La encrucijada

Hola.

Todo el que me conoce sabe que siempre he apoyado a López Obrador, incluso en las peores circunstancias y momentos, e incluso cuando ha tenido posiciones y decisiones que no me han convencido del todo. Incluso, mi ideología política, en Facebook, aparece como “socialista obradorista”, es decir, ideológicamente soy Socialista, y a su vez creo que AMLO es la única persona que puede sacar adelante a México con su proyecto, un gran proyecto que, además, es nacionalista.

Quien revise éste blog se dará cuenta de que, ha diferencia de lo mucho que se me ha dicho en cuanto a que sigo a AMLO irracionalmente, hay entradas y puntos de vista que en más de una ocasión han sido bastante críticos y duros en contra de Andrés Manuel, y en más de una ocasión se me ha cuestionado mi lealtad al movimiento. Pero no. Sigo apoyando a AMLO, pero uno tiene que ser autocrítico y reconocer cuando el dirigente tiene una posición equivocada.

De inicio, sé que ésta entrada podrá herir algunas sensibilidades, pero no puedo justificar un acto como el que AMLO hizo el domingo pasado al renunciar al PRD. Muchas cosas que dijo AMLO son ciertas: el PRD ha perdido el rumbo, el PRD se ha convertido en ariete de la derecha y comparsa del PAN, el PRD ha perdido sus principios, en el PRD hay muchos canallas (y conste que si), etc, etc, etc. Pero no se puede abandonar el barco que se está hundiendo para subirse a una lanchita y dejar a tu tripulación a su suerte.

Si el PRD está lleno de canallas gandallas, la solución no es salirse del Partido: es enfrentarlos, pelear y ganar el debate, acotarles los espacios, demostrar tu calidad moral para contrarrestar su pragmatismo, buscar la forma de crecer y que ellos disminuyan.

Pero el PRD no se va a purgar por el hecho de salirte. Al contrario, los que se quedan ahondarán su poder, por mucho que los espacios se vayan achicando hacia afuera, y será imposible que después puedas tener injerencia alguna en sus decisiones.

AMLO se equivocó (una vez más), pero ésta equivocación puede salir más cara de lo que parece. Lo prudente hubiera sido esperar la encuesta y, si realmente estaba amañada, esperar el resultado para después tomar ésta decisión con mayor calidad moral. Pero no. Se descalificó, una encuesta que ni siquiera ha sido aplicada. Se da validez a una encuesta a levanta-manos en la gira de AMLO, pero no a una aplicada con rigores meteorológicos que, amañada o no, pero sería un ejercicio sano para el partido y para el mismo movimiento de AMLO.

El problema de la decisión de AMLO no son ni sus razones ideológicas, ni mucho menos la realidad del PRD. El problema de la decisión de AMLO radica en que ésta puede sepultar a la Izquierda electoral en México, y dejas abierta la posibilidad de que el cambio democrático y la transformación de México tarde en llegar al menos una generación más.

La decisión de AMLO es (y sé que muchos se enojarán por ésto) totalmente irresponsable con el Partido, con la Izquierda, con el país, y consigo mismo. Repito: debió haber esperado el resultado de la encuesta (amañada o no) para actuar en consecuencia.

Haber esperado el resultado de la encuesta, como lo hará Alejandro Encinas, es solamente respetar las formas. Respetar las formas no implica ni renunciar a los principios ni ser incongruente. Es sólo demostrar que se tiene la capacidad de ser tolerantes y de disentir cuando haya que hacerlo, no antes. Es demostrar que se tiene la capacidad de ser demócratas, y no de realizar actos autoritarios “por que el dedo de Dios lo escribió”. Es demostrar que se tiene la capacidad de esperar y de ser pacientes hasta que las cosas hayan mejorado o empeorado, según sea. Es demostrar que se tiene la capacidad de aglutinar a un Pueblo por una causa justa, y no de darle armas a los adversarios para que critiquen tus acciones y que, por muy nobles que sean éstas, aprovechar tu error para hundirte.

López Obrador aún puede rectificar. Debe hacerlo. Estoy de acuerdo con él en que el PRD no es patrimonio de los chuchos, pero tampoco es de él. El PRD es fruto de los mejores hombres y mujeres que ha tenido éste país. Es fruto de las luchas dadas desde el Partido Comunista, los movimientos sindicales de 1958, el movimiento estudiantil de 1968, el PSUM, el PMS, el Frente Democrático Nacional, nuestros más de 600 muertos durante el salinato y otros más de los sexenios posteriores, y por supuesto, de su movimiento y de las luchas que el propio AMLO ha realizado, pero del que sólo ha sido una parte, y siendo una parte, no puede ni debe convertirse en un todo.

Entiendo las razones de AMLO, pero no comparto su acción. La relación AMLO-PRD es simbiótica: ambos necesitan del otro. El PRD necesita de AMLO, y AMLO necesita al PRD. Solos, ninguno de los dos, podrán.

Seguiremos en el movimiento de Andrés Manuel y apoyándolo como lo hemos hecho hasta ahora: críticamente, y por supuesto, desde dentro del PRD. Andrés Manuel tiene que rectificar y regresarse al Partido al que mucho le aportado y al que mucho ha hecho crecer, es decir, a su partido, a nuestro partido, al PRD.

Renunciar al PRD es también renunciar a aplicar el Proyecto Alternativo de Nación a corto plazo. Esperemos que quepa la prudencia en AMLO, y rectifique su acción que, a todas luces, es un golpe muy duro en contra de la Izquierda Mexicana. La Izquierda no es un partido, pero tampoco lo es un dirigente.

