Diferencias abismales

Hola.

Tras la crisis económica de 2008, y después de los despidos masivos, los desalojos de viviendas (en España les llaman desahucios), y la ineptitud del gobierno para enfrentar la crisis, surgió un movimiento denominado el #15-M, que sacó a las calles a la clase media (pero no sólo a ella) para exigir a la clase política que resolviera el grave problema del que España, por cierto, aún no se recupera. Los medios de comunicación les llamaron los indignados, e hicieron una demostración de fuerza inusitada en el país Ibérico, que rebazó a los partidos políticos y que permitió, posteriormente, conformar una opción alternativa al bipartidismo que venía gobernando en España desde el Pacto de la Moncloa, encabezado por el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

De este movimiento de “indignados” surgió Podemos, un partido político encabezado por Pablo Iglesias, que fue la opción alternativa que comenzó a consolidarse en España. De rápido crecimiento, Podemos comenzó a ganar espacios en la opinión pública, así como simpatías. Hace algunos días, Podemos triunfó en varios ayuntamientos en España, rompiendo la hegemonía del bipartidismo español, y convirtiéndose en un serio aspirante a obtener la Presidencia Española.

El caso de Podemos en España no es el único. Hace algunos meses, en Grecia, y tras el descalabro económico que también tuvo lugar en 2008, la Coalición de la Izquierda Radical Syriza ganó la Presidencia del país helénico. Este triunfo también fue sorpresivo para muchos, aunque explicable. Y en algunos meses que ya lleva la coalición gobernando, ha realizado un viraje en la política económica, ha reestructurado su deuda, y Grecia se perfila hacia un camino más próspero y fuera de la crisis que lo azotó.

Existen varios motivos por el que muchas personas se han sorprendido del triunfo de Syriza y Podemos, dado que estos triunfos han sido en países europeos, que habían tenido una larga tradición socialdemócrata tras la caída del Muro de Berlín, donde el socialismo vuelve a agarrar fuerza tras la declaratoria del “Fin de la Historia” hace 25 años, y que ha marcado un necesario viraje en la política económica neoliberal que venían arrastrando por años.

Sin embargo, ese viraje ya se dió por lo menos hace una década en América Latina, con el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela, el de Rafael Correa en Ecuador, el de Evo Morales en Bolivia, el de los Kichtner en Argentina, y con Lula en Brasil. En México, el fraude electoral de 2006 impidió ese avance, aunque desde antes y aún ahora la ciudadanía viene manifestando un hartazgo por la política económica neoliberal, que cada día nos empobrece más, y por el autoritarismo que ha significado el PRI en estos 3 años de gobierno de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, en muy pocas ocasiones, ese hartazgo ha beneficiado a verdaderas opciones alternativas, y simplemente ha generado una alternancia entre derechas.

El caso de Vicente Fox en el año 2000 es el caso más emblemático al respecto, pero no el único. El traspaso de la Presidencia de la República del PRI al PAN solamente significó una alternancia política, pero una continuidad en el modelo económico. No sólo eso: Vicente Fox y Felipe Calderón profundizaron el modelo económico neoliberal, antes de regresar la Presidencia de la República al PRI, encabezada ahora por Enrique Peña Nieto.

La llegada de los mal llamados candidatos independientes ha venido a fortalecer el espejismo, la utopía, de que las cosas podrán cambiar a partir de estas figuras “novedosas” de la política mexicana, puesto que lo de independientes sólo existe en la figura legal y en el membrete, pero de ninguna forma representan una independencia respecto a ciertos poderes fácticos o económicos que impulsan a estos candidatos.

