Juan Pablo II ¿Santo?

Hola. Sé que ésta entrada causará polémica, pero es necesario dar otro enfoque del tema.

A lo largo de muchos siglos, la Iglesia Católica (que es la institución más vieja que conoce el Hombre, y la que tiene más experiencia por excelencia) ha ingresado a su lista de santos a muchos personajes que, si bien fueron importantes para la evangelización y difusión de su fe, tampoco ameritan tal honor. Así mismo, existen otros que por su historia personal o su reputación , hacen cuestionarse sobre los méritos que se necesitan para llegar a tener tal título nobiliario dentro de la jerarquía católica.

Pues bien, a ésta lista de personajes destinados para el culto y la salvación eternas, viene a agregarse un líder de ésta religión, muerto hace 5 años: Juan Pablo II. Precisamente, por la propia naturaleza del personaje, y dado el poco tiempo que ha pasado desde su fallecimiento, resulta por demás extraño que apenas comenzado el año se haya anunciado su beatificación, y en mayo se consume su canonización.

Para introducir una causa de beatificación se exige que transcurra un plazo. El derecho exige actualmente que haya transcurrido un plazo de cinco años desde la muerte del fiel y que no hayan pasado cincuenta años. Anteriormente se establecía que debían transcurrir más de cincuenta años antes de iniciar el proceso de beatificación. La legislación actual ha decidido reducir el plazo a cinco años para evitar la desaparición de pruebas. De todas maneras, el Papa puede dispensar del plazo de cinco años. En los últimos años se han dado dos dispensas: una concedida por Juan Pablo II para iniciar el proceso de la Madre Teresa de Calcuta, y otro por Benedicto XVI para iniciar el proceso de canonización de Juan Pablo II. En el tiempo de espera y hasta que se proceda a su beatificación, la Iglesia prohibe que bajo cualquier aspecto se dé siquiera la apariencia de culto público al fiel que ha muerto con fama de santidad.

La espera de cinco años o más, sin embargo, puede ser muy fructífera. Los promotores de una causa de beatificación pueden aprovechar estos años para recoger testimonios de personas que conozcan la vida del candidato a santo y que puedan ilustrar la fama de santidad, así como para redactar una biografía de exquisito rigor histórico y con buen aparato crítico y cuidada documentación, que eventualmente pueda servir para presentarla en los procesos competentes. Además será muy útil que difundan la devoción privada al fiel cuya canonización desean promover. Se suele hacer mediante la difusión de estampas u hojas informativas, y actualmente se incorporan nuevos medios: documentales y vídeos, páginas web, etc. También se pueden editar libros y folletos, como la biografía que se ha preparado para el proceso, u otras más sencillas para la divulgación, con tal de que sean rigurosamente históricas.

Quienes deseen promover la beatificación de un fiel, pueden editar y distribuir estampas, hojas informativas y otros impresos en las que se contengan oraciones al fiel, pero en ellos debe constar la finalidad de la devoción privada de dicho material impreso. Si además se redacta una oración para la devoción privada, se debe pedir la aprobación al Obispo competente. (Iuscanonicum.org. El proceso de beatificación y canonización. http://www.iuscanonicum.org/index.php/derecho-procesal/47-otros-procesos-canonicos-especiales/247-el-proceso-de-beatificacion-y-canonizacion)

Para todo aquel que desee profundizar más en éste sentido, recomiendo dos textos: http://www.iuscanonicum.org/index.php/derecho-procesal/47-otros-procesos-canonicos-especiales/247-el-proceso-de-beatificacion-y-canonizacion y Esquema del proceso de beatificación y canonización

Por otra parte, a Juan Pablo II ya lo estaban canonizando desde que se encontraba en agonía, pues ya desde entonces se hablaba de convertirlo en santo. ¿Cuál es el sentido, entonces, de santificar a un personaje muerto apenas hace algunos años, y que el papa dispense del plazo establecido para tal efecto? La respuesta se dará más adelante, pero antes analizaremos una serie de hechos que nos ayudarán en nuestra hipótesis central.

Karol Wojtyla llega al papado en un periodo turbulento y oscuro de la Iglesia Católica. Su antecesor, Juan Pablo I, oficialmente muerto de un infarto apenas un mes después de haber asumido el cargo, pero existen ciertas dudas con respecto a su merte, debido al carácter progresista que se vislumbraba de su propio papado, mostrado desde el mismo momento de asumir, al poner como lema de su papado Humildad, y rechazando su coronación y la Tiara Papal. Cuando asume el cargo, Karol adopta el nombre de Juan Pablo II, dice, como un homenaje a su antecesor. De inmediato, Karol Wojtyla adopta como misión fundamental de su papado revitalizar, evangelizar y reevangelizar la fe católica.

Esto lo hace de distintas formas en distintos frentes a lo largo y ancho del mundo: en América Latina, por ejemplo, la fe católica se encuentra en decadencia debido, principalmente, a la inserción de doctrinas protestantes y, por otra parte, se encuentra sumida en un proceso de cambio de visión (dejando atrás el conservadurismo) por la cada vez más fortalecida Teología de la Liberación. En Europa, se propone combatir el socialismo o comunismo de los países de Europa del Este, combatiendo a su vez a la doctrina ortodoxa y, por otra parte, se propone frenar políticas públicas progresistas, principalmente en materia de derechos y libertad sexual. Para África y Asia, se propone expandir la fe católica, evangelizando zonas donde la religión católica no ha permeado. Así pues, comienza el largo papado de Juan Pablo II, que duró 26 años, convirtiéndose en uno de los más largos de la Curia Católica.

Sin embargo, la llegada del Opus Dei al papado personificado en Juan Pablo II no hace otra cosa que fortalecer, en gran medida, a los grupos conservadores dentro de la Iglesia Católica, agrandando su poder desmesuradamente y, por otra parte, conlleva al endurecimiento de la postura de la propia Iglesia en cuestiones tales como el aborto, el uso de preservativos, la homosexualidad y la eutanasia. Esto, a su vez, es contrarrestado con la imagen de un papa carismático, bondadoso, y sobre todo, adopta una cercanía con la gente como ningún pontífice lo había hecho antes. Esto, por supuesto, fue reforzado por los medios de comunicación, los cuales ayudaron a crear dicha imagen y, por otra parte, comenzaron un proceso de adoctrinamiento en masa, el cual fortaleció mucho la imagen de la Iglesia Católica en muchos países.

