Andrés Manuel y sus errores

Hola.

El título de ésta entrada no es más que una parodia del título de los libros escritos por José Agustín Ortiz Pinchetti y Martí Batres, que se llaman (en ambos casos) Andrés Manuel y sus claves.

Ya en otras ocasiones he mencionado el hecho de que Andrés Manuel, durante su carrera política, ha cometido muchos y muy diversos errores que nos han costado mucho a mucha gente, y su último error nos puede costar mucho a los hidalguenses.

Yo he seguido siempre a López Obrador (mucho antes del mal llamado obradorismo). Lo sigo desde los tiempos del Éxodo por la Democracia (donde caminó desde Tabasco hasta la Ciudad de México, debido a un fraude electoral en su contra), desde la toma de los pozos petroleros (que le causó una descalabrada monumental) y desde la Presidencia del Partido, mi partido, el PRD.

Pues bien, en éste lugar fue donde por primera vez López Obrador se equivocó por primera vez. Tras la fraudulenta elección del 21 de marzo de 1999, donde Amalia García y Jesús Ortega se hicieron fraude mutuamente (e incluso, en la prensa se dijeron mutuamente ‘Rata’), el papel de López Obrador era quedarse en la Presidencia del Partido, repetir la elección, limpiar la imágen del PRD y apechugar su tibieza en la elección fraudulenta. Sin embargo, se fue por el camino fácil: terminó su periodo, y se fue valiéndole cacahuate lo que pasara con el Partido. Pablo Gómez quedó como interino, y el partido quedó manchado para siempre. Ésto, además (y junto con el asesinato de Paco Stanley) nos causó la pérdida de la Presidencia de la República en el 2000.

Después, López Obrador se fue a la Jefatura de Gobierno. Ahí, en general, hizo uno de los mejores gobiernos en la Ciudad de México. Sin embargo, tuvo el desacierto de pelearse con Rosario Robles, quien en medio de sus aspiraciones presidenciales intentó desacreditar a López Obrador por medio de los videoescándalos, operados por su pareja sentimental, Carlos Ahumada Kurtz. Así mismo, las aspiraciones presidenciales de otra mujer, Martha Sahagún, involucrado con el pleito casado con Vicente Fox, trajo consigo el desafuero en su contra.

Después, en la campaña presidencial de 2006, la soberbia hizo que AMLO descuidara una parte fundamental en cualquier elección, que es la estructura electoral. Con el 70% reconocido de las casillas cubiertas (los cálculos extraoficiales reales apuntan únicamente a un 55% de las casillas cubiertas), dejó un márgen suficientemente grande como para que por ahí le hicieran el fraude electoral. Ni hablemos de la gente en la que confió. Ya sabemos los resultados, de lo cual parte seguimos arrastrando hasta hoy.

Luego, en 2009, el caso Juanito. ¡Cómo nos costó ese pinche Juanito! Y aunque no había otra opción, pero nos salió demasiado caro el chistesito.

Ahora, López Obrador apuntala contra las alianzas. Al único que le benefician esas alianzas es al propio Andrés Manuel. Ni más ni menos. Porque debilitan a Peña Nieto, y permite la transición en estados caciquiles como Oaxaca o Hidalgo. Sin embargo, AMLO no sólo ha satanizado las alianzas, sino que ahora intercedió para que el PT las rompiera.

Y el problema no es otro, sino que a la hora de los chingadazos uno es el que tiene que andar componiendo las cosas. Y el problema es que en Hidalgo nos está metiendo en serios aprietos, pues (sin quererlo, eso hay que reconocerlo) le está ayudando al PRI-Gobierno para dividir a la oposición, y darle oxígeno a una candidatura tan mala como la de Paco Olvera. Y lo peor es que si gana el PRI, los platos rotos no los pagará él, sino los hidalguenses, que somos quienes nos quedamos a vivir aquí. Y nuevamente, muchos tendremos que pagar los errores de uno sólo.

Yo se lo dije el miércoles pasado, a alguien sumamente cercano a él (e incluso, ya lo había publicado antes aquí): A la pregunta de qué esperábamos de López Obrador, yo le dije que lo sensacional y lo que esperábamos era que AMLO fuera a un acto de campaña de Xóchitl Gálvez. Pero como sabíamos también que no lo va a hacer, pues lo mejor es que se calle.

Aún hay otro problema. El PT (y posiblemente Convergencia) postulen a Francisco Xavier como su candidato. El hecho es que, desde el punto de vista de mucha gente del movimiento de López Obrador, ajena al Estado, y que desconoce cómo son las cosas realmente en el Estado, promocionarán ésta candidatura y dirán que “es la salida digna de alguien congruente como López Obrador”. Nada más falso que eso. Ni es candidatura, porque solamente será un esquirol del PRI para restar votos a una opción verdadera de cambio (que es Xóchitl Gálvez), ni es digna (pues representará muchos de los intereses más oscuros del Estado), ni tampoco será congruente, pues nadie, más que el PRI (repito) se beneficiará fracturando la Coalición ‘Hidalgo nos une’.

