El cáncer del golpismo

Hola.

El pasado domingo 28 de junio, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, durante una entrevista en El Chamuco TV, transmitido por la televisora pública Canal 22, mencionó que existía una narrativa casi golpista derivado del sofisma difundido en cuanto a la falta de medicamentos para niños con cáncer.

Aquí me gustaría aprovechar para hacer una especie de alerta o por lo menos que quede registrado, este tipo de generación de narrativas de golpe, a veces se ha conectado en Latinoamérica con golpe, golpe, golpe de Estado. Y esta idea de los niños con cáncer que no tienen medicamentos cada vez lo vemos más posicionado como parte de una campaña, más allá del país, de los grupos de derecha que están buscando crear esta ola de simpatía en la ciudadanía mexicana, ya con una visión casi golpista, es de manual.

De inmediato, la derecha política, opositora al régimen de López Obrador, así como la corpocracia mediática, pegó el grito en el cielo, se desgarró las vestiduras, y exigió de inmediato la renuncia de López Gatell, tergiversando además el sentido de sus declaraciones.

La reacción, cabe señalar, es más que lógica, sobre todo si consideramos que parte de sus planes han sido evidenciados y exhibidos. Sin embargo, más allá de la hipocresía que mostraron estos lobos disfrazados con piel de oveja, lo cierto es que lo dicho por López Gatell no está alejado de la realidad. Como lo dijo acertadamente, son modus operandi casi de manual, y siempre, siempre, siempre, han tenido los mismos finales: a veces golpes blandos, y a veces golpes, golpes.

En 1973, meses antes del golpe de Estado en contra de Salvador Allende en Chile, comenzó una ola de paros y huelgas (sobre todo, después de la nacionalización del cobre por parte de Allende), en los cuales hubo una provocación directa hacia el Gobierno, generando además confrontaciones con los Carabineros, por parte de sectores de la derecha. Hubo disturbios, atentados y muertos por parte de estos grupos, que además eran alentados y financiados por la CIA, además del apoyo irrestricto de los medios de comunicación, como El Mercurio, entonces el diario más influyente en Chile.

Entre las diversas acciones que llevaron a cabo estos grupos se presentó el asesinato del comandante de la Armada Arturo Araya Peeters, edecán naval del Presidente Allende; diversos atentados con bomba a torres de alta tensión y oleoductos; el asesinato de militantes de izquierda; y varios atentados a embajadas (por ejemplo, las de Cuba y la Unión Soviética), sedes de partidos políticos de izquierda y radioemisoras.

Estas acciones concluyeron con el golpe de Estado en contra de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, y tienen como precedente actividades y acciones que nada tenían que ver con planes golpistas. Al menos en apariencia.

En 2001, tras la publicación de las 49 leyes por parte de Hugo Chávez en Venezuela, FEDECÁMARAS (el equivalente en México al Consejo Coordinador Empresarial) y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), comenzaron a convocar a una serie de paros y huelgas en Venezuela (participó, entre ellos, PDVSA, empresa petrolera paraestatal que para entonces contaba aún con funcionarios neoliberales, a los que Chávez despidió públicamente de forma posterior), los cuales desembocaron en una marcha el 11 de abril de 2002 en contra del régimen de Chávez, que inmediatamente después se convirtió en disturbios, enfrentamientos entre simpatizantes pro-Chavistas y anti-Chavistas, y una supuesta renuncia a la Presidencia de la República por parte de Chávez (menciono “supuesta”, porque nunca se estableció histórica y materialmente si esa renuncia existió o no realmente).

Estos disturbios y enfrentamientos tuvieron apoyo y financiamiento, en todo momento, de la CIA, las Embajadas de Estados Unidos y España, además del poder mediático corporativo de Radio Caracas Televisión (RCTV), Venevisión, Globovisión, Televen y CNN.

Tras asumir de facto la Presidencia de la República el oligarca Pedro Carmona, Presidente de FEDECÁMARAS, su primer acto presidencial fue disolver el Congreso, el Tribunal Supremo, el Consejo Electoral, destituir a todos los gobernadores, alcaldes, concejales, embajadores, cónsules y vicecónsules, y reestablecer la Constitución que había sido desechada 2 años antes.

