Ecuador, centro del mundo

Hola.

De acuerdo a lo que recuerdo que me enseñaron en la primaria, que luego fue reforzado por mis clases de Geografía en la secundaria, Ecuador es una línea imaginaria que atraviesa transversalmente la Tierra por su centro. Ésta línea, así mismo, define dos de los extremos del mundo: el hemisferio norte y el sur, y define los 0º de los paralelos.

Ecuador no sólo es una línea imaginaria. Es también un país independiente desde 1830, que se encuentra ubicado en Sudamérica. Gobernado por la Izquierda, encabezada por Rafael Correa, Presidente Constitucional desde 2007. Y también, víctima de las oligarquías locales, las cuales perpetraron un intento fallido de Golpe de Estado, tras la reforma laboral de Correa.

¿Qué contiene esa reforma? Pago de tiempo extra reglamentario, prestaciones… todo lo que la Ley Lozano (antes Ley Abascal) quiere derogar en México. Y esa reforma, la cual afectaba a muchos sectores de la derecha, hizo que el sector empresarial, con gran apoyo del ex-presidente Lucio Gutiérrez, quien por cierto, ya había encabezado un golpe de estado antes, en el año 2000, en contra de Jamil Mahuad, utilizaran a la policía mintiéndoles para concretar sus objetivos.

A diferencia de lo expresado por el duopolio Televisa-Azteca, así comode las grandes televisoras extranjeras como CNN, y a diferencia de muchos golpes de Estado anteriores en Ecuador, la gente salió a las calles, el Vicepresidente, el Congreso, y las Fuerzas Armadas le declararon su lealtad al Presidente, lo cual se convirtió en un gran aliciente para sofocarlo. Fue impresionante cómo la gente se reunió y se movilizó para rescatar a su Presidente, el cual estuvo 10 horas secuestrado en un hospital, debido a una lesión hecha por los policías en su rodillas, por lo cual tuvo que ser operado de inmediato. También fue impresionante ver cómo las fuerzas armadas de Ecuador eran atacadas por la policía, pues mientras el Ejército traía “salvas”, la policía arremetía por igual a disparos en contra de ejército y sociedad.

Sin embargo, el golpe de estado no se concretó. Pero la lección que nos deja es que éstos ejercicios por parte de la derecha no acabarán aquí. Tenemos una gran cantidad de experiencias en América Latina en éste sentido, la misma historia de siempre, siendo los más recordados el de Pinochet a Salvador Allende en 1971; el realizado por las cámaras empresariales, las televisoras y los partidos de derecha en contra de Hugo Chávez; los intentos desestabilizadores en Bolivia, de igual forma, por las cámaras empresariales en contra de Evo Morales; o el último anterior al de Correa, el realizado en Honduras por Micheletti en contra de Manuel Zelaya.

Pese a que se está reestableciendo el orden en Ecuador, no debe uno confiarse. Los intentos desestabilizadores en contra de gobiernos de Izquierda en América Latina ha sido una constante. Y si no es Ecuador, mañana será Brasil, o Argentina, o cualquier país donde haya fuerzas progresistas empujando una alternativa real a las imperantes.

Saludos. Dejen comentarios.

Las bases yankis y la soberanía latinoamericana (Fidel Castro)

Ke onda.

Bueno, pues el día de hoy les dejo la reflexión de Fidel Castro, titulada “Las bases yankis y la soberanía latinoamericana”, publicada el pasado Domingo 09 de Agosto.

Saludos.

Las bases yankis y la soberanía latinoamericana

El concepto de nación surgió de la suma de elementos comunes como la historia, lenguaje, cultura, costumbres, leyes, instituciones y otros elementos relacionados con la vida material y espiritual de las comunidades humanas.

Los pueblos de la América, por cuya libertad Bolívar realizó las grandes hazañas que lo convirtieron en El Libertador de pueblos, fueron llamados por él a crear, como dijo: “la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”.