Saludos. Dejen comentarios.

Egipto, Facebook y Carmen Aristegui

Hola.

Egipto logró su propia liberación de los faraones (o, al menos, eso parece). Hace 4000 años hicieron lo mismo los judíos, de la mano de Moisés de los propios egipcios. Así, a lo largo del mundo y de la Historia, muchas naciones se han liberado de sus propios faraones, lo mismo tiránicos para gobernar, lo mismo un pueblo consciente y responsable que en algún momento decide que ya fue suficiente de la tiranía y la opresión.

Cada época y lugar ha tenido sus propias particularidades con respecto a las herramientas con las que se han derrocado estos gobiernos. Lo mismo podemos encontrar que en la Revolución Mexicana de 1910, las comunicaciones se hacían por medio de telégrafo y ferrocarril, que ahora en las recientes subversiones en Medio Oriente fueron indispensables Facebook y Twitter.

En Mexico, desde hace poco más de 4 años vivimos una revolución silenciosa, pero consistente. En su momento, López Obrador lo definió como “la revolución de las consciencias”, pero muchos dudamos de que tal revolución estuviese en marcha. Sin embargo, el tiempo y los acontecimientos nos está demostrando que tal planteamiento, ni era descabellado, ni mucho menos inviable.

Desde poco antes del fraude electoral de 2006, se comenzó a utilizar internet como una forma de de difusión a todo aquello que los medios de comunicación tradicionales no transmitían, o publicaban. Así pues, desde el momento propio del proceso de desafuero en contra de AMLO en 2005, se comenzaron a abrir infinidad de blogs en Blogger y MSN Spaces para informar lo que sucedía, a una incipiente ciudadanía que comenzaba a utilizar internet, dado el atraso tecnológico que había en Mexico.

Y así, ya en la campaña presidencial, mas y mas blogs comenzaron a abrirse, con la plena disposición de romper el cerco informativo en contra del candidato de la Izquierda, Andrés Manuel.

Ya en el conflicto postelectoral y durante la Resistencia Civil Pacifica, se comenzó a utilizar una herramienta nueva y novedosa: YouTube. Todo aquello que la televisión no transmitía, era documentado y mostrado a una audiencia sedienta de información. Durante poco más de 4 años, López Obrador ha sobrevivido y ha seguido vigente gracias al internet. Desde 2006 y hasta 2008, el Gobierno Legitimo y la Resistencia difundieron sus actividades gracias a YouTube y Hi5.

Sin embargo, para finales de 2008 y principios del 2009, la Facebookmania llegó a México. Todo mundo abrió sus cuentas en Facebook, debido a que Facebook no tenía la rigidez de plataforma que sí tenía Hi5. El resultado fue el abandono casi total de ésta red social, y el boom de Facebook.

Otra incipiente red también acaparó la atención del internauta común: Twitter. Escribir una idea en 140 caracteres requería gran capacidad de sintaxis y, al mismo tiempo, tener bien enfocada la idea que se quería expresar.

Sin embargo, tanto Facebook como Twitter dejaron de ser lo que en principio diseñaron sus programadores: una red de contactos, entretenimiento y esparcimiento, y comenzaron a tener una utilidad social mayor. Combinados con YouTube, se convirtieron en una herramienta eficaz para difundir cualquier cantidad y tipo de información enfocada a los segmentos más cercanos del informante.

Mientras que antes, YouTube dependía del perfil de información que buscaras, en Facebook la pones al alcance de tu entorno cercano. En este sentido, Facebook tiene mayor efectividad en cuanto a la difusión de la información que cualquier otra plataforma o medio de comunicación.

Así pues, la revolución silenciosa que en México comenzó hace 4 años, también se ha dado en otras partes del mundo, y las redes sociales se han convertido en un motor fundamental en el andamiaje de las revoluciones del siglo XXI.

La censura de MVS contra Carmen Aristegui provocó que, de inmediato, un grupo de jóvenes abriera una página llamada “No a la censura de Carmen Aristegui en MVS” con la única finalidad de informar en lo referente al caso, y que en las primeras 24 horas posteriores al despido ya hubiera 15 mil seguidores de esta página.

Por lo menos dos marchas fueron organizadas en este espacio: una apenas 12 horas después del despido, en las inmediaciones de MVS Radio, en la Ciudad de México, donde acudieron cerca de 600 personas, y otra el sábado 12 de febrero, apenas 6 días después del despido, donde hubo más de 2500 personas. Así mismo, éste espacio sirvió para que se organizaran protestas a lo largo y ancho del país, en repudio a la censura de la radiodifusora y de la orden presidencial que dejo a la periodista fuera de su empleo.

A una semana y dos días, la presión ocasionó que la radiodifusora recontratara a la periodista, e hiciera público el famoso “código de ética” por el que fue cesada de su empleo, y que tantos cuestionamientos ocasionó en los últimos días.

Esto, desde luego, no hubiera sido posible sin la ayuda que las redes sociales dan para organizarse, así como en Medio Oriente e Italia se ha manifestado esta revolución silenciosa que se ha desatado a nivel mundial. Lo de Aristegui, en el caso mexicano, solamente representa a un pollo que estaba incubación, y que ha roto la primera parte del cascarón para salir, y vivir y convertirse en libre.

Veremos qué pasa en Medio Oriente (pues allá la cosa está que arde), y veremos cómo se dan las cosas en Italia y México. Por lo pronto, la revolución silenciosa de las redes sociales ya lleva de saldo 2 tiranos depuestos, y una periodista restituída en su empleo.

