La última reforma

Hola.

En las próximas horas, Enrique Peña Nieto estará promulgando las reformas constitucionales a los artículos 25, 27 y 28, que entregan nuestros recursos energéticos al extranjero. Era la última reforma neoliberal por aprobar dentro del paquete de privatizaciones firmadas vía cartas-intención en los 80’s y 90’s con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Esta acción sólo es comparable a varios sucesos históricos mexicanos, pero es únicamente igualitario al saqueo español durante el periodo de la Colonia, al Tratado Guadalupe-Hidalgo, firmado en 1848 por Antonio López de Santa Anna con las tropas estadounidenses, donde cedió más de la mitad de nuestro territorio (recordemos que 12 años antes, en 1836, Santa Anna reconoció la independencia de Texas a cambio de su propia vida), o al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, promovido por Carlos Salinas de Gortari, en el cual se cedió gran parte de nuestra soberanía económica y alimentaria. Con la Reforma Energética aprobada en fast track por los Senadores, Diputados Federales y Congresos Locales, se ha consumado de facto la entrega a las grandes empresas y corporativos trasnacionales de uno de los grandes recursos naturales  con que contaba México para su desarrollo: el petróleo.

Así, se ha concretado la última de las reformas neoliberales pendientes. México se ha convertido en una economía sujeta al libre albedrío y capricho del mercado (dolorosamente, para nosotros). Bajo el fantasma de la crisis de 1982 (causada por la corrupción y el despilfarro que hubo en los sexenios de Luis Echeverría y José López Portillo, más no por petrolizar la economía), impusieron, establecieron y profundizaron el neoliberalismo en México, entregando todo lo que tenía el Estado, tanto en su aparato productivo como en el estratégico.

Irresponsablemente, el gobierno en turno ha echado en la espalda de los ciudadanos de éste país la gran carga de sostener los compromisos del Estado con impuestos. Dicho de otra forma, al reducirse el 40% de los ingresos petroleros por la entrega de este recurso a los extranjeros, se tiene que sustituir con otro ingreso al menos igual para mantener nóminas, programas sociales, pago de deuda, etc. que ha contraído el gobierno. No es casualidad que en varios estados, y de forma diversa, haya aumento de impuestos directos o indirectos para tapar el boquete financiero que dejará a las finanzas públicas la privatización del petróleo.

Por ejemplo (y más allá de los intentos que hay por evitar que esto suceda), el aumento al precio del boleto del Metro responde a esta necesidad. El pasado viernes, el precio subió de 3 a 5 pesos por viaje. Según lo declarado por José Alfonso Suárez del Real en La Jornada el pasado lunes, el aumento del precio del boleto del metro corresponde a un plan más amplio de fortalecimiento del Metro como empresa pública, que resista cualquier intento de “privatización, semiprivatización o privatización simulada” (sic). Considerando esta premisa como cierta, y considerando también que el aumento al boleto del metro es de 40% en relación a su precio anterior (subió de 3 a 5 pesos), este aumento corresponde y es idéntico al boquete en las finanzas públicas que dejará la privatización del petróleo. Es decir, el Gobierno de la Ciudad de México, para poder mantener al metro como empresa pública, y además para poder garantizar su funcionamiento (como está), necesita ese 40% que ya no le dará la Federación. Eso quiere decir que, muy probablemente, ni Mancera, ni Joel Ortega, ni Dios Padre quizá, podrán cumplir todas las promesas que hicieron sobre el mejoramiento del metro en la Ciudad. Tal vez por eso se utilizó una encuesta amañada para aumentar el precio del boleto del metro, no tanto por ganas de subirlo, sino por la necesidad de hacerlo.

Lo mismo sucede en el caso hidalguense, donde aumentaron el costo del agua en consumo de 0 a 8 litros de 39.98 a 55.57 pesos. En su momento, mencioné en un boletín dirigido a la prensa que este aumento representa un aumento en términos reales de un 39% en la tarifa de agua. Considerando que el promedio base para negociar el aumento en el salario mínimo será de 3.5 a 3.7% aproximadamente para el 2014, este incremento representa en 10 veces al menos el aumento al salario mínimo. Además, considerando el costo actual del salario mínimo vigente en Hidalgo, que es de 61.38 pesos diarios (por encontrarnos en zona geográfica B), este incremento viene a ser equivalente a un día de salario mínimo nominal, cuando antes el costo del servicio de agua era equivalente a medio día de salario mínimo.