El regaño a Ernesto Cardenal, de la Teología de la Liberación, en pleno aeropuerto, era transmitido en vivo y en directo por las cámaras de televisión a lo largo y ancho de América Latina. El discurso crítico de Fidel Castro hacia el Papa y la Iglesia Católica durante su visita a Cuba, era acallado y ocultado. Las supuestas visitas pastorales que hizo a México eran transmitidas en vivo, ocupando todo el espectro radioeléctrico mexicano. Los acuerdos de El Vaticano con Carlos Salinas de Gortari (quien derogó parte del Artículo 27 Constitucional para que la Iglesia pudiera ser dueña de sus posesiones, algo que se proclamó con las Leyes de Reforma, y que significa un retroceso en términos reales de tales leyes y al Estado Laico) eran ocultados, bajo la sonrisa de Juan Pablo II y su lema “México siempre fiel” (o siempre buey, mejor dicho). Las misas en la Basílica de Guadalupe dirigidas por Juan Pablo II, alentando el guadalupanismo, eran transmitidas en vivo en cadena nacional, y retransmitidas “por si no la viste”. El texto de Schulemburg, Abad del Templo del Tepeyac, en el sentido de que la Virgen de Guadalupe no existió, eran ocultadas o, bien, atacadas y satanizadas. Las misas de canonización de los “mártires” de la Guerra Cristera eran transmitidas en vivo. El apoyo de Samuel Ruiz al movimiento zapatista, era condenado. Las visitas de Marcial Maciel a Juan Pablo II eran nota en los principales noticieros. Las acusaciones de pederastia en contra del líder de los Legionarios de Cristo, eran acalladas.

Hubo cosas buenas en Juan Pablo II, como el reconocimiento de los errores históricos de la Iglesia, o bien la condena al neoliberalismo. Sin embargo, siempre hubo una campaña en medios que funcionó bien. Miles de gentes salían a las calles a recibir a Juan Pablo II al país al que fueran, desconociendo que el Estado de su país le pagaba a El Vaticano de sus propios impuestos para que el papa fuera a sus países, tal cual estrella de rock. El resultado no miente: mucha gente (no sólo del catolicismo) considera a Juan Pablo II un gran líder, un gran Papa, y lo más cercano al legado de Jesucristo y a su propia persona. Nada más alejado de la realidad.

Juan Pablo II representa, para la Iglesia Católica, la oportunidad de recuperar muchos fieles que se han ido por las mismas posturas retrógradas de la Iglesia Católica, así como de los escándalos en los que se ha visto inmersa en la última década, y de atraer otros más de otras religiones que se dejaron deslumbrar por la imagen de Juan Pablo II elaborada por los medios de comunicación.

Hablando en términos de marketing o muy capitalistas, recordemos que el mercado de El Vaticano y de la Iglesia Católica (al igual que el de todas las religiones) es el negocio de la fe, de la salvación eterna, y de la vida después de la muerte. En éste sentido, Juan Pablo II es una imagen que vende, es una marca que puede redituar muy buenos ingresos, materiales, espirituales y, por supuesto, de fe.

Seguir los parámetros tradicionales de beatificación y canonización era perder mucho tiempo, y lo que le falta a la Iglesia Católica para reposicionarse es precisamente eso: tiempo, debido a que el catolicismo se encuentra inmerso en una crisis de fe y credibilidad a nivel mundial (ya reconocido por el mismo papa y la Iglesia Católica). En éste sentido, la mejor vía de beatificación y canonización de Karol Wojtyla era por la vía del fast track, para comenzar a conseguir su objetivo, que es la recuperación de parte de su mercado.

Yo creo que la Iglesia si recuperará algo de su mercado perdido, principalmente en América Latina, donde la figura de Juan Pablo II permeó más que en ninguna parte. Sin embargo, la crisis recurrente y continua en la que se encuentra el catolicismo seguirá ahondándose, y veremos si el empuje y dinamismo que le inyectará la canonización de Juan Pablo II alcanzará para que la Iglesia se recupere y se encumbre como la máxima institución de la fe en América Latina y Europa.

Saludos. Dejen comentarios.

La reconquista española, o el Bicentenario fallido

Hola.

Estuve preparando ésta entrada. Originalmente, iba a titularle “¡Pinche Bicentenario!”, pero iba a haber más de unoque se iba a ofender. Por eso opté por ponerle un título moderado, sin dejar de pensar que éste Bicentenario es pinche.

¿Y porqué pinche Bicentenario? Porque no existe absolutamente nada qué celebrar. Muertos, desapariciones, decapitados, violencia, balaceras, inseguridad, un cúmulo de cosas que a mí, en lo particular, me entristecen. Sin embargo, ha sido montada toda una campaña mercadológica para distraer ésto. Y en esa campaña mercadológica, se ha mercantilizado a la Patria. Ya no se conmemora la búsqueda de un ideal, ya no se reflexiona sobre el papel que México ha tenido en los últimos dos sigloshacia dentro y hacia afuera.

El mercado ahora domina nuestros festejos: el partido del Bicentenario, la Miss Universo del Bicentenario, la telenovela del Bicentenario, el Shalalalala de la canción horrenda del Bicentenario, la ridiculización de los Héroes de la Patria en una película tipo Disney del Bicentenario, la parafernalia tipo show del Bicentenario, souvenires, tonos de celular, y un sinfín de cosas más que podría enumerar, y que no terminaría. Ahora, la Patria es un producto sujeto a la Ley de la Oferta y la Demanda: todo mundo puede comprar y vender algo de Patria, cuando ésta es intangible, intransferible, inmutable…

Y también muestra, por otra parte, la ineficacia del gobierno espurio: nu hubo ni un sólo monumento, uno sólo, terminado. Y lo que se hizo es como para dar pena. Porfirio Díaz, con todo lo que le podemos condenar, achacar y juzgar, pero tuvo dos monumentos magistrales el día del Centenario: el Ángel de la Independencia, y el Reloj Monumental de Pachuca. Pero un siglo después, nada que demuestre la grandeza de nuestro pueblo, y nada terminado de lo mediocremente hecho: el Viaducto Bicentenario todavía tiene grúas encima, la línea 12 del Metro (la línea del Bicentenario) sin concluir, la torre del Bicentenario, sin concluir… Todo ha sido un reverendo fracaso.

 Estamos ante los festejos de un Bicentenario fallido del estado espurio fallido mexicano. Sin embargo, existe una gran carga de hipocresía con respecto a ésta conmemoración, pues por una parte se festeja con cuestiones superfluas y superficiales, y por la otra se continúa entregando el país a la gente de la oligarquía y a las naciones extranjeras.

Y curiosa y contradictoriamente, existe una oscura tendencia a entregar el país, precisamente, a aquellos de quienes nos “independizamos” el 27 de septiembre de 1821: los españoles (o bueno, por lo menos eso dice el Acta de Independencia). En éste sentido, actualmente se está dando una reconquista matizada y amañada (aquí, cabe destacar que no ha sido el único intento registrado en la Historia de nuestro país), y daremos las razones y motivos que nos hacen pensar ésto.

Los primeros indicios que tuvo España de México se remontan hacia 1517, cuando Francisco Hernández de Córdoba bordeó la costa del Golfo de México. Un año después, Juan de Grijalva exploró las costas mexicanas, desembarcó en el Río Grijalva (por eso lleva su nombre) y exploró hasta el Río Alvarado. Tras regresar a Cuba y contar su experiencia, el Gobernador de Cuba, Diego Velázquez, le encomendó la tarea de explorar dichas tierras a Hernán Cortés.

Así, Cortés se dirigió a las tierras mexicanas, donde fundó el primer Ayuntamiento de América latina, la Villa Rica de la Vera Cruz. Ahí comenzó, en realidad, la conquista de México. Mediante un plan donde combinaba la conversión al Catolicismo y la muerte, Cortés se fue haciendo de conquistas y aliados, éstos últimos impusados: por el miedo, o por el odio hacia la nación dominante, Mexihco-Tenochtitlan (como Tlaxcala).

