Peligrosa provocación

Hola.

No es un secreto que USA tiene una crisis económica desde hace poco más de 5 años, que ha sido acompañada de una gran recesión a escala mundial. Tampoco es un secreto que USA generalmente, para levantar su economía, depende de las guerras y su industria armamentista.

Así, desde hace algún tiempo USA y Occidente están en la búsqueda constante de materias primas y energéticos, así como de motivos constantes y a veces ridículos para hacer guerras, con el fin de imponer el modelo económico que los beneficia, el neoliberalismo. De esta manera, ha generado las guerras necesarias en Afganistán, Irak, y Libia, bajo la ficticia amenaza terrorista o el “amenazante peligro” a la democracia occidental, resultando “dictadores dantescos” derrotados, y en jugosos negocios en petróleo, gas natural, minería y recursos naturales vastos, por mencionar algunos beneficios.

En otros lugares, como México o Colombia, los beneficios a USA y Occidente han llegado gracias al expléndido entreguismo que han mostrado los líderes de estas naciones con los países desarrollados y sus empresas trasnacionales, abriendo sus mercados indiscriminadamente y, en el caso de que la ley local lo impida, realizan las “reformas estructurales” necesarias para el convite del capital privado nacional y extranjero.

Pero la amenaza bélica hacia naciones no alineadas al régimen mundial se ha extendido al menos y para Mali, Siria, Irán, Brasil, Venezuela y Ucrania, convirtiéndose en una política general de desestabilización, invasión e intervencionismo unilateral, inducida y dirigida por USA, y secundada por Europa.

En Mali, la intervención francesa que ahí reside desde 2013 busca el control de las regiones de yacimientos de uranio; en Siria, un régimen democrático dirigido por Bashar Al Assad y mediáticamente manipulado como una gran tiranía, ha generado una guerra civil desde hace poco más de 2 años gracias a la intervención de un grupo de mercenarios financiados por USA y la OTAN conocido como “Ejército Sirio Libre”, y que busca el control del petróleo y el gas natural de la región; en Irán, la inexistente construcción de armas de destrucción masiva ha sido el pretexto para que USA e Israel busquen la invasión a toda costa, sin gran éxito entre la comunidad internacional, pero que la finalidad es el control de los yacimientos de petróleo y gas natural; en Brasil, la “oposición” al Mundial de futbol ha desencadenado en violencia y disturbios en manifestaciones convocadas por la derecha con el fin de desestabilizar política y económicamente al país, fracturando así al BRICS (uno de los grandes polos económicos mundiales, junto a USA, la Unión Europea y China); y en Venezuela, brotes desestabilizadores similares a los de 2002 y con el mismo modus operandi en contra del mismo régimen no alineado a los intereses estadounidenses y europeos (el chavismo) ha sido el pretexto para intentar desestabilizar a una de las economías más sólidas y estables del continente, y obtener el petróleo directamente y sin intermediarios, es decir, sin que el gobierno venezolano intermedie.

Caso similar es el ucraniano. Tal cual ha sido el guión norteamericano de desestabilización y provocación en los países antes mencionados, la derecha ucraniana (como todas las derechas en el mundo: entreguistas, mercenarias y alineadas al interés estadounidense) convocó a una serie de manifestaciones para exigir a su gobierno que echara atrás su intención de salirse de la Unión Europea. La exigencia en la calle pasó a la provocación, de la provocación a la violencia, de la violencia al disturbio, y del disturbio a la desestabilización.

Acompañada de un grupo de mercenarios y provocadores profesionales, la derecha ucraniana centró su plan en derrocar al gobierno en turno, siempre de la mano con los intereses estadounidenses y occidentales. Y tras varias semanas, lograron que el gobierno encabezado por Viktor Yanukóvich dimitiera, acompañado de una gran campaña mediática de desprestigio internacional. Sin embargo, y para sorpresa de propios y extraños, el gobierno de Ucrania fue asumido por un líder neonazi, Oleksandr Turchynov, y respaldado por USA y la Unión Europea.

Sin embargo, con el precedente existente en torno al escudo de misiles de la OTAN anti-ruso por toda Europa, la inminente amenaza que representa la posición pro-europeísta de Turchynov, la amenaza a los rusos residentes en Crimea y el este de Ucrania, y la representatividad estratégica geopolítica de Ucrania para los intereses políticos, económicos y comerciales de Rusia en el Mar Negro y en la región, Rusia ha decidido realizar maniobras y movimientos militares en la región que, actualmente y hora tras hora, van configurando de manera creciente una guerra próxima.