En efecto: el aumento al precio de agua es equivalente al boquete de las finanzas por la privatización del petróleo (y al aumento del boleto del metro). Eso explica también la homologación del IVA de la frontera con el resto del país. Y el gravámen de artículos que antes estaban exentos de IVA. Y el aumento en el ISR. Así, hemos pasado de tener una economía basada en el petróleo a una economía basada en los impuestos. Y las políticas actuales es reflejo de ello.

No sé cuánto tiempo se pueda sostener el remedo de Estado Mexicano que tenemos, y la economía. Obviamente, a mayor volumen y monto de impuestos, mayor evasión. Y esa evasión generará una crisis en las finanzas públicas del país que solucionarán con recortes en la nómina del gobierno (despidos), y algunas otras privatizaciones más (como la del IMSS o la del ISSSTE, y muy posiblemente, intentarán privatizar también la UNAM y el IPN). Sin embargo, eso sólo representará un remedio temporal ante la inminencia de una gran crisis económica similar a la existente en Grecia, España, Italia e Irlanda. El desempleo y altos precios de los productos cotidianos (incluyendo, por supuesto, los energéticos, los cuales serán aún más caros de lo que son actualmente) ocasionarán, sin duda, un crecimiento en la inseguridad, en la pobreza y el hambre.

La última reforma ha concluido el remate de nuestros bienes en beneficio de las trasnacionales, y ha terminado de consolidar el neoliberalismo como el sistema económico predominante en México, dirigiéndonos hacia un imperialismo cruel y rapaz, donde nosotros seremos los saqueados (una vez más). Las consecuencias son inevitables (y a quien lo dude, que revise la historia reciente de América Latina, en casos como Venezuela, Argentina y Brasil, antes de los gobiernos progresistas). Sin embargo, esto permitirá dar un giro diametralmente opuesto al camino que actualmente seguimos, creando un nuevo constituyente y las bases para un nuevo Estado Mexicano y un renovado pacto social. Asumamos pues, nuestro papel y tarea en la Historia.

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Te lo dije

Hola.

En nuestra sociedad, es muy común que, de pronto, un hombre casado y ya vivido enamore y seduzca a jovencitas inmaduras e inocentes buscando placeres carnales por la insatisfacción o la monotonía que tiene con su pareja. Así, de pronto esas jovencitas encuentran lo que consideran “un buen partido” y se enamoran del hombre casado. Comienza entonces una relación sentimental, la cual comienza con filtreo, apapachos, besos, caricias, y concluye con la fornicación en varias ocasiones. Durante este tiempo, el hombre casado le comienza a hacer regalos y obsequios que ni siquiera su mujer ha tenido. Poco después, la joven se entera que su “novio” es casado, y comienza a existir la petición de que éste abandone a la esposa, con la eterna promesa del hombre casado de hacerlo en algún momento (y que nunca sucede). La joven comienza a desesperarse, y pide consejo a su madre, la cual le dice que este hombre no le conviene, que jamás dejará a su esposa, y que mejor busque a alguien de su edad y sin compromisos. Sin embargo, el enamoramiento de la joven sigue en aumento, lo que ocasiona que se aferre al hombre casado. Empiezan una serie de dramas que comienzan a fastidiar al hombre casado, al parecerse su aventura cada vez más a su matrimonio, hasta que se harta y confiesa que jamás dejará a su esposa, que sólo la quería para un rato, y que desaparezca de su vida para siempre. Así, mientras el hombre infiel casado regresa con su esposa a seguir disfrutando de su matrimonio, la joven se siente engañada, utilizada, ultrajada y humillada, no quedando más remedio que llorar desconsoladamente su tragedia, resignarse, y escuchar el clásico “te lo dije” de parte de su madre.

Lo mismo sucede hoy con el PRD. Un partido que se decía de Izquierda (la joven inmadura), y que fue seducido por el PRI (el hombre vivido y casado). Así, después de seducirlo y enamorarlo para entrar al Pacto por México, y después de ciertos roces, fornican juntos en varias ocasiones aprobando reformas estructurales antipopulares (reforma educativa, reforma en telecomunicaciones, reforma haciendaria, entre otras). Sin embargo, sabiendo el propio PRD el concubinato que tiene el PRI hace varias décadas con el PAN, piensa que el PRI le será fiel siempre, aferrándose al Pacto por México, y aprobando en Consejo y Congreso Nacional su permanencia en él, sabiendo que existen arreglos en sábanas entre el PRI y el PAN en los que no están incluídos. Tras conocerse la negociación del PRI con el PAN de las reformas política y energética, el PRD se dice engañado, utilizado, ultrajado y humillado, el cual ahora llora su tragedia desconsoladamente, y buscando la compasión del Pueblo y de los semejantes a los que despreció y ninguneó durante su amasiato con el PRI.

