El voto de castigo contra el PRI y Peña Nieto

Hola.

Tras mi polémico análisis sobre la campaña de Xóchitl, le entramos ahora si al análisis electoral global de la jornada electoral del pasado domingo 4 de julio. Y la verdad es que, el gran perdedor de ésta jornada electoral, es el PRI y Peña Nieto, algo que los medios de la oligarquía no dicen, pues hacen como que no ven y oyen.

Pero los números no mienten, y la verdad no puede ser oculta. La gente no quiere el regreso del PRI, ni mucho menos quiere a Peña Nieto como Presidente. Lo más interesante de ésto es que no lo digo yo, sino lo dicen los resultados electorales. A continuación presento los resultados y su análisis.

Los resultados estado por estado

En resumen, se ganaron 3 gubernaturas (por cierto, estratégicas y muy importantes para el PRI, pues eran bastiones priístas). Sin embargo, sin hacer un análisis tramposo de los datos, hice una suma de los votos obtenidos por el PRI y aliados (PRI-PVEM-PANAL), contra la suma de los votos de la oposición al PRI (PAN-PRD-PT-Convergencia). En el caso de los votos de otros partidos locales que participaron solos, la verdad es que no supe dónde meterlos, por lo que los metí al “paquete” de votos nulos y candidatos no registrados.

En ése sentido, y ya habiendo aclarado los dos grandes bloques que consideré, los resultados fueron los siguientes:

Ya procesados los datos, cambian dramáticamente con respecto a los resultados oficiales. Uniendo los votos de los partidos opositores, encontramos que, en 7 estados, la oposición le ganó al PRI (obviamente, hay estados en que fueron separados los partidos opositores al PRI), contra 5 estados ganados por éste partido:

  Votos Válidos Nulos + No Reg. Votos Totales
Aguascalientes 200,183 191,698 391,881 11849 403,730
49.58% 47.48% 2.93%
Chihuahua 417,164 543,178 960,342 33,731 994,073
41.97% 54.64% 3.39%
Durango 297,339 289,147 586,486 22,754 609,240
48.80% 47.46% 3.73%
Hidalgo 399,088 441,571 840,659 38,127 878,786
45.13% 50.25% 4.34%
Oaxaca 630,388 525,721 1,156,109    
54.53% 45.47%  
Puebla 1,141,863 816,235 1,958,098 77,982 2,036,080
58.31% 41.69% 3.83%
Quintana Roo 146,407 184,398 330,805 20,947 351,752
41.62% 52.42% 5.96%
Sinaloa 515,068 459,315 974,383 20,138 994,521
51.79% 46.18% 2.02%
Tamaulipas 359,294 611,759 971,053 23,159 994,212
36.14% 61.53% 2.33%
Tlaxcala 218,125 231,631 449,756 48,667 498,423
43.76% 46.47% 9.76%
Veracruz 1,367,311 1,104,763 2,472,074 68,829 2,540,903
53.81% 43.48% 2.71%
Zacatecas 340,293 270,799 611,092 17,087 628,179
54.17% 43.11% 2.72%
  6,032,523 5,670,215 11,702,738 383,270 12,086,008
  49.91% 46.92% 3.17%

En realidad, podemos afirmar, ya leyendo los datos (y lo que sería casi media elección constitucional presidencial) que el partido más golpeado en éste proceso electoral fue el PRI, pese al dinero que desviaron del erario público para ganar la elecciones, a las trampas, a la compra del voto, al uso corporativo de su aparato, y a la utilización de los medios de comunicación a su favor:

El PRI, pese a que cuenta con una votación electoral muy alta, también muestra un gran rechazo, que es mayor (proporcionalmente hablando) a la gente que vota por el PRI. Ésto, dicho de otra forma, se interpreta en el sentido que, siendo las elecciones locales la antesala del 2012 (como estuvieron vociferando los medios oligarcas antes de éste gran tropiezo del PRI), la gente no quiere que el PRI regrese a la Presidencia de la República, y a su vez, no quiere que Peña Nieto gobierne éste país.

Ésa es la gran lección del pasado 4 de julio. En ése sentido, tenemos que definir como partido de Izquierda la estrategia que tenemos que adoptar rumbo al 2012, pues una alianza con el PAN rumbo a la elección presidencial no la vislumbro en el horizonte y, por otra parte, tenemos que saber capitalizar ése gran descontento que existe hacia Peña Nieto y el PRI para impedir que lleguen a Los Pinos y, a su vez, podamos encumbrar el proyecto alternativo que tanto necesita éste país.

Ojalá el descontento generalizado contra el PRI y Peña Nieto aumente en éste país durante los próximos dos años, pues si llegara a la Presidencia, sería la peor catástrofe (después de Anastacio Bustamante, Santa Anna, Porfirio Díaz, Salinas y Calderón) que le podría pasar al país.