La peligrosa provocación que USA y Occidente han hecho a Rusia gracias a su intervencionismo en Ucrania, ha reavivado las tensiones ya añejas de la Guerra Fría, y han dejado de manifiesto la posibilidad de un conflicto a gran escala que pudiera ser en inicio de la Tercera Guerra Mundial, en la cual USA tendría su anhelada guerra, pero pondría en riesgo la existencia misma de la Humanidad.

En ese sentido, existen dos escenarios posibles: un conflicto local, entre Rusia y Ucrania, el cual sería indeseable pero el mejor escenario; o bien la intervención de USA y Europa, el cual desencadenaría en otros conflictos locales donde actualmente existen distintas tensiones ligadas entre sí (como entre China y Japón, Corea del Norte y Corea del Sur, Irán e Israel, Turquía y Siria, Egipto y Sudán, Chad y Mali, por mencionar algunos) y que, dichas tensiones harían que cada beligerante tomara partido en favor de unos y otros, y detonaría la Tercera (y tal vez última) Guerra Mundial.

La paz en el mundo pende de un hilo, y el destino de la Humanidad también, y las horas próximas serán cruciales. Ya en 1962 estuvimos al borde de una guerra nuclear que hubiera acabado con todo, y que gracias a la responsabilidad y el estadismo de Kennedy y Kruschev la Humanidad pudo seguir adelante. Ojalá Obama y Putin tengan la misma altura, aunque por lo visto, son un par de provocadores peligrosos e irresponsables que ponen en juego y en riesgo a la Humanidad y su destino.

Saludos. Dejen comentarios.

La nueva Guerra Fría o Paz Armada

Hola.

Al concluir la Segunda Guerra Mundial, y tras la repartición del mundo y el rediseño de la geopolítica mundial entre Harry S. Truman, Churchill y Stalin, el mundo entró en una etapa muy larga y tensa denominada Guerra Fría, donde había una confrontación directa entre USA y la URSS, los primeros lidereando el Bloque Capitalista u Occidental con su brazo militar, la OTAN, y los segundos lidereando el Bloque Socialista u Oriental, unidos mediante el Pacto de Varsovia.

Ésta Guerra Fría casi llevó al mundo a una Guerra Mundial en 1962 (hace escazamente un mes se cumplieron 50 años de éste acontecimiento), y gracias al oficio político de Krushev (más que de Kennedy) es por lo que aquí estamos el día de hoy.

Muchos acontecimientos, entre los que estuvieron involucrados Margaret Tatcher, Ronald Reagan, George Bush, Mikhail Gorvachev, Karol Wojtyla (si, efectivamente, el Papa Juan Pablo II), entre muchos otros actores y sucesos, ocasionaron la caída del Muro de Berlin, colapsara la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y se proclamara anticipadamente el “fin de la Historia” al mismo tiempo que la Guerra Fría finalizaba, y promocionaban al Capitalismo como el sistema económico triunfante, dejando el camino libre a las reformas estructurales y a la instauración y profundización del neoliberalismo como doctrina casi religiosa.

20 años después, y aunque los historiadores no lo mencionen (o no lo acepten), estamos entrando a en un nuevo periodo, el cual podría ubicar que comenzó el 11 de Septiembre de 2001, pero que comenzó a manifestarse claramente meses antes que USA invadiera Libia, en 2011.

A diferencia de la Guerra Fría, en ésta las condiciones han cambiado y, hasta cierto punto, los bloques están más equilibrados que antes (cabe señalar que no estamos etiquetando aquí a “buenos” o “malos”, a “terroristas” y “no terroristas”, sino únicamente es un análisis geopolítico actual). Los bloques se encuentran perfectamente definidos:

  • Bloque occidental: Encabezado por USA e Israel, apoyado por Gran Bretaña, Francia, España, Alemania, Italia, Suecia, Turquía, Arabia Saudí, Jordania, Qatar, Oman, Yemen, Egipto, Afganistán, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Micronesia, Palau, Islas Marshall, Canadá, México, Panamá, Colombia y Chile, entre otros.
  • Bloque oriental: Encabezado por Rusia y China, apoyado por Ucrania, Bielorrusia, Líbano, Siria, Irán, Pakistán, India, Corea del Norte, Vietnam, Singapur, Malasia, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Argentina, entre otros.