El movimiento de López Obrador piensa que por hecho de ser crítico con el propio AMLO, de pensar diferente, de no coincidir en ciertas cosas, o de no acatar otras “que por el dedo de Dios se escribieron”, piensan que ya, eres traidor, vendido o panista, y de ahí no te bajan. Y no. La verdad es que aunque uno lo critica y le señala sus errores, pero uno ni lo deja de reconocer como Presidente Legítimo, ni tampoco deja uno de observar que es la única solución para el país. No hay más. O es Peña, o es Obrador. Y en ése sentido, es mucho mejor (con errores y defectos) López Obrador a Peña Nieto.

Sin embargo, en Hidalgo solamente tenemos una de dos: O Paco Olvera, que representa más de lo mismo (tras 80 años de lo mismo), o Xóchitl Gálvez, que representa una esperanza y una alternativa para el Estado.

López Obrador conoce la situación del Estado, pues visitó los 84 municipios. En realidad, lo único que le pedimos los Hidalguenses, que además somos los que le damos cuerpo a su movimiento en el Estado, es que ya no diga más. Que deje las cosas como están. Si él no quiere, que no se sume, pero que tampoco reste, porque eso sólo beneficia al PRI-Gobierno y a los mercenarios del Partido, alias José Guadarrama y Francisco Xavier.

Pues bien, sigamos adelante. Saludos y dejen comentarios.

Divide y vencerás

Hola.

Éso es la dinámica que trae el PRI-Gobierno en Hidalgo, o por lo menos es lo que intentan. Aunque sí, ya comenzaron a tener sus primeros efectos en la contienda preelectoral, puesto que ni siquiera ha comenzado la campaña electoral.

Pues bien, resulta que de pronto López Obrador “dictó” línea al PT para que abandonara la alianza, después de la muy torpe declaración de Vicente Fox y su interés por apoyar a Xóchitl Gálvez en Hidalgo. Pues bien, después de ésta declaración, Monreal comenzó a ejercer presión en la cúpula de su partido para que se salieran de la alianza en todos los estados.

Sin embargo, es bien conocido en el Estado que quienes quieren deshacer la coalición a como dé lugar es el PRI-Gobierno, por medio de Guadarrama. Sabemos, así mismo, del acercamiento que tiene Monreal con el PRI (pues en Zacatecas continúan buscando la alianza para apoyar a Miguel Alonso a la gubernatura del Estado) y del acercamiento y las negociaciones en lo oscurito que ha tenido Guadarrama con Osorio.

Pues bien, coincidentemente, quien aconsejó a López Obrador de romper la alianza y luego de presionar al PT para irse fue, precisamente, Ricardo Monreal. Bueno, pues Gobierno del Estado, el PRI y Guadarrama felices de la vida. ¿Porqué? Pues porque el PRI ya hirió a la alianza (aunque no de muerte, los raspones no son mortales), Guadarrama ya tiene partido para lanzarse (sabiendo que va a perder) y la oposición dividirá sus votos, obviamente para tratar de posicionar a Paco Olvera por encima de sus contrincantes.

Sin embargo, aquí cabe hacer un análisis minucioso. Lo que Guadarrama se llevará no es mucho. Bueno, sí se llevará muchos problemas al PT (pero al cabo que ni les importa, si no, vean el caso de Arturo Aparicio cuando usurpó la regiduría de Pachuca), pero muy pocos votos. Según las encuestas reales del PRD previo al proceso interno, Guadarrama tenía entre el 1.5 y 2% con todo y coalición. O sea, el PT sólo con Guadarrama pierde el registro. Lo que sí es de notarse (y habrá que tener cuidado) es que ése 1.5 o 2% puede ser fundamental a la hora de contar los votos, máxime que tendremos a todo el aparato del poder caciquil y gubernamental en contra en la campaña y el día de la elección.

Sin embargo, ahora queda cuestionada la figura de López Obrador. ¿Porqué? Pues porque él sería el artífice de resucitar a Guadarrama, al viejo estilo de Jesucristo con Lázaro. A Andrés Manuel le puede salir muy caro en Hidalgo el haber dejado entreabierta la puerta a Guadarrama, pues mucha gente está muy enojada con AMLO por el apoyo casi incondicional que le ha dado al Senador desde 2006.

Habrá que ver cómo prosiguen las cosas.

La encuesta de Mitofsky

Bueno, pues el día de hoy (y extrañamente, además) Milenio publicó la encuesta realizada por Consulta Mitofsky, en relación a las preferencias electorales en Hidalgo. ¿Porqué digo extrañamente? Pues porque Milenio tiene su propia casa encuestadora, María de las Heras, y nunca publica la encuesta de Mitofsky como si fuera propia.