Tiemblen, Calderón, Televisa y los poderes fácticos, porque la revolución de las consciencias ya comenzó.

Saludos. Dejen comentarios.

El Edomex y el 2012

Hola.

El 2011 comenzó con una noticia sumamente sorpresiva y reconfortante, a su vez, para la Izquierda Mexicana: Alejandro Encinas, finalmente dijo “si voy” por la gubernatura del Estado de México, como candidato de las fuerzas del movimiento obradorista, y compitiendo bajo las siglas del PRD, PT y Convergencia.

Aunque mucho se ha especulado (y denostado también) el hecho de que se menciona que “sólo es una candidatura más”, a juzgar por la cara de Jesús Ortega durante su presentación como precandidato, con el respaldo de todas las fuerzas al interior del Partido, y con el suceso de declaraciones que a posteriori se han realizado con gente dentro y fuera del Partido, la verdad es que ésto huele más a arroz ya cocinado, que a algo que apenas se prepara.

Y es que, si en realidad a alguien le ha incomodado e, incluso, ha puesto nerviosos, es claramente a nuestros adversarios: al PRI y al PAN. Al PAN, porque gran parte de su estrategia durante el 2010 fue colgarse del PRD en todos los procesos donde participó, debido al desprestigio que el espurio le ha dado a ése partido, y es que gran parte de las alianzas las hizo para sobrevivir “dignamente”. En pocas palabras, en la mayoría de los procesos, se hizo como una rémora del PRD, por difícil que ésto pueda creerse.

Y ésto lo vivimos claramente en el proceso electoral hidalguense. Xóchitl Gálvez fue propuesta del PAN, posterior al proceso electoral se comportó comolo que es: panista. Sin embargo, un discurso que lo matizó de Izquierda, acorde a ciertos principios ideológicos del PRD, y la necesidad de que Guadarrama e Isidro Pedraza no siguieran manteniendo cautivo y secuestrado al PRD, le ganó la simpatía de muchos compañeros perredistas, los cuales decidimos apoyarla. Sin embargo, la gente del PRD movilizaba, hacía la “talacha”, realizaba el trabajo a flor de tierra, y los panistas se atribuían el trabajo, y se colgaban de la movilización del PRD y del trabajo de los compañeros. Experiencias personales puedo contar muchas, sin embargo no es el fin de éste texto. Éso les gano la animadversión de muchos compañeros perredistas, quienes han dicho que en las elecciones municipales de ninguna forma trabajarán con la gente del PAN otra vez y, donde fue posible, reventaron la posibilidad de alianza en los Consejos Municipales.

Los reacomodos en el gobierno usurpador de Calderón no me dejan mentir: la salida de Felipe Bravo Mena como asesor del espurio implica que dicho personaje será el candidato a gobernador por el PAN en el Edomex, dejando de lado de facto y con Encinas en el PRD, la posibilidad de una alianza electoral. Así mismo, el nombramiento de Kessel como directora de BANOBRAS responde a la necesidad de tener recursos para operar la campaña de Bravo Mena. Finalmente, la salida de Horcasitas al frente de la SCT para ser sustituído por un salinista como lo es Dionisio Pérez-Jácome solamente puede ser explicado como una estrategia del Calderón para que su partido no sea golpeado por un problema que visiblemente le pega a Horcasitas y al PAN mismo: el caso de la guardería ABC, donde el ahora ex-secretario de Comunicaciones y Transportes fue gran responsable al igual que Bours, ex-gobernador de Sonora.

Pero el nerviosismo no sólo ha penetrado al PAN, sin también al PRI y a Peña Nieto. Al PRI, porque saben perfectamente que el único candidato que le ganaba al PRI en las encuestas era, precisamente, Encinas, y nunca esperaban que Alejandro, hombre cercano totalmente a López Obrador, aceptara finalmente la candidatura después de tantos meses decir que no. El PRI, de una u otra forma, le apostaba al gatopardismo. Pero el hecho de tener un candidato auténticamente de Izquierda mina, en gran medida, la posibilidad de obtener el triunfo en la gubernatura, hecho que desencadenaría, por ende, en perder la Presidencia de la República en 2012.

A diferencia de muchos estados del país, el PRI no tiene una hegemonía en el Estado de México como parece actualmente. Y el PAN no tiene tanta fuerza en el estado, como también ha sido la apariencia durante mucho tiempo. Y lo digo con conocimiento de causa. Existen varios factores a considerar en éste análisis.

El primer factor es que, electoralmente, el PRI no tiene un voto duro tan alto como en otros estados del país. Después de la Ciudad de México, considero que es el segundo estado con mayor voto volátil a nivel nacional. Ésto quiere decir, dicho de otro modo, que no existe un electorado cautivo, ni del PRI ni de otros partidos, sino que existe un voto que vota ya sea por el perfil de los candidatos, por la mercadotecnia alrededor de los candidatos, o por trivialidades que le hacen cambiar su voto de un partido a otro en elecciones distintas.

Ésto puede ser demostrado con base en los últimos resultados electorales de 2009, donde el PRI gana terreno al PRD por varios factores: 1) Malos gobiernos perredistas; 2) Candidatos malos y a modo en municipios clave, como Neza, Ecatepec, Tultitlán y otros municipios debido al contuvernio dirigencia estatal del PRD-PRI/Peña Nieto; 3) Difamación en contra de gobiernos locales y campañas negras, en algunos casos apoyadas por el Gobierno Federal; 4) Compra y coacción del voto y de líderes locales para obtener una alta votación a favor del PRI.