Cortés llega finalmente a Tenochtitlan y, mediante la confusión generada por la porfecía del regreso de Quetzalcóatl, logra ocupar sin problemas un lugar privilegiado en las decisiones junto al Tlatoani, Moctezuma Xocoyotzin. Sin embargo, una tontería por parte de Pedro de Alvarado, al ejecutar la matanza del templo de Axayacatl, produjo que la gente de Tenochtitlan (ya inconforme de por sí) se volcara en contra de los españoles. Cortés amagó secuestrando al Tlatoani, y al no dispersar a la multitud, asesinó a Moctezuma atravesándole una espada desde los testículos hacia arriba. Una muerte cruenta y dolorosa. Así, la gente de Tenochtitlan, lidereados por Cuitláhuac, persiguió y capturó a varios soldados y caballos españoles (y mató a otro tanto), a los cuales sacrificaron y formaron parte de su colección en el Xompantli del Templo Mayor.

Cortés huye hacia el norte, en dirección a Cuauhtitlan, bordea la Sierra de Guadalupe, y llega nuevamente a Tlaxcala, donde se recompone, y desde donde planea y dirige el asalto a Méxihco-Tenochtitlan, la cual cae tras 3 meses de asedio (y donde matan, literalmente, de hambre y sed a la Ciudad) el 13 de agosto de 1521.

Ese momento histórico es precisamente el comienzo de una larga maldición sobre los mexicanos. Primero, soportando 300 años de dominación y sometimiento español, el cual no sólo le limitó a lo político, administrativo y territorial, sino que además tomó matices culturales como la imposición de una religión extraña y ajena, el intento de desaparecer la mexicaneidad y todas las cuestiones que colleva: culinaria, tradiciones, fiestas, etc. Sublevaciones hubo muchas y muy diversas. Indígenas asesinados, también. Más del 90% de la población originaria fue exterminada por los españoles.

Sin embargo, encontraron una forma que fue muy efectiva para dominar a los pobladores mexicanos: mimetizaron una diosa indígena (la diosa Tonantzin) con una virgen católica, y crearon el mito de la Virgen de Guadalupe. Sin embargo, éste mismo símbolo fue utilizado por Miguel Hidalgo contra sus creadores, los españoles, para aglutinar a la gente en torno a su causa (la cual no era hacer de México un país independiente, sino la restauración del trono a Fernando VII, usurpado por Pepe Botella, el hermano de Napoleón, quien tomó el poder en España tras la invasión napoleónica en 1808).

La lucha de Independencia fue cruenta. Y realmente adopta el matiz independentista hasta el movimiento de Morelos, con su declaración en los Sentimientos de la Nación. Y más allá de las luchas que se dieron, aquí es donde realmente comienzan las dos visiones de Nación que subsisten hasta la actualidad: la independencia en todos los sentidos, y la sumisión en todos los sentidos. A éso se reducen ésas dos visiones.

Guerrero e Iturbide, efectivamente pactaron para que el Virrey firmara el acta de independencia, pero en la realidad el Virrey, su séquito y su corte mantuvieron sus mismos privilegios, y fueron quienes impulsaron a Agustín de Iturbide como I Emperador de México, brincándose el acuerdo de que el Congreso discutiera, en primera instancia, si seríamos una república o una monarquía, y en segunda instancia, si fuera república, centralista o federalista.

Obviamente, los insurgentes (con quienes Guerrero simpatizaba) querían una república, mientras que los realistas querían una monarquía. Sin embargo, éstos se dividieron en dos facciones: los iturbidistas (quienes apoyaban para que Iturbide fuera monarca) y los borbonistas, que proponían traer un rey extranjero, en particular Borbón. Ganaron los insurgentes el debate, y entonces los realistas apoyaban que fuera una república centralista, es decir, que hubiera un gobierno central, y regiones administrativas nombrados por el titular del ejecutivo, mientras que los insurgentes querían una república federalista, es decir, soberanías para los estados. Los Insurgentes, de nueva cuenta, ganaron el debate.

Sin embargo, el grupo realista, que después se unirían al Partido Conservador, siempre fueron y han sido entreguistas. Piensan que los mexicanos somos imbéciles, y por tanto hay que traer recetas del extranjero. Éstos son los tatarabuelos de los panistas, que siguen con su misma doctrina.

Los Conservadores fueron quienes propusieron que tantas veces regresara al poder Antonio López de Santa Anna; fueron quienes combatieron junto a la Iglesia Católica contra la Ley Lerdo en la Guerra de Reforma; fueron quienes trajeron a Maximiliano de Habsburgo, y balcanizaron al país; fueron quienes se aliaron a Porfirio Díaz y mantuvieron éste país en la opresión, el hambre y la miseria, mientras unos cuantos se beneficiaban de sus políticas (las empresas extranjeras de petróleo, minas y trenes, los hacendados-latifundistas, etc.); fueron quienes se levantaron en el Bajío en contra de los Revolucionarios; fueron quienes participaron en la Decena Trágica en contra de Madero (el bisabuelo de Santiago Creel ahi andaba); fueron quienes no querían que se aprobaran las grandes reformas sociales plasmadas en la Constitución del 17; fueron quienes se levantaron en contra del Gobierno Revolucionario y se aliaron (otra vez) a la Iglesia en la Guerra Cristera; fueron quienes se opusieron a las reformas cardenistas y quienes fundaron el Partido Acción Nacional (PAN); fueron quienes aplaudieron las políticas entreguistas de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán Valdéz; y fueron quienes se hicieron tecnócratas, y siendo gobierno con el PRI-AN, vendieron las empresas del Estado y los recursos naturales beneficiando, principalmente, a un sector que a la postre se ha convertido en una oligarquía nacional y a las empresas trasnacionales, principalemente estadounidenses, canadienses y españolas.

España no es para nada lo maravilloso que dicen, y al contrario, es de lo más nocivo para México tanto como lo es Estados Unidos. Los españoles, muy socialistas hacia dentro, y muy imperialistas hacia afuera. Nuestra gran complicación con Estados Unidos es que lo tenemos de vecino. Sin embargo, la influencia nefasta es igual de uno u otro. Regresemos a nuestro tema.

La reconquista, en particular española, no podría ser posible si no fuera por la complacencia del Estado Mexicano. La concesión que Vicente Fox le dió a los españoles (en particular, a Repsol) para explotar y extraer el gas natural de la Cuenca de Burgos, que representan 50,000 kilómetros cuadrados, en los Estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, sin que eso beneficie en nada al país.

O también la concesión del Tren Suburbano, en el Área Metropolitana de la Ciudad de México, a la empresa española CAF (Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles) por un periodo de 30 años, entregando lo que eso implica: vías, la estación histórica del ferrocarril de Buenavista, cuando pudo haberse creado una empresa del Estado que administrara dicho ferrocarril, y con un costo en el pasaje subsidiado (14 pesos por un viaje es una mentada de madre). Y decidieron dársela, pese a las constantes quejas en España sobre el desempeño de ésta empresa, sin contar los choques y descarrilamientos que ha tenido ésta empresa en su país nativo. Incluso, pese a haber tenido un choque ya en México, el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado de México le concesionó, nuevamente, el Sistema 2 (que irá de Martín Carrera a Jardines de Morelos) y el 3 (que irá de La Paz a Chalco), sin modificar el tiempode la concesión: 30 años.