Saludos. Dejen comentarios.

Economía básica de la transportación

Hola.

Karl Marx, en su memorable obra ‘El Capital’, mencionó que el Capital se conformaba por tres elementos orgánicos: el Capital Constante (es decir, los bienes e inmuebles materiales de toda empresa, fábrica, etc.); el Capital Variable (es decir, la fuerza de trabajo) y la Plusvalía. Ésta plusvalía es el trabajo no remunerado que el obrero realiza al burgués y del cual (en gran medida) proviene la ganancia del último.

En éste entendido, el burgués, empresario, o como se le quiera llamar al explotador, da al obrero un salario de subsistencia, es decir, lo necesario para que “sobreviva” (obviamente, aquí habría qué revisar qué significa la sobrevivencia del obrero para los Capitalistas, pues muchos de ellos ni siquiera quisieran que los trabajadores tuvieran familia, necesidades o hambre, sino que trabajaran gratis para obtener el máximo de ganancia. Fin de la ironía), pero que no corresponde al trabajo real realizado por el trabajor. Sin embargo, actualmente tenemos de por sí unos salarios en México que ni siquiera son de sobrevivencia, pues gastas tu dinero en lo mínimamente indispensable, y aún así tienes que pedir prestado porque simplemente no te alcanza.

Pues bien, no obstante ésto último que acabo de mencionar, una parte básica de las necesidades de los trabajadores para poder ir a trabajar es el transporte. Sin embargo, valiéndole un reverendo sorbete que los salarios son magros en México, que el aumento a éstos se determina con base en la inflación imaginaria del Banco de México (que cada año es de 4%), y que al contrario de lo que dicen las cifras oficiales, los precios suben día con día (de hecho, no sé qué contemplen en la canasta básica con la que determinan la inflación, yo creo que le van sacando productos cada año para que se mantenga igual); recapitulando: valiéndole un reverendo sorbete lo anteriormente dicho, todavía nos suben el transporte, bajo el argumento de que no pueden sostener el precio.

Sin embargo, éste asunto del aumento del transporte es un tanto engañoso ¿Porqué? Porque en realidad, el aumento en el precio del transporte siempre es al doble, a diferencia de otros productos. Explicaré ésto detalladamente.

Supongamos que la tortilla aumenta de precio, de $10.00 a $12.00 el kilo. Supongamos también que tu familia y tú comen 1 kilo diario de tortilla. En éste entendido, $12.00=1 kilo de tortilla=1 día de alimentación. O sea, aunque te aumentaron el precio, ése aumento se reflejo 1 sóla vez en un día de subsistencia (si no entendiste ésto tan simple, vuélvelo a leer, porque vas a necesitar entenderlo para entender la siguiente parte).

Ahora bien, en el caso del transporte es distinto. Ya mencioné con anterioridad que el aumento es al doble. Ahora lo explicaré. Utilizaré un escenario hipotético. Puede ser que coincida con la realidad.

Supongamos que el precio mínimo del transporte en el Estado de México durante el 2009 era de $5.50. Su flamante gobernador, Enrique Peña Nieto, decide acomodarse el copete y aumentar a $7.00 el mínimo. Así mismo, tenemos a un individuo H (de Héctor) que tiene que desplazarse a un punto S (que puede ser S de Suburbano) y entonces tiene que pagar el mínimo de pasaje (es decir, antes pagaba $5.50 y ahora paga $7.00).

A simple vista, parecería que el pasaje aumentó en $1.50. Sin embargo, el aumento real fue de $3.00 (es decir, más de la mitad del costo del trasporte anterior). ¿Porqué? Pues porque si el individuo H va a un punto, cualquiera que sea: 1. Parte de su casa, y 2. Tiene que regresar a su casa, ni modo que se regrese caminando.

En éste entendido, cualquier aumento al transporte siempre será el doble de lo que indican oficialmente ¿Porqué? Porque uno siempre va a regresar al punto de inicio, necesariamente. En éste entendido, son $30 menos de déficit a la quincena, $60 al mes (tomando en cuenta que no trabaja sábados y/o domingos). Tal vez dirán ¿qué son $60 al mes? Tal vez sea la comida de dos días comiendo en la calle, pues tal vez el individuo H no lleve comida a su trabajo, y tenga que gastar para recobrar energía.

Pero ahora resulta que el individuo H tiene que tomar 3 transportes para llegar a su trabajo. 1, que es la combi del Edomex, cuyo aumento en el transporte fue de $1.50 (es decir, $3.00); 2. el del Tren Suburbano, que además de cobrar una barbaridad, subió su costo el día de ayer $1.00 (es decir, $2.00 diarios); y 3. el metro, que le aumentó el costo en $1.00 (es decir, $2.00 diarios).