Aquí hay varias cosas qué señalar. Primero, pues es una encuesta “cuchareada”, pues se nota que en ésta se aplica el dicho que dice que “el que paga las encuestas, las gana”. Y si, pues extrañamente todas las encuestas que ha publicado Milenio en la última semana, siempre sale ganador el PRI. Así que, o aquí está sucediendo algo completamente anómalo estadística y sociológicamente, o hay mano negra de por medio.

Incluso, el desprestigiado comunicador Ciro Gómez Leyva, el día de ayer, le contestó en su columna a una carta de Jesús Ortega que iba en ése sentido. Y les voy a decir una cosa: Jesús Ortega no es santo de mi devoción, pero vaya que tenía razón al hacerle la observación a Ciro de lo que estoy comentando. Ciro lo único que hizo fue justificarse, pero no dio una respuesta clara y (como parte del Consejo Editorial de Milenio) tendría que haberlo hecho.

En la encuesta domiciliaria levantada del 16 al 18 de abril que presenta Mitofsky presenta al PRI como el menos rechazado de los partidos (qué risa me da, jajaja), con el 12.6% de las opiniones, y pone a Paco Olvera con el 50.5% de los votos, frente al 30.7% de Xóchitl, y 18.8% que no declara preferencia. Sin embargo, a diferencia de otras encuestas, Mitofsky no presenta más parámetros de medición, lo cual hace a ésta encuesta como cuestionable, tomando varios de los factores antes expuestos.

Así que, a ese tipo de encuestas, ni creerle. Y se nota que así será la campaña en Hidalgo desde ahorita hasta el 4 de julio. Nada más les digo algo: agárrense, porque ahí viene Xóchitl.

Saludos. Dejen comentarios.

Todo mundo opina, nadie sabe cómo son las cosas

Hola.

Tal vez ya los tendré hasta el copete con el asunto Xóchitl-Guadarrama, pero es que la verdad es que a todo mundo le da por opinar de la alianza con el PAN en Hidalgo, y nadie sabe ni entiende nuestras razones para apoyar algo así. Han de creer que estamos brincando de gusto por apoyar a Xóchitl. Nada más falso que eso.

Ha sido desgastante (demasiado desgastante, para mi gusto) estar intentando explicar en Facebook, en muchos grupos, sobre las razones por las cuales se apoya la coalición con el PAN en Hidalgo. Se nos ha tachado de traidores, se nos ha dicho olvidadizos, nos han dicho lo asquerosa que es una alianza con el PAN, nos han insultado diciéndonos pendejos. Y la verdad ya estoy harto. Ni somos traidores, ni olvidamos el fraude, coincidimos en la asquerosidad de la alianza, y no, no somos pendejos, porque entendemos perfectamente lo que sucede hoy por hoy en nuestro estado, y no somos lo sufientemente irresponsables como para dejar pasar el momento histórico que hoy estamos viviendo.

Seamos claros: Guadarrama es el candidato del Gobernador. Con Guadarrama sacaríamos (en el mejor escenario) el 7%, aunque hay encuestas que nos pone en 5% y hay una encuesta (la oficial del Partido, la cual conozco por muy buena fuente) Guadarrama saldría con una votación entre el 1.5 y 2%.

¿Qué está haciendo Guadarrama al respecto? Una cortina de humo en los medios. Por supuesto, Gobierno del Estado le está prestando todos sus medios de comunicación: El Sol de Hidalgo, Radio y Televisión de Hidalgo (Canal 3 y 98.1 FM), ACIR, Los 40 principales (106.1 FM), así como primeras planas completas para presentarlo como el candidato oficial de la Coalición Opositora en Hidalgo, de la cual NO HA SIDO NOMBRADO (ni lo será).

Ésta cortina de humo tiene como fin único crear una sensación entre la población de que él ya es el candidato, para que, una vez que la encuesta sea presentada, y que Xóchitl sea presentada como candidata oficial de la Coalición Opositora en Hidalgo, Guadarrama se dedicará a descalificar el proceso, a denunciar una imposición, y a confundir a la población como lo hizo en el proceso de 1998 al interior del PRI. Y no es porque sea clarividente ni adivino, mucho menos tengo una bola de cristal: es sólo que en todas las encuestas Xóchitl encabeza las preferencias.

¿Y Francisco Xavier qué ha hecho? Hoy sale la noticia en todos los periódicos locales que sufrió un atentado, donde le dispararon a su camioneta con un arma de fuego. Lo curioso es que siempre le pasan cosas a Francisco Xavier durante los procesos electorales, y no antes o después: en 1998, cuando iba a ser candidato del PAN a la gubernatura, vino la acusación en su contra por secuestro; después, en 2006, durante la campaña de la Coalición “Por el Bien de Todos”, salió la acusación en su contra por violación, y acusó al Gobernador de estar detrás del incidente. Ahora, fue una balacera.

