La farsa de Xóchitl

Hola.

Conocí a Xóchitl Gálvez a principios de 2010. No puedo decir que la conozco bien, porque afortunadamente eso no pasó, pero la conozco lo suficiente para escribir este texto.

La primera vez que platicamos con ella, fue en Ixmiquilpan, en una oficina frente al Balneario El Tephé. Acudimos los integrantes del entonces Colectivo de Izquierda Hidalguense, que era conformado por una gran parte de compañeros de la Izquierda más radical en el estado, y que a su vez, conformábamos la primera línea del Gobierno Legítimo encabezado por AMLO, y la Resistencia Civil Pacífica en Hidalgo.

Xóchitl llegó 10 minutos despues de la hora. Comenzamos a platicar sobre sus aspiraciones a ser gobernadora de Hidalgo por parte de un frente opositor al PRI, que aglutinara a todos los partidos opositores, y que pudiera ser contrapeso para lograr la alternancia en el Estado. Como paréntesis, esto ya se había intentado en 1999 con la candidatura de Miguel Ángel Granados Chapa, pero la traición del PAN al salirse de la alianza y registrar a Francisco Xavier Berganza como candidato a Gobernador impidió que desde entonces se consiguiera dicha alternancia política. Fin del paréntesis. Prosigamos.

Después de exponer sus motivos para encabezar la alianza (cosa que nos parecía más decente que apoyar la 2ª candidatura del impresentable José Guadarrama, o al otro impresentable Francisco Xavier), le empezamos a cuestionar ciertas cuestiones elementales, sobre todo para saber dónde estábamos parados, y de qué trataba el asunto. Entonces, le preguntamos de su militancia panista, y dijo que ella “era una ciudadana sin partido, que había visto al PAN como el partido de oposición al PRI, pero que no comulgaba con sus ideales”. Reverenda mentira.

Luego, agregó que ella “realmente era más de izquierda, porque había formado parte de los maoístas durante mi juventud”, por lo que se identificaba totalmente con nuestra visión política de izquierda. Más patrañas y más mentiras, que nos comimos una a una, cabe señalar, porque con ese discurso del maoísmo, nos convenció para apoyarla.

En el camino, fuimos descubriendo la farsa que representa Xóchitl Gálvez: una mujer que ni es indígena, ni es del Pueblo, ni es ciudadana, ni siquiera es legítima. Y explicaré porqué.

Xóchitl Gálvez no es indígena, porque no tiene raíces indígenas. Xóchitl Gálvez nació en Tepatepec, actualmente municipio de Francisco I. Madero, en Hidalgo. Por su parte, Francisco I. Madero es un municipio con 36,248 habitantes, en el cual solo el 1.68% de la población (es decir, 609 personas) habla algún idioma indígena, de las cuales, el 86.6% (527 habitantes) hablan Hñähñu, mientras que el 9.5% (58 personas) hablan náhuatl.

De acuerdo con el INEGI, una persona es o se reconoce indígena cuando desciende de poblaciones nativas o ancestrales, conserva las tradiciones o costumbres de un pueblo indígena, y habla alguna lengua indígena.

Desde el punto de vista antropológico, Ricardo Pozas Arciniega, en su obra “Los indios en las clases sociales de México”, señala que se denomina indios o indígenas a los descendientes de los habitantes nativos de América —a quienes los descubridores españoles, por creer que habían llegado a las Indias, llamaron indios— que conservan algunas características de sus antepasados en virtud de las cuales se hallan situados económica y socialmente en un plano de inferioridad frente al resto de la población, y que, ordinariamente, se distinguen por hablar las lenguas de sus antepasados, hecho que determina el que éstas también sean llamadas lenguas indígenas, y concluye: fundamentalmente, la calidad de indio la da el hecho de que el sujeto así denominado es el hombre de más fácil explotación dentro del sistema; lo demás, aunque también distintivo y retardador, es secundario (Pozas Arciniega, Ricardo. Los indios en las clases sociales de México. Siglo XXI, México, 1971).

Ambas definiciones se unen, y en el caso de Xóchitl, sabemos que no habla hñähñu ni nahuatl (los dos idiomas indígenas predominantes en Hidalgo), e incluso, tampoco conserva las tradiciones o costumbres de un pueblo indígena, y sobre todo, tampoco cumple con la condición que menciona Ricardo Pozas de que la calidad de indio es adquirida por que es el hombre (o mujer) de más fácil explotación dentro del sistema, pues al emigrar Xóchitl de su pueblo natal, y haber sufrido un proceso de aculturación y aburguesamiento (tal, que actualmente vive en Las Lomas, una de las colonias más ricas de México), se desprendió completamente de lo que implica ser indígena (en caso de que lo fuera realmente). No tiene nada de malo vivir en Las Lomas, sino que hubo un proceso de desclasamiento que es evidente, y que contradice el sentido de pertenencia indígena de Gálvez.

En sentido estricto, Xóchitl Gálvez no es indígena, aunque ella diga lo contrario.

Así, al haber sufrido un proceso de aburguesamiento, Xóchitl Gálvez tampoco puede ser “del Pueblo”, como Claudio X. González y la oligarquía la quieren presentar como alternativa a la opción surgida de la Cuarta Transformación. Tampoco es “ciudadana”, porque existe una militancia y una identificación ideológica clara con el panismo y su plataforma ideológica, claramente alineada a la derecha política.