En éste entendido, tenemos que el aumento real del transporte fue de $30/$60 en el primer caso, $20/$40 en el segundo, y $20/$40 el tercero. En total, tenemos que aumentó el transporte (para el caso de éste individuo) en $70 a la quincena, $140 al mes. Ésto, en términos reales, es un aumento del 14.58% en precio unitario, 25.45% en términos reales.

Sin embargo, los salarios aumentaron (en promedio, y si aumentaron, 4%). Es decir, ya de entrada (y utilizando la forma tramposa y amañada de explicar los aumentos en el transporte) hay un déficit real de entre el 10 y 20% del salario del trabajador de un año al otro. Ésto, sin tomar en consideración los aumentos a alimentos, medicinas, y demás insumos de subsistencia.

Y aún así, los empresarios promueven una contrarreforma laboral presentada por Javier Lozano (el secretario del trabajo, que yo rebautizaría como secretario del desempleo), en la cual se quieren suprimir muchas garantías y derechos laborales, pues a los señores capitalistas no les basta con servirse con la cuchara grande, sino que se quieren llevar la olla completa.

Así termina nuestra lección de economía básica de la transportación. Saludos, y dejen comentarios.

Andrés Manuel y sus errores

Hola.

El título de ésta entrada no es más que una parodia del título de los libros escritos por José Agustín Ortiz Pinchetti y Martí Batres, que se llaman (en ambos casos) Andrés Manuel y sus claves.

Ya en otras ocasiones he mencionado el hecho de que Andrés Manuel, durante su carrera política, ha cometido muchos y muy diversos errores que nos han costado mucho a mucha gente, y su último error nos puede costar mucho a los hidalguenses.

Yo he seguido siempre a López Obrador (mucho antes del mal llamado obradorismo). Lo sigo desde los tiempos del Éxodo por la Democracia (donde caminó desde Tabasco hasta la Ciudad de México, debido a un fraude electoral en su contra), desde la toma de los pozos petroleros (que le causó una descalabrada monumental) y desde la Presidencia del Partido, mi partido, el PRD.

Pues bien, en éste lugar fue donde por primera vez López Obrador se equivocó por primera vez. Tras la fraudulenta elección del 21 de marzo de 1999, donde Amalia García y Jesús Ortega se hicieron fraude mutuamente (e incluso, en la prensa se dijeron mutuamente ‘Rata’), el papel de López Obrador era quedarse en la Presidencia del Partido, repetir la elección, limpiar la imágen del PRD y apechugar su tibieza en la elección fraudulenta. Sin embargo, se fue por el camino fácil: terminó su periodo, y se fue valiéndole cacahuate lo que pasara con el Partido. Pablo Gómez quedó como interino, y el partido quedó manchado para siempre. Ésto, además (y junto con el asesinato de Paco Stanley) nos causó la pérdida de la Presidencia de la República en el 2000.

Después, López Obrador se fue a la Jefatura de Gobierno. Ahí, en general, hizo uno de los mejores gobiernos en la Ciudad de México. Sin embargo, tuvo el desacierto de pelearse con Rosario Robles, quien en medio de sus aspiraciones presidenciales intentó desacreditar a López Obrador por medio de los videoescándalos, operados por su pareja sentimental, Carlos Ahumada Kurtz. Así mismo, las aspiraciones presidenciales de otra mujer, Martha Sahagún, involucrado con el pleito casado con Vicente Fox, trajo consigo el desafuero en su contra.

Después, en la campaña presidencial de 2006, la soberbia hizo que AMLO descuidara una parte fundamental en cualquier elección, que es la estructura electoral. Con el 70% reconocido de las casillas cubiertas (los cálculos extraoficiales reales apuntan únicamente a un 55% de las casillas cubiertas), dejó un márgen suficientemente grande como para que por ahí le hicieran el fraude electoral. Ni hablemos de la gente en la que confió. Ya sabemos los resultados, de lo cual parte seguimos arrastrando hasta hoy.

Luego, en 2009, el caso Juanito. ¡Cómo nos costó ese pinche Juanito! Y aunque no había otra opción, pero nos salió demasiado caro el chistesito.

Ahora, López Obrador apuntala contra las alianzas. Al único que le benefician esas alianzas es al propio Andrés Manuel. Ni más ni menos. Porque debilitan a Peña Nieto, y permite la transición en estados caciquiles como Oaxaca o Hidalgo. Sin embargo, AMLO no sólo ha satanizado las alianzas, sino que ahora intercedió para que el PT las rompiera.

Y el problema no es otro, sino que a la hora de los chingadazos uno es el que tiene que andar componiendo las cosas. Y el problema es que en Hidalgo nos está metiendo en serios aprietos, pues (sin quererlo, eso hay que reconocerlo) le está ayudando al PRI-Gobierno para dividir a la oposición, y darle oxígeno a una candidatura tan mala como la de Paco Olvera. Y lo peor es que si gana el PRI, los platos rotos no los pagará él, sino los hidalguenses, que somos quienes nos quedamos a vivir aquí. Y nuevamente, muchos tendremos que pagar los errores de uno sólo.