Yo no apoyé a Guadarrama en el 2005, me pronuncié en contra en el 2006, y no pienso ahora hacerle el juego a él y al Gobernador. Nosotros hemos tenido una posición muy firme, primero como Redes Ciudadanas, luego como Coordinación Estatal de la Red Nacional de Jóvenes con AMLO en Hidalgo, y luego como Colectivo de Izquierda Hidalguense. Y hemos sido congruentes siempre, antes y ahora: con Guadarrama, ni a la esquina. No nos hemos movido ni un sólo centímetro de lo que pensamos, ni lo pensamos hacer.

Debe quedar claro algo: por una cuestión ideológica, incluso a nosotros nos causa conflicto la alianza. Sin embargo, con la coalición matamos dos males de un tiro: el cacicazgo de Guadarrama dentro del PRD, y el cacicazgo del PRI en Hidalgo.

La alianza se acaba el 5 de julio, y entonces las cosas volverán a estar donde deben quedarse. El PAN con sus posiciones conservadoras y retrógradas, y nosotros buscando un mejor país. Y en el 2012, ténganlo por seguro, no iremos de la mano con el PAN.

Saludos. Dejen comentarios.

Es alianza, no unión o fusión

Hola.

He recibido muchos cuestionamientos, tanto virtuales como presenciales, sobre el porqué estoy apoyando la alianza PAN-PRD en Hidalgo, y así mismo porqué apoyo a Xóchitl Gálvez por encima de los candidatos del DIA. Hoy responderé a ciertos cuestionamientos.

Uno de los cuestionamientos más frecuentes que he recibido es sobre “¿Cómo, ir con el PAN?” “¿No te da asco?” “Qué pasó con la cuestión del fraude?” “¿Cómo apoyar a la derecha?” “¿Cómo apoyar al partido que está jodiendo a los mexicanos?”. Aquí debe señalarse algo sumamente importante, y es que éstos juicios a priori vienen, en su mayor parte, de gente que no vive en el Estado.

Les voy a señalar algo: Tonatiuh Herrera lo definió perfectamente en el Consejo Estatal, el día que se aprobó la coalición: “Es alianza, no unión”. Por supuesto que existen diferencias de fondo con Acción Nacional, y ya en más de una ocasión lo he dicho: La alianza, ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo Legítimo a AMLO. Y los fines claros de ésta candidatura son: quitar el cacicazgo del PRI en el Estado, y quitar el cacicazgo de Guadarrama al interior del PRD. Y en el PRD adoran a Maquiavelo. Siempre lo andan discutiendo en cuestiones teóricas. Entonces entenderán ésto.

Por supuesto que no olvidamos nada, y no nos hacemos a un lado de nuestras convicciones. Simplemente hay veces que las opciones afuera son mucho mejores que las de adentro. Y no podemos cegarnos a eso y sacrificar el destino de millones de gentes únicamente por un asunto visceral y de odio. Precisamente, esa es la esencia de la Izquierda: el amor a los demás (bien lo definió el Ché). El odio es la esencia de la derecha.

Guadarrama es el candidato oficial, el candidato del Gobernador. ¿Porque? Existen razones para afirmarlo: Guadarrama, en las últimas 2 semanas, ha salido en todos los medios habidos y por haber en el estado: televisión, radio, periódicos. Incluso, en Radio y Televisión de Hidalgo, tanto en el canal 3 como en 98.1 FM le han dado los espacios que desde hace mucho tiempo no le daban: entrevistas de una hora o más, notas de prensa, reportajes… Ni a AMLO le dedicaron tanto tiempo durante la campaña presidencial. Ha llegado el apoyo del Gobierno del Estado a tal extremo que, el día miércoles, Guadarrama salió en todos los periódicos en primera plana, y el día de hoy tuvo una entrevista en una estación en la que su programación es de 100% de música. Y para lo único que ha salido es para decir, hasta el cansancio, que él es el candidato natural del PRD (sí, cómo no).

¿Y porqué le interesa tanto a Osorio Chong que Guadarrama sea el candidato? Porque, según las encuestas, si Guadarrama fuera el candidato, el PRD o la alianza, cualquiera que lo postulara, sacaría el 7% de la votación. Incluso, Milenio nos ubica en el 5% (ésto ya lo había mencionado antes). Cualquier candidato del PRI, incluso el más humilde dirigente de dicho partido, le ganaría “caminando” a Guadarrama. Entonces, por supuesto que Osorio está brincando de gusto para que Guadarrama sea el candidato, quitándole la posibilidad histórica de quitar al PRI de la gubernatura. En cambio, Xóchitl (en todas las encuestas) sale por encima del PRI. El único candidato que la supera es Omar Fayad, por 3 puntos porcentuales. Guadarrama, además, ve perdida la candidatura, y buscará deslegitimar el proceso una vez que quede fuera. Ése es el motivo de su aparición en los medios.