Y no es legítima, primero, porque dice lo que el público al que se dirige quiere escuchar. Es decir, puede ir en la mañana a visitar tranquilamente una colonia popular, y proclamar un discurso en torno a la problemática de la gente y sus necesidades, y en la tarde, acudir con los empresarios, y proclamar un discurso totalmente contrario a lo dicho antes. En conclusión, sufre el Síndrome de la Chimoltrufia: como dice una cosa, dice otra.

Precisamente por eso, es tan detestada en Hidalgo. Los habitantes de nuestra entidad, se dieron cuenta de cómo era Xóchitl, y por eso, cuando se presentó en 2012 a ser Senadora de la República (tan solo 2 años después de haber sido candidata a Gobernadora), la gente la mandó a tercer lugar. A la gente se le puede engañar una o dos veces, pero no se le puede engañar toda la vida. Y bastó una sola ocasión para que la gente de su propio estado la repudiara. Por eso se fue a realizar carrera política a la Ciudad de México, porque sabe bien que en Hidalgo no volverá nunca a ser competitiva.

¿Porqué la oligarquía y la derecha quiere presentar a Xóchitl como su candidata? Porque saben que un candidato del perfil de Peña Nieto, de Enrique de la Madrid, de Ricardo Anaya, solo llevaría a la oposición a una hecatombre y a una derrota de proporciones bíblicas, y en cambio, la presentación de una simuladora como Xóchitl Gálvez, que se viste como indígena (sin ser indígena), que finge ser representante del Pueblo (cuando responde a los intereses de la oligarquía) y que puede ser camaleónica, es el perfil ideal para ser presentada como propuesta de la oposición para intentar engañar, una vez más, al Pueblo.

Xóchitl es una farsa, porque aunque se presente como indígena, no lo es. Y lo que si es, es ser el conducto de la oligarquía para intentar recuperar sus privilegios en 2024. Afortunadamente, Xóchitl es tan pero tan torpe, que permitirá que sus impulsos y arrebatos la dominen (como en la campaña de 2010: https://www.hglc.org.mx/blog/2010/07/07/apuntes-de-campana-mi-experiencia-en-la-campana-de-xochitl/), logrando la consolidación de la Cuarta Transformación de México.

Sin embargo, habrá que esperar, porque la oligarquía cuenta con el apoyo y financiamiento desde el Gobierno de Estados Unidos (quienes mantienen su embestida permanente contra los gobiernos progresistas de América Latina), y es claro que contarán con su apoyo para recuperar el poder y el gobierno.

Así, en 2024, más que nunca, tendremos una confrontación frontal entre ambos proyectos: el de la oligarquía rapaz, y el del Pueblo encabezado por la 4T. Como periódicamente recuerda Andrés Manuel López Obrador, la frase de Benito Juárez: “el triunfo de la reacción es moralmente imposible”, y no puede serlo de la mano de una farsante y simuladora como lo es Xóchitl Gálvez.

Apuntes de campaña: Mi experiencia en la campaña de Xóchitl

Hola.

Durante medio año estuve sumido en el proceso electoral de la Coalición “Hidalgo Nos Une”. La vi nacer, la vi crecer, la vi madurar, y ahora la veo culminar su proceso. Fueron 6 meses duros, difíciles, donde tuvimos que batallar con todo y contra todos. Nos enfrentamos a aquellos que piensan que el PRD en Hidalgo es “su” franquicia, y con los que se creen amos y dueños de Hidalgo, los priístas.

Ésto, en su momento lo describí como una gran contradicción dialéctica, pues el sector progresista del PRD (y que simpatiza con el movimiento de López Obrador) se ha unido con los conservadores (el PAN) en torno a una precandidatura que es la única que promete realizar un cambio real en Hidalgo, contra la encabezada por José Guadarrama, que es la reproducción del sistema mismo, del PRI […]. Somos dos mundos diferentes, con dos pensamientos diferentes, y dos concepciones de mundo completamente diferentes, unidos para vencer el cacicazgo histórico del PRI. Sin embargo, por encima de las ideologías, considero que hay algo que es supremo a todo, y es el bienestar de la gente, la justicia social, y la libertad a la que aspiramos como sociedad. Ésa también es la otra cosa que nos cohesiona: la gente. No podemos ser tan irresponsables con la gente, como para condenarlas a no cambiar su destino y seguir sometidos al mal gobierno, a la corrupción, al cacicazgo, a la pobreza, a la miseria, y al destierro. (Legorreta, Héctor G. El comienzo de la gran contradicción dialéctica. Marzo 29, 2010. http://blog.hglc.asp25.com/?p=1146)

Ésa fue la tónica en la decidimos unirnos. Sin embargo, considero que en éste intento de cohesionar dos mundos diametralmente opuestos, Xóchitl Gálvez cometió muchos y muy diversos errores que, operativamente hablando, le costaron mucho a la hora de las urnas, y no porque no votara la gente: la gente se comportó muy muy bien. Sin embargo, le pegó porque lo operativamente hecho pudo haber cuajado mejor de haberse hecho otras cosas o de no haber confiado en cierta gente que cometió tontería tras tontería en la campaña. Es decir, hubo errores de Xóchitl Gálvez, y hubo errores de los responsables de cada área de la campaña. Explicaré el porqué y cuáles fueron los errores.