Sin embargo, la realidad es dura y cruda para el PRD. El PRI jamás buscó un compromiso de largo plazo, pues ellos mismos sabían que la vida del propio Pacto era hasta la reforma energética (por eso la dejaron al final). Y el PRI buscó al PRD para presentar y sacar adelante la agenda y las reformas estructurales mandatadas desde los grandes organismos internacionales y las empresas trasnacionales engañando a la opinión pública, simulando un consenso inexistente, y generando un totalitarismo disfrazado del que el PRD fue partícipe. Utilizaron, además, al propio PRD para criminalizar la protesta social en el DF, algo que no beneficia en nada al Gobierno de la Ciudad, al echarse encima a sus principales promotores y electores: los activistas sociales, y si beneficia al Federal en sus fines, facilitándoles el uso de la represión como forma de contención ante la inconformidad existente.

Cabe señalar, además, que la salida del PRD del Pacto por México no responde a una convicción por defender a la Nación (de ser este su fin, ni siquiera hubieran entrado al Pacto), ya que todavía 5 días atrás, el PRD aprobó en su Congreso Nacional el mantenerse dentro del Pacto por México, con una votación de 300 votos a favor contra 4 en contra. Así, la salida del Pacto por México es -según lo asegurado por Zambrano ayer- porque no los tomaron en cuenta en sus negociaciones, más no porque estuvieran en desacuerdo. Tan es así, que Zambrano deja abierta la posibilidad de regresar al Pacto por México, al asegurar que no regresaremos a los trabajos del Pacto, si no se corrige estas claras deficiencias, estos claros atropellos, si no se reponen los procedimientos (La Orquesta, http://laorquesta.mx/prd-abandona-el-pacto-por-mexico/). También resulta un intento hipócrita de reconciliarse con el Pueblo de México y simular una inexistente defensa de la Nación, pensando en mejorar su muy cuestionada y deteriorada imagen pública con miras a la elección intermedia del 2015, donde buscan impedir (o frenar) la ya anunciada caída de sus números y su desastroso resultado electoral.

Sin embargo, la salida del PRD del Pacto por México es estéril a estas alturas. Primero, porque el propio Peña Nieto se burló de ellos, al asegurar que pese a la salida del PRD del Pacto por México, cuenta con la mayoría en el Senado (con la unión del PRI, PAN, PVEM y PANAL) para sacar adelante la reforma (es decir, la posición del PRD sólo era legitimadora, pero no necesaria). Y segundo, porque su presencia en las calles no es indispensable ni significativa (ya quedó demostrado que, en su última convocatoria al Zócalo de la Ciudad de México, apenas pudieron llenar la mitad de la plancha). Es decir, se han convertido en un lastre de la derecha, y en un lastre para el Pueblo.

La suma que el PRD haga en la defensa del petróleo es simbólica, pero de ninguna podemos olvidar ni perdonar todas las de cal por una de arena. El PRD debe asumir su responsabilidad histórica en el desastre que se avecina a la Nación por su entreguismo, por su alcahuetería y complacencia a las tropelías del poder. De nada sirve que ahora venga a chillar de que el PRI lo engañó, porque cuando firmaron el Pacto por México, sabían lo que firmaban y, aún así, salieron en la foto con sus caritas sonrientes.

Así, como la madre enojada, sólo nos queda decir una cosa: te lo dije.

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Cardenismo tramposo

Hola.

A inicios de semana, Enrique Peña Nieto presentó su iniciativa de reforma energética, lo cual ya era esperado desde la campaña, pues entonces prometió abrir a PEMEX, haciendo hincapié en que esto no significa privatizar.

Así, con un gran despliegue informativo con respecto a la nota, y posteriormente con una campaña en prensa, radio y televisión que sería la envidia de Goebbels, Peña Nieto ha intentado posicionar el discurso que, si bien esta reforma permite entrar a la iniciativa privada al negocio del petróleo, la reforma pretende rescatar, palabra por palabra, el texto del General Lázaro Cárdenas. Con ésta figura, el gobierno de Peña Nieto pretende encontrar la menor oposición posible a su reforma energética, aludiendo y desvirtuando totalmente la figura de Cárdenas y su decreto expropiatorio.