Otra cuestión que no hay que dejar de lado es la negociación que en los últimos días ha hecho el SME: Luis Espinoza, dirigente local del SME en Hidalgo (y títere de Guadarrama) declaró la semana pasada que se iban del PRD. Pues bien, el SME ya negoció dos candidaturas de Diputado Local para dicho gremio en el PRI: Tlahuelilpan y Tetepango (de hecho, para éste último distrito, se presume que el hermano de Martín Esparza pueda ser el candidato, pues son originarios de dicho municipio). En éste sentido, el SME, en su deseperación, está siendo utilizado por el Gobernador (y por Guadarrama) para debilitar la coalición. Una vez que pase el proceso, les darán una patada en el trasero, y los mandarán a chiflar a la loma.

Mañana se reunirán los candidatos del DIA: José Guadarrama, del PRD; Francisco Xavier, de Convergencia, y Xóchitl Gálvez, del PT (porque no lo han dicho en los medios, pero Xóchitl Gálvez es la candidata oficial del PT a la gubernatura). Ahí tendrán que ponerse de acuerdo (obvio que no lo harán), y entonces se definirá la candidatura por encuesta. Ahí es muy curioso el cinismo de Guadarrama: lo impusieron como candidato del PRD mediante una encuesta, y ahora no se quiere someter a encuesta con Xóchitl. Pero las reglas aquí no son como en Big Brother, que cambian a cada rato. Aquí defineron unas reglas muy precisas, y deberán cumplirse. Ricardo Gómez, de Nueva Izquierda, lo dijo claramente ayer durante la sesión del Comité Estatal del PRD: el que a encuesta mata, a encuesta muere.

No podemos ceder ante el canto de las sirenas. No podemos apoyar a alguien como Guadarrama. Hidalgo no se merece continuar con el destino que tiene hasta el momento. No podemos desperdiciar ésta oportunidad histórica. Tampoco podemos olvidar los agravios que ha hecho el PAN a nivel federal: simplemente es apoyar una candidatura que no es de Izquierda, pero tampoco es de derecha. Simplemente, es de una persona que está equivocada de partido.

Vuelvo a repetirlo, una vez más: la alianza (que no es unión), ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo legítimo a AMLO.

Veremos que pasa la siguente semana. Saludos. Dejen comentarios.

Habemus Coalición…

Hola.

Bueno, pues finalmente el día de hoy se aprobó el acuerdo de Coalición para el Estado de Hidalgo, donde vamos a ir juntos (pero no revueltos) PAN-PRD-PT-Convergencia. Así pues, el escenario se vislumbra para que haya un frente opositor lo bastante fuerte como para ganarle al PRI en el Estado el próximo 4 de julio.

Y cuando menciono al PRI, no únicamente hablo de la gente que está dentro de las siglas de dicho instituto político, sino también de la que se encuentra en todos los partidos de la entidad, incluído el PRD. Ésta es una de las razones por las que apoyo la candidatura de Xóchitl y la coalición electoral, entre muchas otras. Y menciono ésto debido a los cuestionamientos que he tenido vía presencial, telefónica y por correo, que me cuestionan “¿Es que cómo tú, un socialista, anticlerical, formado de siempre en la Izquierda, laicista, obradorista, apoya una coalición con el PAN? ¿Cómo es posible? ¿Qué te ha pasado?

Pues no, no me ha pasado nada. Soy igual de congruente que siempre. Es simplemente un asunto que radica en la cuestión de (vuelvo a repetir) ganarle al PRI de fuera, y ganarle al PRI de dentro del PRD. ¿Cuál es ese PRI que menciono dentro del PRD? Son muchos de los que militan en las filas de Nueva Izquierda: Guadarrama, Isidro, los chuchos, con sus múltiples mutaciones.

Guadarrama no es otra cosa que el candidato del Gobernador en el PRD. ¿Cómo puedo asegurar ésto? Hay múltiples argumentos, pero voy a ejemplificar con uno:

El miércoles, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD dio a conocer el resultado de una encuesta que no presentaron, donde Guadarrama quedaba como puntero. Dicho de paso, habría que mencionar que Guadarrama, efectivamente, fue el candidato más conocido (cómo no lo van a conocer, si en los últimos 25 años ha pretendido ser candidato), pero también sabemos de buena fuente que fue el que más opinión negativa generó entre los encuestados. Incluso, más que en el 2006 (para verificar ésto, los invito a remitirse a la siguente entrada: http://blog.hglc.asp25.com/?p=83, publicada en éste mismo blog en 2006, donde hablo de dicha encuesta).

