Simulación a consulta

Hola.

En los días pasados, se anunció que una serie de organizaciones realizaría una consulta a la población, en la cual se preguntaría si la gente está de acuerdo o no en una eventual privatización de PEMEX.

Sin embargo, aunque Alianza Cívica la encabeza y ha sido anunciado como el “promotor organizador” de la consulta, el PRD en los medios la asume como suya, la anuncia como suya, y además el dinero con el que se financiará es suyo. Y aquí y en China, el que paga manda.

La opinión de la gente no puede ser, de ninguna forma, despreciada ni menospreciada. Sin embargo, hay algo cierto: la gente está desinformada. Y en los distintos países en los que se realizan ejercicios ciudadanos como consultas, plebiscito o referéndum, hay un periodo de información (similares a las campañas electorales) donde gente por el “si” y por el “no” informan a la población sobre los beneficios o perjuicios de aceptar o rechazar tal o cuál medida.

Sin embargo, el PRD y Alianza Cívica, en un ejercicio muy mal pensado y estructurado, deciden organizar al vapor e improvisadamente una consulta ciudadana sobre un tema sumamente delicado como lo es la soberanía energética.

En éste entendido, ¿cuál es la fuente primaria de información que va a tener la gran mayoría de la gente que podría acudir a la consulta? La televisión, que obviamente (y conforme a sus propios intereses) ha ido difundiendo información sesgada en torno a una eventual reforma privatizadora, resaltando las “bondades” de tener una industria petrolera compartida y privada sobre una estatal y propia.

Y entonces ¿cuál es el objeto de realizar una consulta a la población sobre un tema en que la población tiene pocos elementos objetivos, generales y/o técnicos y especializados sobre un tema tan delicado y del que dependen muchas cosas? Simplemente hacer un ejercicio mediático y simulador, de aparente defensa de algo diametralmente opuesto a lo previamente acordado y firmado en el Pacto por México. A pesar de los esfuerzos que dentro de ese comité haga gente bien intencionada, lo cierto es que los resultados de esa consulta no serán vinculantes con la decisión ya tomada desde diciembre de los chuchos y de Jesús Zambrano de vender el petróleo a manos privadas nacionales y extranjeras.

¿Cuál sería el motivo del PRD para despreciar lo que la gente decida en esa consulta? La reforma política. Exactamente la misma condicionante que ha puesto el PAN, aunque sin ser el mismo motivo. Al PAN le interesa la reforma política en el aspecto electoral, mientras que al PRD le interesa la reforma y autonomía del Distrito Federal. Ambas cosas estarían dispuestas a ser cedidas por el PRI y Peña Nieto con tal de que sea aprobada la Reforma Energética, y ambos partidos estarían dispuestos a dejar pasar la Reforma Energética con tal de que el gobierno de Peña Nieto ceda en lo que ellos quieren.

Y para simular que el PRD se opone a la reforma el día de la votación, hay dos escenarios sumanete previsibles:

  1. Argumentan el “voto libre y de consciencia” de cada diputado, y vota la mitad a favor, y la mitad en contra, justificando entonces que el compromiso con la Patria de cada quien es el resultado de su voto y de sus acciones, habiendo quien tome la tribuna aisladamente, y quien aplauda cuando sea aprobada la reforma; o
  2. Saliéndose toda la bancada del PRD de la sesión al momento de la votación (eso si, haciendo una “heroica” defensa en la tribuna y en el debate de la industria petrolera), pero eso si, dejando al PRI y al PAN solitos en la votación, aprobando por “unanimidad” la Reforma Energética, y argumentando que “ellos (el PRD) al momento de salirse no legitimaron el despojo a la Nación del petróleo”, cuando en la práctica si lo hacen por omisión.

Y aún, aunque todo esto no pasara, hay algo cierto: ni la dignidad, ni la soberanía, ni la Nación se someten a consulta. Simplemente se defienden. Es absurdo preguntar a la poblaciön ¿considera usted necesario defender nuestro petróleo, del cual dependen nuestra soberanía como Nación, nuestra independencia económica, y nuestra integridad territorialmente hablando, o dejamos que los extranjeros nos invadan simuladamente, y dejamos que nos roben lo que es nuestro?

