El golpe mediático-informático

Hola.

El pasado 6 de enero, el día que el Congreso de Estados Unidos erigido como Colegio Electoral, tenía que validar la elección del Presidente de Estados Unidos. Ese día también, grupos Pro-Trump tomaron el Capitolio mientras la Guardia Nacional poco hizo para detenerlos, y se estableció el precedente del primer intento de golpe de Estado en Estados Unidos (los memes dijeron que, por la pandemia, los estadounidenses decidieron hacer Home Office).

De inmediato, los grandes medios de comunicación (CNN, Fox, NBC, Disney, The New York Times, The Washington Post) arremetieron contra Donald Trump en un juicio mediático con precedentes (con precedentes, porque en México hemos vivido al menos tres hechos similares: en 1999, tras el asesinato de Paco Stanley, las grandes televisoras como Televisa y TV Azteca pidieron en cadena nacional la renuncia del entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas; en 2003, tras el linchamiento en Tláhuac, los medios exigieron la renuncia de Marcelo Ebrard, entonces Secretario de Seguridad Pública; y recientemente, a finales de 2020, diferentes medios pasquineros encabezados por Reforma, El Universal, Imagen y Latinus exigieron la renuncia del Secretario de Salud federal, Hugo López Gatell, tras unas fotografías en un restaurante en la playa en Zipolite, Oaxaca), y hasta exigieron la aplicación de la enmienda 25 en su contra. Es decir, la sustitución de un Jefe de Estado, por no coincidir con los intereses creados de nuestro vecino del Norte.

No solo hubo el linchamiento mediático. De inmediato, las redes sociales predominantes en el mundo occidental, como Facebook, Twitter, YouTube (propiedad de Google) e Instagram (propiedad de Facebook) realizaron un bloqueo temporal en contra de Trump de sus perfiles. Más adelante, Twitter tomó una decisión más radical: bloquear definitivamente la cuenta del todavía Presidente de USA.

En su carta-justificación, Mark Zuckerberg, propietario de Facebook, justificó la censura porque, desde su óptica, Trump realizaba actos “para incitar a la insurrección violenta contra un gobierno democráticamente elegido”. Sin embargo, Facebook fue determinante para que, en Egipto, durante la Primavera Árabe, pudiera caer el régimen títere de Hosni Mubarak en 2011; Facebook y Twitter (además del patrocinio de las petroleras francesas, estadounidenses y británicas, del que hemos hablado ampliamente en este blog), determinantes para que cayera el régimen comunista de Muammar Al Gaddafi en Libia en ese mismo año; nuevamente Facebook y Twitter en los intentos golpistas contra el régimen post-chavista de Nicolás Maduro en Venezuela, o el papel determinante que tuvieron las redes sociales en el golpe de Estado en Bolivia en 2019 en contra de Evo Morales, en el cual también participó Elon Musk, propietario de Tesla.

No estamos hablando de un hecho cualquiera: estamos hablando de un hecho que ante millones de televidentes en todo el mundo, ante millones de usuarios de las redes sociales en todo el mundo, se realizó un juicio mediático en contra de un Jefe de Estado, el Presidente del país más poderoso, Estados Unidos, se tergiversaron los hechos para presentar una realidad distinta, y se justificó la censura hacia una persona que no coincide con los designios de la oligarquía estadounidense, las grandes corporaciones mediáticas, las grandes trasnacionales, los grandes bancos y corporaciones financieras, la industria armamentista, todo en su conjunto, que también son los que encumbraron y apoyaron a Joe Biden para ser Presidente de USA.

No fue tampoco la primera ocasión en que lo hicieron. El día de la elección, el 3 de noviembre de 2020, las grandes cadenas televisivas interrumpieron el discurso de Donald Trump cuando realizó las acusaciones de fraude en su contra, y lo justificaron con una “falta de certeza” e, incluso, lo acusaron de mentir, cuando existen muchos hechos plenamente documentados en que estas mismas televisoras han mentido e influido para que gran parte de la población tenga una opinión sesgada en relación a varios hechos históricos. Por ejemplo, la difusión de “información” de creación de armas químicas y nucleares para justificar la invasión a Iraq en 2002, que nunca fueron encontradas, o la manipulación de hechos en relación al 11 de septiembre por parte de las mismas corporaciones mediáticas.