Regresando a la encuesta de 2010: Dieron a conocer la encuesta, y entonces Jesús Ortega le levantó la mano, y lo presentó como el candidato del PRD. Me preguntarán ¿ésto que tiene que ver con la mano del Gobernador? Pues que, al día siguiente, en el periódico oficialista Es Sol de Hidalgo, el encabezado, a 8 columnas, salió como “Guadarrama es el candidato del PRD”. Y es de todos conocido en el estado que El Sol de Hidalgo únicamente pone noticias en sus encabezados del tipo Se mató de 10 balazos en la espalda, e incluso, que las únicas noticias políticas que sacan como titular son las referidas al PRI o a los informes del Gobernador. Entonces, partiendo de ésta tesis, es indiscutible e inobjetable que Guadarrama es el candidato del Gobernador.

Así mismo, las encuestas no pagadas hablan que el PRD, con la candidatura de Guadarrama, obtendría el 7% de la votación en el Estado, e incluso la encuesta de María de las Heras/Milenio pone al PRD con un 4% de la votación. En éste sentido, y dadas las cuestiones que ya hablé en los pasados dos post, no queda otro camino que ir en coalición, y apoyando a la única candidata de oposición que hay en el Estado: Xóchitl Gálvez.

Ahora, con la aprobación de la Coalición, sólo quedan tres aspirantes: José Guadarrama, en nombre del PRD (según); Francisco Xavier Berganza, de PT-Convergencia; y Xóchitl Gálvez, por el PAN. La siguiente semana será la definitiva, pues de no haber acuerdo habrá encuesta para definir al candidato o candidata de la alianza opositora. Y dado que no habrá acuerdo (pues Francisco Xavier y Guadarrama harán la pinza para que Xóchitl no pase, por órdenes del Gobernador), se irá a encuesta, en la cual Xóchitl saldrá mejor posicionada.

Y ésto lo menciono, no porque sea vidente ni porque tenga información privilegiada: es simplemente porque Xóchitl ha salido mejor posicionada en las encuestas que se han hecho en el Estado. Tan sólo, en la encuesta de María de las Heras/Milenio, fue la que mejor posicionada salió de todos los de la alianza opositora.

Pues bien, estamos ante una coyuntura histórica en el Estado. Mal haríamos en no realizar el paso que falta para comenzar las grandes transformaciones que requiere Hidalgo (entre ella, acabar con los cacicazgos del PRI en todos lados).

Finalmente, López Obrador ayer en su visita a Tulancingo hizo lo que debía hacer: no apoyar la coalición, pero tampoco descalificarla. Hizo lo correcto: dejar a cada quien en su libertad de apoyarla o no. Eso habla de un líder que, en realidad, sigue siendo congruente, pese a todo.

Saludos. Dejen comentarios.

Reflexiones sobre Hidalgo y López Obrador

Hola.

El día de hoy hago público mi derecho a discernir. Y es que, siendo parte de un movimiento de hombres y mujeres libres (el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México), tengo derecho a ejercer mi libertad de la mejor forma. Y si eso de libres no es retórica, entonces se comprenderán de sabia forma éstas palabras que expreso el día de hoy.

Hidalgo es de los estados más trasados en el Estado. Ocupa el 4º lugar de la lista de estados más pobres del país. El PRI siempre ha gobernado, y muy mal. En Hidalgo (dicen los que saben) había una Izquierda muy fuerte. Incluso, el Partido Comunista llegó a gobernar en Pachuca. Cuauhtémoc Cárdenas ganó en 1988 en el Estado. Uno de sus bastiones más grandes, a nivel nacional, fue Valle de Tula y el Valle del Mezquital, donde Cárdenas arrasó por márgenes impresionantes.

En 1999, hubo un gran fraude en la elección interna del PRI (o eso es lo que siempre se ha manejado): Manuel Ángel Nuñez Soto fue impuesto como el candidato a Gobernador. El otro en disputa, José Guadarrama Márquez, se quejó de imposición, fraude y “dedazo”. Y entonces, José Guadarrama rompió con el PRI, pues ya en 1993 había buscado la candidatura contra Jesús Murillo Karam, y la perdió también.

Guadarrama entonces, se acercó en primera instancia al PAN, y luego al PRD. Fue a buscar a López Obrador al CEN del PRD, entonces todavía Presidente del Partido, para que lo apoyara como candidato del PRD (estamos hablando de 1999). López Obrador le dijo que no, que no podía apoyarlo puesto que representaba todo lo contrario a la esencia del PRD, y Miguel Ángel Granados Chapa fue el candidato de la Coalición PRD-PT.