Dice Sun Tzu, en El Arte de la Guerra, que hacia el final de la dinastía Ch’in, Mo Tu, de la dinastía de los H-siung Nu, asentó su poder. Entonces los Hu del Este enviaron emisarios para parlamentar. Primero pidieron el caballo más valioso del país, y luego una princesa. En ambos casos, Mo Tu consultó a sus ministros, los cuales se opusieron. Sin embargo, Mo Tu les envió a los Hu lo que le pedían. Pero después los Hu del Este volvieron y dijeron “tienen mil li de tierra que no usan, y los queremos”. Nuevamente Mo Tu consultó a sus ministros. Algunos dijeron que sería razonable ceder la tierra, y otros que no. Mo Tu encolerizó y dijo: “La tierra es el fundamento del Estado ¿Cómo podría cederse?” Todos los que opinaron que se entregara la tierra fueron decapitados, y Mo Tu invadió a los Hu del Este, aniquilándolos.

La moraleja es muy clara. El que tenga oídos, que oiga. La defensa de la Nación no se consulta. Simplemente se hace. Consultar si se defiende o no es simular defenderla.

Saludos. Dejen comentarios.

El origen de todos los males

Publicado en SDP Noticias

El cisma comenzó realmente en marzo de 2008. Tras una elección sumamente cuestionada, Jesús Ortega decidió irse al TRIFE a lloriquear lo que no ganó en las urnas. El favor que le debía Calderón a Nueva Izquierda por haberle abierto la puerta trasera de San Lázaro y dejado tomar protesta el 1º de diciembre de 2006 y concretar la usurpación estaba pagado, y el TRIFE impuso a Ortega en la Presidencia del Partido para vulnerar el principal partido de Izquierda que existe en México y constituir una Izquierda simuladora, al servicio del poder y de sus intereses.

Así, comenzó una etapa penosa y lastimosa para el PRD y la Izquierda electoral en México. Primero, Juanito e Iztapalapa, un personaje que nunca debió aparecer y que nació gracias a la necedad de Victor Hugo Círigo y René Arce (apoyados entonces por Jesús Ortega, y actuales lacayos de Peña Nieto y el PRI) de imponer a Silvia Oliva (esposa de Arce) como candidata y futura delegada de Iztapalapa. Después, las penosísimas alianzas del PRD con el PAN, que no hicieron otra cosa que sepultar la ya de por sí poca credibilidad del Partido, y posteriormente el Congreso de Oaxtepec donde se les ocurrió hacer la organización más compleja posible para elegir dirigencias en el Partido (además de oligarquizarlo más de lo que ya está).

Así, llegamos al año 2010 gobernando los estados de Baja California Sur (637,026 hab.), Chiapas (4,796,580 hab.), Distrito Federal (8,851,080 hab.), Guerrero (3,388,768 hab.), Michoacán (4,351,037 hab.) y Zacatecas (1,490,668), gobernando a un total de 23,515,1591 habitantes de todo el país2.

Durante el año 2010 con Jesús Ortega como Presidente del Partido, se ganaron los estados de Puebla, Sinaloa y Oaxaca. Sin embargo, ésto no representó ninguna ganancia para el Partido, puesto que el candidato de Puebla (Rafael Moreno Valle) es panista, el candidato oaxaqueño (Gabino Cué) es de Convergencia por la Democracia (ahora Movimiento Ciudadano), y el candidato de Sinaloa… ¡Bueno! al día siguiente de la elección se regresó al PRI, partido de donde se había salido 3 meses antes.

En contraparte, se perdieron los estados de Baja California Sur y Zacatecas, que en términos reales representó una pérdida demográfica para el PRD de 2,127,694, gobernando ahora sólo a 21,387,465. Así, llegó el 2011. Se fue Jesús Ortega, y llegó Jesús Zambrano. Se ratificó Guerrero, pese al mal gobierno de Zeferino Torreblanca. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. No se concretó el triunfo en el Estado de México y Nayarit. Y se perdió Michoacán.

Con la pérdida de Michoacán, el PRD pasó de gobernar a 21,387,465 a sólo gobernar a 17,036,428 habitantes en todo el país con sólo 3 gubernaturas: Chiapas, Distrito Federal y Guerrero. De éstas, está el peligro casi inminente de perder 1 más (Chiapas) y estáen riesgo el Distrito Federal, gracias al mal gobierno de Marcelo Ebrard adicionando la necedad de imponer a Mario Delgado como candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal, un candidato que, dicho sea de paso, es gris y perdería inminentemente la Capital del País para la Izquierda en favor del PRI (lo cual, cabe señalar, sería desastroso para los habitantes del DF y, de paso, sería el golpe mortal para el PRD).