En éste entregar recursos se ha entregado las vías de comunicación. Basta mencionar el trato preferencial que ha tenido el gobierno espurio de Calderón y el Gobierno del Estado de México encabezado por Enrique Peña Nieto hacia la empresa OHL, empresa española que actualmente tiene concesionados el Circuiro Mexiquense (que rodea gran parte del Estado de México), el Viaducto Bicentenario (2º Piso de Periférico del lado del Estado de México, Toreo a Perinorte), o las consesiones que racientemente acaba de adjudicar Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a la misma empresa (una por la vía de la licitación, y la otra por adjudicación directa) para la construcción del 2º Piso del Periférico del lado del Distrito Federal (San Antonio-Toreo) y de la mal llamada Supervía Sur-Poniente (en Magdalena Contreras), ambas vías que serán de cuota durante 30 años.

Así mismo, encontramos empresas españolas que participan en la generación de electricidad que luego le venden a CFE, lo cual, además, representa un acto de inconstitucionalidad. Y qué decir de las empresas trasnacionales norteamericanas que nos invaden como plaga. O de las canadienses que tienen en su mano la minería. O los coreanos y japoneses, que son casi dueños de Tepito.

Todos éstos elementos no hacen más que hacer ver lo evidente: que el Bicentenario y sus festejos es una simulación, una farsa. Lo peor es que existe gente que se lo cree.

De acuerdo a la concepción de Federico Reyes Heroles padre, quien sostenía que “no puede existir independencia política sin independencia económica”, estamos muy lejos de poder celebrar un Bicentenario de la Independencia puesto que, ahora más que nunca, estamos sometidos a los intereses extranjeros. Tal vez ya sin ejércitos extranjeros; tal vez sin un funcionario público visible extranjero, como era el virrey; pero seguimos sujetos a las decisiones del extranjero y, lo más importante, sigue existiendo la misma opresión y pobreza que existían hace 200 años. O quizá no. Ahora hay más, porque tenemos a 80 millones de pobres en México, que representan cerca del 80% de la población.

Es tiempo de reflexionar y actuar. No podemos seguir así siempre. Dicen que no hay mal que dure 100 años, pero nosotros ya llevamos 500 años así.

Y me voy citando a mi teórico favorito, el brillante Karl Marx, quien decía que “aquel que no conoce la Historia, está condenado a repetirla“. No nos equivoquemos una vez más, y generemos el cambio para la Nación que nos merecemos.

Saludos. Dejen comentarios.

El ζooν πoλίτικoν-παμβoλερoν (El animal político-panbolero)

Hola.

Aristóteles decía (y con mucha razón, además) que el hombre es un ζooν πoλίτικoν, es decir, un animal político por naturaleza, y además decía que todo aquel que no era un ζooν πoλίτικoν era, por definición, un idiota, es decir, menos que un animal.

Sin embargo, ha pasado el tiempo. Ahora, considero que el hombre no sólo es un ζooν πoλίτικoν, sino además un ζooν πoλίτικoν-παμβoλερoν, es decir, un animal político-pambolero. Y quedó demostrado el pasado Jueves 17 de Junio, cuando la Selección Mexicana ganó a su similar de Francia, en el segundo partido de México en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™. Explicaré porqué.

Xóchitl Gálvez, candidata de la Coalición “Hidalgo Nos Une”, convocó en la Plaza Constitución de Pachuca a la población y sus simpatizantes para ver el partido en pantalla gigante, existiendo acercamiento a la gente, a diferencia del candidato del PRI, Francisco Olvera, quien vio el partido en la sede del PRI.

Pues bien, México ganó 2-0, en un partido histórico (puesto que nunca le había ganado México a un rival de ese nivel en Copa del Mundo), y donde se jugaba la calificación. Sobre si hubo fuera de lugar o no en el primer partido de México, falta o no en el penal, el arbitraje, la Francia disminuída, etc. no comentaré, puesto que no es objeto de ésta entrada.

El asunto es que México ganó, y bien. Entonces, en medio de la euforia mundialista-pambolera, Xóchitl convocó a celebrar en el reloj de forma espontánea, inmediatamente después del silbatazo final. De la Plaza Constitución al Reloj Monumental hay dos cuadras de diferencia. En éste entendido, 5 minutos después del silbatazo final estábamos celebrando la victoria de México en el Mundial.

Llegamos, y todo era euforia total. Xóchitl se puso a agitar una bandera en el kiosko de la Plaza Independencia (plaza donde se encuentra el Reloj), y después dimos una vuelta olímpica alrededor del monumento. Xóchitl subió nuevamente al kiosko, y 5 minutos después de haber regresado, comenzamos a ver aproximadamente 5 camionetas con chavos del Frente Juvenil Revolucionario (del PRI) con Omar Fayad (Presidente Estatal del PRI) agitando alegremente una bandera. Y alegremente hasta que nos vio, y se dio cuenta que Xóchitl estaba ahí.

De inmediato, Xóchitl comenzó a corear la consigna “¡Debate! ¡Debate!” (debido a que Paco Olvera ha rehuído a debatir con Xóchitl), y entonces los Jóvenes con Xóchitl, con Diana Vega a la cabeza, nos acercamos a una distancia no muy grande de los priístas. Comenzamos a exigirles el debate, con un Omar Fayad sorprendido. El siguiente grito fue “¡Escondan sus carteras, ahi viene Paco Olvera!”. Posteriormente, la gente de Xóchitl comenzó a replegarnos para no comenzar una provocación que hubiera podido derivar en una confrontación mayor.

Xóchitl nos replegó entonces a una de las pantallas que se están utilizando en la campaña, la cual estaba colocada del lado del Burguer King. Comenzaron a bailar entonces la canción de Molotov, y después Xóchitl improvisó un discurso, ante la mirada impávida de los priístas, algunos de los cuales comenzaron a realizar actos vandálicos rayando automóviles alrededor de la plaza.

El mitin improvisado de Xóchitl reunió a cerca de 500 personas alrededor de la pantalla, y sugirió irnos para evitar entrar en provocaciones, dejando en claro que nosotros habíamos tomado la plaza antes, y los priístas llegaron a provocar (lo cual es cierto, además).

Así pues, se mezclaron la pasión pambolera y política, demostrando que el hombre del siglo XXI es, por naturaleza, un ζooν πoλίτικoν-παμβoλερoν, es decir, un animal político-futbolero.

Saludos. Dejen comentarios.

Up and Coming Tour México 2010

Hola.

El día de ayer fue el primer concierto de Paul McCartney en México. Y, a diferencia de 1993 y 2002, ahora si fui. Realmente fue una experiencia maravillosa, inolvidable. Fue una experiencia única. La mejor de mi vida. Viví en carne propia una cuarta parte de lo que fue la Beatlemanía en los 60’s. Y es en serio. La Beatlemanía te envuelve, te transforma. Hace que grites, bailes, brinques, te histerices. Hace que sientas la energía de toda una época (como dice el slogan del Club de los Beatles).

