La farsa contra el hambre

Hola.

En los últimos días, en Televisa (sobre todo) les ha dado una especial preocupación a un tema que para ellos era tabú hasta hace poco: el hambre. Televisa tiene, al menos, 63 años haciendo televisión en México, y jamás había tenido tal preocupación hasta ahora.

Su fingida preocupación con el hambre (un tema que ahorita tiene a la población “muy preocupada”, claro, preocupada porque ahora sale en la TV, no así antes) es parte de una campaña mercadológica y mediática para posicionar el Gobierno de Enrique Peña Nieto (quien en su primer sondeo no salió nada bien librado, con apenas un 50% de aceptación, el más bajo de los ultimos 5 presidentes) y que tiene un nombre y apellido: su famosa Cruzada Nacional contra el Hambre.

La pésima imitación de un programa social muy exitoso y con muchos resultados en Brasil nada tienen que ver con lo planteado por el gobierno de Peña: carece totalmente de sentido, idea y rumbo.

En octubre de 2001, Luis Inácio Lula Da Silva desarrolló el programa Fome Zero (Hambre Cero), destinado a contrarrestar el hambre en Brasil, que debido a las políticas neoliberales habían llevado a un nivel alarmante de desnutrición y pobreza.

Brasil reconoció que la pobreza asociada a las desigualdades sociales configura un cuadro de inseguridad alimentaria. El hambre en el país -Brasil- se debe a la desigualdad de acceso y no a la disponibilidad de los alimentos. En contraste, Peña Nieto menciona que resulta lastimoso, lamentable y doloroso, que aún sigan existiendo mexicanos que padecen hambre en todas las entidades del país, pero omite mencionar que ésto es debido a las políticas neoliberales que han implementado en el país en los últimos 30 años. Ni qué decir de Rosario Robles, quien ni siquiera se atreve a mencionar el origen del problema.

En Brasil se hacía énfasis en una acción colectiva gobierno-sociedad, involucrando a muchos de los Ministerios del Gobierno (como Desarrollo Social y Combate al Hambre, Desarrollo Agrario, Salud, Educación, Agricultura, Trabajo y Empleo y la misma Presidencia, entre otros), mencionando estrategias como el acceso a la alimentación, expansión de la producción, consumo de alimentos saludables, generación de la ocupación (es decir, dar empleo), y una mejoría en la escolarización, condiciones de salud y acceso al abastecimiento de agua mediante acciones tales como alimentación escolar, alimentos a grupos de población específicos, comedores populares, bancos de alimentos, agricultura urbana, huertas comunitarias, distribución de Vitamina A+ y Hierro, alimentación y nutrición de pueblos indígenas, y lo más importante, desoneración de la canasta básica de alimentos, eliminando cualquier impuesto al respecto.

En contraparte, en el mal emulado programa mexicano no existe información mediante la cual se nos permita conocer cómo será enfocada la estrategia, qué organismos participarán en ella, y qué criterios adoptarán para el ejercicio de éste programa. Simplemente se mencionan una serie de concursos (que desconozco cómo un concurso de fotografía, un cortometraje o un concierto vayan a paliar el hambre en México), y unas diapositivas sumamente simples donde se asegura que se asegurará el acceso a la alimentación con respecto al artículo 4º Constitucional, sin mencionar los mecanismos para lograrlo.

Por si ésto fuera poco, en los días pasados se dio a conocer con bombo y platillos que la Secretaría de Desarrollo Social firmó convenios con las trasnacionales Wal-Mart, Pepsi Co. y Nestlé, y con la firma Cinépolis. Cabe señalar que Wal-Mart es de las empresas más voraces a nivel mundial: su nivel de depredación es tal que ha acabado con muchas economías locales alrededor del globo, incluyendo muchísimos pueblos en Estados Unidos. Pepsi Co. y Nestlé son de las mayores agroindustrias a nivel mundial (Danone es otra), las cuales hacen introducción de productos transgénicos (que aún se desconoce los efectos que puedan tener en el organismo), así como la expansión de productos chatarra en el mercado. En realidad, la Cruzada Nacional contra el Hambre será solamente una campaña de márketing pagada y subvencionada por el gobierno en beneficio de unas cuantas empresas. Nada qué ver con el programa brasileño.

