La Resistencia Cristera o el Neo-Sinarquismo del Siglo XXI

Hola.

A finales de julio de 1926, el conflicto entre el gobierno de Plutarco Elías Calles y la Iglesia Católica estalla, debido a modificaciones al Código Penal que convierten en delitos del fuero común las infracciones en materia de cultos. El 31 de julio de dicho año, los obispos suspenden los cultos, y el gobierno prohíbe el culto privado.

Ante esto, la Liga Nacional de la Defensa de la Libertad Religiosa, que aglutinaba a más de un millón de personas, convocan en un primer momento a la resistencia pasiva, y posteriormente, a una insurrección abierta a partir del 1° de enero de 1927, en el episodio llamado Guerra Cristera, donde participan organizaciones como la Acción Católica de la Juventud Mexicana, la Liga, la Unión Popular, y las Brigadas Femeninas, principalmente en los estados del Bajío: Jalisco, Guanajuato, Colima, Michoacán, así como en Coahuila y San Luis Potosí, extendiéndose el conflicto hasta 1930.

Así mismo, durante la etapa final de la Cristíada, se llevó a cabo la elección de 1929 (debido al asesinato de Álvaro Obregón un año antes), donde José Vasconcelos participó como candidato del Partido Nacional Antirreleccionista (PNAR), al que estaba muy cercano Manuel Gómez Morín, fundador del PAN años después. Cabe señalar que años despues, Vasconcelos se declaró abierto seguidor de Hitler. Muestra de ello, son sus palabras publicadas en la revista Timor del 1° de junio de 1940, donde afirmó que Hitler ha salvado a Alemania, ha salvado a un sector imprescindible, de la obra del progreso del mundo… Hitler no es guerrero, es, ante todo, un hombre de Estado, el más completo que hayan producido los siglos, como bien lo dijo Ribbertropp.

Estos dos antecedentes históricos (la Guerra Cristera y la elección de 1929) se pueden ligar con otro posterior, el nacimiento de una organización de carácter fascista: la Unión Nacional Sinarquista en la ciudad de León, Guanajuato, el 28 de mayo de 1937, definiéndose como una organización anticomunista, nacionalista y antiagrarista, como oposición al gobierno de Lázaro Cárdenas (de la misma forma en la que Manuel Gómez Morín fundó el PAN en 1939 con el mismo objeto).

El origen de la palabra Sinarquismo se compone de dos raíces griegas: Sin– Con, y Archis– Gobierno, “con gobierno”, en oposición al Anarquismo. Así mismo, el nombre fue pensado de esa forma debido a que sus siglas UNS coincidía con la palabra alemana Nosotros, aunado al hecho de que las primeras proclamas sinarquistas terminaban con la frase Dios está con nosotros.

Según Gill, la palabra Sinarquismo fue creada por Hellmuth Oscar Schreiter, lingüista, profesor de idiomas, experto en raíces griegas y latinas, llegado a Guanajuato después de la Primera Guerra Mundial, y creador del fracasado Centro Anticomunista en 1936.

Los sinarquistas hacían grandes desfiles militares al estilo fascista en ciudades como Morelia y Guadalajara, pues adoptaron métodos de trabajo y propaganda del Partido Nacional Socialista Alemán (Nazi), aunque siempre se presentaron como un movimiento político pero no electoral, teniendo en Salvador Abascal Infante (padre de Carlos Abascal Carranza, quien fuera Secretario de Trabajo y Secretario de Gobernación con el presidente Vicente Fox) una de sus figuras más predominantes del sinarquismo. A la derrota del fascismo, los sinarquistas se ligaron a organizaciones católicas de Estados Unidos.

Electoralmente, el Sinarquismo participó en dos frentes: primero, con el Partido Acción Nacional (PAN), a quienes apoyaron abiertamente en la elección de 1952 apoyando a Efraín González Luna, candidato netamente católico, pero que siempre caminaron de la mano con ellos desde su propia fundación, en 1939, y posteriormente fundando su propio partido político, el Partido Demócrata Mexicano (PDM), en 1975. Así mismo, en 1955, la organización secreta que controlaba la UNS y el PAN fue reconstituída como la Organización Nacional del Yunque, quienes tenían relación con grupos radicales de mexicanos de derecha en USA, con la Mafia de Miami (los exiliados de la oligarquía cubana tras la Revolución), así como la Falange y Fuerza Nueva de España.

Tras años de participación electoral, el Movimiento Nacional Sinarquista se divide después de la elección de 1994: una facción, pierde el registro del PDM en 1997, y lo vuelve a obtener ahora como Partido Alianza Social (PAS), que apoyaría la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas en 2000; otra facción migra hacia el PAN y el PRD; y otra más como una Asociación Política Nacional con registro desde el 9 de abril de 1999 y con presencia en estados como Guanuajuato, Querétaro, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Jalisco y Veracruz.

Toda esta breve historia de la ultraderecha mexicana es necesaria para explicar uno de los actuales fenómenos que estamos viviendo a partir de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República: la aparición de FRENAA (Frente Nacional Anti AMLO) como oposición al actual gobierno.

Mediáticamente, Gilberto Lozano ha sido el dirigente que ha sido más visible por parte de FRENAA: ex-directivo de FEMSA, ex-Presidente del Club de Fútbol Monterrey, y gente muy cercana a Carlos Salinas de Gortari. Sin embargo, en la misma página de FRENAA aparecen tres nombres más que llaman la atención: Pedro Ferriz de Con (hijo de Pedro Ferriz Santa Cruz, conductor de televisión muy ligado al Partido del Frente Cardenista de Rafael Aguilar Talamantes); Rafael Loret de Mola (periodista, padre del comunicador Carlos Loret de Mola, quien se ha convertido en un ariete mediático visible junto a Brozo en el pasquín digital Latinus), y Juan Bosco Abascal Carranza. Si, adivinaron: uno de los 11 hijos de Salvador Abascal Infante (que como ya mencionamos, fue de los fundadores de la Unión Nacional Sinarquista), y hermano de Carlos Abascal Carranza.

Por eso, no es de extrañarse que los planteamientos que actualmente tienen (renuncia de AMLO a la Presidencia de la República, oposición al comunismo de López Obrador), así como su catolicismo radical enalteciendo “¡Viva Cristo Rey!” (una de las consignas más conocidas de los cristeros), así como su veneración extrema a la Virgen de Guadalupe (a la cual le hicieron una capilla en el plantón que mantienen en el Zócalo de la Ciudad de México desde el pasado 23 de septiembre), muestran esos rasgos que demuestran que estamos ante un resurgimiento del Sinarquismo.