Estaría de más mencionar que Cárdenas, el 18 de marzo de 1938, y como tramposamente ha mencionado Peña Nieto, no dejó entrar a la iniciativa privada al negocio del petróleo, sino que la sacó de él. El texto íntegro del decreto expropiatorio de Cárdenas, dice:

Se declaran expropiados por causa de utilidad pública y a favor de la Nación, la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento, vías de comunicación, carrostanque, estaciones de distribución, embarcaciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propiedad de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila, S.A., Compañía Naviera de San Cristóbal, S.A., Compañía Naviera San Ricardo, S.A., Huasteca Petroleum Company, Sinclair Pierce Oil Company, Mexican Sinclair Petroleum Corporation, Stanford y Compañía, S. en C. Penn Mex Fuel Company, Richmond Petroleum Company de Mexico, California Standard Oil Company of Mexico, Compañía Petrolera el Agwi, S.A., Compañía de Gas y Combustible Imperio, Consolidated Oil Company of Mexico, Compañía Mexicana de Vapores San Antonio, S.A., Sabalo Transportation Company, Clarita, S.A. y Cacalilao, S.A., en cuanto sean necesarios, a juicio de la Secretaría de la Economía Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento, refinación, y distribución de los productos de la industria petrolera.

Es decir, Cárdenas decreta la expropiación de todos los insumos necesarios para trabajar la industria petrolera en todas sus áreas. Sin embargo, Peña Nieto insiste en escoger de la ley las partes que le convienen, de forma tramposa y perversa.

El texto del Artículo 27 constitucional ha tenido 18 modificaciones a lo largo de su Historia, la mayor parte de ellas han sido en el ramo del petróleo y agrario. El texto original del artículo 27, aprobado y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 5 de febrero de 1917, dice en su párrafo 4º:

Corresponde a la Nación el dominio directo de […]; el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos.

Así mismo, el párrafo 6º del artículo 27 sanciona:

En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores, el dominio de la Nación es inalienable a imprescriptible, y sólo podrán hacerse concesiones por el Gobierno Federal a los particulares o sociedades civiles o comerciales constituidas conforme a las leyes mexicanas, con la condición de que se establezcan trabajos regulares para la explotación de los elementos de que se trata, y se cumplan con los requisitos que prevengan las leyes.

La publicación de la 3ª reforma del artículo 27 constitucional, publicada el 9 de noviembre de 1940 (que es el invocado por Peña Nieto) menciona que

En los casos a que se refieren los dos párrafos anteriores, el dominio de la Nación es inalienable a imprescriptible, y sólo podrán hacerse concesiones por el Gobierno Federal a los particulares o sociedades civiles o comerciales constituidas conforme a las leyes mexicanas, con la condición de que se establezcan trabajos regulares para la explotación de los elementos de que se trata, y se cumplan con los requisitos que prevengan las leyes.

Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos, no se expedirán concesiones y la Ley Reglamentaria respectiva determinará la forma en que la Nación llevará a cabo las explotaciones de esos productos.

Sin embargo, durante el sexenio de Miguel Alemán, debido a la ambigüedad del texto publicado por el General Cárdenas, se permitieron los contratos de riesgo con las empresas petroleras extranjeras, por lo que el Presidente Adolfo López Mateos el 20 de enero de 1960, publicó la 7ª reforma al texto del artículo 27, quedando así:

Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo las explotaciones de esos productos, en los términos que señale la ley respectiva.

Así, se cerró la puerta de facto a la inversión privada en el negocio del petróleo que, repito, no la permitió el General Cárdenas, sino Miguel Alemán, aprovechando un vacío legal que posteriormente fue subsanado.

El texto constitucional (en esa parte) sigue igual, palabra por palabra. No se ha modificado en lo mínimo. Esas 12 palabras son las que han impedido la entrada de las grandes y voraces empresas petroleras trasnacionales al negocio del petróleo en México.

Sin embargo, Peña Nieto quiere regresar a la ambigüedad legal que existía en el artículo 27. La reforma de Peña Nieto dice:

Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos no se expedirán concesiones y la Ley Reglamentaria respectiva determinará la forma en que la Nación llevará a cabo las explotaciones de esos productos.

Sin embargo, los fines del texto del General Cárdenas eran nacionalizadores y expropiadores, mientras que el de Peña Nieto es privatizador y entreguista. Son las mismas palabras, pero con un uso diferente.