Yo se lo dije el miércoles pasado, a alguien sumamente cercano a él (e incluso, ya lo había publicado antes aquí): A la pregunta de qué esperábamos de López Obrador, yo le dije que lo sensacional y lo que esperábamos era que AMLO fuera a un acto de campaña de Xóchitl Gálvez. Pero como sabíamos también que no lo va a hacer, pues lo mejor es que se calle.

Aún hay otro problema. El PT (y posiblemente Convergencia) postulen a Francisco Xavier como su candidato. El hecho es que, desde el punto de vista de mucha gente del movimiento de López Obrador, ajena al Estado, y que desconoce cómo son las cosas realmente en el Estado, promocionarán ésta candidatura y dirán que “es la salida digna de alguien congruente como López Obrador”. Nada más falso que eso. Ni es candidatura, porque solamente será un esquirol del PRI para restar votos a una opción verdadera de cambio (que es Xóchitl Gálvez), ni es digna (pues representará muchos de los intereses más oscuros del Estado), ni tampoco será congruente, pues nadie, más que el PRI (repito) se beneficiará fracturando la Coalición ‘Hidalgo nos une’.

El movimiento de López Obrador piensa que por hecho de ser crítico con el propio AMLO, de pensar diferente, de no coincidir en ciertas cosas, o de no acatar otras “que por el dedo de Dios se escribieron”, piensan que ya, eres traidor, vendido o panista, y de ahí no te bajan. Y no. La verdad es que aunque uno lo critica y le señala sus errores, pero uno ni lo deja de reconocer como Presidente Legítimo, ni tampoco deja uno de observar que es la única solución para el país. No hay más. O es Peña, o es Obrador. Y en ése sentido, es mucho mejor (con errores y defectos) López Obrador a Peña Nieto.

Sin embargo, en Hidalgo solamente tenemos una de dos: O Paco Olvera, que representa más de lo mismo (tras 80 años de lo mismo), o Xóchitl Gálvez, que representa una esperanza y una alternativa para el Estado.

López Obrador conoce la situación del Estado, pues visitó los 84 municipios. En realidad, lo único que le pedimos los Hidalguenses, que además somos los que le damos cuerpo a su movimiento en el Estado, es que ya no diga más. Que deje las cosas como están. Si él no quiere, que no se sume, pero que tampoco reste, porque eso sólo beneficia al PRI-Gobierno y a los mercenarios del Partido, alias José Guadarrama y Francisco Xavier.

Pues bien, sigamos adelante. Saludos y dejen comentarios.

El que a encuesta mata, a encuesta muere

Hola.

Hoy pensaba hablar del alza en el pasaje en el Estado de México, pero creo que eso lo dejaré para mañana…

El día de hoy me encontré -buscando en internet una nota en relación a la ruptura de la alianza del DIA con el PAN, pero no supe en qué estado- una nota en El Universal y en Milenio hablando de una conferencia de prensa de Guadarrama y Francisco Xavier diciendo que romperán la alianza con el PAN, debido a que (según sus argumentos) “quieren favorecer a Xóchitl Gálvez para ser la candidata de la Coalición ‘Hidalgo nos une'”. Definieron el proceso de elección de candidato como “un cochinero” y acusaron a Manuel Camacho Solís y a la dirección del PRD de querer efectuar un madruguete.

Nada más falso que eso.

Para empezar, Guadarrama no tiene facultades para romper la alianza con el PAN en Hidalgo. Francisco Xavier sí, porque es el dueño de la franquicia de Convergencia en Hidalgo, pero Guadarrama no. ¿Porqué Guadarrama no tiene injerencia en éstas decisiones? Pues porque, en primer lugar, Guadarrama no es afiliado al PRD; en segundo lugar, Guadarrama no es Consejero, ni Congresista, ni nada en el Partido. Además, su corriente, el Frente Democrático Hidalguense (FDH) votó a favor de la alianza en el Consejo Estatal, e incluso inscribieron precandidatos a diputados locales en éste proceso electoral.

Continuando con ésto. Se dijo que los precandidatos inscritos tendrían que, en primera instancia, buscar un consenso y, a falta de éste, levantar una encuesta con una encuestadora en la que todos quedaran de acuerdo. Eso venía en el acuerdo de Coalición y en la convocatoria, y todos aceptaron (incluyendo a Francisco Xavier y a Guadarrama). ¿Qué pasó después? Que citaron a las encuestadoras, a las dirigencias nacionales y estatales de los partidos, y a los candidatos. Entonces Guadarrama dejó plantados (por lo menos en una ocasión) a Xóchitl, a Francisco Xavier, a Jesús Ortega y a las encuestadoras para definir quién haría la encuesta, conocer la metodología y saber de qué forma la aplicarían.