El primer error de Xóchitl Gálvez fue no haber respondido de inmediato los ataques de los otros aspirantes a la candidatura opositora, José Guadarrama y Francisco Xavier Berganza. Pasó más de un mes para que Xóchitl contestara los ataques de éstos dos personajes, y eso a sugerencia nuestra (del Colectivo de Izquierda Hidalguense, en la reunión celebrada en el Tephe con ella). Sin embargo, el daño ya estaba hecho: Guadarrama la tiró 20 puntos en las encuestas, y éste fue un daño irreparable. Xóchitl pudo remontar ésta campaña de desprestigio cxon hechos, pero no le alcanzó para remontar a Paco Olvera (oficialmente hablando: ésto no quiere dejar fuera la posibilidad del fraude electoral que en éste momento presumimos).

El segundo error de Xóchitl fue poner a gente donde no tenía que ponerla, o lo que es dicho de otra forma, no debió haber puesto a cierta gente en ciertos cargos. El primer gran error de Xóchitl en ésta materia fue haber importado a un coordinador de campaña de Baja California, que no tenía ni puta idea de lo que es Hidalgo. Y ya ahogado el niño, a tapar el pozo. Una semana después de haber comenzado la campaña, Oscar Pulido fue destituído como coordinador de campaña, y entonces el CEN del PRD envió a Jesús Zambrano. Zambrano no es tampoco hidalguense, pero tiene mucha experiencia en cuestiones electorales, por lo que la campaña retomó el rumbo después de ésto.

Otro error de Xóchitl con respecto a la gente fue haber dejado a Teódulo González como responsable de la estructura electoral. ¿Porqué? Por:

  1. Es una gente sumamente cercana a Guadarrama.
  2. No tiene ninguna experiencia en cuestiones electorales (en mapacheos y fraudes electorales si, más no en estructura electoral).
  3. Es hermano de quien impugnó la Coalición “Hidalgo Nos Une” (PAN, PRD, PT, Convergencia): Napoleón González.
  4. Es altamente repudiado dentro del PRD, debido a los antecedentes caciquiles de la familia González: Iraís González, su padre, fue uno de los caciques más fuertes de Hidalgo en el PRI en Huazalingo, de la altura de los Guadarrama, los Austria, los Rojo, los Fayad, y otras finas familias del Estado. Además, participó en los dos fraudes electorales aliado al PRI en contra de Fermín Gabino Brandy, actual Presidente Municipal indígena de Huazalingo. Es decir, le hizo fraude a un candidato de su propio partido: el PRD.

En éste sentido, ni la gente del PAN, ni del PRD, ni del PT, ni de Convergencia tenía la confianza suficiente para darle su estructura a Teódulo. Y ésto derivó en que cada partido armó su estructura electoral independiente del otro. Y cuando llegó el momento de juntarña, simplemente eso fue un desmadre. Entonces Teódulo pactó con el PT (partido minoritario de los que conformaron la coalición) que ellos hicieran toda la estructura electoral de Xóchitl, y en una actitud completamente sectaria, se hicieron los valientes y dejaron fuera a mucha gente de los partidos “grandes”, pese a que ellos sólo representan el 3% de la votación estatal. Así mismo, hubo huecos que “taparon” con gente del PRD y PAN sin avisar, es decir, no tuvieron la capacidad para armar la estructura electoral y, además, se “robaron” a gente de otros partidos y la hicieron pasar como suya. El resultado: un desmadre el d´ñia de la jornada electoral. Muchas casillas descuidadas (donde el PRI aprovechó la ausencia de representantes para “embarazar” las urnas, compra descarada de votos, mapacherías incluso de los funcionarios de casilla para beneficiar al PRI),

El tercer gran error fue con respecto a la promoción del voto. No hubo propaganda el día que arrancó la campaña, y no la hubo hasta una semana después. Así mismo, la propaganda se acabó dos semanas antes de la elección, y los últimos 15 días tuvimos que trabajar con muchas ganas y energía, pero sin propaganda.

Las “Casas Xóchitl”, un desastre. Se supone que éstas “Casas Xóchitl” eran casas de simpatizantes de la candidatura de Xóchitl Gálvez por todo el Estado. Les llevaban propaganda, y ellos tenían que distribuírla en su ámbito de acción. Pero la indicación que dieron desde la coordinación de “Casas Xóchitl” (una coordinación importada desde el Estado de México, por cierto) para darle la propaganda a la gente era que debían dar sus datos a cambio, para tener identificada a la gente que apoyaba a Xóchitl. Pero, si la gente no quería dar sus datos, no se le podía dar la propaganda. ¡Tremendo error! No le puedes condicionar una calcomanía, un vaso o lo que sea a la gente a cambio de sus datos. La gran mayoría de las Casas Xóchitl no hicimos ésto, pues se nos hizo una pendejada, pero hubo quienes si, y eso (considero) impactó en algunos votos menos.

Así mismo, el habernos quedado sin promoción del voto a la mitad de campaña (es decir, sin brigadistas), y ésto debido a que ya no alcanzó para seguirles pagando, ocasionó que la campaña se quedara desierta de brigadistas por lo menos una semana, después de lo cual los brigadistas existentes eran todos voluntarios. Aquí cabe aclarar una cosa: se les pagó a todos y cada uno de los brigadistas el tiempo que trabajaron, a diferencia de lo afirmado por el Revolucionario Institucional.