En el año 2000, Guadarrama hizo su última acción en el PRI. Junto con Romero Deschamps, operó el PEMEXGATE, y después hizo definitiva su ruptura con el PRI. O al menos, eso se manejó entonces. Ya desde 1999, Guadarrama infiltró a gente de su grupo, el Frente Democrático Hidalguense (FDH) al interior del PRD. Así mismo, Amalia García le dió una cálida bienvenida en lo nacional, e Isidro Pedraza y Luciano Cornejo en Hidalgo. Comenzaron, entre los tres, a manejar el Partido a su antojo. Y lo curioso: a nivel estatal eran tres grupos diferentes (Isidro, de la UNTA, ahora UFIC; Luciano, de Nueva Izquierda; y Guadarrama, del FDH), pero a nivel nacional eran parte del mismo grupo: Nueva Izquierda.

Guadarrama comenzó a incidir de forma peligrosa en el PRD a partir de 2002, donde impuso a los candidatos a Diputados Locales, junto con Isidro y Luciano. Después, en noviembre de ese mismo año, fue la trágica ocasión en que el PRD no registró 23 candidatos a Presidentes Municipales, donde al menos 12 de ellos se hubieran podido ganar al PRI, entre ellos Ixmiquipan, Tula, Tulancingo, y algunos otros más que la memoria no me permite recordar. Éstos candidatos, en su mayor parte, era gente que no simpatizaba con la figura de Guadarrama en el PRD.

En 2004, Guadarrama impuso a un pelele en la dirección estatal del Partido: Manuel Hernández Badillo, a quien Guadarrama le puso una marca personal: Nabor Rojas. En ese periodo fue cuando estuve trabajando en el Comité Estatal del PRD, precisamente con Nabor (yo acababa de llegar a Hidalgo, y apenas comenzaba a enterarme cómo se mueve el Partido). La sumisión de Badillo era total: había ocasiones en que había reuniones de Comité, y en torno a un punto específico, Manuel y Nabor se comunicaban con Guadarrama, para acatar la línea trazada. De ésta forma, Guadarrama se allanó su propio camino rumbo a la candidatura a Gobernador en el 2005, donde también impuso a los candidatos a Diputados Locales.

Perdió Guadarrama con el 29.5% de la votación, ahora frente a Miguel Ángel Osorio Chong. Sus denuncias de fraude electoral fueron ridículas, puesto que perdió por más del 10% de la votación. Sin embargo, comenzó a manejar que éste había obtenido la mayor votación en la historia del PRD en Hidalgo (algo parcialmente cierto, puesto que encontró la coyuntura del desafuero en contra de AMLO, y eso le ayudó a subir su votación).

Éste argumento le sirvió para convencer a López Obrador de que lo apoyara en la candidatura a Senador en 2006. Y López Obrador nos ignoró (a las Redes Ciudadanas), pese a ser su mayor apoyo en el Estado. Tanto apoyo recibió AMLO de las Redes Ciudadanas, que Guadarrama sacó 70,000 votos menos que López Obrador el 2 de julio (obtuvo el 32.9% de la votación). Sin embargo, Guadarrama se hizo Senador, y AMLO decidió creer que Guadarrama era quien tenía el mando en Hidalgo. Y por tanto, le dejó la mayoría de los módulos de credencialización del Gobierno Legítimo, y dejó en sus manos las primeras giras como Presidente Legítimo en Hidalgo.

Sin embargo, hay un momento donde las cortinas de humo se disipan. Y llegó el 2008, y la votación de diputados locales del PRD (una vez más, impuestos) obtuvo el 19.6% de la votación. Y luego, en la elección federal de 2009, el PRD obtuvo el 13.6%. Y entonces, se demostró realmente la aportación que Guadarrama le ha hecho al Partido: descender la votación, en vez de aumentarla.

A continuación muestro una gráfica, que tiene el desempeño electoral del PRD en el estado, desde el PSUM hasta el PRD:

Puede decirse que hay grilla contra Guadarrama, que no lo queremos, que son injurias, etc. Pero los resultados electorales hablan por sí mismos, y las matemáticas no mienten. De hecho, podemos hablar de tres etapas, a lo largo de la historia de la Izquierda partidista en Hidalgo. La primera abarca de la elección a gobernador de 1981, con el PSUM, a la elección a gobernador de 1993, ya con el PRD. En ésta etapa, el Partido obtiene resultados desde el 0.3% en 1984, al 6.04% en 1993, siendo en 1991 la votación máxima del PRD durante éste periodo, con el 8.21% de la votación en la elección a Senador. En ésta etapa, el partido obtiene en promedio 3.63%, con una tendencia de votación a la alza.

Posteriormente, tenemos una segunda etapa del PRD, que abarca de 1994 a 2000, periodo donde el Partido obtiene triunfos electorales importantes en el Estado. Aquí, el Partido obtiene resultados variados, siendo el más bajo de 13.82% en la elección de gobernador en 1999 y el más alto en 1997, con el 26.12% (una elección atípica, puesto que la votación se obtiene por el “efecto Cárdenas”). La votación promedio en éste periodo es de 17.57%, con una tendencia estable.