Así, Peña Nieto utiliza un cardenismo tramposo para sus macabras y perversas intenciones de privatizar el petróleo. Sin embargo, la resistencia a esta reforma ya es palpable, y se irá agudizando conforme vayan pasando los días y las semanas, pues realmente la industria petrolera y el petróleo es lo único que el Pueblo siente como suyo, como nuestro, pues todo lo demás ya lo han robado y saqueado a más no poder. De nosotros depende permitir el gran atraco, o detenerlo.

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Simulación a consulta

Hola.

En los días pasados, se anunció que una serie de organizaciones realizaría una consulta a la población, en la cual se preguntaría si la gente está de acuerdo o no en una eventual privatización de PEMEX.

Sin embargo, aunque Alianza Cívica la encabeza y ha sido anunciado como el “promotor organizador” de la consulta, el PRD en los medios la asume como suya, la anuncia como suya, y además el dinero con el que se financiará es suyo. Y aquí y en China, el que paga manda.

La opinión de la gente no puede ser, de ninguna forma, despreciada ni menospreciada. Sin embargo, hay algo cierto: la gente está desinformada. Y en los distintos países en los que se realizan ejercicios ciudadanos como consultas, plebiscito o referéndum, hay un periodo de información (similares a las campañas electorales) donde gente por el “si” y por el “no” informan a la población sobre los beneficios o perjuicios de aceptar o rechazar tal o cuál medida.

Sin embargo, el PRD y Alianza Cívica, en un ejercicio muy mal pensado y estructurado, deciden organizar al vapor e improvisadamente una consulta ciudadana sobre un tema sumamente delicado como lo es la soberanía energética.

En éste entendido, ¿cuál es la fuente primaria de información que va a tener la gran mayoría de la gente que podría acudir a la consulta? La televisión, que obviamente (y conforme a sus propios intereses) ha ido difundiendo información sesgada en torno a una eventual reforma privatizadora, resaltando las “bondades” de tener una industria petrolera compartida y privada sobre una estatal y propia.

Y entonces ¿cuál es el objeto de realizar una consulta a la población sobre un tema en que la población tiene pocos elementos objetivos, generales y/o técnicos y especializados sobre un tema tan delicado y del que dependen muchas cosas? Simplemente hacer un ejercicio mediático y simulador, de aparente defensa de algo diametralmente opuesto a lo previamente acordado y firmado en el Pacto por México. A pesar de los esfuerzos que dentro de ese comité haga gente bien intencionada, lo cierto es que los resultados de esa consulta no serán vinculantes con la decisión ya tomada desde diciembre de los chuchos y de Jesús Zambrano de vender el petróleo a manos privadas nacionales y extranjeras.

¿Cuál sería el motivo del PRD para despreciar lo que la gente decida en esa consulta? La reforma política. Exactamente la misma condicionante que ha puesto el PAN, aunque sin ser el mismo motivo. Al PAN le interesa la reforma política en el aspecto electoral, mientras que al PRD le interesa la reforma y autonomía del Distrito Federal. Ambas cosas estarían dispuestas a ser cedidas por el PRI y Peña Nieto con tal de que sea aprobada la Reforma Energética, y ambos partidos estarían dispuestos a dejar pasar la Reforma Energética con tal de que el gobierno de Peña Nieto ceda en lo que ellos quieren.

Y para simular que el PRD se opone a la reforma el día de la votación, hay dos escenarios sumanete previsibles:

  1. Argumentan el “voto libre y de consciencia” de cada diputado, y vota la mitad a favor, y la mitad en contra, justificando entonces que el compromiso con la Patria de cada quien es el resultado de su voto y de sus acciones, habiendo quien tome la tribuna aisladamente, y quien aplauda cuando sea aprobada la reforma; o
  2. Saliéndose toda la bancada del PRD de la sesión al momento de la votación (eso si, haciendo una “heroica” defensa en la tribuna y en el debate de la industria petrolera), pero eso si, dejando al PRI y al PAN solitos en la votación, aprobando por “unanimidad” la Reforma Energética, y argumentando que “ellos (el PRD) al momento de salirse no legitimaron el despojo a la Nación del petróleo”, cuando en la práctica si lo hacen por omisión.

Y aún, aunque todo esto no pasara, hay algo cierto: ni la dignidad, ni la soberanía, ni la Nación se someten a consulta. Simplemente se defienden. Es absurdo preguntar a la poblaciön ¿considera usted necesario defender nuestro petróleo, del cual dependen nuestra soberanía como Nación, nuestra independencia económica, y nuestra integridad territorialmente hablando, o dejamos que los extranjeros nos invadan simuladamente, y dejamos que nos roben lo que es nuestro?