El cuarto error fue la cuestión de los Jóvenes con Xóchitl. Fue un acierto nombrar a Diana Vega (hija de Xóchitl) como responsable de la cuestión juvenil, pues al ser hija de Xóchitl y no pertenecer a ningún partido, no hería susceptibilidades en el sentido de que alguien del PAN, PRD o Convergencia fuera nombrado coordinador, y a su vez ponía a alguien neutral. Por otra parte, pusieron a una chava que no sabía nada de política, y que no podía detectar ciertas cuestiones que, en su momento, repercutieron en la campaña juvenil.

En éste sentido, las grillas existentes entre dos bandos existentes en la cuestión juvenil del PAN Hidalgo (con conflictos incluso más fuertes de los que existen dentro del PRD, y podría atreverme a firmarlo que así es) les dieron al traste al trabajo juvenil. Por una parte, el clan Yuseb Yong/Iván Becerra, y por el otro Carlos Ham/Giovani Severo/Francisco H León. Contaminaron al grupo con sus problemas, y nos ocasionó consecuencias serias en cuanto a la actividad.

Las grillas entre unos y otros nos afectó a los compas del PRD y Convergencia, principalmente, y ésto debido, a la labia, el oportunismo, el agandalle y las mentiras del clan Ham/Severo/H León. Primero, intentaron nombrarse coordinadores de “Jóvenes con Xóchitl” (pese a que existía un acuerdo para que el grupo fuera una dirección colegiada, con comisiones pero con la única coordinación general de Diana), y en más de una ocasión presionaron e intentaron convencer a Diana que así fuera. Sin embargo, dicho intento no fructificó.

Sin embargo, una situación personal entre Giovani y Diana inclinó la balanza, desde media campaña, definitivamente y hasta el fin de la elección. Y Diana se parcializó hacia el clan Ham/Severo/H León. Las cosas nunca volvieron a ser iguales. Y aunque los compas del PRD le organizábamos un evento con 1000 personas a Xóchitl en la Colonia La Providencia (Mineral de la Reforma), y a Diana dos eventos de 1500 personas en Ixmiquilpan y Chapulhuacán, Giovani Severo le organizaba eventos con 0 personas en Huichapan y Huejutla, y Diana nunca observó ésto, debido a su situación personal.

Además, debido a la influencia de Severo, Diana comenzó a sectarizarse, y no fue porque ella así lo quisiera, sino porque la influencia pesó. Y durante las últimas dos semanas de recorridos, prácticamente nos excluyó de toda actividad. Se agandallaron (y de una forma muy fea y cobarde) a la hija de Xóchitl, y la privatizaron políticamente hablando.

Finalmente (y ésto ya no fue error de Xóchitl), los “estira y afloja” dentro de la Coalición la reventaron desde un inicio. La convivencia PAN-PRD-PT-Convergencia nos enseñó que hay gente rescatable en cada uno de los partidos, y hay gente detestable también. Sin embargo, ésta gente detestable entorpeció mucho el funcionamiento de la Coalición. Además, los puntos de vista insalvables en cuestiones pragmáticas como el asunto AMLO-Calderón, el caso Luz y Fuerza, o incluso cuestiones más profundas ideológicamente hablando como la “mano invisible” o el papel de Iturbide en la Historia de México, mantuvieron una tensa calma en la Coalición. Algo así como la “Paz Armada” en los años previos a la I Guerra Mundial.

Fue muy difícil, y en algunos casos imposible, convivir con algunos panistas. Porque además de todo, querían agandallarse a la mayor cantidad de gente posible que milita en el PRD. Querían adjudicarse cosas que no les correspondían. Por ejemplo, el PRD se movilizaba y llenaba alguna plaza en apoyo a Xóchitl Gálvez, con 100% de gente del PRD.  Llegaban los panistas, regalaban banderas del PAN, aprovechándose de que el PRD no tiene la capacidad económica para regalar tantas cosas en tantos eventos, y simulaban que la gente era de ellos. Así se repitió el esquema muchas veces, a lo largo y ancho del Estado.

Así mismo, el bloqueo de los medios de comunicación locales, aunado a que en algunos medios ni siquiera mencionaban la campaña de Xóchitl, o bien mencionaban a Xóchitl tramposamente como “Bertha X. Gálvez”, ocasionó que algunos sectores de la población estuvieran desinformados de dicha campaña, y votaron por el PRI pensando en que la transición estaba muy lejos.

Pese a todo lo anterior, la campaña funcionó ante la población, motivo que nos tiene inmersos en una resistencia frente a un fraude planeado y ejecutado desde el 4º piso de Gobierno del Estado, en beneficio de Paco Olvera. Veremos qué nos depara el destino a nosotros y a Hidalgo, durante los próximos días que seguramente serán de lucha y resistencia en defensa de un voto que ya anhela un cambio de una vez y para siempre en nuestro estado.

Saludos. Dejen comentarios.

Andrés Manuel y sus errores

Hola.

El título de ésta entrada no es más que una parodia del título de los libros escritos por José Agustín Ortiz Pinchetti y Martí Batres, que se llaman (en ambos casos) Andrés Manuel y sus claves.