Al final, Hugo Chávez fue restituido el 14 de abril en la Presidencia, pero se mostró, una vez más, la oscura cara de la derecha.

En 2009, tras 2 años en el poder por parte de Evo Morales en Venezuela, comenzó la insurrección en diversas provincias de Bolivia con planes separatistas, principalmente alentados por la derecha y los oligarcas bolivianos, y financiados, otra vez, por la CIA.

Sin embargo, en 2019, tras las falsas acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales, y con la intervención cínica de Estados Unidos por medio de la OEA y su títere Almagro, así como con financiamiento de la CIA (nuevamente), derrocaron al Presidente Evo Morales mediante un golpe de Estado, e instauraron un régimen de facto que cobró al menos un centenar de vidas tras las protestas contra el gobierno espurio de Jeanine Añez.

En 2010, una huelga de policías en Ecuador, tras 3 años en el poder por parte de Rafael Correa, derivó en un secuestro del Presidente y en un golpe de Estado, que fue frustrado gracias a la intervención de los simpatizantes del Presidente Correa en el cuartel donde lo tuvieron retenido más de 10 horas. Después, se sabría de la intervención estadounidense en el grupo de policías insurrectos.

También en 2010, hubo golpes de Estado en contra de Manuel Zelaya, en Honduras, y Fernando Lugo en 2012 en Paraguay.

El caso de Brasil es sumamente peculiar, pues fue la primera vez que se utilizó el golpe de Estado blando en forma de lawfare, una guerra jurídica en contra del poder establecido, y que mediante esta táctica, tras acusaciones de corrupción en contra de la Presidenta Dilma Rousseff, que nunca fueron totalmente certeros ni fundamentados, derivaron en la destitución de Dilma mediante un impeachment, cuyo poder recayó en Michel Temer, de corte derechista, y quien permitió el ascenso de Bolsonaro a la Presidencia. La ultraderecha al poder.

Por eso no es para nada desestimable la advertencia que hace López Gatell, pues existe un gran precedente en cuanto a las tácticas que los grupos de derecha han empleado en América Latina para derrocar a gobiernos progresistas democrática y formalmente constituidos.

En el caso mexicano, López Obrador se ha enfrentado a varias de las tácticas golpistas señaladas antes. Ha enfrentado situaciones de lawfare, fundamentalmente en cuanto a sus obras prioritarias (el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles), ha enfrentado grupos contrarrevolucionarios organizados (como las fakeministas), y ha denunciado el financiamiento directo por parte de la CIA y el Gobierno de Estados Unidos a asociaciones supuestamente sin fines de lucro, pero con fines totalmente políticos, como Mexicanos contra la Corrupción, de Claudio X. González, quien se convirtió en el principal aglutinador de la alianza opositora al gobierno de AMLO en las pasadas elecciones del 6 de junio pasado.

Así, los dichos de López Gatell no deben ser interpretados como la derecha tendenciosa y equivocadamente lo hizo, de que “los niños con cáncer van a hacer un golpe de Estado contra López Obrador”, porque esto sería absurdo e inverosímil.

Pero lo que si debe decirse, con todas sus letras, es que existen grupos organizados, que han mentido sobre un falso desabasto de medicinas para niños con cáncer, que utilizan a los niños con cáncer como bandera para tener fines políticos, y entre otros objetivos, es crear desestabilización en contra del Gobierno de López Obrador (junto con otros movimientos inventados y financiados con los mismos fines como las fakeministas) y, de ser posible, arrebatar el poder político democrática y formalmente constituido al régimen de la Cuarta Transformación mediante tácticas golpistas, que pueden ser violentas o no violentas.

No hay que echar en saco roto lo dicho por Gatell, porque además, la Historia, gran maestra de la vida, demuestra que sus palabras tienen más sentido que las incongruencias con las que la oposición ha querido desviar la atención respecto al punto medular: los planes golpistas, que incluso ya hemos tocado anteriormente en este blog.