Llegué a las 7 de la noche al Foro Sol. No estaba ni al 10% de su capacidad. No me tocó la muchedumbre arremolinada por entrar, ni tampoco las grandes filas para entrar al inmueble. Me senté en mi asiento (Sección Naranja, Pasillo B-13, Fila 12, Asiento 7), o bueno, lo que dicen que es un asiento, que es más bien es vil concreto con pintura, que diferencía un “asiento” de otro.

Comenzó la larga espera de 2 horas a que comenzara el concierto. Comenzó a llegar la gente poco a poco. De pronto, atrás de mí llegó un profesor de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, quien iba acompañado de su hija. Platicamos para hacernos menos tediosa la espera.

A las 7 y media y a las 8 de la noche pasaron un spot de Banamex anunciando el concierto de Paul. Silbatina total y mentadas para el banco. De igual forma, en los pasillos se escuchaban las quejas por los abusos de OCESA, empresa dueña del Foro Sol, tanto por la forma tan abusiva como vendieron los boletos, como por el servicio.

De pronto, y sin darnos cuenta, nos dieron las 9, y el inmueble estaba repleto. No sabíamos si habría grupo abridor o no. De pronto, salió Paul en el escenario, y la gritería comenzó en todo su apogeo. Comenzó interpretando Venus and Mars Rock, y terminó interpretando The End, utilizando todo su repertorio de todas las épocas, desde los Beatles hasta Memory Almost Full, y generando una magia impresionante donde se confunden el tiempo y el espacio indefinidamente.

Lo memorable

  1. Después de interpetar el popurrí Venus and Mars Rock / Jet, saludó a la multitud al grito de “Hola México, Hola Chilangos”.
  2. La multitud lo hicimos subir 3 veces al escenario, motivo por el que el concierto se prolongó haciendo un total de 3 horas de buena música.
  3. Rindió un tributo a Linda, interpretando My Love, dedicándosela también a todos los enamorados.
  4. Rindió un tributo a George, interpretando Something con el ukulele, para que después su banda terminara de tocarla.
  5. Rindió dos tributos a John Lennon. Primero, antes de cantar Here Today, mencionó que dicha canción la había escrito pensando en su amigo John. Después, cuando interpretó el popurrí A Day In The Life / Give Peace In a Chance.
  6. La segunda vez que subió al escenario, McCartney llegó corriendo con una bandera de México al escenario, la cual comenzó a hondear alegremente en el centro del templete, al tiempo que la multitud coreaba el grito de guerra México, México.
  7. Antes de comenzar a tocar Get Back, Paul preguntó a la multitud si quería bailar, y luego se dirigió a una chava preguntándole si quería bailar. A la respuesta afirmativa, Paul dio la indicación de que dejaran subir al escenario a la muchacha, la cual bailó Get Back ante 55,000 personas, al tiempo que Paul interpretaba su canción.
  8. Después de subir por tercera vez al escenario y tocar Yesterday, Paul nos comunicó que ya tendría que acabarse el concierto. La multitud contestó “NO”. McCartney dijo que teníamos que ir a dormir. Nuevamente “NO”. Alegó que teníamos que irnos. “NO”, otra vez. “Tenemos que ir a casa”. De nuevo, “NO”. Y con todo y que nadie quería moverse del lugar, se despidió con un emotivo “Adios Chilangos, Hasta la próxima”, comenzando a tocar el Reprise del Sargeant Peppers Lonely Hearts Club Band, para culminar con The End, dando fin al primer concierto de Paul en México en 2010.
  9. Ya cuando se iba Paul a su camerino, un cuate le dio una playera de la Selección Mexicana de futbol. McCartney iba a autografiarla, cuando de pronto preguntó “¿para mí?”. Entonces, le dio la playera a uno de sus asistentes, y entonces agarró una de las tantas guitarras de cambio que tiene, la autografió, y se la dio como intercambio y en agradecimiento a su gesto.

Pues si. Finalmente, esa fue la Noche de un Día Difícil.

Saludos. Dejen comentarios.

Reforma o muerte

Hola.

El pasado Viernes 16 de abril, estaba formado en la fila del Ticketmaster de la estación Lechería del tran suburbano desde las 6:20 (por cierto, fui el primero en llegar), esperando a que abrieran el local para adquirir mis boletos para Paul McCartney que, horas más tarde, me informarían que sólo se venderían por internet y teléfono. Independientemente del abuso que significó ésto por parte de OCESA y Ticketmaster, lo cierto es que mientras esperaba tenía que entrenerme en algo, pues serían 6 largas horas esperar a que abrieran el local. Adquirí el Reforma, y tras revisar las notas principales, llegué a la parte de las columnas políticas.

Gran (y grata) sorpresa me llevé cuando, después de leer la columna de Miguel Ángel Granados Chapa, me encontré una carta abierta que el teólogo Hans Küng hizo a los obispos católicos del mundo, siendo los medios de comunicación la única forma de hacerla llegar a sus destinatarios a lo largo y ancho del mundo. Cito a continuación la carta completa:

Estimados obispos,

Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, y yo fuimos entre 1962 1965 los dos teólogos más jóvenes del concilio. Ahora, ambos somos los más ancianos y los únicos que siguen plenamente en activo. Yo siempre he entendido también mi labor teológica como un servicio a la Iglesia. Por eso, preocupado por esta nuestra Iglesia, sumida en la crisis de confianza más profunda desde la Reforma, os dirijo una carta abierta en el quinto aniversario del acceso al pontificado de Benedicto XVI. No tengo otra posibilidad de llegar a vosotros.

Aprecié mucho que el papa Benedicto, al poco de su elección, me invitara a mí, su crítico, a una conversación de cuatro horas, que discurrió amistosamente. En aquel momento, eso me hizo concebir la esperanza de que Joseph Ratzinger, mi antiguo colega en la Universidad de Tubinga, encontrara a pesar de todo el camino hacia una mayor renovación de la Iglesia y el entendimiento ecuménico en el espíritu del Concilio Vaticano II.

