¿A qué nos enfrentamos en el PRD?

Hola.

Llevo 14 años militando en la Izquierda, específicamente en el PRD. Me ha tocado ver una transformación radical del Partido desde que entré a él, en 1997, hasta el día de hoy. La tendencia a la derechización por parte de algunos grupos y actores a lo largo de éstos años en un Partido de Izquierda la he observado y, aunque en sus principios el Partido se define como de “Izquierda” e, incluso, como “Socialista”, muchas de las posturas actuales indican lo contrario.

Así, tras 14 años de militancia, por primera vez soy candidato a un cargo de representación partidaria. Soy candidato a Consejero Estatal por el Distrito 2 Local, con cabecera en Pachuca Oriente, que geográficamente abarca los municipios de Pachuca Oriente, Mineral de la Reforma y Epazoyucan. Ser Consejero Estatal no es un cargo partidario que amerita remuneración económica alguna, sino por el contrario, solamente es un cargo de representación al interior del partido, con capacidad para incidir en alguna de sus decisiones previo debate en el respectivo Consejo, así como la capacidad para votar candidaturas locales.

Sin embargo, en ésta carrera por ser Consejero Estatal nos enfrentamos a otros grupos, oponentes, adversarios. Sin embargo, muchos de los adversarios cuentan con aparatos corporativos generados desde los apoyos que su propia corriente les otorga, otros aparatos generados desde los recursos “bajados” por los representantes populares electos (o generalmente, plurinominales) que sólo se presentan en sus trabajos para recoger la quincena, o bien otros generados desde Gobierno del Estado para tener un partido dócil, y una Izquierda simuladora.

Pero vengan de donde vengan los apoyos de los adversarios, son apoyos corporativos, que compran el voto y la inconsciencia de los militantes que, muchos apremiados por su necesidad, aceptan dinero o despensas a cambio de su voto  en las elecciones internas. Para el militante que vendió su voto, es totalmente una ganancia, ya que no contaba con ese dinero o apoyo en especie por un voto que ni lo beneficia ni lo perjudica y, por otra parte, gana el que tiene el aparato corporativo, pues sigue obteniendo dádivas del Partido aunque no tenga trabajo territorial, chantajea al resto de los grupos con sus votos comprados para obtener candidaturas y, además, negocia con los adversarios para obtener espacios dentro de los Comités Ejecutivos u otro tipo de prevendas que signifiquen tener un poder (a veces acotado) dentro del Partido.

Nosotros, por el contrario, no tenemos eso. Ni dinero, ni despensas, ni aparato corporativo, ni ganas de construírlo. Tenemos muchas ganas, entusiasmo, y la idea de crear y construir un partido distinto, con una vocación ideológica de Izquierda, Socialista, y con la consigna de tener un partido político a la altura que México necesita para afrontar la grave descomposición social que permea en todo el país.

Sin embargo, las elecciones no se ganan con buenas intenciones, sino con votos. Y nosotros, dado que no tenemos un aparato corporativo (puesto que no somos iguales), no nos queda de otra más que ir a flor de tierra, casa por casa, y gente por gente, tratando de convencerlos, primero, de ir  a sufragar el día de la elección y, posteriormente, que sea por nuestra planilla.

Sabemos (y sabíamos, de antemano) que ésto no será cosa fácil. Tenemos la perspectiva de que vayamos a tocar puertas, y encontrar con una respuesta favorable el día de la elección. Sin embargo, también sabemos y tenemos presente que a lo mejor nos ganan con el poder del dinero, la dádiva, la despensa y el corporativismo.

Pese a ésto, estamos decididos a participar y a hacer nuestro mejor esfuerzo. No hemos necesitado estar en los cargos de dirección del Partido para ser críticos de lo que aquí se hace, ni mucho menos de incidir en las posturas que el Partido ha tomado en distintos temas, pese a la resistencia de las mafias que mal gobiernan el Partido (mal llamadas “corrientes”, o “expresiones”), aunque realmente tener un cargo de representación partidaria hace ésto más fácil (relativamente).

Aunque la experiencia me lo demuestra, quiero pensar que el militante perredista tiene un poco más de consciencia sobre el resto de los militantes partidarios. Y por ende, lograremos convencer a una buena parte de perredistas para que acudan a votar el 23 de octubre por nuestra planilla, la 80, en Hidalgo, y podamos realizar la transformación que el PRD necesita, así como retomar el rumbo hacia la Izquierda, y no a la derecha, como lo hace actualmente.

Veremos qué pasa el 23, y si los poderes fácticos del partido ganan a la opción de cambio en el Partido.

Saludos. Dejen comentarios.

La traición

Hola.

