Pasividad cómplice

Hola.

No era sorpresa. La Izquierda sabía que, una vez llegado Peña Nieto al poder, profundizaría y dinamizaría el proyecto neoliberal en México, que fue interrumpido en su velocidad al salir Zedillo del poder. Porque, aunque es difícil reconocerlo, aunque Fox y Calderón eran derechistas y panistas, no eran tan neoliberales como ese “nuevo PRI” tan previsible como siempre.

Así, sabíamos que venía una serie de reformas estructurales que, además de buscar cambiar el régimen y la estructura política, económica, social y cultural de México, buscaría privatizar lo que queda de él. Y la Izquierda no se preparó para ello.

Por una parte, la Izquierda electoral (PRD, PT, MC y MORENA, considerando que MC está más hacia el centro que a la Izquierda, y MORENA pese a decirse movimiento, su actividad se concentró en acciones para obtener el registro como partido político, por lo que no puede considerarse movimiento) se fraccionó en dos: una decidió pactar y acompañar al régimen priísta (PRD), y la otra inexplicablemente y absurdamente se limitó a oponerse en el debate y en los medios de comunicación, pero no pudo (o no quiso) oponerse abierta y frontalmente al sistema político.

La otra Izquierda, la social, no pudo oponerse al régimen con la fuerza y vigor que hubiera querido (y necesitado México). El cúmulo, velocidad y tamaño de las reformas neoliberales, agregando las problemáticas locales que crearon los gobernadores, lograron fragmentar a esa Izquierda social que hubiera podido aglutinarse para hacer frente a las reformas, pero que solo pudieron focalizarse a su ámbito cercano.

Esa Izquierda, que podía sacar a las calles a la gente, tomar y cerrar carreteras, aeropuertos, puertos marítimos, palacios de gobierno, presidencias municipales e instalaciones estratégicas del Estado para impedir el avance de las reformas neoliberales, se limitó a realizar el gran acto revolucionario de boicotear el mundial, ver el debate energético en el Canal del Congreso (para después quejarse en redes sociales) y limitarse a actuar mediante los cauces institucionales, los cuales están secuestrados, podridos, viciados y corruptos.

Así, la más grande y temible acción que hizo la Izquierda electoral (PRD y MORENA, cada quien por su lado) es recoger firmas para pedirle a esas instituciones secuestradas, podridas, viciadas y corruptas que hagan el favor de organizar una consulta que, de entrada, las instituciones no quieren organizar (e, incluso, hicieron un marco legal a modo para que llegado el momento puedan negarla con la mano en la cintura) porque llevan las de perder.

De hecho, una consulta, un referéndum o un plebiscito, en un país con garantías democráticas, es un poderoso instrumento para la sociedad. Pero en México, donde vivimos una simulación democrática autoritaria oligárquica, pedir una consulta a un Estado interesado en no hacerla es una pérdida de tiempo.

Pero eso no es todo: ahora el patriotismo se mide con firmas. La congruencia y acciones del pasado no cuentan. Lo único que distingue a un patriota de otro menos patriota es la cantidad de firmas que ha recogido cada uno. Y si otro decide no sacar firmas, por falta de tiempo o por no estar de acuerdo, no sólo es un traidor al movimiento (que de movimiento no tiene nada), sino también un traidor a la Patria.

La militancia ahora es feligresía, y la ideología se ha transformado en dogma y en fe. Y la fe, no se cuestiona. Y cuando eso sucede, para eso está el feligrés, dispuesto a convertirse en Yihad para que nada toque el culto.

Eso si: mientras la Izquierda social se enfrenta al Estado, es reprimido y hasta tiene muertos, la Izquierda electoral hace la gran labor de indignarse en redes sociales, condenar los hechos y solidarizarse vurtualmente con los movimientos. Pero, para ellos, sigue la única y gran tarea que salvará a México: recoger firmas para una consulta previamente negada por el Congreso y la Suprema Corte. Eso si, sin atreverse a salir de la zona de confort personal, y sin la intención de modificar de raíz el status quo vigente. Ah! Y actuar como Yihad.

La Izquierda no se preparó para lo que venía (y había tiempo. Mucho tiempo). La Reforma Energética y sus leyes secundarias es una gran derrota histórica para ella, y un grave retroceso de siglo y medio para el país. Se ha acabado la Revolución. Ahora todo es neoporfirismo.

Y no ha concluído: sigue la privatización de la salud, y el aniquilamiento de las instituciones públicas de salud (IMSS, ISSSTE, SSA) en beneficio de las farmaceúticas trasnacionales.

Ojalá quepa en la cabeza de dirigentes y militantes de Izquierda que, mientras sigamos fragmentados, no podremos hacer frente al régimen que ha regresado con mayor fuerza y cinismo que antes. Que las instituciones ya no son el camino para la transformación que requiere México. Que la transformación vendrá desde la sociedad civil, y sólo cuando hayamos tocado fondo.

Decía Fidel Velázquez, que el PRI llegó al poder “a costa de balazos, y sólo con balazos nos podrán sacar”. Una verdad cínica que habría que reflexionar, sobre todo en tiempos donde ya no quedan muchos caminos y alternativas para la transformación.

Todo caerá por su propio peso. Y a cada quien lo juzgará la Historia. Ya sea que haya realizado un pacto traidor con el régimen, o que haya asumido una pasividad cómplice, al no moverse ante lo previsible y lo obvio. Asumamos nuestra responsabilidad histórica en haber dejado pasar la Reforma Energética (y las demás) sin siquiera protestar mínimamente, y reconozcamos que fuimos cómplices por pasividad.