Ejemplo de esto es Jaime Heliódoro Rodríguez Calderón, alias “El Bronco”, quien podría convertirse en el primer candidato independiente en gobernar Nuevo León. Bien dice el dicho que dime con quién andas, y te diré quién eres. “El Bronco” es un político ex-priísta que durante mucho tiempo aspiró a gobernar Nuevo León. En esta última elección, impusieron en su partido a Ivonne Álvarez, una conductora de televisión sin gran trayectoria política (ni capacidad intelectual). Así, tras no quedar electo como candidato de su partido, mediante la figura del candidato independiente, logró aspirar a ser candidato, y está a punto de ganar la elección. Sin embargo, debido a sus antecedentes políticos, es fácil imaginar que no existirá un gran cambio en la forma y fondo de hacer política en ese estado. Habrá ganado un candidato independiente de membrete.

Otro caso, que podría considerarse cercano, pues atañe al Estado de Hidalgo, es el caso de Antonio Mota, candidato a Diputado Federal por Pachuca. Candidato independiente también de membrete, se le ha acusado de estar muy cerca del Grupo Universidad y de su principal dirigente, Gerardo Sosa Castelán (de quien se ha hablado mucho en este blog), y que hasta el momento ni se ha deslindado de dichos señalamientos, ni tampoco lo ha desmentido. Aunque no existen posibilidades reales de que Mota pueda ganar la elección, es cierto que tampoco representa una alternativa distinta a lo que existe en el Estado de Hidalgo.

Si bien es cierto que no todos los candidatos independientes tienen detrás un gran poder económico o fáctico detrás de ellos, lo cierto es que, hasta el momento, sólo los que cuentan con este tipo de apoyos son los que tienen posibilidades reales de ganar.

En cuanto a los partidos políticos, si bien es cierto que han perdido su legitimidad y credibilidad, existen candidatos que valen la pena, y que pueden representar algo distinto. Me viene a la mente Enrique Alfaro, candidato a la Presidencia Municipal de Guadalajara, Jalisco, por Movimiento Ciudadano; Amílcar Sandoval, candidato a Gobernador de Guerrero, por MORENA; David Razú, candidato a Jefe Delegacional en Miguel Hidalgo, Distrito Federal, por el PRD; o en el caso de Hidalgo, Armando Azpeitia, candidato a Diputado Federal por Ixmiquilpan; y Cristina de la Concha, candidata a Diputada Federal por Tulancingo, ambos de MORENA.

Sin embargo, estos personajes no representan la generalidad de los partidos. Y aunque MORENA generó muchas expectativas en su creación, se ha generado un desánimo entre compañeros que cuestionan la verticalidad de la organización, la falta de democracia al interior, el hecho de que sólo se reciben instrucciones, donde el análisis y la discusión están nulificadas, y donde las decisiones e imposiciones recaen y las decide Andrés Manuel.

MORENA pudo haber generado, y pudo haber tenido el papel que tuvo el Movimiento al Socialismo en Venezuela con Chávez, la Alianza País en Ecuador con Correa, el Partido del Trabajo en Brasil con Lula, Syriza en Grecia y Podemos en España, lo cierto es que hoy está muy lejos de ello, pues esos movimientos lograron triunfar, efectivamente, por la presencia de un gran líder, pero también gracias a una organización viva, consciente e incluyente, no sectaria ni dogmática, que logró arrastrar al resto de la población, y que ubicó en las clases medias el triunfo.

MORENA pudo ser y no lo es. No pudo o no supo estar a la altura de lo que México necesita. Quedó sólo como la promesa de la Tierra Prometida, antes de ser condenados a vagar 40 años en el desierto. Y eso marca diferencias abismales con respecto a los otros partidos, organizaciones y dirigentes, que supieron estar a la altura del momento histórico que les tocó vivir en sus respectivos países. Así, el cambio que México necesita no vendrá por esa vía, sino por una distinta, que aún está por emerger.

Sin embargo, mientras ese día llega, no podemos (ni debemos) anular el voto, o abstenernos. Eso sólo permite que el estado actual de las cosas se mantenga. Votemos perfiles y candidatos, no colores, filias o dogmas. Sin embargo, no hay que conformarnos con las instituciones partidarias que nos mal representan. Aunque fracasemos una y otra vez, tenemos que intentarlo hasta construir la organización que requiere el país. Tenemos que aprender de nuestros errores, y no repetirlos.