Uno de los principios fundamentales que tuvo el Partido de la Revolución Democrática fue precisamente ese: ser democrático. Ésto implicaba poner, en la praxis, esa máxima de Evelyn Beatrice Hall, mal atribuída a Voltaire: Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas. Así, comenzaron a convivir en el partido muchos grupos con posiciones encontradas e, incluso, muchas contradictorias. Sin embargo, todas eran toleradas bajo la unidad de la Izquierda.

El tiempo pasó, y arribistas (muchos arribistas) llegaron al PRD, principalmente desechos del PRI. Así, comenzó a corromperse el ya de por sí difícil ambiente que había en el PRD. Comenzaron a irse perredistas distinguidos y de toda la vida, y en su lugar comenzaron a llegar truhanes (verdaderos bandidos), principalmente traídos y seducidos por Nueva Izquierda. Sin embargo, hubo un sector que siguió siendo congruente a los principios del PRD, vinculado a las luchas sociales y de Izquierda. Unas de esas personas, sin duda, fueron los Batres.

Durante la campaña de Lázaro Cárdenas Batel en Michoacán (2001), tuve la oportunidad de visitar el rancho de los Cárdenas, en Jiquilpan. Llegamos previo a un mitin de campaña de Cárdenas, y conocí personalmente a Doña Amlia Solórzano (viuda del Gral. Lázaro Cárdenas y madre del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas). Estuvimos un rato platicando, y posteriormente salimos al mitin que se realizaría en la plaza principal de Jiquilpan. No recuerdo el número de oradores exacto, pero lo que si recuerdo es que Martí habló antes que Cárdenas Batel. Y recuerdo más, aún, la reacción de Doña Amalia Solórzano cuando lo anunciaron, pues pese a que la traían en silla de ruedas (debido a su edad), se paró de inmediato y comenzó a gritar y echar porras a Martí como no pensé que alguien de su experiencia política lo hiciera. También recuerdo su comentario después de que se volvió a sentar en su silla: “Martí Batres es muy buen chico, y tengo mucha confianza en él”.

Ese recuerdo se me quedó sumamente grabado en la mente, y desde entonces comencé a seguir a Martí. Aunque ha tenido sus altibajos, Martí es un hombre que ha permanecido congruente a sus ideas, algunas de las cuales lo llevó al rompimiento con Dolores Padierna para fundar la corriente Izquierda Social. Así, Batres ha tenido momentos de ostrascismo y brillantéz. Bien en la ALDF, bien como coordinador de la bancada del PRD en la Cámara de Diputados.

Por su parte, Marcelo Ebrard es un hombre que siempre ha estado a la sombra de Manuel Camacho Solís. Pariente de los fundadores de Liverpool, su roce nunca fue humilde, sino siempre rodeado de la aristocracia y burguesía mexicana. En 1992 llega a la Secretaría de Gobierno del entonces regente de la Ciudad de México, Manuel Camacho, y se va del PRi después de que Camacho no es electo candidato, primero, tras la sucesión de Luis Donaldo Colosio y, posteriormente, tras el asesinato del mismo.

En 1997 es electo diputado del Partido Verde, renunciando después a él para convertirse en diputado independiente. Junto a otros personajes del PRD, se une a la Comisión Especial para el FOBAPROA, principalmente motivado por sus ansias de venganza política contra el PRI, impulsada por Camacho. En 1999, funda con Camacho Solís el Partido del Centro Democrático (PCD), y es designado como candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal por dicho partido. Durante el debate de candidatos a Jefe de Gobierno, Marcelo declina por López Obrador, a partir de lo cual se genera (supongo) un acuerdo para impulsar a Ebrard posteriormente.

Después de que Leonel Godoy renuncia a la Secretaría de Seguridad Pública para irse como Secretario de Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel en Michoacán, Ebrard asume dicha secretaría. Es destituído por el entonces Presidente Vicente Fox por los linchamientos en Tláhuac. Sin embargo, es nombrado Secretario de Desarrollo Social por López Obrador a los pocos días.

Previo a su renuncia como Secretario de Desarrollo Social para ser precandidato a Jefe de Gobierno del DF, se le cuestionó a Marcelo su pertenencia al PRD, motivo por el cual será inelegible en la elección interna para definir al candidato del partido. Sin embargo, una jugarreta de Foro Nuevo Sol auspiciada por los órganos internos del Partido, lograron que Ebrard finalmente pudiera competir como precandidato contra Jesús Ortega, candidato de Nueva Izquierda. El resultado fue 40% para Ortega, 60% para Ebrard.

Así, tras la elección del 2 de julio de 2006, Ebrard se convirtió en el sucesor de López Obrador y Alejandro Encinas. Por su parte, Martí llegó al Gobierno del Distrito Federal. Batres fue de los únicos hombres que no era gente de Ebrard, pero que fue invitado a colaborar en su gobierno. De igual forma fueron invitados otros miembros del PRD y ex-funcionarios de la administración de López Obrador, como Arturo Herrera, ex-secretario de finanzas de AMLO posterior a Gustavo Ponce, quien fue invitado a ocupar la cartera de la Secretaría del Trabajo, cargo que rechazó.