Las reformas ya están aprobadas, y palo dado ni Dios lo quita. No lloremos como niños lo que no defendimos como hombres.

Saludos. Dejen comentarios.

Razones para no hacer alianzas

Hola.

El próximo sábado, MORENA Hidalgo tendrá su primer pleno de Consejo Estatal. Los 60 Consejeros Estatales electos en los 7 distritos federales de Hidalgo, se reunirán por primera vez. Hay temas importantes que éste Consejo deliberará: la elección de las secretarías de Cultura y de la Diversidad Sexual, el plan financiero para el próximo semestre, y el más esperado: si MORENA debe participar o no en Hidalgo en las próximas elecciones locales a diputado local, programadas para julio de 2013.

Éste, sin duda, es el tema más importante que MORENA ha enfrentado en su corta vida, y también es el que tendrá mayor trascendencia en la vida de la organización, pues de que MORENA participe o no en las elecciones locales del año siguiente dependerá, en gran medida, el futuro de la organización en todos los sentidos.

Mi posición personal al respecto, más allá de las diferentes consideraciones que haya al respecto, es que MORENA no debe participar en las elecciones del año siguiente. A continuación menciono cuatro puntos importantes, que son los que considero deben tomarse en cuenta para tomar una decisión tan trascendental:

1. MORENA debe enfocarse a la organización interna.El proceso para que MORENA se convierta en partido comenzará en Enero de 2013, y a partir de ahí, el Instituto Federal Electoral (IFE) deberá determinar, a más tardar en un año (enero de 2014) si MORENA obtiene el registro o no. En éste sentido, considero que si MORENA participa en las elecciones del año siguiente, se distraería de la actividad principal en la cual debe enfocarse, que es en la construcción de los Comités Seccionales y los Comités Municipales en los 84 municipios del Estado.

También, debe enfocarse en la organización y preparación de la Asamblea Estatal Constitutiva, la cual deberá llevarse a cabo el Sábado 29 de Septiembre de 2012, a las 10 de la mañana, en la Plaza Juárez de Pachuca.

Si MORENA participa en las elecciones locales del año siguiente, los compañeros se distraerán, en primer lugar, en la negociación para la obtención de candidaturas, y posteriormente en la campaña electoral.Considerando que la elección será el  7 de Julio, los compañeros comenzarán a preocuparse en la estructuración de MORENA hasta esa fecha, ya con el tiempo encima, y con la posibilidad de que, al igual que en el primer proceso, se caiga en la simulación.

2. El fortalecido políticamente NO será MORENA.Conociendo a los compañeros del PRD y de los otros partidos (recordemos que milité 15 años ahí), en primera instancia, nos tendríamos que sentar a negociar con aquellos que secuestraron al PRD desde hace tiempo, y que ahora son la élite partidista, quienes son dueños de la franquicia, y quienes ahora se ufanan de ser los mandamás del Partido.

Posteriormente, una vez entrados en la negociación, no permitirían que MORENA encabezara candidaturas en las principales ciudades del Estado, o en aquellos lugares donde existirían condiciones de ganar, sino darían aquellas que nadie quiere, y que sabrían de antemano que están perdidas (recordemos que, durante mucho tiempo, los jefes del PRD han puesto “candidatos a modo” en muchos lugares, con el único fin de que el PRI gane).En cuanto a las candidaturas plurinomiales, no estarían en la disposición de ceder nada, y el acuerdo sería algo como que Guadarrama tenga el 1 de la lista, Isidro Pedraza el 2, Luciano Cornejo el 3, y MORENA el 4.

Una vez entrados en campaña, MORENA no participaría con ningún membrete, y tanto con la opinión pública, así como con el electorado en general, el beneficiado de la elección NO sería MORENA, sino el membrete o membretes que resultaron electos. En la práctica, MORENA perdería adeptos por la migración natural que se daría de cuadros hacia los partidos tradicionales. El saldo sería un debilitamiento de MORENA.

3. MORENA es visto como una opción distinta. Ante muchos ciudadanos, MORENA representa una opción distinta, que puede realizar efectivamente la transformación de México y de la vida pública del país, y representa también la última esperanza para millones de mexicanos.

El hecho de que MORENA participe en las elecciones del próximo año tendría un sentimiento de decepción para muchos ciudadanos, así como la constante interrogante “si se iban a volver a juntar con ellos, entonces ¿para qué se separaron?”

4. MORENA NO debe aliarse con aquellos que legitiman el totalitarismo en México. La cuarta, y más importante de todas, es que MORENA no puede ni debe legitimar el muy mal llamado Pacto por México, que no es otra cosa que la legitimación del totalitarismo priísta encabezado por Enrique Peña Nieto por parte de la “oposición”: una derecha entreguista, y una “izquierda moderna” simuladora, mezquina y ruin.

En éste entendido, al realizar MORENA una alianza electoral con el PRD estaría, de facto, legitimando ésta farsa democrática, éste totalitarismo que ha comenzado a instaurarse

Más allá del debate político que pueda existir al respecto, existe también un impedimento legal, plasmado en nuestros documentos básicos aprobados el pasado 19 y 20 de Noviembre en la Ciudad de México. El numeral 9 del artículo 2º del Estatuto menciona que l@s miembros de MORENA no se subordinarán ni buscarán alianzas con representantes del régimen actual y de sus partidos, a partir de la presunta necesidad de llegar a acuerdos o negociaciones políticas pragmáticas, de conveniencia para grupos de interés o de poder.