Así, ante estos embates, lo único que puede sostener al actual gobierno y a nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador es el respaldo y la organización popular, el aglutinamiento y el cierre de filas alrededor del Proyecto Alternativo de Nación, y la información constante hacia el Pueblo. Y eso solo se puede hacer de dos formas: trabajando cada quien desde su trinchera para fortalecer la Cuarta Transformación, y haciendo a un lado las ambiciones políticas personales.

Es tiempo de estar a la altura de las circunstancias, de entender el momento histórico que vivimos, y de actuar congruentemente en consecuencia.

Saludos. Dejen comentarios.

Mexicanos golpistas contra la Transformación

Hola.

El viernes pasado, durante su conferencia de prensa mañanera, nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador informó sobre distintas ONG’s mexicanas, algunas de ellas políticas, que reciben financiamiento de parte de la Embajada de USA en México para realizar algunas de sus actividades en nuestro país. Una de ellas, es Mexicanos contra la Corrupción, de Claudio X. González.

Ya el año pasado, el Presidente López Obrador había señalado a diversas organizaciones que promovían amparos contra las obras del Tren Maya, entre ellas también aparecía Mexicanos contra la Corrupción (El peligroso fantasma golpista. Agosto 30, 2020. https://www.hglc.org.mx/blog/2020/08/30/el-peligroso-fantasma-golpista/), que recibió 90,000 USD de parte de la National Endowment for Democracy (NED), organización financiada por la CIA, dependiente del Departamento de Estado de Estados Unidos, de 2018 a 2020.

De acuerdo a lo presentado en la conferencia de prensa del pasado viernes 7 de abril, Mexicanos contra la Corrupción habría recibido 41 millones de pesos de 2018 a 2020 únicamente de la Embajada de USA en México, sin considerar a otras organizaciones que también destacan en la lista, como Pronatura México, con 52.8 mdp, Artículo 19, con 29.3 mdp, México Unido contra la Delincuencia, con 1.9 mdp, y Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, quien recibe el mayor financiamiento, con 63 mdp. En total, entre 18 organizaciones y algunas otras no enunciadas en el documento presentado que reciben donativos menores a $500,000, reciben en total 354.2 millones de pesos de la Embajada estadounidense en nuestro país.

¿Porqué es tan importante y alarmante que la Embajada de USA financie grupos u organizaciones políticas disfrazadas de ONG’s en nuestro país? Porque durante la década de los 70’s y 80’s, Estados Unidos, desde sus embajadas, realizó diversos golpes de Estado en América Latina por medio de dos de sus estructuras creadas para tal fin: la CIA, y la Escuela de las Américas, asentada entonces en Panamá, y por medio de la cual operó el Plan Cóndor con el fin de acabar con la “amenaza comunista”, y derrocar gobiernos progresistas financiando los principales y más sangrientos golpes de Estado en América Latina a lo largo de la Historia, y en particular desde el Siglo XX hasta nuestro siglo.

Bien lo dijo Evo Morales en 2010, cuando recibió el título Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Juan y de la Universidad Nacional de Cuyo, de Mendoza, durante la 39º Cumbre del Mercosur: “Estados Unidos, mediante la embajada, impone condiciones, chantaje. Sólo no hay golpe en Estados Unidos porque ahí no hay embajador de Estados Unidos”. Frase que se volvió premonitoria a lo que sufriría 9 años después en Bolivia, pues el golpe de Estado en su contra, vino precisamente de la embajada estadounidense en su país.

No es el único caso. La embajada estadounidense apoyó política, financiera y, en algunos casos, militarmente, en los siguientes procesos políticos y sociales:

  • En 1973, apoyó el golpe de Estado del general, y posteriormente dictador Augusto Pinochet contra el gobierno socialista de Salvador Allende, en Chile;
  • En 2002, el golpe de Estado contra Hugo Chávez, en Venezuela;
  • En 2010, el golpe de Estado contra Rafael Correa, en Ecuador, y contra Manuel Zelaya, en Honduras;
  • En 2012, el golpe de Estado contra Fernando Lugo, en Paraguay;
  • En 2016, el golpe de Estado legislativo (impeachment) contra Dilma Rousseff, en Brasil;
  • En 2019, el golpe de Estado contra Evo Morales, en Bolivia.