No se trata de defender a Donald Trump a capa y espada. Se trata de defender uno de nuestros grandes derechos, la libertad de expresión en toda su dimensión. Se trata de dimensionar el gran poder que han logrado acaparar las redes sociales del GAFAT, como Alfredo Jalife lo ha definido (Google, Amazon, Facebook, Apple y Twitter), y de cómo han logrado generar una alianza con los medios de comunicación convencionales (principalmente las grandes cadenas de televisión), para acallar una voz disidente e invisibilizarla. Lo mismo que, por cierto, hicieron con López Obrador desde 2006, durante todo el sexenio de Felipe Calderón y de Peña Nieto.

Es evidente que la oligarquía gringa y la élite empresarial, mediante los medios de comunicación y redes sociales crearon un grave precedente: el primer golpe de Estado informático-mediático contra el Presidente actual de USA, Donald Trump, con una censura justificada ante la opinión pública como un “riesgo para la democracia estadounidense”. Y es una fórmula que han ido ensayando desde 2011, con la Primavera Árabe, que cada vez va siendo perfeccionada, generando mecanismos de control y difusión controlada y manipulada de la información, en beneficio de sus propios intereses. Las redes sociales, con su recién inaugurada alianza con los medios de comunicación convencionales, se han convertido en juez y parte, y se han fusionado en el Cuarto Poder, erigiéndose como contrapoder al Estado.

Ahora, más que nunca, toman mucho sentido las palabras con las que Rafael Correa definió la libertad de expresión, al afirmar que “desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”. Hoy, los dueños de la imprenta son Twitter, Facebook y Google.

Ante la celebración masiva de la censura contra Trump, hay que tener mesura, cautela, cuidado, pues la misma receta que aplican con Donald Trump, después la querrán aplicar con los movimientos sociales, con el progresismo, con gobiernos no afines a sus intereses, tanto las redes sociales, como las corporaciones mediáticas globales o locales.

Ante la censura, no existe justificación alguna, pues como afirmó Voltaire, “no estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo”. Si permitimos que la censura prospere, se vuelva hábito común contra las voces disidentes, después no habrá marcha atrás, pues al celebrarlo, justificarlo, convalidarlo, nos hacemos cómplices de la misma.

No a la censura, si a la libertad de expresión.

Saludos. Dejen comentarios.

Rumbo al 2012

Hola.

Escribo éstas líneas horas antes de que concluya el 2011. Un año lleno de injusticias, muerte y ambición. Un año donde hoy, más que nunca, quedó palpable y al descubierto la lucha de clases histórica en que se ha visto inmersa la humanidad, y que en México -se ha asegurado durante varios años- no existe.

Vimos cómo Calderón ejerció su prepotente brazo usurpador contra una periodista (Carmen Aristegui) por cuestionar sobre un posible alcoholismo del que ilegítimamente porta hoy la banda presidencial en México. Vimos también cómo la movilización ciudadana, al estilo de Egipto, ocasionó que Calderón reculara en su decisión y restituyeran en MVS Radio a Carmen.

Ésto fue gracias a la forma en que funcionan las redes sociales, particularmente Facebook y Twitter. Sin éstas redes, no hubiera sido posible movilizar a la gente en contra de una injusticia como la cometida contra Aristegui, o bien derrocar al dictador Mubarak en Egipto (que siendo objetivos y haciendo un análisis aparte, le salió más caro el caldo que las albóndigas a los egipcios, dado que ahora tienen enquistada a una junta militar antidemocrática y represiva). Tampoco sería posible explicar una nueva ola de movimientos sociales organizados a partir de Internet, como el Movimiento Estudiantil de Chile, el M-15, o el #OccupyWallStreet.