Sin embargo, si revisamos la elección de 2003, una elección intermedia y sin el efecto López Obrador, como pudiera ser la elección de 2006, encontramos que aunque el PRI mantiene gran parte de los municipios del Estado, lo cierto es que el PRD gana la mayoría de los municipios con una muy alta densidad de población, y mantiene un escenario de alta competitividad con el PRI en el resto de los municipios. Ésto, aunado al hecho de un alto abstencionismo electoral presentado en la última lección local en 2009, nos hacen ver que el triunfo del PRI es simulado. Dicho de otro modo: con un buen candidato, y combatiendo el alto abstencionismo que existe en el Estado, el PRI puede ser derrotado.

El caso del PAN es distinto en el Edomex. Durante mucho tiempo gobernó varios y muy importantes municipios en la entidad. Sin embargo, el desgaste que obtuvo tras tantos años de gobierno, así como la oligarquización de los municipios y los altos niveles de corrupción que se tenían en municipios como Atizapán de Zaragoza, Naucalpan, Tlalnepantla, Coacalco, Cuautitlán Izcalli y otros más (el llamado corredor azul) ocasionó su derrota. Sin embargo, pese a ésto, la presencia del PAN en municipios del Estado es contada. Es decir, tiene mucha presencia en pocos municipios. Sin embargo, ésta presencia ha sido mermada por el desprestigio del PAN en el gobierno, así como de la larga tradición en muchos municipios de gobiernos emanados de éste partido.

En éste sentido, hablamos que la elección del Estado de México será entre dos: PRI y PRD (o fuerzas progresistas, o movimiento obradorista, como se le quiera ver). El PRI le apostará a su capacidad de movilización y a una compra indiscriminada de compra y coacción del voto, así como a una campaña de miedo que comenzó en Facebook un día después del anuncio de Alejandro, y que se extenderá a diversos ámbitos, cuya finalidad será asustar al electorado. ¿Porqué asustar al electorado? Porque el PRI sabe bien que si la gente común y corriente (es decir, el voto volátil del que hablé anteriormente) sale a votar y un bajo abstencionismo, corre el riesgo inminente de perder la gubernatura, lo cual sería un golpe mortal en las aspiraciones del PRI, Peña Nieto y Televisa de ganar la Presidencia en 2012.

El PRD debe apostarle a la capacidad de movilización del propio PRD, de la fuerza de los otros partidos que lo acompañarán, de la capacidad de movilización del movimiento que encabeza López Obrador, de sacar a votar al voto volátil, de combatir el abstencionismo, de generar una campaña que contrarreste la campaña negra, de generar los mecanismos anti-mapache para detener cualquier compra del voto, y de cuidar el resultado y los votos en las casillas el día de la elección.

La tarea del PRD parece más difícil, aunque no lo es. La descomposición política del Estado de México, junto a una excelente candidatura como lo es la de Alejandro Encinas, generará las condiciones ideales para lograr el cambio de gobierno en el Estado de México.

El miedo no anda en burro, y ya lo están demostrando priístas y panistas. Veremos qué sucede en el Edomex, pues de lo que suceda en éste estado dependerá, en gran medida, el resultado en 2012.

Saludos. Dejen comentarios.

El paradigma entre la Izquierda y la pseudo-“Izquierda moderna”

Hola.

El día de hoy abarcaré un tema que, en lo personal, siempre me ha atraído, pero que hoy, más que nuca, adquiere vitalidad. Así mismo, es una respuesta al texto de Fernando Belauzarán, “La Izquierda Moderna” (http://herejiapolitica.blogspot.com/2010/10/izquierda-moderna.html). Y hablo del debate entre ser de Izquierda, y de “Izquierda Moderna”, la cual es como perder el tiempo intentando ser algo que no eres.

Dice Fernando Belauzarán que hay que separar etapas, resaltar las diferencias entre un antes y un después. No se trata de empezar de cero. Por el contrario, parte de reconocerse en el pasado, de identificar con claridad al referente primordial que le da sentido al inicio del nuevo momento, que lo liga con un ser preexistente, con su historia, con su tradición, con su carga ideológica e incluso mítica, pero que a la vez hace un deslinde notorio y meridiano con lo que ya no puede o no quiere seguir siendo. Estamos de acuerdo en eso, por eso vamos a clarificar de dónde venimos (no solamente agarrar la parte que nos conviene) y hacia dónde queremos ir.

La definición propia de Izquierda y Derecha proviene de la Revolución Francesa, durante la Asamblea. Los que querían seguirle manteniendo sus privilegios al Rey, y que estaban comprometidos con la nobleza francesa, se sentaban a la derecha del recinto, y los que querían quitarle sus privilegios y se encontraban comprometidos con el Pueblo y las clases desprotegidas, se sentaban a la izquierda. De ahí partieron otras definiciones más que no abarcaré por cuestiones de espacio (centro, centro-derecha, centro-izquierda, ultraderecha, ultraizquierda), pero que muestran el abanico de posibilidades que existen dentro del espectro político.

Sin embargo, la relación y cosmovisión Izquierda-derecha se va modificando a lo largo del tiempo. Al ascender la burguesía al poder, y desaparecer las monarquías, el dueño de los medios y modos de producción cambia. Y entonces la dominación dialéctica señor feudal-vasallo cambia, por una relación burgués-proletario (empresario-trabajador, en nuestros días).

Marx, en un brillante texto titulado “El Manifiesto del Partido Comunista”, da el primer paso para identificar con claridad el objetivo, que básicamente consiste en abolir la propiedad privada burguesa. En pocas palabras: se abre el debate entre la propiedad privada y la propiedad estatal.