Ya en otras ocasiones he mencionado el hecho de que Andrés Manuel, durante su carrera política, ha cometido muchos y muy diversos errores que nos han costado mucho a mucha gente, y su último error nos puede costar mucho a los hidalguenses.

Yo he seguido siempre a López Obrador (mucho antes del mal llamado obradorismo). Lo sigo desde los tiempos del Éxodo por la Democracia (donde caminó desde Tabasco hasta la Ciudad de México, debido a un fraude electoral en su contra), desde la toma de los pozos petroleros (que le causó una descalabrada monumental) y desde la Presidencia del Partido, mi partido, el PRD.

Pues bien, en éste lugar fue donde por primera vez López Obrador se equivocó por primera vez. Tras la fraudulenta elección del 21 de marzo de 1999, donde Amalia García y Jesús Ortega se hicieron fraude mutuamente (e incluso, en la prensa se dijeron mutuamente ‘Rata’), el papel de López Obrador era quedarse en la Presidencia del Partido, repetir la elección, limpiar la imágen del PRD y apechugar su tibieza en la elección fraudulenta. Sin embargo, se fue por el camino fácil: terminó su periodo, y se fue valiéndole cacahuate lo que pasara con el Partido. Pablo Gómez quedó como interino, y el partido quedó manchado para siempre. Ésto, además (y junto con el asesinato de Paco Stanley) nos causó la pérdida de la Presidencia de la República en el 2000.

Después, López Obrador se fue a la Jefatura de Gobierno. Ahí, en general, hizo uno de los mejores gobiernos en la Ciudad de México. Sin embargo, tuvo el desacierto de pelearse con Rosario Robles, quien en medio de sus aspiraciones presidenciales intentó desacreditar a López Obrador por medio de los videoescándalos, operados por su pareja sentimental, Carlos Ahumada Kurtz. Así mismo, las aspiraciones presidenciales de otra mujer, Martha Sahagún, involucrado con el pleito casado con Vicente Fox, trajo consigo el desafuero en su contra.

Después, en la campaña presidencial de 2006, la soberbia hizo que AMLO descuidara una parte fundamental en cualquier elección, que es la estructura electoral. Con el 70% reconocido de las casillas cubiertas (los cálculos extraoficiales reales apuntan únicamente a un 55% de las casillas cubiertas), dejó un márgen suficientemente grande como para que por ahí le hicieran el fraude electoral. Ni hablemos de la gente en la que confió. Ya sabemos los resultados, de lo cual parte seguimos arrastrando hasta hoy.

Luego, en 2009, el caso Juanito. ¡Cómo nos costó ese pinche Juanito! Y aunque no había otra opción, pero nos salió demasiado caro el chistesito.

Ahora, López Obrador apuntala contra las alianzas. Al único que le benefician esas alianzas es al propio Andrés Manuel. Ni más ni menos. Porque debilitan a Peña Nieto, y permite la transición en estados caciquiles como Oaxaca o Hidalgo. Sin embargo, AMLO no sólo ha satanizado las alianzas, sino que ahora intercedió para que el PT las rompiera.

Y el problema no es otro, sino que a la hora de los chingadazos uno es el que tiene que andar componiendo las cosas. Y el problema es que en Hidalgo nos está metiendo en serios aprietos, pues (sin quererlo, eso hay que reconocerlo) le está ayudando al PRI-Gobierno para dividir a la oposición, y darle oxígeno a una candidatura tan mala como la de Paco Olvera. Y lo peor es que si gana el PRI, los platos rotos no los pagará él, sino los hidalguenses, que somos quienes nos quedamos a vivir aquí. Y nuevamente, muchos tendremos que pagar los errores de uno sólo.

Yo se lo dije el miércoles pasado, a alguien sumamente cercano a él (e incluso, ya lo había publicado antes aquí): A la pregunta de qué esperábamos de López Obrador, yo le dije que lo sensacional y lo que esperábamos era que AMLO fuera a un acto de campaña de Xóchitl Gálvez. Pero como sabíamos también que no lo va a hacer, pues lo mejor es que se calle.

Aún hay otro problema. El PT (y posiblemente Convergencia) postulen a Francisco Xavier como su candidato. El hecho es que, desde el punto de vista de mucha gente del movimiento de López Obrador, ajena al Estado, y que desconoce cómo son las cosas realmente en el Estado, promocionarán ésta candidatura y dirán que “es la salida digna de alguien congruente como López Obrador”. Nada más falso que eso. Ni es candidatura, porque solamente será un esquirol del PRI para restar votos a una opción verdadera de cambio (que es Xóchitl Gálvez), ni es digna (pues representará muchos de los intereses más oscuros del Estado), ni tampoco será congruente, pues nadie, más que el PRI (repito) se beneficiará fracturando la Coalición ‘Hidalgo nos une’.

El movimiento de López Obrador piensa que por hecho de ser crítico con el propio AMLO, de pensar diferente, de no coincidir en ciertas cosas, o de no acatar otras “que por el dedo de Dios se escribieron”, piensan que ya, eres traidor, vendido o panista, y de ahí no te bajan. Y no. La verdad es que aunque uno lo critica y le señala sus errores, pero uno ni lo deja de reconocer como Presidente Legítimo, ni tampoco deja uno de observar que es la única solución para el país. No hay más. O es Peña, o es Obrador. Y en ése sentido, es mucho mejor (con errores y defectos) López Obrador a Peña Nieto.