Mucho se ha dicho de la política social de Marcelo Ebrard. Lo cierto es que sólo continuó la misma política social que López Obrador cuando fue Jefe de Gobierno. Perfeccionó algunos programas, empeoró otros, y creó pocos, pero gran parte de ello fue gracias a la genialidad de Martí Batres.

También se ha dicho que la política de derechos en la ciudad hacen hombre más de Izquierda a Marcelo que a Andrés Manuel. No puede existir mentira más grande. Ebrard es un hombre de centro, tildado hacia la derecha. Y si revisamos gobiernos de centro en Europa, encontraremos que muchos de éstos gobiernos han impulsado políticas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la despenalización del aborto, la eutanasia e, incluso, la legalización de la marihuana.

Sin embargo, al igual que en éstos gobiernos de centro se ha impulsado políticas liberales, en lo económico han impulsado medidas neoliberales, como también es el caso de Marcelo Ebrard. He hablado mucho al respecto sobre cómo Marcelo Ebrard ha ido privatizando servicios y espacios que antes eran comuncales o de servicio público (¡Vamos!, 25 de junio de 2010; El neoliberalismo de Marcelo Ebrard, 24 de febrero de 2011), así como de las simpatías que ha ganado con muchos empresarios por éste tipo de políticas, incluyendo las dos grandes televisoras de México: Televisa y TV Azteca (Fidel con AMLO, Televisa con Marcelo, 21 de agosto de 2010).

Así mismo, pese a que Ebrard desconoció incialmente el gobierno espurio de Felipe Calderón, lo cierto es que posterior a 2008 comenzó a reunirse con él en secreto en por lo menos 3 ocasiones hasta 2009. Precisamente después de 2009, ya pasada la elección intermedia y habiendo obtenido la mayoría en la ALDF, Marcelo comenzó a cambiar sobre todo su política económica y política, generando un alto contraste con la forma en cómo la Izquierda había gobernado hasta el periodo de Alejandro Encinas, y asemejando cada vez más la forma terrible y nefasta de gobernar del PRI, que dicho sea de paso, saqueó la Ciudad a más no poder. También, durante éste periodo, comenzó a impulsar a su delfín político para sucederlo: Mario Delgado, hombre del mismo grupo político.

Comenzó entonces el acercamiento más descarado con el cada vez menos espurio Felipe Calderón, con el PRI, y con Elba Esther Gordillo, llegando en ocasiones a acuerdos con ellos. Así, mientras por una parte pactaba con AMLO el método de selección del candidato por medio de una encuesta, por otra parte iba creando y afianzando nexos con aquellos que precisamente 4 o 5 años antes eran los enemigos acérrimos del Jefe de Gobierno. Comenzó a impulsar la política de alianzas del PAN con el PRD (donde Camacho tuvo qué ver en más de una), llegó a un acuerdo con sus antes archienemigos, los chuchos, e incluso llegó a ser bien visto por Calderón para ser candidato de una eventual y actualmente fallida alianza con el PAN para la Presidencia de la República. Éstos acercamientos culminaron el pasado 1º de septiembre de 2011, cuando Marcelo Ebrard fue al Informe de Gobierno, saludó y aplaudió a Felipe Calderón, dando por ende su reconocimiento final como presidente, so pretexto de la asistencia como Presidente de la CONAGO.

Al día siguiente, Martí Batres le pidió congruencia al Jefe de Gobierno, al recordarle que violaba los resolutivos del Congreso del partido al que está afiliado Marcelo, el PRD, que no reconoce a Calderón como presidente. Marcelo simplemente respondió que si no estaba conforme con el gobierno en el que trabajaba como secretario renunciara y, al no hacerlo, lo despidió injustificadamente bajo una base legaloide basada en la Constitución y el Estatuto de Gobierno del DF, al viejo estilo del PRI, donde todos se alinean bajo lo que dicte y mande el soberano y, el que ose desafiarlo, es decapitado. De ésta forma, Ebrard saca al descubierto al salinista que había guardado en el closet, se rompe la máxima de la tolerancia en el Partido por encima de todo y, por otra parte, se consuma la traición de Ebrard al movimiento que lo hizo Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Así, el despido de Martí como Secretario de Desarrollo Social no es sino sólo una cadena de sucesos donde Ebrard, por una parte, ha ido acercándose a aquella mafia que, contradictoriamente, se quiere combatir y, por otra parte, busca desaparecer del plano político a uno de los hombres fuertes para ser candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que desplazaría a su delfín, Mario Delgado, y que sin duda acabaría con el reinado del grupo Camacho en la Jefatura de Gobierno para hacer un gobierno nuevamente de Izquierda, de y para la gente.