Antonio José de Sucre libró en Ayacucho la última batalla contra el imperio que había convertido gran parte de este continente en propiedad real de la corona de España durante más de 300 años.

Es la misma América que decenas de años más tarde, y cuando ya había sido cercenada en parte por el naciente imperio yanki, Martí llamó Nuestra América.

Hay que recordar una vez más que, antes de caer en combate por la independencia de Cuba, último bastión de la colonia española en América, el 19 de mayo de 1895, horas antes de su muerte, José Martí escribió proféticamente que todo lo que había hecho y haría era para “…impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

En Estados Unidos, donde las 13 colonias recién liberadas no tardaron en extenderse desordenadamente hacia el Oeste en busca de tierra y oro, exterminando indígenas hasta que arribaron  a las costas del Pacífico, competían los Estados agrícolas esclavistas del Sur con los Estados industriales del Norte que explotaban el trabajo asalariado, tratando de crear otros Estados para defender sus intereses económicos.

En 1848 arrebataron a México más del 50 por ciento de su territorio, en una guerra de conquista contra el país, militarmente débil, que los llevó a ocupar la capital e imponerle humillantes condiciones de paz. En el territorio arrebatado estaban las grandes reservas de petróleo y gas que más tarde suministrarían a Estados Unidos durante más de un siglo y lo siguen en parte suministrando.

El filibustero yanki William Walker, estimulado por “el destino manifiesto” que proclamó su país, desembarcó en Nicaragua en el año 1855 y se autoproclamó Presidente, hasta que fue expulsado por los nicaragüenses y otros patriotas centroamericanos en 1856.

Nuestro Héroe Nacional vio cómo el destino de los países latinoamericanos era destrozado por el naciente imperio de Estados Unidos.

Después de la muerte en combate de Martí se produjo la intervención militar en Cuba, cuando ya el ejército español estaba derrotado.

La Enmienda Platt, que concedía al poderoso país derecho a intervenir en la Isla, fue impuesta a Cuba.

La ocupación de Puerto Rico, que ha durado ya 111 años y hoy constituye el llamado “Estado Libre Asociado”, que no es Estado ni es libre, fue otra de las consecuencias de aquella intervención.

Las peores cosas para América Latina estaban por venir, confirmando las geniales premoniciones de Martí. Ya el creciente imperio había decidido que el canal que uniría  los dos océanos sería por Panamá y no por Nicaragua. El istmo de Panamá, la Corinto soñada por Bolívar como capital de la más grande República del mundo concebida por él, sería propiedad yanki.

Aun así, las peores consecuencias estaban por venir a lo largo del Siglo XX. Con el apoyo de las oligarquías políticas nacionales, los Estados Unidos se adueñaron después de los recursos y de la economía de los países latinoamericanos; las intervenciones se multiplicaron; las fuerzas militares y policiales cayeron bajo su égida. Las empresas transnacionales yankis se apoderaron de las producciones y servicios fundamentales, los bancos, las compañías de seguros, el comercio exterior, los ferrocarriles, barcos, almacenes, los servicios eléctricos, los telefónicos y otros, en mayor o menor grado pasaron a sus manos.

Es cierto que la profundidad de la desigualdad social hizo estallar la Revolución Mexicana en la segunda década del Siglo XX, que se convirtió en fuente de inspiración para otros países. La revolución hizo avanzar a México en muchas áreas. Pero el mismo imperio que ayer devoró gran parte de su territorio, hoy devora importantes recursos naturales que le restan, la fuerza de trabajo barata y hasta lo hace derramar su propia sangre.