Sin embargo, en Hidalgo solamente tenemos una de dos: O Paco Olvera, que representa más de lo mismo (tras 80 años de lo mismo), o Xóchitl Gálvez, que representa una esperanza y una alternativa para el Estado.

López Obrador conoce la situación del Estado, pues visitó los 84 municipios. En realidad, lo único que le pedimos los Hidalguenses, que además somos los que le damos cuerpo a su movimiento en el Estado, es que ya no diga más. Que deje las cosas como están. Si él no quiere, que no se sume, pero que tampoco reste, porque eso sólo beneficia al PRI-Gobierno y a los mercenarios del Partido, alias José Guadarrama y Francisco Xavier.

Pues bien, sigamos adelante. Saludos y dejen comentarios.

El que a encuesta mata, a encuesta muere

Hola.

Hoy pensaba hablar del alza en el pasaje en el Estado de México, pero creo que eso lo dejaré para mañana…

El día de hoy me encontré -buscando en internet una nota en relación a la ruptura de la alianza del DIA con el PAN, pero no supe en qué estado- una nota en El Universal y en Milenio hablando de una conferencia de prensa de Guadarrama y Francisco Xavier diciendo que romperán la alianza con el PAN, debido a que (según sus argumentos) “quieren favorecer a Xóchitl Gálvez para ser la candidata de la Coalición ‘Hidalgo nos une'”. Definieron el proceso de elección de candidato como “un cochinero” y acusaron a Manuel Camacho Solís y a la dirección del PRD de querer efectuar un madruguete.

Nada más falso que eso.

Para empezar, Guadarrama no tiene facultades para romper la alianza con el PAN en Hidalgo. Francisco Xavier sí, porque es el dueño de la franquicia de Convergencia en Hidalgo, pero Guadarrama no. ¿Porqué Guadarrama no tiene injerencia en éstas decisiones? Pues porque, en primer lugar, Guadarrama no es afiliado al PRD; en segundo lugar, Guadarrama no es Consejero, ni Congresista, ni nada en el Partido. Además, su corriente, el Frente Democrático Hidalguense (FDH) votó a favor de la alianza en el Consejo Estatal, e incluso inscribieron precandidatos a diputados locales en éste proceso electoral.

Continuando con ésto. Se dijo que los precandidatos inscritos tendrían que, en primera instancia, buscar un consenso y, a falta de éste, levantar una encuesta con una encuestadora en la que todos quedaran de acuerdo. Eso venía en el acuerdo de Coalición y en la convocatoria, y todos aceptaron (incluyendo a Francisco Xavier y a Guadarrama). ¿Qué pasó después? Que citaron a las encuestadoras, a las dirigencias nacionales y estatales de los partidos, y a los candidatos. Entonces Guadarrama dejó plantados (por lo menos en una ocasión) a Xóchitl, a Francisco Xavier, a Jesús Ortega y a las encuestadoras para definir quién haría la encuesta, conocer la metodología y saber de qué forma la aplicarían.

¿Cuál es el asunto entonces? Pues que Guadarrama (con ayuda de Gobierno del Estado) montó una campaña en los medios de comunicación locales (incluyendo los gubernamentales) para promocionar su imágen y autoproclamarse “Candidato de la Coalición Opositora” (pues así lo nombraban en los medios), además de distribuir volantes, realizar perifoneos, y realizar cuanta propaganda quiso hacer, por supuesto violando la propia convocatoria y el acuerdo entre partidos.

En dicha campaña Guadarrama, ayudándose de los medios, generó la idea de que él sería el candidato de la coalición opositora, con la mira puesta en que, una vez que llegara éste momento, descalificara el proceso, como ya lo hizo (e, incluso, mencioné ésto en http://blog.hglc.asp25.com/?p=1133 hace algunas semanas previendo lo que se venía, pues ésta película ya la habíamos visto en el PRI con el mismo Guadarrama hace 12 años).

En lo que toca a Francisco Xavier, ya en alguna ocasión había sido esquirol del PRI haciendo el mismo papel, cuando en 1999 rompió también la alianza PAN-PRD (estando él en el PAN) que iba a postular a Miguel Ángel Granados Chapa como candidato de la Coalición opositora.

¿Cuál es el diagnóstico de todo ésto? Pues que como Guadarrama sabe que no va a ser el candidato (incluso, lo sabía desde meses atrás, pues sabe perfectamente que todo Hidalgo lo repudia) ahora busca descalificar el proceso. Sabe que no puede romper la alianza, pero podría acusar a medio mundo de estar violando la voluntad de los hidalguenses (si, de los hidalguenses que reciben algo de él, porque el resto lo repudia). ¿A quién le conviene todo ésto? Obviamente al Gobernador, al PRI y a Peña Nieto.

Finalmente, existe algo tangible. Guadarrama y Francisco Xavier tuvieron encuestitis. Francisco Xavier estuvo repartiendo en todos los domicilios del estado una tarjeta de cartón del tamaño de una ficha bibliográfica donde ponía una encuesta de una encuestadora patito que nadie conoce, y que le daba el 47% de preferencias a él, luego otro tanto a Guadarrama, y Xóchitl aparecía como la candidata más baja. Guadarrama, por su parte, presionó para que, de los 5 suspirantes a Gobernador del PRD, el que saliera como propuesta fuera electo por encuesta.