En dicho texto también, que es de los más celebres de Marx, cuestiona seriamente al que el denomina Socialismo conservador o burgués, que de acuerdo al texto de Fernando Belauzarán, el PRD y su corriente, Nueva Izquierda, es el que más encaja en dicha categoría marxista. Marx define claramente el Socialismo Burgués de la siguiente forma:

Una parte de la burguesía desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa.

Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya.

Pero, además, de este socialismo burgués han salido verdaderos sistemas doctrinales. Sirva de ejemplo la Filosofía de la miseria de Proudhon.

Los burgueses socialistas considerarían ideales las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que encierran. Su ideal es la sociedad existente, depurada de los elementos que la corroen y revolucionan: la burguesía sin el proletariado. Es natural que la burguesía se represente el mundo en que gobierna como el mejor de los mundos posibles. El socialismo burgués eleva esta idea consoladora a sistema o semisistema. Y al invitar al proletariado a que lo realice, tomando posesión de la nueva Jerusalén, lo que en realidad exige de él es que se avenga para siempre al actual sistema de sociedad, pero desterrando la deplorable idea que de él se forma.

Una segunda modalidad, aunque menos sistemática bastante más práctica, de socialismo, pretende ahuyentar a la clase obrera de todo movimiento revolucionario haciéndole ver que lo que a ella le interesa no son tales o cuales cambios políticos, sino simplemente determinadas mejoras en las condiciones materiales, económicas, de su vida. Claro está que este socialismo se cuida de no incluir entre los cambios que afectan a las “condiciones materiales de vida” la abolición del régimen burgués de producción, que sólo puede alcanzarse por la vía revolucionaria; sus aspiraciones se contraen a esas reformas administrativas que son conciliables con el actual régimen de producción y que, por tanto, no tocan para nada a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo sólo -en el mejor de los casos- para abaratar a la burguesía las costas de su reinado y sanearle el presupuesto.

La Izquierda Moderna que plantea Belauzarán se parece mucho a ésta visión. Sin embargo, tomando en cuenta sus argumentos vacíos, trata de situarnos en la crítica al stalinismo, el cual fue realizado por los revisionistas marxistas de los 40’s y 50’s. Sin embargo, lo que los revisionistas marxistas proponían es algo completamente distinto a lo planteado por Belauzarán. Nosotros no defendemos el stalinismo, puesto que lo realizado por Stalin no fue Socialismo, sino totalitarismo. Sin embargo, dicho revisionismo se enfocó, sobre todo, a rediscutir las teorías de Marx, tomando en cuenta las condiciones históricas del momento.

Belauzarán enarbola la bandera de la caída del Muro de Berlín, sin darse cuenta de la gran contradicción en la que cae, puesto que dicho acontecimiento fue acompañado de una gran propaganda por parte del Bloque Capitalista para anunciar con bombos y platillos que el Sistema Comunista y las teorías de Marx habían fracasado, y anunciaron triunfalmente (y antes de tiempo) el “fin de la Historia”. Pero dicho fin de la Historia no llegó. Y quedó totalmente demostrado con el crack financiero de 2008, el cual fue el mayor en la historia del Capitalismo, mayor que el de 1929 (puedo dar elementos al respecto, para demostrar ésto), y el cual amenaza con recaer en una forma mayor a la presentada hace dos años.

Durante los 20 años que no menciona Belauzarán, se discutió y rediseñó el objetivo de la Izquierda. En Europa optaron por la comodidad, por la tercera vía: la socialdemocracia, que no es otra cosa que Capitalismo asistencialista. O sea, la ley del camaleón: cambiar para que las cosas sigan igual.

Por otra parte en Latinoamérica, ,durante esos 20 años salieron a la opinión figuras como Hugo Chávez, Lula Da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, y ¿porqué no? Andrés Manuel López Obrador. Muchas de éstas figuras ya tenían alguna trayectoria pública previa, y así mismo se contaban con antecedentes como la Revolución Cubana (con todo lo que se le pueda criticar), y Salvador Allende, primer Socialista electo por la vía de las urnas.

Sin embargo, Belauzarán argumenta que la Izquierda es democrática o no es. Sin embargo, la Izquierda no se acota a esa sesgada y burda visión pragmática, razonada en función de un interés mediático. Existen definiciones de la Izquierda en cuanto a lo político, en lo económico, en lo social, y en otros ámbitos. Y esas mismas definiciones también las tiene la derecha. Diferentes a las de la Izquierda, pero las tiene. La Izquierda, su fin primordial, es la distribución equitativa de la riqueza, y quien niegue ésto no puede llamarse de Izquierda.

Belauzarán, así mismo, cree descubrir el hilo negro al asegurar que entre las grandes corporaciones y el Estado propietario existe una tercera opción que puede coexistir con la propiedad privada y la estatal: la propiedad social. Sin embargo, la propiedad social no es algo nuevo en México. Existía mucho antes de la conquista, y retomó su forma en México como el Ejido, una figura que quedó plasmada en la Constitución del 17 que, por cierto, fue promulgada antes de que existiera la caída del Muro de Berlín, incluso, antes de la construcción del muro, y del stalinismo, y de la propia Revolución Rusa.