Aún dando sin conceder sobre los múltiples beneficios y bondades que traería el programa, la Secretaría de Desarrollo Social miente maquillando, recortando y disfrazando las cifras reales utilizadas para los municipios con pobreza extrema a donde llegaría el programa. Daré un ejemplo.

La Secretaría de Desarrollo Social ubica a 5 municipios en el Estado de Hidalgo con pobreza extrema y alimentaria (es decir, los que ganan menos de 1 dolar diario). Ellos son (según SEDESOL) Xochiatipan (42.43%), Huehuetla (38.28%), Yahualica (33.83%), San Bartolo Tutotepec (29.95%) y Huejutla de Reyes (19.01%). Sin embargo, las cifras publicadas por SEDESOL en su página de internet no coinciden por las publicadas por el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) en esos mismos municipios, que para 2011 presentaron los siguientes índices: Xochiatipan (54.5%), Yahualica (48.1%), Huehuetla (46.9%), San Bartolo Tutotepec (37.8%) y Huejutla de Reyes (23.2%).

Es decir, aceptan que hay pobreza extrema y hambre, pero no en su justa dimensión. Considerando los criterios con los que éstas cifras fueron tomadas (supongo que estudiadas, pero todo indica que fue al azar), si consideráramos a los municipios con pobreza extrema y alimentaria superior al 20%, el programa tendría que abarcar a 30 municipios del Estado de Hidalgo, de acuerdo a las cifras del CONEVAL.

Así, todo indica que la famosa Cruzada Nacional contra el Hambre es solamente una farsa, un show mediático, patrocinado por algunas empresas, y difundido por Televisa como la gran panacea que corregirá todos los problemas sociales de México. No es nueva la estrategia de Peña Nieto, pues ya en 1989 Carlos Salinas de Gortari apantalló a México con el PRONASOL (Programa Nacional Solidaridad) que, mediáticamente, le dio muchos bonos y resultados y, por otra, ayudó a crear una gran pantalla en medio de la agresiva profundización neoliberal que realizó durante su sexenio, y que los resultados fueron evidentes durante el error de diciembre.

Lo malo de la actual situación es que, el próximo error de diciembre, será con repercusiones aún mayores que las de 1994. Eso si, disfrazada con la campaña de spots de gente comiendo Sabritas, y tomando Nescafé durante las mañanas o antes de dormir.

Saludos. Dejen comentarios.

Rumbo al 2012

Hola.

Escribo éstas líneas horas antes de que concluya el 2011. Un año lleno de injusticias, muerte y ambición. Un año donde hoy, más que nunca, quedó palpable y al descubierto la lucha de clases histórica en que se ha visto inmersa la humanidad, y que en México -se ha asegurado durante varios años- no existe.

Vimos cómo Calderón ejerció su prepotente brazo usurpador contra una periodista (Carmen Aristegui) por cuestionar sobre un posible alcoholismo del que ilegítimamente porta hoy la banda presidencial en México. Vimos también cómo la movilización ciudadana, al estilo de Egipto, ocasionó que Calderón reculara en su decisión y restituyeran en MVS Radio a Carmen.

Ésto fue gracias a la forma en que funcionan las redes sociales, particularmente Facebook y Twitter. Sin éstas redes, no hubiera sido posible movilizar a la gente en contra de una injusticia como la cometida contra Aristegui, o bien derrocar al dictador Mubarak en Egipto (que siendo objetivos y haciendo un análisis aparte, le salió más caro el caldo que las albóndigas a los egipcios, dado que ahora tienen enquistada a una junta militar antidemocrática y represiva). Tampoco sería posible explicar una nueva ola de movimientos sociales organizados a partir de Internet, como el Movimiento Estudiantil de Chile, el M-15, o el #OccupyWallStreet.