Mis esperanzas, y las de tantos católicos y católicas comprometidos, desgraciadamente no se han cumplido, cosa que he hecho saber al papa Benedicto de diversas formas en nuestra correspondencia. Sin duda, ha cumplido concienzudamente sus cotidianas obligaciones papales y nos ha obsequiado con tres útiles encíclicas sobre la fe, la esperanza y el amor. Pero en lo tocante a los grandes desafíos de nuestro tiempo, su pontificado se presenta cada vez más como el de las oportunidades desperdiciadas, no como el de las ocasiones aprovechadas:

  • Se ha desperdiciado la oportunidad de un entendimiento perdurable con los judíos: el Papa reintroduce la plegaria preconciliar en la que se pide por la iluminación de los judíos y readmite en la Iglesia a obispos cismáticos notoriamente antisemitas, impulsa la beatificación de Pío XII y sólo se toma en serio al judaísmo como raíz histórica del cristianismo, no como una comunidad de fe que perdura y que tiene un camino propio hacia la salvación. Los judíos de todo el mundo se han indignado con el predicador pontificio en la liturgia papal del Viernes Santo, en la que comparó las críticas al Papa con la persecución antisemita.
  • Se ha desperdiciado la oportunidad de un diálogo en confianza con los musulmanes; es sintomático el discurso de Benedicto en Ratisbona, en el que, mal aconsejado, caricaturizó al islam como la religión de la violencia y la inhumanidad, atrayéndose así la duradera desconfianza de los musulmanes.
  • Se ha desperdiciado la oportunidad de la reconciliación con los pueblos nativos colonizados de Latinoamérica: el Papa afirma con toda seriedad que estos “anhelaban” la religión de sus conquistadores europeos.
  • Se ha desperdiciado la oportunidad de ayudar a los pueblos africanos en la lucha contra la superpoblación, aprobando los métodos anticonceptivos, y en la lucha contra el sida, admitiendo el uso de preservativos.
  • Se ha desperdiciado la oportunidad de concluir la paz con las ciencias modernas: reconociendo inequívocamente la teoría de la evolución y aprobando de forma diferenciada nuevos ámbitos de investigación, como el de las células madre.
  • Se ha desperdiciado la oportunidad de que también el Vaticano haga, finalmente, del espíritu del Concilio Vaticano II la brújula de la Iglesia católica, impulsando sus reformas.

Este último punto, estimados obispos, es especialmente grave. Una y otra vez, este Papa relativiza los textos conciliares y los interpreta de forma retrógrada contra el espíritu de los padres del concilio. Incluso se sitúa expresamente contra el concilio ecuménico, que según el derecho canónico representa la autoridad suprema de la Iglesia católica:

  • Ha readmitido sin condiciones en la Iglesia a los obispos de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, ordenados ilegalmente fuera de la Iglesia católica y que rechazan el concilio en aspectos centrales.
  • Apoya con todos los medios la misa medieval tridentina y él mismo celebra ocasionalmente la eucaristía en latín y de espaldas a los fieles.
  • No lleva a efecto el entendimiento con la Iglesia anglicana, firmado en documentos ecuménicos oficiales (ARCIC), sino que intenta atraer a la Iglesia católico-romana a sacerdotes anglicanos casados renunciando a aplicarles el voto de celibato.
  • Ha reforzado los poderes eclesiales contrarios al concilio con el nombramiento de altos cargos anticonciliares (en la Secretaría de Estado y en la Congregación para la Liturgia, entre otros) y obispos reaccionarios en todo el mundo.

El Papa Benedicto XVI parece alejarse cada vez más de la gran mayoría del pueblo de la Iglesia, que de todas formas se ocupa cada vez menos de Roma y que, en el mejor de los casos, aún se identifica con su parroquia y sus obispos locales.

Sé que algunos de vosotros padecéis por el hecho de que el Papa se vea plenamente respaldado por la curia romana en su política anticonciliar. Esta intenta sofocar la crítica en el episcopado y en la Iglesia y desacreditar por todos los medios a los críticos. Con una renovada exhibición de pompa barroca y manifestaciones efectistas cara a los medios de comunicación, Roma trata de exhibir una Iglesia fuerte con un “representante de Cristo” absolutista, que reúne en su mano los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Sin embargo, la política de restauración de Benedicto ha fracasado. Todas sus apariciones públicas, viajes y documentos no son capaces de modificar en el sentido de la doctrina romana la postura de la mayoría de los católicos en cuestiones controvertidas, especialmente en materia de moral sexual. Ni siquiera los encuentros papales con la juventud, a los que asisten sobre todo agrupaciones conservadoras carismáticas, pueden frenar los abandonos de la Iglesia ni despertar más vocaciones sacerdotales.

Precisamente vosotros, como obispos, lo lamentaréis en lo más profundo: desde el concilio, decenas de miles de obispos han abandonado su vocación, sobre todo debido a la ley del celibato. La renovación sacerdotal, aunque también la de miembros de las órdenes, de hermanas y hermanos laicos, ha caído tanto cuantitativa como cualitativamente. La resignación y la frustración se extienden en el clero, precisamente entre los miembros más activos de la Iglesia. Muchos se sienten abandonados en sus necesidades y sufren por la Iglesia. Puede que ese sea el caso en muchas de vuestras diócesis: cada vez más iglesias, seminarios y parroquias vacíos. En algunos países, debido a la carencia de sacerdotes, se finge una reforma eclesial y las parroquias se refunden, a menudo en contra de su voluntad, constituyendo gigantescas “unidades pastorales” en las que los escasos sacerdotes están completamente desbordados.

Y ahora, a las muchas tendencias de crisis todavía se añaden escándalos que claman al cielo: sobre todo el abuso de miles de niños y jóvenes por clérigos -en Estados Unidos, Irlanda, Alemania y otros países- ligado todo ello a una crisis de liderazgo y confianza sin precedentes. No puede silenciarse que el sistema de ocultamiento puesto en vigor en todo el mundo ante los delitos sexuales de los clérigos fue dirigido por la Congregación para la Fe romana del cardenal Ratzinger (1981-2005), en la que ya bajo Juan Pablo II se recopilaron los casos bajo el más estricto secreto. Todavía el 18 de mayo de 2001, Ratzinger enviaba un escrito solemne sobre los delitos más graves (Epistula de delitos gravioribus) a todos los obispos. En ella, los casos de abusos se situaban bajo elsecretum pontificium, cuya vulneración puede atraer severas penas canónicas. Con razón, pues, son muchos los que exigen al entonces prefecto y ahora Papa un mea culpa personal. Sin embargo, en Semana Santa ha perdido la ocasión de hacerlo. En vez de ello, el Domingo de Ramos movió al decano del colegio cardenalicio a levantar urbi et orbe testimonio de su inocencia.

Las consecuencias de todos estos escándalos para la reputación de la Iglesia católica son devastadoras. Esto es algo que también confirman ya dignatarios de alto rango. Innumerables curas y educadores de jóvenes sin tacha y sumamente comprometidos padecen bajo una sospecha general. Vosotros, estimados obispos, debéis plantearos la pregunta de cómo habrán de ser en el futuro las cosas en nuestra Iglesia y en vuestras diócesis. Sin embargo, no querría bosquejaros un programa de reforma; eso ya lo he hecho en repetidas ocasiones, antes y después del concilio. Sólo querría plantearos seis propuestas que, es mi convicción, serán respaldadas por millones de católicos que carecen de voz.