Así mismo, a lo largo del Siglo XX y lo que llevamos del XXI, Estados Unidos, por medio de sus embajadas y la CIA, operó y financió guerrillas en Centroamérica y movimientos desestabilizadores, como las Guarimbas en Venezuela, con el fin de rehacerse el control geopolítico en la región, y mantener el poder en países estratégicos, como Colombia, Perú y Chile.

Cabe señalar que, para que pueda llevarse a cabo un golpe de Estado, deben crearse algunas condiciones previas, pues un gobierno con un gran respaldo popular no podría ser derrocado sin resistencia, no podría alterarse el orden establecido sin generar tales condiciones. Y hay dos factores aquí importantes que deben ser considerados: acontecimientos subversivos de gran impacto que generen un gran sentimiento antipopular contra el gobierno en turno, y los medios de comunicación convencionales, en manos de la oligarquía, la derecha, y los empresarios, los cuales son los encargados de generar la propaganda antigubernamental.

Señalaré un ejemplo: durante el gobierno de Salvador Allende, de 1970 a 1973, desde el primer año de gobierno, comenzó a haber huelgas y movimientos sociales que nunca antes se habían inconformado con los gobiernos de derecha que había gobernado el país, en particular después de la nacionalización del cobre. Así mismo, la CIA había financiado a los opositores de Salvador Allende en todas las elecciones en las que se presentó, con tal de que no ganara, y una vez que ganó, financió medios de comunicación opositores como El Mercurio, donde todos los días publicaban notas propagandísticas contra el gobierno, con el fin de generar animadversión entre la población.

En Venezuela, mientras la embajada estadounidense y la CIA financiaron en varias ocasiones a la oposición (que en ocasiones se han convertido en guerrillas paramilitares, como en el caso de las Guarimbas), por el otro lado, medios como Globovisión y Radio Caracas Televisión (RCTV) generaron propaganda antigubernamental y, en su momento, apoyaron abiertamente el golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002.

En México, desde el primer día de la Cuarta Transformación, los medios de comunicación convencionales (el 99% en manos de la oligarquía y la derecha política, social y empresarial) se han volcado contra el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Medios como Reforma, El Universal, El Financiero, LatinUS, Imagen Televisión, entre otros, y comunicólogos como Carlos Loret de Mola, Victor Trujillo “Brozo”, Ciro Gómez Leyva, y Joaquín López Dóriga, entre otros, manejan una línea editorial franca y abierta de confrontación (disfrazada de “cuestionamientos”) contra el actual gobierno, cuando en gobiernos anteriores nunca habían cuestionado a los Presidentes en turno ni con el pétalo de una rosa.

Incluso, eran propagandistas confesos y apoyaban, ensalzaban y respaldaban al gobierno en turno y sus políticas impopulares. Tan solo, cabe recordar el gran aparato propagandístico en que se convirtieron estos “periodistas” y medios de comunicación para la aprobación de las reformas estructurales de Enrique Peña Nieto, y cómo convencieron a una parte de la población con sofismas y mentiras a favor de la Reforma Energética, que privatizó la industria petrolera.

Así, con base en tergiversaciones, exageraciones, y en otras, abiertamente con mentiras, han buscado posicionar un discurso en contra del gobierno de López Obrador, con el fin de buscar apoyo hacia la muy mediocre oposición. Ejemplo de esto, son las cifras de fallecidos por la pandemia de Covid-19 que maneja Ciro Gómez Leyva, las cuales “infla” noche con noche en su noticiero, al aumentar “33,000 muertos reconocidos por el INEGI”? (sic), mintiendo a la población sobre la cantidad de fallecidos reales por la pandemia.

Otro ejemplo son las notas que día con día publican los medios antes señalados por el Presidente. A partir de una parte de una frase dicha por López Obrador en sus conferencias mañaneras, tergiversan su contenido, dando un sentido distinto a lo dicho por el Presidente, y en algunas ocasiones, dando incluso un significado inverso al que quiso comunicar el mandatario.