Belauzarán también critica el caudillismo de la siguente forma:

El culto a la personalidad promovió los peores despotismos, no sólo en los países que se reivindicaban comunistas sino también en los regímenes de corte nacionalista encabezados por caudillos que fueron respaldados acríticamente por sectores de la izquierda. Al igual que en el estalinismo, en este tipo de Estados la disidencia no se tolera y cultiva el sometimiento absoluto al hombre fuerte. Por eso, la izquierda moderna se plantea ser congruente con su convicción democrática y libertaria y por eso promueve contrapesos y equilibrios institucionales, oponiéndose a la concentración del poder. Busca complementar la democracia representativa con mecanismos de participación ciudadana, pero no cae en el error bolchevique de pensar que éstos pueden suplir a aquella.

Sin embargo, Belauzarán parece que no tiene memoria, o hace como que no la tiene. Cuando participó en la UNAM, como parte del movimiento, siempre realizó un culto a la personalidad excesivo al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Incluso, cuando en el año 2000, organizamos la visita del Ingeniero a Ciudad Universitaria, él, junto con Carlos Imaz, eran los enlaces del CEU con el Ingeniero Cárdenas, e incluso, sabiendo del repudio que había al interior de la UNAM a la entonces Jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles por la represión al CGH en Periférico, Imaz y él se empeñaron en intentar que Rosario acompañara a Cárdenas a CU… ¿Cómo vamos a impedir que Rosario Robles acuda a alguna parte de la ciudad que ella misma gobierna?, fueron las palabras textuales de Belauzarán en ese entonces.

Y los hechos no mienten: El quería ser el orador principal (como siempre, buscando el protagonismo para llenar su ego) y, al no conseguir esto, consiguió que el Chazam fuera el orador por parte del CEU, mientras que por el CDU fue Alonso Arrioja. Sin embargo, su afán protagonista (y su culto a la personalidad también) no terminó ahí. Al terminar el mítin, se fue a comer con Cárdenas a un Samborn’s cercano, vendiéndole la idea al Ingeniero que él había organizado todo, pasándose a una parte de la comunidad universitaria por el arco del triunfo. Y existe prueba periodística de ello, en el Reforma del 26 de junio de 2000.

Finalmente, Belauzarán exhibe lo desorientado que está, es decir, que está del lado contrario. Asegura que

La izquierda moderna entiende que la redistribución de la riqueza para generar justicia social requiere no sólo de una eficiente recaudación fiscal y de programas eficientes de seguridad y asistencia social sino también de fomentar el crecimiento económico, fomentando la inversión pública, privada y trasnacional. Como lo fundamental es mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos no es esclavo de los mitos y se atreve a pensar en voz alta soluciones inovadoras, aún a riesgo de sufrir el estigma de los perros guardianes de la fe y la ortodoxia.

“Fomentar la inversión pública, privada y trasnacional”. ¿Qué no es eso, precisamente, lo que propone el neoliberalismo? Es obvio que nunca se va a tener una economía totalmente estatizada. Sería absurdo pensar que el Estado podría administrar todas las misceláneas que hay en el país, o las panaderías, o las farmacias. Pero tampoco puedes darles manga ancha a la Iniciativa Privada, ni mucho menos al Capital Trasnacional.

Primero, debes de definir una serie de prioridades para el desarrollo nacional, sectores estratégicos, y en función de eso no hay vuelta de hoja: estatizarlos. Lo demás se va evaluando, conforme se van generando las circunstancias. Éste es el planteamiento de la Izquierda. No hay vuelta de hoja. Lo demás son simulaciones de cambios al status quo para no cambiar nada. Es simple y llanamente, atole con el dedo.

Finalmente, Belauzarán cuestiona el origen partidista de Andrés Manuel López Obrador, al asegurar que el origen del tabasqueño no es una organización de izquierda sino el PRI. Dando sin conceder, dado que el PRI, de acuerdo a sus documentos básicos, es de Izquierda (en los originales se definía Nacionalista Revolucionario, y en los actuales se autodenominan Socialdemócratas, igual que los chuchos. Tan es así que el PRI actualmente es miembro de la Internacional Socialista, al igual que el PRD), se cae en un falso debate, al asegurar que el origen determina el presente. Y si bien es cierto que López Obrador luego tiene prácticas medio priístas, lo cierto también es que no es igual que Salinas. Incluso, se llegó al extremo en el PRI que igual podían convivir en el mismo partido Lázaro Cárdenas y Miguel Alemán.

También es cierto que el origen no determina el presente: ahí tenemos a Jesús Ortega, hombre que inició en la Izquierda, totalmente entregado al PAN, a la derecha. O al mismo Belauzarán, que inició en la Izquierda Universitaria (y que le abrió los brazos a Cuauhtémoc Cárdenas cuando éste llegó del PRI con la Corriente Democrática), y que ya no es nada de lo que, incluso, conocí en el 2000.

La Izquierda va más allá de un partido político. Un partido es una institución efímera. Una ideología no, pues permanece con el tiempo si tiene la suficiente solidez teórica. Y sabemos que la razón está de nuestro lado, y que rescataremos al partido que hoy subsiste más por el oxígeno que le dan desde las cúpulas del poder (convirtiéndose en un partido esquirol) que por la simpatía popular. El día que el PRD retome su camino, es decir, sin los chuchos ahí, ese día el PRD podrá volver a erigirse como el Partido que defiende los intereses del Pueblo, y que busca realizar las grandes transformaciones que requiere el país.

El movimiento obradorista y la Izquierda pueden prescindir del PRD. El PRD, en éste escenario, depende de un tercero, del PAN, para poder sobrevivir.

El tiempo nos dará la razón, y pondrá a cada quien en su lugar.

Saludos. Dejen comentarios.

Fidel con AMLO, Televisa con Marcelo

Hola.