También las redes sociales nos permitieron conocer la vigencia de la lucha de clases, lo cual se hizo patente en tres distintos momentos igual de patéticos: cuando Azalia (la ex-Big Brother) le dijo asalariado a un policía del Distrito Federal; cuando Paulina Peña (hija de Peña Nieto) mandó saludos a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole, o cuando Carlos Talavera Leal (funcionario panista de la SEDESOL en Michoacán) mencionó que las indígenas huelen impresionantemente feo, en claro acto de discriminación y desprecio.

No podemos tampoco olvidar cómo las redes sociales pusieron al descubierto a un candidato de plástico, Enrique Peña Nieto, cuyo producto chatarra quieren que pseudo-gobierne éste país, destrás del cual se encuentran intereses de los más siniestros que puedan existir, apoyado por Salinas de Gortari y Televisa, pero que no ha sido suficiente para cubrir la ignorancia e ineptitud del personaje, quien en un mes ha cometido los errores más inverosímiles que puedan existir.

Sin embargo, algo también es cierto. No todo mundo tiene acceso a las redes sociales, y mucho menos se entera de éstos hechos. El acceso limitado a internet que tiene la población es sólo una de las muchas consecuencias de la polarización de la riqueza y su consecuente inequidad en la distribución de la misma, y de tener un sistema económico injusto, desleal y sanguinario como es el neoliberalismo.

El neoliberalismo, que ya está en su fase terminal (y que lo sostienen unos cuántos como un cadáver para sus propios intereses) sigue dejando estragos en el mundo. La invasión a Libia es sólo ésta nueva fase de neocolonialismo que permea en el mundo, encabezado por USA, Inglaterra, Francia y la OTAN. Esta acaparamiento de los recursos naturales y energéticos puede convertirse en una amenaza, debido a las intenciones de los imperialistas de continuar con su voracidad ahora en Irán y Siria, sin importar las consecuencias que pudiera traer una nueva guerra mundial (la cual, es indiscutible, haría el uso de armas atómicas).

Pese a todo, soy optimista. Creo que el mundo no se acabará en éste año 2012 (a diferencia de los vivales que aprovecharán éste “último cataclismo final” para vender todo tipo de protección contra el fin del mundo, así como la salvación de las almas y sobrevivir a ésto, aunque sea muertos), y que por el contrario, se nos abre una gran oportunidad de mejorar como personas, en lo individual y en lo colectivo. No podemos (ni debemos) estar sujetos a un cataclismo final para mejorar nuestras actitudes, nuestra forma de pensar y de ser. Podemos y debemos tener un mundo mejor (porque de hecho, ya es insoportable la situación actual), y la única forma es cambiar a nosotros mismos.

Creo que éste año puede ser mejor apra todos, si todos ponemos de nuestra parte. Podemos y debemos acabar con éste sistema económico injusto e inhumano, como es el Capitalismo. Debemos y podemos realizar la transformación de México, si dejamos de que la televisión “piense” por nosotros, y realmente utilicemos el cerebro, y hagamos decisiones fundamentadas en la razón, y no en el hedonismo y la superficialidad.

México y el mundo no puede continuar así. Es hora de hacer algo. Sumar consciencias, sumar voluntades, y diseñar el mundo que queremos. Un mundo donde no sea el más fuerte o el que posee más, el que tome las decisiones, y los demás las acatemos porque no nos queda de otra, porque es mejor obedecer porque, de lo contrario, se pierde lo poco o nada que se tiene.

Es hora de cambiar nuestra actitud. De transformarnos y transformar al mundo. Confío en que muchos, al igual que yo, piensan lo mismo. Generemos el cambio, porque de lo contrario, realmente el 2012 puede ser un infierno si permanecemos en la misma actitud pasiva, arrogante y apática en que permanece gran parte de la Humanidad el día de hoy.

No perdamos la esperanza. Las cosas puedes ser mejores si nosotros así lo queremos.

Otro mundo es posible.

Te deseo un Feliz Año 2012 a tí y a toda tu familia, y que todos tus deseos se cumplan.

Los dueños de la Historia

Hola.