Algo es cierto: los partidos de “izquierda” y derecha del régimen actual se han alineado al régimen de Enrique Peña Nieto, y la formación de una coalición electoral con alguno de éstos partidos significaría, incluso, una violación grave a nuestros estatutos.

– o –

Éstas son las razones que considero son las más importantes para que MORENA no realice alianzas electorales en Hidalgo para las elecciones locales del año siguiente. Sin embargo, el propio Consejo determinará el rumbo de esa decisión. MORENA Hidalgo tiene enfrente un gran reto. De nosotros depende llevarla a feliz término.

Saludos. Dejen comentarios.

Equivocación desastrosa

Hola.

Comencé a saber de él y a apoyar a Andrés Manuel López Obrador cuando fue descalabrado en Tabasco, durante la toma de los pozos petroleros de PEMEX en dicha entidad en 1995, y me pareció, desde entonces, un líder político sui géneris, de esos pocos que ya no existen.

En 1996, cuando se postuló para ser Presidente Nacional del PRD, yo aún no estaba afiliado. Sin embargo, sin lugar a dudas hubiera votado en favor de López Obrador, pues me parecía la mejor propuesta para dirigir al Partido. Y así fue: en 3 años, logró ganar 4 gubernaturas, y el Partido logró la mayor votación obtenida en su Historia.

Tras el fraude realizado por los Amalios y los Chuchos en marzo de 1999 en la renovación de la dirigencia nacional del Partido, Andrés Manuel se lavó las manos y evadió su responsabilidad histórica, y dejó en manos de Pablo Gómez limpiar ese cochinero que, finalmente, colocó a Amalia García en la Presidencia del Partido y a Jesús Ortega (tal y como sucedió durante la Presidencia con López Obrador) como Secretario General, despojando del cargo a Félix Salgado Macedonio, quien había ganado la Secretaría General legítimamente. Sea cual fuere el resultado, lo cierto es que la descomposición actual que sufre el PRD fue responsabilidad de Andrés Manuel, pues el origen es dicha elección.

Después de dos fraudes electorales consecutivos en Tabasco, Andrés Manuel se fue a pelear la Ciudad de México, la cual ganó por escasos 4 puntos de diferencia con Santiago Creel. Así, López Obrador se convirtió en uno de los mejores gobernantes de la Ciudad de México, debido a su muy buena política social, lo cual lo encumbraba de forma natural a la Presidencia de la República.

La propia amenaza del Proyecto Alternativo de Nación llevó a las élites del poder a imponer a Felipe Calderón en la Presidencia de la República. Andrés Manuel, en una decisión equivocada, dispuso proclamarse Presidente Legítimo, pese a que hubo muchos compañeros que pedían que fuera Jefe de la Resistencia.

Con la Presidencia Legítima, Andrés Manuel recorrió los 2,400 municipios del país, y le dió otras 3 ó 4 vueltas en un periodo de 6 años, mientras Televisa encumbraba a Peña Nieto como su candidato, y a Marcelo Ebrard como forma de eliminar a AMLO de la contienda electoral de 2012. Sin embargo, la encuesta definitoria del candidato pondría a Andrés Manuel nuevamente en la candidatura presidencial.

Lo que parecía imposible en un inicio, con el 17% de las preferencias electorales, logró encumbrar a Andrés Manuel al 31% en el resultado final, lo que obligó al PRI a dejar lo mediático, y realizar la compra descarada del voto. Tras el resultado del 1º de Julio, Andrés Manuel consideró que hubo fraude electoral al haber sido comprada la consciencia y el voto de un sector de la población. La Izquierda apoyó a Andrés Manuel en su intento por invalidar la elección.

Sin embargo, pese a las pruebas aportadas, el Tribunal desestimó los argumentos de Andrés Manuel, y ratificó la declaratoria de validez de la elección presidencial en favor de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, López Obrador, en su afán de desconocer el fallo del Tribunal, comete una nueva equivocación fracturando a la Izquierda debido a una posición política que no se contraponía con lo que él había manejado antes, llamando a la formación de un nuevo partido político con el membrete de MORENA.

Tal vez la Izquierda en México no lo es ni el PRD ni los chuchos, pero tampoco lo es López Obrador, pese al gran parecido que tiene con ella. La Izquierda va mucho más allá del propio PRD, los chuchos y López Obrador juntos.

La Izquierda en México es aquella que intentó consolidarse posterior al Congreso Constituyente, en 1919, debido a la inconformidad con las formas carrancistas de apropiarse de la Revolución, fundando el Partido Comunista Mexicano, que estuvo en la clandestinidad hasta el gobierno de Cárdenas. La Izquierda es la política económica y social del General Lázaro Cárdenas, el registro temporal del PCM durante su sexenio. La Izquierda también lo es el PCM de vuelta a la clandestinidad con Ávila Camacho, lo es Vicente Lombardo Tolenado y su candidatura presidencial de 1952 por el PP y el PCM, cuyo final fue un fraude electoral a favor de Ruiz Cortinez.

La Izquierda son los maestros, médicos y ferrocarrileros reprimidos de 1958; los estudiantes caídos de 1968 y 1971, las guerrillas de los 70’s; el Partido de los Pobres; la Liga Comunista 23 de Septiembre; el Partido Socialista Unificado de México (PSUM); el Partido Socialista Mexicano (PMS); el Frente Democrático Nacional; el fraude electoral de 1988; el EZLN; el EPR; el ERPI; Aguas Blancas; Acteal; San Salvador Atenco; la APPO. La Izquierda Mexicana también es Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Pablo Gómez, Heberto Castillo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, Rubén Jaramillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Alejandro Encinas, y van mucho más allá de los chuchos y de López Obrador.