¿Cuál es el asunto entonces? Pues que Guadarrama (con ayuda de Gobierno del Estado) montó una campaña en los medios de comunicación locales (incluyendo los gubernamentales) para promocionar su imágen y autoproclamarse “Candidato de la Coalición Opositora” (pues así lo nombraban en los medios), además de distribuir volantes, realizar perifoneos, y realizar cuanta propaganda quiso hacer, por supuesto violando la propia convocatoria y el acuerdo entre partidos.

En dicha campaña Guadarrama, ayudándose de los medios, generó la idea de que él sería el candidato de la coalición opositora, con la mira puesta en que, una vez que llegara éste momento, descalificara el proceso, como ya lo hizo (e, incluso, mencioné ésto en http://blog.hglc.asp25.com/?p=1133 hace algunas semanas previendo lo que se venía, pues ésta película ya la habíamos visto en el PRI con el mismo Guadarrama hace 12 años).

En lo que toca a Francisco Xavier, ya en alguna ocasión había sido esquirol del PRI haciendo el mismo papel, cuando en 1999 rompió también la alianza PAN-PRD (estando él en el PAN) que iba a postular a Miguel Ángel Granados Chapa como candidato de la Coalición opositora.

¿Cuál es el diagnóstico de todo ésto? Pues que como Guadarrama sabe que no va a ser el candidato (incluso, lo sabía desde meses atrás, pues sabe perfectamente que todo Hidalgo lo repudia) ahora busca descalificar el proceso. Sabe que no puede romper la alianza, pero podría acusar a medio mundo de estar violando la voluntad de los hidalguenses (si, de los hidalguenses que reciben algo de él, porque el resto lo repudia). ¿A quién le conviene todo ésto? Obviamente al Gobernador, al PRI y a Peña Nieto.

Finalmente, existe algo tangible. Guadarrama y Francisco Xavier tuvieron encuestitis. Francisco Xavier estuvo repartiendo en todos los domicilios del estado una tarjeta de cartón del tamaño de una ficha bibliográfica donde ponía una encuesta de una encuestadora patito que nadie conoce, y que le daba el 47% de preferencias a él, luego otro tanto a Guadarrama, y Xóchitl aparecía como la candidata más baja. Guadarrama, por su parte, presionó para que, de los 5 suspirantes a Gobernador del PRD, el que saliera como propuesta fuera electo por encuesta.

Sin embargo, una vez que ya vieron la de a de veras, le entraron primero al juego de la simulación, y luego de la descalificación. Pero como bien lo definió Ricardo Gómez: El que a encuesta mata, a encuesta muere.

Saludos. Dejen comentarios.

Habemus Coalición…

Hola.

Bueno, pues finalmente el día de hoy se aprobó el acuerdo de Coalición para el Estado de Hidalgo, donde vamos a ir juntos (pero no revueltos) PAN-PRD-PT-Convergencia. Así pues, el escenario se vislumbra para que haya un frente opositor lo bastante fuerte como para ganarle al PRI en el Estado el próximo 4 de julio.

Y cuando menciono al PRI, no únicamente hablo de la gente que está dentro de las siglas de dicho instituto político, sino también de la que se encuentra en todos los partidos de la entidad, incluído el PRD. Ésta es una de las razones por las que apoyo la candidatura de Xóchitl y la coalición electoral, entre muchas otras. Y menciono ésto debido a los cuestionamientos que he tenido vía presencial, telefónica y por correo, que me cuestionan “¿Es que cómo tú, un socialista, anticlerical, formado de siempre en la Izquierda, laicista, obradorista, apoya una coalición con el PAN? ¿Cómo es posible? ¿Qué te ha pasado?

Pues no, no me ha pasado nada. Soy igual de congruente que siempre. Es simplemente un asunto que radica en la cuestión de (vuelvo a repetir) ganarle al PRI de fuera, y ganarle al PRI de dentro del PRD. ¿Cuál es ese PRI que menciono dentro del PRD? Son muchos de los que militan en las filas de Nueva Izquierda: Guadarrama, Isidro, los chuchos, con sus múltiples mutaciones.

Guadarrama no es otra cosa que el candidato del Gobernador en el PRD. ¿Cómo puedo asegurar ésto? Hay múltiples argumentos, pero voy a ejemplificar con uno:

El miércoles, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD dio a conocer el resultado de una encuesta que no presentaron, donde Guadarrama quedaba como puntero. Dicho de paso, habría que mencionar que Guadarrama, efectivamente, fue el candidato más conocido (cómo no lo van a conocer, si en los últimos 25 años ha pretendido ser candidato), pero también sabemos de buena fuente que fue el que más opinión negativa generó entre los encuestados. Incluso, más que en el 2006 (para verificar ésto, los invito a remitirse a la siguente entrada: http://blog.hglc.asp25.com/?p=83, publicada en éste mismo blog en 2006, donde hablo de dicha encuesta).