Sin embargo, nada parece querer recomponerse en el PRD. Las corrientes que tanto daño le han hecho al Partido, y que siguen enquistadas en sus cada vez más míseros cotos de poder no están dispuestos a ceder ni retroceder un centímetro con tal de seguir disfrutando de los cada vez menores privilegios que les da tener una posición política al interior o al exterior del Partido. El PRD se está extinguiendo como partido, pero se siguen peleando una mísera casilla de la elección interna en Tláhuac.

Ya no podemos hacer nada para recomponer al partido rumbo al 2012, porque el proceso electoral ya lo tenemos encima. Sólo nos queda participar con lo que hay, y con lo que queda. Quién sabe si después del 12 habrá tiempo de recomponer las cosas, porque no sabemos si después del 1º de julio siga existiendo el PRD.

Por lo pronto, en la oligarquía deben estar felices, porque finalmente lograron descomponer y destrozar su piedra en el zapato, el PRD, que era la única herramienta que tenía la sociedad alterna a los partidos elitistas y oligarcas en México: el PRI y el PAN. MORENA puede ser la última esperanza, sin embargo, todo dependerá del proceso electoral del 2012 para definir el futuro de la Izquierda en México, su porvenir o su desenlace.


1 INEGI. México en cifras. http://www.inegi.org.mx/sistemas/mexicocifras/default.aspx

2 Ésto, sin tomar en cuenta los municipios que se gobiernan en el resto de los estados donde a nivel estatal no somos gobierno.

El drama del PRD

Hola.

Gran drama es el que vivió el PRD en los días pasados en la elección de su dirigencia nacional, drama que aún no ha terminado, y que suena a ser un asunto telenovelezco de aquí a 2012, teniendo como gran preámbulo la elección de 2011 en el Estado de México.

Pero el drama no comenzó ni el sábado pasado (día que comenzó el Consejo Nacional), ni cuando Andrés Manuel López Obrador pidió licencia como miembro del PRD el mes pasado. El verdadero drama comenzó durante el XII Congreso Nacional del PRD, celebrado en Oaxtepec, Morelos, en diciembre de 2009. Ahí fuimos testigos de cómo el PRD renunció a ser un partido de masas y de base para convertirse en un partido de élites.

La tendencia estaba ahí desde hace muchos años, pero algunos no la pudimos apreciar de inicio. Ya en 2001 se había hecho una gran reforma al estatuto del PRD y a los documentos básicos del PRD que significaron, en la praxis, volverlos a elaborar. En ésta reelaboración de los documentos básicos del Partido (donde fuimos testigos y partícipes) se cambió el método de elección de las dirigencias, pasando de la principio de Representación Proporcional al de la Mayoría Relativa. El argumento fue que con eso habría mayor democracia, pues ésta se hacía directa. En la realidad, se renunció a la distribución equitativa del poder de acuerdo a la fuerza de cada expresión al interior del Partido para dar paso a la negociación y el cochupo de espacios entre las corrientes. Se le quitaba el poder de decisión a la militancia para dar paso a la gran hegemonía de las corrientes.

A partir de aquí tenemos la gran historia de fraudes y prácticas corporativas para ganar las elecciones internas, que si bien ya existían antes de ésta reforma, se agudizaron y exponenciaron infinitamente. El Partido pasó de ser un instrumento de la sociedad para convertirse en un instrumento para ganar prerrogativas y canongías del poder.

En 2009 se dió el siguiente paso para convertir al PRD en un partido de élites: ya no importaba seguir pisoteando la decisión de la militancia en las elecciones internas, bajo la premisa de “acuerdo mata estatuto”, sino además se le quitó la capacidad de elegir a sus dirigentes, bajo una fórmula tramposa de bajar “la decisión a las bases”. Así, justificaron el secuestro del voto libre, universal, directo y secreto por el de un voto selectivo, dirigido y a modo.

En su momento nos opusimos y lo denunciamos: la modificación al estatuto significaba, en la praxis, bajar los conflictos internos y el jaloneo de corrientes a la base, la cual estaba alejada de éste tipo de prácticas, y además limitaba los espacios de participación de la militancia a un simple espectador de los acuerdos en los comités de base, así como de la distribución del poder, la negociación y el jaloneo para ser el Presidente del Comité de base, pues éste sería el gran elector de aquí en adelante.

La decisión de convertir así al PRD en un partido de élites no fue sólo de Nueva Izquierda. Participaron en la negociación casi todas las expresiones del Partido: IDN, ADN, Foro Nuevo Sol, MEC… La única expresión que se pronunció en contra fue Izquierda Social, de Martí Batres, y los independientes de varios estados, como el Colectivo de Izquierda Hidalguense.