La Izquierda no merece lo que está haciendo Andrés Manuel, que es fracturarla y dividirla. Él, más que nadie, sabe la cantidad de muertos que le costó al PRD consolidarse como una fuerza política importante en el país (más de 700, y contando). No se vale, tampoco, dejarle la mesa servida a la derecha, el PRI y el PAN e, incluso, acrecentar su fuerza en su afán de crear su propio partido. Explicaré porqué.

En un texto anterior (¿Qué falló?http://blog.hglc.org.mx/?p=2048), hablé del propio análisis que hizo López Obrador en febrero de éste año con respecto a la fuerza de la Izquierda en México:

En México, tenemos un historial donde aquellos que son progresistas son el 25%, a lo largo de todas las épocas y los tiempos. Nos gustaría que fuera más, pero no es así.

Así, si sólo tenemos en 25% de la población, estamos hablando que, actualmente, ese 25% se reparte entre tres partes: PRD, PT y Movimiento Ciudadano. Considerando que, además de MORENA, para el 2014 habrá al menos una fuerza política más, el MIL de Noroña, estaremos hablando de que ahora ese 25% no se repartirá entre 3, sino entre 5: PRD, PT, Movimiento Ciudadano, MORENA y MIL (al menos, porque el SME también registrará partido político).

Considerando los resultados de la elección de 2012, de los 70 distritos que ganó la Coalición Movimiento Progresista, 16 distritos (1 de Guerrero, 4 del Estado de México, 3 de Michoacán, 2 de Morelos, 3 de Oaxaca, 1 de Quintana Roo, 1 de Tabasco, y 1 de Tlaxcala) que tuvieron 10,000 votos o menos de diferencia con respecto al 2º lugar estarían en riesgo de perderse teniendo en el escenario a 5 fuerzas políticas, lo que significaría una mucho menor fuerza en el Congreso de la Unión, y acrecentaría sustancialmente la fuerza del PRI-AN en la Cámara, así como el margen de acción de Peña Nieto que, paradójicamente, es contra lo que López Obrador protesta.

Por otra parte, resulta totalmente inverosímil solicitar el registro de un partido político a una autoridad (el Instituto Federal Electoral) de la que se desconfía, ajustándose a las reglas que se denunciaron son inequitativas, y que además tendría que validar los resultados de las elecciones en las que se participe cuando no se acepta, de facto, el resultado de la elección inmediata anterior organizada por la misma institución.

En cuanto a los documentos básicos, resultan por demás inquietantes. El hecho de que, según el numeral 1 de la IV sección de la convocatoria a los Congresos Distritales, se excluya afirmando que

para ser integrante del Comité Ejecutivo Estatal, Comité Ejecutivo Nacional o de las Comisiones de Honestidad y Justicia de MORENA, es requisito indispensable no pertenecer a ningún partido político, ni ser autoridad, funcionario, integrante de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial en los municipios, estados y en la federación

deja en entredicho el carácter incluyente de MORENA.

Otra pregunta que surge cuando se lee el numeral 2 y 3 del Artículo 2º del Estatuto, cuando se afirma que

A l@s integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, ni el poder para beneficio propio; L@s miembros de nuestro movimiento buscarán siempre causas más elevadas que sus propios intereses, por legítimos que sean.

En éste entendido, uno se pregunta qué se hará con los recursos públicos obtenidos por MORENA (prerrogativas) por parte del IFE, pues si a los integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, significa que quienes estén en los cargos de la organización no percibirán un sueldo por estar ahí. Así mismo, dado que el poder no moverá tampoco a los integrantes de MORENA, así como antepondrán otras cuestiones a sus legítimos intereses propios, huelga decir que las candidaturas que haya serán decididas por el Comité Ejecutivo Nacional de facto.

Así mismo, la línea política no corresponde a un partido de Izquierda, como se pretende que sea MORENA, pues en el programa, se menciona que

nuestro proyecto busca impulsar el desarrollo a través de las iniciativas privada y social, promoviendo la competencia, pero ejerciendo la responsabilidad del Estado en las actividades estratégicas reservadas por la Constitución, en la planeación del desarrollo y como garante de los derechos sociales y ambientales de las actuales y de las futuras generaciones.

Lo que propone MORENA, en sentido estricto, es una economía mixta, realizando un desarrollo del capitalismo y privilegiando el libre mercado y la “sana” competencia. Contrasta notablemente la línea política del PRD, que expresa

En el PRD nos reivindicamos como herederos del ideal libertario encarnado en el socialismo democrático y en esa vía nos comprometemos a encauzar nuestras luchas por la transformación del país. El PRD se compromete a luchar por la transformación democrática e integral del Estado mexicano: impulsar un nuevo modelo de desarrollo económico y social y la construcción del Estado Democrático y Social de Derecho. Que tenga como eje de su acción la construcción de un Estado que garantice el acceso de todos a los derechos sociales.

Así MORENA, que se pretende presentar como una oferta política de Izquierda, lo es de Centro (tal vez de Centro-Izquierda, pero no más allá).

Por tal motivo, considero que MORENA debe continuar como Movimiento Social, y no convertirse en Partido Político pues, considerando los puntos antes enunciados y analizados, se correrá el riesgo de diluir a la Izquierda en México en beneficio de la derecha PRIANista, y además de que, más que un partido político, sea fundado un culto o religión en favor de un personaje que si, ha luchado mucho por éste país (junto a millones que hemos estado a su lado durante mucho tiempo), pero que no tiene derecho de dividir y traicionar a la Izquierda como actualmente, de forma consciente o inconsciente, lo hará con la conformación de MORENA como partido político.