  1.  No callar: en vista de tantas y tan graves irregularidades, el silencio os hace cómplices. Allí donde consideréis que determinadas leyes, disposiciones y medidas son contraproducentes, deberíais, por el contrario, expresarlo con la mayor franqueza. ¡No enviéis a Roma declaraciones de sumisión, sino demandas de reforma!
  2.  Acometer reformas: en la Iglesia y en el episcopado son muchos los que se quejan de Roma, sin que ellos mismos hagan algo. Pero hoy, cuando en una diócesis o parroquia no se acude a misa, la labor pastoral es ineficaz, la apertura a las necesidades del mundo limitada, o la cooperación mínima, la culpa no puede descargarse sin más sobre Roma. Obispo, sacerdote o laico, todos y cada uno han de hacer algo para la renovación de la Iglesia en su ámbito vital, sea mayor o menor. Muchas grandes cosas en las parroquias y en la Iglesia entera se han puesto en marcha gracias a la iniciativa de individuos o de grupos pequeños. Como obispos, debéis apoyar y alentar tales iniciativas y atender, ahora mismo, las quejas justificadas de los fieles.
  3. Actuar colegiadamente: tras un vivo debate y contra la sostenida oposición de la curia, el concilio decretó la colegialidad del Papa y los obispos en el sentido de los Hechos de los Apóstoles,donde Pedro tampoco actuaba sin el colegio apostólico. Sin embargo, en la época posconciliar los papas y la curia han ignorado esta decisión central del concilio. Desde que el papa Pablo VI, ya a los dos años del concilio, publicara una encíclica para la defensa de la discutida ley del celibato, volvió a ejercerse la doctrina y la política papal al antiguo estilo, no colegiado. Incluso hasta en la liturgia se presenta el Papa como autócrata, frente al que los obispos, de los que gusta rodearse, aparecen como comparsas sin voz ni voto. Por tanto, no deberíais, estimados obispos, actuar solo como individuos, sino en comunidad con los demás obispos, con los sacerdotes y con el pueblo de la Iglesia, hombres y mujeres.
  4. La obediencia ilimitada sólo se debe a Dios: todos vosotros, en la solemne consagración episcopal, habéis prestado ante el Papa un voto de obediencia ilimitada. Pero sabéis igualmente que jamás se debe obediencia ilimitada a una autoridad humana, solo a Dios. Por tanto, vuestro voto no os impide decir la verdad sobre la actual crisis de la Iglesia, de vuestra diócesis y de vuestros países. ¡Siguiendo en todo el ejemplo del apóstol Pablo, que se enfrentó a Pedro y tuvo que “decirle en la cara que actuaba de forma condenable” (Gal 2, 11)! Una presión sobre las autoridades romanas en el espíritu de la hermandad cristiana puede ser legítima cuando estas no concuerden con el espíritu del Evangelio y su mensaje. La utilización del lenguaje vernáculo en la liturgia, la modificación de las disposiciones sobre los matrimonios mixtos, la afirmación de la tolerancia, la democracia, los derechos humanos, el entendimiento ecuménico y tantas otras cosas sólo se han alcanzado por la tenaz presión desde abajo.
  5. Aspirar a soluciones regionales: es frecuente que el Vaticano haga oídos sordos a demandas justificadas del episcopado, de los sacerdotes y de los laicos. Con tanta mayor razón se debe aspirar a conseguir de forma inteligente soluciones regionales. Un problema especialmente espinoso, como sabéis, es la ley del celibato, proveniente de la Edad Media y que se está cuestionando con razón en todo el mundo precisamente en el contexto de los escándalos por abusos sexuales. Una modificación en contra de la voluntad de Roma parece prácticamente imposible. Sin embargo, esto no nos condena a la pasividad: un sacerdote que tras madura reflexión piense en casarse no tiene que renunciar automáticamente a su estado si el obispo y la comunidad le apoyan. Algunas conferencias episcopales podrían proceder con una solución regional, aunque sería mejor aspirar a una solución para la Iglesia en su conjunto. Por tanto:
  6. Exigir un concilio: así como se requirió un concilio ecuménico para la realización de la reforma litúrgica, la libertad de religión, el ecumenismo y el diálogo interreligioso, lo mismo ocurre en cuanto a solucionar el problema de la reforma, que ha irrumpido ahora de forma dramática. El concilio reformista de Constanza en el siglo previo a la Reforma acordó la celebración de concilios cada cinco años, disposición que, sin embargo, burló la curia romana. Sin duda, esta hará ahora cuanto pueda para impedir un concilio del que debe temer una limitación de su poder. En todos vosotros está la responsabilidad de imponer un concilio o al menos un sínodo episcopal representativo.

La apelación que os dirijo en vista de esta Iglesia en crisis, estimados obispos, es que pongáis en la balanza la autoridad episcopal, revalorizada por el concilio. En esta situación de necesidad, los ojos del mundo están puestos en vosotros. Innúmeras personas han perdido la confianza en la Iglesia católica. Para recuperarla sólo valdrá abordar de forma franca y honrada los problemas y las reformas consecuentes. Os pido, con todo el respeto, que contribuyáis con lo que os corresponda, cuando sea posible en cooperación con el resto de los obispos; pero, si es necesario, también en solitario, con “valentía” apostólica (Hechos 4, 29-31). Dad a vuestros fieles signos de esperanza y aliento y a nuestra iglesia una perspectiva.

Os saluda, en la comunión de la fe cristiana, Hans Küng.

Lo sorprendente de ésta carta, que ha causado revuelo en México y el mundo, son varias cosas:

  1. La carta proviene de un obiospo participante en el Concilio Vaticano II;
  2. El reconocimiento general de todos los errores que ha cometido la Iglesia en los últimos tiempos, y que ha ocasionado un gran cisma en la misma;
  3. El llamado de atención sobre la ocupación de los puestos claves en la Iglesia por parte de conservadores y oscurantistas;
  4. La cada vez menor congregación en los templos por parte de los fieles, quienes no ven en la Iglesia Católica una representación legítima de su fe.
  5. La condena al proteccionismo por parte de Ratzinger a curas envueltos en escándalos sexuales y/o de pederastía, y la más importante de todas:
  6. La convocatoria a una gran insurrección dentro de la propia Iglesia, que obligue a convocar a otro concilio ecuménico que reforme a la Iglesia, en temas como:
    • El celibato (un gran debate sobre si es obsoleto o no);
    • El papel de Roma y el Papa y su incidencia en las parroquias;
    • Debate sobre la lealtad al Papa o a Dios;
    • Un cambio en el lenguaje y discurso de la propia Iglesia hacia sus fieles, realizar soluciones regionales (es decir, que haya una especie de federalismo religioso. Si bien es sumamente bizarro el concepto que planteo, creo que encierra la idea), y

Desde mi perspectiva, creo que Hans Küng es sensato. Su propuesta puede salvar a la Iglesia Católica y la puede sacar desde la más grande crisis que tiene ésta institución desde la Reforma Protestante. Sin embargo, hay que ver si los intereses (de todo tipo, incluyendo los económicos) permiten ésta gran reforma que para el Catolicismo suena necesario y (como dirían los diputados) de urgente resolución. De otra forma, la crisis dentro de la Iglesia se profundizará y correrán (en términos reales) de convertirse en una religión minoritaria, o de plano desaparecer de la faz de la Tierra.

Es decir, la Iglesia sólo tiene dos sopas: Reforma, o muerte.

Saludos. dejen comentarios.

Refundación del PRD, sí, pero hacia la derecha

Hola.

Bueno, pues después de ver la sarta de sandeces que hicieron las corrientes en el PRD, podemos concluir que sí, efectivamente, refundaron al PRD, pero hacia la derecha. Explicaré por qué.