Cabe señalar, además, que FRENAA incorpora métodos de la derecha contrarrevolucionaria que han aparecido en los diferentes gobiernos progresistas que han aparecido en América Latina a lo largo del Siglo XXI, en países como Venezuela, Brasil, Ecuador, Argentina, Bolivia: organización política pero no electoral, discurso neofascista y confesional, propaganda desmedida a su favor en los medios convencionales de comunicación (alineados totalmente con las oligarquías locales), campañas de mentiras y desinformación en redes sociales y en sus planteamientos políticos, financiamiento oscuro y de orígenes desconocidos para la realización de sus actividades, y presuntamente (esto todavía sin confirmarse) conexión con la ultraderecha estadounidense y con algunas de América Latina.

Lo mejor será mantener cautela respecto a las acciones que lleve a cabo FRENAA, pues quienes lo encabezan, representan lo más peligroso de la ultraderecha mexicana del Siglo XX. Y hay que tener claro que Gilberto Lozano es un alfil importante, pero la presencia de Juan Bosco Abascal es la fundamental, pues es el poder real detrás del trono, sobre todo considerando los elementos antes mencionados.

Bien decía Karl Marx que la Historia se repite dos veces, primero como drama, y luego como comedia. Y aunque de pronto resulte inverosímil las acciones que pueda realizar FRENAA, algo importante qué aprender en política es que nunca debe subestimarse a nadie. El campamento de la Resistencia Cristera, o el Neo-Sinarquismo del Siglo XXI no debe minimizarse, ni tampoco pensar que será un movimiento fugaz. Será un movimiento permanente a lo largo del período presidencial de López Obrador, con posibilidades de crecimiento, y que pueda ser incluso un ariete del injerencismo estadounidense, tal y como lo fueron los extremismos cristiano-evangélicos en Brasil, con Jair Bolsonaro, o Jeanine Áñez, en Bolivia.

Quien no conoce la Historia, está condenado a repetirla. Ya hemos tenido malas experiencias en Chile en 1973, en Venezuela en 2002, en Brasil en 2015, en Argentina en 2016, en Ecuador en 2017, y en Bolivia en 2019. No cometamos el mismo error que se cometió en aquellos países donde gobernaba la Izquierda, y la derecha no sólo arrebató el poder, sino destruyó el legado que se dejó por parte de los gobiernos progresistas en pocos meses.

Garanticemos pues, que el legado del gobierno de Andrés Manuel López Obrador trascienda, y pongamos atención a lo importante: continuar con la profundización de la Cuarta Transformación, sin dejar de poner atención a los grupos como FRENAA, que representan a lo más oscuro de la ultraderecha de nuestro país, y que buscan reestablecer no sólo el modelo neoliberal, sino el régimen de corrupción y privilegios que gobernó por 90 años nuestro país.

No bajemos la guardia.

Saludos. Dejen comentarios.

Equivocación desastrosa

Hola.

Comencé a saber de él y a apoyar a Andrés Manuel López Obrador cuando fue descalabrado en Tabasco, durante la toma de los pozos petroleros de PEMEX en dicha entidad en 1995, y me pareció, desde entonces, un líder político sui géneris, de esos pocos que ya no existen.

En 1996, cuando se postuló para ser Presidente Nacional del PRD, yo aún no estaba afiliado. Sin embargo, sin lugar a dudas hubiera votado en favor de López Obrador, pues me parecía la mejor propuesta para dirigir al Partido. Y así fue: en 3 años, logró ganar 4 gubernaturas, y el Partido logró la mayor votación obtenida en su Historia.

Tras el fraude realizado por los Amalios y los Chuchos en marzo de 1999 en la renovación de la dirigencia nacional del Partido, Andrés Manuel se lavó las manos y evadió su responsabilidad histórica, y dejó en manos de Pablo Gómez limpiar ese cochinero que, finalmente, colocó a Amalia García en la Presidencia del Partido y a Jesús Ortega (tal y como sucedió durante la Presidencia con López Obrador) como Secretario General, despojando del cargo a Félix Salgado Macedonio, quien había ganado la Secretaría General legítimamente. Sea cual fuere el resultado, lo cierto es que la descomposición actual que sufre el PRD fue responsabilidad de Andrés Manuel, pues el origen es dicha elección.

Después de dos fraudes electorales consecutivos en Tabasco, Andrés Manuel se fue a pelear la Ciudad de México, la cual ganó por escasos 4 puntos de diferencia con Santiago Creel. Así, López Obrador se convirtió en uno de los mejores gobernantes de la Ciudad de México, debido a su muy buena política social, lo cual lo encumbraba de forma natural a la Presidencia de la República.

La propia amenaza del Proyecto Alternativo de Nación llevó a las élites del poder a imponer a Felipe Calderón en la Presidencia de la República. Andrés Manuel, en una decisión equivocada, dispuso proclamarse Presidente Legítimo, pese a que hubo muchos compañeros que pedían que fuera Jefe de la Resistencia.

Con la Presidencia Legítima, Andrés Manuel recorrió los 2,400 municipios del país, y le dió otras 3 ó 4 vueltas en un periodo de 6 años, mientras Televisa encumbraba a Peña Nieto como su candidato, y a Marcelo Ebrard como forma de eliminar a AMLO de la contienda electoral de 2012. Sin embargo, la encuesta definitoria del candidato pondría a Andrés Manuel nuevamente en la candidatura presidencial.

Lo que parecía imposible en un inicio, con el 17% de las preferencias electorales, logró encumbrar a Andrés Manuel al 31% en el resultado final, lo que obligó al PRI a dejar lo mediático, y realizar la compra descarada del voto. Tras el resultado del 1º de Julio, Andrés Manuel consideró que hubo fraude electoral al haber sido comprada la consciencia y el voto de un sector de la población. La Izquierda apoyó a Andrés Manuel en su intento por invalidar la elección.

Sin embargo, pese a las pruebas aportadas, el Tribunal desestimó los argumentos de Andrés Manuel, y ratificó la declaratoria de validez de la elección presidencial en favor de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, López Obrador, en su afán de desconocer el fallo del Tribunal, comete una nueva equivocación fracturando a la Izquierda debido a una posición política que no se contraponía con lo que él había manejado antes, llamando a la formación de un nuevo partido político con el membrete de MORENA.

Tal vez la Izquierda en México no lo es ni el PRD ni los chuchos, pero tampoco lo es López Obrador, pese al gran parecido que tiene con ella. La Izquierda va mucho más allá del propio PRD, los chuchos y López Obrador juntos.

La Izquierda en México es aquella que intentó consolidarse posterior al Congreso Constituyente, en 1919, debido a la inconformidad con las formas carrancistas de apropiarse de la Revolución, fundando el Partido Comunista Mexicano, que estuvo en la clandestinidad hasta el gobierno de Cárdenas. La Izquierda es la política económica y social del General Lázaro Cárdenas, el registro temporal del PCM durante su sexenio. La Izquierda también lo es el PCM de vuelta a la clandestinidad con Ávila Camacho, lo es Vicente Lombardo Tolenado y su candidatura presidencial de 1952 por el PP y el PCM, cuyo final fue un fraude electoral a favor de Ruiz Cortinez.