Y en sucesos infortuitos, como el sucedido en la Línea 12 del Metro del pasado 3 de mayo, los medios de comunicación se dedicaron a generar, a partir de una terrible tragedia, un linchamiento mediático, bombardeando cada minuto las últimas 24 horas, para exacerbar sentimientos y pasiones humanas, y lucrar políticamente con el dolor y la muerte.

Por lo anterior, el financiamiento que recibe Mexicanos contra la Corrupción por parte de la Embajada de USA en México no es cualquier cosa que deba tomarse a la ligera, pues, por una parte, existe el precedente, a lo largo de la Historia, de financiamiento abierto y oculto hacia grupos subversivos y antigubernamentales en países progresistas en América Latina, en una acción clara de injerencismo y, por otra parte, porque Claudio X. González, de quien es dicha organización, fue el principal promotor, aglutinador, operador político y mecenas de los partidos opositores al Gobierno de López Obrador, que conformaron una coalición electoral con el fin de ganar el Poder Legislativo en las elecciones de junio próximo contra el partido oficialista.

La única forma en la cual el gobierno de Andrés Manuel López Obrador puede resistir los embates en su contra, es con un gran respaldo popular, el cual únicamente puede surgir de una organización disciplinada por parte del Pueblo. Por eso es indispensable organizarse, informarse, estar alertas ante los “Mexicanos golpistas contra la Transformación”, pues como dice el propio López Obrador: “con el Pueblo todo, sin el Pueblo, nada”, además de que “solo el Pueblo puede salvar al Pueblo, y solo el Pueblo organizado puede salvar a la Nación”.

Ante esto, solo queda recordar lo que decía Benito Juárez: “el Pueblo que quiera ser libre, lo será”.

Saludos. Dejen comentarios

Plan Condor reloaded

Hola.

En la década de los 70’s y parte de los 80’s,el gobierno de USA por medio de su brazo operativo la CIA llevó a cabo el denominado Plan Condor (cuyo antecedente podemos remontarlo a la Escuela de las Américas), cuyo fin era dar seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regímenes como ‘subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región’.

Parte de éste Plan Condor fue el Golpe de Estado en contra de Salvador Allende en Chile en 1971 (por mencinar un ejemplo). Además, se creó una red de dictaduras a lo largo y ancho del Cono Sur para crear un terrorismo de Estado en contra de los habitantes de la región, con una plena coordinación entre ellas para sus fines. En México jamás hubo necesidad de algo así, pues los Presidentes emanados del PRI servían, a su vez, como agentes operadores de la CIA en el país.

Tras las dictaduras que asolaron América Latica durante mucho tiempo, y tras el paso a una democracia de transición que colocó durante un tiempo en el poder, la Izquierda latinoamericana fue ganando espacios y el mando en distintas regiones de latinoamérica. Venezuela, por medio del Comandante Hugo Chávez fue de las primeras en dar éste giro, y entonces distintos pueblos empezaron a seguir el mismo camino.

Así, países como Brasil, Chile, Argentina, Ecuador, Boliva, Uruguay, Paraguay, Nicaragua y más recientemente Perú comenzaron a tener gobiernos que ya no acataban las disposiciones y órdenes de Washington, ni las fallidas “recomendaciones” que realizan los grandes organismos mundiales como el Fondo Monetario Internacinal (FMI), el Banco Mundial (BM) ó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y comenzaron a generar instituciones distintas la supeditada (a Estados Unidos, por supuesto) OEA, tales como el Mercosur y el ALBA en un intento por recuperar el control de su destino, y su legítimo derecho a decidirlo.

América Latina comenzó a resurgir ya no por la “ayuda” de los países poderosos, ya no por la voraz entrega de recursos naturales a las grandes naciones industrializadas, ni tampoco por la tan cuestionable “inversión extranjera” (que trae más perjuicios que beneficios), sino por políticas locales y regionales enfocadas a recuperar el camino perdido por más de 500 años en el continente.