En 1945, los estadounidenses tiraron sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki dos bombas atómicas, las primeras que el mundo haya conocido. 220,000 personas perdieron la vida en un día con dos explosiones nucleares (140,000 en Hiroshima y 80,000 en Nagasaki), lo suficiente para ser calificado como crimen genocida y de lesa humanidad lo hecho por Estados Unidos en Japón. Ésto terminó con la Segunda Guerra Mundial (y comenzó con el intervencionismo de USA en el mundo), y el Presidente de Estados Unidos no fue juzgado, apareciendo en los anales de la Historia como un “héroe”.

En 2001, fanáticos musulmanes secuestran cuatro aviones, para ser estrellados en cuatro objetivos muy claros: el Pentágono, el World Trade Center, y Campo David. Mueren 3,017 personas (entre ellos los 19 secuestradores). Ésto dió comienzo a una “Guerra contra el Terrorismo” y a un sin fín de atrocidades que a más adelante comentaré.

Otro ejemplo: en 1991, Iraq invadió Kuwait con fines expansionistas, y sobre todo, para apropiarse del petróleo kuwaití. USA, la OTAN y diversos países árabes se sumaron para sacar a Iraq de Kuwait, so pretexto de violar la soberanía kuwaití, en lo que se conoce como la I Guerra del Golfo Pérsico. Tras 6 meses, Irak fue expulsado del territorio de Kuwait, y la afrenta le costó un embargo económico que destrozó la economía iraquí y, por otra parte, el derecho de la OTAN a bombardear su país cuantas veces quisieran.

Sin embargo, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, so pretexto de las armas de destrucción masiva (nunca encontradas), de fomentar el terrorismo creando vínculos con Al-Qaeda (tampoco nunca encontrados), y de pertencer al Eje del Mal, USA invadió Iraq en 2003, Con el verdadero trasfondo de adueñarse de su petróleo. Lo mismo pasó en Afganistán con el Gas Natural (2001), y en Libia con su petróleo (en 2011), de la misma forma. Éste último caso, el de Libia, es totalmente aleccionador por su contexto.

En enero de 2011, una rebelión convocada por Facebook y Twitter hizo dimitir al mes siguiente, en febrero, a Hosni Mubarak, dictador egipcio que se mantuvo 30 años en el poder. Pese a todo, el Departamento de Estado de USA trató de mantenerlo en el poder hasta el último momento, hasta que fue imposible mantenerlo, dado que Mubarak era lacayo de los intereses de USA en la región. Incluso, durante la I Guerra del Golfo, Mubarak prestó sus aeropuertos (junto con Jordania) para que la OTAN hiciera uso de ellos, y pudiera bombardear Iraq. Así pues, se fue Mubarak, pero quedó una junta militar que ha cometido los mismos o más graves atropellos en contra de la población egipcia, pero son afines a USA. Aquí se muestra claramente la ley camaleónica: todo cambió para seguir igual (o peor).

Después de ésto, comenzaron a generarse diferentes movimientos sociales similares al egipcio, algunos naturales (como el 15-M, en España), mientras que otros fueron creados artificialmente, con las manos embarradas del Gobierno de USA para intentar derrocar gobiernos no afines a sus intereses.

Así, tenemos movimientos como el Yemenita, el M-15, el movimiento estudiantil de Chile, o las protestas en Inglaterra y Alemania que fueron tratadas de forma diferente (e incluso, medios de comunicación y gobiernos justificaron el uso de la fuerza en contra de manifestantes) y tenemos casos como el libio o el sirio, donde las protestas fueron generadas de la misma forma que en Egipto, por medio de las redes sociales, pero armadas por los agentes de la CIA en esos países.

De ésta manera, mientras eran justificados aquellos leales a USA, eran condenados y satanizados los no alineados. Así, se comenzó a armar y a montar el escenario para la invasión de Libia (y la futura invasión a Siria) que tienen gobiernos opuestos a la ideología e intereses estadounidenses. Y mientras se invade Libia para saquear sus recursos naturales (más el ambicionado petróleo de la región), los medios de comunicación satanizan al “dictador” Gaddafi que protegía los recursos naturales de su país los cuales, por cierto, estaban nacionalizados.