Lo más grotesco de ésta serie de negociaciones fue cuando, después de que volteamos la votación para impedir la eliminación y/o reducción de las cuotas para los diferentes grupos sociales (mujeres, indígenas, jóvenes [donde Iván Texta, representante de los jóvenes de ADN, hizo lo inverosímil: se subió al templete a defender la propuesta de reducir la cuota de los jóvenes del 20 al 10%… O sea, defendió una propuesta contra el sector que él representa]), fue cuando se encerraron en un aula del centro vacacional para encontrar el mecanismo para evitar que las votaciones y los acuerdos se les cayeran en el pleno. Y lo encontraron: Raymundo Cárdenas, presidente de la mesa del Congreso, comenzó a aprobar artículos en fast track, sin discusión y/o ignorando a los compañeros que pedían la palabra para hablar en contra.

Así, hoy Dolores Padierna (y el G-8 en general) carga con su propia cruz: haber fortalecido un Consejo Nacional chucho (donde bien sabía que no iba a ganar) y haberle secuestrado su derecho al voto a las bases. En la praxis, ésto se traduce en haberle entregado a los chuchos el partido estructuralmente hablando. No hablemos ya de las decisiones.

Más aún, se acentúa el drama al llegar a la repartición de carteras al interior del Comité Ejecutivo Nacional, pues nada más son 10 secretarías a repartir (el resto del Comité son el Presidente, el Secretario General, y los coordinadores de los Grupos Parlamentarios del PRD en la Cámara de Diputados y el Senado)¡ las cuales según mi propio cálculo quedarán de la siguiente forma: 3 o 4 para NI, 1 o 2 para ADN, 1 o 2 para IDN, el resto para los aliados de IDN, y la dirección de la mesa directiva del Consejo para Armando Ríos Piter. Claro que existe la posibilidad de que habran más carteras, como en cada Comité, pero la proporción no varía.

En éste escenario, IDN no tiene la capacidad para sacar acuerdos en el Comité, aún teniendo la Secretaría General, y le deja todas las decisiones al bloque de NI, que teniendo sus secretarios, la alianza con ADN, la Presidencia del Partido y la coordinación del GPPRD en el Senado, prácticamente van a hacer lo que su santa voluntad les mande. Más aún, los órganos autónomos se integrarán de la misma forma, por lo que IDN tiene reducidas sus posibilidades de accionar algo dentro del Partido.

Así, el drama del PRD se va a la arena del Estado de México, donde el hecho de que haya o no alianza define las cosas rumbo al 2012, y deja por ende claro el futuro de la Izquierda en México.

El PRD, torpemente, ha marcado el rumbo por el que seguirá en los próximos años, aunque falta ver lo que suceda en los próximos días. Urge la convocatoria a un nuevo Congreso y, si, devolverle el voto a la militancia, pues es hasta noción básica de sentido común: un partido de élites no representa a nadie, sino sólo a los que lo conforman, y el PRD fue creado para ser un instrumento de la sociedad, no una cueva de ladrones, como actualmente lo es.

Saludos. Dejen comentarios.

Habemus Coalición…

Hola.

Bueno, pues finalmente el día de hoy se aprobó el acuerdo de Coalición para el Estado de Hidalgo, donde vamos a ir juntos (pero no revueltos) PAN-PRD-PT-Convergencia. Así pues, el escenario se vislumbra para que haya un frente opositor lo bastante fuerte como para ganarle al PRI en el Estado el próximo 4 de julio.

Y cuando menciono al PRI, no únicamente hablo de la gente que está dentro de las siglas de dicho instituto político, sino también de la que se encuentra en todos los partidos de la entidad, incluído el PRD. Ésta es una de las razones por las que apoyo la candidatura de Xóchitl y la coalición electoral, entre muchas otras. Y menciono ésto debido a los cuestionamientos que he tenido vía presencial, telefónica y por correo, que me cuestionan “¿Es que cómo tú, un socialista, anticlerical, formado de siempre en la Izquierda, laicista, obradorista, apoya una coalición con el PAN? ¿Cómo es posible? ¿Qué te ha pasado?

Pues no, no me ha pasado nada. Soy igual de congruente que siempre. Es simplemente un asunto que radica en la cuestión de (vuelvo a repetir) ganarle al PRI de fuera, y ganarle al PRI de dentro del PRD. ¿Cuál es ese PRI que menciono dentro del PRD? Son muchos de los que militan en las filas de Nueva Izquierda: Guadarrama, Isidro, los chuchos, con sus múltiples mutaciones.