Dice Sun Tzu, en El Arte de la Guerra, que hacia el final de la dinastía Ch’in, Mo Tu, de la dinastía de los H-siung Nu, asentó su poder. Entonces los Hu del Este enviaron emisarios para parlamentar. Primero pidieron el caballo más valioso del país, y luego una princesa. En ambos casos, Mo Tu consultó a sus ministros, los cuales se opusieron. Sin embargo, Mo Tu les envió a los Hu lo que le pedían. Pero después los Hu del Este volvieron y dijeron “tienen mil li de tierra que no usan, y los queremos”. Nuevamente Mo Tu consultó a sus ministros. Algunos dijeron que sería razonable ceder la tierra, y otros que no. Mo Tu encolerizó y dijo: “La tierra es el fundamento del Estado ¿Cómo podría cederse?” Todos los que opinaron que se entregara la tierra fueron decapitados, y Mo Tu invadió a los Hu del Este, aniquilándolos.

La moraleja es muy clara. El que tenga oídos, que oiga. La defensa de la Nación no se consulta. Simplemente se hace. Consultar si se defiende o no es simular defenderla.

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Marihuanadas distractoras

Hola.

En las últimas semanas, ha tomado mucho auge el tema de la legalización de la marihuana. Ya antes, en la década de los 90’s, Felix Salgado Macedonio había propuesto legalizaroa; lo mismo Patrica Mercado, en 2003 y 2006.

Sin embargo, la nota la dio Vicente Fox, el mismo que dijo que había que cerrar filas en torno a Enrique Peña Nieto, y que en 2006 no firmó un decreto para legalizar la portación de 5 gramos de cannabis de forma legal. Entonces ¿qué hizo cambiar de opinión al ex-presidente?

Las conferencias en torno a este tema (que desataron la polémica) fueron en el Rancho San Cristóbal, de la familia Fox, acompañado de Jamen Shively, ex-trabajador de Microsoft, y quien piensa invertir millones de dólares para posicionar su marca en México y en los estados de USA que ya está legalizada la marihuana, para vender este producto psicotrópico para uso medicinal y recreativo y, obviamente, obtener una gran fortuna derivada de éste negocio.

Sin embargo, la discusión sobre la legalización de la marihuana llega en un momento álgido de nuestra vida como Nación, y en un momento clave para nuestro futuro como país semi-independiente: precisamente en el preámbulo de la presentación de la reforma energética de Enrique Peña Nieto, que buscaría abrir el sector petrolero a empresas privadas.

Lo he mencionado muchas veces, aunque no está de más repetirlo: de pasar la reforma energética planteada por Peña Nieto terminaríamos de consolidarnos como una colonia de las naciones imperialistas, asumiendo la política y necesidades energéticas de USA, y rescatando a ese país y Europa de su crisis económica, pero a costa de nuestra riqueza y de nuestro pueblo.

Y mientras Vicente Fox ha difundido sus marihuanadas, los medios de comunicación le han comprado el dulce y han hecho más grande y exagerado la discusión sobre un tema que, si bien tiene una importancia para el país, no es la prioritaria en la agenda nacional. No, con la privatización del petróleo enfrente.

Así, Vicente Fox ha logrado su cometido: la juventud (y una buena parte de la sociedad) está idiotizada debatiendo el asunto de la legalización de la marihuana, en parte influída por los medios de comunicación, mientras su futuro está siendo hipotecado por Peña Nieto y compañía. El distractor perfecto para inmovilizar a la juventud con un tema (para estos momentos del país) intrascendente, cuando el futuro económico del país está en juego.

Las marihuanadas de Fox (al igual que los “errores” de Peña Nieto) tienen un objetivo: lanzar un dulce distractor para fijarnos en la forma y no en el fondo. Finalmente, así han amaestrado ala sociedad contemporánea: concentrada en lo hedonista y superficial, para dejar de prestar atención en lo profundo y en lo sustancial.

Concentrémonos en lo importante, y dejemos de lado las superficialidades. Sólo así impediremos que nuestro futuro sea hipotecado al mejor postor. Consideremos también que ellos llevan más avance que nosotros. A ver si cuando volteemos de la distracción no es demasiado tarde.

Saludos. Dejen comentarios.