Regresando a la encuesta de 2010: Dieron a conocer la encuesta, y entonces Jesús Ortega le levantó la mano, y lo presentó como el candidato del PRD. Me preguntarán ¿ésto que tiene que ver con la mano del Gobernador? Pues que, al día siguiente, en el periódico oficialista Es Sol de Hidalgo, el encabezado, a 8 columnas, salió como “Guadarrama es el candidato del PRD”. Y es de todos conocido en el estado que El Sol de Hidalgo únicamente pone noticias en sus encabezados del tipo Se mató de 10 balazos en la espalda, e incluso, que las únicas noticias políticas que sacan como titular son las referidas al PRI o a los informes del Gobernador. Entonces, partiendo de ésta tesis, es indiscutible e inobjetable que Guadarrama es el candidato del Gobernador.

Así mismo, las encuestas no pagadas hablan que el PRD, con la candidatura de Guadarrama, obtendría el 7% de la votación en el Estado, e incluso la encuesta de María de las Heras/Milenio pone al PRD con un 4% de la votación. En éste sentido, y dadas las cuestiones que ya hablé en los pasados dos post, no queda otro camino que ir en coalición, y apoyando a la única candidata de oposición que hay en el Estado: Xóchitl Gálvez.

Ahora, con la aprobación de la Coalición, sólo quedan tres aspirantes: José Guadarrama, en nombre del PRD (según); Francisco Xavier Berganza, de PT-Convergencia; y Xóchitl Gálvez, por el PAN. La siguiente semana será la definitiva, pues de no haber acuerdo habrá encuesta para definir al candidato o candidata de la alianza opositora. Y dado que no habrá acuerdo (pues Francisco Xavier y Guadarrama harán la pinza para que Xóchitl no pase, por órdenes del Gobernador), se irá a encuesta, en la cual Xóchitl saldrá mejor posicionada.

Y ésto lo menciono, no porque sea vidente ni porque tenga información privilegiada: es simplemente porque Xóchitl ha salido mejor posicionada en las encuestas que se han hecho en el Estado. Tan sólo, en la encuesta de María de las Heras/Milenio, fue la que mejor posicionada salió de todos los de la alianza opositora.

Pues bien, estamos ante una coyuntura histórica en el Estado. Mal haríamos en no realizar el paso que falta para comenzar las grandes transformaciones que requiere Hidalgo (entre ella, acabar con los cacicazgos del PRI en todos lados).

Finalmente, López Obrador ayer en su visita a Tulancingo hizo lo que debía hacer: no apoyar la coalición, pero tampoco descalificarla. Hizo lo correcto: dejar a cada quien en su libertad de apoyarla o no. Eso habla de un líder que, en realidad, sigue siendo congruente, pese a todo.

Saludos. Dejen comentarios.

Reflexiones sobre Hidalgo y López Obrador

Hola.

El día de hoy hago público mi derecho a discernir. Y es que, siendo parte de un movimiento de hombres y mujeres libres (el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México), tengo derecho a ejercer mi libertad de la mejor forma. Y si eso de libres no es retórica, entonces se comprenderán de sabia forma éstas palabras que expreso el día de hoy.

Hidalgo es de los estados más trasados en el Estado. Ocupa el 4º lugar de la lista de estados más pobres del país. El PRI siempre ha gobernado, y muy mal. En Hidalgo (dicen los que saben) había una Izquierda muy fuerte. Incluso, el Partido Comunista llegó a gobernar en Pachuca. Cuauhtémoc Cárdenas ganó en 1988 en el Estado. Uno de sus bastiones más grandes, a nivel nacional, fue Valle de Tula y el Valle del Mezquital, donde Cárdenas arrasó por márgenes impresionantes.

En 1999, hubo un gran fraude en la elección interna del PRI (o eso es lo que siempre se ha manejado): Manuel Ángel Nuñez Soto fue impuesto como el candidato a Gobernador. El otro en disputa, José Guadarrama Márquez, se quejó de imposición, fraude y “dedazo”. Y entonces, José Guadarrama rompió con el PRI, pues ya en 1993 había buscado la candidatura contra Jesús Murillo Karam, y la perdió también.

Guadarrama entonces, se acercó en primera instancia al PAN, y luego al PRD. Fue a buscar a López Obrador al CEN del PRD, entonces todavía Presidente del Partido, para que lo apoyara como candidato del PRD (estamos hablando de 1999). López Obrador le dijo que no, que no podía apoyarlo puesto que representaba todo lo contrario a la esencia del PRD, y Miguel Ángel Granados Chapa fue el candidato de la Coalición PRD-PT.