Saludos. Dejen comentarios.

¿Qué falló?

Hola.

Cuando comenzamos a instalar las Coordinaciones Municipales de MorenaJE en Hidalgo, una de las cosas que siempre les decía a los compañeros era

EPN está muy inflado, trae el apoyo de todos los medios de comunicación, muchísimo dinero, y van a buscar imponerlo a costa de lo que sea. Va a haber traiciones dentro y fuera, pero hay que estar preparados. No esperen que nadie se mueva, porque en una de esas ni MORENA se mueve, así que técnicamente estamos solos. Sinceramente, está muy cabrón el escenario que se nos presenta, pero vamos a hacer todo lo que se pueda y lo que nos corresponda para impulsar a Andrés Manuel, y que gane la Presidencia de la República.

El 26 de febrero, día que tuvimos el Encuentro Nacional de Enlaces Estatales de MorenaJE con AMLO, Andrés Manuel nos dejó entrever su estrategia:

En México, tenemos un historial donde aquellos que son progresistas son el 25%, a lo largo de todas las épocas y los tiempos. Nos gustaría que fuera más, pero no es así. El restante 75% es gente que es conservadora o volátil. En éste sentido, somos 78 millones de votantes. Tomando en consideración que el 60% de la población va a votar en ésta elección, estamos hablando que van a votar 52 millones de personas.

Por otra parte, podemos asegurar que nosotros tenemos 20% de voto duro sobre todos aquellos que votan, o sea, de 78 millones, nosotros tenemos 15 millones de votos, que son aquellos que ya están a prueba de lo que sea. Hemos monitoreado los últimos 6 años, y aún en los peores momentos, hubo 20%. Hay un 5% de la votación que no se define. Son aquellos que dependiendo si yo voy a Televisa, entonces soy traidor y vendido y ya no votan por mí, pero si me pronuncio en contra de la privatización de PEMEX, entonces votan por mí. Es un 5% muy… “gelatinoso”.

Estamos hablando también de que ésta elección va a ser de tercios. En éste sentido, nos conviene que Peña y Josefina se mantengan estables, que no se caiga ni uno ni otro, porque si se cae Peña, los conservadores votan por Josefina, y si se cae Josefina, los conservadores votan por Peña, y entonces no tenemos nada qué hacer.

Por eso la importancia del 5% gelatinoso. Porque si tenemos el 20% de la población que vota, es decir, 15 millones, nos haría falta el 5%, para llegar a 20 millones. Si llegamos a 20 millones de votos, ganamos la elección presidencial.

Ésto mismo, López Obrador lo repitió en las reuniones que hubo con los enlaces distritales en su momento. Sin embargo, la realidad fue muy distinta. Hubo inmovilidad por parte de muchos actores sociales, algunos desmotivados porque iban al campo con una actitud derrotista, donde incluso ellos creían en las encuestas de Milenio y Mitofsky, y pensaron que la elección ya estaba definida. Así mismo, hubo otros que aprovecharon los nombramientos que obtuvieron en MORENA y MorenaJE para aspirar a un cargo de elección popular sin haber realizado ningún trabajo, y una vez hechos candidatos por PRD, PT y/o Movimiento Ciudadano, se despreocuparon de la elección presidencial, y se preocuparon por ellos mismos.

Hubo quienes pensaban que asistir a los mítines, y apoyar con la mayor cantidad de gente en las concentraciones, era hacer campaña, y descuidaron cuestiones fundamentales como la promoción del voto a ras de tierra. También hubo quienes pensaron que las marchas, manifestaciones, eventos culturales, o concentraciones esporádicas en plazas públicas iban a volcar el voto a favor de Andrés Manuel. No fue así (precisamente, ese fue uno de los motivos por los decidí que nunca tuviéramos un evento cultural, debido a que no le ví sentido, dadas las experiencias de campañas anteriores).

Otros que tuvieron inmovilidad fueron aquellos que se vendieron, a los que simplemente no les importó, o que pensaron que el trabajo se hacía los últimos 15 días. En Hidalgo MorenaJE sacó la casta, y gran parte de la campaña se hizo gracias a nosotros, debido a que PRD se preocupó únicamente de la candidatura a Senador de Isidro Pedraza, Movimiento Ciudadano por la de Mary Cruz, PT sólo hizo campaña en la prensa, y MORENA se enfocó en “hacer” la estructura electoral, cosa que hizo muy mal, por lo pronto en el distrito de Pachuca, donde presentó íntegramente la estructura de Xóchitl Gálvez, existiendo muchísimas casillas desprotegidas debido a que hubo gente que jamás se enteró que era representante de casilla, otra que sólo fue a defender el voto se Senador o de Diputado, y la poca estructura que pudo aportar MorenaJE fue la que más o menos pudo defender el voto de Andrés Manuel.

Precisamente, en éste apartado de la estructura electoral, hubo muchísima simulación. Desde 2009, Andrés Manuel comenzó a hacer evaluaciones de lo que en ése momento era el “Gobierno Legítimo de México”, donde desfilaban en el templete personajes como Edith Ibarra “La Güera”, Hugo Jaciel Mendoza, Guadarrama (que jamás hizo nada en serio por AMLO), Francisco Xavier (que ahora está en Nueva Alianza) y otros más que mi memoria no me permite recordar, los cuales presentaban números exorbitantes sobre los avances del número de credencializados del Gobierno Legítimo, así como del número de Comités Municipales y Seccionales, acompañados de grandes aplausos que, como focas, hacían los asistentes. Ésta estructura es lo que posteriormente pasaría a ser MORENA, y es en gran medida con la que Andrés Manuel contaba para cuidar el voto. Sin embargo, el presentar números falsos a Andrés Manuel (con tal de no perder el recurso que se les daba), además de incluir en las bases de datos nombres de gente que ni siquiera sabía que estaba ahí fue un grave error.