El desenlace de ésta historia todavía es un poco lejano (cosa de algunos meses), pero sin quererlo, Ebrard ha catapultado la candidatura de Batres al Gobierno del DF y, por otra parte, Ebrard ha mermado sus fuerzas al interior de la Izquierda en su búsqueda (a costa de lo que sea) de la candidatura presidencial. También habrá que apreciar la reacción de López Obrador a ésto que podría significar una ruptura definitiva entre ambos hombres y, por ende, la división de la Izquierda rumbo al 2012.

Saludos. Dejen comentarios.

La trancisión a un nuevo oscurantismo

Hola. Decidí escribir éste texto ya con la cabeza fría después del gran coraje que hice el domingo pasado, al ver los resultados de la elección de Gobernador del Estado de México.

Mapache electoral, vigilando que el acarreado vote por el candidato del PRI.

La elección que vivimos el pasado domingo (y por ende los resultados) no son sino solamente resultado de la gran elección de Estado que vivimos y de la cual fuimos testigos durante 45 días. No fue sino la consolidación y la certificación de que la vieja maquinaria del PRI ha vuelto a funcionar como antes, y también de que ésto que acabamos de vivir es sólamente un botón de lo que nos espera en 2012: Gastos exorbitantes de campaña, un despliegue de publicidad que raya en lo grotesco por parte del PRI, un acarreo grosero de votantes a las urnas, intimidación a votantes independientes y observadores de la oposición, mapaches descarados y realizando lo que mejor saben hacer: comprar y coaccionar el voto (y además, vigilar que el votante sufrague en el sentido que quieren), autoridades e instituciones tibias (en el mejor de los casos) y corruptas (que hacen como que no ven nada), arresto policiaco de miembros de la oposición, medios de comunicación parcializados y oficializados, y un sin fin más de irregularidades que no veíamos y que provienen desde los tiempos de María Castaña.

Así pues, el nuevo PRI recurre a las viejas prácticas para consolidar a sus nuevos cuadros. Y nos ha mostrado lo que hará para recuperar la Presidencia de la República. Pase lo que pase, haga lo que haga la Izquierda, sin duda nos enfrentaremos con éste tipo de prácticas que, además, se agudizarán en el proceso electoral de 2012. De consolidarse lo anterior, estamos ante el comienzo de una nueva etapa oscurantista para México, difícil para la oposición, donde habrá nuevamente muertos, desaparecidos, una oposición condenada a la clandestinidad por quién sabe cuánto tiempo, medios de comunicación oficializados y dispuestos a apoyar y consolidar el poder del PRI, y una sociedad que, inexplicablemente, caerá sucumbida ante el encanto de la telenovela en el poder, mientras es saqueada y manipulada sin más.

Gente de Nezahualcóyotl, votando entre las aguas negras. Al igual que en el resto del Estado, la gente votó por el PRI.

Es reflejo de ésto último la forma en la cual sufragó la gente de Nezahualcóyotl y Ecapetec. La inexplicable votación que se dió en esos lugares a favor del PRI sale a cualquier explicación sociológica que se quiera dar del asunto. Hundidos en la pobreza y las aguas negras del Río de los Remedios, ésta gente decidió votar por sus verdugos: los que prometieron no más inundaciones, entubar el canal, dar soluciones a sus problemas, y que sólo se quedaron en eso: promesas. Sin embargo, el instinto de supervivencia quedó hecho de lado, y la gente optó con continuar de la misma forma.

El PRI hizo bien lo que sabe hacer. No considero que la Izquierda haya hecho mal las cosas. Al contrario. Fue correcto lo que hicimos, pero sobre una estrategia equivocada. En éste sentido, si la estrategia está fallando, tenmos que cambiarla. Estamos muy a tiempo. Y la Izquierda tiene que analizarlo, discutirlo, y tomar una decisión al respecto. De nada han servido 5 años de “concientización”, si la población está decididamente a votar por el PRI. No considero que haya también que repartir despensas, pues sería convertirnos en exactamente lo  mismo, pero tenemos que cambiar la estrategia, y encontrar una urgentemente.

O se aplica la Izquierda, o regresamos a un nuevo oscurantismo, similar al que vivimos desde los 40’s hasta los 70’s. La Izquierda debe plantearse cómo, y qué hacer. Si no quiere regresar a la clandestinidad, debe adoptar una solución ya.

Saludos. Dejen comentarios.

El drama del PRD

Hola.

Gran drama es el que vivió el PRD en los días pasados en la elección de su dirigencia nacional, drama que aún no ha terminado, y que suena a ser un asunto telenovelezco de aquí a 2012, teniendo como gran preámbulo la elección de 2011 en el Estado de México.