Guadarrama no es otra cosa que el candidato del Gobernador en el PRD. ¿Cómo puedo asegurar ésto? Hay múltiples argumentos, pero voy a ejemplificar con uno:

El miércoles, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD dio a conocer el resultado de una encuesta que no presentaron, donde Guadarrama quedaba como puntero. Dicho de paso, habría que mencionar que Guadarrama, efectivamente, fue el candidato más conocido (cómo no lo van a conocer, si en los últimos 25 años ha pretendido ser candidato), pero también sabemos de buena fuente que fue el que más opinión negativa generó entre los encuestados. Incluso, más que en el 2006 (para verificar ésto, los invito a remitirse a la siguente entrada: http://blog.hglc.asp25.com/?p=83, publicada en éste mismo blog en 2006, donde hablo de dicha encuesta).

Regresando a la encuesta de 2010: Dieron a conocer la encuesta, y entonces Jesús Ortega le levantó la mano, y lo presentó como el candidato del PRD. Me preguntarán ¿ésto que tiene que ver con la mano del Gobernador? Pues que, al día siguiente, en el periódico oficialista Es Sol de Hidalgo, el encabezado, a 8 columnas, salió como “Guadarrama es el candidato del PRD”. Y es de todos conocido en el estado que El Sol de Hidalgo únicamente pone noticias en sus encabezados del tipo Se mató de 10 balazos en la espalda, e incluso, que las únicas noticias políticas que sacan como titular son las referidas al PRI o a los informes del Gobernador. Entonces, partiendo de ésta tesis, es indiscutible e inobjetable que Guadarrama es el candidato del Gobernador.

Así mismo, las encuestas no pagadas hablan que el PRD, con la candidatura de Guadarrama, obtendría el 7% de la votación en el Estado, e incluso la encuesta de María de las Heras/Milenio pone al PRD con un 4% de la votación. En éste sentido, y dadas las cuestiones que ya hablé en los pasados dos post, no queda otro camino que ir en coalición, y apoyando a la única candidata de oposición que hay en el Estado: Xóchitl Gálvez.

Ahora, con la aprobación de la Coalición, sólo quedan tres aspirantes: José Guadarrama, en nombre del PRD (según); Francisco Xavier Berganza, de PT-Convergencia; y Xóchitl Gálvez, por el PAN. La siguiente semana será la definitiva, pues de no haber acuerdo habrá encuesta para definir al candidato o candidata de la alianza opositora. Y dado que no habrá acuerdo (pues Francisco Xavier y Guadarrama harán la pinza para que Xóchitl no pase, por órdenes del Gobernador), se irá a encuesta, en la cual Xóchitl saldrá mejor posicionada.

Y ésto lo menciono, no porque sea vidente ni porque tenga información privilegiada: es simplemente porque Xóchitl ha salido mejor posicionada en las encuestas que se han hecho en el Estado. Tan sólo, en la encuesta de María de las Heras/Milenio, fue la que mejor posicionada salió de todos los de la alianza opositora.

Pues bien, estamos ante una coyuntura histórica en el Estado. Mal haríamos en no realizar el paso que falta para comenzar las grandes transformaciones que requiere Hidalgo (entre ella, acabar con los cacicazgos del PRI en todos lados).

Finalmente, López Obrador ayer en su visita a Tulancingo hizo lo que debía hacer: no apoyar la coalición, pero tampoco descalificarla. Hizo lo correcto: dejar a cada quien en su libertad de apoyarla o no. Eso habla de un líder que, en realidad, sigue siendo congruente, pese a todo.

Saludos. Dejen comentarios.

Reflexiones sobre Hidalgo y López Obrador

Hola.

El día de hoy hago público mi derecho a discernir. Y es que, siendo parte de un movimiento de hombres y mujeres libres (el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México), tengo derecho a ejercer mi libertad de la mejor forma. Y si eso de libres no es retórica, entonces se comprenderán de sabia forma éstas palabras que expreso el día de hoy.

Hidalgo es de los estados más trasados en el Estado. Ocupa el 4º lugar de la lista de estados más pobres del país. El PRI siempre ha gobernado, y muy mal. En Hidalgo (dicen los que saben) había una Izquierda muy fuerte. Incluso, el Partido Comunista llegó a gobernar en Pachuca. Cuauhtémoc Cárdenas ganó en 1988 en el Estado. Uno de sus bastiones más grandes, a nivel nacional, fue Valle de Tula y el Valle del Mezquital, donde Cárdenas arrasó por márgenes impresionantes.