Así, los beneficios comenzaron a socializarze, a dejar de estar acaparadas en las pocas manos de las oligarquías locales, para ser destinadas al grueso de la población. El Programa Hambre Cero de Brasil impulsado por Luiz Inácio Lula Da Silva (por cierto, muy mal copiado y emulado por el gobierno de Enrique Peña Nieto), las Misiones de Venezuela creadas por Hugo Chávez, sociales emprendidos por la Revolución Ciudadana de Rafael Correa en Ecuador son parte de esta nueva política encaminada a ayudar a los segmentos más desprotegidos de la población, como parte de una estrategia de desarrollo general encaminada a una distribución más equitativa de la riqueza en cada uno de éstos países.

Sin embargo, la hegemonía política y económica de USA en el continente se fue perdiendo al nivel que tenía durante las dictaduras militares, y entonces ha habido diversos intentos por recuperarla, mediante acciones de desestabilización hechas de forma aislada, pero con el mismo modus operandi, que es utilizando a la derecha en la región, y que por cierto han fracasado gracias al gran respaldo popular que tienen los mandatarios de esas naciones.

Entre las primeras acciones de éste que yo he denominado Plan Cóndor Reloaded podemos mencionar el Golpe de Estado en contra de Hugo Chávez en 2002, el fraude electoral en 2006 contra López Obrador y la compra de la Presidencia de la República en 2012 por el PRI el intento separatista en diversas regiones de Bolivia en 2009, el Golpe de Estado en Ecuador en contra de Rafael Correa en 2010, el Golpe de Estado en contra de Zelaya en Honduras en 2012, el Golpe de Estado en contra de Fernando Lugo en Paraguay en 2012, las movilizaciones contra Cristina Fernández en 2012, y el alfil derechosta Henrique Capriles en las elecciones presidenciales de Venezuela de 2012 y 2013. Salvo los golpes de Estado contra Zelaya y Lugo, así como el escenario mexicano, todos los demás intentos han sido fallidos.

En los días pasados, movilizaciones en Brasil dentro del marco de la Copa Confederaciones han acaparado la atención del mundo. El alza al pasaje en el transporte público llevó a miles de brasileños a las calles a manifestar su rechazo a tal medida. Sin embargo, esto sucede en un país en el que ha tenido una política enfocada a las clases trabajadoras y desprotegidas, y que una de sus acciones más recientes fue el eliminar el IVA en alimentos y medicinas (política instaurada en los gobiernos de derecha en el país).

Las manifestaciones (cabe señalar) se dieron en un marco de violencia extrema, donde la policía brasileña tuvo que emplear la fuerza para contener los disturbios que realizaban provocadores profesionales en las calles de Brasil. Tras el anuncio del gobierno de Dilma Rousseff de no sólo bajar nuevamente el precio del transporte público, sino además de realizar algunas reformas que la sociedad pidió durante las protestas, éstas no han cesado. Incluso, el colectivo de jóvenes que convocó a las manifestaciones acusó a la derecha brasileña de utilizar las manifestaciones para otros fines distintos a los que fueron convocados.

Así, estamos ante un escenario más de desestabilización provocada por la derecha en un país proesista, y con un claro intervencionismo desde Washington. La cobertura mediática que han tenido las manifestaciones por parte de las grandes cadenas televisivas privadas (y que responden a esos mismos intereses) dejan al descubierto el intento de USA de recuperar, ya sea por la vía “pacífica” electoral, o por la violencia, el control sobre la región.

Como en Venezuela o Ecuador, el Plan Cóndor Reloaded fracasará ahora en Brasil, pues los brasileños sabrán respaldar un gobierno que se ha preocupado por atender aquello que no quiso ser antendido durante mucho tiempo, ya sea por señores virreinales, o por gobernantes y militares que se sentían señores virreinales. Y eso es algo a lo que no están dispuestos a regresar otra vez.

Saludos. Dejen comentarios.

La importancia de la defensa de la educación pública contra la privatización

Hola.

Era marzo de 1999. Francisco Barnés de Castro era Rector de la UNAM, y había mandado el día 15 una reforma al Reglamento General de Pagos, el cual aumentaba la cuota semestral de 20¢ a 2,000 pesos semestrales. Independientemente de que hubieran familias (como la mía) que no pudieran pagar semejante cantidad de dinero al semestre, lo cierto es que ésto era la antesala a la privatización de la UNAM.