Sin embargo, en este nuevo periodo hay disputas y enfrentamientos por territorios y recursos naturales, de la misma forma en que lo hubo en la Guerra Fría. Mientras que en la Guerra Fría tuvimos la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam, la Crisis de los Misiles, la Guerra de los Seis Días, la Guerra Irán-Irak, o la I Guerra del Golfo, en este nuevo periodo histórico hemos tenido la Invasión de Afganistán, II Guerra del Golfo, o la Invasión de Libia.

Sin embargo, lo cierto es que cada vez más comienza a sentirse la misma tensión mundial que se sentía hace 25 ó 30 años. También es cierto que tantos frentes no se encontraban tan tensos desde hacía muchos años. Las tensiones USA-Rusia por el Escudo Antimisiles Euroamericano instalado en Europa no se veían desde los mejores años de la Guerra Fría. También, la tensión fronteriza Turquía-Siria (provocada por la OTAN), las tensiones Israel-Siria, Israel-Irán, Israel-Palestina, Irán-USA, Japón-China y Corea del Norte-Corea del Sur, nos dejan ver que, en el mejor de los escenarios, estamos ante una Segunda Guerra Fría (en el mejor de los casos), o bien en una nueva Paz Armada, que sería la antesala de un gran conflicto mundial: la Tercera Guerra Mundial.

Mientras son peras o manzanas, lo cierto es que la polarización del mundo es ya alarmante. La crisis económica mundial está acelerando éste proceso, sumado a la gran tensión que existe dentro de los propios países europeos debido a los “ajustes estructurales” (recortes y austeridad) promovidos por la Troika en toda Europa (FMI, BM y BCE), y que está orillando a USA y Europa a inclinarse por continuar la política de invasiones y guerras para intentar “recuperar la economía”.

Así, nos enfrentamos a un nuevo escenario en el que ya hemos vivido antes. Falta ver si, como en el primero, logramos sobrevivir a esa tensión permanente, o bien la Humanidad está en el umbral de su extinción final.

Saludos. Dejen comentarios.

Sin duda, votaría por Chávez

Hola.

El próximo domingo se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Venezuela. Y lo cierto también es que (al igual que en México) se elegirá entre dos proyectos distintos y contrapuestos.

El primero de ellos es el encabezado por el Comandante Hugo Chávez Frías, candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quien ha sido electo en dos ocasiones (y ratificado en una) y ha gobernado esa nación durante 13 años. Llegó al poder en 1999 debido al fracaso de las políticas neoliberales que habían hundido a Venezuela y que habían convertido a dicho país en un mar de disparidad y inequidad económica, política y social.

Chávez llegó al poder por la vía de las urnas, después de un fallido Golpe de Estado comandado por él en 1992, y cuya fuerza popular le permitió ser liberado, ser candidato y ganar la Presidencia de la República. Al instante de asumir el poder, convocó aun nuevo constituyente, el cual creó una nueva Carta Magna, y fue aprobada en el año 2000, después de lo cual Chávez volvió a competir (ya con la nueva Constitución) y fue ratificado en el poder. Así, debido a las políticas públicas que comenzó a aplicar, en el 2002 se orquestó un golpe de estado en su contra, apoyado por FEDECÁMARAS (el equivalente al Consejo Coordinador Empresarial en México), Radio Caracas Televisión (RCTV) [el equivalente de Televisa], Globovisión, Venevisión, así como por las embajadas y gobiernos españoles y norteamericanos.

Sin embargo, dicho golpe falló, en gran medida porque el pueblo venezolando se volcó a las calles a defender a su gobernante, y a exigir que se le devolviera el poder. Así, Chávez libró su prueba de fuego (la más importante que ha tenido) y se consolidó como gobernante en Venezuela.

Después, los avances que comenzó a tener Venezuela en materia de salud, educación, bienestar, poder adquisitivo, acceso a la tecnología y a la información, servicios públicos, infraestructura, y demás rubros fueron impresionantes. Expulsó a las compañias petroleras estadounidenses, las cuales ganaban el 75% de la renta petrolera y no pagaban impuestos, en beneficio de los venezolanos y de su propio desarrollo. Así mismo, nacionalizó las empresas cementeras en Venezuela, las cuales (en su gran mayoría) eran propiedad de las trasnacional CEMEX, la cual hacía práticas abusivas, sacaba más de la mitad del concreto producido en Venezuela hacia otros países, y el que se quedaba en dicho país se lo vendían al gobierno 2, o hasta 3 veces más caro del valor en el mercado.