En 1999, hubo un gran fraude en la elección interna del PRI (o eso es lo que siempre se ha manejado): Manuel Ángel Nuñez Soto fue impuesto como el candidato a Gobernador. El otro en disputa, José Guadarrama Márquez, se quejó de imposición, fraude y “dedazo”. Y entonces, José Guadarrama rompió con el PRI, pues ya en 1993 había buscado la candidatura contra Jesús Murillo Karam, y la perdió también.

Guadarrama entonces, se acercó en primera instancia al PAN, y luego al PRD. Fue a buscar a López Obrador al CEN del PRD, entonces todavía Presidente del Partido, para que lo apoyara como candidato del PRD (estamos hablando de 1999). López Obrador le dijo que no, que no podía apoyarlo puesto que representaba todo lo contrario a la esencia del PRD, y Miguel Ángel Granados Chapa fue el candidato de la Coalición PRD-PT.

En el año 2000, Guadarrama hizo su última acción en el PRI. Junto con Romero Deschamps, operó el PEMEXGATE, y después hizo definitiva su ruptura con el PRI. O al menos, eso se manejó entonces. Ya desde 1999, Guadarrama infiltró a gente de su grupo, el Frente Democrático Hidalguense (FDH) al interior del PRD. Así mismo, Amalia García le dió una cálida bienvenida en lo nacional, e Isidro Pedraza y Luciano Cornejo en Hidalgo. Comenzaron, entre los tres, a manejar el Partido a su antojo. Y lo curioso: a nivel estatal eran tres grupos diferentes (Isidro, de la UNTA, ahora UFIC; Luciano, de Nueva Izquierda; y Guadarrama, del FDH), pero a nivel nacional eran parte del mismo grupo: Nueva Izquierda.

Guadarrama comenzó a incidir de forma peligrosa en el PRD a partir de 2002, donde impuso a los candidatos a Diputados Locales, junto con Isidro y Luciano. Después, en noviembre de ese mismo año, fue la trágica ocasión en que el PRD no registró 23 candidatos a Presidentes Municipales, donde al menos 12 de ellos se hubieran podido ganar al PRI, entre ellos Ixmiquipan, Tula, Tulancingo, y algunos otros más que la memoria no me permite recordar. Éstos candidatos, en su mayor parte, era gente que no simpatizaba con la figura de Guadarrama en el PRD.

En 2004, Guadarrama impuso a un pelele en la dirección estatal del Partido: Manuel Hernández Badillo, a quien Guadarrama le puso una marca personal: Nabor Rojas. En ese periodo fue cuando estuve trabajando en el Comité Estatal del PRD, precisamente con Nabor (yo acababa de llegar a Hidalgo, y apenas comenzaba a enterarme cómo se mueve el Partido). La sumisión de Badillo era total: había ocasiones en que había reuniones de Comité, y en torno a un punto específico, Manuel y Nabor se comunicaban con Guadarrama, para acatar la línea trazada. De ésta forma, Guadarrama se allanó su propio camino rumbo a la candidatura a Gobernador en el 2005, donde también impuso a los candidatos a Diputados Locales.

Perdió Guadarrama con el 29.5% de la votación, ahora frente a Miguel Ángel Osorio Chong. Sus denuncias de fraude electoral fueron ridículas, puesto que perdió por más del 10% de la votación. Sin embargo, comenzó a manejar que éste había obtenido la mayor votación en la historia del PRD en Hidalgo (algo parcialmente cierto, puesto que encontró la coyuntura del desafuero en contra de AMLO, y eso le ayudó a subir su votación).

Éste argumento le sirvió para convencer a López Obrador de que lo apoyara en la candidatura a Senador en 2006. Y López Obrador nos ignoró (a las Redes Ciudadanas), pese a ser su mayor apoyo en el Estado. Tanto apoyo recibió AMLO de las Redes Ciudadanas, que Guadarrama sacó 70,000 votos menos que López Obrador el 2 de julio (obtuvo el 32.9% de la votación). Sin embargo, Guadarrama se hizo Senador, y AMLO decidió creer que Guadarrama era quien tenía el mando en Hidalgo. Y por tanto, le dejó la mayoría de los módulos de credencialización del Gobierno Legítimo, y dejó en sus manos las primeras giras como Presidente Legítimo en Hidalgo.

Sin embargo, hay un momento donde las cortinas de humo se disipan. Y llegó el 2008, y la votación de diputados locales del PRD (una vez más, impuestos) obtuvo el 19.6% de la votación. Y luego, en la elección federal de 2009, el PRD obtuvo el 13.6%. Y entonces, se demostró realmente la aportación que Guadarrama le ha hecho al Partido: descender la votación, en vez de aumentarla.

