto, y permite la transición en estados caciquiles como Oaxaca o Hidalgo. Sin embargo, AMLO no sólo ha satanizado las alianzas, sino que ahora intercedió para que el PT las rompiera.

Y el problema no es otro, sino que a la hora de los chingadazos uno es el que tiene que andar componiendo las cosas. Y el problema es que en Hidalgo nos está metiendo en serios aprietos, pues (sin quererlo, eso hay que reconocerlo) le está ayudando al PRI-Gobierno para dividir a la oposición, y darle oxígeno a una candidatura tan mala como la de Paco Olvera. Y lo peor es que si gana el PRI, los platos rotos no los pagará él, sino los hidalguenses, que somos quienes nos quedamos a vivir aquí. Y nuevamente, muchos tendremos que pagar los errores de uno sólo.

Yo se lo dije el miércoles pasado, a alguien sumamente cercano a él (e incluso, ya lo había publicado antes aquí): A la pregunta de qué esperábamos de López Obrador, yo le dije que lo sensacional y lo que esperábamos era que AMLO fuera a un acto de campaña de Xóchitl Gálvez. Pero como sabíamos también que no lo va a hacer, pues lo mejor es que se calle.

Aún hay otro problema. El PT (y posiblemente Convergencia) postulen a Francisco Xavier como su candidato. El hecho es que, desde el punto de vista de mucha gente del movimiento de López Obrador, ajena al Estado, y que desconoce cómo son las cosas realmente en el Estado, promocionarán ésta candidatura y dirán que “es la salida digna de alguien congruente como López Obrador”. Nada más falso que eso. Ni es candidatura, porque solamente será un esquirol del PRI para restar votos a una opción verdadera de cambio (que es Xóchitl Gálvez), ni es digna (pues representará muchos de los intereses más oscuros del Estado), ni tampoco será congruente, pues nadie, más que el PRI (repito) se beneficiará fracturando la Coalición ‘Hidalgo nos une’.

El movimiento de López Obrador piensa que por hecho de ser crítico con el propio AMLO, de pensar diferente, de no coincidir en ciertas cosas, o de no acatar otras “que por el dedo de Dios se escribieron”, piensan que ya, eres traidor, vendido o panista, y de ahí no te bajan. Y no. La verdad es que aunque uno lo critica y le señala sus errores, pero uno ni lo deja de reconocer como Presidente Legítimo, ni tampoco deja uno de observar que es la única solución para el país. No hay más. O es Peña, o es Obrador. Y en ése sentido, es mucho mejor (con errores y defectos) López Obrador a Peña Nieto.

Sin embargo, en Hidalgo solamente tenemos una de dos: O Paco Olvera, que representa más de lo mismo (tras 80 años de lo mismo), o Xóchitl Gálvez, que representa una esperanza y una alternativa para el Estado.

López Obrador conoce la situación del Estado, pues visitó los 84 municipios. En realidad, lo único que le pedimos los Hidalguenses, que además somos los que le damos cuerpo a su movimiento en el Estado, es que ya no diga más. Que deje las cosas como están. Si él no quiere, que no se sume, pero que tampoco reste, porque eso sólo beneficia al PRI-Gobierno y a los mercenarios del Partido, alias José Guadarrama y Francisco Xavier.

Pues bien, sigamos adelante. Saludos y dejen comentarios.

Divide y vencerás

Hola.

Éso es la dinámica que trae el PRI-Gobierno en Hidalgo, o por lo menos es lo que intentan. Aunque sí, ya comenzaron a tener sus primeros efectos en la contienda preelectoral, puesto que ni siquiera ha comenzado la campaña electoral.

Pues bien, resulta que de pronto López Obrador “dictó” línea al PT para que abandonara la alianza, después de la muy torpe declaración de Vicente Fox y su interés por apoyar a Xóchitl Gálvez en Hidalgo. Pues bien, después de ésta declaración, Monreal comenzó a ejercer presión en la cúpula de su partido para que se salieran de la alianza en todos los estados.