Para dar otra muestra: actualmente, el salario mínimo en Venezuela es de USD $476.17, mientras que en México es de apenas USD $146.40 mensuales (y con la contrarreforma laboral recientemente aprobada, bajará aún más). Otro ejemplo: mientras que en México se aprobó una reforma laboral para beneficiar al empresario, en Venezuela también fue aprobada una reforma laboral que le da más beneficios al trabajador.

Así, en 13 años, Chávez ha transformado a Venezuela no sólo cambiando el modelo económico de neoliberal a lo que se ha denominado Socialismo del Siglo XXI, sino que éste ha impactado en el nivel de vida del venezolano aumentando considerablemente el tamaño de la clase media en dicho país, y disminuyendo la línea de pobreza (mientras en 2002 el 48.6% de la población venezolana se encontraba en la línea de pobreza, 31.2% tenía sus necesidades básicas insatisfechas, y 20.2% estaba en pobreza crónica, éstos índices descendieron en el 2008 al 27.5%, 23.4% y 11.8% respectivamente, es decir, en 6 años [Fuente: Política Social, Desarrollo y Pobreza en Venezuela, Caracciolo Viloria, Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (ILDIS) Oficina en Venezuela de la Fundación Friedrich Ebert, http://library.fes.de/pdf-files/bueros/caracas/08763.pdf]).

El otro proyecto que se presenta en Venezuela es el encabezado por Henrique Capriles, candidato de la Mesa de Unidad Democrática, coalición conformada por partidos de diversos matices, principalmente centristas y derechistas. El proyecto de Capriles es uno: el retorno del neoliberalismo a Venezuela, y reconfigurar la geopolítica en Sudamérica favorablemente a los intereses estadounidenses.

Práticamente, todos los avances que ha tenido la Revolución Bolivariana en Venezuela serían destruídos, el petróleo regalado a los estadounidenses, y se gobernaría (al igual que en México) para unos cuántos, que es la oligarquía que busca retomar el poder perdido después de tantos años.

Así, Capriles es el candidato de la OTAN, de USA, de Barack Obama, de Washington, del Fondo Monetario Internacional, de las embajadas americana y española, de las compañías petroleras norteamericanas, de la oligarquía local de Venezuela, de FEDECÁMARAS, de Venevisión, de Globovisión, de los poderes fácticos, del dinero, del neoliberalismo y, lo más importante, del retroceso para Venezuela.

Cabe señalar, por cierto, que tanto Capriles como la embajada de USA en Venezuela han amagado con no reconocer el resultado electoral si sale victorioso Chávez. El primero, generando una revuelta entre sus seguidores, y los segundos, pidiendo una intervención militar, tal y como están planeando hacerlo con Siria en éstos días vía Turquía, y como pretenden también hacerlo con Irán vía Israel.

Así, en este choque de proyectos distintos y contrapuestos, sólo hay dos opciones: 6 años más de mejores condiciones de vida para los venezolanos, ó un retroceso económico, político y social para ésta nación que bastante sufrió durante muchos años antes de la Revolución Bolivariana.

Chávez ha demostrado que otro mundo es posible. Que si esposible redistribuir la riqueza, y repartirla equitativamente. Que si es posible tener una relación respetuosa con USA, siempre y cuando éstos no tengan injerencia en la Soberanía Nacional. Que si es posible generar mayores y mejores servicios públicos, a cargo del estado. Que si es posible no depender de la mano invisible. Que si hay de otra. Que cada pueblo puede y debe determinar su propio destino.

Así, en ésta coyuntura fundamental para Venezuela, si yo fuera venezolano, sin duda, votaría por Chávez.

Saludos. Dejen comentarios.

Rumbo al 2012

Hola.

Escribo éstas líneas horas antes de que concluya el 2011. Un año lleno de injusticias, muerte y ambición. Un año donde hoy, más que nunca, quedó palpable y al descubierto la lucha de clases histórica en que se ha visto inmersa la humanidad, y que en México -se ha asegurado durante varios años- no existe.

Vimos cómo Calderón ejerció su prepotente brazo usurpador contra una periodista (Carmen Aristegui) por cuestionar sobre un posible alcoholismo del que ilegítimamente porta hoy la banda presidencial en México. Vimos también cómo la movilización ciudadana, al estilo de Egipto, ocasionó que Calderón reculara en su decisión y restituyeran en MVS Radio a Carmen.