A continuación muestro una gráfica, que tiene el desempeño electoral del PRD en el estado, desde el PSUM hasta el PRD:

Puede decirse que hay grilla contra Guadarrama, que no lo queremos, que son injurias, etc. Pero los resultados electorales hablan por sí mismos, y las matemáticas no mienten. De hecho, podemos hablar de tres etapas, a lo largo de la historia de la Izquierda partidista en Hidalgo. La primera abarca de la elección a gobernador de 1981, con el PSUM, a la elección a gobernador de 1993, ya con el PRD. En ésta etapa, el Partido obtiene resultados desde el 0.3% en 1984, al 6.04% en 1993, siendo en 1991 la votación máxima del PRD durante éste periodo, con el 8.21% de la votación en la elección a Senador. En ésta etapa, el partido obtiene en promedio 3.63%, con una tendencia de votación a la alza.

Posteriormente, tenemos una segunda etapa del PRD, que abarca de 1994 a 2000, periodo donde el Partido obtiene triunfos electorales importantes en el Estado. Aquí, el Partido obtiene resultados variados, siendo el más bajo de 13.82% en la elección de gobernador en 1999 y el más alto en 1997, con el 26.12% (una elección atípica, puesto que la votación se obtiene por el “efecto Cárdenas”). La votación promedio en éste periodo es de 17.57%, con una tendencia estable.

Una tercera etapa se da con la incorporación de FDH a las filas del PRD, que es de 2002 a la fecha. En éste periodo, la votación más baja obtenida es la de 2009 (la última elección), donde el PRD obtiene el 13.6% de la votación total emitida en el Estado, mientras que el 2006 es la elección donde se obtiene la mayor votación, con el 32.9% (307,405 votos). Sin embargo, cabe señalar que pese al efecto AMLO (lo que le da en el 2006 una votación atípica al PRD), la votación a Senador fue inferior a la de Presidente en 7.9 puntos porcentuales, o 78,345 votos (López Obrador obtuvo 385,750 votos, o el 40.8% de la votación), lo cual quiere decir que en Hidalgo se presentó un voto diferenciado, y que el candidato a Senador no era lo suficientemente atractivo para captar la misma votación que el candidato a Presidente de la República. En éste periodo, tenemos una votación promedio de 22.33% (es decir, poco menos de 5 puntos porcentuales más en promedio que sin Guadarrama en el Partido), con una tendencia a la baja.

Si no se concretara la alianza con el PAN, para lanzar a Xóchitl Gálvez como candidata, según las encuestas verídicas en el Estado (es decir, las no pagadas), Guadarrama obtendría entre el 7 y 8% de la votación, es decir, nada, y dejaría al PRD en su mínimo histórico, sólo comparable con la elección a Gobernador de 1993.

Entonces, el PRD hoy se maneja entre dos cuestiones: ir solos, “congruentemente”, pero teniendo como candidato a un mapache electoral y con acusaciones que hubo en los 80’s y 90’s en su contra por crímenes en contra de militantes de Izquierda y del propio PRD, o a una candidata un tanto desapegada ideológicamente de la derecha, pero militante del PAN.

En éste sentido, no puede optarse sino por la opción menos peor. Y la opción menos peor es ir con Xóchitl Gálvez, pese a ser panista. Y lo es por dos cuestiones: 1, porque sería ganarle al PRI la gubernatura del Estado, y 2, porque sería acabar con el cacicazgo de Guadarrama al interior del PRD.

López Obrador no entiende ésto. A él se le hace muy fácil decir que no haya alianza con el PAN, puesto que hay diferencias ideológicas de fondo con dicho partido. Coincido totalmente con él. Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado el hecho de que las condiciones locales, en muchas ocasiones, son diferentes a las nacionales. López Obrador no se da cuenta que a los únicos que benedicia con ésa actitud es al PRI y a Peña Nieto.

Andrés Manuel viene a Tulancingo pasado mañana, Viernes 29 de Enero de 2009. Y lo que debe hacer López Obrador, una vez que venga, es callarse. Si quiere, no apoyar a la coalición, pero que tampoco la descalifique. Descalificándola (nuevamente repito) a los únicos que beneficia en Hidalgo es al PRI, al Gobernador y a Guadarrama, y a nivel nacional a Peña Nieto.

A diferencia de lo que dijo hoy Mario Di Constanzo, yo creo que sí se puede transformar a México desde los Estados. El propio Andrés Manuel ha dicho que el cambio vendrá de abajo hacia arriba. Entonces ¿porqué no intentarlo?