La Izquierda son los maestros, médicos y ferrocarrileros reprimidos de 1958; los estudiantes caídos de 1968 y 1971, las guerrillas de los 70’s; el Partido de los Pobres; la Liga Comunista 23 de Septiembre; el Partido Socialista Unificado de México (PSUM); el Partido Socialista Mexicano (PMS); el Frente Democrático Nacional; el fraude electoral de 1988; el EZLN; el EPR; el ERPI; Aguas Blancas; Acteal; San Salvador Atenco; la APPO. La Izquierda Mexicana también es Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Pablo Gómez, Heberto Castillo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, Rubén Jaramillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Alejandro Encinas, y van mucho más allá de los chuchos y de López Obrador.

La Izquierda no merece lo que está haciendo Andrés Manuel, que es fracturarla y dividirla. Él, más que nadie, sabe la cantidad de muertos que le costó al PRD consolidarse como una fuerza política importante en el país (más de 700, y contando). No se vale, tampoco, dejarle la mesa servida a la derecha, el PRI y el PAN e, incluso, acrecentar su fuerza en su afán de crear su propio partido. Explicaré porqué.

En un texto anterior (¿Qué falló?http://blog.hglc.org.mx/?p=2048), hablé del propio análisis que hizo López Obrador en febrero de éste año con respecto a la fuerza de la Izquierda en México:

En México, tenemos un historial donde aquellos que son progresistas son el 25%, a lo largo de todas las épocas y los tiempos. Nos gustaría que fuera más, pero no es así.

Así, si sólo tenemos en 25% de la población, estamos hablando que, actualmente, ese 25% se reparte entre tres partes: PRD, PT y Movimiento Ciudadano. Considerando que, además de MORENA, para el 2014 habrá al menos una fuerza política más, el MIL de Noroña, estaremos hablando de que ahora ese 25% no se repartirá entre 3, sino entre 5: PRD, PT, Movimiento Ciudadano, MORENA y MIL (al menos, porque el SME también registrará partido político).

Considerando los resultados de la elección de 2012, de los 70 distritos que ganó la Coalición Movimiento Progresista, 16 distritos (1 de Guerrero, 4 del Estado de México, 3 de Michoacán, 2 de Morelos, 3 de Oaxaca, 1 de Quintana Roo, 1 de Tabasco, y 1 de Tlaxcala) que tuvieron 10,000 votos o menos de diferencia con respecto al 2º lugar estarían en riesgo de perderse teniendo en el escenario a 5 fuerzas políticas, lo que significaría una mucho menor fuerza en el Congreso de la Unión, y acrecentaría sustancialmente la fuerza del PRI-AN en la Cámara, así como el margen de acción de Peña Nieto que, paradójicamente, es contra lo que López Obrador protesta.

Por otra parte, resulta totalmente inverosímil solicitar el registro de un partido político a una autoridad (el Instituto Federal Electoral) de la que se desconfía, ajustándose a las reglas que se denunciaron son inequitativas, y que además tendría que validar los resultados de las elecciones en las que se participe cuando no se acepta, de facto, el resultado de la elección inmediata anterior organizada por la misma institución.

En cuanto a los documentos básicos, resultan por demás inquietantes. El hecho de que, según el numeral 1 de la IV sección de la convocatoria a los Congresos Distritales, se excluya afirmando que

para ser integrante del Comité Ejecutivo Estatal, Comité Ejecutivo Nacional o de las Comisiones de Honestidad y Justicia de MORENA, es requisito indispensable no pertenecer a ningún partido político, ni ser autoridad, funcionario, integrante de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial en los municipios, estados y en la federación

deja en entredicho el carácter incluyente de MORENA.

Otra pregunta que surge cuando se lee el numeral 2 y 3 del Artículo 2º del Estatuto, cuando se afirma que

A l@s integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, ni el poder para beneficio propio; L@s miembros de nuestro movimiento buscarán siempre causas más elevadas que sus propios intereses, por legítimos que sean.

En éste entendido, uno se pregunta qué se hará con los recursos públicos obtenidos por MORENA (prerrogativas) por parte del IFE, pues si a los integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, significa que quienes estén en los cargos de la organización no percibirán un sueldo por estar ahí. Así mismo, dado que el poder no moverá tampoco a los integrantes de MORENA, así como antepondrán otras cuestiones a sus legítimos intereses propios, huelga decir que las candidaturas que haya serán decididas por el Comité Ejecutivo Nacional de facto.

Así mismo, la línea política no corresponde a un partido de Izquierda, como se pretende que sea MORENA, pues en el programa, se menciona que

nuestro proyecto busca impulsar el desarrollo a través de las iniciativas privada y social, promoviendo la competencia, pero ejerciendo la responsabilidad del Estado en las actividades estratégicas reservadas por la Constitución, en la planeación del desarrollo y como garante de los derechos sociales y ambientales de las actuales y de las futuras generaciones.

Lo que propone MORENA, en sentido estricto, es una economía mixta, realizando un desarrollo del capitalismo y privilegiando el libre mercado y la “sana” competencia. Contrasta notablemente la línea política del PRD, que expresa

En el PRD nos reivindicamos como herederos del ideal libertario encarnado en el socialismo democrático y en esa vía nos comprometemos a encauzar nuestras luchas por la transformación del país. El PRD se compromete a luchar por la transformación democrática e integral del Estado mexicano: impulsar un nuevo modelo de desarrollo económico y social y la construcción del Estado Democrático y Social de Derecho. Que tenga como eje de su acción la construcción de un Estado que garantice el acceso de todos a los derechos sociales.

Así MORENA, que se pretende presentar como una oferta política de Izquierda, lo es de Centro (tal vez de Centro-Izquierda, pero no más allá).

Por tal motivo, considero que MORENA debe continuar como Movimiento Social, y no convertirse en Partido Político pues, considerando los puntos antes enunciados y analizados, se correrá el riesgo de diluir a la Izquierda en México en beneficio de la derecha PRIANista, y además de que, más que un partido político, sea fundado un culto o religión en favor de un personaje que si, ha luchado mucho por éste país (junto a millones que hemos estado a su lado durante mucho tiempo), pero que no tiene derecho de dividir y traicionar a la Izquierda como actualmente, de forma consciente o inconsciente, lo hará con la conformación de MORENA como partido político.

Saludos. Dejen comentarios.

El paradigma entre la Izquierda y la pseudo-“Izquierda moderna”

Hola.

El día de hoy abarcaré un tema que, en lo personal, siempre me ha atraído, pero que hoy, más que nuca, adquiere vitalidad. Así mismo, es una respuesta al texto de Fernando Belauzarán, “La Izquierda Moderna” (http://herejiapolitica.blogspot.com/2010/10/izquierda-moderna.html). Y hablo del debate entre ser de Izquierda, y de “Izquierda Moderna”, la cual es como perder el tiempo intentando ser algo que no eres.