Ésto fue gracias a la forma en que funcionan las redes sociales, particularmente Facebook y Twitter. Sin éstas redes, no hubiera sido posible movilizar a la gente en contra de una injusticia como la cometida contra Aristegui, o bien derrocar al dictador Mubarak en Egipto (que siendo objetivos y haciendo un análisis aparte, le salió más caro el caldo que las albóndigas a los egipcios, dado que ahora tienen enquistada a una junta militar antidemocrática y represiva). Tampoco sería posible explicar una nueva ola de movimientos sociales organizados a partir de Internet, como el Movimiento Estudiantil de Chile, el M-15, o el #OccupyWallStreet.

También las redes sociales nos permitieron conocer la vigencia de la lucha de clases, lo cual se hizo patente en tres distintos momentos igual de patéticos: cuando Azalia (la ex-Big Brother) le dijo asalariado a un policía del Distrito Federal; cuando Paulina Peña (hija de Peña Nieto) mandó saludos a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole, o cuando Carlos Talavera Leal (funcionario panista de la SEDESOL en Michoacán) mencionó que las indígenas huelen impresionantemente feo, en claro acto de discriminación y desprecio.

No podemos tampoco olvidar cómo las redes sociales pusieron al descubierto a un candidato de plástico, Enrique Peña Nieto, cuyo producto chatarra quieren que pseudo-gobierne éste país, destrás del cual se encuentran intereses de los más siniestros que puedan existir, apoyado por Salinas de Gortari y Televisa, pero que no ha sido suficiente para cubrir la ignorancia e ineptitud del personaje, quien en un mes ha cometido los errores más inverosímiles que puedan existir.

Sin embargo, algo también es cierto. No todo mundo tiene acceso a las redes sociales, y mucho menos se entera de éstos hechos. El acceso limitado a internet que tiene la población es sólo una de las muchas consecuencias de la polarización de la riqueza y su consecuente inequidad en la distribución de la misma, y de tener un sistema económico injusto, desleal y sanguinario como es el neoliberalismo.

El neoliberalismo, que ya está en su fase terminal (y que lo sostienen unos cuántos como un cadáver para sus propios intereses) sigue dejando estragos en el mundo. La invasión a Libia es sólo ésta nueva fase de neocolonialismo que permea en el mundo, encabezado por USA, Inglaterra, Francia y la OTAN. Esta acaparamiento de los recursos naturales y energéticos puede convertirse en una amenaza, debido a las intenciones de los imperialistas de continuar con su voracidad ahora en Irán y Siria, sin importar las consecuencias que pudiera traer una nueva guerra mundial (la cual, es indiscutible, haría el uso de armas atómicas).

Pese a todo, soy optimista. Creo que el mundo no se acabará en éste año 2012 (a diferencia de los vivales que aprovecharán éste “último cataclismo final” para vender todo tipo de protección contra el fin del mundo, así como la salvación de las almas y sobrevivir a ésto, aunque sea muertos), y que por el contrario, se nos abre una gran oportunidad de mejorar como personas, en lo individual y en lo colectivo. No podemos (ni debemos) estar sujetos a un cataclismo final para mejorar nuestras actitudes, nuestra forma de pensar y de ser. Podemos y debemos tener un mundo mejor (porque de hecho, ya es insoportable la situación actual), y la única forma es cambiar a nosotros mismos.

Creo que éste año puede ser mejor apra todos, si todos ponemos de nuestra parte. Podemos y debemos acabar con éste sistema económico injusto e inhumano, como es el Capitalismo. Debemos y podemos realizar la transformación de México, si dejamos de que la televisión “piense” por nosotros, y realmente utilicemos el cerebro, y hagamos decisiones fundamentadas en la razón, y no en el hedonismo y la superficialidad.

México y el mundo no puede continuar así. Es hora de hacer algo. Sumar consciencias, sumar voluntades, y diseñar el mundo que queremos. Un mundo donde no sea el más fuerte o el que posee más, el que tome las decisiones, y los demás las acatemos porque no nos queda de otra, porque es mejor obedecer porque, de lo contrario, se pierde lo poco o nada que se tiene.

Es hora de cambiar nuestra actitud. De transformarnos y transformar al mundo. Confío en que muchos, al igual que yo, piensan lo mismo. Generemos el cambio, porque de lo contrario, realmente el 2012 puede ser un infierno si permanecemos en la misma actitud pasiva, arrogante y apática en que permanece gran parte de la Humanidad el día de hoy.

No perdamos la esperanza. Las cosas puedes ser mejores si nosotros así lo queremos.

Otro mundo es posible.

Te deseo un Feliz Año 2012 a tí y a toda tu familia, y que todos tus deseos se cumplan.