López Obrador también ha dicho que retirará su apoyo a quien se alíe con el PRI o con el PAN. Para su desgracia (o la nuestra, no lo sé) López Obrador nunca apoyó a las Redes Ciudadanas. Siempre nos ignoró, por darle preferencia a Guadarrama. Entonces, no puedes retirarle a alguien algo que ni siquiera ha recibido. Además, esto es igual de sectario que lo que hace la Iglesia Católica con los matrimonios del mismo sexo, o lo que hizo George Bush en algún momento: “o están conmigo, o están contra mí”. Y esos extremos son peligrosos. No puedes (ni debes) convertirte en algo exactamente igual a lo que criticas. Y AMLO, con esas actitudes, se acerca a aquello que estamos combatiendo.

Nada más habría que recordarle a López Obrador que Benito Juárez, ese presidente al que tanto admira, tuvo que aliarse a USA para que le reconocieran su gobierno, pudiera vencer a los conservadores en la Guerra de Reforma, y pudiera asentar un estado laico en México.

Finalmente, hay una cuestión de fondo: la coalición para apoyar a Xóchitl Gálvez en Hidalgo, ni le quita lo espurio a Calderón, ni le quita lo legítimo al propio AMLO.

Por tal motivo, como dijimos en 2006, y vuelvo a reiterarlo una vez más: ¡Todos con Andrés Manuel y con Xóchitl, Nadie con Guadarrama!

Saludos. Dejen comentarios.

La columna prohibida

Hola.

Bueno, pues resulta que el pasado Martes 10 de Noviembre de 2009, Federico Arreola publicó en SDP una columna que 2 minutos después borró. Era con referencia a Carlos Navarrete y una plática que sostuvieron ambos durante un vuelo a Monterrey. Carlos Navarrete le solicitó retirar la columna so pretexto de que fue una plática privada, y Federico Arreola la retiró.

Sin embargo, con base en el artículo 6, 7 y 41 constitucional, es que la referida columna es publicada en éste sitio.

Charla con Navarrete sobre la izquierda en 2012

Federico Arreola
10 de Noviembre de 2009 – 14:30

En el aeropuerto capitalino me encontré a Calos Navarrete, el perredista que preside el Senado. Esta persona me cae muy bien y creo que siempre hemos tenido buena relación, a pesar de que ahora tenemos diferencias políticas fundamentales.

Navarrete es uno de los chuchos y, por lo mismo, es partidario de negociar con el gobierno y con los otros partidos.

En la charla solo le reproché una cosa: que participe con tanta facilidad en eventos encabezados por Felipe Calderón, a quien Navarrete considera (o consideraba en 2006, no sé si ha cambiado de idea) un presidente espurio.

Navarrete justificó eso diciendo como presidente del Senado tiene que juntarse con el titular del ejecutivo. Puede ser, pero creo que si Navarrete considera a Calderón producto del fraude electoral, no debería dirigirle la palabra.

La parte más relevante de la plática fue la relacionada con la forma en que debe elegirse al candidato presidencial de izquierda para 2012.

Le dije a Navarrete que, en mi opinión, Andrés Manuel López Obrador va a ser candidato, independientemente de lo que diga o haga la burocracia del PRD.

Por otro lado, le dije a Navarrete que el PT y Convergencia, debido a la actual ley electoral, no están interesados en ir junto al PRD en 2012. Sencillamente no les conviene. Para cualquiera de los dos partidos sería maravilloso contar con un candidato fuerte como AMLO, lo que dejaría al PRD, si no se sumara a esa candidatura, en el cuarto lugar de la contienda.

Le sugerí a Navarrete, con respeto, que arregle sus diferencias con AMLO. Dijo que lo va a buscar.

Pero Navarrete no quiere ir a la oficina de AMLO. Porque, según él, el presidente del Senado no puede ir a hacer antesala en la Presidencia legitima.

Ahi le pregunte por qué si le hace antesalas a Calderón, algo que no le honra, y fue cuando me dijo que estaba obligado como presidente del Senado. Mala respuesta de Navarrete.

Eso sí, y admito que tal vez fui majadero o imprudente, le recordé que él, Navarrete, no tiene el nivel de AMLO, que no se compare. Por presidente del Senado que sea (un Senado que yo y millones de mexicanos no respetamos) no posee ni la autoridad moral ni la trascendencia de López Obrador.

Navarrete es un gran tipo e igualmente es buen político, pero está muy lejos de Andrés Manuel. Debería ubicarse.

En fin, el 22 de noviembre, en el Zócalo, AMLO dará otra muestra de su liderazgo. No hay en la izquierda nadie capaz de encabezar un evento como ese.