La visión que nos quieren imponer desde siempre es una historia donde existen los “buenos”, que deben vencer a los “malos” (es la propaganda que Hollywood siempre ha querido vender, con mucha efectividad, por cierto), donde los “buenos” son los intereses de USA y aliados, y los “malos” son quienes se oponen a tales intereses.

Sin embargo, lo cierto es que vivimos una nueva etapa colonialista, expansionista e imperialista como no se había visto desde el Siglo XVI y XVII, donde las grandes potencias europeas invadieron América, Asia y África (y donde por cierto, nos impusieron su visión de la Historia, el Eurocentrismo). Sin embargo, reduciendo la Historia a una simple visión de “buenos” y “malos”, los que escriben la Historia, es decir, los “buenos” o, dicho de otro modo, aquellos que tienen el poder y se imponen por la fuerza a los “otros” son aquellos que, además, tienen el control de los medios de comunicación, y nos cuentan “su” visión de la Historia (y de los hechos). Y, además, son los dueños de la Historia, los que decidén qué y cómo nos la cuentan.

Tenemos que comenzar a escribir nuestra propia Historia. La historia de nosotros, de nuestros pueblos. Quitarnos la venda de los ojos, y defender nuestra tierra, nuestra visión del mundo, nuestra propia identidad. La visión homogeneizadora no se detendrá, y así como hoy fue Libia, y mañana probablemente Siria, de la misma forma tenemos que contrarrestar ésta nueva ola expansionista, la cual además tiene un gran refuerzo que no existía hace 300 o 400 años: los medios de comunicación. Si no hacemos algo hoy, no lamentemos el sometimiento el día de mañana.

Saludos. Dejen comentarios.

El FUA y la enajenación de las masas

Hola.

Sigmund Freud, en su libro Psicología de las Masas y análisis del Yo, mencionaba la sugestión como una de las conductas a las que el individuo está expuesto cuando está en masa:

El individuo integrado en una masa, experimenta, bajo la influencia de la misma, una modificación, a veces muy profunda, de su actividad anímica. Su afectividad queda extraordinariamente intensificada y, en cambio, notablemente limitada su actividad intelectual. Ambos procesos tienden a igualar al individuo con los demás de la multitud, fin que sólo puede ser conseguido por la supresión de las inhibiciones peculiares a cada uno y la renuncia a las modalidades individuales y personales de las tendencias (Freud, Sigmund. Psicología de las Masas y el análisis del Yo. Edición en línea, www.infotematica.com.ar. pp. 17)

El 29 de junio de 2011 (4 días antes de las elecciones de gobernador en el Estado de México), en el noticiero principal de Televisa, conducido por Joaquí López Dóriga, le dieron cobertura durante 3 minutos del noticiero a un video colgado en YouTube de un borracho, que decía (si no me equivoco, no he visto el video) que tenía la denominada Fuerza Universal Aplicada, “FUA”. Si bien ésto pudiera ser completamente inverosímil (dado que tanto el lector como yo hemos tenido pláticas donde se dice una cantidad inimaginable de sandeces a más no poder), éste hecho fue magnificado, apoyado en gran parte por el poder que tiene la televisión y Televisa, en particular, sobre la población de éste país.

#FUA llegó a ser Trend Topic en Twitter, y hasta la fecha hay idiotas que continúan propagando éste hecho que es fortuito, pero que además pudiera haber sido planeado, como muchas otras cosas ha planeado Televisa y, en otras, TV Azteca.

No deja de ser interesante tampoco que en el ciberespacio aparecieran personajes tan superficiales y vanos como Werevertumorro o Benshorts, que lejos de contribuir en algo constructivo socialmente hablando, lo cierto es que ayudan a recrear, reproducir y consolidar el sistema que quieren los poderosos: un mundo de zombies idiotas acéfalos, sin capacidad de raciocinio, enajenado con tonterías vacías que ocupan el cerebro, en vez de utilizarse dicho órgano para lo que fue creado: pensar, y distanciarnos del instinto gregario y animal que tenemos los seres humanos.