Nos organizamos en Asambleas Generales en las escuelas (generalmente, eran entre turnos, a la 1 de la tarde, para no perder clases) e hicimos paros, marchas, y finalmente se organizó una consulta entre la comunidad universitaria, la cual votó por convocar al cierre de las escuelas e iniciar una huelga indefinida el 20 de abril (fecha que inició), la cual tenía como fin último 6 simples puntos de un pliego petitorio elaborado por la comunidad universitaria:

  1. Abrogación del Reglamento General de Pagos y anulación de todo tipo de cobros por inscripción, trámites, servicios, equipo y materiales.
  2. Derogación de las reformas aprobadas por el Consejo Universitario en junio de 1997. Esto significa recuperar el pase automático, eliminar los nuevos límites de permanencia a los estudiantes de la UNAM y respetar la elección de carrera dando prioridad al bachillerato de la UNAM. Cabe señalar que también participé en éste fallido movimiento. Y fue fallido, porque las preparatorias no tuvieron el valor para irse a huelga, lo cual no tuvo la fuerza suficiente al estar cerrados sólo los CCH’s, razón por la cual se levantó la huelga a los 2 meses de iniciada.
  3. Congreso democrático y resolutivo en el que toda la comunidad discuta y decida sobre los problemas que enfrenta nuestra universidad y cuyas decisiones tengan carácter de mandato para toda la comunidad universitaria y sean acatadas por las autoridades. Congreso que, por cierto, no se ha organizado a 12 años de su petición.
  4. Desmantelamiento del aparato represivo y de espionaje montado por las autoridades y anulación de todo tipo de actas y sanciones en contra de maestros estudiantes y trabajadores que participamos en el movimiento.
  5. Corrimiento del calendario escolar tantos días como los días efectivos de clase suspendidos por el actual conflicto, con la correspondiente anulación de las clases extramuros.
  6. Rompimiento total y definitivo de los vínculos de la UNAM con el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior A.C. (CENEVAL) y, en consecuencia, la anulación del examen único de ingreso al bachillerato de las universidades y escuelas públicas, así como del Examen Único de Egreso. (El sexto punto fue agregado el 3 de mayo de 1999 en Asamblea del CGH en el auditorio Ernesto “Che” Guevara).

Los medios (como siempre) no tardaron en desprestigiarnos y en etiquetarnos como porros. El argumento de Barnés de Castro, risible: decía que la UNAM incrementaría significativamente su presupuesto: del 1.5% que se recaudaba con 20¢ semestrales, se incrementaría al 3% con 2,000 pesos mensuales, es decir, el subsidio gubernamental bajaría del 98.5% al 97%.

Yo me fui 4 días antes de cerrar la escuela debido a que me contagié de varicela, y cuando regresé a la escuela, 40 días después, el movimiento que había dejado ya no existía: había muchas caras desconocidas y (después nos enteraríamos) pseudolíderes y esquiroles pagados por Gobernación habían tomado las riendas del movimiento, y su finalidad ya no era mantener la escuela cerrada hasta la renuncia de Barnés, sino hasta la extinción de la propia UNAM.

Barnés se fue, llegó Juan Ramón de la Fuente (y con él, la PFP), y no se resolvieron todos los puntos del pliego petitorio. Sin embargo, el más importante si: se mantuvo a la UNAM con cuotas bajas, y siendo una Universidad, Autónoma, Libre, Laica y casi gratuita. Sin embargo, no fue suficiente el empuje de la huelga para derogar las modificaciones de 1997 al Reglamento de Inscripciones. Las consecuencias las tenemos hoy en día, donde preparatorianos y ceceacheros no tienen derecho a pase automático, y su matrícula está condicionada a permanecer no más de 4 años en la escuela, so salvedad de perder la inscripción.