Lo cierto es que, en conclusión, no funcionaron las estructuras. PRD en algunos lados, PT en otros, MC en unos más, MORENA en otros lugares, MorenaJE en diferentes, y dos, más o todos en otros lados. Aunado ésto a la compra del voto desproporcionada y cínica que hizo el PRI, ocasionó la hecatombe.

Así mismo, factores externos, como el hecho de que #YoSoy132 no llamara a votar por López Obrador (debido a su criticable posición de ser “apartidistas”, cuando si te opones a un candidato, por definición, no puedes ser “apartidista”) cuando, si en verdad estaban “tan” comprometidos en impedir la imposición de Peña Nieto en la Presidencia, y al caerse Josefina de las preferencias, con el número de simpatías con las que contaba dicha agrupación podían equilibrar la elección, sin contar el que no apareció el voto útil del PAN en favor de AMLO, en quienes pesó más el rencor de 6 años contra Andrés Manuel, que su propio país.

Andrés Manuel hizo lo que tenía que hacer en términos de la estrategia de campaña. Avanzó 14 puntos en 3 meses, para ubicarse en 31% de las preferencias electorales, algo que se veía imposible al inicio de la campaña. Tal vez confió en las personas menos indicadas (Hidalgo es un caso perfectamente claro de ello). Sin embargo, todos los factores juntos arriba mencionados fueron los que no le dieron el “empuje” final a López Obrador.

Nosotros seguiremos apoyando, hombro con hombro, a Andrés Manuel. Sin embargo, el dictamen del Tribunal nos deja ver que la lucha ha pasado a otros ámbitos, donde la tarea primordial y prioritaria es la contrarreforma laboral (la cual será discutida y aprobada o no aprobada en éste mes de septiembre), y a partir de diciembre, contra las políticas públicas de Peña Nieto, que sin duda profundizarán el neoliberalismo, y que busca como primer víctima la privatización de PEMEX.

Sólo así evitaremos que se deteriore la vida pública y la calidad de vida en éste país, y sin duda ahí estaremos, con Andrés Manuel encabezando la resistencia a todo lo que se venga, y desde las trincheras en las que he luchado de siempre: en el PRD, desde hace 15 años; en el Colectivo de Izquierda Hidalguense al interior del Partido, desde hace 7; y desde MorenaJE, durante éste proceso que aún no termina, y que está lejos de concluir.

Saludos. Dejen comentarios.

Crónica de un fraude

Hola.

Éste texto es un relato de lo que he viví durante la campaña, día con día, comunidad tras comunidad, y también lo que me ha tocado ver, sentir, escuchar y reflexionar durante el conflicto post-electoral que está por llegar a su fin.

Estuvimos en campaña exactamente 90 días, 3 meses. Y recorrimos muchas comunidades, barrios y colonias. Realizamos brigadeo en tianguis, lecherías, escuelas, lugares concurridos, y demás centros donde se aglomera la población. Hicimos perifoneo por distintas calles de Pachuca y Mineral de la Reforma, y repartimos volantes y Regeneración por cuantos lugares pudimos.

Frente a la inmovilidad de PRD, PT, Movimiento Ciudadano y MORENA, MorenaJE Hidalgo sacó la cara y la casta. Al lado de muchos jóvenes que se sumaron a lo largo de la campaña hicimos la mejor campaña de Izquierda que Pachuca tenga memoria en mucho tiempo. Logramos mover las fibras y el tejido social, y lo volcamos de apoyo en favor de Andrés Manuel y su Proyecto Alternativo.

La respuesta fue más que positiva. Mucho más favorable que en 2006. La propaganda nos era solicitada a montones. Nos pedían microperforados para 2 o 3 automóviles una sóla persona. Los taxistas mostraban su rebeldía colocando microperforados o calcomanías. Otros no podían colocarlo porque “el patrón es priísta”, pero nos pedían para sus casas. Transporte colectivo (microbuses y peseros) retaron a la Secretaría de Transporte y a los concesionarios colocando propaganda de López Obrador. Repartimos la cifra histórica de 1,500 o 2,000 Regeneraciones en una sóla colonia, en un tiempo promedio de hora y media.

Panistas y priístas nos manifiestan que van a sufragar en favor de Andrés Manuel. Un panista de la Colonia Aquiles Serdán nos pide le coloquemos un microperforado de Andrés Manuel en su automóvil tapizado de calcomanías de Josefina, Ludlow, Xóchitl y Baños, y nos dice que los azules darán el voto útil en favor de AMLO. Un priísta de toda la vida del Barrio El Arbolito, con una familia de 30 integrantes, nos dice que él y toda su familia siempre han votado por el PRI, pero que en ésta ocasión lo harán por López Obrador porque ya están hartos de la situación actual. Los comerciantes de los tianguis nos dicen que deben traer la propaganda del PRI “para evitar problemas con el líder”, pero que votarán por AMLO. Lo mismo con los maestros

En fin, en las calles se vive todo un ambiente festivo, en el cual la gente quiere que ya termine ésta pesadilla, y que está dispuesta a votar por la Izquierda, teniendo la esperanza de que las cosas tomen un rumbo nuevo con López Obrador en la Presidencia de la República.