En el año 2000, Guadarrama hizo su última acción en el PRI. Junto con Romero Deschamps, operó el PEMEXGATE, y después hizo definitiva su ruptura con el PRI. O al menos, eso se manejó entonces. Ya desde 1999, Guadarrama infiltró a gente de su grupo, el Frente Democrático Hidalguense (FDH) al interior del PRD. Así mismo, Amalia García le dió una cálida bienvenida en lo nacional, e Isidro Pedraza y Luciano Cornejo en Hidalgo. Comenzaron, entre los tres, a manejar el Partido a su antojo. Y lo curioso: a nivel estatal eran tres grupos diferentes (Isidro, de la UNTA, ahora UFIC; Luciano, de Nueva Izquierda; y Guadarrama, del FDH), pero a nivel nacional eran parte del mismo grupo: Nueva Izquierda.

Guadarrama comenzó a incidir de forma peligrosa en el PRD a partir de 2002, donde impuso a los candidatos a Diputados Locales, junto con Isidro y Luciano. Después, en noviembre de ese mismo año, fue la trágica ocasión en que el PRD no registró 23 candidatos a Presidentes Municipales, donde al menos 12 de ellos se hubieran podido ganar al PRI, entre ellos Ixmiquipan, Tula, Tulancingo, y algunos otros más que la memoria no me permite recordar. Éstos candidatos, en su mayor parte, era gente que no simpatizaba con la figura de Guadarrama en el PRD.

En 2004, Guadarrama impuso a un pelele en la dirección estatal del Partido: Manuel Hernández Badillo, a quien Guadarrama le puso una marca personal: Nabor Rojas. En ese periodo fue cuando estuve trabajando en el Comité Estatal del PRD, precisamente con Nabor (yo acababa de llegar a Hidalgo, y apenas comenzaba a enterarme cómo se mueve el Partido). La sumisión de Badillo era total: había ocasiones en que había reuniones de Comité, y en torno a un punto específico, Manuel y Nabor se comunicaban con Guadarrama, para acatar la línea trazada. De ésta forma, Guadarrama se allanó su propio camino rumbo a la candidatura a Gobernador en el 2005, donde también impuso a los candidatos a Diputados Locales.

Perdió Guadarrama con el 29.5% de la votación, ahora frente a Miguel Ángel Osorio Chong. Sus denuncias de fraude electoral fueron ridículas, puesto que perdió por más del 10% de la votación. Sin embargo, comenzó a manejar que éste había obtenido la mayor votación en la historia del PRD en Hidalgo (algo parcialmente cierto, puesto que encontró la coyuntura del desafuero en contra de AMLO, y eso le ayudó a subir su votación).

Éste argumento le sirvió para convencer a López Obrador de que lo apoyara en la candidatura a Senador en 2006. Y López Obrador nos ignoró (a las Redes Ciudadanas), pese a ser su mayor apoyo en el Estado. Tanto apoyo recibió AMLO de las Redes Ciudadanas, que Guadarrama sacó 70,000 votos menos que López Obrador el 2 de julio (obtuvo el 32.9% de la votación). Sin embargo, Guadarrama se hizo Senador, y AMLO decidió creer que Guadarrama era quien tenía el mando en Hidalgo. Y por tanto, le dejó la mayoría de los módulos de credencialización del Gobierno Legítimo, y dejó en sus manos las primeras giras como Presidente Legítimo en Hidalgo.

Sin embargo, hay un momento donde las cortinas de humo se disipan. Y llegó el 2008, y la votación de diputados locales del PRD (una vez más, impuestos) obtuvo el 19.6% de la votación. Y luego, en la elección federal de 2009, el PRD obtuvo el 13.6%. Y entonces, se demostró realmente la aportación que Guadarrama le ha hecho al Partido: descender la votación, en vez de aumentarla.

A continuación muestro una gráfica, que tiene el desempeño electoral del PRD en el estado, desde el PSUM hasta el PRD:

Puede decirse que hay grilla contra Guadarrama, que no lo queremos, que son injurias, etc. Pero los resultados electorales hablan por sí mismos, y las matemáticas no mienten. De hecho, podemos hablar de tres etapas, a lo largo de la historia de la Izquierda partidista en Hidalgo. La primera abarca de la elección a gobernador de 1981, con el PSUM, a la elección a gobernador de 1993, ya con el PRD. En ésta etapa, el Partido obtiene resultados desde el 0.3% en 1984, al 6.04% en 1993, siendo en 1991 la votación máxima del PRD durante éste periodo, con el 8.21% de la votación en la elección a Senador. En ésta etapa, el partido obtiene en promedio 3.63%, con una tendencia de votación a la alza.