Pero el drama no comenzó ni el sábado pasado (día que comenzó el Consejo Nacional), ni cuando Andrés Manuel López Obrador pidió licencia como miembro del PRD el mes pasado. El verdadero drama comenzó durante el XII Congreso Nacional del PRD, celebrado en Oaxtepec, Morelos, en diciembre de 2009. Ahí fuimos testigos de cómo el PRD renunció a ser un partido de masas y de base para convertirse en un partido de élites.

La tendencia estaba ahí desde hace muchos años, pero algunos no la pudimos apreciar de inicio. Ya en 2001 se había hecho una gran reforma al estatuto del PRD y a los documentos básicos del PRD que significaron, en la praxis, volverlos a elaborar. En ésta reelaboración de los documentos básicos del Partido (donde fuimos testigos y partícipes) se cambió el método de elección de las dirigencias, pasando de la principio de Representación Proporcional al de la Mayoría Relativa. El argumento fue que con eso habría mayor democracia, pues ésta se hacía directa. En la realidad, se renunció a la distribución equitativa del poder de acuerdo a la fuerza de cada expresión al interior del Partido para dar paso a la negociación y el cochupo de espacios entre las corrientes. Se le quitaba el poder de decisión a la militancia para dar paso a la gran hegemonía de las corrientes.

A partir de aquí tenemos la gran historia de fraudes y prácticas corporativas para ganar las elecciones internas, que si bien ya existían antes de ésta reforma, se agudizaron y exponenciaron infinitamente. El Partido pasó de ser un instrumento de la sociedad para convertirse en un instrumento para ganar prerrogativas y canongías del poder.

En 2009 se dió el siguiente paso para convertir al PRD en un partido de élites: ya no importaba seguir pisoteando la decisión de la militancia en las elecciones internas, bajo la premisa de “acuerdo mata estatuto”, sino además se le quitó la capacidad de elegir a sus dirigentes, bajo una fórmula tramposa de bajar “la decisión a las bases”. Así, justificaron el secuestro del voto libre, universal, directo y secreto por el de un voto selectivo, dirigido y a modo.

En su momento nos opusimos y lo denunciamos: la modificación al estatuto significaba, en la praxis, bajar los conflictos internos y el jaloneo de corrientes a la base, la cual estaba alejada de éste tipo de prácticas, y además limitaba los espacios de participación de la militancia a un simple espectador de los acuerdos en los comités de base, así como de la distribución del poder, la negociación y el jaloneo para ser el Presidente del Comité de base, pues éste sería el gran elector de aquí en adelante.

La decisión de convertir así al PRD en un partido de élites no fue sólo de Nueva Izquierda. Participaron en la negociación casi todas las expresiones del Partido: IDN, ADN, Foro Nuevo Sol, MEC… La única expresión que se pronunció en contra fue Izquierda Social, de Martí Batres, y los independientes de varios estados, como el Colectivo de Izquierda Hidalguense.

Lo más grotesco de ésta serie de negociaciones fue cuando, después de que volteamos la votación para impedir la eliminación y/o reducción de las cuotas para los diferentes grupos sociales (mujeres, indígenas, jóvenes [donde Iván Texta, representante de los jóvenes de ADN, hizo lo inverosímil: se subió al templete a defender la propuesta de reducir la cuota de los jóvenes del 20 al 10%… O sea, defendió una propuesta contra el sector que él representa]), fue cuando se encerraron en un aula del centro vacacional para encontrar el mecanismo para evitar que las votaciones y los acuerdos se les cayeran en el pleno. Y lo encontraron: Raymundo Cárdenas, presidente de la mesa del Congreso, comenzó a aprobar artículos en fast track, sin discusión y/o ignorando a los compañeros que pedían la palabra para hablar en contra.

Así, hoy Dolores Padierna (y el G-8 en general) carga con su propia cruz: haber fortalecido un Consejo Nacional chucho (donde bien sabía que no iba a ganar) y haberle secuestrado su derecho al voto a las bases. En la praxis, ésto se traduce en haberle entregado a los chuchos el partido estructuralmente hablando. No hablemos ya de las decisiones.

Más aún, se acentúa el drama al llegar a la repartición de carteras al interior del Comité Ejecutivo Nacional, pues nada más son 10 secretarías a repartir (el resto del Comité son el Presidente, el Secretario General, y los coordinadores de los Grupos Parlamentarios del PRD en la Cámara de Diputados y el Senado)¡ las cuales según mi propio cálculo quedarán de la siguiente forma: 3 o 4 para NI, 1 o 2 para ADN, 1 o 2 para IDN, el resto para los aliados de IDN, y la dirección de la mesa directiva del Consejo para Armando Ríos Piter. Claro que existe la posibilidad de que habran más carteras, como en cada Comité, pero la proporción no varía.