Días difíciles están por venir. Sin embargo, no todo es sombrío. La esperanza se asoma al horizonte, y estamos trabajando para transformar el estado actual de las cosas. No será en vano la lucha. Lograremos materializar y consolidar nuestros ideales, y venceremos. Que de eso no quepa la menor duda.

Saludos. Dejen comentarios.

Rumbo al 2012

Hola.

Escribo éstas líneas horas antes de que concluya el 2011. Un año lleno de injusticias, muerte y ambición. Un año donde hoy, más que nunca, quedó palpable y al descubierto la lucha de clases histórica en que se ha visto inmersa la humanidad, y que en México -se ha asegurado durante varios años- no existe.

Vimos cómo Calderón ejerció su prepotente brazo usurpador contra una periodista (Carmen Aristegui) por cuestionar sobre un posible alcoholismo del que ilegítimamente porta hoy la banda presidencial en México. Vimos también cómo la movilización ciudadana, al estilo de Egipto, ocasionó que Calderón reculara en su decisión y restituyeran en MVS Radio a Carmen.

Ésto fue gracias a la forma en que funcionan las redes sociales, particularmente Facebook y Twitter. Sin éstas redes, no hubiera sido posible movilizar a la gente en contra de una injusticia como la cometida contra Aristegui, o bien derrocar al dictador Mubarak en Egipto (que siendo objetivos y haciendo un análisis aparte, le salió más caro el caldo que las albóndigas a los egipcios, dado que ahora tienen enquistada a una junta militar antidemocrática y represiva). Tampoco sería posible explicar una nueva ola de movimientos sociales organizados a partir de Internet, como el Movimiento Estudiantil de Chile, el M-15, o el #OccupyWallStreet.

También las redes sociales nos permitieron conocer la vigencia de la lucha de clases, lo cual se hizo patente en tres distintos momentos igual de patéticos: cuando Azalia (la ex-Big Brother) le dijo asalariado a un policía del Distrito Federal; cuando Paulina Peña (hija de Peña Nieto) mandó saludos a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole, o cuando Carlos Talavera Leal (funcionario panista de la SEDESOL en Michoacán) mencionó que las indígenas huelen impresionantemente feo, en claro acto de discriminación y desprecio.

No podemos tampoco olvidar cómo las redes sociales pusieron al descubierto a un candidato de plástico, Enrique Peña Nieto, cuyo producto chatarra quieren que pseudo-gobierne éste país, destrás del cual se encuentran intereses de los más siniestros que puedan existir, apoyado por Salinas de Gortari y Televisa, pero que no ha sido suficiente para cubrir la ignorancia e ineptitud del personaje, quien en un mes ha cometido los errores más inverosímiles que puedan existir.

Sin embargo, algo también es cierto. No todo mundo tiene acceso a las redes sociales, y mucho menos se entera de éstos hechos. El acceso limitado a internet que tiene la población es sólo una de las muchas consecuencias de la polarización de la riqueza y su consecuente inequidad en la distribución de la misma, y de tener un sistema económico injusto, desleal y sanguinario como es el neoliberalismo.

El neoliberalismo, que ya está en su fase terminal (y que lo sostienen unos cuántos como un cadáver para sus propios intereses) sigue dejando estragos en el mundo. La invasión a Libia es sólo ésta nueva fase de neocolonialismo que permea en el mundo, encabezado por USA, Inglaterra, Francia y la OTAN. Esta acaparamiento de los recursos naturales y energéticos puede convertirse en una amenaza, debido a las intenciones de los imperialistas de continuar con su voracidad ahora en Irán y Siria, sin importar las consecuencias que pudiera traer una nueva guerra mundial (la cual, es indiscutible, haría el uso de armas atómicas).