Sin querer sonar demasiado teórico, bien dirían los de la Escuela de Frankfürt que ésto es sólo una respuesta de la industria cultural a los nuevos tiempos que estamos viviendo. ¿Y respuesta a qué, sería la siguiente pregunta? Pues a la importancia que ha venido ganando YouTube y las redes sociales como Facebook y Twitter en las decisiones políticas y en la organización social de los pueblos.

En su momento, mencionamos en éste espacio la importancia de las redes sociales en Egipto para derrocar a Hosni Mubarak, las importantes movilizaciones que organizamos en la Ciudad de México para conseguir que devolvieran su espacio radiofónico a Carmen Aristegui en MVS Radio, a tan sólo dos semanas de su veto por Calderón, o bien el papel que están teniendo éstas en la lucha de los estudiantes chilenos en contra de la privatización de la educación pública que quiere llevar a cabo el derechista Sebastián Piñera en Chile.

La realidad es que internet se está volviendo una herramienta imprescindible para hacer frente a los gobernantes y sus malas decisiones, y han logrado mover las fibras del poder mismo. Así mismo, internet ha ido ganando cada vez más usuarios, lo cual ha sido resentido principalmente por las grandes televisoras y consorcios mediáticos alrededor del globo.

Así, una forma de poder contrarrestar ésta gran revolución social que ha generado el internet es comenzarlo a llenar de bazofia, buscando nuevamente enajenar a las masas como en algún tiempo fue así con los periódicos, luego con el cine, el radio y la TV. Ésto explica la aparición de tales personajes, los cuales no tienen otra misión que continuar esa enajenación, para que mientras la masa se encuentra dormida e idiotizada, el poder pueda continuar reproduciéndose y perpetuándose sin obstáculo alguno.

Así pues, estamos en un punto donde el internet comenzará a ser invadido por éstos seres acéfalos, apoyados por la industria cultural y los medios de comunicación tradicionales. De nosotros depende, pues, detener el avance de ésta cargada contra el pensamiento libre, y de generar nosotros mismos para que la Historia de internet sea diferente de la del resto de los medios de comunicación masivos que, al final, terminaron supetidatos al poder y sus intereses.

Saludos. Dejen comentarios.

Egipto, Facebook y Carmen Aristegui

Hola.

Egipto logró su propia liberación de los faraones (o, al menos, eso parece). Hace 4000 años hicieron lo mismo los judíos, de la mano de Moisés de los propios egipcios. Así, a lo largo del mundo y de la Historia, muchas naciones se han liberado de sus propios faraones, lo mismo tiránicos para gobernar, lo mismo un pueblo consciente y responsable que en algún momento decide que ya fue suficiente de la tiranía y la opresión.

Cada época y lugar ha tenido sus propias particularidades con respecto a las herramientas con las que se han derrocado estos gobiernos. Lo mismo podemos encontrar que en la Revolución Mexicana de 1910, las comunicaciones se hacían por medio de telégrafo y ferrocarril, que ahora en las recientes subversiones en Medio Oriente fueron indispensables Facebook y Twitter.

En Mexico, desde hace poco más de 4 años vivimos una revolución silenciosa, pero consistente. En su momento, López Obrador lo definió como “la revolución de las consciencias”, pero muchos dudamos de que tal revolución estuviese en marcha. Sin embargo, el tiempo y los acontecimientos nos está demostrando que tal planteamiento, ni era descabellado, ni mucho menos inviable.

Desde poco antes del fraude electoral de 2006, se comenzó a utilizar internet como una forma de de difusión a todo aquello que los medios de comunicación tradicionales no transmitían, o publicaban. Así pues, desde el momento propio del proceso de desafuero en contra de AMLO en 2005, se comenzaron a abrir infinidad de blogs en Blogger y MSN Spaces para informar lo que sucedía, a una incipiente ciudadanía que comenzaba a utilizar internet, dado el atraso tecnológico que había en Mexico.