En éste escenario, IDN no tiene la capacidad para sacar acuerdos en el Comité, aún teniendo la Secretaría General, y le deja todas las decisiones al bloque de NI, que teniendo sus secretarios, la alianza con ADN, la Presidencia del Partido y la coordinación del GPPRD en el Senado, prácticamente van a hacer lo que su santa voluntad les mande. Más aún, los órganos autónomos se integrarán de la misma forma, por lo que IDN tiene reducidas sus posibilidades de accionar algo dentro del Partido.

Así, el drama del PRD se va a la arena del Estado de México, donde el hecho de que haya o no alianza define las cosas rumbo al 2012, y deja por ende claro el futuro de la Izquierda en México.

El PRD, torpemente, ha marcado el rumbo por el que seguirá en los próximos años, aunque falta ver lo que suceda en los próximos días. Urge la convocatoria a un nuevo Congreso y, si, devolverle el voto a la militancia, pues es hasta noción básica de sentido común: un partido de élites no representa a nadie, sino sólo a los que lo conforman, y el PRD fue creado para ser un instrumento de la sociedad, no una cueva de ladrones, como actualmente lo es.

Saludos. Dejen comentarios.

El paradigma entre la Izquierda y la pseudo-“Izquierda moderna”

Hola.

El día de hoy abarcaré un tema que, en lo personal, siempre me ha atraído, pero que hoy, más que nuca, adquiere vitalidad. Así mismo, es una respuesta al texto de Fernando Belauzarán, “La Izquierda Moderna” (http://herejiapolitica.blogspot.com/2010/10/izquierda-moderna.html). Y hablo del debate entre ser de Izquierda, y de “Izquierda Moderna”, la cual es como perder el tiempo intentando ser algo que no eres.

Dice Fernando Belauzarán que hay que separar etapas, resaltar las diferencias entre un antes y un después. No se trata de empezar de cero. Por el contrario, parte de reconocerse en el pasado, de identificar con claridad al referente primordial que le da sentido al inicio del nuevo momento, que lo liga con un ser preexistente, con su historia, con su tradición, con su carga ideológica e incluso mítica, pero que a la vez hace un deslinde notorio y meridiano con lo que ya no puede o no quiere seguir siendo. Estamos de acuerdo en eso, por eso vamos a clarificar de dónde venimos (no solamente agarrar la parte que nos conviene) y hacia dónde queremos ir.

La definición propia de Izquierda y Derecha proviene de la Revolución Francesa, durante la Asamblea. Los que querían seguirle manteniendo sus privilegios al Rey, y que estaban comprometidos con la nobleza francesa, se sentaban a la derecha del recinto, y los que querían quitarle sus privilegios y se encontraban comprometidos con el Pueblo y las clases desprotegidas, se sentaban a la izquierda. De ahí partieron otras definiciones más que no abarcaré por cuestiones de espacio (centro, centro-derecha, centro-izquierda, ultraderecha, ultraizquierda), pero que muestran el abanico de posibilidades que existen dentro del espectro político.

Sin embargo, la relación y cosmovisión Izquierda-derecha se va modificando a lo largo del tiempo. Al ascender la burguesía al poder, y desaparecer las monarquías, el dueño de los medios y modos de producción cambia. Y entonces la dominación dialéctica señor feudal-vasallo cambia, por una relación burgués-proletario (empresario-trabajador, en nuestros días).

Marx, en un brillante texto titulado “El Manifiesto del Partido Comunista”, da el primer paso para identificar con claridad el objetivo, que básicamente consiste en abolir la propiedad privada burguesa. En pocas palabras: se abre el debate entre la propiedad privada y la propiedad estatal.

En dicho texto también, que es de los más celebres de Marx, cuestiona seriamente al que el denomina Socialismo conservador o burgués, que de acuerdo al texto de Fernando Belauzarán, el PRD y su corriente, Nueva Izquierda, es el que más encaja en dicha categoría marxista. Marx define claramente el Socialismo Burgués de la siguiente forma:

Una parte de la burguesía desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa.

Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya.

Pero, además, de este socialismo burgués han salido verdaderos sistemas doctrinales. Sirva de ejemplo la Filosofía de la miseria de Proudhon.

Los burgueses socialistas considerarían ideales las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que encierran. Su ideal es la sociedad existente, depurada de los elementos que la corroen y revolucionan: la burguesía sin el proletariado. Es natural que la burguesía se represente el mundo en que gobierna como el mejor de los mundos posibles. El socialismo burgués eleva esta idea consoladora a sistema o semisistema. Y al invitar al proletariado a que lo realice, tomando posesión de la nueva Jerusalén, lo que en realidad exige de él es que se avenga para siempre al actual sistema de sociedad, pero desterrando la deplorable idea que de él se forma.