También las redes sociales nos permitieron conocer la vigencia de la lucha de clases, lo cual se hizo patente en tres distintos momentos igual de patéticos: cuando Azalia (la ex-Big Brother) le dijo asalariado a un policía del Distrito Federal; cuando Paulina Peña (hija de Peña Nieto) mandó saludos a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole, o cuando Carlos Talavera Leal (funcionario panista de la SEDESOL en Michoacán) mencionó que las indígenas huelen impresionantemente feo, en claro acto de discriminación y desprecio.

No podemos tampoco olvidar cómo las redes sociales pusieron al descubierto a un candidato de plástico, Enrique Peña Nieto, cuyo producto chatarra quieren que pseudo-gobierne éste país, destrás del cual se encuentran intereses de los más siniestros que puedan existir, apoyado por Salinas de Gortari y Televisa, pero que no ha sido suficiente para cubrir la ignorancia e ineptitud del personaje, quien en un mes ha cometido los errores más inverosímiles que puedan existir.

Sin embargo, algo también es cierto. No todo mundo tiene acceso a las redes sociales, y mucho menos se entera de éstos hechos. El acceso limitado a internet que tiene la población es sólo una de las muchas consecuencias de la polarización de la riqueza y su consecuente inequidad en la distribución de la misma, y de tener un sistema económico injusto, desleal y sanguinario como es el neoliberalismo.

El neoliberalismo, que ya está en su fase terminal (y que lo sostienen unos cuántos como un cadáver para sus propios intereses) sigue dejando estragos en el mundo. La invasión a Libia es sólo ésta nueva fase de neocolonialismo que permea en el mundo, encabezado por USA, Inglaterra, Francia y la OTAN. Esta acaparamiento de los recursos naturales y energéticos puede convertirse en una amenaza, debido a las intenciones de los imperialistas de continuar con su voracidad ahora en Irán y Siria, sin importar las consecuencias que pudiera traer una nueva guerra mundial (la cual, es indiscutible, haría el uso de armas atómicas).

Pese a todo, soy optimista. Creo que el mundo no se acabará en éste año 2012 (a diferencia de los vivales que aprovecharán éste “último cataclismo final” para vender todo tipo de protección contra el fin del mundo, así como la salvación de las almas y sobrevivir a ésto, aunque sea muertos), y que por el contrario, se nos abre una gran oportunidad de mejorar como personas, en lo individual y en lo colectivo. No podemos (ni debemos) estar sujetos a un cataclismo final para mejorar nuestras actitudes, nuestra forma de pensar y de ser. Podemos y debemos tener un mundo mejor (porque de hecho, ya es insoportable la situación actual), y la única forma es cambiar a nosotros mismos.

Creo que éste año puede ser mejor apra todos, si todos ponemos de nuestra parte. Podemos y debemos acabar con éste sistema económico injusto e inhumano, como es el Capitalismo. Debemos y podemos realizar la transformación de México, si dejamos de que la televisión “piense” por nosotros, y realmente utilicemos el cerebro, y hagamos decisiones fundamentadas en la razón, y no en el hedonismo y la superficialidad.

México y el mundo no puede continuar así. Es hora de hacer algo. Sumar consciencias, sumar voluntades, y diseñar el mundo que queremos. Un mundo donde no sea el más fuerte o el que posee más, el que tome las decisiones, y los demás las acatemos porque no nos queda de otra, porque es mejor obedecer porque, de lo contrario, se pierde lo poco o nada que se tiene.

Es hora de cambiar nuestra actitud. De transformarnos y transformar al mundo. Confío en que muchos, al igual que yo, piensan lo mismo. Generemos el cambio, porque de lo contrario, realmente el 2012 puede ser un infierno si permanecemos en la misma actitud pasiva, arrogante y apática en que permanece gran parte de la Humanidad el día de hoy.

No perdamos la esperanza. Las cosas puedes ser mejores si nosotros así lo queremos.

Otro mundo es posible.

Te deseo un Feliz Año 2012 a tí y a toda tu familia, y que todos tus deseos se cumplan.