Dice Fernando Belauzarán que hay que separar etapas, resaltar las diferencias entre un antes y un después. No se trata de empezar de cero. Por el contrario, parte de reconocerse en el pasado, de identificar con claridad al referente primordial que le da sentido al inicio del nuevo momento, que lo liga con un ser preexistente, con su historia, con su tradición, con su carga ideológica e incluso mítica, pero que a la vez hace un deslinde notorio y meridiano con lo que ya no puede o no quiere seguir siendo. Estamos de acuerdo en eso, por eso vamos a clarificar de dónde venimos (no solamente agarrar la parte que nos conviene) y hacia dónde queremos ir.

La definición propia de Izquierda y Derecha proviene de la Revolución Francesa, durante la Asamblea. Los que querían seguirle manteniendo sus privilegios al Rey, y que estaban comprometidos con la nobleza francesa, se sentaban a la derecha del recinto, y los que querían quitarle sus privilegios y se encontraban comprometidos con el Pueblo y las clases desprotegidas, se sentaban a la izquierda. De ahí partieron otras definiciones más que no abarcaré por cuestiones de espacio (centro, centro-derecha, centro-izquierda, ultraderecha, ultraizquierda), pero que muestran el abanico de posibilidades que existen dentro del espectro político.

Sin embargo, la relación y cosmovisión Izquierda-derecha se va modificando a lo largo del tiempo. Al ascender la burguesía al poder, y desaparecer las monarquías, el dueño de los medios y modos de producción cambia. Y entonces la dominación dialéctica señor feudal-vasallo cambia, por una relación burgués-proletario (empresario-trabajador, en nuestros días).

Marx, en un brillante texto titulado “El Manifiesto del Partido Comunista”, da el primer paso para identificar con claridad el objetivo, que básicamente consiste en abolir la propiedad privada burguesa. En pocas palabras: se abre el debate entre la propiedad privada y la propiedad estatal.

En dicho texto también, que es de los más celebres de Marx, cuestiona seriamente al que el denomina Socialismo conservador o burgués, que de acuerdo al texto de Fernando Belauzarán, el PRD y su corriente, Nueva Izquierda, es el que más encaja en dicha categoría marxista. Marx define claramente el Socialismo Burgués de la siguiente forma:

Una parte de la burguesía desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa.

Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya.

Pero, además, de este socialismo burgués han salido verdaderos sistemas doctrinales. Sirva de ejemplo la Filosofía de la miseria de Proudhon.

Los burgueses socialistas considerarían ideales las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que encierran. Su ideal es la sociedad existente, depurada de los elementos que la corroen y revolucionan: la burguesía sin el proletariado. Es natural que la burguesía se represente el mundo en que gobierna como el mejor de los mundos posibles. El socialismo burgués eleva esta idea consoladora a sistema o semisistema. Y al invitar al proletariado a que lo realice, tomando posesión de la nueva Jerusalén, lo que en realidad exige de él es que se avenga para siempre al actual sistema de sociedad, pero desterrando la deplorable idea que de él se forma.

Una segunda modalidad, aunque menos sistemática bastante más práctica, de socialismo, pretende ahuyentar a la clase obrera de todo movimiento revolucionario haciéndole ver que lo que a ella le interesa no son tales o cuales cambios políticos, sino simplemente determinadas mejoras en las condiciones materiales, económicas, de su vida. Claro está que este socialismo se cuida de no incluir entre los cambios que afectan a las “condiciones materiales de vida” la abolición del régimen burgués de producción, que sólo puede alcanzarse por la vía revolucionaria; sus aspiraciones se contraen a esas reformas administrativas que son conciliables con el actual régimen de producción y que, por tanto, no tocan para nada a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo sólo -en el mejor de los casos- para abaratar a la burguesía las costas de su reinado y sanearle el presupuesto.

La Izquierda Moderna que plantea Belauzarán se parece mucho a ésta visión. Sin embargo, tomando en cuenta sus argumentos vacíos, trata de situarnos en la crítica al stalinismo, el cual fue realizado por los revisionistas marxistas de los 40’s y 50’s. Sin embargo, lo que los revisionistas marxistas proponían es algo completamente distinto a lo planteado por Belauzarán. Nosotros no defendemos el stalinismo, puesto que lo realizado por Stalin no fue Socialismo, sino totalitarismo. Sin embargo, dicho revisionismo se enfocó, sobre todo, a rediscutir las teorías de Marx, tomando en cuenta las condiciones históricas del momento.

Belauzarán enarbola la bandera de la caída del Muro de Berlín, sin darse cuenta de la gran contradicción en la que cae, puesto que dicho acontecimiento fue acompañado de una gran propaganda por parte del Bloque Capitalista para anunciar con bombos y platillos que el Sistema Comunista y las teorías de Marx habían fracasado, y anunciaron triunfalmente (y antes de tiempo) el “fin de la Historia”. Pero dicho fin de la Historia no llegó. Y quedó totalmente demostrado con el crack financiero de 2008, el cual fue el mayor en la historia del Capitalismo, mayor que el de 1929 (puedo dar elementos al respecto, para demostrar ésto), y el cual amenaza con recaer en una forma mayor a la presentada hace dos años.

Durante los 20 años que no menciona Belauzarán, se discutió y rediseñó el objetivo de la Izquierda. En Europa optaron por la comodidad, por la tercera vía: la socialdemocracia, que no es otra cosa que Capitalismo asistencialista. O sea, la ley del camaleón: cambiar para que las cosas sigan igual.

Por otra parte en Latinoamérica, ,durante esos 20 años salieron a la opinión figuras como Hugo Chávez, Lula Da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, y ¿porqué no? Andrés Manuel López Obrador. Muchas de éstas figuras ya tenían alguna trayectoria pública previa, y así mismo se contaban con antecedentes como la Revolución Cubana (con todo lo que se le pueda criticar), y Salvador Allende, primer Socialista electo por la vía de las urnas.

Sin embargo, Belauzarán argumenta que la Izquierda es democrática o no es. Sin embargo, la Izquierda no se acota a esa sesgada y burda visión pragmática, razonada en función de un interés mediático. Existen definiciones de la Izquierda en cuanto a lo político, en lo económico, en lo social, y en otros ámbitos. Y esas mismas definiciones también las tiene la derecha. Diferentes a las de la Izquierda, pero las tiene. La Izquierda, su fin primordial, es la distribución equitativa de la riqueza, y quien niegue ésto no puede llamarse de Izquierda.