Las redes sociales es otro parteaguas. Twitter y Facebook están volcadas en apoyo a Andrés Manuel. Pese a que los bots de Peña Nieto colocan Trendings Topics en menos de 5 minutos, los twitteros reales dan la vuelta en media hora, y siempre colocan otro TT en favor de López Obrador, bajando al TT pro-Peña. En Facebook, burrada tras burrada de EPN y Josefina es satirizada con cientos de imágenes que cuestionan su capacidad para gobernar éste país.

Los tres debates presidenciales han sido ganados, sin duda, por López Obrador. El movimiento #YoSoy132 se ha encargado de restarle muchos puntos en preferencias electorales al candidato priísta, que hoy sufre en las encuestas reales y no cuchareadas para subir nuevamente al primer lugar. Sus tropiezos ya lo hacían antes de aparecer el #132, pero su caída ha sido mayor a partir de la aparición de dicho movimiento.

Las encuestadoras y las televisoras, en su desesperación, tratan de mantener una mentira que es cada vez más difícil sostenerla. Voces le piden a Josefina que decline por AMLO. Peña quiere que la campaña termine, porque la desesperación está al por mayor. Comienza entonces la compra del voto: Monex, Soriana, despensas, dinero en efectivo, borregos, gallinas, patos, cerdos, y cuanto pueden dar para comprar el voto. 5 millones de votos, aproximadamente.

Llega el día de la elección, y la gente “opta” por el masoquismo colectivo. “Opta”, si se le puede llamar así a realizar un sufragio sin consciencia. Y comienza a develarse la verdad. Encuestadoras que trabajaron propagandísticamente en favor de Peña Nieto. Los números lo demuestran: diferencia de 7 puntos vs 20 que indicaban dichas encuestas. Hubo, sin duda, fraude electoral.

Aquí cabe hacer un paréntesis para indicar algo: el fraude electoral no tiene que ver únicamente con la manipulación de las cifras en una elección. Éste se puede hacer de muchas formas: comprando el voto, condicionando el voto, coaccionando el voto, obligando el voto. Por cierto, cabe señalar que el PRI hizo todas las modalidades de fraude juntas. No hubo ni una sóla que le faltara.

En el distrito de Pachuca, la diferencia entre Peña y Andrés Manuel (según la página del PREP del IFE) fue de 23 votos a favor de EPN.  Tres semanas más tarde, descubriríamos que en realidad fue de 435 votos a favor de López Obrador. Pachuca lo gana Andrés Manuel por 758 votos. Mineral de la Reforma lo pierde por 366 votos. Con todo y el gobernador Paco Olvera en campaña, la compra del voto, las despensas, las tarjetas de Soriana, el dinero en efectivo, las tamalizas, las casas amiga, con todo el dinero que le metió el PRI en el distrito, no les alcanzó para ganarnos.

Sin embargo, con el resultado que vemos en pantalla (de -23 votos) nos hace solicitar el conteo voto por voto. Decisión equivocada. El conteo voto por voto sólo ayuda a limpiar el cochinero que hizo el PRI (paquetes violados en más del 30% de las casillas, boletas insertadas posterior a la elección y sufragadas en favor del PRI), ocasionando que en una futura impugnación el TRIFE lo deseche por haberse cumplido el procedimiento de ley, y legitimando una ventaja priísta inexistente de 18 votos a favor de su candidato, con la complicidad del Consejo General del IFE, cuyos consejeros anulan más de 50 votos válidos reservados que claramente estaban marcados en favor de AMLO.

También, se descubrió que la ley está hecha para dejar pasar cualquier cosa que salgan en los conteos, pues son cómputos distritales, no revisión de la elección. Parece lo mismo, pero no. Lo explicaré. En un cómputo distrital, uno acude al IFE para leer actas, abrir uno que otro paquete (con excepción de distritos como el nuestro, donde se abrieron todos debido a que la diferencia entre el 1º y 2º lugar fue de menos de 1%), contar lo votos adentro, si hubo errores hacer un nuevo acta, cerrar el paquete, y es todo. Haya las irregularidades que haya, en los cómputos distritales sólo se computa, y nada más. Y lo peor es que si después se va al TRIFE, el Tribunal excusa que ya se abrieron los paquetes, y que no se encontraron irregularidades. Tendría que reformarse la ley para que haya, en éstos ejercicios, una revisión de la elección, y que cualquier irregularidad encontrada sea sancionable.

Así, después del cómputo distrital, el movimiento #YoSoy132 opta por convocar a varias marchas, una tras otra, y desgasta a la gente muy rápido. Nosotros decidimos continuar en la línea marcada por Andrés Manuel. Así, del 1º de julio a la fecha, convocamos a una marcha (previo al conteo), un plantón frente al IFE de 3 días, 1 manifestación (contra el ACTA), y la jornada del Plan Nacional de Defensa de la Democracia y la Dignidad de México.

Así, tras varias semanas de recopilar pruebas, datos, información, y de intentar generar una consciencia, nos quedan escasas dos semanas para el veredicto del TRIFE. Se han aportado muchas pruebas. Sin embargo, las últimas resoluciones que ha habido, en cuanto al spot Miles de Pruebas, donde sancionó a la coalición Movimiento Progresista con más de un millón de pesos, debido a que “denigraba” la imagen del PRI y de su candidato, por asegurar que hubo lavado de dinero en la campaña de Peña (cosa que días después se confirmó al ser capturado Rafael Celaya, operador político de EPN en Sonora junto al primo de “El Chapo” Guzmán), así como la resolución donde se aseguró que Televisa no ayudó a promocionar la imagen de Peña Nieto (y que el consejero Alfredo Figueroa declaró que si existían pruebas suficientes para determinar el apoyo de Televisa al candidato priísta), nos dejan pensar que la elección ya está comprada, y que Enrique Peña Nieto, así llueva, truene, o relampagueé, estará tomando protesta el 1º de diciembre.