Hace una semana apareció una de las famosas Reflexiones de Fidel Castro, divida en dos partes (las cuales reproduje  íntegramente), donde el Comandante respaldaba completamente el proyecto de López Obrador, donde coincidía plenamente con él en que existía una mafia en que se apropiado del país, donde reconocía que hubo fraude en contra de AMLO en el 2006, donde desmenuzaba el complot en contra de López Obrador por parte de la oligarquía, y donde lo colocaba como la persona de más autoridad moral y política de México cuando el sistema se derrumbe.

La derecha, como siempre (y además, como era de esperarse) no tardó en reaccionar: por medio de sus editorialistas, columnistas, pseudointelectuales y voceros, descalificaron el apoyo de Fidel a López Obrador, algunos diciendo que el Comandante había utilizado a AMLO como pretexto para golpear al gobierno de Calderón, otros mencionando que ahí estaba la prueba de que Andrés Manuel es como Chávez o Castro, y que de llegar al poder sería igual, y algunos más ignorando de plano, como lo hizo Televisa y TV Azteca, quienes no hicieron mención alguna de las Reflexiones, pero ensalsando la celebración del cumpleaños de Castro.

Ahora, tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia acerca de los matrimonios del mismo sexo, así como de la adopción de éstos mismos, el duopolio Televisa-Azteca ha aprovechado muy bien dicha coyuntura, catapultando a Marcelo Ebrard e, incluso, sorprendiendo con su actitud “crítica” hacia la Iglesia, cosa que no ha hecho por lo menos, durante el gobierno de Calderón (recordemos que abiertamente le estaban dando grandes espacios en ambas televisoras a la Iglesia, bien con un espacio en Hechos de la Tarde, bien con apariciones de sacerdotes en programas de entretenimiento, melodramas o telenovelas, bien fomentando su fe católica con programas como Cada quien su santo o La Rosa de Guadalupe [imágen de la cual, por cierto, tiene Televisa un contrato de exclusividad para la explotación de su imágen con la Iglesia Católica] o bien apoyando símbolos religiosos en las telenovelas como la Virgen de Guadalupe, devoción de los protagonistas a diferentes santos, o bodas religiosas).

La campaña que ha venido encabezando Televisa en favor del Estado Laico Mexicano, ha sorprendido a propios y extraños: la única razón visible en el horizonte es posicionar a Marcelo frente a López Obrador con miras a la definición del candidato de la Izquierda para la elección presidencial de 2012.

Obviamente, la estrategia sería apuntalando a Marcelo en dos escenarios: en el primero, Televisa apoyando a Marcelo para ganarle la candidatura de la Izquierda a López Obrador, y entonces tener un candidato a modo al que Peña Nieto pudiera derrotar fácilmente; en el segundo, apoyar a Marcelo en la interna y después hacerlo su candidato, pues es claramente visible que Marcelo Ebrard puede ser cualquier cosa, incluso una estrella más del Canal de las Estrellas, menos una persona de Izquierda.

En cualquiera de los dos escenarios, la apuesta de Televisa es ganarle a López Obrador, pues es claramente visible que AMLO sería un candidato más fuerte contra Peña Nieto que Marcelo, además de que el único proyecto realmente opuesto a los intereses de la oligarquía es, precisamente, el de López Obrador.

En resumen: López Obrador es visto ya como un referente importante de la Izquierda de América Latina, dicho por los propios actores de la Historia, mientras que Marcelo es visto como un personaje el cual puede simular ser de Izquierda, pero en realidad estar alineado a los intereses de los que se creen dueños y amos de éste país.

En dicho sentido, la candidatura de la Izquierda está amenazada por la derecha que quiere apropiarse de ella. Veremos qué pasa.

Saludos. Dejen comentarios.

El acoso al sindicalismo independiente

Hola.

Lo advertimos durante mucho tiempo. Lo previmos de igual forma, al mismo tiempo, que habría una persecución incansable contra el sindicalismo, sobre todo aquel sindicalismo independiente, no oficial, no corporativizado, no alineado ni alienado, ni mucho menos supeditado a los intereses del gobierno espurio, de la oligarquía y de los empresarios voraces, que como siempre, quieren sacar el máximo de ganancias a casi ningún costo, siendo éste costo irremediable, que regularmente son los salarios de los trabajadores (ellos serian felices con un régimen esclavista o donde el trabajador trabajara gratis y les hiciera generar el 100% de ganancia).

Pues bien, la afrenta en contra de este sindicalismo independiente que realizaron los gobiernos priístas desde hace mucho tiempo, no se compara, en nada, a lo que han realizado matizadamente los últimos dos gobiernos de derecha que han existido en México (el de Vicente Fox y el de Calderón), pues los golpes duros y certeros que han tenido éste tipo de organizaciones gremiales en los últimos años ha sido desolador.

Tan sólo, el golpe propinado al SME el año pasado fue sumamente significativo, pues desbarató a un sindicato de 44 mil trabajadores, uno de los más grandes de América Latina y el mundo.

Aquí hago un paréntesis para señalar que si, es cierto, ha habido dirigentes sindicales desleales o que han utilizado a la organización gremial o el nombramiento para acumular riqueza, para negociar intereses particulares, o bien para generar influyentismo o compadrazgo. Pero tampoco podemos desacreditar simple y llanamente (por lo anterior) el papel que han tenido los sindicatos para defender los derechos de los trabajadores, para negociar salarios y contratos colectivos justos y equitativos, y para evitar que la mano voraz del empresario obtenga más de lo que debe obtener.