Belauzarán, así mismo, cree descubrir el hilo negro al asegurar que entre las grandes corporaciones y el Estado propietario existe una tercera opción que puede coexistir con la propiedad privada y la estatal: la propiedad social. Sin embargo, la propiedad social no es algo nuevo en México. Existía mucho antes de la conquista, y retomó su forma en México como el Ejido, una figura que quedó plasmada en la Constitución del 17 que, por cierto, fue promulgada antes de que existiera la caída del Muro de Berlín, incluso, antes de la construcción del muro, y del stalinismo, y de la propia Revolución Rusa.

Belauzarán también critica el caudillismo de la siguente forma:

El culto a la personalidad promovió los peores despotismos, no sólo en los países que se reivindicaban comunistas sino también en los regímenes de corte nacionalista encabezados por caudillos que fueron respaldados acríticamente por sectores de la izquierda. Al igual que en el estalinismo, en este tipo de Estados la disidencia no se tolera y cultiva el sometimiento absoluto al hombre fuerte. Por eso, la izquierda moderna se plantea ser congruente con su convicción democrática y libertaria y por eso promueve contrapesos y equilibrios institucionales, oponiéndose a la concentración del poder. Busca complementar la democracia representativa con mecanismos de participación ciudadana, pero no cae en el error bolchevique de pensar que éstos pueden suplir a aquella.

Sin embargo, Belauzarán parece que no tiene memoria, o hace como que no la tiene. Cuando participó en la UNAM, como parte del movimiento, siempre realizó un culto a la personalidad excesivo al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Incluso, cuando en el año 2000, organizamos la visita del Ingeniero a Ciudad Universitaria, él, junto con Carlos Imaz, eran los enlaces del CEU con el Ingeniero Cárdenas, e incluso, sabiendo del repudio que había al interior de la UNAM a la entonces Jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles por la represión al CGH en Periférico, Imaz y él se empeñaron en intentar que Rosario acompañara a Cárdenas a CU… ¿Cómo vamos a impedir que Rosario Robles acuda a alguna parte de la ciudad que ella misma gobierna?, fueron las palabras textuales de Belauzarán en ese entonces.

Y los hechos no mienten: El quería ser el orador principal (como siempre, buscando el protagonismo para llenar su ego) y, al no conseguir esto, consiguió que el Chazam fuera el orador por parte del CEU, mientras que por el CDU fue Alonso Arrioja. Sin embargo, su afán protagonista (y su culto a la personalidad también) no terminó ahí. Al terminar el mítin, se fue a comer con Cárdenas a un Samborn’s cercano, vendiéndole la idea al Ingeniero que él había organizado todo, pasándose a una parte de la comunidad universitaria por el arco del triunfo. Y existe prueba periodística de ello, en el Reforma del 26 de junio de 2000.

Finalmente, Belauzarán exhibe lo desorientado que está, es decir, que está del lado contrario. Asegura que

La izquierda moderna entiende que la redistribución de la riqueza para generar justicia social requiere no sólo de una eficiente recaudación fiscal y de programas eficientes de seguridad y asistencia social sino también de fomentar el crecimiento económico, fomentando la inversión pública, privada y trasnacional. Como lo fundamental es mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos no es esclavo de los mitos y se atreve a pensar en voz alta soluciones inovadoras, aún a riesgo de sufrir el estigma de los perros guardianes de la fe y la ortodoxia.

“Fomentar la inversión pública, privada y trasnacional”. ¿Qué no es eso, precisamente, lo que propone el neoliberalismo? Es obvio que nunca se va a tener una economía totalmente estatizada. Sería absurdo pensar que el Estado podría administrar todas las misceláneas que hay en el país, o las panaderías, o las farmacias. Pero tampoco puedes darles manga ancha a la Iniciativa Privada, ni mucho menos al Capital Trasnacional.

Primero, debes de definir una serie de prioridades para el desarrollo nacional, sectores estratégicos, y en función de eso no hay vuelta de hoja: estatizarlos. Lo demás se va evaluando, conforme se van generando las circunstancias. Éste es el planteamiento de la Izquierda. No hay vuelta de hoja. Lo demás son simulaciones de cambios al status quo para no cambiar nada. Es simple y llanamente, atole con el dedo.

Finalmente, Belauzarán cuestiona el origen partidista de Andrés Manuel López Obrador, al asegurar que el origen del tabasqueño no es una organización de izquierda sino el PRI. Dando sin conceder, dado que el PRI, de acuerdo a sus documentos básicos, es de Izquierda (en los originales se definía Nacionalista Revolucionario, y en los actuales se autodenominan Socialdemócratas, igual que los chuchos. Tan es así que el PRI actualmente es miembro de la Internacional Socialista, al igual que el PRD), se cae en un falso debate, al asegurar que el origen determina el presente. Y si bien es cierto que López Obrador luego tiene prácticas medio priístas, lo cierto también es que no es igual que Salinas. Incluso, se llegó al extremo en el PRI que igual podían convivir en el mismo partido Lázaro Cárdenas y Miguel Alemán.

También es cierto que el origen no determina el presente: ahí tenemos a Jesús Ortega, hombre que inició en la Izquierda, totalmente entregado al PAN, a la derecha. O al mismo Belauzarán, que inició en la Izquierda Universitaria (y que le abrió los brazos a Cuauhtémoc Cárdenas cuando éste llegó del PRI con la Corriente Democrática), y que ya no es nada de lo que, incluso, conocí en el 2000.

La Izquierda va más allá de un partido político. Un partido es una institución efímera. Una ideología no, pues permanece con el tiempo si tiene la suficiente solidez teórica. Y sabemos que la razón está de nuestro lado, y que rescataremos al partido que hoy subsiste más por el oxígeno que le dan desde las cúpulas del poder (convirtiéndose en un partido esquirol) que por la simpatía popular. El día que el PRD retome su camino, es decir, sin los chuchos ahí, ese día el PRD podrá volver a erigirse como el Partido que defiende los intereses del Pueblo, y que busca realizar las grandes transformaciones que requiere el país.

El movimiento obradorista y la Izquierda pueden prescindir del PRD. El PRD, en éste escenario, depende de un tercero, del PAN, para poder sobrevivir.

El tiempo nos dará la razón, y pondrá a cada quien en su lugar.

Saludos. Dejen comentarios.

Habemus Coalición…

Hola.

Bueno, pues finalmente el día de hoy se aprobó el acuerdo de Coalición para el Estado de Hidalgo, donde vamos a ir juntos (pero no revueltos) PAN-PRD-PT-Convergencia. Así pues, el escenario se vislumbra para que haya un frente opositor lo bastante fuerte como para ganarle al PRI en el Estado el próximo 4 de julio.

Y cuando menciono al PRI, no únicamente hablo de la gente que está dentro de las siglas de dicho instituto político, sino también de la que se encuentra en todos los partidos de la entidad, incluído el PRD. Ésta es una de las razones por las que apoyo la candidatura de Xóchitl y la coalición electoral, entre muchas otras. Y menciono ésto debido a los cuestionamientos que he tenido vía presencial, telefónica y por correo, que me cuestionan “¿Es que cómo tú, un socialista, anticlerical, formado de siempre en la Izquierda, laicista, obradorista, apoya una coalición con el PAN? ¿Cómo es posible? ¿Qué te ha pasado?