Una tercera etapa se da con la incorporación de FDH a las filas del PRD, que es de 2002 a la fecha. En éste periodo, la votación más baja obtenida es la de 2009 (la última elección), donde el PRD obtiene el 13.6% de la votación total emitida en el Estado, mientras que el 2006 es la elección donde se obtiene la mayor votación, con el 32.9% (307,405 votos). Sin embargo, cabe señalar que pese al efecto AMLO (lo que le da en el 2006 una votación atípica al PRD), la votación a Senador fue inferior a la de Presidente en 7.9 puntos porcentuales, o 78,345 votos (López Obrador obtuvo 385,750 votos, o el 40.8% de la votación), lo cual quiere decir que en Hidalgo se presentó un voto diferenciado, y que el candidato a Senador no era lo suficientemente atractivo para captar la misma votación que el candidato a Presidente de la República. En éste periodo, tenemos una votación promedio de 22.33% (es decir, poco menos de 5 puntos porcentuales más en promedio que sin Guadarrama en el Partido), con una tendencia a la baja.

Si no se concretara la alianza con el PAN, para lanzar a Xóchitl Gálvez como candidata, según las encuestas verídicas en el Estado (es decir, las no pagadas), Guadarrama obtendría entre el 7 y 8% de la votación, es decir, nada, y dejaría al PRD en su mínimo histórico, sólo comparable con la elección a Gobernador de 1993.

Entonces, el PRD hoy se maneja entre dos cuestiones: ir solos, “congruentemente”, pero teniendo como candidato a un mapache electoral y con acusaciones que hubo en los 80’s y 90’s en su contra por crímenes en contra de militantes de Izquierda y del propio PRD, o a una candidata un tanto desapegada ideológicamente de la derecha, pero militante del PAN.

En éste sentido, no puede optarse sino por la opción menos peor. Y la opción menos peor es ir con Xóchitl Gálvez, pese a ser panista. Y lo es por dos cuestiones: 1, porque sería ganarle al PRI la gubernatura del Estado, y 2, porque sería acabar con el cacicazgo de Guadarrama al interior del PRD.

López Obrador no entiende ésto. A él se le hace muy fácil decir que no haya alianza con el PAN, puesto que hay diferencias ideológicas de fondo con dicho partido. Coincido totalmente con él. Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado el hecho de que las condiciones locales, en muchas ocasiones, son diferentes a las nacionales. López Obrador no se da cuenta que a los únicos que benedicia con ésa actitud es al PRI y a Peña Nieto.

Andrés Manuel viene a Tulancingo pasado mañana, Viernes 29 de Enero de 2009. Y lo que debe hacer López Obrador, una vez que venga, es callarse. Si quiere, no apoyar a la coalición, pero que tampoco la descalifique. Descalificándola (nuevamente repito) a los únicos que beneficia en Hidalgo es al PRI, al Gobernador y a Guadarrama, y a nivel nacional a Peña Nieto.

A diferencia de lo que dijo hoy Mario Di Constanzo, yo creo que sí se puede transformar a México desde los Estados. El propio Andrés Manuel ha dicho que el cambio vendrá de abajo hacia arriba. Entonces ¿porqué no intentarlo?

López Obrador también ha dicho que retirará su apoyo a quien se alíe con el PRI o con el PAN. Para su desgracia (o la nuestra, no lo sé) López Obrador nunca apoyó a las Redes Ciudadanas. Siempre nos ignoró, por darle preferencia a Guadarrama. Entonces, no puedes retirarle a alguien algo que ni siquiera ha recibido. Además, esto es igual de sectario que lo que hace la Iglesia Católica con los matrimonios del mismo sexo, o lo que hizo George Bush en algún momento: “o están conmigo, o están contra mí”. Y esos extremos son peligrosos. No puedes (ni debes) convertirte en algo exactamente igual a lo que criticas. Y AMLO, con esas actitudes, se acerca a aquello que estamos combatiendo.

Nada más habría que recordarle a López Obrador que Benito Juárez, ese presidente al que tanto admira, tuvo que aliarse a USA para que le reconocieran su gobierno, pudiera vencer a los conservadores en la Guerra de Reforma, y pudiera asentar un estado laico en México.

Finalmente, hay una cuestión de fondo: la coalición para apoyar a Xóchitl Gálvez en Hidalgo, ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo legítimo al propio AMLO.

Por tal motivo, como dijimos en 2006, y vuelvo a reiterarlo una vez más: ¡Todos con Andrés Manuel y con Xóchitl, Nadie con Guadarrama!

Saludos. Dejen comentarios.