Todavía queda un poco de esperanza en que las instituciones actúen conforme a derecho, e invaliden la elección presidencial. Sin embargo, el panorama es sombrío. Esperemos pues, la resolución del Tribunal, que tiene en sus manos el destino de México y de varias generaciones en sus manos. Ojalá la corrupción y la ambición de unos cuantos no nos arrojen al despeñadero que, dicho sea de paso, ya nos encontramos en la orilla, y tambaleándonos.

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Tres secuestros, tres resultados

Hola.

Primer secuestro

La playmate Julia Orayen ha acaparado la atención sobre el debate. He escuchado con mucha atención las versiones de la modelo y del productor, Jesús Tapia. Ambos coinciden en que no fue un acto de mala fe, sino un descuido (por parte de la producción) y la falta de otro vestido con las características señaladas (por parte de la modelo).

Más allá de las suspicacias que ha desatado la presencia de ésta modelo, lo cierto es que desde el domingo, primero en redes sociales y posteriormente en medios de comunicación tradicionales (tv, radio y periódicos) se distrajo la atención (ésto si, deliberadamente) con respecto a lo acontecido en el debate.

El secuestro del contenido del debate por algo tan superficial como lo fue el escote de la modelo y su atractiva figura dejan al descubierto la intención de minimizar el daño obtenido por Peña tras el debate, y el lógico y natural repunte de López Obrador al haber sido el mejor desempeñado en dicho encuentro.

Segundo secuestro

Como antes mencioné, comportamiento y desempeño son dos cosas distintas y que no pueden ser medidas de la misma forma, ni unirlas en una sola. Así, de acuerdo con lo anteriormente expuesto y explicado, Quadri fue el mejor comportado durante el debate, y López Obrador el mejor desempeñado.

Sin embargo, ha existido una dinámica en los medios de comunicación para resaltar el comportamiento de Quadri por encima del desempeño de Andrés Manuel, debido a distintos factores. Poco se ha profundizado en la calidad de la propuestas, que ponderándolas desde éste punto de vista, por muchas que haya dicho Quadri, todo se enfoca en profundizar el modelo económico neoliberal que ha dominado los últimos 30 años en México. Si los debates los gana quien diga más propuestas sin importar la cualidad de éstas, por supuesto que Quadri es el ganador.

El primero de ellos es la obvia: no aceptar y reconocer que AMLO ganó el debate, tanto por el propio desempeño, como por la forma en la que descubrió a Peña, y aún por las propuestas que mencionó, que contrastan totalmente con el modelo de nación que buscan impulsar los otros tres candidatos.

La segunda es convencer al electorado indeciso de votar por algo que parece distinto a Peña y a Josefina, pero que es igual o peor. Aunque ésta estrategia pareciera inverosímil no lo es, pues la derecha sabe perfectamente que acaparar los votos indecisos para Quadri es quitarle votos a Andrés Manuel, indirectamente.

La tercera de ellas es mantener el registro del PANAL, con el cual Elba Esther podrá seguir teniendo espacios de chantaje y negociación, así como un gran coto de poder. Saben perfectamente que Quadri no ganará, pero lo mantienen ahí para refrendar su objetivo. Ojalá y me equivoque, pero todo se perfila a que Quadri declinará por Peña en el segundo debate.

El secuestro del resultado real del debate por algo (igual de superficial que la modelo) que es creado con el fin de dar una percepción equuvocada de la realidad es el resultado de un Pueblo con falta de cultura política, y de la carencia de crítica analítica de diversos factores que conforman la realidad.

Tercer secuestro

El Tribunal Electoral determinó, en los días pasados, que el IFE no podrá realizar el ejercicio del conteo rápido que ha venido realizando en las últimas tres elecciones presidenciales. No, al menos como lo plantearon.

Cualquiera podría cuestionar que la metodología es equivocada. Pero no. Revisando las metodologías que realiza el IFE en los conteos rápidos, éstas no están equivocadas, siempre y cuando el Instituto no realice sesgos deliberados, o bien modifique o altere los resultados con algún fin político.

Sin embargo, la resolución del Tribunal resulta incomprensible, sobre todo porque si el IFE no realiza un conteo rápido, se estaría dejando prácticamente en manos de las televisoras la fluidez y publicidad de los datos emanados de sus propios conteos rápidos, los cuales (y bajo el esquema actual) son más susceptibles de manipulación en favor de Enrique Peña Nieto, para que lleve una ventaja real o fabricada por las casas de “opinión” el día de la elección.

Así, el tercer y último secuestro sería el generado por el Tribunal Electoral con respecto a la fluidez de los resultados el día de la elección para dejar mano libre a las televisoras para que hagan y deshagan percepciones de triunfo legítimas o no.

Así, se deja al libre capricho del dinero y el poder el resultado de la elección. La televisión, finalmente, se convierte en órgano electoral supremo, al definir ella a los gobernantes y legitimarlos públicamente. La República de la Televisión se erige, dejando de lado la anticuada forma del Estado, tan ineficiente y debilitado como para no poder hacer nada. Sólo recordemos que un secuestro así ya lo hubo en Italia, con Berlusconi, y les costó una de sus crisis económicas más severas de su Historia.

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