Pues no, no me ha pasado nada. Soy igual de congruente que siempre. Es simplemente un asunto que radica en la cuestión de (vuelvo a repetir) ganarle al PRI de fuera, y ganarle al PRI de dentro del PRD. ¿Cuál es ese PRI que menciono dentro del PRD? Son muchos de los que militan en las filas de Nueva Izquierda: Guadarrama, Isidro, los chuchos, con sus múltiples mutaciones.

Guadarrama no es otra cosa que el candidato del Gobernador en el PRD. ¿Cómo puedo asegurar ésto? Hay múltiples argumentos, pero voy a ejemplificar con uno:

El miércoles, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD dio a conocer el resultado de una encuesta que no presentaron, donde Guadarrama quedaba como puntero. Dicho de paso, habría que mencionar que Guadarrama, efectivamente, fue el candidato más conocido (cómo no lo van a conocer, si en los últimos 25 años ha pretendido ser candidato), pero también sabemos de buena fuente que fue el que más opinión negativa generó entre los encuestados. Incluso, más que en el 2006 (para verificar ésto, los invito a remitirse a la siguente entrada: http://blog.hglc.asp25.com/?p=83, publicada en éste mismo blog en 2006, donde hablo de dicha encuesta).

Regresando a la encuesta de 2010: Dieron a conocer la encuesta, y entonces Jesús Ortega le levantó la mano, y lo presentó como el candidato del PRD. Me preguntarán ¿ésto que tiene que ver con la mano del Gobernador? Pues que, al día siguiente, en el periódico oficialista Es Sol de Hidalgo, el encabezado, a 8 columnas, salió como “Guadarrama es el candidato del PRD”. Y es de todos conocido en el estado que El Sol de Hidalgo únicamente pone noticias en sus encabezados del tipo Se mató de 10 balazos en la espalda, e incluso, que las únicas noticias políticas que sacan como titular son las referidas al PRI o a los informes del Gobernador. Entonces, partiendo de ésta tesis, es indiscutible e inobjetable que Guadarrama es el candidato del Gobernador.

Así mismo, las encuestas no pagadas hablan que el PRD, con la candidatura de Guadarrama, obtendría el 7% de la votación en el Estado, e incluso la encuesta de María de las Heras/Milenio pone al PRD con un 4% de la votación. En éste sentido, y dadas las cuestiones que ya hablé en los pasados dos post, no queda otro camino que ir en coalición, y apoyando a la única candidata de oposición que hay en el Estado: Xóchitl Gálvez.

Ahora, con la aprobación de la Coalición, sólo quedan tres aspirantes: José Guadarrama, en nombre del PRD (según); Francisco Xavier Berganza, de PT-Convergencia; y Xóchitl Gálvez, por el PAN. La siguiente semana será la definitiva, pues de no haber acuerdo habrá encuesta para definir al candidato o candidata de la alianza opositora. Y dado que no habrá acuerdo (pues Francisco Xavier y Guadarrama harán la pinza para que Xóchitl no pase, por órdenes del Gobernador), se irá a encuesta, en la cual Xóchitl saldrá mejor posicionada.

Y ésto lo menciono, no porque sea vidente ni porque tenga información privilegiada: es simplemente porque Xóchitl ha salido mejor posicionada en las encuestas que se han hecho en el Estado. Tan sólo, en la encuesta de María de las Heras/Milenio, fue la que mejor posicionada salió de todos los de la alianza opositora.

Pues bien, estamos ante una coyuntura histórica en el Estado. Mal haríamos en no realizar el paso que falta para comenzar las grandes transformaciones que requiere Hidalgo (entre ella, acabar con los cacicazgos del PRI en todos lados).

Finalmente, López Obrador ayer en su visita a Tulancingo hizo lo que debía hacer: no apoyar la coalición, pero tampoco descalificarla. Hizo lo correcto: dejar a cada quien en su libertad de apoyarla o no. Eso habla de un líder que, en realidad, sigue siendo congruente, pese a todo.

Saludos. Dejen comentarios.

Reflexiones sobre Hidalgo y López Obrador

Hola.

El día de hoy hago público mi derecho a discernir. Y es que, siendo parte de un movimiento de hombres y mujeres libres (el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México), tengo derecho a ejercer mi libertad de la mejor forma. Y si eso de libres no es retórica, entonces se comprenderán de sabia forma éstas palabras que expreso el día de hoy.

Hidalgo es de los estados más trasados en el Estado. Ocupa el 4º lugar de la lista de estados más pobres del país. El PRI siempre ha gobernado, y muy mal. En Hidalgo (dicen los que saben) había una Izquierda muy fuerte. Incluso, el Partido Comunista llegó a gobernar en Pachuca. Cuauhtémoc Cárdenas ganó en 1988 en el Estado. Uno de sus bastiones más grandes, a nivel nacional, fue Valle de Tula y el Valle del Mezquital, donde Cárdenas arrasó por márgenes impresionantes.

En 1999, hubo un gran fraude en la elección interna del PRI (o eso es lo que siempre se ha manejado): Manuel Ángel Nuñez Soto fue impuesto como el candidato a Gobernador. El otro en disputa, José Guadarrama Márquez, se quejó de imposición, fraude y “dedazo”. Y entonces, José Guadarrama rompió con el PRI, pues ya en 1993 había buscado la candidatura contra Jesús Murillo Karam, y la perdió también.

Guadarrama entonces, se acercó en primera instancia al PAN, y luego al PRD. Fue a buscar a López Obrador al CEN del PRD, entonces todavía Presidente del Partido, para que lo apoyara como candidato del PRD (estamos hablando de 1999). López Obrador le dijo que no, que no podía apoyarlo puesto que representaba todo lo contrario a la esencia del PRD, y Miguel Ángel Granados Chapa fue el candidato de la Coalición PRD-PT.

En el año 2000, Guadarrama hizo su última acción en el PRI. Junto con Romero Deschamps, operó el PEMEXGATE, y después hizo definitiva su ruptura con el PRI. O al menos, eso se manejó entonces. Ya desde 1999, Guadarrama infiltró a gente de su grupo, el Frente Democrático Hidalguense (FDH) al interior del PRD. Así mismo, Amalia García le dió una cálida bienvenida en lo nacional, e Isidro Pedraza y Luciano Cornejo en Hidalgo. Comenzaron, entre los tres, a manejar el Partido a su antojo. Y lo curioso: a nivel estatal eran tres grupos diferentes (Isidro, de la UNTA, ahora UFIC; Luciano, de Nueva Izquierda; y Guadarrama, del FDH), pero a nivel nacional eran parte del mismo grupo: Nueva Izquierda.