Así, alejamos el fantasma de la privatización en la educación pública superior, pero éste sigue rondando. Federico Döring aseguró, en un debate en 2006 en Proyecto 40, que el PAN buscaría privatizar la UNAM para dejarla en beneficio del Libre Mercado, y su hermano, Edgar Döring, aseguró que le gustaría tener un Manhattan en el área que ocupa Ciudad Universitaria. Por otra parte, la educación básica está semi-privatizada, puesto que el yugo de Elba Esther Gordillo con el SNTE hace imposible cualquier reforma que se quiera hacer al sector (y obviamente, con un gobierno de derecha, menos).

Éste fantasma, sin embargo, no es sino un alma en pena, que tiene mucho qué ver con las cartas intención firmadas al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional tras las crisis en América Latina.

Aparte de la instauración del neoliberalismo en éstos países (con sus fatales consecuencias), éstos acuerdos firmados so pena de no recibir los préstamos para capitalizar las economías en tiempos de crisis por parte de los organismos financieros internacionales, se les pidió exigió a los paísesen vías de desarrollo crear paquetes para vender empresas estatales a la iniciativa privada, bajo el argumento de que el Estado el mal administrador. Así mismo, se les pidió reducir al Estado a su mínimo posible, para que el Libre Mercado pudiera explayarse a sus anchas sin un Estado fuerte que lo limitase. Algunos fueron forzados y obligados, mientras que otros con tecnócratas como Miguel de la Madrid (y séquito), Carlos Salinas de Gortari (y séquito), Ernesto Zedillo (y séquito) y Vicente Fox (y séquito) siguieron sin chistar éstas medidas. Eso explica el porqué el fraude en contra de López Obrador en 2006, así como la imposición de Felipe Calderón en la presidencia, y del porqué Calderón (y séquito) continúan las políticas neoliberales, con la catástrofe que ésto implica.

Éstas recomendaciones no sólo fueron para México (como dije anteriormente), sino fue reproducido en el resto de América Latina, África, Asia e, incluso, fueron requisito para ingresar a la Unión Europea para varios países de (adivinaron) Europa.

Los movimientos estudiantiles contra la privatización de la educación que vemos en Chile u Honduras (ambos con gobiernos de derecha, curiosamente) no son sino una respuesta a esas políticas neoliberales de privatización de la educación pública, así como lo hicimos en México en 1999-2000.

Son, además, batallas injustas (con todo el poder del Estado en contra), ingratas (puesto que la mayoría de los medios están al servicio del poder), pero que de lograrse, consiguen que las generaciones venideras disfruten de las luchas que hoy hacemos. Por eso es tan importante apoyar a nuestros jóvenes en Chile, Honduras, y donde el fantasma de la educación pública se aparezca. Porque de ello depende la educación no sólo de nuestros hijos, sino de las generaciones futuras.

Pero no cantemos victoria: el fantasma de la privatización sigue rondando en México y, de no conseguirse la transformación de México en 2012, tendremos que regresar a las calles y a las aulas para defender casi lo último de que nos queda: Nuestra Universidad, pues de ella depende, en gran medida, el México que exista generaciones más adelante: un México sumido en el atraso y la pobreza o, bien, un México con justicia social, equidad y progreso.

Solidaridad con nuestros compañeros en Chile y Honduras.

Saludos. Dejen comentarios.

A ver cómo nos va

Ke onda.

Bueno, pues el día de ayer entré a la antesala de los 29 años (ya estoy viejo… 🙁 Snif! ). Sin embargo, el año comenzó muy bien para mí. A ver cómo me va.

El día de hoy termina una etapa de la Selección Mexicana su largo y sinuoso camino en la eliminatoria de CONCACAF, pues después del partido de hoy contra Honduras, la Selección jugará su siguiente partido en contra de El Salvador el 6 de junio como visitante. Es decir, tendremos dos meses de receso.

En ese sentido, cabe señalar que el partido contra Honduras el día de hoy no será fácil, pues es una de las plazas más duras en la zona. Sin embargo, si la selección juega como el partido pasado (hubo muchos a los ke no les gustó cómo jugó México. A mí sí me gustó), es probable ke México pueda ganar 1-0 ó hasta 2-0.

Vamos a ver cómo nos va en Honduras. Ojalá juegue bien México y, mejor aún, ganen.

Saludos. Dejen comentarios.