El TLCAN es el más brutal acuerdo económico impuesto a un país en desarrollo. En aras de la brevedad, baste señalar que el Gobierno de Estados Unidos acaba de afirmar textualmente: “En momentos en que México ha sufrido un doble golpe, no solo por la caída de su economía sino también por los efectos del virus A H1N1, probablemente queremos tener la economía más estabilizada antes de tener una larga discusión sobre nuevas negociaciones comerciales.” Por supuesto que no se dice una sola palabra de que, como consecuencia de la guerra desatada por el tráfico de drogas, en la que México emplea 36 mil soldados,  casi cuatro mil mexicanos han muerto en el 2009. El fenómeno se repite en mayor o menor grado en el resto de América Latina. La droga no solo engendra problemas graves de salud, engendra la violencia que desgarra a México y a la América Latina como consecuencia del mercado insaciable de Estados Unidos, fuente inagotable de las divisas con que se fomenta la producción de cocaína y heroína, y es el país de donde se abastecen las armas que se emplean en esa feroz y no publicitada guerra.

Los que mueren desde el Río Grande hasta los confines de Suramérica son latinoamericanos. De este modo, la violencia general bate récord de muertes y las víctimas sobrepasan la cifra de 100 mil por año en América Latina, engendradas fundamentalmente por las drogas y la pobreza.

El imperio no libra la lucha contra las drogas dentro de sus fronteras;  la libra en los territorios latinoamericanos.

En nuestro país no se cultivan la coca ni la amapola. Luchamos con eficiencia contra los que intentan introducir drogas en nuestro país o utilizar a Cuba como tránsito, y los índices de personas que mueren a causa de la violencia se reduce cada año. No necesitamos para ello soldados yankis. La lucha contra las drogas es un pretexto para establecer bases militares en todo el hemisferio. ¿Desde cuándo los buques de la IV Flota y los aviones modernos de combate sirven para combatir las drogas?

El verdadero objetivo es el control de los recursos económicos, el dominio de los mercados y la lucha contra los cambios sociales. ¿Qué necesidad había de restablecer esa flota, desmovilizada al final de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 60 años, cuando ya no existe la URSS ni la guerra fría? Los argumentos utilizados para el establecimiento de siete bases aeronavales en Colombia es un insulto a la inteligencia.

La historia no perdonará a los que cometen esa deslealtad contra sus pueblos, ni tampoco a los que utilizan como pretexto el ejercicio de la soberanía para cohonestar la presencia de tropas yankis. ¿A qué soberanía se refieren? ¿La conquistada por Bolívar, Sucre, San Martín, O´Higgins, Morelos, Juárez, Tiradentes, Martí? Ninguno de ellos habría aceptado jamás tan repudiable argumento para justificar la concesión de bases militares a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, un imperio más dominante, más poderoso y más universal que las coronas de la península ibérica.

Si como consecuencia de tales acuerdos promovidos de forma ilegal e inconstitucional por Estados Unidos  cualquier gobierno de ese país utilizara esas bases, como hicieron Reagan con la guerra sucia y Bush con la de Iraq, para provocar un conflicto armado entre dos pueblos hermanos, sería una gran tragedia. Venezuela y Colombia  nacieron juntos en la historia de América tras las batallas de Boyacá y Carabobo, bajo la dirección de Simón Bolívar. Las fuerzas yankis podrían promover una guerra sucia como hicieron en Nicaragua, incluso emplear soldados de otras nacionalidades entrenados por ellos y podrían atacar algún país, pero difícilmente el pueblo combativo, valiente  y patriótico de Colombia se deje arrastrar a la guerra contra un pueblo hermano como el de Venezuela.

Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo latinoamericano agredido por el imperialismo.

Martí admiraba extraordinariamente a Bolívar y no se equivocó cuando dijo: “…así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo… calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”

fidel

Fidel Castro Ruz
Agosto 9 de 2009
6 y 32 p.m.

El PNA: refundación del PRD

Ke onda.

Bueno, pues según la información publicada por La Jornada el día de hoy, [ http://www.jornada.unam.mx/2009/07/21/index.php?section=politica&article=012n1pol ], la cúpula del PRD ha decidido en que el Partido se va a hacer Socialdemócrata. En éste entendido, cabe señalar que, de igual forma, y en congruencia con lo planteado con los líderes de las corrientes, propongo cambiarle el nombre al Partido de PRD a PNA: Partido de las Nalgas Abiertas, y propongo como emblema el dibujo que se encuentra anexo a éste post.