De inicio, llegamos a Oaxtepec, y nos encontramos con la sorpresa de que los hoteles eran asignados conforme a la expresión de la que eras integrante. Por decir algo: si eras de Nueva Izquierda, te tocaba hospedarte en el Centro Vacacional Oaxtepec; ADN, en el Hotel Oaxtepec; IDN, en el Club Dorado; Izquierda Social, en el Amigo Raúl y Colonial; Foro Nuevo Sol, en el Hotel Palmar; y había una categoría para “otros”, que nos quedamos en el Centro Vacacional Oaxtepec junto con Nueva Izquierda.

Luego, llegamos a la plenaria. Muchos discursos, todos muy bonitos, hablando de la unidad del Partido y la necesidad de desaparecer las corrientes como grupos de presión. Sin embargo, ya una vez armadas las mesas, se vio notablemente la diferencia entre el discurso y los hechos.

La “reforma” (que más bien era contrarreforma) que traían pactada las expresiones para el caso del estatuto, en síntesis, era:

  • Desaparecer la paridad de género en candidaturas de representación proporcional y de representación partidaria (50% mujeres, 50% hombres), para dejarlo en una cuota 60-40 (no más del 60% de un género, contra no menos del 40% del otro), lo cual es una trampa, porque regularmente ese 60% siempre lo ocupan hombres. Ésto, bajo el argumento legaloide de que así está establecido en el COFIPE.
  • Bajar la cuota de jóvenes del 20% al 10% en candidaturas de representación proporcional y de representación partidaria.
  • Quitar la cuota de indígenas, diversidad sexual, migrantes y minorías en general.
  • Eliminar el Congreso Municipal y Congreso Estatal.
  • Eliminar el voto universal, libre, directo y secreto, y sustituírlo por el voto indirecto.

La “reforma”, en cuanto a la línea política, era la posibilidad de alianzas con el PRI y con el PAN, la cual impulsó directamente René Arce, de Nueva Izquierda.

Pues comenzó el Congreso. La impresión del documento para discutir nos lo dieron una hora antes, y Raymundo Cárdenas (que era el Presidente de la Mesa de Estatuto) dijo que se iban a reservar algunos artículos, y que sólo los que se reservaran en ése momento se iban a discutir. Los demás tenían que ser aprobados en lo general en ése instante. Pese a ésto, hubo muchas reservas de artículos.

Comenzó la discusión. Mientras en la mesa de Línea Política abuchearon y echaron para atrás la propuesta de René Arce de hacer alianzas con el PRI y el PAN, en la mesa de Estatuto los agarrones fueron muy fuertes. Se echaron para atrás las medidas retrógradas de desaparecer la paridad de género, la cuota de jóvenes, indígenas, migrantes, diversidad sexual, y en general de las minorías. También se rescató la figura del Congreso Municipal y Estatal, pero con carácter de deliberativo.

Sin embargo, cuando llegamos a lo de las formas de votación, las corrientes no cedieron. Le quitaron al militante sus derechos de votar y ser votado, quitaron una esencia fundamental de la democracia: el sufragio. Las corrientes (Nueva Izquierda, IDN, ADN, Foro Nuevo Sol, y demás bodrios de éstas) echaron su aplanadora contra cerca de 150 y 200 delegados de diferentes corrientes, la mayoría locales, y de Izquierda Social, de Martí Batres. Pese a todo, hubo discepancias, como la de Agustín Guerrero, que pese a pertenecer a IDN se opuso a tal medida, y lo hizo expreso en tribuna, situación que le dolió mucho a Dolores Padierna.

¿Qué fue lo que se aprobó en éste Congreso? Que a lo largo y ancho del país, en todas las secciones electorales, habrá Comités Seccionales. Los militantes del partido de la sección electoral eligirán una dirigencia de Comité Seccional, y una representación. La función de la dirigencia será atender los asuntos del Partido en la localidad, y la representación será ‘el gran elector’.

Éstos representantes seccionales elegirán:

  • Delegados al Congreso Municipal
  • Consejeros Municipales, los cuales no deben ser menos de 100 ni más de 150. Si hubiera éste número de Representantes Seccionales, entonces todos serían Consejeros Municipales. Si no, entonces los representantes seccionales eligirán entre ellos a los Consejeros, con base en planillas, con asignación de representación proporcional y resto mayor.
  • Delegados al Congreso Estatal, los cuales serán elegidos con base en planillas por Distrito Local.
  • Consejeros Estatales, los cuales serán elegidos por municipio.
  • Delegados al Congreso Nacional, los cuales serán elegidos con base en planillas por Distrito Federal.
  • Consejeron Nacionales, los cuales serán electos por Estado.

Hay una serie de normas en éste sentido, pero en lo general ésto es lo importante. Repito: lo anterior será elegido por los Representantes Seccionales.

Bueno, ahora hablaré de los Consejeros. Los Consejeros Municipales y Estatales eligirán al Presidente, Secretario General y Comité Ejecutivo de sus ámbitos. Con ésto, se cancela la elección de los dirigentes partidarios con la militancia. Luego, los Consejeros Estatales eligirán a los candidatos a Senador, Gobernador, Diputados Federales, Diputados Locales, Presidentes Municipales, Síndicos y Regidores. Otro atentado al voto universal, libre, directo y secreto.

Luego, el candidato a Presidente de la República y el Presidente y Secretario General nacional serán elegidos por voto universal, libre, directo y secreto. Sin embargo, queda abierta la posibilidad de que si el 60% del Consejo Nacional elige otra forma de elección, cambia y entonces la militancia queda desprotegida.

Pareciera que el Partido “regresa el Partido a las bases”, como es el discurso de las corrientes, pero no. No, porque ahora la revatinga entre las corrientes será abajo. Basta que tengan al “gran elector” para que, entonces, puedan tener a una burocracia enquistada y perpetuada en el poder. El PRD adoptó el sistema de elección del PAN, y le pasó exactamente lo mismo que al PRI en 1946, en la transición del PRM al PRI. O sea, el PRD se ha convertido en un bodrio del PRI-AN.

Entonces, en realidad las corrientes lo único que hicieron fue consolidar su poder. El falso discurso de bajar el Partido a las bases es una gran trampa, que permitirá tener una burocracia por los siglos de los siglos, Amén.

Antes de irnos, dos cosas:

  1. Los 107 indígenas exclavizados confeccionaban bolsas y pinzas para Liverpool. Ésto es muy importante, puesto que ningún medio en México lo ha mencionado. Tuvo que ser la Associated Press (AP) quien lo dió a conocer, porque como Liverpool paga tanto en publicidad en periódico, radio y TV, les permite tener el mutismo mediático.
  2. Grupo difícil el que le tocó a México en el Mundial. Sudáfrica será local, y estará obligado a ganarle a México en su partido inaugural, que abre, a su vez, la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010; Francia cuenta con el apoyo total de la FIFA: la muestra es que será el equipo espurio del mundial, dada su sucia clasificación con la mano de Henry, en noviembre pasado; y Uruguay trae un gran equipo, dispuesto a reivindicar su papel como protagonista de la Copa del Mundo.

Saludos. Dejen comentarios.