Guadarrama comenzó a incidir de forma peligrosa en el PRD a partir de 2002, donde impuso a los candidatos a Diputados Locales, junto con Isidro y Luciano. Después, en noviembre de ese mismo año, fue la trágica ocasión en que el PRD no registró 23 candidatos a Presidentes Municipales, donde al menos 12 de ellos se hubieran podido ganar al PRI, entre ellos Ixmiquipan, Tula, Tulancingo, y algunos otros más que la memoria no me permite recordar. Éstos candidatos, en su mayor parte, era gente que no simpatizaba con la figura de Guadarrama en el PRD.

En 2004, Guadarrama impuso a un pelele en la dirección estatal del Partido: Manuel Hernández Badillo, a quien Guadarrama le puso una marca personal: Nabor Rojas. En ese periodo fue cuando estuve trabajando en el Comité Estatal del PRD, precisamente con Nabor (yo acababa de llegar a Hidalgo, y apenas comenzaba a enterarme cómo se mueve el Partido). La sumisión de Badillo era total: había ocasiones en que había reuniones de Comité, y en torno a un punto específico, Manuel y Nabor se comunicaban con Guadarrama, para acatar la línea trazada. De ésta forma, Guadarrama se allanó su propio camino rumbo a la candidatura a Gobernador en el 2005, donde también impuso a los candidatos a Diputados Locales.

Perdió Guadarrama con el 29.5% de la votación, ahora frente a Miguel Ángel Osorio Chong. Sus denuncias de fraude electoral fueron ridículas, puesto que perdió por más del 10% de la votación. Sin embargo, comenzó a manejar que éste había obtenido la mayor votación en la historia del PRD en Hidalgo (algo parcialmente cierto, puesto que encontró la coyuntura del desafuero en contra de AMLO, y eso le ayudó a subir su votación).

Éste argumento le sirvió para convencer a López Obrador de que lo apoyara en la candidatura a Senador en 2006. Y López Obrador nos ignoró (a las Redes Ciudadanas), pese a ser su mayor apoyo en el Estado. Tanto apoyo recibió AMLO de las Redes Ciudadanas, que Guadarrama sacó 70,000 votos menos que López Obrador el 2 de julio (obtuvo el 32.9% de la votación). Sin embargo, Guadarrama se hizo Senador, y AMLO decidió creer que Guadarrama era quien tenía el mando en Hidalgo. Y por tanto, le dejó la mayoría de los módulos de credencialización del Gobierno Legítimo, y dejó en sus manos las primeras giras como Presidente Legítimo en Hidalgo.

Sin embargo, hay un momento donde las cortinas de humo se disipan. Y llegó el 2008, y la votación de diputados locales del PRD (una vez más, impuestos) obtuvo el 19.6% de la votación. Y luego, en la elección federal de 2009, el PRD obtuvo el 13.6%. Y entonces, se demostró realmente la aportación que Guadarrama le ha hecho al Partido: descender la votación, en vez de aumentarla.

A continuación muestro una gráfica, que tiene el desempeño electoral del PRD en el estado, desde el PSUM hasta el PRD:

Puede decirse que hay grilla contra Guadarrama, que no lo queremos, que son injurias, etc. Pero los resultados electorales hablan por sí mismos, y las matemáticas no mienten. De hecho, podemos hablar de tres etapas, a lo largo de la historia de la Izquierda partidista en Hidalgo. La primera abarca de la elección a gobernador de 1981, con el PSUM, a la elección a gobernador de 1993, ya con el PRD. En ésta etapa, el Partido obtiene resultados desde el 0.3% en 1984, al 6.04% en 1993, siendo en 1991 la votación máxima del PRD durante éste periodo, con el 8.21% de la votación en la elección a Senador. En ésta etapa, el partido obtiene en promedio 3.63%, con una tendencia de votación a la alza.

Posteriormente, tenemos una segunda etapa del PRD, que abarca de 1994 a 2000, periodo donde el Partido obtiene triunfos electorales importantes en el Estado. Aquí, el Partido obtiene resultados variados, siendo el más bajo de 13.82% en la elección de gobernador en 1999 y el más alto en 1997, con el 26.12% (una elección atípica, puesto que la votación se obtiene por el “efecto Cárdenas”). La votación promedio en éste periodo es de 17.57%, con una tendencia estable.

Una tercera etapa se da con la incorporación de FDH a las filas del PRD, que es de 2002 a la fecha. En éste periodo, la votación más baja obtenida es la de 2009 (la última elección), donde el PRD obtiene el 13.6% de la votación total emitida en el Estado, mientras que el 2006 es la elección donde se obtiene la mayor votación, con el 32.9% (307,405 votos). Sin embargo, cabe señalar que pese al efecto AMLO (lo que le da en el 2006 una votación atípica al PRD), la votación a Senador fue inferior a la de Presidente en 7.9 puntos porcentuales, o 78,345 votos (López Obrador obtuvo 385,750 votos, o el 40.8% de la votación), lo cual quiere decir que en Hidalgo se presentó un voto diferenciado, y que el candidato a Senador no era lo suficientemente atractivo para captar la misma votación que el candidato a Presidente de la República. En éste periodo, tenemos una votación promedio de 22.33% (es decir, poco menos de 5 puntos porcentuales más en promedio que sin Guadarrama en el Partido), con una tendencia a la baja.

Si no se concretara la alianza con el PAN, para lanzar a Xóchitl Gálvez como candidata, según las encuestas verídicas en el Estado (es decir, las no pagadas), Guadarrama obtendría entre el 7 y 8% de la votación, es decir, nada, y dejaría al PRD en su mínimo histórico, sólo comparable con la elección a Gobernador de 1993.

Entonces, el PRD hoy se maneja entre dos cuestiones: ir solos, “congruentemente”, pero teniendo como candidato a un mapache electoral y con acusaciones que hubo en los 80’s y 90’s en su contra por crímenes en contra de militantes de Izquierda y del propio PRD, o a una candidata un tanto desapegada ideológicamente de la derecha, pero militante del PAN.

En éste sentido, no puede optarse sino por la opción menos peor. Y la opción menos peor es ir con Xóchitl Gálvez, pese a ser panista. Y lo es por dos cuestiones: 1, porque sería ganarle al PRI la gubernatura del Estado, y 2, porque sería acabar con el cacicazgo de Guadarrama al interior del PRD.

López Obrador no entiende ésto. A él se le hace muy fácil decir que no haya alianza con el PAN, puesto que hay diferencias ideológicas de fondo con dicho partido. Coincido totalmente con él. Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado el hecho de que las condiciones locales, en muchas ocasiones, son diferentes a las nacionales. López Obrador no se da cuenta que a los únicos que benedicia con ésa actitud es al PRI y a Peña Nieto.