Pese a todo, soy optimista. Creo que el mundo no se acabará en éste año 2012 (a diferencia de los vivales que aprovecharán éste “último cataclismo final” para vender todo tipo de protección contra el fin del mundo, así como la salvación de las almas y sobrevivir a ésto, aunque sea muertos), y que por el contrario, se nos abre una gran oportunidad de mejorar como personas, en lo individual y en lo colectivo. No podemos (ni debemos) estar sujetos a un cataclismo final para mejorar nuestras actitudes, nuestra forma de pensar y de ser. Podemos y debemos tener un mundo mejor (porque de hecho, ya es insoportable la situación actual), y la única forma es cambiar a nosotros mismos.

Creo que éste año puede ser mejor apra todos, si todos ponemos de nuestra parte. Podemos y debemos acabar con éste sistema económico injusto e inhumano, como es el Capitalismo. Debemos y podemos realizar la transformación de México, si dejamos de que la televisión “piense” por nosotros, y realmente utilicemos el cerebro, y hagamos decisiones fundamentadas en la razón, y no en el hedonismo y la superficialidad.

México y el mundo no puede continuar así. Es hora de hacer algo. Sumar consciencias, sumar voluntades, y diseñar el mundo que queremos. Un mundo donde no sea el más fuerte o el que posee más, el que tome las decisiones, y los demás las acatemos porque no nos queda de otra, porque es mejor obedecer porque, de lo contrario, se pierde lo poco o nada que se tiene.

Es hora de cambiar nuestra actitud. De transformarnos y transformar al mundo. Confío en que muchos, al igual que yo, piensan lo mismo. Generemos el cambio, porque de lo contrario, realmente el 2012 puede ser un infierno si permanecemos en la misma actitud pasiva, arrogante y apática en que permanece gran parte de la Humanidad el día de hoy.

No perdamos la esperanza. Las cosas puedes ser mejores si nosotros así lo queremos.

Otro mundo es posible.

Te deseo un Feliz Año 2012 a tí y a toda tu familia, y que todos tus deseos se cumplan.

Los dueños de la Historia

Hola.

En 1945, los estadounidenses tiraron sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki dos bombas atómicas, las primeras que el mundo haya conocido. 220,000 personas perdieron la vida en un día con dos explosiones nucleares (140,000 en Hiroshima y 80,000 en Nagasaki), lo suficiente para ser calificado como crimen genocida y de lesa humanidad lo hecho por Estados Unidos en Japón. Ésto terminó con la Segunda Guerra Mundial (y comenzó con el intervencionismo de USA en el mundo), y el Presidente de Estados Unidos no fue juzgado, apareciendo en los anales de la Historia como un “héroe”.

En 2001, fanáticos musulmanes secuestran cuatro aviones, para ser estrellados en cuatro objetivos muy claros: el Pentágono, el World Trade Center, y Campo David. Mueren 3,017 personas (entre ellos los 19 secuestradores). Ésto dió comienzo a una “Guerra contra el Terrorismo” y a un sin fín de atrocidades que a más adelante comentaré.

Otro ejemplo: en 1991, Iraq invadió Kuwait con fines expansionistas, y sobre todo, para apropiarse del petróleo kuwaití. USA, la OTAN y diversos países árabes se sumaron para sacar a Iraq de Kuwait, so pretexto de violar la soberanía kuwaití, en lo que se conoce como la I Guerra del Golfo Pérsico. Tras 6 meses, Irak fue expulsado del territorio de Kuwait, y la afrenta le costó un embargo económico que destrozó la economía iraquí y, por otra parte, el derecho de la OTAN a bombardear su país cuantas veces quisieran.

Sin embargo, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, so pretexto de las armas de destrucción masiva (nunca encontradas), de fomentar el terrorismo creando vínculos con Al-Qaeda (tampoco nunca encontrados), y de pertencer al Eje del Mal, USA invadió Iraq en 2003, Con el verdadero trasfondo de adueñarse de su petróleo. Lo mismo pasó en Afganistán con el Gas Natural (2001), y en Libia con su petróleo (en 2011), de la misma forma. Éste último caso, el de Libia, es totalmente aleccionador por su contexto.