Sin embargo, es bien conocido en el Estado que quienes quieren deshacer la coalición a como dé lugar es el PRI-Gobierno, por medio de Guadarrama. Sabemos, así mismo, del acercamiento que tiene Monreal con el PRI (pues en Zacatecas continúan buscando la alianza para apoyar a Miguel Alonso a la gubernatura del Estado) y del acercamiento y las negociaciones en lo oscurito que ha tenido Guadarrama con Osorio.

Pues bien, coincidentemente, quien aconsejó a López Obrador de romper la alianza y luego de presionar al PT para irse fue, precisamente, Ricardo Monreal. Bueno, pues Gobierno del Estado, el PRI y Guadarrama felices de la vida. ¿Porqué? Pues porque el PRI ya hirió a la alianza (aunque no de muerte, los raspones no son mortales), Guadarrama ya tiene partido para lanzarse (sabiendo que va a perder) y la oposición dividirá sus votos, obviamente para tratar de posicionar a Paco Olvera por encima de sus contrincantes.

Sin embargo, aquí cabe hacer un análisis minucioso. Lo que Guadarrama se llevará no es mucho. Bueno, sí se llevará muchos problemas al PT (pero al cabo que ni les importa, si no, vean el caso de Arturo Aparicio cuando usurpó la regiduría de Pachuca), pero muy pocos votos. Según las encuestas reales del PRD previo al proceso interno, Guadarrama tenía entre el 1.5 y 2% con todo y coalición. O sea, el PT sólo con Guadarrama pierde el registro. Lo que sí es de notarse (y habrá que tener cuidado) es que ése 1.5 o 2% puede ser fundamental a la hora de contar los votos, máxime que tendremos a todo el aparato del poder caciquil y gubernamental en contra en la campaña y el día de la elección.

Sin embargo, ahora queda cuestionada la figura de López Obrador. ¿Porqué? Pues porque él sería el artífice de resucitar a Guadarrama, al viejo estilo de Jesucristo con Lázaro. A Andrés Manuel le puede salir muy caro en Hidalgo el haber dejado entreabierta la puerta a Guadarrama, pues mucha gente está muy enojada con AMLO por el apoyo casi incondicional que le ha dado al Senador desde 2006.

Habrá que ver cómo prosiguen las cosas.

La encuesta de Mitofsky

Bueno, pues el día de hoy (y extrañamente, además) Milenio publicó la encuesta realizada por Consulta Mitofsky, en relación a las preferencias electorales en Hidalgo. ¿Porqué digo extrañamente? Pues porque Milenio tiene su propia casa encuestadora, María de las Heras, y nunca publica la encuesta de Mitofsky como si fuera propia.

Aquí hay varias cosas qué señalar. Primero, pues es una encuesta “cuchareada”, pues se nota que en ésta se aplica el dicho que dice que “el que paga las encuestas, las gana”. Y si, pues extrañamente todas las encuestas que ha publicado Milenio en la última semana, siempre sale ganador el PRI. Así que, o aquí está sucediendo algo completamente anómalo estadística y sociológicamente, o hay mano negra de por medio.

Incluso, el desprestigiado comunicador Ciro Gómez Leyva, el día de ayer, le contestó en su columna a una carta de Jesús Ortega que iba en ése sentido. Y les voy a decir una cosa: Jesús Ortega no es santo de mi devoción, pero vaya que tenía razón al hacerle la observación a Ciro de lo que estoy comentando. Ciro lo único que hizo fue justificarse, pero no dio una respuesta clara y (como parte del Consejo Editorial de Milenio) tendría que haberlo hecho.

En la encuesta domiciliaria levantada del 16 al 18 de abril que presenta Mitofsky presenta al PRI como el menos rechazado de los partidos (qué risa me da, jajaja), con el 12.6% de las opiniones, y pone a Paco Olvera con el 50.5% de los votos, frente al 30.7% de Xóchitl, y 18.8% que no declara preferencia. Sin embargo, a diferencia de otras encuestas, Mitofsky no presenta más parámetros de medición, lo cual hace a ésta encuesta como cuestionable, tomando varios de los factores antes expuestos.

Así que, a ese tipo de encuestas, ni creerle. Y se nota que así será la campaña en Hidalgo desde ahorita hasta el 4 de julio. Nada más les digo algo: agárrense, porque ahí viene Xóchitl.

Saludos. Dejen comentarios.