Y así, ya en la campaña presidencial, mas y mas blogs comenzaron a abrirse, con la plena disposición de romper el cerco informativo en contra del candidato de la Izquierda, Andrés Manuel.

Ya en el conflicto postelectoral y durante la Resistencia Civil Pacifica, se comenzó a utilizar una herramienta nueva y novedosa: YouTube. Todo aquello que la televisión no transmitía, era documentado y mostrado a una audiencia sedienta de información. Durante poco más de 4 años, López Obrador ha sobrevivido y ha seguido vigente gracias al internet. Desde 2006 y hasta 2008, el Gobierno Legitimo y la Resistencia difundieron sus actividades gracias a YouTube y Hi5.

Sin embargo, para finales de 2008 y principios del 2009, la Facebookmania llegó a México. Todo mundo abrió sus cuentas en Facebook, debido a que Facebook no tenía la rigidez de plataforma que sí tenía Hi5. El resultado fue el abandono casi total de ésta red social, y el boom de Facebook.

Otra incipiente red también acaparó la atención del internauta común: Twitter. Escribir una idea en 140 caracteres requería gran capacidad de sintaxis y, al mismo tiempo, tener bien enfocada la idea que se quería expresar.

Sin embargo, tanto Facebook como Twitter dejaron de ser lo que en principio diseñaron sus programadores: una red de contactos, entretenimiento y esparcimiento, y comenzaron a tener una utilidad social mayor. Combinados con YouTube, se convirtieron en una herramienta eficaz para difundir cualquier cantidad y tipo de información enfocada a los segmentos más cercanos del informante.

Mientras que antes, YouTube dependía del perfil de información que buscaras, en Facebook la pones al alcance de tu entorno cercano. En este sentido, Facebook tiene mayor efectividad en cuanto a la difusión de la información que cualquier otra plataforma o medio de comunicación.

Así pues, la revolución silenciosa que en México comenzó hace 4 años, también se ha dado en otras partes del mundo, y las redes sociales se han convertido en un motor fundamental en el andamiaje de las revoluciones del siglo XXI.

La censura de MVS contra Carmen Aristegui provocó que, de inmediato, un grupo de jóvenes abriera una página llamada “No a la censura de Carmen Aristegui en MVS” con la única finalidad de informar en lo referente al caso, y que en las primeras 24 horas posteriores al despido ya hubiera 15 mil seguidores de esta página.

Por lo menos dos marchas fueron organizadas en este espacio: una apenas 12 horas después del despido, en las inmediaciones de MVS Radio, en la Ciudad de México, donde acudieron cerca de 600 personas, y otra el sábado 12 de febrero, apenas 6 días después del despido, donde hubo más de 2500 personas. Así mismo, éste espacio sirvió para que se organizaran protestas a lo largo y ancho del país, en repudio a la censura de la radiodifusora y de la orden presidencial que dejo a la periodista fuera de su empleo.

A una semana y dos días, la presión ocasionó que la radiodifusora recontratara a la periodista, e hiciera público el famoso “código de ética” por el que fue cesada de su empleo, y que tantos cuestionamientos ocasionó en los últimos días.

Esto, desde luego, no hubiera sido posible sin la ayuda que las redes sociales dan para organizarse, así como en Medio Oriente e Italia se ha manifestado esta revolución silenciosa que se ha desatado a nivel mundial. Lo de Aristegui, en el caso mexicano, solamente representa a un pollo que estaba incubación, y que ha roto la primera parte del cascarón para salir, y vivir y convertirse en libre.

Veremos qué pasa en Medio Oriente (pues allá la cosa está que arde), y veremos cómo se dan las cosas en Italia y México. Por lo pronto, la revolución silenciosa de las redes sociales ya lleva de saldo 2 tiranos depuestos, y una periodista restituída en su empleo.

Tiemblen, Calderón, Televisa y los poderes fácticos, porque la revolución de las consciencias ya comenzó.

Saludos. Dejen comentarios.