Una segunda modalidad, aunque menos sistemática bastante más práctica, de socialismo, pretende ahuyentar a la clase obrera de todo movimiento revolucionario haciéndole ver que lo que a ella le interesa no son tales o cuales cambios políticos, sino simplemente determinadas mejoras en las condiciones materiales, económicas, de su vida. Claro está que este socialismo se cuida de no incluir entre los cambios que afectan a las “condiciones materiales de vida” la abolición del régimen burgués de producción, que sólo puede alcanzarse por la vía revolucionaria; sus aspiraciones se contraen a esas reformas administrativas que son conciliables con el actual régimen de producción y que, por tanto, no tocan para nada a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo sólo -en el mejor de los casos- para abaratar a la burguesía las costas de su reinado y sanearle el presupuesto.

La Izquierda Moderna que plantea Belauzarán se parece mucho a ésta visión. Sin embargo, tomando en cuenta sus argumentos vacíos, trata de situarnos en la crítica al stalinismo, el cual fue realizado por los revisionistas marxistas de los 40’s y 50’s. Sin embargo, lo que los revisionistas marxistas proponían es algo completamente distinto a lo planteado por Belauzarán. Nosotros no defendemos el stalinismo, puesto que lo realizado por Stalin no fue Socialismo, sino totalitarismo. Sin embargo, dicho revisionismo se enfocó, sobre todo, a rediscutir las teorías de Marx, tomando en cuenta las condiciones históricas del momento.

Belauzarán enarbola la bandera de la caída del Muro de Berlín, sin darse cuenta de la gran contradicción en la que cae, puesto que dicho acontecimiento fue acompañado de una gran propaganda por parte del Bloque Capitalista para anunciar con bombos y platillos que el Sistema Comunista y las teorías de Marx habían fracasado, y anunciaron triunfalmente (y antes de tiempo) el “fin de la Historia”. Pero dicho fin de la Historia no llegó. Y quedó totalmente demostrado con el crack financiero de 2008, el cual fue el mayor en la historia del Capitalismo, mayor que el de 1929 (puedo dar elementos al respecto, para demostrar ésto), y el cual amenaza con recaer en una forma mayor a la presentada hace dos años.

Durante los 20 años que no menciona Belauzarán, se discutió y rediseñó el objetivo de la Izquierda. En Europa optaron por la comodidad, por la tercera vía: la socialdemocracia, que no es otra cosa que Capitalismo asistencialista. O sea, la ley del camaleón: cambiar para que las cosas sigan igual.

Por otra parte en Latinoamérica, ,durante esos 20 años salieron a la opinión figuras como Hugo Chávez, Lula Da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, y ¿porqué no? Andrés Manuel López Obrador. Muchas de éstas figuras ya tenían alguna trayectoria pública previa, y así mismo se contaban con antecedentes como la Revolución Cubana (con todo lo que se le pueda criticar), y Salvador Allende, primer Socialista electo por la vía de las urnas.

Sin embargo, Belauzarán argumenta que la Izquierda es democrática o no es. Sin embargo, la Izquierda no se acota a esa sesgada y burda visión pragmática, razonada en función de un interés mediático. Existen definiciones de la Izquierda en cuanto a lo político, en lo económico, en lo social, y en otros ámbitos. Y esas mismas definiciones también las tiene la derecha. Diferentes a las de la Izquierda, pero las tiene. La Izquierda, su fin primordial, es la distribución equitativa de la riqueza, y quien niegue ésto no puede llamarse de Izquierda.

Belauzarán, así mismo, cree descubrir el hilo negro al asegurar que entre las grandes corporaciones y el Estado propietario existe una tercera opción que puede coexistir con la propiedad privada y la estatal: la propiedad social. Sin embargo, la propiedad social no es algo nuevo en México. Existía mucho antes de la conquista, y retomó su forma en México como el Ejido, una figura que quedó plasmada en la Constitución del 17 que, por cierto, fue promulgada antes de que existiera la caída del Muro de Berlín, incluso, antes de la construcción del muro, y del stalinismo, y de la propia Revolución Rusa.

Belauzarán también critica el caudillismo de la siguente forma:

El culto a la personalidad promovió los peores despotismos, no sólo en los países que se reivindicaban comunistas sino también en los regímenes de corte nacionalista encabezados por caudillos que fueron respaldados acríticamente por sectores de la izquierda. Al igual que en el estalinismo, en este tipo de Estados la disidencia no se tolera y cultiva el sometimiento absoluto al hombre fuerte. Por eso, la izquierda moderna se plantea ser congruente con su convicción democrática y libertaria y por eso promueve contrapesos y equilibrios institucionales, oponiéndose a la concentración del poder. Busca complementar la democracia representativa con mecanismos de participación ciudadana, pero no cae en el error bolchevique de pensar que éstos pueden suplir a aquella.