Pues bien, éste sindicalismo independiente es golpeado una vez más, ahora en el caso de Mexicana de Aviación. Primero, cuando la aeronáutica estaba en poder del Estado (hasta hace no mucho tiempo y bajo dos empresas paraestatales: Mexicana y Aeroméxico), la privatizaron so pretexto de que el negocio aeronáutico ya no era rentable (sofisma más que conocido, pues siempre que quieren privatizar, utilizan exactamente el mismo argumento). Una vez que fue vendida la empresa Mexicana de Aviación por Vicente Fox a Gastón Azcárraga -uno de los miembros de la oligarquía que consumó el fraude electoral en contra de López Obrador en 2006- en diciembre de 2005 a precio de atraco -pues fue vendida a menos de una cuarta parte de su valor real (165 millones de dólares)-, éste personaje creó dos empresas satélites paralelas a Mexicana, pensando en el momento actual: Click y Link, y dejó de invertir en Mexicana de Aviación, a sabiendas que existía una deuda que fue creciendo hasta alcanzar actualmente los 796 millones de dólares.

Así pues, siendo el Sindicato de Pilotos y Sobrecargos de Mexicana uno de los más poderosos dentro del sindicalismo independiente, y cuyo contrato colectivo era de los que más beneficios traía a los trabajadores de la empresa aeronáutica, se busco su desmantelamiento, pues nunca se prestó a los intereses del nuevo patrón ni negociaron con él en la forma en que hubiera querido Azcárraga.

Aquí hago otro paréntesis para mencionar que, el hecho de que exista un contrato colectivo que beneficia a los trabajadores, no quiere decir que ganen bien ni lo que tengan que ganar, pues los salarios de la aeronáutica mexicana, comparados con los existentes en USA o Europa, son raquíticos.

Pues bien, teniendo Gastón Azcárraga sus dos nuevas empresas títeres (en las cuales, cabe mencionar, se les prohibió a los trabajadores afiliarse al Sindicato de Pilotos y Sobrecargos de Mexicana), donde no existe un contrato colectivo de trabajo, y donde los empleados no tienen los mismos derechos y garantías que los agremiados de Mexicana, se siguió el camino para quitarle sus derechos a los trabajadores.

Primero, se les quiso modificar el contrato colectivo de trabajo, suprimiendo muchas de las prestaciones que tenían los trabajadores de Mexicana de Aviación, bajo la excusa de que así se sanearía la empresa (curiosamente, las empresas siempre se sanean bajando los salarios de los trabajadores, y no las ganancias del empresario). Posteriormente, al no acceder a las añagazas del empresario, y además no negociar nada por debajo de la ley, el Consejo de Administración de la empresa la sometió a un concurso mercantil justificándolo como una forma de reestructurarse. El empresario, en vez de realizar un ofrecimiento para resolver el conflicto, lo ahondó más, pues ahora quiere declarar en quiebra a Mexicana (lo cual significaría desaparecer la empresa) y quedarse con sus dos empresas patito.

La desaparición de Mexicana, más allá de que fue la primer empresa aeronáutica que existió en México (pues data de 1921), y que desparecería una gran parte de la Historia de la aviación en México, lo cierto es que sentaría un muy mal precedente, pues dejaría entrever que, efectivamente, los mexicanos estamos sometidos a una oligarquía, la cual hace lo que le viene en gana con la complacencia del gobierno espurio, y que en realidad no tenemos una garantía de vivir, como tanto pregonan, en un “Estado de Derecho”, pues como sociedad, como trabajadores, como individuos, siempre estaremos sometidos y oprimidos en una falsa libertad, en una democracia falsa, donde todo es una simulación, y donde solamente se hacen las cosas en la forma en que un puñado de gente decide y manda que se hagan las cosas.

El golpe a éste sindicalismo independiente no se detendrá aquí. Seguirán otros sindicatos de otras empresas, con la mano complaciente del gobierno. Lo peor de todo es que, como sociedad, debemos comprender que el golpe al sindicalismo es un golpe para todos los trabajadores, pues se nos está cancelando (en la práctica) la posibilidad de tener un buen salario, una vida digna, una vivienda decorosa, la posibilidad de tener una mejor calidad de vida, en pocas palabras.

El fin último de desaparecer el sindicalismo independiente es poder aprobar contrarreformas (sin ninguna oposición de por medio) como la tan anunciada “Nueva Ley Laboral”, mejor conocida como la “Ley Lozano”, que de laboral sólo tiene el nombre, pues es más empresarial que nada dicha ley, ya que suprime derechos, limita prestaciones y derechos, y libera de obligaciones al empresario, dándole manga ancha de hacer lo que quiera, cuando quiera, y cómo lo quiera.

Es decir, si como sociedad no vemos el debilitamiento que está teniendo la clase obrera (o trabajadora, como la quieran llamar) de éste país en beneficio de la oligarquía, es decir, de los que más tienen, será muy tarde cuando se quiera hacer algo al respecto.

Finalizo con una cita de un pastor luterano, Martin Niemöller, quien pronunció éstas palabras en un sermón durante la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern, Alemania, quien se opuso a la nazificación de las iglesias en Alemania durante el régimen de Hitler, donde primero cumplió una pena de 7 meses y luego fue llevado a un campo de concentración donde vivió durante la II Guerra Mundial. El sermón se titula ¿Qué hubiera dicho Jesucristo?, y es mal atribuído a Beltolt Brecht:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.
 
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemocrata.

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.

Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

A ponernos las pilas, o nos carga el payaso.

Saludos. Dejen comentarios.