En enero de 2011, una rebelión convocada por Facebook y Twitter hizo dimitir al mes siguiente, en febrero, a Hosni Mubarak, dictador egipcio que se mantuvo 30 años en el poder. Pese a todo, el Departamento de Estado de USA trató de mantenerlo en el poder hasta el último momento, hasta que fue imposible mantenerlo, dado que Mubarak era lacayo de los intereses de USA en la región. Incluso, durante la I Guerra del Golfo, Mubarak prestó sus aeropuertos (junto con Jordania) para que la OTAN hiciera uso de ellos, y pudiera bombardear Iraq. Así pues, se fue Mubarak, pero quedó una junta militar que ha cometido los mismos o más graves atropellos en contra de la población egipcia, pero son afines a USA. Aquí se muestra claramente la ley camaleónica: todo cambió para seguir igual (o peor).

Después de ésto, comenzaron a generarse diferentes movimientos sociales similares al egipcio, algunos naturales (como el 15-M, en España), mientras que otros fueron creados artificialmente, con las manos embarradas del Gobierno de USA para intentar derrocar gobiernos no afines a sus intereses.

Así, tenemos movimientos como el Yemenita, el M-15, el movimiento estudiantil de Chile, o las protestas en Inglaterra y Alemania que fueron tratadas de forma diferente (e incluso, medios de comunicación y gobiernos justificaron el uso de la fuerza en contra de manifestantes) y tenemos casos como el libio o el sirio, donde las protestas fueron generadas de la misma forma que en Egipto, por medio de las redes sociales, pero armadas por los agentes de la CIA en esos países.

De ésta manera, mientras eran justificados aquellos leales a USA, eran condenados y satanizados los no alineados. Así, se comenzó a armar y a montar el escenario para la invasión de Libia (y la futura invasión a Siria) que tienen gobiernos opuestos a la ideología e intereses estadounidenses. Y mientras se invade Libia para saquear sus recursos naturales (más el ambicionado petróleo de la región), los medios de comunicación satanizan al “dictador” Gaddafi que protegía los recursos naturales de su país los cuales, por cierto, estaban nacionalizados.

La visión que nos quieren imponer desde siempre es una historia donde existen los “buenos”, que deben vencer a los “malos” (es la propaganda que Hollywood siempre ha querido vender, con mucha efectividad, por cierto), donde los “buenos” son los intereses de USA y aliados, y los “malos” son quienes se oponen a tales intereses.

Sin embargo, lo cierto es que vivimos una nueva etapa colonialista, expansionista e imperialista como no se había visto desde el Siglo XVI y XVII, donde las grandes potencias europeas invadieron América, Asia y África (y donde por cierto, nos impusieron su visión de la Historia, el Eurocentrismo). Sin embargo, reduciendo la Historia a una simple visión de “buenos” y “malos”, los que escriben la Historia, es decir, los “buenos” o, dicho de otro modo, aquellos que tienen el poder y se imponen por la fuerza a los “otros” son aquellos que, además, tienen el control de los medios de comunicación, y nos cuentan “su” visión de la Historia (y de los hechos). Y, además, son los dueños de la Historia, los que decidén qué y cómo nos la cuentan.

Tenemos que comenzar a escribir nuestra propia Historia. La historia de nosotros, de nuestros pueblos. Quitarnos la venda de los ojos, y defender nuestra tierra, nuestra visión del mundo, nuestra propia identidad. La visión homogeneizadora no se detendrá, y así como hoy fue Libia, y mañana probablemente Siria, de la misma forma tenemos que contrarrestar ésta nueva ola expansionista, la cual además tiene un gran refuerzo que no existía hace 300 o 400 años: los medios de comunicación. Si no hacemos algo hoy, no lamentemos el sometimiento el día de mañana.

Saludos. Dejen comentarios.