Posteriormente, tenemos una segunda etapa del PRD, que abarca de 1994 a 2000, periodo donde el Partido obtiene triunfos electorales importantes en el Estado. Aquí, el Partido obtiene resultados variados, siendo el más bajo de 13.82% en la elección de gobernador en 1999 y el más alto en 1997, con el 26.12% (una elección atípica, puesto que la votación se obtiene por el “efecto Cárdenas”). La votación promedio en éste periodo es de 17.57%, con una tendencia estable.

Una tercera etapa se da con la incorporación de FDH a las filas del PRD, que es de 2002 a la fecha. En éste periodo, la votación más baja obtenida es la de 2009 (la última elección), donde el PRD obtiene el 13.6% de la votación total emitida en el Estado, mientras que el 2006 es la elección donde se obtiene la mayor votación, con el 32.9% (307,405 votos). Sin embargo, cabe señalar que pese al efecto AMLO (lo que le da en el 2006 una votación atípica al PRD), la votación a Senador fue inferior a la de Presidente en 7.9 puntos porcentuales, o 78,345 votos (López Obrador obtuvo 385,750 votos, o el 40.8% de la votación), lo cual quiere decir que en Hidalgo se presentó un voto diferenciado, y que el candidato a Senador no era lo suficientemente atractivo para captar la misma votación que el candidato a Presidente de la República. En éste periodo, tenemos una votación promedio de 22.33% (es decir, poco menos de 5 puntos porcentuales más en promedio que sin Guadarrama en el Partido), con una tendencia a la baja.

Si no se concretara la alianza con el PAN, para lanzar a Xóchitl Gálvez como candidata, según las encuestas verídicas en el Estado (es decir, las no pagadas), Guadarrama obtendría entre el 7 y 8% de la votación, es decir, nada, y dejaría al PRD en su mínimo histórico, sólo comparable con la elección a Gobernador de 1993.

Entonces, el PRD hoy se maneja entre dos cuestiones: ir solos, “congruentemente”, pero teniendo como candidato a un mapache electoral y con acusaciones que hubo en los 80’s y 90’s en su contra por crímenes en contra de militantes de Izquierda y del propio PRD, o a una candidata un tanto desapegada ideológicamente de la derecha, pero militante del PAN.

En éste sentido, no puede optarse sino por la opción menos peor. Y la opción menos peor es ir con Xóchitl Gálvez, pese a ser panista. Y lo es por dos cuestiones: 1, porque sería ganarle al PRI la gubernatura del Estado, y 2, porque sería acabar con el cacicazgo de Guadarrama al interior del PRD.

López Obrador no entiende ésto. A él se le hace muy fácil decir que no haya alianza con el PAN, puesto que hay diferencias ideológicas de fondo con dicho partido. Coincido totalmente con él. Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado el hecho de que las condiciones locales, en muchas ocasiones, son diferentes a las nacionales. López Obrador no se da cuenta que a los únicos que benedicia con ésa actitud es al PRI y a Peña Nieto.

Andrés Manuel viene a Tulancingo pasado mañana, Viernes 29 de Enero de 2009. Y lo que debe hacer López Obrador, una vez que venga, es callarse. Si quiere, no apoyar a la coalición, pero que tampoco la descalifique. Descalificándola (nuevamente repito) a los únicos que beneficia en Hidalgo es al PRI, al Gobernador y a Guadarrama, y a nivel nacional a Peña Nieto.

A diferencia de lo que dijo hoy Mario Di Constanzo, yo creo que sí se puede transformar a México desde los Estados. El propio Andrés Manuel ha dicho que el cambio vendrá de abajo hacia arriba. Entonces ¿porqué no intentarlo?

López Obrador también ha dicho que retirará su apoyo a quien se alíe con el PRI o con el PAN. Para su desgracia (o la nuestra, no lo sé) López Obrador nunca apoyó a las Redes Ciudadanas. Siempre nos ignoró, por darle preferencia a Guadarrama. Entonces, no puedes retirarle a alguien algo que ni siquiera ha recibido. Además, esto es igual de sectario que lo que hace la Iglesia Católica con los matrimonios del mismo sexo, o lo que hizo George Bush en algún momento: “o están conmigo, o están contra mí”. Y esos extremos son peligrosos. No puedes (ni debes) convertirte en algo exactamente igual a lo que criticas. Y AMLO, con esas actitudes, se acerca a aquello que estamos combatiendo.

Nada más habría que recordarle a López Obrador que Benito Juárez, ese presidente al que tanto admira, tuvo que aliarse a USA para que le reconocieran su gobierno, pudiera vencer a los conservadores en la Guerra de Reforma, y pudiera asentar un estado laico en México.

Finalmente, hay una cuestión de fondo: la coalición para apoyar a Xóchitl Gálvez en Hidalgo, ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo legítimo al propio AMLO.

Por tal motivo, como dijimos en 2006, y vuelvo a reiterarlo una vez más: ¡Todos con Andrés Manuel y con Xóchitl, Nadie con Guadarrama!

Saludos. Dejen comentarios.