Sin embargo, una vez que ya vieron la de a de veras, le entraron primero al juego de la simulación, y luego de la descalificación. Pero como bien lo definió Ricardo Gómez: El que a encuesta mata, a encuesta muere.

Saludos. Dejen comentarios.

Todo mundo opina, nadie sabe cómo son las cosas

Hola.

Tal vez ya los tendré hasta el copete con el asunto Xóchitl-Guadarrama, pero es que la verdad es que a todo mundo le da por opinar de la alianza con el PAN en Hidalgo, y nadie sabe ni entiende nuestras razones para apoyar algo así. Han de creer que estamos brincando de gusto por apoyar a Xóchitl. Nada más falso que eso.

Ha sido desgastante (demasiado desgastante, para mi gusto) estar intentando explicar en Facebook, en muchos grupos, sobre las razones por las cuales se apoya la coalición con el PAN en Hidalgo. Se nos ha tachado de traidores, se nos ha dicho olvidadizos, nos han dicho lo asquerosa que es una alianza con el PAN, nos han insultado diciéndonos pendejos. Y la verdad ya estoy harto. Ni somos traidores, ni olvidamos el fraude, coincidimos en la asquerosidad de la alianza, y no, no somos pendejos, porque entendemos perfectamente lo que sucede hoy por hoy en nuestro estado, y no somos lo sufientemente irresponsables como para dejar pasar el momento histórico que hoy estamos viviendo.

Seamos claros: Guadarrama es el candidato del Gobernador. Con Guadarrama sacaríamos (en el mejor escenario) el 7%, aunque hay encuestas que nos pone en 5% y hay una encuesta (la oficial del Partido, la cual conozco por muy buena fuente) Guadarrama saldría con una votación entre el 1.5 y 2%.

¿Qué está haciendo Guadarrama al respecto? Una cortina de humo en los medios. Por supuesto, Gobierno del Estado le está prestando todos sus medios de comunicación: El Sol de Hidalgo, Radio y Televisión de Hidalgo (Canal 3 y 98.1 FM), ACIR, Los 40 principales (106.1 FM), así como primeras planas completas para presentarlo como el candidato oficial de la Coalición Opositora en Hidalgo, de la cual NO HA SIDO NOMBRADO (ni lo será).

Ésta cortina de humo tiene como fin único crear una sensación entre la población de que él ya es el candidato, para que, una vez que la encuesta sea presentada, y que Xóchitl sea presentada como candidata oficial de la Coalición Opositora en Hidalgo, Guadarrama se dedicará a descalificar el proceso, a denunciar una imposición, y a confundir a la población como lo hizo en el proceso de 1998 al interior del PRI. Y no es porque sea clarividente ni adivino, mucho menos tengo una bola de cristal: es sólo que en todas las encuestas Xóchitl encabeza las preferencias.

¿Y Francisco Xavier qué ha hecho? Hoy sale la noticia en todos los periódicos locales que sufrió un atentado, donde le dispararon a su camioneta con un arma de fuego. Lo curioso es que siempre le pasan cosas a Francisco Xavier durante los procesos electorales, y no antes o después: en 1998, cuando iba a ser candidato del PAN a la gubernatura, vino la acusación en su contra por secuestro; después, en 2006, durante la campaña de la Coalición “Por el Bien de Todos”, salió la acusación en su contra por violación, y acusó al Gobernador de estar detrás del incidente. Ahora, fue una balacera.

Yo no apoyé a Guadarrama en el 2005, me pronuncié en contra en el 2006, y no pienso ahora hacerle el juego a él y al Gobernador. Nosotros hemos tenido una posición muy firme, primero como Redes Ciudadanas, luego como Coordinación Estatal de la Red Nacional de Jóvenes con AMLO en Hidalgo, y luego como Colectivo de Izquierda Hidalguense. Y hemos sido congruentes siempre, antes y ahora: con Guadarrama, ni a la esquina. No nos hemos movido ni un sólo centímetro de lo que pensamos, ni lo pensamos hacer.

Debe quedar claro algo: por una cuestión ideológica, incluso a nosotros nos causa conflicto la alianza. Sin embargo, con la coalición matamos dos males de un tiro: el cacicazgo de Guadarrama dentro del PRD, y el cacicazgo del PRI en Hidalgo.

La alianza se acaba el 5 de julio, y entonces las cosas volverán a estar donde deben quedarse. El PAN con sus posiciones conservadoras y retrógradas, y nosotros buscando un mejor país. Y en el 2012, ténganlo por seguro, no iremos de la mano con el PAN.

Saludos. Dejen comentarios.

Es alianza, no unión o fusión

Hola.

He recibido muchos cuestionamientos, tanto virtuales como presenciales, sobre el porqué estoy apoyando la alianza PAN-PRD en Hidalgo, y así mismo porqué apoyo a Xóchitl Gálvez por encima de los candidatos del DIA. Hoy responderé a ciertos cuestionamientos.

Uno de los cuestionamientos más frecuentes que he recibido es sobre “¿Cómo, ir con el PAN?” “¿No te da asco?” “Qué pasó con la cuestión del fraude?” “¿Cómo apoyar a la derecha?” “¿Cómo apoyar al partido que está jodiendo a los mexicanos?”. Aquí debe señalarse algo sumamente importante, y es que éstos juicios a priori vienen, en su mayor parte, de gente que no vive en el Estado.