Sin embargo, Belauzarán parece que no tiene memoria, o hace como que no la tiene. Cuando participó en la UNAM, como parte del movimiento, siempre realizó un culto a la personalidad excesivo al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Incluso, cuando en el año 2000, organizamos la visita del Ingeniero a Ciudad Universitaria, él, junto con Carlos Imaz, eran los enlaces del CEU con el Ingeniero Cárdenas, e incluso, sabiendo del repudio que había al interior de la UNAM a la entonces Jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles por la represión al CGH en Periférico, Imaz y él se empeñaron en intentar que Rosario acompañara a Cárdenas a CU… ¿Cómo vamos a impedir que Rosario Robles acuda a alguna parte de la ciudad que ella misma gobierna?, fueron las palabras textuales de Belauzarán en ese entonces.

Y los hechos no mienten: El quería ser el orador principal (como siempre, buscando el protagonismo para llenar su ego) y, al no conseguir esto, consiguió que el Chazam fuera el orador por parte del CEU, mientras que por el CDU fue Alonso Arrioja. Sin embargo, su afán protagonista (y su culto a la personalidad también) no terminó ahí. Al terminar el mítin, se fue a comer con Cárdenas a un Samborn’s cercano, vendiéndole la idea al Ingeniero que él había organizado todo, pasándose a una parte de la comunidad universitaria por el arco del triunfo. Y existe prueba periodística de ello, en el Reforma del 26 de junio de 2000.

Finalmente, Belauzarán exhibe lo desorientado que está, es decir, que está del lado contrario. Asegura que

La izquierda moderna entiende que la redistribución de la riqueza para generar justicia social requiere no sólo de una eficiente recaudación fiscal y de programas eficientes de seguridad y asistencia social sino también de fomentar el crecimiento económico, fomentando la inversión pública, privada y trasnacional. Como lo fundamental es mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos no es esclavo de los mitos y se atreve a pensar en voz alta soluciones inovadoras, aún a riesgo de sufrir el estigma de los perros guardianes de la fe y la ortodoxia.

“Fomentar la inversión pública, privada y trasnacional”. ¿Qué no es eso, precisamente, lo que propone el neoliberalismo? Es obvio que nunca se va a tener una economía totalmente estatizada. Sería absurdo pensar que el Estado podría administrar todas las misceláneas que hay en el país, o las panaderías, o las farmacias. Pero tampoco puedes darles manga ancha a la Iniciativa Privada, ni mucho menos al Capital Trasnacional.

Primero, debes de definir una serie de prioridades para el desarrollo nacional, sectores estratégicos, y en función de eso no hay vuelta de hoja: estatizarlos. Lo demás se va evaluando, conforme se van generando las circunstancias. Éste es el planteamiento de la Izquierda. No hay vuelta de hoja. Lo demás son simulaciones de cambios al status quo para no cambiar nada. Es simple y llanamente, atole con el dedo.

Finalmente, Belauzarán cuestiona el origen partidista de Andrés Manuel López Obrador, al asegurar que el origen del tabasqueño no es una organización de izquierda sino el PRI. Dando sin conceder, dado que el PRI, de acuerdo a sus documentos básicos, es de Izquierda (en los originales se definía Nacionalista Revolucionario, y en los actuales se autodenominan Socialdemócratas, igual que los chuchos. Tan es así que el PRI actualmente es miembro de la Internacional Socialista, al igual que el PRD), se cae en un falso debate, al asegurar que el origen determina el presente. Y si bien es cierto que López Obrador luego tiene prácticas medio priístas, lo cierto también es que no es igual que Salinas. Incluso, se llegó al extremo en el PRI que igual podían convivir en el mismo partido Lázaro Cárdenas y Miguel Alemán.

También es cierto que el origen no determina el presente: ahí tenemos a Jesús Ortega, hombre que inició en la Izquierda, totalmente entregado al PAN, a la derecha. O al mismo Belauzarán, que inició en la Izquierda Universitaria (y que le abrió los brazos a Cuauhtémoc Cárdenas cuando éste llegó del PRI con la Corriente Democrática), y que ya no es nada de lo que, incluso, conocí en el 2000.

La Izquierda va más allá de un partido político. Un partido es una institución efímera. Una ideología no, pues permanece con el tiempo si tiene la suficiente solidez teórica. Y sabemos que la razón está de nuestro lado, y que rescataremos al partido que hoy subsiste más por el oxígeno que le dan desde las cúpulas del poder (convirtiéndose en un partido esquirol) que por la simpatía popular. El día que el PRD retome su camino, es decir, sin los chuchos ahí, ese día el PRD podrá volver a erigirse como el Partido que defiende los intereses del Pueblo, y que busca realizar las grandes transformaciones que requiere el país.

El movimiento obradorista y la Izquierda pueden prescindir del PRD. El PRD, en éste escenario, depende de un tercero, del PAN, para poder sobrevivir.

El tiempo nos dará la razón, y pondrá a cada quien en su lugar.

Saludos. Dejen comentarios.