Andrés Manuel viene a Tulancingo pasado mañana, Viernes 29 de Enero de 2009. Y lo que debe hacer López Obrador, una vez que venga, es callarse. Si quiere, no apoyar a la coalición, pero que tampoco la descalifique. Descalificándola (nuevamente repito) a los únicos que beneficia en Hidalgo es al PRI, al Gobernador y a Guadarrama, y a nivel nacional a Peña Nieto.

A diferencia de lo que dijo hoy Mario Di Constanzo, yo creo que sí se puede transformar a México desde los Estados. El propio Andrés Manuel ha dicho que el cambio vendrá de abajo hacia arriba. Entonces ¿porqué no intentarlo?

López Obrador también ha dicho que retirará su apoyo a quien se alíe con el PRI o con el PAN. Para su desgracia (o la nuestra, no lo sé) López Obrador nunca apoyó a las Redes Ciudadanas. Siempre nos ignoró, por darle preferencia a Guadarrama. Entonces, no puedes retirarle a alguien algo que ni siquiera ha recibido. Además, esto es igual de sectario que lo que hace la Iglesia Católica con los matrimonios del mismo sexo, o lo que hizo George Bush en algún momento: “o están conmigo, o están contra mí”. Y esos extremos son peligrosos. No puedes (ni debes) convertirte en algo exactamente igual a lo que criticas. Y AMLO, con esas actitudes, se acerca a aquello que estamos combatiendo.

Nada más habría que recordarle a López Obrador que Benito Juárez, ese presidente al que tanto admira, tuvo que aliarse a USA para que le reconocieran su gobierno, pudiera vencer a los conservadores en la Guerra de Reforma, y pudiera asentar un estado laico en México.

Finalmente, hay una cuestión de fondo: la coalición para apoyar a Xóchitl Gálvez en Hidalgo, ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo legítimo al propio AMLO.

Por tal motivo, como dijimos en 2006, y vuelvo a reiterarlo una vez más: ¡Todos con Andrés Manuel y con Xóchitl, Nadie con Guadarrama!

Saludos. Dejen comentarios.

Carta abierta a Cuauhtémoc Cárdenas

Ing. Cuauhtémoc Cárdenas:
P R E S E N T E

Gran culpa por la cual estoy en el PRD actualmente, y en donde estoy desde hace 12 años, es de usted. Independientemente de mi ideología marxista, siempre tuve por usted una gran admiración. Mi bisabuelo anduvo hombro a hombro con su padre, el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, e incluso su padre le tenía gran estima a mi bisabuelo. Yo tenía 8 años cuando legítimamente ganó la Presidencia de la República, que usurpó Carlos Salinas de Gortari. Incluso, lo apoyé en 1994 (ya con más consciencia), en 1997 a la Jefatura de Gobierno de mi ciudad, la Ciudad de México, y en la campaña electoral del 2000, pese a estar en contra de su tercer candidatura presidencial.

Pese a todo, lo admiré mucho. Incluso, cuando hizo su berrinche en el VIII Congreso Nacional, y aún cuando no asistió a apoyar a Andrés Manuel el 7 de abril de 2005 en el mitin previo a desafuero, lo justifiqué. Me dió mucho gusto cuando lo ví con AMLO en la marcha del 24 de abril, y pensé que las cosas serían diferentes a lo que la Historia nos ha contado en éstos últimos 4 años.

Sin embargo, toda esa admiración se ha ido al caño. Y no nada más en mí, sino en millones de perredistas que hemos perdido el desencanto de su figura. Coincido en algunas cosas con usted en la carta que publicó el día de hoy, como el hecho de que debe renunciar toda la estructura partidista nacional, y que el partido ya no responde a los intereses a los cuales fue fundado el PRD.

Sin embargo, cabe hacer aquí algunas precisiones, y varias preguntas para usted.

  1. Usted renunció a sus derechos como expresidente del PRD el 28 de marzo de 2004, durante el VIII Congreso Nacional. Y a partir de entonces, parece ave de mal agüero. Cada vez que sale a la opinión pública del autoexilio político que usted se impuso, las cosas no son buenas para la vida interna del Partido. Usted dijo que a partir de entonces sería como cualquier otro militante más, y ésto no ha sido así. Por lo pronto, ésta carta no saldrá publicada en ningún medio de comunicación, y no me entrevistarán para pedirme mi opinión con respecto a la situación del PRD. Por lo tanto, no es otro militante más.
  2. Siempre que sale en los medios, es para hacer su palabra ley. Y como ésto ya no es así, se enoja y se emberrincha, como siempre. Se acostumbró al culto a su personalidad, y como ahora nadie lo toma en cuenta, se molesta. Sin embargo, usted es el único responsable de ésto.
  3. ¿Usted cree que sigue siendo el líder moral del PRD? Porque déjeme decirle una cosa. No es líder, porque obedece a sus propios intereses egoístas, y un líder nunca es así. Y más bien, en vez de ser moral, es inmoral, porque actitudes como las siguientes, no habla de una moralidad sino de una inmoralidad:
    1. No asistió a ningún acto de campaña de Andrés Manuel López Obrador durante la elección presidencial de 2006, pese a estar invitado.
    2. No apoyó a Andrés Manuel durante el proceso postelectoral, e incluso nos ofendió (y me ofendió, al estar yo en el campamento) al decir que AMLO se había equivocado, que esa no era la estrategia. ¿Cuál era la estrategia? ¿Ser timorato y traidor, como fue usted en la elección de 1988, donde negoció con Salinas?
    3. Legitimó a Felipe Calderón, sabiendo que más de la mitad de los mexicanos considerábamos que era un Presidente ilegítimo, y contrario a la voluntad popular.
    4. Durante la Resistencia en contra de la privatización de PEMEX, usted se desmarcó por completo del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo.
    5. Usted apoyó a Jesús Ortega durante la elección interna, tanto para Jefe de Gobierno como para Presidente del PRD, e incluso acompañó durante el proceso electoral de éste año a Jesús Ortega a varios actos en el país.

Entonces… ahora, ¿con qué calidad moral sale pidiendo expulsiones del Partido, cuando el primer expulsado debió ser usted al reunirse con Roberto Madrazo (entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República) durante la campaña electoral de 2006, y de aceptar la comisión del bicentenario durante el proceso postelectoral de 2006 de manos del Presidente Vicente Fox?

Ingeniero Cárdenas: usted no tiene calidad moral para nada dentro del PRD, pues ha traicionado a éste partido en varias y diversas ocasiones. Usted limítese a ser, como dijo el 28 de marzo de 2004, a ser un simple militante más, y déjenos en paz, que ya suficiente daño le ha causado al PRD. No deshonre a su padre, que el sí fue un nacionalista, no un ambicioso de poder como usted.

El PRD no es su patrimonio. Es patrimonio de todos los mexicanos, de sus militantes, y de quienes queremos un país mejor.

¡Democracia ya, Patria para Todos!

Héctor G. Legorreta