Les voy a señalar algo: Tonatiuh Herrera lo definió perfectamente en el Consejo Estatal, el día que se aprobó la coalición: “Es alianza, no unión”. Por supuesto que existen diferencias de fondo con Acción Nacional, y ya en más de una ocasión lo he dicho: La alianza, ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo Legítimo a AMLO. Y los fines claros de ésta candidatura son: quitar el cacicazgo del PRI en el Estado, y quitar el cacicazgo de Guadarrama al interior del PRD. Y en el PRD adoran a Maquiavelo. Siempre lo andan discutiendo en cuestiones teóricas. Entonces entenderán ésto.

Por supuesto que no olvidamos nada, y no nos hacemos a un lado de nuestras convicciones. Simplemente hay veces que las opciones afuera son mucho mejores que las de adentro. Y no podemos cegarnos a eso y sacrificar el destino de millones de gentes únicamente por un asunto visceral y de odio. Precisamente, esa es la esencia de la Izquierda: el amor a los demás (bien lo definió el Ché). El odio es la esencia de la derecha.

Guadarrama es el candidato oficial, el candidato del Gobernador. ¿Porque? Existen razones para afirmarlo: Guadarrama, en las últimas 2 semanas, ha salido en todos los medios habidos y por haber en el estado: televisión, radio, periódicos. Incluso, en Radio y Televisión de Hidalgo, tanto en el canal 3 como en 98.1 FM le han dado los espacios que desde hace mucho tiempo no le daban: entrevistas de una hora o más, notas de prensa, reportajes… Ni a AMLO le dedicaron tanto tiempo durante la campaña presidencial. Ha llegado el apoyo del Gobierno del Estado a tal extremo que, el día miércoles, Guadarrama salió en todos los periódicos en primera plana, y el día de hoy tuvo una entrevista en una estación en la que su programación es de 100% de música. Y para lo único que ha salido es para decir, hasta el cansancio, que él es el candidato natural del PRD (sí, cómo no).

¿Y porqué le interesa tanto a Osorio Chong que Guadarrama sea el candidato? Porque, según las encuestas, si Guadarrama fuera el candidato, el PRD o la alianza, cualquiera que lo postulara, sacaría el 7% de la votación. Incluso, Milenio nos ubica en el 5% (ésto ya lo había mencionado antes). Cualquier candidato del PRI, incluso el más humilde dirigente de dicho partido, le ganaría “caminando” a Guadarrama. Entonces, por supuesto que Osorio está brincando de gusto para que Guadarrama sea el candidato, quitándole la posibilidad histórica de quitar al PRI de la gubernatura. En cambio, Xóchitl (en todas las encuestas) sale por encima del PRI. El único candidato que la supera es Omar Fayad, por 3 puntos porcentuales. Guadarrama, además, ve perdida la candidatura, y buscará deslegitimar el proceso una vez que quede fuera. Ése es el motivo de su aparición en los medios.

Otra cuestión que no hay que dejar de lado es la negociación que en los últimos días ha hecho el SME: Luis Espinoza, dirigente local del SME en Hidalgo (y títere de Guadarrama) declaró la semana pasada que se iban del PRD. Pues bien, el SME ya negoció dos candidaturas de Diputado Local para dicho gremio en el PRI: Tlahuelilpan y Tetepango (de hecho, para éste último distrito, se presume que el hermano de Martín Esparza pueda ser el candidato, pues son originarios de dicho municipio). En éste sentido, el SME, en su deseperación, está siendo utilizado por el Gobernador (y por Guadarrama) para debilitar la coalición. Una vez que pase el proceso, les darán una patada en el trasero, y los mandarán a chiflar a la loma.

Mañana se reunirán los candidatos del DIA: José Guadarrama, del PRD; Francisco Xavier, de Convergencia, y Xóchitl Gálvez, del PT (porque no lo han dicho en los medios, pero Xóchitl Gálvez es la candidata oficial del PT a la gubernatura). Ahí tendrán que ponerse de acuerdo (obvio que no lo harán), y entonces se definirá la candidatura por encuesta. Ahí es muy curioso el cinismo de Guadarrama: lo impusieron como candidato del PRD mediante una encuesta, y ahora no se quiere someter a encuesta con Xóchitl. Pero las reglas aquí no son como en Big Brother, que cambian a cada rato. Aquí defineron unas reglas muy precisas, y deberán cumplirse. Ricardo Gómez, de Nueva Izquierda, lo dijo claramente ayer durante la sesión del Comité Estatal del PRD: el que a encuesta mata, a encuesta muere.

No podemos ceder ante el canto de las sirenas. No podemos apoyar a alguien como Guadarrama. Hidalgo no se merece continuar con el destino que tiene hasta el momento. No podemos desperdiciar ésta oportunidad histórica. Tampoco podemos olvidar los agravios que ha hecho el PAN a nivel federal: simplemente es apoyar una candidatura que no es de Izquierda, pero tampoco es de derecha. Simplemente, es de una persona que está equivocada de partido.

Vuelvo a repetirlo, una vez más: la alianza (que no es unión), ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo legítimo a AMLO.

Veremos que pasa la siguente semana. Saludos. Dejen comentarios.