Pues es que… ¿qué tienen en la cabeza éstos tipos, que se dicen dirigentes, y que piensan que siguen teniendo el control de un partido político, cuando la sociedad les acaba de enviar un claro mensaje sobre sus actitudes y su actuar? ¿No se dieron cuenta que el PRD ya no es atractivo para la sociedad, porque se ha desviado del camino y se ha pervertido por la lucha intestina por el poder?

Dice la Sociología (y repito: no lo digo yo, lo dice la Sociología) que los seres humanos fundan instituciones que le sirvan a la misma sociedad, y cuando éstas ya no cumplen su función, desaparecen. Y el PRD, hoy por hoy, no está cumpliendo su función social, que es generar una alternativa al poder establecido.

¿Y de qué sirve un partido socialdemócrata en éste país? Para absolutamente nada. La gente no quiere un partido que simule ser una Izquierda, sino una Izquierda verdadera. Y la socialdemocracia es justamente eso: únicamente matizar el Capitalismo. Dicho de otra forma, es simular la justicia social a cambio de no atentar contra los intereses de la clase dominante y sus privilegios. En resumen: es una derecha hipócrita disfrazada de izquierda.

Yo no estoy dispuesto a que me etiqueten con algo que no soy. Yo no soy socialdemócrata. Y al igual que yo, hay muchos perredistas que no están dispuestos a quedarse en una Izquierda simuladora. Además… si el Partido se convierte en socialdemócrata, ¿dónde vamos a quedar los Socialistas, los Altermundistas, los Ambientalistas, los Comunistas, los Anarquistas, los Nacionalistas Revolucionarios, los Indigenistas, los Agraristas, y tantas y tantas vertientes de la Izquierda que existen, y algunas que ni siquiera tienen una etiqueta?

El PRD fue creado para unir a todas las Izquierdas en un sólo partido. Y ponerle una etiqueta al PRD, “Socialdemócrata”, por ende y por definición, nos excluye a los demás. Es cierto que los simuladores, digo, los socialdemócratas, dominan actualmente al PRD. Sin embargo, no es válido que se imponga la mayoría sin escuchar a las minorías.

El PRD está repitiendo la película que ya vimos con el PNR, en 1929 (bajo el Maximato de Plutarco Elías Calles) y con la transformación de PRM a PRI, en 1946 (bajo la ‘Contrarreforma’, con Ávila Camacho y Miguel Alemán). Sólo que ahora estamos bajo el periodo al que he llamado ‘Jesuzato’, que, dicho sea de paso, es únicamente líder de una facción que busca tener un partido a modo, mientras que los otros eran los dueños de la Revolución Mexicana y de la Presidencia de la República. En resúmen, el Jesuzato es una muy mala copia pirata del PRI.

Saludos. Dejen comentarios.

¡¡¡ Socialismo SI, Yanquis NO !!!

Después de escuchar la sarta de pendejadas ke Bush dijo en cadena nacional en USA el día de hoy (apoyado por sus aplaudidores profesionales) sobre Cuba, no puedo hacer otra cosa ke preguntar: ¿quién es el Señor Bush para cuestionar un gobierno?

Habla de autoritarismo… ¿y acaso lo ke hace en Iraq y Afganistán no es autoritarismo? ¿No es autoritarismo convocar a la subversión de los cubanos ke viven en Cuba? Habla de llevar el libre mercado y la democracia a Cuba… ¿para ke impongan el neoliberalismo y fracase y se obtengan índices de pobreza similares a los de todos los países latinoamericanos ke con gran orgullo (según dicen) han adoptado estas medidas?

No, señor Bush. Los intereses de las trasnacionales de su país no son los de los cubanos. No les mienta de la libertad y de la forma en la ke Estados Unidos se interesa por ellos, porke es mentira. Lo único ke usted desea es entrar a Cuba para volverlos a hacer el prostíbulo latinoamericano, tal y como lo era antes de la Revolución.